Los días empezaron a pasar desde que Link se motivo a continuar su vida en Altárea, lugar en el cual fue bien bienvenido después de haber pasado tanto tiempo desaparecido en las tierras bajo las nubes con Grahim, al cual a partir de ese día empezó a visitar después de sus clases; era ya una rutina levantarse para ir a clases con Zelda para luego al salir ir a visitar a Grahim y contarle con entusiasmo todo lo que ocurrió en su día, mientras este lo escuchaba y daba sus comentarios algunos positivos o graciosos, los cuales lograban sacarle una gran sonrisa al mas pequeño, luego de eso jugaban un poco aunque mayormente era él con los Kyus o los Bokoblins (Por ordenes de Grahim, o mejor dicho amenaza), y después de eso se despedían para que Link pueda ir a su hogar a dormir para seguir con la misma rutina al día siguiente.
Y así con los días, los meses también empezaron a pasar y con eso, 4 años pasaron desde entonces.
4 años desde que Link llegó a la vida de Grahim de forma inesperada para quedarse... ¿O no?
¿Que sucedía?
(...)
Una vez mas, el sol resplandecía en el manto azul iluminando el camino de cierto niño de cabellos rubios el cual corría animadamente por el Bosque de Farone, tenia una gran sonrisa en sus labios, corría animadamente , aunque el que casi se cae es él muchas veces, todavía le frustraba no poder correr tanto como quería pero en ese momento no le importaba, solo quería llegar a sus brazos rápidamente, aunque había algo que destacaba en el rubio en ese momento y es era aquel carmín en sus mejillas.
Pronto a medida que corría logró divisar aquella capa roja similar a la que poseía ahora, ya que Grahim consiguió otra para dejarle esa a él para que pueda volver sin lastimarse; una sonrisa mas grande se posó en sus labios y corrió hacia él mas rápido para saltar hacia él e inmediatamente el mas alto se dio la vuelta para atraparlo en sus brazos dando un pequeño giro para luego cargarlo y mirarlo con una cara de reproche.
─¿Que te he dicho sobre correr y saltar hacia mi de esa manera?─Le regañó dándole un pequeño golpe en la nariz con una de sus manos, Link por su parte rió alegremente.
─Pero me atrapaste, sabia que lo harías.─Dijo alegremente para abrazarlo por el cuello, Grahim por su lado suspiro rendido y correspondió el abrazo, aunque se dio cuenta de como estaba de agitada la respiración de Link por haber corrido tanto además de que le llamó la atención el carmín en las mejillas del mas bajo, aunque pensaba que era simplemente por haber corrido de esa manera.
─Debes dejar de hacerlo con esa pésima resistencia que tienes.─Sentenció haciendo que Link hiciera un leve puchero.
─No me regañes hoy, es un día muy especial.─Una leve sonrisa se puso en sus labios mientras le tiraba una indirecta a Grahim quien arqueó una ceja fingiendo no saber nada.
─¿Que día es hoy?─Preguntó con algo de burla en su tono de voz haciendo que Link volviera a su puchero.
─¡Es mi Cumpleaños! ¡Cumplo 9!─Dijo en protesta como el niño que es haciendo que Grahim riera levemente ante eso y lo bajó para luego desordenarle los cabellos.
─Oh, así que el mocoso finalmente se hace mas grande, que lastima, ya no podré cargarlo tan seguido como antes~.─Dijo fingiendo decepción, cosa que alarmó a Link quien negó con la cabeza.
─¡No! ¡Aunque tenga 50 deberá cargarme!─Sentenció haciendo un leve puchero, Grahim solo rió levemente después de que cayera en esa broma, aunque para Link no era ninguna broma.
─Como digas... Supongo que como es tu cumpleaños de nuevo tengo que darte algo.─Dijo mirándolo a lo que Link asintió animadamente para pedirle lo de siempre...
─Quiero que juegue conmigo.─Dijo de manera animada, era lo único que siempre pedía de Grahim, ya que no le gustaba mucho jugar con él y solamente dejaba que jugara con los Kyus y los Bokoblins, pero no con él y siempre esperaba animadamente su cumpleaños para pedírselo.
─¿Otra vez?─Ladeó la cabeza, a lo que Link asintió y este suspiró dándose la vuelta para empezar a caminar, el niño por su parte no tardó en perseguirlo tomando la mano de el mas alto entre las suyas, aunque parte de la sonrisa de Link desapareció mientras miraba de reojo a Grahim.
Desde hace ya varios meses ha notado que Grahim ha tenido un comportamiento raro hacia él, a comparación de antes podría decirse que ya no era tan alegre con él, ni siquiera lo esperaba cerca de la estatua como antes, a veces simplemente no lo encontraba y otras lo trataba un poco cortante... Aunque en ocasiones volvía a tratarlo igual que antes, no quitaba que sospechara que algo pasara, varias veces intentó preguntarle que pasaba pero él solo le decía que nada, eso lo preocupaba mucho sin embargo sabia que en momentos trataba de actuar bien con él, y por eso los apreciaba, pero no quitaba que le preocupaba lo que pasara, mucho menos después de que no lo volvió a llamar "SkyChild".
Bajó un poco la mirada mientras caminaba empezando a sentirse un poco mareado, llevaba todo el día sintiéndose de esa manera, intentó ignorarlo pensando que no era nada, sin embargo su cuerpo cada vez se sentía mas pesado, eso lo preocupaba, no quería que nada evitara que el pudiera jugar con Grahim ese día; sin embargo, su cuerpo tuvo otros planes y sin mas los pasos de Link empezaron a ser mas torpes hasta que sin mas cayó directamente al suelo alarmando al mas alto quien se agachó inmediatamente para sostenerlo en sus brazos.
─¡Link!─Fue lo único que escuchó Link quien luchaba por mantenerse despierto pero su cuerpo no respondía a lo que quería y sin mas sus ojos se cerraron y no supo mas desde ahí.
(...)
Grahim suspiró frustrado mientras miraba a Link el cual se encontraba dormido en la cama de la habitación que había mandado a construir para él cuando el más joven empezó a vivir con él hace 4 años.
─Mira que enfermarse en su cumpleaños y encima venir... ─Se quejó restregando su rostro contra su mano, afortunadamente ya había tratado un poco a Link, solamente esperaba que despertara para poder enviarlo a que descansara a su casa en Altárea y que volviera a otro día para poder darle el regalo que quería darle.
Sabia bien que Link estaba preocupado por su actitud en esos meses, era normal, había cambiado su forma de tratarlo de la noche a la mañana y de hecho era sorprendente que Link soportara que él haya hecho eso, incluso admitía que en algunas ocasiones lo había tratado mal, aunque intentaba disculparse y volver a lo normal pero... No podía, sorprendentemente ya no sentía ganas de disculparse con él, y el actuar como antes ya no es natural en él, simplemente ya no podía volver a tratarlo como antes... Y realmente dudaba que en algún punto de su vida pudieran volver a lo de antes.
Grahim mantuvo su mirada fija en Link por unos minutos, miraba como el pecho de el mas bajo se inflaba y desinflaba a medida que respiraba, su rostro se encontraba calmadamente dormido, sus cabellos rubios se paseaban por su rostro de forma rebelde. Elevó una de sus manos hacia el rostro de el chico acomodando con suavidad sus cabellos alejándolos de el rostro de el menor para que no lo molestaran, con eso tuvo una mejor vista de el rostro de el menor, rostro que apreció por unos minutos que parecían eternos...
Pero pronto bajó su mirada lentamente hacia el cuello del chico percatándose que sus propias manos estaban alrededor de el mismo, sin embargo, no sintió deseos de apartar sus manos, sino al contrario, sentía deseos de apretarlo.
Sus ojos oscuros no reflejaron nada en ese momento, cualquier sentimiento que tuviera por el niño caído del cielo ya no estaba presente en él, esa era la realidad. Su mente se dividía ante el deseo de apretar su cuello, y pronto sus manos hicieron lo que mas querían, un leve apretón y su cuerpo sintió un escalofrío de placer al ver como ese leve apretón dificultó la respiración de el mas bajo ¿Que ocurría si apretaba mas? Lo averiguó apretando un poco mas mirando como se le dificultaba mas, el rostro de el menor se tornó en una placentera para el albino, una expresión de estar muriendo.
Sus manos buscaron mas de esa expresión mientras apretaban con mas fuerza, sus manos hacían lo que quieran en ese momento mientras una sádica sonrisa se posaba en sus labios al ver esa expresión de sufrimiento y sentir aquellas pequeñas manos tocar las suyas con dificultad buscando quitarlas sin excito alguno, las manos de Grahim simplemente siguieron apretando con fuerza aquel cuello al punto de que se podía notar las marcas rojas que dejaría, pero no importaba cuanto apretaba, nunca era suficiente, quería mas, quería apretar mas.
Hasta que Link estuviera muerto.
Grahim abrió sus ojos de golpe saliendo de su ensoñación mirando a Link quien estaba dormido, buscó sus propias manos y se dio cuenta de que no estaban en su cuello, su mano estaba al lado de el rostro de Link con un mechón de su cabello entre sus dedos simplemente organizando sus cabellos como se supone que debía estar, inmediatamente se apartó de el niño retrocediendo lo mas que pudiera.
Él lo sabia, fue algo que había estado ocultando durante todo este tiempo, esos fuertes deseos de hacer maldad, deseos que intentó reprimir por el bien de el niño, deseos a los cuales se negaba porque no quería que nada malo ocurriera, sin embargo ahí estaba de nuevo, alucinando con sus deseos mas profundos; llevó su mano hacia su rostro suspirando fuertemente, lo peor de todo es que había disfrutado esa alucinación, el pensar que podía arrebatarle la vida a Link de un apretón...
¡NO! ¡NONONO!
─¿Señor Grahim...?─Un suave murmuró lo hizo salir de su mente, Grahim alzó la mirada mirando a Link el cual finalmente despertaba y lo miraba con aquel rostro somnoliento.
Grahim apretó suavemente sus labios, sabia lo que debía hacer...
Sin más se acercó al mas bajo y le acarició el cabello con suavidad mientras el otro sonreía levemente.
─Estas enfermo enano, lo mejor será que vuelvas a tu casa.─Dijo suspirando tomando la capa de una de las sillas que estaban al lado de la cama y se acercó para colocársela a Link quien hizo una leve expresión de tristeza.
─Pero... Usted iba a jugar conmigo... ─Dijo en cierta protesta, aunque el tono de su voz era bajo y débil, era obvio que el chico no estaba bien para jugar.
─Jugaremos tan pronto te mejores.─Terminó de decir terminando de ajustarle la capa para luego levantarse, aunque Link jaló la ropa de Grahim llamando su atención.
─¿Me lo promete? ─Preguntó con un rostro de leve tristeza, rostro que no le causaba nada a Grahim.
─Lo prometo, ahora vamos, es mejor que te recuperes pronto.─ Mintió con descaro tomando al niño entre sus brazos para así ambos desaparecer en una nube de rombos y aparecer en el bosque de farone, específicamente, en donde estaba la estatua.
Grahim bajo a Link y lo acompañó hacia la estatua, pero antes de que irse, Link corrió a abrazar a Grahim como era usual.
─Nos vemos mañana.─Murmuró con dulzura para luego darse la vuelta despidiéndose con su pequeña mano, y sin más, tocó la estatua y de nuevo su cuerpo fue elevado a los cielos.
Grahim se quedó unos minutos callado, sentía la mirada de los Bokoblins detrás de el escondidos entre los arboles de el bosque, sabiendo lo que iba a hacer.
Movió levemente su rostro echando sus finos cabellos hacia atrás para mirar fijamente la estatua con una mirada que ya no reflejaba nada, todo sentimiento existente había desaparecido sin dejar rastro. Elevó con elegancia su mano hacia la estatua mientras la mirada fijamente, esa era una de las tantas estatuas que escondía la verdad de todo lo que ocurría, la estatua que sellaba con ella uno de los futuros mas desastrosos que se estaba apunto de ocurrir en un futuro no muy lejano, futuro que él mismo se encargara de que llegue. Una fuerte energía maligna salió de sus manos hacia la estatua la cual lentamente empezó a quebrarse ante la fuerza de esa energía, hasta que finalmente explotó en mil pedazos, dejando nada mas que trozos de lo que una vez.
Mientras en los cielos las nubes se movieron lentamente, Link ya estaba lejos de ese sitio como para darse cuenta de lo que ocurría; que ya no podría volver a las tierras inferiores ya que aquel agujero que era su puerta hacia aquel sitio, fue cerrado finalmente.
Grahim se dio la vuelta una vez terminado su cometido, los Bokoblins simplemente miraron con miedo aquellos ojos en los cuales no se reflejaba más que maldad pura.
La verdadera naturaleza de El Maléfico Señor de las Tierras inferiores. Grahim.
[N/A]:
Y con este capitulo finalmente cerramos lo que seria el "prólogo" de la historia y damos paso a la parte interesante ;3
Desde un inicio tenia planeado este capitulo y por fin después de siglos puedo traerlo bien servido para ustedes.
Aunque me pone triste no haber escrito este capitulo el año pasado, ya que antes tenia planeado dejar este capitulo y meterme al hiatus pero ya que me metí al hiatus y ahora es que di el capitulo se me regó la vaina xd
Pero bueno, espero que les haya gustado ~
Seguramente este capitulo y el anterior tengan errores ya que los escribo con prisas gracias a problemas con mi computadora xd pero los corregiré quizás luego(?)
Por cierto, antes que nada ¿Les gusta la nueva portada? A mi no me convence mucho xd Díganme si les gusta mas esta o la anterior, si les gusta la anterior pues la devolvemos y si les gusta esta pues la dejamos, ya veremos, aunque si quieren hacerme una pues les hago un Oneshot de lo que quieran, hasta lemon (?)
Bueno eso es todo, nos vemos ;3
