Descubriendo el amor II Parte...
Candy se paralizó al escuchar la voz del joven detrás de ella…
- Vaya que es impertinente…- pensó…
Lentamente se dio la vuelta para quedar frente a frente con ese despiadado, malcriado e increíblemente guapo joven de cabellos castaños y ojos azul mar. Se quedaron un momento así, mirándose en silencio, reconociéndose, sin pensar en nada, ya que ambos se habían perdido en la profunda mirada del otro… en ese momento Candy sintió hervir su rostro, y fue hasta entonces que reaccionó pensando que seguramente estaría roja como un tomate…
- Para colmo- pensó, mientras intentaba recuperar la compostura y regresar a su actitud de mujer indignada que por cierto no le quedaba nada bien y ella lo sabía; pero ese joven la hacia rabiar con su sarcástica y endemoniadamente bella sonrisa, sentía que se burlaba de ella, de sus pecas…
Él observó el rubor en el rostro de ella, y aunque sintió algo dentro de él que no sabía reconocer muy bien… sería acaso ternura? Sin embargo, su diabólico ser interior le indicaba que no dejara pasar la oportunidad para embromarla y continuar discutiendo:
- Las pecas resaltan mas cuando te sonrojas, sabias?
- Y a ti que te importa si se me notan mas? Dijo candy…
Él no se esperaba esa respuesta tan brusca, pero se divirtió igual al verla enojar, y ver que esa mujercita por nada del mundo iba a quedarse callada…
- Vaya, vaya pero que lenguaje señorita, no creo que sea adecuado para una dama…
- Pues que te parece si te digo que ese tampoco es asunto tuyo. Soy Candice White Andry, y solo para que lo sepas, me gustan mis pecas, es más, estoy pensando cómo conseguir más… Candy termino de decir eso y le vio de reojo levantando más su cabecita en señal de orgullo…
- Jajaja rió él de muy buena gana; y estarás igual de orgullosa de tu naricita, supongo…le dijo el joven de lo más fresco…
Candy estaba boquiabierta, como era posible que riera de esa manera, cuando hace no mas de 20 minutos que estaba llorando! Y para colmo que la causa de su burlesca risa fuera ella
Terry se le quedo mirando fijamente y se fue acercando a ella poco a poco, y cuando la tuvo suficientemente cerca le dijo:
- En serio que jamás en toda mi vida había visto tantas pecas juntas y además de todo bailarinas!… él iba a continuar, pero Candy alzó la voz y le dijo…
- BASTA! Y viéndole fijamente a los ojos, continuó:
- Como te repito a MI ME GUSTAN MIS PE-CAS, ESTOY ORGULLOSA DE MI NA-RI-CI-TA Y MI NOMBRE ES CANDICE WHITE ANDRY. Con permiso señor…
- Grandchester, terminó Terry, quien estaba disfrutando esta discusión como ninguna otra en su vida…
- Lo que sea, terminó Candy y se dirigió a su habitación…
- Nunca- decía Candy, ya encerrada en su habitación - Nadie nunca!! Nunca! Me había hecho enojar de ese modo, es un muchachito malcriado y mimado, es insoportable! No quiero verlo jamás en mi vida…
Candy no lo supo entonces, pero a partir de ese momento sus pensamientos solo estarían dirigidos a ese hombre insufrible que había conocido de la manera menos esperada…
En otro lugar del barco, un apuesto caballero de cabello castaño y mirada profunda, se fumaba un cigarrillo mientras veía la inmensidad del océano frente a él; por un momento había olvidado su triste vida, solo por un momento, eso creía él; pero lo cierto es que cada cierto tiempo su memoria evocaba lo vivido hace unas horas con una chiquilla rubia de pecas bailarinas… y entonces volvía a sonreír…
Los días transcurrieron normales para Candy después de su batalla con Terry Grandchester, había averiguado con George el nombre del joven Granchester, y para disimular su interés había fingido absoluta indignación con dicho caballero; aunque el brillo de sus ojos no pudo ocultarlo, y George que se caracterizaba por ser muy perspicaz, lo había comprendido; pero asumió demencia como lo hacía ella, aun inconcientemente, pues una parte de ella se creía verdaderamente indignada, pero sabía que eso no justificaba el querer averiguar el nombre; y sin quererlo se vio día tras día esperando a nadie en el mismo lugar del altercado… inquieta, ansiosa y al final de los días molesta, su libreta de apuntes estaba llena de manchones y frases sin terminar, pues no conseguía concentrarse. Lo profundo de sus pensamientos le susurraban el nombre Terry, pero ella parecía no escuchar, y seguía observando la nada y manchando su libreta…
"Es demasiado pedirle al viento que me traiga un poco de ti?…"
"Quiero naufragar en el profundo océano de tu mirada…"
Llevaba tres días yendo a ese sitio, se sentaba en el mismo lugar de aquella tarde y su mano escribía, pero su mente no se daba cuenta; sin embargo ese día comenzó a leer cada uno de las frases de su libreta…
- No puede ser! Exclamaba….-esto es imposible!... cualquiera pensaría que estoy enamorada…pero como? y de quien?, si no conozco a nadie!...se quedo un momento así , asustada pensando… ¡Claro que sabia de quien! Claro que sabia como! Claro que sabia que no era imposible! - Si es tan guapo!- esto ultimo lo dijo en voz alta para su mala suerte, ya que Terry estaba nuevamente atrás de ella…
- Esa es solo una mas de mis cualidades- dijo el castaño
El corazón de Candy dio un vuelco, se aceleró, se detuvo y se aceleró de nuevo – No es el mejor momento para que aparezca - pensaba…
- Aparte de presumido y mal educado, supongo- dijo al fin la rubia después de un momento de lucha interna para tranquilizar las emociones que estaba sintiendo…
- No eres la persona mas adecuada para hablar de buenos modales, pecosa…
Candy le miro furiosa…
- Y dale con lo de pecosa! Por que no te ocupas de tus asuntos en lugar de fastidiarme…?
- Pues porque no tengo asuntos pendientes en los que ocuparme; si los tuviera, créeme que no estaría aquí perdiendo el tiempo con una niñita pecosa y mal educada, con aires de dama…
- Como pude pensar si quiera que era guapo- pensaba Candy…- Eres un grosero- Exclamo Candy…
- Y tú eres toda dulzura - dijo Terry sarcástico…
- Con un tipo como tú, eso seria imposible - dijo ella a la defensiva…
Terry le clavó una mirada asesina, definitivamente habían llegado demasiado lejos, se maldecía internamente por haber ido a buscarla, había pasado estos días huyendo a su deseo, y justo ahora que había cedido todo salía mal… Lo mejor sería alejarse, olvidar que la conoció, de todas maneras jamás iba a volver a verla, era muy probable que fuera a casarse con algún aristócrata ingles, se la veía de buena cuna aunque sus modales dejaran mucho que desear….
- En ese caso, perdón la interrupción- y haciendo una leve venia se marchó…
- Lo mejor es alejarme… Terruce tu no naciste para amar - Fueron sus pensamientos mientras se marchaba de aquel lugar…
Candy lo vio marcharse sin decir una palabra, se preguntaba por qué siempre terminaba discutiendo con él; todo lo que acaba de pasar la tenía mal, aunque no sabia a ciencia cierta por qué… si ella había ganado, él se había marchado, y no volvería a molestarla; pero por qué se sentía entonces tan mal… ?
- Srita. Candy, entre por favor o se resfriará - Era George quien había ido a buscarla…
- Ahora voy George - y se dispuso a entrar al salón, en donde, como todas las noches estaba reunida toda la primera clase, bebiendo, bailando y disfrutando de la vida…
Candy entró deprisa al salón, y no se dio cuenta que dejaba su libreta de apuntes…
Perdon por la tardanza...
Tube un bloqueo mental algo exagerado! jajaja
Espero que les guste... pronto... pronto viene el sig!!!
cuidenc mucho!:D
