Los rumores habían salido a la calle. Kunoichi renegada, desertora, traidora, engatusadora, facilona… Desde el incidente con Sakura se había visto a Kira con varios de los shinobis más atractivos de la aldea siendo el blanco de todas las malas lenguas, pero con el que más tiempo compartía era con el hermano mayor de Sasuke Uchiha. Se acercó a él para poder entender el uso del rinnegan. A pesar de que Itachi no lo poseía, él conocía perfectamente su funcionamiento, además le ayudaba a controlarlo y así poder usarlo correctamente.

- Vaya Kakashi hacía tiempo que no se te veía el pelo, qué te parece si te reto a un duelo viejo rival como en los viejos tiempos- los ojos de Gai se iluminaron esperando una respuesta afirmativa por parte de su amigo pero fue en vano, como siempre.

- Hoy no Gai

- Volviste a quedar con alguna kunoichi? Últimamente andas con demasiadas y antes no andabas con ninguna mujer…- dijo pensativo Gai.

- Será que entras en el juego de Kira…- Kakashi buscó a Yamato con la mirada ante ese comentario.- no me mires así, desde que me enteré que os habíais liado y luego pasó todo aquello, estáis totalmente distanciados. Ella se colea con los shinobis más codiciados de la aldea y tú con las kunoichis, curioso, no?

- Yamato, no digas ninguna tontería más. Ahora que tengo tiempo libre me gustaría poder disfrutarlo sin preocupaciones, asique no saques conjeturas estúpidas.

- Hablando de la chica…va ahí no? Si no me equivoco la acompaña Itachi Uchiha.

- Parece que a la chica le gustan los Uchiha.

Ese comentario de Yamato molestó profundamente al ninja copia que, traicionado, dejó de visitar a Óbito desde el momento de su muerte. Kakashi giró hasta encontrarse con la mirada de la chica, que apartando el pelo, dejó el rinnegan a la vista, en un intento de intimidarlos. Kakashi dejó el sharingan visible y se mantuvieron la mirada por un momento, hasta que la perdió de vista.

Los días siguientes tuvieron diferentes encuentros en los que se vieron con diferentes parejas, con intención de provocarse mutuamente, hasta que Kakashi se cansó de la situación.

Kira había regresado a su departamento, que con la ayuda de Yamato que gracias a dios no se dejó influir por la mente retorcida de Madara, lo había reconstruido y amueblado en poco tiempo. Con algún trabajo y misión de poco rango Kira había conseguido dinero suficiente como para poder comprarse un nuevo traje y alguna que otra arma. Estaba en su habitación, que estaba oscura. Únicamente entraba la luz de la luna por la ventana y una fresca y agradable brisa. Usaba el jersey que le dio el Uchiha ahora para dormir. Mientras arreglaba las cosas para el día siguiente, un chakra conocido se acercaba y en cuestión de segundos un cuerpo la empujó contra una pared acorralándola.

- A qué estás jugando, Kira-chan?

- Y tú Hatake? Estás muy bien acompañado últimamente.

El ninja pegó su cuerpo más hacia el de ella. Pudo notar como a ella se le agitaba la respiración. Sabía que la ponía nerviosa.

- Juraría que me intentas dar celos

- Una ninja renegada? Qué cosas dices.

Kakashi se bajó la máscara, y ella de forma inconsciente se mordió el labio.

- Qué quieres Kakashi?

- Me estuviste provocando todo este tiempo con miradas mientras te paseabas con los mejores shinobis de Konoha, me mirabas como una perra en celo, me lo vas a negar? Podrás revolcarte con cualquiera de esos pero estoy seguro de que ninguno te provoca lo que yo con tan solo bajar la máscara.

- Desde cuándo eres tan altivo?

No le dejó hablar más. Le calló con un beso, cargado de deseo. Ella se agarró a él como si fuera el fin, ya no importaba nada, eran ellos, luego tendrían tiempo de aclarar lo ocurrido. No dejaría pasar esa oportunidad. Ella lo deseaba, y además lo quería. Convencida de que el ninja únicamente usaría su cuerpo se dejó llevar sabiendo que sería la única vez. Se arrepentiría luego, pero ahora sólo pensaba en disfrutar.

xxxxxxxLEMONxxxxx

Ella tomó la iniciativa quitándole el chaleco al ninja. El la cogió y la llevó hacia la cama, donde la tumbó con más cuidado, pero ella rápidamente se puso encima de él. Sonrió sensualmente, se recogió el pelo y fue directamente hacia el cuello del Jounin, dándole pequeños besos intercalados con mordidas, que no hacían más que arrancar suspiros al ninja. Notó como su respiración cada vez iba en aumento y pudo notar su erección bajo su sexo. Aprovechando su posición, se rozó sobre ella. El ninja no aguantaba más y la volvió a colocar debajo de él. Subió con su mano por toda la pierna hasta perderse en su muslo. Se miraron. Ambos sharingans estaban activados. Los recuerdos se traspasaron sin querer. Él vio su verdadera infancia. Ella vio la mentira creada en su mente. Culpable fue a retirar la mano de su pierna, pero ella se lo impidió y le besó nuevamente. Pudo notar como lloraba otra vez. Siguiendo a través de una petición silenciosa por parte de la kunoichi, subió su mano por dentro del jersey hasta encontrarse con sus pechos, que tocó suavemente por encima, sin hacer demasiada presión, rozando sus pezones, robándole pequeños gemidos que le estaban volviendo loco. Le quitó el jersey. Tenía una visión completamente íntima de ella, y se prometió a sí mismo que desde ese momento sería el único que la podría ver así. Con el torso desnudo, sus pezones erectos, su perfecto vientre plano y un pequeño culotte. Su cara sonrojada por la lujuria, su respiración muy agitada. En sus pensamientos ella se sentó delante de él y le quito su camiseta. Rozó con sus dedos las cicatrices que le hacían real. Le gustaba su tacto. Le siguió un pequeño camino de besos hasta la altura de su pantalón, que notaba como le apretaba. Agradeció que ella lo liberara. Con picardía miró a sus ojos y ella le respondió con la mirada y supo sus intenciones. No le dio tiempo a imaginarlo porque la humedad de una cavidad algo apretada hacia presión en su miembro. Le agarró del pelo, pero no lo hizo en modo autoritario, lo hizo para alentarla. Cuando notaba que no podía más la apartó y la tumbó en la cama, recorriendo todo su cuerpo con los labios, algún beso, mordiscos, dejándole marcas. Llevó su mano a su zona más íntima, palpando. Estaba realmente húmeda. Sus gemidos cada vez eran mayores y con ellos sus ganas. Mientras entraba en ella con sus dedos besaba la cara interna de sus muslos, acercándose más. Ella movía las caderas. Le agarró del pelo para que lo hiciera de una vez, no aguantaba más, y entonces lo hizo. Apretó su boca contra su clítoris arrancando un gran gemido en ella, llegando al orgasmo en ese momento. Se incorporó en ella, puso su frente en la suya, mientras se rozaba en su entrada.

- Pídemelo

Ella apretó más sus piernas contra él obligándole a entrar en ella un poco, pero él se resistió, con una sonrisa. Ella no se lo pediría. Siguió con ese juego de rozarse y le lamió el lóbulo de la oreja. Ella le arañó la espalda, tenía ganas.

- Vamos Kira, no voy a parar hasta que me lo pidas.

Ella le agarró el pelo y lo atrajo a su hombro y teniendo la boca a la altura de su oído se lo pidió.

El tenía la vista nublada con tanta lujuria y sin pensárselo empezó con un vaivén lento, íntimo. Ella se abrazaba a él cada vez más y gemía en su oído. En ese momento él la estaba queriendo. La notó vulnerable, la quería proteger. Le pidió más. Kakashi sin saber que era tan fogosa, empezó con unas embestidas realmente fuertes que hacían gritar de placer a la chica, que no paraba de mover sus caderas queriendo más. Sin avisar, ella salió de él y lo puso boca abajo. Se sentó en su regazo jugando con su miembro en la entrada antes de sentarse por completo en él. Una vez con él dentro, comenzó un movimiento lento. El la tomó por la cadera para ayudarla a sentirlo más profundo. Empezó a gemir nuevamente con más fuerza y a medida que gemía más, se movía más rápido. El sintió como su miembro se notaba más apretado. Ella estaba por alcanzar un nuevo orgasmo y el no aguantaría más, con lo que la tumbó encima de él y desde abajo marcó el ritmo para ayudarla a llegar. Con fuertes estocadas, notó como las paredes se contraían abrazando su miembro y Kira ahogaba un grito en el hombro del Jounin.

Empezó a reaccionar. Miró a los ojos al Jounin mientras estaba encima de él con el pelo delante de sus ojos. " Bien Kira, si antes pasaba de ti ahora sí que la has hecho buena" "Ya lo sé Aine…no quería…" "Oh claro que querías" "bueno…ahora ya está, uno no decide de quien enamorarse no?"

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxFIN DEL LEMONxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

- Tranquila, tienes razón, uno no decide de quién enamorarse.- Diciendo eso le dio un suave beso en los labios. – por eso no puedo entender como me pude enamorar de una molestia como tú.

- Oye…deja de usar el sharingan así conmigo…

- Porque andas tanto con Itachi?

- Me ves con un montón de shinobis y sólo preguntas por el Uchiha…me ayudó con el Rinnegan.

- Y ya está?

- Y qué pensabas? Que me estaba revolcando con cada uno de los que me viste? Definitivamente eres imposible. Y tú, con tantas kunoichis?

- Mmmm…

- Eres un perro Kakashi Hatake!

- Que no…que sólo me revolqué con un par…

- Mmmp…

- No te enfades…era broma…únicamente era para darte celos…me mirabas con demasiado deseo.

Ella rio y al poco rato se quedó dormida. Él se vistió, la arropó, pegó su frente a la suya y se fue. "Mi molestia".