Hecho― anunció Lucy cogiendo su Fleuve d'étoiles y adoptando posición de lucha.

¡Vamos a jugar! ― exclamó Vulpécula emocionada antes de atacar a Lucy.

Vulpécula se lanzó encima de ella con fuego fatuo en sus manos y con una sonrisa arrogante en su rostro, parecía haber revivido ya que en sus ojos se notaba el gran brillo de éxtasis y diversión además de su expresión alegre, parecía una niña con un juguete nuevo. Antes de que Vulpécula logrará golpear a Lucy esta se movió ágilmente con un media voltereta hacía la izquierda Vulpécula aterrizo en el piso en cuatro patas, sus movimientos ágiles y calculadores se asemejaban mucho a los de los zorros, Lucy sacó la llave de Taurus rápidamente e invocó el stardress para luego lanzar el látigo a su pie pero Vulpécula en el último segundo se escapó del agarre moviéndose tan rápido que Lucy no logro ver cuando fue que se puso detrás de ella, Vulpécula aprovecho su distracción y con el puño envuelto en fuego fatuo le golpeó el rostro mandándola lejos hasta chocar con el árbol, se podía escuchar las carcajadas de Vulpécula por todo el lugar mientras que Lucy se levantaba con dificultad y maldecía por sus adentros limpiándose la sangre de su boca, con un movimiento rápido de su brazo agitó el látigo y lo aventó al suelo haciendo que este se quebrara y que Vulpécula saliera por los aires aunque la haya sorprendido ella respondió bien y dio varias volteretas para caer de pie, pero su expresión al ver el lugar era de enojo y horror.

― ¿Qué diablos crees que haces? Este es un lugar sagrado ¿Acaso lo olvidaste? ― grito Vulpécula furiosa.

―Por supuesto que no lo he olvidado― contestó caminando hacia ella― de hecho es uno de los lugares donde tengo más recuerdo con mi madre, pero si es la única manera de poder vencerte y ver lo que ella me dejo no me importa tener que volar este lugar, me hice una promesa y cuando prometo algo jamás rompo una promesa― dijo determinadamente mientras empezaba a correr y a mover su látigo en dirección a ella.

Vulpécula se quedó por unos instantes congelada al ver y oír a Lucy tan determinada y prepotente para luego sonreír satisfecha, estaba tan emocionada que quería poner a prueba aún más a su futura dueña así que alzo sus manos y de inmediato lianas y ramas empezaron a emerger del suelo, Lucy se detuvo en seco por la impresión y antes de ser neutralizada por las ramas termino de invocar a Taurus que le ayudo a salir cortando las lianas y ramas que la rodaban con su enorme hacha, cuando Taurus vio a Vulpécula se tensó, Lucy pensó que iba se iba a tirar a ella como siempre hacia con las mujeres pero increíblemente no fue así solo se limitó a bajar la cabeza y chasquear la lengua.

― ¿Taurus? ― preguntó Lucy preocupada.

― ¡No es momento de distraerse!― exclamó Vulpécula saltando hacia ellos con las manos y pies encendidos, logro acertarle una fuerte patada a Taurus dejándolo K.O. haciendo que desapareciera, en cambio Lucy logro esquivarla dando un giro hacia atrás.

― Taurus ¿Qué pasó? ― dijo para ella en voz baja mientras sacaba la llave de Loke.

― ¡Ábrete puerta del León, Loke! ― gritó Lucy invocando al espíritu que a su vez reequipaba a su stardress.

Cuando Loke vio a su oponente se quedó igual que Taurus pero por menos tiempo.

― ¡Vulpécula!― logro decir Loke sorprendido después de varios segundos.

― ¿Loke? Cuanto tiempo sin verte, te ves bastante bien― dijo Vulpécula divertida y seductora a la vez.

― ¿Ya se conocen? ―pregunto incrédula Lucy.

―Por supuesto, somos espíritus todos nos conocemos ― dijo Loke recalcando lo obvio lo cual hizo sentir a Lucy algo tonta por preguntar eso― Sólo que han pasado tantos años sin aparecer por el mundo celestial que todos creíamos que había muerto ¿Cómo es posible que después de tantos años puedas estar en el mundo de los humanos sin haberte debilitado? ― preguntó Loke preocupado y sorprendido.

― Es mi secreto y de Layla-sama galán y hasta que la rubia no pueda vencerme no diré ni dejaré pasar a nadie― concluyó para después volver a encender sus puños al igual que Loke envolvió sus manos en luz listo para pelear y así un baile de puños y patadas empezó Loke bloqueaba todos los golpes que Vulpécula le mandaba y viceversa; los dos estaban igualados pero Vulpécula parecía ser un poco más dominante, luego de varios minutos en lo mismo Lucy empezaba a desesperase por no hacer nada así que volvió a sacar su látigo y espero el momento justo para darle a Loke una apertura y permitirle contraatacar pero los dos se movían tan rápido que no lograba ver bien los movimientos, pero en un instante logró ver una oportunidad cuando ella alzo su brazo para enviar un golpe, rápidamente Lucy extendió su mano y dirigió su látigo a la mano de Vulpécula impidiéndole dar el golpe dándole chance a Loke de golpearla al verla distraída viendo hacía Lucy, pero no logró su cometido ya que al ver la expresión de Vulpécula le recorrió un escalofrío por todo el espinazo, su expresión era idéntica a la de un depredador a punto de atrapar a su presa y su mirada estaba puesta en Lucy, Loke fijo su vista de inmediato hacia Lucy y vio con horror como una rama gruesa con una punta afilaba se dirigía a ella, no lo pensó dos veces antes de moverse y quedar él entre Lucy y el arma mortal siendo atravesado de lado a lado por esta, Lucy no pudo decir nada si acaso es que pudo reaccionar, cuando se dio cuenta Loke ya estaba desapareciendo.

― ¡Loke! ― gritó Lucy.

―Vaya creo que exagere, espero que no vuelva a pasar, pero mis instintos se dispararon de pronto, siento eso― dijo Vulpécula frotándose la nuca algo apenada pero sin dejar ese tono burlesco que la caracterizaba.

Lucy seguía mirando donde Loke había desaparecido, sabía que eso no lo iba a matar pero aun así él sentía y también el pensar de que pudo haber sido alguien más que se hubiera metido fijo estaría muerto solo porque ella no era lo suficientemente fuerte, eso le hacía hervir la sangre.

Lucy miró a Vulpécula hecha una furia haciendo que esta se tensara un poco y tragara saliva; nunca en la vida se hubiera imaginado ver esa expresión en aquella mocosa, en realidad estaba logrando lo que quería, quería hacerla enfadar y hacerla pelear para que sacara todo su potencial o al menos parte de él.

El espíritu del zorro volvió a alzar sus brazos haciendo que miles de troncos con puntas afiladas salieran de nuevo del suelo dirigiéndose a un mismo punto, a Lucy, ella seguía en el suelo sin ver las ramas solo bajo su cabeza y empezó a expulsar mucho poder mágico de una vez, Vulpécula noto eso y de inmediato lanzo todas las ramas hacia Lucy, estas chocaron y golpearon su objetivo haciendo que una explosión se escuchara y que una gran nube de humo apareciera haciendo estremecer todo el lugar.

― ¿Qué pasó? ― preguntó Vulpécula sorprendida tosiendo a causa del humo.

Al dispersarse un poco el humo ella logro ver algo que la dejo sin palabras, Lucy seguía en una pieza y a su alrededor había un escudo de agua que la protegió del impacto.

― Al parecer aún tengo una conexión con ella― comentó Lucy jadeando deshaciendo el escudo― es hora de terminar con esto― dijo poniéndose erguida y abriendo los brazos.

Ten wo hakari ten wo hiraki

Amaneku subete no hoshiboshi

no kagayaki wo motte

Lucy empezó a recitar el hechizo de Uranometría sorprendiendo demasiado a Vulpécula.

― Es imposible que esta mocosa conozca ese hechizo― dijo retrocediendo mientras gotas de sudor bajaban de su frente.

Ware ni sugata wo shimese

Tetorabiburosu yo

wa ga hoshiboshi no shihaisha

Vulpécula no tenía palabras esa mocosa en verdad había dominado el hechizo, era perfecto así podría dominar más fácilmente los demás, pero de repente noto algo extraño y preocupante, el poder mágico de Lucy había aumentado demasiado cuando invocó el stardress de Acuarius pero por haber usado tanto poder mágico de golpe se estaba quedando casi completamente sin él por lo tanto si lanzaba el hechizo podría correr el peligro de morir por falta de magia.

Asupekuto wa

kanzen na arabiru mon wo kaihou se yo

Zenbu hachi-jyuu ha...

― ¡ESPERA LUCY! ¡NO SIGAS! ¡ME RINDO! ¡OÍSTE, ME RINDO! ―gritó lo más fuerte que pudo y al parecer dio resultado ya que Lucy paró su hechizo, a decir verdad Lucy no quería usarlo contra ella, aunque estaba furiosa por lo que le había hecho a Loke no quería lastimarla, así que le resulto en parte un alivio el no tener que usarlo pero aun así se sentía insatisfecha por que se rindiera así de fácil.

― ¿Qué quieres decir con que te rindes? ¿Me estas jodiendo? ―dijo Lucy molesta.

― Claro que no―respondió Vulpécula recuperando su compostura y volviendo a su personalidad― Sólo que no quiero sentir dolor y arruinar mi ropa así que mejor me rindo, tú ganas te dejare pasar y te diré todo lo que quieras saber― explico fingiendo desinterés.

― ¿Es enserio? ¿No es ningún truco? ―pregunto Lucy incrédula.

― Por supuesto que no, lo juro no te estoy engañando― contesto alzando su mano derecha― Además ya vi lo que quería ver― susurró con una sonrisa de satisfacción en sus labios.

― ¡Bien! Logre pasar ¡Por fin podré ver lo que mi madre me dejo!― exclamaba Lucy alegremente mientras daba saltitos y vueltas en el mismo lugar pero de un pronto a otro todas sus fuerza la abandonaron y se tambaleo, Vulpécula se percató de eso y antes de que Lucy cayera al suelo la atrapo evitando que se golpeara.

― Are, de pronto me siento muy débil―comento poniendo su mano derecha en su frente para luego dirigir su vista al espíritu― Vulpécula gracias por atraparme― dijo débilmente la maga celestial cerrando sus ojos quedando inconsciente.

―Al parecer invocar los poderes de un espíritu que ya no tiene contrato contigo te deja casi sin poder mágico― intuyo para sí misma.

Al mirar el rostro durmiente y sereno de Lucy le recordó demasiado a Layla haciéndole soltar inconscientemente una sonrisa para luego suspirar.

―Vas a ser una dueña bastante problemática y molesta― dijo sonriendo mientras le quitaba los mechones de la cara y la ponía delicadamente en lo que quedaba de pasto.

Puso sus brazo detrás poniéndolos en el suelo y así apoyarse para ver hacia arriba, por fin iba a poder salir de ahí y cumplir con la promesa que Layla le dejo. Luego de un rato volvió a suspirar y volteo a ver a su nueva dueña.

― Ella tenía razón, te has vuelto muy fuerte―susurró viéndola con una sonrisa sincera y conmovida.

¡OMG! Ya son diez años de este maravilloso manga, como pasa el tiempo de rápido, aunque no haya visto este anime desde su inicio no quita el crédito de estar feliz por Trollshima-sensei por el éxito de este gran manga que por cierto ya se empezó a poner bien bueno, siento que ya casi va a terminar! X(

Y bueno ¡Así me quedo la pelea entre ellas! traté de hacer lo mejor que pude, pero soy nueva escribiendo este tipo de cosas espero que con el tiempo me salgan mejor.

Bueno espero que les haya gustado la pelea y eso sería todo por ahora.

Si tienen sugerencias o consejos que darme los recibiré con gusto.

¡Hasta el próximo capítulo!