Perdón por tardar tanto en actualizar, pero es que no sabía cómo conducir la historia hasta buen puerto. En fin, aquí está el siguiente cap. Espero no tardar demasiado en las próximas actualizaciónes. Prometo no tardar más de 3 días :)


Cap. 10: Dos hombres en distintos apuros.

A la mañana siguiente, los dos se despertaron muertos de sueño y algo confusos. Se acordaban de la misión, del casino y de las ganancias. Pero lo que pasó después... estaba borroso para ambos, aunque más para Lisbon, pues había bebido más que él. Jane se pasó las manos por la cara para intentar despejarse. Tenía una mera idea de lo que había podido suceder aquella noche, aunque al ver la naturalidad de su compañera pensó que tan sólo lo había soñado. No, era demasiado real como para soñarlo. Sin embargo... no podía ser verdad, ¿o sí?

- Lisbon -pidió él mientras ella se levantaba-. ¿Recuerdas qué pasó anoche?

- ¿Anoche? -preguntó algo extrañada-. Logramos recoger el último de los coches, fuimos al casino y luego volvimos aquí.

- ¿Y no pasó nada más? -insistió levantándose.

- Jane, me duele la cabeza -dijo apoyándose en el marco de la puerta-. ¿Qué pasa?

- Nada, tan sólo que me parece recordar que... bueno, que tú y yo... -Lisbon arqueó una ceja-. Tranquila, habrá sido un sueño -dijo con una sonrisa.

- Miedo me da saber lo que sueñas.

Y se fue hacia el baño. Sin embargo, Jane continuaba teniendo sus dudas respecto a eso, aunque no le dió más vueltas al asunto. Ya era mediodía y no se sabía nada de los franceses, de los planes de Logan y tampoco de John el Rojo. En parte daba gusto desconectarse del mundo, aunque por otra parte daba qué pensar.

Sobre las cuatro de la tarde Collin llamó a Jane la móvil, diciéndole que les esperaban a él y a Lisbon en el almacén del antiguo muelle, aunque no explicó el por qué. Al contrario que otras veces fue algo seco. No le dió mucha importancia, pues no era de extrañar que no dieran explicaciones. Sin embargo, ésta vez Jane tenía un mal presentimiento. Les recibió Nathan en la puerta del almacén.

- Venid -les acompañó a entrar-. Por cierto, no os acabé de contar la historia de Darkman y Carnot.

- Es verdad -afirmó Jane-. ¿Cómo termina?

- Carnot desapareció al día siguiente. Creo que éso significa que era un poli. ¿Vosotros qué opináis?

Ambos se miraron algo desconcertados. Nathan abrió la puerta que había frente a ellos. Era una habitación pequeña, oscura, sin muebles ni nada. Al final de ella se encontraba Collin, y algo colgando del techo. Los tres entraron. Entonces Spkie, que estaba pegado a la pared, cerró la puerta. Aquello ya no les gustó demasiado. Y Collin hizo confirmar sus sospechas.

- Así que éste es el tipo que va a hacer que os maten.

Le dió la vuelta a lo que colgaba, que resultó ser Dubois con una mordaza en la boca. Ambos se quedaron petrificados, clavados en el sitio. Entonces, sin tener tiempo de reaccionar, Nathan y Spike les dieron un par de puñetazos y ambos cayeron al suelo. No fue nada grave, en absoluto, pero eso les bastó para poner en marcha su metabolismo policial. Lisbon ya iba a enviarlo todo a paseo cuando Jane, ambos aún en el suelo, le puso la mano en el brazo.

- Todavía no.

- Pero Jane...

- Confía en mí.

Les levantaron y les pusieron frente a Dubois. Entonces Kate se acercó a Jane para darle una pistola, aunque Collin intervino justo cuando él la iba a coger.

- No, dásela a ella.

Kate le miró no muy convencida, aunque obedeció. Se giró hacia Lisbon y le ofreció el arma.

- Si sois polis, no le dispararás -dijo Collin totalmente convencido.

Lisbon miró a Kate, la cual asintió levemente. Lisbon cogió la pistola y miró de reojo a Jane, quién con el pensamiento le dijo "hazlo si no quieres que nos maten aquí mismo". No sabían qué había pasado, no sabían cómo habían cogido a Dubois, no sabían donde estaba Bobén y tampoco por qué no sabían nada, sin embargo, la situación ejercía presión sobre ellos, y debían decidirse. Dubois estaba consciente, mirándola a los ojos boca abajo, con una mordaza en la boca y atado de pies a cabeza. Lisbon tan sólo tenía que apuntarle a la cabeza y apretar el gatillo. Tarea fácil para una experta cómo lo era ella, pero era precísamente eso lo que la diferenciaba de una asesina. De acuerdo que no le caía bien, pero esa no era razón para matarle. Acaparó las miradas penetrantes de todos y cada uno de los presentes. Las sentía tras su cabeza. Debía decidirse, y rápido. Entonces sintió un flechazo en su nuca y de repente una voz interna que le dijo que lo hiciera, que no se preocupara, que adelante. No lo pensó más. Levantó el arma y apuntó. Ni siquiera parpadeó.

Sin embargo, tanto ella como Jane se llevaron una buena sorpresa cuando Lisbon apretó el gatillo y comprobó que el cargador estaba vacío. Ninguno de los dos entendía nada. Entonces Kate se acercó a ella con una sonrisa.

- Tóma -dijo dándole otro cargador, éste lleno.

- Entenderéis que debía asegurarme, últimamente hemos tenido algunas filtraciones -dijo Collin con una sonrisa-. Prepararos. Voy a hacer mi recogida.

Y se fue como si nada. Entonces Kate los mandó a todos a la guarida, incluídos Jane y Lisbon. Spike bajó a Dubois y también se lo llevaron. Dentro de un par de horas Collin debía ir a unos jardines no muy lejos de donde estaban. Últimamente habían tenido ciertos roces con Fabinne y François, quién al parecer decidió cambiar de bando hacía tres días y a la noche siguiente desapareció del mapa. No se sabe si volvió a Francia con el rabo entre las piernas, o quizás Fabinne decidió quitarle del medio. De todas formas, llevaban dos días sin saber nada de ella, igual que Jane y Lisbon de Bobén, pues ya sabían donde estaba Dubois. Collin tenía muy claro lo que iba a hacer. Saltaba el muro de hormigón, hacía un puente en el coche y salía de allí antes de que apareciera cualquier otra banda, pues se encontraba en territorio hostil.

Collin subió al muro y bajó por un árbol para intentar hacer el menor ruido posible. Cayó casi sin hacer crujir la tierra que había bajo sus pies y examinó el perímetro. En la pequeña plaza donde se encontraba no había ni una sola farola, tan sólo hierba, árboles y flores, algo a su favor aunque también en su contra. Frente a él estaba el coche que debía recoger. Puesto que no vió a nadie fue directo hacia él sin asegurar la zona. Gran error. Justo cuando iba a abrir la puerta del coche quedó totalmente iluminado por unos focos tras de sí. Se dió la vuelta al instante, cogiendo su pistola y escondiéndola tras su espalda disimuladamente. Al girarse vió que la luz venía de un coche y que, justo al lado de éste, se encontraba Fabinne con una pistola en la mano, aunque sin apuntarle.

- Vaya, Fabinne -dijo Collin con una pequeña sonrisa-. Hacía tiempo que no sabía de ti.

- Me la has jugado bien, lo reconozco. El coche de la mansión era nuestro.

- No lo sabía -dijo apenado cómicamente, pues lo sabía de sobras.

- Debí matarte cuando tuve la oportunidad -dijo con una pequeña sonrisa.

- Pues me alegro de que no lo hicieras.

Fabinne rió levemente-. Nos habéis esquivado durante dos días, pero ésto ya se acabó.

- ¿Ya se acabó? Qué lástima, ahora que empezábamos a conocernos -dijo algo irónico.

Fabinne hizo una mueca-. ¿Tus últimas palabras?

Collin la miró de arriba a bajo-. Tu estilo es horrible.

Entonces escuchó un crujido en el árbol que tenía a su lado. Se giró hacia él al instante y disparó al hombre que le apuntaba con un rifle. Dos hombres más comenzaron a dispararle desde distintos ágnulos. Se echó al suelo, y rodó hasta llegar a un lugar seguro, lejos del coche para no dañarlo y dejarlo lleno de agujeros. Fabinne también se puso a cubierto y comenzó a dispararle. Estaba rodeado por todos los lados, así que pasó al plan B. Sacó su móvil y marcó el primer número de su agenda.

- ¿Diga?

- ¡Kate, necesito refuerzos!

- ¿Qué ocurre? -escuchó múltiples disparos-. ¿Te están disparando?

- Fabinne nos la ha jugado, estoy atrapado.

- De acuerdo, ahora vamos para allá.

Ambos colgaron. Todos la miraban esperando una explicación.

- Era Collin, tiene problemas. Fabinne y sus hombres lo tienen acorralado.

Todos cogieron sus cosas y se distribuyeron en dos coches. Spike, Nathan, Logan y Kate en uno y Jane y Lisbon en su Porsche 911. Salieron quemando ruedas rumbo a los jardines al rescate de su compañero. Llegaron allí derrapando, y no tardaron en limpiar el lugar. Sin embargo, en una jugada sucia, obviamente, Fabinne logró herir en un brazo a Logan. Todos le cubrieron hasta que tan sólo quedó ella, quien salió corriendo y se subió en su coche. Collin se acercó a su jefe y se arrodilló a su lado.

- ¿Está bien, jefe?

- Sí, tan sólo es un rasguño -dijo apretando fuerte su brazo-. Mátala, no me importa cómo, pero mátala.

Collin asintió y se fue corriendo hacia su coche para darle caza a Fabinne. No tardó en alcanzarla. Le dió un toque a un lado tras el coche y la hizo virar hasta que perdió el control del coche y se estrelló contra una esquina, destrozando así su coche. Collin salió del coche y comprobó su estado. Tenía toda la cara sangrando a causa del airback, pero seguía viva. Collin sacó su pistola y le apuntó a la cabeza.

- ¿Tus últimas palabras?

- Tu estilo es horrible -dijo a modo de broma.

Collin sonrió levemente y luego apretó el gatillo. Murió en el acto. Luego subió de nuevo a su coche y desapareció de allí, pues las sirenas de los coches patrulla se oían a lo lejos. Mientras, Kate puso un pañuelo provisional en el brazo de Logan para evitar que perdiera más sangre. No hacía falta ir a un hospital, pues sólo había sido un rasguño, pero era un rasguño algo considerable. Quisieron esperar a Collin, pero las sirenas de la policía indicaban que se acercaban también hacia ellos. Subieron en los coches y se fueron de allí rumbo a la guarida.

Una vez allí Dough, el médico del grupo, curó sin problemas a su jefe. Esperaron a que Collin regresara y después todos se fueron cada uno por su lado. Eran ya cerca de las nueve cuando Jane y Lisbon llegaron a su hotel. Aquella tarde había sido la más surrealista en las que llevaban de profesión. Primero les acusan, les pegan, les obligan a disparar a un tío con un arma sin balas, después les dan otra nuevecita y les piden ayuda para salvar a un compañero. ¿Tiene algo de lógica? Nadie sabe cómo funcionan las mentes criminales, por lo visto, y mucho menos las mafiosas.

Lisbon tan sólo llegar se dejó caer sobre el sofá. Estaba rendida psicológicamente hablando. Jane cerró la puerta como de costumbre y la imitó. Justo entonces, el salvapantallas de su ordenador desapareció y en su lugar se presentó una videollamada de Hightower.

- Tanto fingir acaba por no ser bueno, por lo que veo -ambos se giraron hacia ella, aunque sin moverse del sitio-. Parecéis un matrimonio de ancianos ahí medio estirados.

Se miraron y corrigieron su compostura, Lisbon algo más rápida que él. Conectó el micrófono al ordenador.

- Buenas noches, jefa.

- Hola -saludó Jane levantando la mano desde el sofá.

Hightower le miró amagando una sonrisa y luego miró a Lisbon-. ¿Tenéis todos los coches?

- Sí, ya están todos.

- ¿Aún no sabéis quién los quiere?

- No -contestó serena a regañadientes.

- Pero a cambio hemos obtenido el paradero de Dubois -dijo Jane poniéndose al lado de Lisbon-. Lo tienen ellos.

- ¿La mafia? -alucinó Hightower-. ¿Qué ha pasado?

- No lo sabemos seguro -dijo Lisbon-, pero una posible historia sería que, como le pillaron manoseando uno de los coches, al cabo de dos días consiguieron encontrarle.

- Lo retendrán retenido en algún lugar, seguramente para sacarle información de algún tipo -dedujo Jane.

- Está bien -admitió de mala gana Hightower en un suspiro-. Mandaré a Harris y sus hombres para cubriros las espaldas. Ahora hay que hablar con Bobén para que nos explique su versión.

- Sí, ¿pero cómo conseguimos que Bobén nos cuente todo?

- Estáis con los malos hace casi dos semanas -sonrió con segundas-. Supongo que habréis aprendido algo de ellos, ¿no?

Jane y Lisbon se miraron compartiendo una pequeña sonrisa.

- ¿Está sugiriendo que le torturemos hasta que nos lo cuente? -preguntó Jane.

- No hace falta llegar a tanto, tan sólo con un poquito de sugestión bastará -dijo con una sonrisa más apreciable-. Suerte mañana. Que descanséis.

- Lo mismo digo, jefa.

Cortó la conexión. Lisbon cerró el portátil y lo guardó bajo la mesa de café, como siempre. Se fue a cambiar a la habitación, pues hasta las once no montarían guardia frente a las cámaras. Jane, que estaba en el baño, no se percató de ello, y en cuando salió de él se fue directo a la habitación sin ni siquiera ver que Lisbon no estaba en la sala. Abrió la puerta de golpe y Lisbon, que se encontraba en sujetador, aunque con los pantalones del pijama puestos, dió un buen salto.

- ¡Jane! -cogió la primera camiseta que encontró encima de la cama y se tapó con ella-. ¿No sabes llamar?

Jane giró la cabeza atónito-. Lo siento, no sabía que estabas cambiándote aquí.

- ¿Si estabas en el baño adónde quieres que me cambie?

- No me he fijado, perdona -dijo sincero.

- Sí, ya, escusas.

- Oye -se giró hacia ella abriendo los brazos-, ¿cuántas veces debo pedirte perdón?

- ¡Jane! -y le lanzó su almohada-. Ahora me dirás que ésto no lo has hecho a propósito.

- Te prometo que no, Lisbon -dijo ya de cara a la pared-. Sabes que no soy de ésos.

- Al menos discúlpate como es debido.

- ¿Otra vez? -ya se iba a girar de nuevo cuando Lisbon le lanzó la otra almohada a la cabeza-. ¡Perdón! -dijo alzando las manos-. Está bien, lo siento, I'm sorry, désolé, bekümmert, ho sento, scusi, gomenasai...

- Sabes muchos idiomas -dijo realmente alucinada.

- Tan sólo lo básico -se hizo el modesto-. Por cierto, la camiseta con la que te... -garraspeó un poco-, con la que te estás tapando, es la mía.

Lisbon la miró y no pudo evitar sonrojarse.

- No te gires -le advirtió una vez más.

- Tranquila, no tengo ganas de que me dispares.

Lisbon sonrió levemente mientras se ponía su camiseta de tirantes. Pasó por el lado de Jane y le dejó la camiseta en el hombro mientras salía de la habitación.

- La próxima vez llama antes de entrar.

- Descuida, lo haré -dijo cogiendo su camiseta con una sonrisa.


Los idiomas en que Jane pide perdón son (siguiendo el órden en que los dice): español, inglés, francés, alemán, catalán, italiano y japonés.

Espero que os haya gustado. A partir del siguiente cap empieza la recta final (¡pero no es el último episodio!). Agradecida como siempre por vuestros reviews, espero seguir recibiendo :)