Hahaha, hola bueno estoy feliz de poder subir otro capitulo de esta fic, el cual me ha gustado como ha ido quedando.
Disclaimer:ni Hetalia ni sus increibles personajes me pertenecen.
Advertencias:ahh, por fin pondre algo asi como una, un britanico sin ropa, y una escena que hace que Alfred casi se nos muera desangrado.
Capitulo 10: My angel
Todavía no lograba encontrar el tono y eso lo frustraba; pero tenia otras cosas de las cuales preocuparse….
Ayer Arthur, le había dicho que aceptaba, y en esos momentos se encontraba en su cuarto, retirándose la ropa.
No se lo podía creer.
Estaba preparando el caballete, retirando la otra pintura para poder colocar el lienzo en blanco, acomodando los pinceles, y su material; cuando empezó a escuchar unos ligeros pasos en la escalera.
-Al…Alfred-y ahí frente a el se encontraba el británico, únicamente envuelto en una sabana, hombros desnudos, y su rostro….su rostro era todo un poema, mejillas sonrojadas, un intento de sonrisa tímida, ojos algo húmedos, y su cabellos desordenado.
El americano sintió arder su rostro, la temperatura subir en la habitación, y es mas casi se cae del banco cuando lo vio.
-¿Do…dónde me acomodo?-apenas podía articular palabra alguna.
-Es…este…tu…tu te vas a…acomodar en…el sillón- el estaba en las mismas- y…ahorita te dijo como…como te ves mejor, hahaha-risa nerviosa-como…la…la vez pasada.
-Esta…bien- se dirigió hasta donde le había dicho el de gafas, pero no se fijo en la mesita con el frutero, lleno de uvas, y cuando iba pasando la sabana que lo cubría se atoro con una de las esquinas, haciendo que se zafara de una de sus manos dejándole la espalda y parte de su parte posterior al descubierto, además de que se callera el frutero.
-Iggy ¿estas bien?-volteo a ver el americano, ya que lo espanto un poco el ruido del frutero cuando cayo, y pensó que el ojiverde se había lastimado; pero lo que encontró, fue bastante para el.
-¡Voltéate!-le contesto el británico el cual estaba hincado, en cuatro, recolectando las uvas, pero la sabana se le había caído por completo, dejando a la vista su trasero.
Lo que había visto Alfred antes de voltearse, fue al británico en cuatro moviéndose para adelante y un tanto para atrás recolectando la fruta y totalmente desnudo. Obvio no volvió a voltear, era bastante para el.
Casi terminaba de recolectar la pequeña fruta, abrió un poco sus piernas y en eso se dio cuenta que la sabana se encontraba en el suelo, se tapo al instante, para dirigirse al sillón, con el rostro rojo como tomate.
-L…listo Artie-pregunto el norteamericano cuando vio que el ingles estaba ya "disponible".
-Y…yes-pero no hizo nada.
Estuvieron así por ocho minutos, y nada.
-Iggy-le llamo dulcemente- en serio si tu no quieres, no hay ningún problema-le sonrió-ve a vestirte, te preparare un té.
El mencionado bajo su mirada-Yo…yo quiero hacerlo-y así dejo resbalar por su cuerpo la sabana dejándose expuesto.
Alfred no se lo esperaba, pero tenia que verse profesional, dar confianza, y no… a quien quería engañar, tenia a Arthur desnudo frente a el.
-¿Y…a…ahora qué? El ojiverde pregunto muerto de vergüenza, pero en serio quería ayudarlo, y si esa era la única forma, adelante.
-Bueno, te…tenemos que buscar la mejor posición en el sillón para hacerlo-eso sonó mal-…eh dijo postura para pintarte.
Arthur se sonrojo; y al final quedo recargado en el sofá con una pierna doblada y estirando su cuello para atrás en la re cargadera del sofá…eso se veía muy comprometedor para el americano.
Pasaba pinceladas para crear un fondo, el cual para contrastar con la blanca piel del ingles iba a ser negro y lo pintaría en un sofá largo de terciopelo rojo, el suelo seria blanco con unas rosas rojas y negras regadas por este.
Si…ese seria un buen trabajo, seria una buena pintura.
Arthur veía como Alfred posaba sus ojos en el, y lo recorría con la mirada de todas partes para capturarlo en el lienzo sonrojándose al igual que el.
Pero en el fondo le agradaba que el americano lo viera así, como cada vez que lo pintaba, lo veía no de una forma sucia y depravada, si no al contrario de una forma dulce y sana. También le gustaban las cosas que le decía, porque lo hacía sentir especial y como si fuera importante para el ojiazul. Le gustaba pasar tiempo con el, platicar y que el le cuidara. El le gustaba…Alfred le gustaba.
No podía evitar apreciar al británico, su cuerpo. Sus brazos, su delgado torso, sus largas piernas, su rostro, su cuello, era como un muñeco de porcelana fina hecho a mano, se veía frágil, y por eso siempre sus ganas de cuidarlo de cualquier cosa o cualquiera que le hiciera daño.
Le fue algo difícil poder pintar los genitales del ingles, bueno no pintarlos, si no poder concentrarse entre pintar esa parte y las mejillas sonrojadas del que se encontraba frente a el.
Para pintar su rostro le pidió al ojiverde que cerrara sus ojos y echara un poco hacia atrás su cabeza, así no tendría que lidiar con el tono de sus ojos, y aparte le daría elegancia al cuadro y una apariencia mas relajada al ingles.
Pasaron las horas, y cuando termino con el rostro se dio cuenta eran las once y media de la noche, y afuera llovía.
Pero también se percato de que el británico dormía, si se había quedado dormido.
Se acerco, y le tapo con su chamarra y con la sabana, así lo cargo hasta su cuarto, donde llegando lo acomodo con cuidado en su cama y fue a su closet a buscar algo que ponerle; pero cuando regresaba con una playera vio que Arthur estaba despertando.
-¿Qué hora es?-volteo a ver por la ventana-Bloody hell, ya es de noche, y esta durmiendo, tengo que irme.
-Arthur, ¿quieres quedarte a pasar la noche aquí?-sonrió-no quiero que salgas a esta hora a la calle, además con esta lluvia podrías enfermarte.
-Al-bajo su mirada con las mejillas tenidas en carmesí-¿No…no te importa?
-Para nada, es mas te busque algo como pijama-le dijo mostrándole la prenda.
El europeo la tomo y se la coloco, le quedaba algo larga y un poco grande, pero era cómoda; busco sus bóxer entre su ropa y se los puso.
-¿Quieres una taza de te?-le ofreció el de cabellera obscura-Compre te negro ayer,…para ti.
-Ah gracias- y los dos bajaron a la sala.
Alfred preparo una taza de té y una de café, se la llevo a Arthur, el cual veía detenidamente la pintura.
-¿Ya esta?-pregunto señalando esta.
-Casi, solo me falta unos cuantos detalles, pero no te preocupes, no tendrás que volver a quitarte la ropa.
El menos alto se sonrojo y junto sus labios a la taza que tenia en sus manos.
-Bueno Artie, buenas noches, yo me dormiré en el sillón-le sonrió muy dulcemente.
Arthur se paro y con todo y sonrojo se dirigió hacia el americano-Good night, Alfred- dijo dándole un beso en la mejilla del de gafas.
Subió rápido las escaleras, pero a la mitad de estas se detuvo y volteo a ver al ojiazul el cual tenía una gran sonrisa.
-Al…Alfred no creo que sea buena idea que duermas ahí, git-suspiro-tampoco me gustaría que te enfermaras, hace mucho frio aquí abajo, así…que…duerme conmigo- termino de subir las escaleras.
-Arthur-sonrió, ya que lo ultimo pareció mas una suplica que una sugerencia.
Y para cuando este subió encontró al británico dormido de lado, abrazando un poco su almohada.
-Iggy, eres muy lindo, ángel-busco un block y un lápiz, comenzó a dibujarlo agregando unos detalles extra.
Termino y dejo el block en la mesa de noche, se preparo para dormir y se metió a la cama junto al otro cuerpo.
Se dedico a observarlo un rato, y era fascinante verlo así.
Y en ese momento se dio cuenta de algo que venia pensando los últimos días…el estaba enamorado de aquel británico de nombre Arthur Kirkland.
Sonrió al poder por fin aclarar eso sentimientos, y así comenzó a cerrar los ojos.
Adoraba verlo sonrojarse, adoraba el tono de sus ojos, adoraba, muchas cosas de el, pero sobre todo adoraba esa actitud, sus pensamientos, su forma de ser, su corazón, sus sentimientos.
-Good night my angel- y con eso cerro al fin sus ojos dejándose llevar por sus alocados sentimientos.
Ese día ambos dieron un paso muy importante y grande en cuanto a la aceptación de lo que sentían, y lo mejor es que mañana seria otro día.
Ahh, me gusto este capitulo, creo que es el mas largo de todo el fic, hasta ahorita.
Lamento el accidente que tuvo Iggy con la mesita y el frutero, pero bueno era parte del oficio, y creo que alegro a Alfred, ¿qué habra pensando con eso?.
Bueno, les dejare una reseña de lo que pasara en el proximo capitulo:
"Arthur vero lo que dibujo Alfred en la noche, Alfred le dara un regalo que alegrara al britanico, Arthur le mostrara su presiado libro, y al final creo que se diran lo mucho que se quieren"
