Muchas gracias por los comentarios, me hacen muuuy feliz :D hahah

El capítulo 9!


CAPITULO 9

Narra Kurt

Observé por el rabillo del ojo cómo Blaine recogía su café y se iba. ¿Ni siquiera le había importado? ¡Había quedado con él y al verme con Adam no había hecho nada! Claro que… ¿qué podría haber hecho? Ya no sé si esto está bien, no debería seguir los consejos de Mercedes, poner a Blaine celoso no parecía que funcionara, es más, seguramente estaría molesto conmigo por no haberle pedido en café, ¿no? Aunque al menos eso me demostraría que si le había molestado un poco.

A: ¿Qué piensas Kurt?... ¿Kurt?- Adam me sacó de mi tranze.

K: Lo… Lo siento, me he despistado, ¿Qué decías?

A: Decía que deberíamos ir poniéndonos en marcha o llegaremos tarde.

K: Sí, sí. Claro.

Recogimos las cosas y salimos de la cafetería en dirección al instituto.

Nada más llegar me dirigí a la puerta del despacho del director.

Narra Blaine

De momento tocaron a mi puerta. No puedo creer que Becky haya vuelto a dejar pasar sin consultarme. Rápidamente me seco los restos de lágrimas de mis mejillas y procuro poner mi cara de póker. Deseando que la voz no me tiemble y me delate, hablo.

B: Adelante, está abierto.

Me acomodo en mi silla para ver como la cabeza de Kurt se asoma por la puerta para luego pasar y sentarse en su silla habitual.

K: Hola Blaine.

B: Vaya, hola. Así que ahora si hablas.- Le comento intentando que no se note el rencor en mi voz.

K: Sí, venía a disculparme por lo de esta mañana.

B: Esto de pedir disculpas se está haciendo costumbre.

K: Lo se… Verás, no quería plantarte, me encontré a Adam y…

B: No te preocupes Kurt, entiendo las indirectas- Le corté- Por eso os dejé solos. Me alegra de que te lleves tan bien con uno de los profesores, de verdad. Mereces tener más amigos, eres una persona fantástica y está bien que otras personas puedan verlo y disfrutarlo también.

Él se me quedó mirando ¿Había dicho algo mal? Intentaba no dejar que mis celos me cejaran. Kurt tenía derecho a salir con otros hombres. En realidad, a pesar de lo que deseara, Kurt y yo no teníamos nada y no podía atarlo.

K: ¿Por qué contrataste a Adam, Blaine?

Me dijo esto último con la sospecha en la cara, como si hubiera ingeniado un plan para juntarlos a él y al inglesito ¡Cómo si yo quisiera eso!

B: Kurt, esto es una escuela pública. Yo no "contrato" gente. El estado lo hace y la verdad es que debería preguntarle a Adam po qué está aquí.

K: ¿A qué te refieres?

B: Pues que no es por méritos propios, en cualquier caso. Ya sabes que hay gente que tiene mejores amistades que otras.

K: ¿Está aquí por amiguitos?

Suspiré. No quería hacer eso. Sentía cómo si estuviera contándole eso a Kurt para que no sintiera tanta simpatía hacia el rubio, sabiendo lo que le costó al castaño encontrar trabajo y su problema con su padre, pero al menos, era cierto.

B: Ni siquiera acabó la carrera.

Kurt se me quedó mirando con los ojos muy abiertos para luego levantarse y, sin decir una palabra, salir de la habitación.

Narra Kurt

A quién voy a engañar. Estaba dolido. Dolido por qué la vida no es justa. Las oportunidades que no tiene la gente que se pasa la vida estudiando y trabajando y, en cambio otras, sí. Pero también molesto por Blaine. No con él. Conmigo. Por creer que le gustaba, que podía ponerle celosos. ¡Se ha alegrado de que hubiera hecho un nuevo amigo! Llamé a Mercedes y le expliqué la situación, aunque en vista del éxito de su anterior consejo…

M: Puede que estuviera fingiendo.

K: ¿Fingiendo? ¿El qué?

M: El que no le molesta que lo plantaras por Adam, porque de verdad le importas tanto que quiere que seas feliz.

La idea de Mercedes sonaba tentadora, y en verdad quería creerla, pero necesitaba compadecerme de mí mismo.

K: No creo. Blaine es muy impulsivo. Si de verdad lo hubiera puesto celoso, habría saltado. Creo que no siente nada por mí más allá de la amistad…

M: Cariño, eso no es así y tu lo sabes. Cualquier chico se enamoraría de ti, ¡Deja de rebajarte! ¿Te llevas bien con Adam?

K: En realidad no… Al principio me pareció simpático y todo eso, pero es un narcisista. Pasas más de cinco minutos con él y te das cuenta de que sólo habla de él mismo.

M: Entonces pasa de él, déjalo de lado y céntrate en lo que realmente quieres.

K: Si que has cambiado de melodía… Sabes, esto no debería ser tan difícil. Si lo es, puede que sea porque nada entre nosotros debería cambiar.

M: Eso no es cierto. La mejores historias de amor tienen inicios complicados… ¿Cuándo Harry encontró a Sally?

K: Tienes que dejar de poner esa película como ejemplo para todo.

M: ¡Es que sirve para todo! Deberías decirle lo que sientes, ¿Me harás caso?

K: Esta será la última vez que te haga caso, si no funciona…

M: Funcionará.

K: Ojalá yo pudiera estar tan seguro… Además, primero debo ir a cenar hoy con Adam. Le acepte una cita. Dios mío… que horror, la noche que me espera.

M: ¡Cancélala!

K: No puedo, me da pena. Siento que lo he estado utilizando. Que ha sido en parte lo que he hecho. Pero esta noche, dejaré las cosas claras.

M: ¡Así me gusta, blanquito! Ya me contarás qué tal te fue todo.

K: Está bien. Gracias, Mercedes. Adiós.

M: Adiós cariño. Suerte.

Cuando Mercedes colgó, solté un suspiro que no sabía que estaba aguantando. Al menos ya tenía claro lo que tenía que hacer.

Narra Blaine

Después de actualizar a Sebastian por Skype sobre todo mi lío con Kurt, me tumbé en el sillón.

Desde el día que le conté a Seb que tenía una cita me estuvo preguntando por el chico. Yo no quería decirle nada, porque lo conozco, pero una noche que nos fuimos de copas, me lo sacó todo. Bastardo, él sabe lo masl que me sienta el alcohol. Desde entonces le he estado contando cada progreso, que repasándolo ahora, ha sido nulo.

*Ding-Dong*

El timbre. Lo último que necesitaba ahora era alguien queriéndome vender una biblia… Otra vez.

Abrí la puerta y un remolino castaño entró rápidamente hasta colapsar en mi sillón (con los zapatos en la mesa de café)

B: Sebastian… ¿Qué haces aquí?- Dije con voz cansada.

S: Mi amigo me necesita, así que hoy nos vamos a ir a cenar, a un restaurante de los buenos y luego… ¡Alcohol!

B: De verdad Seb que te lo agradezco, pero no estoy de humor.

S: No me lo agradezcas, si vas a pagar tú. Vamos, vistéte.

Y sí. Acabé saliendo porque discutir con Sebastian Smythe es imposible.


U.U Qué pensáis? Sebastian... qué hará ahora al pobre Blainey?

Muchos besos! 3