Capítulo 8: El ave Agape
Ella hizo una promesa y como buen demonio la cumpliría al pie de la letra, como si de un contrato se tratara, porque eso era, al menos para Michiru.
Esquivó una, dos, y hasta tres navajas de agua cristalizadas. Fue mala idea comenzar el entrenamiento en las cercanías de una cascada.
-¡¿Qué te pasa?! ¿Realmente eres el príncipe infernal?
Desde que comenzaron Haruka solo se había dedicado a esquivar los ataques de Michiru. Lo hacia con gracia y sin mayor esfuerzo, el angelito conocía las bases de un combate y se notaba que le ponía entusiasmo, pero eso no era suficiente para ganar un combate y menos contra un demonio.
Haruka vio su oportunidad y sujetó con fuerza las manos de Michiru. Al no poder moverse ni uno ni otro, en ese mismo lugar y en la posición que estaban comenzó un combate de fuerza. Haruka liberó un poco su agarre permitiendo que Michiru acomodara sus manos.
-Eres buena.
-¿En serio?
-Pero te falta actitud.
Soltó de golpe las manos de Michiru haciendo que ésta casi perdiera el equilibrio. Sujetó su cuello con una mano y las piernas con la otra. La levantó en el aire y la lanzó a un costado como si ella pesara lo de una plumita.
El ángel salió volando y casi cae al río alimentado por la cascada. Dio una vuelta en el aire y cayó de pie sobre el agua.
-Interesante"-Olvide su control sobre el agua-"
-Te voy a demostrar que con un ángel no se juega.
Extendió sus alas y con el batir de ellas, un oleaje enorme se levantó en contra de Haruka. Michiru ya había notado el poco interés que Haruka le ponía a su entrenamiento, decidió entonces mostrarle que no debía confiarse.
Haruka vio con desinterés el avance de la terrible ola, saltó hacia atrás y liberó una ráfaga de viento caliente que evaporó toda el agua, mas cuando buscó a Michiru, ésta ya no estaba. Por un momento perdió su tranquilidad pero no duró así, a los pocos segundos comenzó a sentir el cambio en las corrientes de aire. Suspiró con fastidio al predecir sin dificultad los avances de su hermoso ángel.
-Menos mal que es hermosa (se dijo así misma). Tres, dos...
Haruka contaba los segundos que Michiru se tomaría para atacarla y cuando la cuenta llegó a cero. Precisa como el reloj, Michiru atacó por sorpresa, o al menos esa era la intención, hasta que Haruka se corrió y ella se clavó contra el suelo.
-Jeje ¿Me escuchaste? (decía Michiru aun recostada en el suelo).
-Con toda claridad (le ayudó a levantarse)... Escucha, si te pones nerviosa tu respiración hace ruido, relájate. Siente el movimiento de tu entorno, fúndete con él, para que al moverte no emitas ruido (ambas oyeron algo).
-¿Qué fue eso? (Michiru se ocultó tras Haruka escondiendo sus alas).
-Quédate aquí.
-¿Qué?
-Observa y aprende.
Al poco tiempo Haruka desapareció entre la espesura. Michiru no podía localizarla ni escucharla, pero los pelos se le ponían de punta porque lo que si podía escuchar era aquello que no sabía lo que era. El arbusto se movía y Michiru ya se había puesto en guardia para recibir lo que viniera, su queridísima Haruka no estaba para protegerla.
-No puedo creer que hayas escapado (susurró Michiru).
Una persona apareció y en cuanto Michiru la vio se relajó completamente y al mismo tiempo comenzó a enojarse. Si ella estaba allí eso quería decir que su padre la envió para vigilarla, como odiaba que hiciera eso.
-Hola Princesa (llevándose una mano a la nuca y sacando la lengüita).
-¿Qué...
Michiru no terminó de preguntar porque su amiga desapareció de la vista. De un movimiento rápido Haruka puso a Michiru fuera de peligro, el invasor estaba a sus pies y solo faltaba darle el golpe final. Sus uñas crecieron hasta transformarse en zarpas. Las cuales se dirigieron directamente al cuello de su victima.
-¡¡NOOOOOO!!
El grito de Michiru alarmó a Haruka provocando que su ataque se desviara e impactara en la tierra a escasos centímetros del rostro del pobre ángel aterrado.
-¡No me mates! ¡No me mates por favor! ¡Yo no tengo la culpa de que seas hijo de tu tirano padre! (el ángel se acurrucó en el suelo, cubriendo su rostro con los brazos).
-¡¿Qué dices?! (Haruka enfureció por el comentario).
-¿Qué haces aquí Mina? ¿Mi padre te envió a espiarme de nuevo? (interrumpió Michiru).
-No es que sea un mal sujeto (le seguía hablando a Haruka), la verdad yo nunca lo conocí...
-¡¡Minaaaa!!
-Discúlpeme Princesa (se levantó del suelo)... No vaya a creer que la estábamos siguiendo.
-¿Estábamos? (Michiru miró a Haruka).
-Si, hay otro. Es un enano que deje inconciente por allá.
-¡¡¿A QUIEN LE DICES ENANO?!!
Yaten apareció por el mismo lugar que Mina. El pobre tenía un soberano chipote en la cabeza, seguro producto de la hospitalidad de Haruka.
-¡¿Quién te crees que eres engendro de Satanás?!
-Tu ya lo has dicho (contestó Haruka aceptando su origen con orgullo).
-¡¿Qué dices?!
Yaten estaba reeee caliente, lo suficiente para igualar el aura maligna de cualquier demonio. Las cosas estaban pintando feas así que Michiru los separó, tratando de que no se mataran. Ella conocía el temperamento explosivo de Yaten y a la vez no estaba muy segura de cuan angelical podía llegar a ser Haruka, tomando en cuenta que ella recién estaba comenzando su "reformación".
-Ya es suficiente (nuca lo había hecho pero el momento lo ameritaba, Michiru se comportó como la princesa que es). Haruka solo me protegía, ustedes no debieron seguirme.
-¿Seguirla? (Mina se sorprendió).
-Por favor no piense que la estábamos siguiendo (se excusó Yaten mas tranquilo).
-¿Entonces porque nos acechaban? (el tono de Haruka no era amistoso pero tampoco faltaba al respeto a nadie).
-A ustedes no (contestó Yaten muy rápido).
-Lo que pasa es que (pero Mina fue interrumpida)...
El batir de alas, de no una, sino de muchas aves, colmó el silencio del bosque. Por sobre las cabezas de todos, incontables aves iniciaron el vuelo. Eran hermosas, tenían la misma forma de lo pavos reales, con la diferencia de que estas aves podían volar mucho mejor que cualquier águila. Sus plumajes de variados colores brillaban y al mismo tiempo dejaban un sendero luminoso por donde pasaban.
-¡¡Eso era lo que buscábamos!! (Yaten desplegó sus alas y sujetando el brazo de Mina inició la persecución tras las aves).
-Vamos Haruka ¡¡Son aves Agape!! (Michiru estaba muy emocionada y siguió a Yaten y Mina).
-¿Agape? (Haruka meditó unos segundos antes de seguir a Michiru).
Obviamente Haruka no tenía alas, pero ella nunca las necesitó pues tenia un perfecto control sobre el viento. Sin problemas alcanzó a Michiru y como juego le dio un pequeño empujón.
-¡¡Hey!! (se quejó la princesita).
-Eso te mereces por dejarme sola en tierra.
-¡Lo olvide por completo! Todavía no te has ganado tus alas. Haruka perdóname (el demonio solo se reía de lo tonta que podía llegar a ser Michiru)... ¿Pero, que? ¡Haruka!
El ángel se abalanzó sobre el demonio causando movimientos erráticos en pleno vuelo. Michiru parecía no estar pensando bien las cosas. Si se caían a esa altura podrían lastimarse gravemente.
-¡¿Qué te pasa Michiru?! ¡¿Estas loca?!
-¡¿Qué te pasa a ti?! ¿Por qué me haces sentir culpable de haberte dejado en tierra?
-No es mi culpa que seas tan tonta (forcejeando para librarse).
-¡¡¿Qué dijiste?!!
En ese momento Yaten y Mina se detuvieron sin ninguna razón. Resultado. Haruka y Michiru se los llevaron por delante. El choque izo que todos se estampillaran por la razón que detuvo a Mina y Yaten en un principio.
Era el Agape más grande de la historia, posiblemente el padre de todas las aves más pequeñas. La parvada que estaban persiguiendo se ocultó bajo las enormes alas del ave mayor. Y después de que nuestros amigos chocaron contra el pecho del pájaro, lo despertaron. Acto seguido, todo mundo corría, es decir, volaba por sus vidas. El Agape mayor enfureció al ser despertado de su letargo y lo peor fue encontrar a sus "pichones" acurrucados bajo sus alas.
-¡¡Esto es su culpa!! ¡¿Por qué no se fijan lo que hacen?! (Yaten estaba enojado pero le ganaba más el miedo que le tenía al Agape).
-¡¡Cállate enano!! ¡Si mal no recuerdo fue idea suya perseguir a estas aves de mierda! (a Haruka nadie le gana en mal humor).
-¡¡QUE NO ME DIGAS ENANO!!
-¡¡Cállense los dos!! De nada sirve pelear (Mina volaba sobre y detrás de Michiru, protegiéndola).
-Necesitamos encontrar un refugio, a este paso nos alcanzará sin problemas (Michiru tomó la delantera para guiar a sus amigos).
El Agape se detuvo en un momento para agitar sus alas y lanzar un ataque de plumas que eran tan filosas como navajas. Yaten acogió en sus brazos a Mina y con sus alas desvió todas las plumas que se dirigían a ella. Haruka por su parte al carecer de alas, tomó de la cintura a Michiru y formó un escudo de viento que las protegió del ataque. Entonces y justo a tiempo, Michiru vio lo que buscaba.
-¡Haruka, allí! (señalando una grieta en una montaña).
-¡¡Sígueme!! (Haruka se dirigió a Yaten quien ahora guiaba el vuelo de Mina).
Los cuatro se metieron en la pequeña grieta y en cuanto al Agape, éste era demasiado grande, por mas que lo intentara no podía acceder a los chicos. Después de mucho tratar el ave ancestral desistió y voló lejos para nuevamente regresar a su letargo.
Los chicos estaban sumamente incómodos en ese lugar. Yaten estaba primero, sobre su espalda estaba Mina súper pegada a él. Haruka y Michiru estaban una a lado de la otra muy juntitas y ambas apoyadas sobre la espalda de Mina.
-Michiru, me gustas y todo pero (Haruka se sonrojó un poco) ¿Podrías quitar tu rodilla de ya sabes donde?
-¿Cómo? ¿De donde? (Michiru se sonrojó al notar que estaba presionando la entrepierna de Haruka sin querer).
Así comenzó un forcejeo por parte de Michiru, sus movimientos estaban afectando a todos debido al poco espacio. Yaten se cansó de recibir codazos y patadas y al final retrocedió más, incomodando peor a todos. Mina terminó casi exhibiendo sus pechos en la cara de Yaten, quien hacia todo lo posible por no tener malos pensamientos. Michiru, después de armar tanto bardo no se movió de su posición y para mejorar las cosas ahora su rostro estaba encajado entre el cuello y hombro de Haruka.
-Lo siento, pero creo que al final no me pude mover. Espero no te moleste demasiado (Michiru hablaba sin darse cuenta que cada movimiento de sus labios provoca un rose que a Haruka enloquecía).
-N... no te preocupes (se mordió la lengua, Michiru movió un poco su rodilla)... ¿Será que ya podemos salir? (se dirigió a Yaten).
-¿Q... que? ¿Salir? (medio idiota, estaba pasando por lo mismo que Haruka).
-Parece que ya esta todo seguro (Mina se estiró un poco para verificar y al mismo tiempo le dio a Yaten una razón para convertirse en demonio).
Yaten y Haruka se estaban quemando. Ambos tenían a dos hermosas mujeres rozándose por ellos y no les podían hacer nada. Haruka era la que mas sufría, a cada segundo Michiru estaba disparando sus mas bajos instintos, simplemente era una tortura no ceder ante ellos. Yaten por otro lado era un querubín sagrado ¿Cómo podía estar sintiendo esos deseos impuros?
Yaten fue el primero que poco a poco fue saliendo, necesitaba aire, aire muy frío. Mientras Mina iba saliendo, liberó un poco a Michiru y ésta pudo levantar su rostro hasta la altura de los labios de Haruka.
-"Oh Michiru ¿Por qué me haces esto?" (la tenia tan cerca, podría besarla).
Como ya se había vuelto costumbre para Michiru. Ella no opuso resistencia a la seductora mirada del demonio que tenia enfrente. El nulo rechazo por parte de su ángel erizaba toda la piel de Haruka y sin más cedió a los instintos que la forjaron desde su nacimiento.
Tomó la cintura de Michiru y poco después una de sus manos comenzó a decender. Michiru sintió ese contacto y con sumo deleite el resultado del mismo, todo su cuerpo se estremeció. Haruka lo vio en los ojos de su ángel, había logrado despertar el deseo en Michiru, con su mano libre levantó su barbilla y se inclinó para besarla.
-¡¡¿Piensan quedarse allí todo el día?!! ¡¡Ya esperamos mucho!!
Mina gritaba desde afuera, por suerte solo estaba gritando, la verdad ni ella ni Yaten vieron nada, la grieta era demasiado estrecha y oscura, y tampoco ninguno de los dos queria volver a entrar. Michiru volteó en dirección de la vos de Mina y sonrió al escucharla. Se dirigió nuevamente a Haruka con una sonrisa más hermosa y poco a poco comenzó a salir. Haruka permaneció unos segundos mas y luego siguió a Michiru, tenia deseos de asesinar a Mina y por eso meditó bien las cosas antes de salir.
Ya afuera las cosas se calmaron bastante. Los cuatro volvieron al lugar donde se encontraron. Yaten y en especial Mina estaban muy tristes porque no pudieron conseguir ni una pluma de Agape y eso que el Agape ancestral les lanzó todo tipo de plumas, en ese momento a nadie se le ocurrió que podían aprovechar y capturar una de las plumas afiladas.
-¡¿Acaso todos los ángeles son idiotas?! ¡¿Todo el lío que pasamos fue por una estúpida pluma?! (ahora si, Haruka iba a matar a alguien).
-¡No es una estúpida pluma! Es "la pluma" (le corrigió Mina).
-Eso lo explica todo (brutal sarcasmo por parte de Haruka).
-Es normal que un demonio tonto no entienda (habló Yaten con los brazos cruzados).
-No me quieras provocar "E-NA-NO".
-Que no me digas ¡¡ENANO!!
Ya se estaban por sacar los ojos, bastaban dos palabras y ya se querían matar. Mina intercedió separando a Yaten y Michiru tranquilizó a Haruka, eso ya le estaba comenzando a dar gracia.
-No es gracioso Michiru (Haruka ladeo la cara ofendida).
-A mi tampoco me parece gracioso princesa (sin querer Yaten apoyó a Haruka).
-Jajaja al menos ahora están de acuerdo jajaja (reía Mina).
-¡¡CALLATE!! (Haruka y Yaten al mismo tiempo, cuando se dieron cuenta se miraron con odio y luego ladearon la cabeza en direcciones opuestas).
-A todo esto. Mina ¿Por qué buscaban la pluma? (preguntó Michiru, Yaten se sonrojó).
-Hay princesa. Como si no lo supiera (apenada).
-Yo no lo se. Y me gustaría saber (Haruka estaba un poco molesta porque hasta el momento nadie le había explicado lo de la pluma).
-Es una tradición Haruka (explicó Michiru). Cuando una pareja desea unirse, ambos deben buscar una pluma del ave Agape para demostrar que su amor es puro y verdadero.
-¿Agape? Significa amor en latín ¿Verdad?
-Así es Haruka. El problema para conseguir la pluma ya lo conociste hoy jeje. El ave ancestral protege a todas las aves mas pequeñas que él (continuó explicando Michiru).
-¿Y la pluma es mágica o algo así?
-No, para nada (contestó Mina despreocupada y con una sonrisa).
-Entonces esa pluma es inútil.
-Exactamente como lo decía yo (apoyó Yaten a Haruka).
-No tiene que ver con la magia Haruka, solo es romántico (Michiru tomó la mano de Haruka mientras le dedicaba una dulce sonrisa).
-Y peligroso (Haruka no estaba convencida).
-Pero lo vale (recapacitó Yaten y miró de reojo a Haruka). Se que entiendes y si no, lo entenderás... Vamos Mina, no podemos volver sin esa pluma (desplegó sus alas e inició el vuelo).
-¿Quieren que les ayudemos? (Michiru estaba preocupada por sus ángeles).
-No princesa. Debemos ser solo nosotros (siguió a Yaten).
Haruka y Michiru quedaron en silencio por unos momentos, observaban el cielo hasta que sus amigos ya no eran visibles. Sin darse cuenta, ambas chicas entrelazaron sus dedos, ese contacto despertó a las dos e hizo que se miraran.
Una sonrisa diabólica se dibujó en los labios de Michiru, Haruka dudo por unos momentos hasta que entendió su significado y correspondió de la misma manera.
-¿En que estábamos? (la mirada de Michiru cambió).
-Estabas a punto de recibir una lección.
-¿Puedes?
-¡¿Puedo?!
Solo el reflejo de dos luces brillantes se podía ver al impactar una contra la otra liberando una gran cantidad de energía. Un combate bélico dio comienzo, en donde el bien y el mal sacaban sus mejores armas. En este combate no habría perdedores pues ambas guerreras no peleaban para ganar, solo buscaban respuestas para lo que ya se veía venir. Aquella emoción que era desconocida para ambas y que a la vez se convertiría en su más grande arma.
""N/A: Hubo quienes pidieron un capitulo especificando lo que pasó en ese momento en el que Haruka y Michiru estaban entrenando. Me puse a pensar y la verdad era cierto, esa parte estaba muy cortada, me tarde un poco (dos años) porque no me inspiraba para nada ¡Pero hey! Mejor tarde que nunca ¿No? Ha y por cierto, me di cuenta que el capitulo 9 tenia algunos errores así que lo cambie un poco, si quieren y si tienen tiempo lo pueden leer haber si se dan cuenta cuales son las correcciones jeje.""
