¡Hola! ¡Volví con este nuevo capítulo! Más drama, mucho, mucho, mucho más *-* Espero les guste, y no me odien :c
De una limosina negra un hombre de cabellos plateados descendió, caminó unos cuantos pasos para abrir la puerta y con algo de fastidio una chica de cabellos azabaches se bajó, siendo seguida por un chico de cabellos cenizos.
-Este es el lugar. –Respondió el hombre mayor observando a los jóvenes, estos soltaron un pequeño suspiro.
-¿Este no es el restaurante de cabeza de algas? –Preguntó la morena mirando de reojo al Nightray, esté asintió sin pensarlo.
-A-Así es.. –Murmuró el chico con su mirada fija en la edificación.
-Hmp.. Más vale que la comida sea buena.. –Masculló la Baskerville comenzando a avanzar hacía el lugar, el de cabellos cenizos la siguió, en su rostro estaba implantada una expresión de confusión.
Mientras tanto en un lugar un poco lejos de allí, específicamente en una habitación un chico de cabellos azabaches abrazaba a uno rubio mientras besaba sus cabellos, el menor soltó un pequeño suspiro mientras elevaba su mirada para ver al moreno.
-Te amo.. –Susurró el menor acercándose a los labios del otro, depositando un pequeño beso. El chico acarició la mejilla del menor y sonrió.
-Sabes que también te amo, conejito. –Murmuró pegando contra su pecho al rubio, este pasó una de sus piernas por encima de las del moreno.- Amo estar así contigo.. –Pasó su mano sobre la pierna desnuda del menor, esté soltó un suspiro cerrando sus orbes esmeraldas.
-También yo.. –Murmuró rodeando la cintura del moreno con sus brazos.- Tengo sueño.. –Bostezó el menor, llevó su mano a sus labios tapándolo, el otro rio un tanto divertido para luego besar la mejilla del pequeño.
-Descansa.. –Murmuró apoyando su cabeza en la del rubio.- Acá estaré cuando despiertes.. –El rubio asintió cerrando los ojos, cayendo dormido a los pocos minutos, su respiración era lenta y pausada, el mayor le observaba con adoración mientras acariciaba sus hebras doradas, un sonido lo sacó de sus pensamientos, aunque era muy bajo lo alcanzó a escuchar, como pudo alargo su mano y tomó su celular, era un mensaje, lo leyó un par de veces y soltó un suspiro.- Maldita sea. –Fue lo único que dijo, dejó el teléfono en la mesa de noche, y con ambas manos acomodo al menor sobre la cama, apoyando la cabeza del rubio en una almohada para luego besar su mejilla nuevamente, se levantó de la cama, totalmente desnudo para comenzar a recoger sus ropas y colocárselas. Unos cuantos minutos después un joven de cabellos azabaches estaba totalmente vestido, amarraba sus cabellos en una coleta para luego acercarse al rubio, lo movió un poco, el rubio se removió un poco y entreabrió sus ojos.
-Umm… ¿L-Leo? –Con la voz pastosa llamó al chico, este sonrió leve y besó la frente del menor.
-Saldré un momento, Oswald quiere hablar algo conmigo, trataré de no demorarme, ¿Esta bien? –Susurró acariciando la mejilla del rubio, esté asintió un par de veces aún adormilado.
-Te estaré esperando.. –Respondió acercándose al chico para besar sus labios con dulzura.- Te amo, conduce con cuidado.. –Dijo acomodándose entre las almohadas para cerrar nuevamente sus ojos, el mayor sonrió y salió de la habitación, dejando al rubio dormido.
Algunas horas pasaron, el rubio que estuvo durmiendo hasta hace un par de minutos, se encontraba en la cocina rebuscando algo para comer, caminó de forma lenta hasta la nevera pero un ruido lo detuvo, se quedó quieto hasta que volvió a escucharlo, y comenzó a correr hacía la habitación, una vez allí, comenzó a buscar su celular hasta encontrarlo, sin mirar la pantalla respondió
-¿Hola? –Respondió mientras recogía sus ropas y las colocaba sobre la cama, una voz conocida se escuchó, una mueca de fastidió se instauro en las facciones delicadas del menor.- Oh.. Seto-kun.. Hola.. –Dijo casi sin ánimos el menor, se sentó sobre la cama a escuchar lo que decía el chico, de vez en vez rodaba los ojos al escuchar al castaño.- Umm.. Si… Qué bueno.. No tenía idea.. –Murmuró en respuesta a lo que decía el castaño.- ¿Eh? –Fue lo que salió de sus labios cuando escuchó lo que dijo el mayor.- ¡No lo recordaba! –Sorprendido por lo que acababa de decir el castaño, golpeó su frente con su propia mano.- ¡Ya voy para allá! –Dijo finalizando la llamada para caminar hacía el baño.
Un chico de cabellos castaños sonreía malicioso mirando la pantalla de su teléfono, tecleó un par de veces para luego enviar un mensaje, mientras comenzaba a caminar alejándose del lugar.
-Que empiece el juego.. –Susurró para sí mismo mientras caminaba.
-Se me hizo tarde.. –Se quejaba un chico rubio mientras corría hacía la entrada de la universidad.- ¿Dónde estará? –Murmuró el rubio con el celular en mano, fijándose que tenía un mensaje del castaño, soltó un suspiro comenzando a teclear un mensaje hacía el moreno para luego enviarlo, y guardar el teléfono en el bolsillo de su pantalón. Caminó por los pasillos, estos estaban algo vacíos, suponía que no habría muchas clases el día de hoy, su mirada se fijó en un chico de cabellos castaños, lo saludó con la mano y se acercó a él.
-¡Seto-kun! –Sonrió de forma leve el chico rubio mientras llegaba al lado del otro, esté sonrió ladinamente acercando sus labios a la mejilla del chico. El menor frunció un tanto el ceño alejándose del castaño.- Umm.. ¿Y el profesor? –Preguntó el rubio mirando a todos lados sin ver al nombrado y a sus compañeros.
-Oh.. –Dijo el castaño mostrando una carpeta.- El profesor dijo que lo esperáramos en la biblioteca del otro bloque.. –Comentó con una sonrisa en sus labios mirando al menor.- Al parecer se le quedo algo en el despacho.
-B-Bueno.. –Dijo el menor algo cohibido por el castaño.- Entonces.. ¿Vamos para allá? –Preguntó al mayor, esté asintió con la cabeza, rodeando los hombros del menor con su brazo.
El mayor sonreía misteriosamente mientras el rubio simplemente observaba hacía el frente, el otro le atraía hacía su pecho constantemente, aunque el Vessalius se alejaba de él, el otro no decía nada, simplemente le observaba de reojo. Antes de llegar finalmente a la biblioteca, el castaño lo tomó por las caderas y lo jaló fuera de allí, arrastrándolo hacía la parte trasera de dicho lugar, el menor se quejaba pataleando y tratando de resistirse al agarre del mayor, pero esté era más alto y fuerte que el menor.
-¡Seto! –Gritó el chico en queja por el agarre de esté, el castaño lo soltó contra la pared trasera del lugar.- ¡Ah! –Volvió a quejarse el menor frunciendo el ceño, para luego mirar al castaño, esté sonrió colocando ambas manos a cada lado del rostro del rubio, el menor abrió los ojos sorprendido.- ¿Q-Que estás haciendo? –Murmuró el rubio en un hilo de voz por la cercanía del otro.
-¿Qué crees que hago? –Dijo el castaño pegando su cuerpo al del menor, este frunció el ceño y se removió incómodo.
-S-Suéltame.. –El menor lo miró entrecerrando los ojos.- Ahora..
-¿Por qué? –Preguntó el castaño tomando el mentón del rubio con su mano, esté lo miró de mala manera.
-Porque no me gusta que me toques.. –Masculló entre dientes el menor.- Te lo he dicho miles de veces, sólo me gusta que me toque Leo, sólo él. Y tú no eres él, así que.. Suéltame… ¡Ahora! –Con valentía le dijo todo al castaño, esté frunció el ceño y apretó las manos con fuerza, incluyendo el mentón del chico, esté hizo un gesto de dolor.
-Leo, Leo, Leo, Leo, Leo, Leo, Leo, Leo.. –Dijo el castaño mirando furico al menor, esté se cohibió un poco.- ¿Acaso no sabes decir otra cosa?
-Suéltame.. –Dijo nuevamente el rubio en voz baja girando su cabeza, el castaño tomó los cabellos del rubio con fuerza y los jaló, para que voltease a verlo.
-¡Responde! –Gritó el chico de cabellos castaños acercando su rostro al del menor, sus narices se rozaban.- Él te engaño con su mejor amigo, y aun así lo prefieres a él, ¡¿Por qué?!
-¡Suéltame! –Gritó el rubio sintiendo como sus orbes se llenaban de lágrimas.
-¡No! –Se negó el mayor tomando ambas manos del rubio, contra su voluntad elevándolas sobre su cabeza.- Veamos si tú querido Leo estará contigo después de lo que te voy hacer~ -Susurró malicioso acercando sus labios al cuello del chico, y mordiéndolo con fuerza.
-¡No! ¡Déjame! ¡Auxilio! ¡Ayuda! –Gritó el rubio moviendo sus piernas y manos tratando que el mayor le soltase. El castaño al ver que el otro estaba siendo muy escandaloso lo abofeteó, el Vessalius se sorprendió por su accionar, de sus orbes esmeraldas se escaparon unas lágrimas seguidos de muchas más, el menor sollozaba, por lo que el castaño reía divertido.
-Nadie te va a ayudar, Oz-kun.. –Paso su lengua por el rostro del rubio, limpiando sus lágrimas con esta, el menor se quejaba sin dejar de sollozar.- No te preocupes, estoy seguro que te va a gustar.. –Le dio vuelta al menor, dejando su rostro contra la pared, con su otra mano libre desabotono el pantalón del rubio, seguido de esté bajo el cierre. Bajo el pantalón del rubio junto con su bóxer, agarró el trasero del chico con fuerza, enterrando sus uñas en él, el menor lloraba contra la pared, moviendo sus manos y piernas.
-L-Leo.. –Lloró el rubio llamando al moreno apretaba sus manos moviéndose incómodo, el castaño mordió nuevamente el cuello del rubio empujándolo contra la pared, haciendo que esté se golpeara parte del rostro contra esté.
-¡Te lo dije él no va venir! –Gritó enojado tomando los cabellos del rubio, jalándolos con fuerza, para luego golpear el rostro del chico contra la pared.
-¿Por qué la urgencia? –Dijo el moreno algo enojado una vez que había llegado a la sala de la mansión Baskerville, se sorprendió al ver a los Vessalius, los Barma, Rainsworth, Nightray y Baskerville allí.- ¿Qué sucedió?
-¿Dónde está Oz? –Preguntó Jack con preocupación, al ver que el moreno estaba solo.
-Se quedó en el apartamento.. ¿Por qué? –Enarcó una ceja confundido exigiendo una respuesta de los demás.
-S-Seto.. Él quiere… H-Hacerle daño a Oz.. –Respondió finalmente la chica de cabellos negros, la albina tomo su mano y la apretó con fuerza.
-¡¿Qué?! –Fue lo único que salió de los labios del moreno confundido.- ¿Qué quiere hacer? –Frunció su ceño molesto, al sentir como vibraba su celular, lo sacó del bolsillo.
-Él le dijo a una amiga suya, que forzaría a Oz, si tenía que hacerlo. Pero que sería suyo a como de lugar. –Respondió el mayor de los hermanos Vessalius con preocupación.
-Dijo que lo violaría.. –Susurró la castaña apretando sus rodillas con ambas manos.
-¡¿Qué mierd… –Dijo el moreno enojado mientras leía algo en su celular. Al finalizar miró a los demás.- ¿Dónde está Seto? –Preguntó el Baskerville.
-P-Pues no lo sé.. –Dijo al castaña mirando a la morena, esta soltó un suspiro.
-C-Creo que tenía clase con Oz, pero ya ves que el payaso esta de permiso.. –Encogió los hombros.- ¿Por qué? –El chico moreno miró a todos y se dio vuelta.
-Oz-kun está en la universidad.. –Susurró el moreno, de inmediato los demás abrieron los ojos sorprendidos, el Baskerville salió corriendo como alma que lleva el Abyss hacía su auto para partir hacía dicho lugar.
Una vez en la universidad, Leo, Elliot, Alice, Alyss, Sharon, Jack, Oscar, Ada, Oswald, Revis se dividieron para buscar al rubio menor. El moreno fue hasta la cafetería, con paso rápido su mirada amatista vagaba por el lugar buscando al menor, más en el lugar no se encontraba, siguió de largo hacía los bloques continuos, a medida que avanzaba sentía su corazón acelerado, llevó su manó hacía esté, estaba totalmente preocupado y asustado por el menor de los Vessalius, el no saber dónde se encontraba, o no saber que pasaba le tenía los nervios de punta. Pasó revisando cada salón más no había nadie allí, estuvo a punto de dar vuelta cuando escucho que lo llamaban, se giró para ver a una mujer mayor corriendo hacía él, esta estaba totalmente pálida, sus manos le temblaban y los lentes que usaba estaban torcidos.
-¿Se encuentra bien? –Preguntó el moreno a la mujer, esta negó varias veces con su cabeza, unos cuantos mechones de su cabello estaban fuera del moño que llevaba.
-E-Encontré esto.. –La voz de la mujer salió en un susurró.- C-Creo que es de Oz-sama.. –Mencionó mostrando la mochila del rubio.- Escuché unos ruido extraños atrás, llamaré a seguridad.. –La mujer se alejó del chico, perdiéndose en el pasillo, el moreno miró la mochila y luego hacía donde la anciana había mencionado, dejo la mochila en el suelo y se acercó allí, escuchaba unos sollozos, y una voz muy familiar para él. Su ceño se frunció todo lo que pudo, asomo un poco su rostro para ver que sucedía, el castaño estaba con alguien, no divisaba quien era, pero era alguien más bajo, era un chico por lo que alcanzó a ver, y rubio, de inmediato su mente se alarmo, y sin más se acercó a él.
-¡¿QUÉ MIERDAS HACES?! –Gritó el moreno agarrando por los hombros al chico, quitándolo de encima del otro. El castaño se sorprendió y por reacción soltó al menor, este cayó al suelo, se arrinconó contra la pared sollozando, el moreno se acercó y para su horror era el menor Vessalius, de su labio corría un hilito de sangre, su parpado esta hinchado probablemente por algún golpe recibido, y parte de su mejilla igual, sus cabellos estaban hechos una maraña, y su rostro bañado en lágrimas, apretó las manos con fuerza y rechino los dientes.- ¡Voy a matarte hijo de puta! –Gritó el moreno lanzándose sobre el castaño, esté alcanzó a dar unos cuantos pasos pero no los suficientes, y cayó al suelo con el otro encima, el moreno lo tomo del cuello de la camisa y le dio un cabezazo, el castaño se quejó y llevo sus manos a los brazos del moreno, tratando que lo soltara pero no fue así, como pudo rodó, dejando al Baskerville debajo.
-¿Qué pasa? Tus ínfulas de súper héroe, ¿Dónde quedaron? –Dijo burlon el castaño colocando sus manos sobre el cuello del moreno, presionándolo con fuerza, el otro se retorcía, de reojo veía al Vessalius llorando mirando la escena con terror, eso fue suficiente para sacar fuerzas de quien sabe y darle un rodillazo en la entrepierna al castaño- ¡M-Maldito! –Siseó el chico con dolor, el moreno rió quitándoselo de encima para luego levantarse y darle una patada en uno de los costados.
-¿Maldito? Creo que el único maldito aquí eres tú, lo que le hiciste a Oz, jamás te lo voy a perdonar, y eso incluye a los Baskerville.. –Murmuró ladeando su sonrisa, mientras tronaba sus nudillos.- No hay nadie en este puto planeta que le coloqué un dedo encima a Oz Vessalius, y viva para contarlo.. –Tomó al castaño de la camisa y lo levantó para luego estrellarlo contra la pared.- Te voy a matar, de la peor forma posible, de la manera más lenta y que sufras más.. –Golpeó la cabeza del castaño varias veces contra la pared hasta dejarlo inconsciente en el suelo.- Bastado.. –Dijo finalmente mirando con odio el cuerpo inconsciente del chico, se acercó al rubio, que aún sollozaba, pasó la mano por sus cabellos y este le manoteó.- Cariño… Soy yo, Leo.. Mírame.. –El rubio de inmediato se quedó quiero, separándose de la pared para verle, se lanzó a los brazos del moreno, llorando contra su pecho.
Unos minutos después llegaron los mayores, Oswald y Jack, al ver al castaño en el suelo se sorprendieron, dirigieron su mirada hacía el moreno, al darse cuenta que el rubio estaba contra su pecho, con los parte inferior de sus ropas temieron lo peor.
-L-Leo.. –Llamó el mayor de los Baskerville al moreno, esté lo miró.- ¿E-Esta…? –Preguntó señalando al chico castaño.
-Aún no.. –Fue la respuesta del menor.- Llévalo a la mansión, que Vincent y Lottie se encarguen de él. –Finalizó ayudando a levantar al rubio, este se limpiaba las mejillas pero más lágrimas salían de sus ojos, el moreno le ayudo a acomodar el pantalón y lo levantó entre sus brazos, el menor ocultó su rostro contra el pecho del moreno.- Llevaré a Oz-kun al departamento. –Sentenció mientras el mayor de los hermanos de los Vessalius asentía varias veces, aún estaba preocupado pero el saber que el moreno estaba con su hermano le aliviaba, volteó a ver al otro moreno quien levantaba al castaño por los brazos.
El moreno menor se dirigió hacía su auto con el menor en brazos, en el camino se encontró con la castaña y morena que de inmediato pensaron lo peor, más este les explicó que sucedió. Un poco aliviadas prometieron en ir a ver al rubio al siguiente día, la rubia, junto con su tio rubio acompañaron al moreno hacía el departamento, una vez allí el menor de los Baskerville se dirigió hacía su habitación.
-Conejito.. –Susurró el moreno depositando al rubio en la cama, esté se levantó asustado más al ver al Baskerville se tranquilizó.- Todo está bien, amor. Estoy aquí.. –Dijo con voz suave el moreno besando los cabellos del Vessalius, esté asintió.
-¿Podemos pasar? –Dijo el mayor de los Vessalius mirando a ambos chicos, detrás de él una chica rubia negaba con la cabeza.
-Pues ya estas dentro, ¿No? –Respondió el moreno con una gota de sudor tras su cabeza. El rubio corrió hacía el menor, le abrazo con fuerza mientras le acariciaba los cabellos al chico, esté sonrió un poco mientras abrazaba al mayor.
-Oz.. –Susurró el mayor, separando al chico de él.- ¿Estarás bien? –Preguntó con notable preocupación, el rubio asintió con su cabeza.- No me hubiese perdonado si algo te pasara.. –Murmuró abrazando al menor apoyando su mentón en la cabeza del chico.- Eres mi precioso hijo.. –El rubio menor asintió sintiendo unas lágrimas escaparse de sus orbes esmeralda.- S-Si alguien te hace daño… -Apretó las manos con fuerza y frunció el ceño.- No lo permitiré, a ninguno de ustedes.. Mis adorados hijos.. –Besó una vez más los cabellos del menor para separarse.- Yo sólo deseo que seas feliz, Oz.. –El otro lo miró un tanto sorprendido por sus palabras, cerró sus ojos y sonrió.
-L-Leo es mi felicidad, tío. –Susurró el rubio tomando la mano del moreno, esté sonrió lo más que pudo al escuchar al menor.
-Lo sé, créeme que lo sé. Y eso me hace feliz.. –Dijo mirando al Baskerville.- Cuídalo, por nosotros.. –Palmeó el hombro del moreno y se levantó. La rubia sonrió de forma leve a ambos chicos, y comenzó a caminar junto con el mayor de los Vessalius hacía la salida.
-¿Oz-kun? –El moreno llamó al chico rubio, el menor cerró los ojos y se recostó en la cama haciéndose bolita, el moreno preocupado le abrazo por detrás apoyando su mentón en el hombro del chico.
-T-Tengo miedo.. –Murmuró el rubio con voz entrecortada, el Baskerville asintió dejando un pequeño beso en la mejilla del Vessalius cuando se fijó en las marcas que tenía el chico en el cuello, de inmediato frunció el ceño con molestia.
-Hijo de puta.. –Masculló entre dientes, el menor lo miró confundido más el moreno le sonrió para luego dejar un pequeño beso en el cuello del rubio, tomó su mano con dulzura, para levantarse de la cama y ayudar al menor.- Vamos a bañarnos, tengo que ponerte hielo en el rostro.. –Murmuró, el rubio asintió con la cabeza caminando junto al mayor hacía el baño.
Bueno, bueno, hasta aquí este capitulo, espero lo hayan disfrutado(?) En el proximo capitulo nos vamos para la playa. OH YEAH B| muy pronto habrá boda, no diré quien~
xoxo
Ale-chan
