Weight of the World
Chapter 10- Huésped
Mis creencias se disolvieron al oír otra vos masculina, demasiado familiar a mi parecer.
- ¡Llevemos de inmediato a Sakura-chan a una enfermería! Esto no se ve nada bien-
Esa vos…acaso sería ¿Naruto?
-N-naruto-kun- Pronuncie débilmente para luego escuchar un audible bufido proveniente del pelinegro.
- No te preocupes Sakura-chan, estoy aquí- Alcance a oír pronunciar antes de que mi conciencia se desvaneciera de a momento dejándome oficialmente inconciente.
--------------------------
-Sakura-
Escuchó a una vos gesticular suavemente mi nombre, pareciendo más bien un susurro.
- Sakura-
Otra vez, solo que esta se siente aun más inaudible que la anterior. No deseo despertar, no aun. Me siento débil y notó mis músculos frágiles y cansados ¿Por qué? No lo sé ni siento ansias de averiguarlo, ya que soy consiente de que si mis ojos se abren seré capas de recordar lo que ocurrió conmigo, seré capas de percibir el agudo dolor que hace unas horas me envolvía y que ya no más… ¿Estaré sedada? Quien sabe.
-Sakura-
Voz varonil, grabe y profunda llama mi nombre por tercera ves. De a momentos siento deseos de descubrir a la persona quien ahora, roza mis mejillas con suaves y delicadas caricias mientras que su otra mano se desliza dulcemente sobre un mechón de mí rosado cabello.
¿Será un sueño? No lo sé. Lo único que quiero es que esto jamás acabe. Se siente bien, demasiado. Tanto que mis ojos ya no soportan el hecho de no poder contemplar más que el blanco de mis pensamientos. Tanto que mis manos desean devolver con gran anhelo aquellos gestos de cariño tan propiamente realizados. Pero como se me hace imposible mover un ápice de mi pequeño cuerpo, en mis labios logro dibujar una tímida pero autentica sonrisa para agradecer de alguna u otra manera a quien se dedicaba en ese instante a despojar de mí toda pesadez.
Pero al momento de acomodar un poco mi postura, aquella dulce y perfecta caricia para en seco alejándose torpemente de mí rostro con una rapidez indiscutible. Me maldije internamente por emitir aquel movimiento que logró ahuyentar a mi desconocido visitante ¿Quién sería? Se trataba sin duda de una vos áspera y masculina la cual no lograba identificar aun ¿Se habría ido ya? ¿Estaría aun allí? ¡Joder! Debía de abrir los ojos, la curiosidad estaba matándome y no soportaría mucho tiempo más. Pero por más que forzaba mis orbes no respondían, ya que aun se encontraban exhaustas y mi afligido organismo atravesaba exactamente por la misma situación.
Logre oír un sonido de puerta abrirse y unos lentos e intangibles pasos acercarse hasta donde yo me asentaba.
- ¿Como se encuentra?- Otra voz masculina ¿A quien pertenecería? Que recuerde yo jamás tuve tantos amigos del sexo opuesto, salvo compañeros de facultad.
- Se encuentra bien- Esto estaba comenzando a incomodarme. Ninguna de las dos voces resultaban conocidas para mí, ni tampoco lograba distinguirlas a ambas entre sí.
-Me quedaré con ella un rato más, ya veras que despertará pronto- Agregó uno de los hombres que me acompañaban.
- Hpmh- Afirmó este último emitiendo más bien un gruñido que una palabra concreta. Logre también darme cuenta que alejaba su presencia de la mía. Al momento de oír la puerta de la habitación cerrarse de manera algo brusca, sentí nuevamente el delicado tacto de una mano encerrar la mía suavemente, repartiendo tiernas y acogedoras caricias sobre ella. Me encontraba ahora mucho más relajada que antes pero incesantes dudas no paraban de girar por mi cabeza una y otra ves ¿Qué había pasado conmigo? ¿Quiénes eran aquellas personas? ¿En donde me encontraba? Presentía que me había ocurrido un accidente, ya que notaba mi cuerpo levemente extenuado y herido. Pero gracias al cielo aun podía moverme y no parecía nada grabe lo que afectaba mi persona, es más el dolor que sentía en el rostro que en todo lo que me restaba.
Lentamente comencé a perfilar mis ojos preparándolos para recibir y analizar imágenes. Comencé también a mover levemente mis dedos para indicar a la persona que me acompañaba que prontamente despertaría. Y así lo hice.
Al principio, cuando mis pupilas penetraron con la luz, toda imagen me resultaba borrosa
como una infinita representación de manchas grandes y coloridas. Mi cabeza instantáneamente comenzó a doler haciendo que mis sienes se alteraran, latiendo alocadamente. Parpadee incontable cantidad de veces para acostumbrar mis ojos a la claridad del día. Cuando por fin apacigüe aquel síntoma mi vista fue a dar directamente con un semblante algo sorprendido y confuso, supuse que esa reacción se debía a mi repentina aparición en el mundo real.
- ¡Sakura-chan! Al fin despiertas ¡dattebayo!- Una amplia y radiante sonrisa fue lo primero que alcance a distinguir en aquel bronceado rostro, luego pase a sus ojos los cuales eran de un increíble azul claro como el cielo. Parpadee un par de veces tratando de poner al tanto a mi lesionado cerebro de lo que se presentaba ante mí y, así lo hice.
- ¡Naruto-kun! ¡Que alegría el verte!- Dije, dando un brinco sobre la cama con la intensión de erguirme al momento en que mis recuerdos resurgieron- ¡Ya estaba comenzando a pensar qu- Sentí de a momento un agudo malestar afectando terriblemente mi cráneo. Sin pensármelo más, debido a la desesperación por la presencia de aquel impactante dolor, tomé mi cabeza con ambas manos presionando mis sienes fuertemente, mientras que de mi boca comenzaron a emitirse incesantes alaridos producidos por el inmenso dolor que comenzaba a hacerse presente en mi cabeza. Sentí mis piernas temblar y caer involuntariamente hacía delante, pero rápidamente pude sentir como unos brazos se encargaban de impedir que aquella dolorosa amortiguada se llevara a cabo.
- ¡Sakura-chan!- Pronunció el pelirrubio mientras trataba de posicionarme sobre la cama- No te muevas, aun estas débil-
- ¿Qué-qué esta pasándome..m-mierda.. ¡Aah!- Grité al momento de percibir una fuerte correntada pasarse a lo largo de mi mente. Cerré los ojos inmediatamente mientras que de mi rostro caían pequeñas gotas de sudor. Tome nuevamente mi cabeza con ambas manos para luego rozar con mis dedos una fina tela. Al instante me di cuenta que se trataba de una venda la cual tapaba mi amplia frente en su totalidad. Comencé a desesperarme.
- Cálmate Sakura-chan, estate quieta que enseguida regreso co-
- ¡No! ¡Onegai no! ¡Aah!- Mi mente comenzó a contraerse levemente, y cuanto más presionaba el dolor se hacía cada vez más insoportable ¿Qué mierda era lo que me ocurría? No podía soportarlo por mucho que intentará era inútil.
- ¡Sasuke trae a un medico enseguida!- Gritó suplicante el ojiazul viendo que era imposible intentar disminuir el dolor que me envolvía. Era demasiado.
Esperen un minuto ¿Acaso Naruto había dicho Sasuke? ¡Ahora lo recuerdo! Fue aquel pelinegro el causante de todo esto. Recuerdo haber tenido una ardua discusión con él, no puedo atestiguar concretamente a que se debió, pero en fin lo que si logró memorizar bien fue que al intentar detenerlo el me aventó rudamente contra aquel duro mármol sin siquiera pensárselo –Maldito hijo de perra- ¡Mira que lastimarme como lo hizo! Nunca imagine que una persona pudiera llegar a ser tan violenta, y menos si se trata de golpear a una mujer mucho mas joven por ventaja ¡Eso es una calamidad! Talvez al principio solo jugaba conmigo, entiendo que quizás mi temperamento no es el más indicado y que más de una ves me dejo llevar por mi maldito enojo, pero ya soy una persona mayor de edad ¡Soy toda una mujer adulta y no tiene derecho a tratarme así! Me canse de esto ¿Por qué lo hace? ¡Por qué!
- Qué diab- Logré oír desde la entrada de la recamara para luego notar como unos ligeros pasos corrían hasta donde me encontraba. Dirigí mi vista hacía la silueta que se ceñía a mi derecha.. Sasuke. Él tomo una de mis muñecas presionándola levemente para posicionarme sobre la cama como anteriormente estaba. Al sentir su gélido e incomodo tacto retiré mi mano rudamente mientras lo observaba algo precavida.
- No me toques- Le incentive, con ojos desconfiados e imponentes. Él por su parte me miró con irritación para luego voltear su rostro hacía el pelirrubio, alzando una de sus manos mimetizando una señal hacía su amigo. Este al momento de comprender el código negó repetidas veces con la cabeza, pero luego de que el moreno diese un terrible puñetazo contra el borde de la mesa de cómoda, el pelirrubio no hizo más que fruncir notoriamente el ceño y asentir agachando la cabeza. Al momento de erguirse supe a lo que Sasuke se refería con aquella seña: Quería que Naruto nos dejara solos. Pues no le daría el gusto ni por casualidad.
- No te atrevas Naruto- Susurre inaudible pero perfectamente captado por ambos personajes. El ojiazul volteo casi al instante con una perfecta sonrisa de lado dibujada en el rostro.
-Sasuke desea explicarte un par de cosas, además debo de atender algunos compromisos- Anunció incesante Naruto alzando un pulgar al aire y arqueando sus ojos- No te preocupes Sakura-chan, volveré a visitarte ¿Si?- Finalizó al momento de abrir la puerta y perderse por un largo pasillo.
El pelinegro lo siguió hasta la entrada y apoyo el peso de su cuerpo por sobre la puerta cerrada. Inclino su postura cruzando sus brazos y cerrando sus ojos, parecía más bien estar rememorando las palabras que vendría a utilizar conmigo. O talvez solo eso creí ya que al momento de abrir sus ojos su irritada mirada no cambiaba en lo más mínimo. Suspiré ampliamente y me alivie al sentir que el anterior dolor de cabeza estaba disminuyendo, aunque estaba segura de que pronto regresaría conforme a la situación.
Estuvimos en silencio por un par de minutos, tal vez cinco o diez en los cuales ninguno de los dos dirigió palabra alguna. Yo no iría a hacerlo ni porque me pagasen, no me interesaba en lo más mínimo entablar conversación con aquel sujeto y menos después de lo acontecido hacía ya... ¿Media hora? ¿Una? ¿Un día? Pequeño problema.
- Ya mismo espero a que me informes en donde diablos me encuentro- Anuncie sin siquiera mirarlo a la cara, ignorándolo por completo.
- Hmph- Gesticuló luego de unos minutos más ¿Acaso este muchacho tenía problemas en formular una frase completa?
- ¿Y bien?- Pregunte exasperada. Él abrió sus ojos momentáneamente, observándome con algo de antipatía.
- Estas en mi residencia- ¿Eh? ¿¡Que-qué!?
- ¿Y se puede saber quien mierda te dio el derecho de traerme hasta aquí?- Pronuncié entre dientes. Él solo se limito a cerrar sus ojos y encorvar aun mas su postura, emitiendo
un prolongado suspiro de impaciencia. Luego deshizo su antigua posición irguiéndose por completo y caminando a paso cortado hacía mi lado.
- No te me acerques- Indiqué- Solo deseo que me devuelvas mi móvil así podré comunicarme con-
- Ya lo he hecho- Dijo al momento de pararse en seco en medio de la habitación mientras metía ambas manos en sus bolsillos- Naruto ha hablado con tu tutora y sabe que estas aquí-
- Eso es mentira- dije de corrido, viendo como el me dirigía una dura e indescifrable mirada.
Luego cerró sus ojos y nuevamente avanzo algunos pasos hacía mi lado quedando a una poca distancia de la mía. Luego extendió una de sus frías manos hacía mí. Observe por unos minutos su acción para luego darme cuenta de que en sus manos se encontraba nada más y nada menos que mi móvil. Lo tomé bruscamente enseñando una mueca de disgusto por tocar cosas ajenas a las suyas. Él se encogió de hombros y cruzó nuevamente sus brazos.
- Compruébalo tu misma- Índico señalando con desgana el objeto que descansaba en mis manos. Lo miré con recelo y luego me dediqué a marcar el número perteneciente a mi hogar.
Por unos segundos la línea parecía estar muerta pero al cabo de un tiempo más logre oír aquella dulce y maternal vos femenina.
- Mushi Mushi-
- Kisame-san- Eludí casi imperceptible.
- ¡Niña mía! Pero que voz tan débil, hija ¿Te encuentras bien?-
- H-hai, eso creo- Emití con total confusión- Kisame-san.. Entonces estas enterada que yo-
- ¡Claro pequeña! El Sr. Uzumaki se ha encargado de anunciarme lo ocurrido aunque-
- ¡Y pues que esperas para mandar un coche hasta aquí! No me encuentro en condiciones de caminar y tampoco estoy del mejor estado anímico así que-
-¡Calma ya Sakura! Por si no lo sabes estas a unos 100 Km. de aquí cariño ¡No puedo encomendarte un coche y menos a estas horas!- Miré por el ventanal. Tal y como espere era de noche -Oh no, esto no esta nada bien-
- ¡100 Km! ¿Acaso estas bromeando? ¡Como diablos se te ocurre dejarme en casa de un completo desconocido sabiendo que no me encuentro bien de salud y que no estoy en condiciones de hacer nada!- Grité exasperada, importándome un comino el hecho de que Sasuke estuviera presenciando dicha conversación.
- ¡No te comportes así conmigo! Bien sabes que no haría eso. El Sr. Uzumaki fue el que me informó desde un principio lo de tu estado de salud. Dijo que te habían llevado a uno de los hospitales de la empresa del Sr. Shisume que quedaba a unos cuantos Km. de aquí. De inmediato hube de intervenir e ir a buscarte, pero al hablar con uno de los clínicos del hospital me recalco que debido a tu estado algo delicado no era bueno que te trasladaran de corrido… y que lo mejor era que pasases la noche en la ascienda del Sr. Uzumaki que era uno de los afiliados más cercanos del Sr. Shisume-
- ¡Oh! Ya veo. Entonces tú no hiciste más que quedarte sentada de brazos cruzados sabiendo que yo estaba "En manos seguras"- Aseguré siendo totalmente sarcástica.
- Pequeña escucha, deberías de estar agradecida por el trato que recibes y no comportándote como lo haces… sabes que pienso ante todo en tu salud Sakura… si a ti te ocurriese algo-
Breve pausa. Y como me temía comencé a oír vastos lloriqueos provenientes de Kisame-san.
- Ya no llores. Supongo que tienes razón- Comencé aflojando mi tono de vos para con la anciana. Después de todo ella era alguien primordial en mi vida, era como una madre postiza para mí y supongo que para ella yo significaba lo mismo. Creo además que como "madre" no me dejaría en casa de alguien que en realidad no sea digno de confianza. De seguro que Kisame-san no conocía ni a Sasuke ni a Naruto, pero al que conocía como a la palma de su mano era al Sr. Shisume, ya que este facturaba con mi tío hace ya unos años. Y yo a su ves, recuerdo que cuando me desmaye estaba en la empresa del Sr. Shisume y creo entonces que de seguro Sasuke y Naruto tienen algo que ver con él.
Al terminar de manufacturar mis ideas, decidí que era tiempo de acabar la charla ya que Sasuke no se mostraba del todo paciente. Salude a Kisame- san y esta finalmente anunció que mañana a temprana hora de la mañana pasarían a por mí.
Presioné finalmente el botón de apagado y cerré el móvil ágilmente. Observe por unos instantes el ventanal que daba a un alumbrado jardín, aunque no podía apreciarse del todo ya que estaba oscuro allí fuera debido a que estaba anocheciendo. Mientras seguía con mirada fija hacía un punto indefinido de aquel solitario parque, sentí una presencia acercarse y eso rápidamente llamo mi atención.
-Con que una mentira- Semiafirmó con sarcasmo el moreno mientras mostraba una de sus triunfantes sonrisas.
-Pues no, no lo era- Afirmé con total seriedad al momento de descansar hábilmente mi cabeza sobre el cojín y cerrar mis ojos por unos minutos. Sentí como unos pasos se aligeraban hacía la salida de la habitación. Rápidamente erguí por completo mi rostro y antes de que el pelinegro abandonase la habitación así sin más, intente al menos sacarme una duda que venía rondando mi cabeza desde la charla que había mantenido con Kisame-san.
-Yamete Sasuke-san- Intervine, viendo como este paraba en seco frente a la puerta de la alcoba- Deseaba preguntarte algo-
- …………- Al menos no se había interpuesto ante mi acotación-
- Hace un momento tú me dijiste que nos encontrábamos en tú residencia- Comencé diciendo mientras notaba como Sasuke me observaba sobre el rabillo del ojo- Pero Kisame-san me acaba de informar que Naruto-kun le había anunciado que me quedaría en su ascienda entonces...por lo tanto tú debes de ser hermano de Naruto ¿No es así?- Pregunte directamente.
- Lie- ¿Cómo? Parpadee un par de veces debido a su respuesta, ahora si que estaba confundida. Él solo me dirigió una mirada rápida para entrever mi reacción. -¡Ay! es todo demasiado confuso- Resonó por primera ves en el día mi inner.
-¿Podrías decirme en que lugar me encuentro?- Pregunté algo preocupada. Confiaba ciegamente en Naruto, sin ser tres la cantidad de veces que me he cruzado con él, pero con Sasuke era distinto. Sentía que podía llegar a confiar en él pero solo si él lo hacía conmigo. Parecía ser una persona culta, misteriosa, de esas que no rebelan sus secretos a nadie, siquiera a un amigo. ¿Cómo podría yo acaso sacar alguna esperanza de que eso ocurra conmigo? No, de seguro jamás ocurriría.
- En mi ascienda, Sakura- Terminó diciendo mirándome un poco mas profundamente que antes. En verdad no es que le temía ni nada por el estilo. Sasuke me había rescatado en varias oportunidades, sin fiarse siquiera de quien yo era. Él me ayudo ciegamente cuando intente quitarme la vida e intentó calmar mis nervios en mi momento de debilidad.
Eso realmente fueron acciones dignas que merecen al menos una pizca de confianza. Sé que podría confiar en él si me lo permitiera, pero no debo de pasar por alto algunas otras cosas que él hizo conmigo: El hecho de no rebelarme su identidad, también aquellas extrañas reacciones, su agresividad presente al momento de hacerle preguntas acerca de su persona. Tampoco debo de pasar por alto que le haya disgustado que viera sus datos en aquel ordenador. Y lo más importante..tampoco debo de olvidar que sepa mi nombre..-Sakura-
- Toma- Al oír dicha palabra eleve mi rostro para encontrarme a Sasuke a unos pocos pasos de mi cama ¿Es que al andar tan metida en mi ensimismamiento no había notado nada?
Mire lo que aquel muchacho me ofrecía. Supe distinguir que se trataba de una pequeña píldora color verde y un pequeño vaso con agua. Observe algo confundida el pálido rostro del muchacho para luego denotar como este elevaba una de sus finas cejas. Yo respondí de igual forma ante tal acción y para mi sorpresa aquel intrigante joven emitió una leve pero audible risa. Era más bien un simple "Hmph" pero con un poco de, como decirlo ¿Énfasis?
- No vas a envenenarte si la bebes, es una medicina- Informó Sasuke al momento de tomar una de mis manos y posicionar allí la verdasca pastilla.
- Podría esperar cualquier cosa de ti- Informé seriamente para observar su reacción. Él no hizo más que mirarme con su natural semblante frígido y calculador.
- Has como desees- Continuó diciendo, dejando tanto el vaso como la píldora en una cómoda cercana a la cama, mientras comenzaba a erguirse dispuesto a marcharse. Pero antes de que lo hiciera tome de su blanca camisa tirando de ella como una niña pequeña. Él me miró extrañamente confundido por unos segundos, intentando descifrar que era lo que estaba planeando esta ves. Pero lo verdaderamente extraño era que yo aun no entendía ni el porque de dicha acción ¿Por qué mi afán por detenerlo? ¿Por qué mi curiosidad hacía él? ¿Por qué siquiera le dirigía la palabra después de lo que había hecho conmigo? Después de dejarme en un estado tan delicado perjudicando mi bienestar personal -¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?-
- Desearía que intentaras confiar en mí- Anuncie inconcientemente, debido a una fuerza de voluntad mayor a la que me forzaba por no hacerlo. No entendía nada, no me entendía ni a mi misma ¿Qué me estaba pasando? ¿Sería que tenía fiebre? ¿O talvez el golpe que me había dado? Jamás eran de pasarme este tipo de cosas ¡Por Kami! Tengo 18 años, ya no soy una maldita cría para andar diciendo cosas como estas. No entiendo las cosas sino después de que las hago, actuó sin pensar siquiera y eso ya me ha traído arduos inconvenientes.
Observo totalmente aturdida el pálido y afilado rostro masculino que no logra despegar ni un segundo sus calculadores y negros ojos de los grandes y verdes míos. Sus tenues y blanquecinas facciones no hacen el mínimo esfuerzo por contraerse ni las mías lo hacen tampoco. Nos quedamos así por algunos segundos mirándonos sin emitir palabra alguna.
Mi mente no hace más que refregarme que me detenga de una buena ves, que saldré perjudicada de todo esto. Que no vale la pena ofrecer mis valores a alguien que en verdad no los aprecia, o al menos eso es lo que da a entender. Pero otra parte de mí, proveniente de lo más profundo de mi ser, no deja de repetirme que hay algo en este sujeto que debe de ser revelado a la luz, que tiene algo que en verdad esconde bien oculto dentro de su corazón y, que a pesar del sufrimiento que conlleva, debo de aventurarme y encontrarlo como pueda.
Siempre oí decir que el destino nos depara cosas inimaginables, que talvez al principio no sean del todo buenas pero que quizás al final resulten mejor, o quizás peor. Pero si dejamos pasar la oportunidad, quizás después jamás se presenten denuevo o quien sabe, talvez sí.
Aún no quitaba sus ojos de los míos, ni emitía algún otro movimiento que no sea el de su mano, la cual rozaba la mía que aun permanecía presionando su inmaculada vestimenta. Comenzó a despegarla lentamente del ropaje, disminuyendo la opresión que yo misma provocaba.
- No lo creo- Si, tal cual me lo esperaba. Mis ojos lentamente comenzaron a nublarse debido a lo entupida que había sido de pensar todo aquello, de pensar que aquel sujeto comenzaría a confiar en mí ¿En mí? Ja! Ni yo misma conocía esa palabra, siquiera confiaba en mí misma y dejaría que alguien más lo hiciera. No entendía como podía ser tan ingenua a veces. Y para peor, sentía como una fuerte necesidad gritaba dentro de mí para así evitar que bajara los brazos o que me diera por vencida ¿Valía la pena hacerlo? ¿O era mejor olvidar todo lo referente a Sasuke y no dar marcha atrás?
Mis pensamientos comenzaron a apaciguarse al notar como aquella mano ruda y varonil que aun sostenía la mía, comenzaba a presionarse levemente, talvez reforzando el agarre o quizás intentando mantener un contacto carnal más profundo. No lo sé.
- ¡Sasuke! ¿Estas ahí dentro?- Lograron oírse unas leves tocaditas sobre la puerta de madera blanca de aquella recamara. Una aguda vos femenina inundo el silencioso ambiente por unos segundos. Rápidamente retiré bruscamente mi mano de la de Sasuke casi por impulso y me hundí bajo las cobijas, totalmente ruborizada debido a tal íntimo contacto, cubriéndome hasta las orejas. Miré a Sasuke quien al momento de escuchar aquella melodiosa vos, no hizo más que emitir un áspero bufido y contestar.
- Pasa- anunció irguiéndose plenamente a la espera de su visita, con una mano a cada lado de su bolsillo y con el cuerpo algo inclinado.
Una nítida y contoneada figura se hizo presente luego de que la puerta se abriese.
No cabía duda. Era aquella mujer que acompañaba a Sasuke y Naruto en aquel restaurante. La supuesta novia de aquel pelinegro; tan enteramente hermosa y fina. Delicada y suave. Dulce e inocente.
-Hinata-chan-
To be continuing…
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
Konishiwaa! Como han estado tanto tiempo? Bueno les cuento que yo ando media muy complicada con algunos exámenes y pues por eso es que no he podido actualizar seguido
Gomenasai!! Cuando acabe con todo esto juró que actualizare cada día y además para compensarlos haré un nuevo fanfic que contenga muchos pero muchos cortos Sasusaku )
Hace ya tiempo que deseo hacer algo así! Mañana mismo me dispondré a comenzarlo ¡Ya estoy emocionada! Trataré de hacerlos lo más originales posibles.
Bueno hoy he visto algo demasiado repulsivo: El plagio
Es algo que no se define con palabras. No hay algo más sucio que eso y lo odio. Yy aahhh! Tal vez para un lector no suene taaan importante. Pero para un autor es lo PEOR que te puede pasar. Si piensas en el hecho de cuantas horas gastamos por cada Cáp. y la dedicación que le tenemos, para que después aparezca un Don nadie y te lo quite sin siquiera preguntar al menos o dar meritos. No solo dicen "Es mió" o "Yo lo escribí" o directamente ponen su firma.
Hasta ahora no me ha pasado. Pero al momento que pase JA! Pobre del que se atreva... XD sonó hasta maquiavélico XD
No pero va enserio, es muy muyy feo. Así que si alguno de ustedes por casualidad ve mi fic en alguna otra pag o flog ¡Porfiss! Me avisan
Bueno terminando con eso, volvamos con nuestra history "Weight of the World"
Tenemos a una Sakura que luego de un repentino accidente, ba a parar sino a donde que a casa del mismísimo Sasuke Uchiha. Bueno aquí también se encuentra con Naruto y bla bla bla. Se que en algunas partes se hace algo denso y ustedes pensaran
"Esto no avanza MÁSSSS!" pero bueno, de ultima haré alrededor de 50 caps y listo :P jijij era una broma ee Oo
Pero bueno en resumen ¿Por qué creen que Sakura desea tan arduamente ayudar a Sasuke? ¿Por que creen que Sasuke se rehúsa a confiar en ella? ¿Es que acaso habrá algo de por medio?
Lo dejo ahí XDXD queee maaalaa MUUAHAHAH
SON LAS 2:29 de la madrugada, mañana me tengo que levantar a las 9 Oo
Lo que hago por ustedes :P
Para recompensarme dejenn muuuuuchos reviews y me pongo felizzz XD
JA NEE!
