A la mañana siguiente desperté lentamente y no precisamente porque quisiera sino porque estaba recostado boca abajo sintiendo como lentamente algo húmedo se deslizaba por mi cuello, aparte al despertar mejor comencé a sentir como había un peso muerto sobre mi así que mire de reojo y era Rosie que estaba recostada boca abajo sobre mí, babeándome todo el cuello pero durmiendo plácidamente aunque yo hice una leve mueca de asco al sentir como mi cuello estaba empapado.
-Rosie… Rosie… -susurraba suavemente mientras me movía un poco para quitarla de encima pero esta ni se inmutaba –Rosie… ¡Rosie! –comencé a decir más fuerte hasta que me harte y di la vuelta levemente haciendo que se deslizara por mi espalda hasta caer en la cama boca arriba, me senté en la cama limpiándome con la mano su baba de mi cuello –Ahora resulta que embarazara te hace más jugosa –dije para mi mismo pero de pronto sentí un leve empujón a lo que sonreí –Buenos días –susurre.
-Hola James… -contesto antes de soltar un gran bostezo -… ¿puedo preguntarte algo? –me dijo mientras yo me estiraba un poco.
-Ya preguntaste pero ok, hazme otra pregunta –respondí sonriéndole de lado ya de pie aunque no pude evitar soltar un leve bostezo.
Ella me sonrió con los ojos aun un poco cerrados –Vas a salir hoy con Dani a lo del departamento ¿cierto? –yo simplemente asentí –¿Crees que Dani se moleste porque haya invitado a una amiga? –me pregunto mientras yo salía sonriendo de debajo de la cama ya que no encontraba mis pantuflas.
-Entre mas amiga sea… mejor –conteste sonriendo pícaramente y moviendo mis cejas de arriba abajo insinuativamente, enseguida recibí un almohadazo en el rostro –Ok…. Pues… no creo que se moleste de todos modos ahorita le digo… ¿vas a seguir durmiendo otro rato? –pregunte arropándola un poco ya que antes de que le preguntara ya estaba acomodada de lado abrazando una almohada, se escucharon unos leves golpes en la puerta y enseguida se asomo la cabeza de Dan.
-Hola primo y… -callo al ver a Rosie babeando de nuevo y sonrió –Oye afuera hay una chica guapa dice que es amiga de Rosie –dijo sonriendo mientras yo me acomodaba bien el pantalón de mi pijama que con tanta vuelta que daba en las noches siempre amanecía todo chueco.
-Espero que no te moleste pero parece que no quiere estar sola mientras no estamos –respondí sonriéndole de lado.
-No te preocupes es normal –me palmeo el hombro mientras salíamos por la puerta silenciosamente y caminamos a la cocina donde se encontraba una chica guapa, rubia de ojos grises profundos y sonrisa juguetona.
Sonreí enseguida aunque mentalmente me golpe por no llevar una camiseta o algo, ella me miro y sonrió coquetamente mientras ya caminaba hacia mi –Hola Jimmy –susurro amable.
-Hola Clare… esta al final del pasillo a la izquierda –respondí sonriendo de lado y alborotando un poco mi cabello mientras ella simplemente asintió acariciando suavemente mi pecho.
-Gracias, espero verte después –susurro en mi oído antes de simplemente pasar a mi lado hacia la habitación, sonreí y al voltear a la cocina Dan sonreía traviesamente.
-¿Amiga tuya? –pregunto mientras me daba una taza de café y el tomaba otra, aunque la verdad a mi no me gustaba esa cosa.
-Por así decirlo… -conteste pero note su mirada así que suspire –… es amiga de Rosie desde primer año y el año pasado me enrolle con ella… aunque la verdad me arrepiento un poco –le di un trago al café e hice un leve gesto de molestia.
-¿Puedo saber por qué? –pregunto sentándose en la barra de la cocina.
-Pues porque comencé a hablar más con ella porque note que a mi hermano le gustaba… quería darle una ayudadita pero termine… jejejeje… ya sabes –dije sonriendo dándole otro trago a la taza y de nuevo siguió mi gesto. Dan comenzó a reír mientras negaba con la cabeza, después simplemente nos sentamos en el sofá a ver un programa deportivo que la verdad me aburrió un poco pero no dije nada.
Cuando al fin termino de ver los resultados de los partidos de soccer que sin duda había visto por la caja nos levantamos, el enseguida me gano la ducha así que simplemente fui a revisar la despensa para observar que Rosie tuviera todo lo necesario aunque como ahora comía creo que necesitaba comida para un dragón o de menos para llenar a Hagrid…
-Auch… maldita sea Rosie deja de golpearme –me sobe lentamente mi cabeza.
-Pues deja de decir estupidez –contesto molesta cruzando los brazos sobre su pecho.
-Pero si solo dije la verdad… recuerdo una noche en la que casi me cenabas a mi porque no conseguí tus tontas fresas con piña bañadas en mayonesa… auch –recibí ahora un puñetazo en el pecho.
-Ya deja de decir eso –dijo ocultando su rostro por lo sonrojada que estaba.
… en cuanto termine eso escuche que Dan salía del baño –Todo tuyo, Jimmy –grito para que luego simplemente se escuchara el sonido de la puerta de su habitación al cerrarse.
Camine tranquilamente hasta la que era mi habitación y entre sin tocar encontrando a Clare recostada junto a Rosie abrazándola muy fuerte mientras pude notar como habían ambas derramado algunas lagrimas, por instinto me acerque a Rosie pero esta ya estaba durmiendo de nuevo –Está cansada pero estará bien –susurro Clare.
-¿Segura?... yo podría salir otro día o no se… -tartamudee mirándola, me daba ternura cuando en verdad dejaba salir a la pequeña niña que aun seguía siendo.
-James está bien… yo la cuidare –Clare me miro sonriendo y su mirada se clavo en mi –Siempre supe que no solo eras un estúpido jugador de quidditch –agrego acariciando mi mejilla y sonreí.
-Yo no era eso… soy el gran jugador de quidditch –respondí intentando sonreír de lado fanfarronamente como siempre aunque mi mirada seguía clavada en la pelirroja. Clare soltó un suspiro pero sonrió mientras yo me alejaba lentamente sacando unos simples jeans y camisa gris de mi maleta pero aun checando a mi prima de reojo.
No dijimos nada más y yo simplemente me fui a la ducha, me bañe lo más rápido posible e hice lo mismo a la hora de vestirme saliendo del baño ya listo con las mangas de mi camisa arremangadas hasta el codo, intentaba parecer un poco mayor o mínimo mas maduro pero lo único que conseguí fue una gran carcajada de Dan al ver que hasta había intentado peinarme. Asi que con cierta molestia fui de nuevo a la habitación a quitarme la camisa y ponerme una simple playera de Led Zepellin negra, Rosie aun dormía y me acerque a ella suavemente para darle un beso en la frente –Regresare pronto –susurre esperando que ella me escuchara después simplemente me agache un poco mas y le di un beso a su vientre para acariciarlo enseguida –Pórtate bien cacahuate rojo… no molestes mucho a mamá –dije sonriendo encontrando en cuanto levante la mirada los ojos de Clare que me sonreía con ternura –Mi móvil ya lo tiene Rosie… cualquier cosa… -hablaba rápido.
-No te preocupes… yo me encargo y ya tengo yo tu móvil guardado en el mío asi que lárgate de una buena vez –dijo sonriendo a lo que yo solo pude reír mientras le daba un beso en la mejilla.
Sin más salí de la habitación para enseguida tambien salir del departamento y subir a mi motocicleta, estaba preocupado pero Dan intentaba que me enfocara en el camino y asi lo hice hasta llegar al caldero chorreante donde entre por una puerta trasera que Tom había colocado para mi familia, mi padre detestaba que todos se lanzaran sobre nosotros decía que nos veían como atracciones de zoológico muggle.
Era temprano en la mañana asi que el callejón Diagon estaba relativamente vacio, alguna que otra persona me reconocía por más que yo intentaba pasar desapercibido y se lanzaban a saludarme amablemente aunque el dueño de la dulcería para gusto de Rosie me regalo una bolsa entera de dulces vareados que intente pagarle pero este se negó. Cuando al fin pude llegar al banco de Gringotts los duendes tambien dejaron sus labores mirándome aunque la verdad parecía que pensaban lanzarse sobre mí para comerme, jamás me han agradado esas criaturas.
Camine por el brillante pasillo de mármol, seguido por miradas pero yo simplemente llegue hasta el estrado principal que era el donde siempre estaba el duende jefe del banco y encargado de las bóvedas Potter –Weasley. Me reconoció enseguida y me miro con cierta aversión, sin duda aun no olvidaba cuando de pequeño sin querer había hecho levitar un frasco de tinta lleno que se volteo sobre su cabeza…
-Agregare que le gustaba asustarme de pequeño asi que no fue mi culpa –dije recordando levemente malhumorado al duende.
… -Señor Potter… ¿a qué debo tan grata visita? –dijo con un tono hipócrita mientras sonreía de aquella forma que tanto me desagradaba, como si pensara en cualquier momento hacerme tonto con algo.
-Gondriac, que placer verte –conteste poniendo tan bien mi sonrisa falsa y enseguida le extendí la carta de mi padre que el duende casi arrebato de mis manos, la leyó rápidamente y asintió.
-Así que el mayor de los Potter se va a independizar… me alegro por su paso a la madures, joven –dijo bajando de su sillas para enseguida llamar a su ayudante personal, le susurro las indicaciones y antes de que pasaran 10 minutos para mi alegría aparecieron 3 bolsas de galeones –Aquí esta su parte, señor –agrego extendiéndolas hacia mí.
-Gracias pero voy a solicitar que se cambie por libras –solicite sin mirar al duende que sin duda me observo de fea manera, segundos después ya eran 8 bolsas grandes de dinero a las que tuve que encoger para poder introducirlas todas en el bolsillo de mi pantalón aunque pesaban bastante –Gracias Gondriac, nos veremos después fue un placer –dije dándome la vuelta y sin esperar despedida de su parte salí lo más rápido posible de ese lugar, los duendes no me caen bien.
Camine de regreso al caldero chorreante donde debía pasar para regresar al mundo muggle donde sin duda Dan me esperaba aburrido así que me apresure, con todo el cuidado del mundo me ocupe que nadie me observara demasiado porque sino los saludos de nuevo no pararían y la verdad era algo aburrido. En cuanto salí observe al pobre Dan que estaba sentado en la banqueta junto a mi motocicleta jugando con un palito de madera que sin duda había encontrado tirado y no pude evitar soltar una risita, se parecía demasiado a un niño y en cuanto me escucho me saco la lengua mientras me lanzaba el palito.
-Jim, te tardaste demasiado –dijo molesto mientras ambos subíamos de nuevo a la motocicleta para ir ahora al departamento.
-Lo siento pero los duendes se tardan –conteste sin más mientras encendía la motocicleta que me saludo con un lindo rugido de su motor.
-¿Duendes? –pregunto y yo simplemente asentí acelerando para tomar a toda velocidad la calle –Genial –susurro simplemente mientras sonreía al igual que yo.
Acelere hasta llegar al edificio donde estaba el departamento de Sirius Black, el padrino de mi padre que sin duda si estuviera vivo gritaría porque no utilizare su departamento para juergas sino para cuidar bebes, eso me hizo sonreír mientras Dan abría la puerta y sonreía feliz al ver que había ascensor –Esto será muy útil para Rosie –dijo mientras presionaba el botón con la flecha hacia arriba, yo asentí mientras miraba entretenido cómo funcionaba.
Cuando al fin llegamos al departamento y abrí la puerta sonreí, era totalmente un departamento de soltero lleno de polvo con un súper estéreo sin duda para molestar a los vecinos, sillones de cuero y paredes pintadas de colores vino, la cocina parecía nueva sin duda jamás la había utilizado y hasta había una bandera de los Chudley Cannons autografiada por todos los jugadores del año 79 en un marco de cristal tras la televisión. Dan por su lado dio su vuelta y al entrar a lo que creí era la habitación de Sirius lo primero con lo que me tope fue un sujetador rosa en el piso, no pude evitar sonreír cuando el móvil sonó y gracias a que Rosie lo había configurado con una tonada conocida sabía que era el mío, lo saque del bolsillo de mis jeans lo más rápido posible a la vez que Dan llegaba corriendo –¿Bueno? –dije con tono preocupado.
-Jimmy… -me tense totalmente al escuchar la voz de Rosie al otro lado.
-Ross ¿Qué pasa?... ¿estás bien?... ¿Clare te dejo sola?... ¡¿estás bien?... –solté pregunta tras pregunta preocupado.
-Cálmate estoy bien… solo necesito algo –dijo con tono dulce mientras yo volvía a respirar y Dan junto a mí.
-Ok… ¿Qué necesitas? –pregunte sonriendo y volviendo a mi tarea de mirar la habitación de Sirius.
-jejejeje necesito unos muffin de zarzamora, donas de glaseado rosa con chochos de dulce y chocolate liquido –enseguida sonreí mientras escuchaba su risita nerviosa y traviesa.
-Ok ¿nada más? –ella simplemente soltó un aja -¿Segura? –volví a preguntar observando extrañado como Dan se sentaba en la mesa y en una hoja en blanco comenzaba a trazar algo.
-Bueno tal vez unas cuantas zanahorias –agrego mientras yo levantaba una ceja sin entender.
-¿Eso para qué? –pregunte sin poder evitarlo observando cómo Dan paseaba de un lado a otro del departamento tomando medidas y después volvía a la mesa a poner cosas en la hoja.
-No se… pero se me antojaron –contesto risueña –Por cierto dice Clare que le traigas un jugo de uva… ¿ya van a venir? –pregunto y yo mire a Dan.
-Primo ¿ya terminamos? –le grite a lo que el volteo y asintió con la cabeza mientras levantaba su pulgar –Si ¿quieren algo en especial de comer? –pregunte observando en mi reloj que ya era algo tarde.
-Si quiero probar la comida árabe –yo abrí los ojos sorprendido y espantado.
-Ok, yo me encargo –respondí y sin mas colgué mirando preocupado a Dan -¿Dónde hay un traslador para el medio oriente? –Dan enseguida soltó una carcajada…
-Rosie no te rías de mi –la mire molesto.
-Perdón Jim pero no puedo evitarlo –contesto ella riendo y yo simplemente hice una mueca.
