Jared Pov

Llevábamos una hora de viaje, mientras dejábamos los bosques atrás y nos acercábamos a las montañas. Mi dulce Kim se había quedado dormida, mire su rostro, sus pómulos altos como los de una princesa amazona su boca grande y generosa para la mía, su frente alta despejada de flequillo.

Me maraville con el suave y pausado sonido de su corazón, la mejor música del mundo para mis oídos, su respiración tranquila toda ella era hermosa y me quería a mí, por algún extraño misterio, vale, llamémosle imprimación, pero ella podría quererme como un hermano mayor y yo seguiría estando feliz.

Contra todo pronóstico por lo menos de mi parte ella me había elegido, antes de que me imprimase y lucharía hasta mi último aliento por hacerla feliz, negué con la cabeza, si Paul estuviese aquí ya me habría ganado alguna mordida por mis cursis pensamientos, pero vamos a ver ¿qué hombre con corazón de piedra sería capaz de no ser cursi si Kim fuese su chica?

La respuesta es nadie. Me tense y aferre el volante con fuerza cuando el recuerdo del chupasangre que había intentado atacarla llego hasta mi presente, sin duda ese ser, sin corazón si le habría hecho daño a MI Kim.

Un gruñido se me escapo solo de recordar lo cerca que había estado de perderla antes de tenerla. Note como los temblores empezaron a invadir mi cuerpo, intente disipar las grotescas imágenes de lo que pudo suceder y me centre en el latido del corazón de Kim.

Volví mi vista a la carretera, después de este fin de semana nada volvería a ser igual, yo le diría que era un hombre lobo y a lo mejor esta sería nuestra primera vez juntos.

Quien sabe los que los destinos pueden tener preparado para nosotros dos, lo ignoro, pero mientras pueda permanecer junto a Kim, de alguna manera se que entonces todo estará bien, que nada podría ir realmente mal porque estaremos juntos.

Por fin pude vislumbrar el perfil de una cabaña a lo lejos y decidí que ya era hora de que mi vida despertase-eh preciosa- ella frunció el entrecejo de una forma muy graciosa antes de abrir los ojos delicadamente, como el batir de alas de una mariposa, lo que ella ignoraba es que esa acción provocaba un huracán de sentimientos en mi corazón.

Kim Pov

-eh preciosa-fruncí el ceño al sentir el cuello adolorido por la forma en que me había quedado dormida, cuando reaccione un poco tarde ante la voz de Jared empecé a abrir mis ojos pestañeando varias veces antes de poder ver con claridad.

Y en cuanto vi la forma en que Jared me miraba me sentí como un cordero delante del gran lobo malo, y eso me gusto y mucho, sentí como mi corazón se aceleraba a la par que un calor desconocido crecía en mi vientre.

Gire mi rostro por miedo a no poder controlarme y tirarme encima de Jared, teniendo en cuenta que el conducía no era lo más inteligente que podía hacer "Hola cariño no estás en el instituto no quieres ser inteligente lo que quieres es a Jared o más bien al pequeño Jared".

Tosí para aclararme las ideas intentando averiguar cuando exactamente me había vuelto tan salida, y el resultado fue simple desde que CIERTO CHICO por el cual estaba loca se fijo en mí maravillas de la vida.

-¿Estás bien?, preciosa-al instante me gire a mirarle para ver su cara llena de preocupación al igual que sus ojos. –Si estoy bien, amor, fue creo que fue un sueño que tuve me dejo algo trastornada y ni me acuerdo de lo que es- me reí, no le había mentido no recordaba lo que había soñado.

Me preguntaba qué cara pondría al saber que era por el por quien me ponía nerviosa sin motivo aparente, por él y por su forma de mirarme.

El coche al fin se detuvo –Aquí es-Salí del coche y me encontré con un chalet de 2 plantas sencillamente hermoso y juraría que muy caro-Jared no hacía falta todo esto por mi cumpleaños yo me habría conformado…-detuve mi perorata cuando un dedo ardiente se poso sobre mis labios-yo no quiero que te conformes.

-Pero aun así…-de nuevo no tuve ocasión de defender mi postura cuando unos labios se dedicaron a mordisquear los míos con delicadeza.-Kim dame el capricho y disfruta de tu regalo ¿sí?-bufe intentado parecer ofendida, cometido que supe que fracaso cuando vi una resplandeciente sonrisa.

-Sí que eres caprichosito ¿eh?, menos mal que el día de mañana no te vas a quedar embarazado-dije mientras le daba un suave puñetazo en el hombro.

-Ese honor mi reina solo lo tenéis vos-fruncí el ceño confundida -¿a qué te refieres?-interrogue-A que el día de mañana si todavía me quieres serás tú la madre de mis hijos-mi corazón se acelero ante aquella proposición inesperada.

No me había parado a pensar en mi misma como madre pero era una idea que a su tiempo me encantaría. Más aun quería ser madre de los hijos de Jared. Hasta ahora no me había detenido a pensar concretamente en mi fututo, pero había algo que tenia absolutamente claro fuera lo que fuese que el destino me tuviese preparado solamente lo quería si mi lobo estaba en el.

Entonces le bese normalmente era Jared quien empezaba los besos y creo que le pille desprevenido lamí su labio inferior y el abrió su boca para mí, me sentía como un pirata entrando en la cueva del tesoro, y de alguna forma quería dejar mi marca en el, trastornarle igual que él hacía conmigo recorrí cada recoveco y mi lengua bailo con la de él, supe que había cumplido mi cometido cuando lo oí gruñir, en ese momento me separe de él y le mire a los ojos.

Con ese beso le acababa de hacer una promesa yo permanecería junto a él pasase lo que pasase. Ambos sonreímos conscientes de que ese momento era demasiado especial para interrumpirlo con palabras que probablemente no conseguirían expresar lo que sentíamos.

Jared me dio las llaves del chalet porque de cabaña no tenía nada, la fachada de la casa estaba pintada de blanco, un blanco que las enredaderas que subían por las paredes intentaban ocultar en vano, pero si el exterior me gustaba el interior me fascino por completo, suelos de mármol que podría pasar por espejos.

La cocina se encontraba a la izquierda en el medio una escalera de caracol conducía al piso superior a la derecha lo que sería el salón con una chimenea enorme, entre y me di cuenta de que el techo era de cristal al fondo de el salón había una puerta la abrí y me encontré con un jacuzzi y en vez de paredes todo eran cristales para poder ver el bosque.

Oí un silbido que debía provenir del salón salí de de la habitación del jacuzzi y me encontré con Jared-Di que te gusta- me rogo mientras ponía carita de cachorro, el ya había dejado las maletas a ambos lados de su cuerpo asique yo me lance a abrazarle-Pero que dices gustarme es poco, me fascina-

Nos separamos y el subió las escaleras y yo me fui a inspeccionar la nevera, básicamente había un montón de comida precocinada, dos botellas de vino tinto de Lambrusco y ostras no pude evitar hacer un gesto de asco cuando las vi, siempre había oído eso de que las ostras son afrodisíacas pero a mí las ostras solo me daban una ganas locas de vomitar.

-Como andamos de provisiones- sus brazos rodearon mi cintura, yo me gire para estar de cara a él-Creo que sobreviviremos mientras no comamos eso- le informe mientras señalaba las ostras, el puso cara de, "ni loco me como esa forma de vida marina no identificada".

Y sin poderlo remediar los dos nos pusimos a reír como locos-Esta bien-dijo-no comeremos nada que no lleve fecha de caducidad, esas cosas huelen como si se estuviesen descomponiendo-yo padecí otro ataque de risa tras el cual me subí al dormitorio mientras Jared planeaba la misteriosa desaparición de los aliens marinos.

Mi cabello estaba enmarañado por haber venido dormida en el coche, pero en el momento en el que me mire a los ojos no me reconocí, mis ojos chocolate parecían estar fundiéndose debido al brillo que irradiaban, bueno en general me pareció que la Kim del espejo era una hermana gemela más guapa de cuya existencia yo me había olvidado hasta este momento. Me recogí el pelo en una coleta alta y baje.

-¿Bueno que te apetece hacer preciosa? Aquí hay un montón de pelis-me extrañe por qué no me había fijado en que hubiese televisión, Jared estaba sentado en el sofá en el lado izquierdo había 2 estanterías repletas de películas, entonces vi que la televisión estaba encima de la chimenea.

-La verdad es que no me apetece quedarme aquí, quiero decir que me encanta la casa pero después del viaje me apetece moverme- Jared se levanto y me mostro un mapa mientras me decía- la señorita a escogido senderismo, pero debería de tener cuidado siendo tan apetecible puede que los lobos de la zona se la quieran comer-yo me encogí de hombros mientras le daba la espalda porque su mirada me ponía nerviosa-Bueno tu me defenderás de los lobos malos-

Me gire para mirarle y el aprovecho para robarme un beso-Ni lo dudes Kim el único que te puede comer soy yo-me perdí en sus ojos oscuros mientras un "me alegro de eso y no sabes cuánto" circulaba por mi cabeza.

Ya se pueden matarme por el atraso me lo merezco eso y muchas cosas mas pero es que la inspiración se me fue por el desagüe o me la secuestraron, no lo sé, soy un caos.

Intentare hacer la continuación cuanto antes pero no puedo comprometerme repito que estáis en vuestro derecho de asesinarme tirarme tomates o lo que sea y el capitulo calentito aun pude tardar un poco sorry de nuevo.

Espero que este cap. os haya gustado.