Por si alguien quiere saber qué pasó en la boda, aquí un especial.
Capítulo 10
-Estás loco!.- dijo Kurt una vez que salieron del bar.
-Quieres?...quieres casarte conmigo?.- preguntó Blaine tomándolo por la cintura.
Se miraban a los ojos, sus rostros estaban muy cerca, una sonrisa apareció en ambos y Kurt lo abrazo por el cuello besándolo.
-Sí...si quiero.- dijo Kurt cuando se separo de él.
Blaine sonrió más aún, y diviso un taxi.
-Vamos...busquemos a Elvis.- dijo Blaine deteniendo el auto para subir con Kurt.
-A donde van?...donde fueron?.- preguntó Quinn.
-Mierda...taxi!.- grito Sam deteniendo un auto.
Blaine estaba sosteniendo a Kurt por la cintura mientras se besaban dentro del auto, el chofer los miraba por el espejo retrovisor negando con la cabeza.
-Oigan, esto es un auto, no una cama de hotel.-
Blaine se aparto de Kurt y miro al conductor unos segundos.
-Sabe dónde puedo encontrar a Elvis?.- pregunto Blaine un tanto mareado.
-Eh?!, Elvis?...- el chofer volvió a mirarlos por el espejo. -quieren ir a un concierto de Elvis?, hay varios imitadores.-
-No, quiero que nos case Elvis.- dijo Blaine decidido.
-Que los case?...ah...estos borrachos...- susurro el conductor. -conozco a alguien que puede ayudarlos, pero no sé si querrá vestirse de Elvis.- dijo mirándolos por espejo.
-Yo hablare con él.- respondió Blaine.
Kurt sonrió y lo tomo del rostro para besarlo nuevamente, el chofer negó con la cabeza.
-Mientras no ensucien el auto.- susurro éste.
Bajaron de auto y el conductor les señalo un cartel que tenía dos corazones.
-Díganle que los envía Ron, ya le envíe un mensaje.-
Blaine asintió y le pago el viaje, tomo a Kurt de la mano que lo miraba con una sonrisa y caminaron hacia el interior del lugar.
-Ustedes son los que quieren que los case Elvis?.- preguntó un hombre robusto.
-Si!.- dijeron ambos.
-Bien...son quinientos dólares.- dijo el hombre.
Blaine saco su billetera y le pago al ministro.
Kurt estaba tomado de su brazo tambaleándose un poco mientras miraba el lugar.
-Que hacen aquí?!, tuvimos que seguirlos...esperen...que van a hacer?.- pregunto Quinn mirándolos.
-Vamos a casarnos!.- dijo emocionado Kurt mientras caminaba hacia su amiga.
-Que?!.- dijo ella, lo tomo del brazo y lo aparto de Blaine hacia un lado. -estás loco?, como vas a casarte?.-
-Lo amo!, quiero casarme, él me ama, me lo dijo.- dijo Kurt con una sonrisa.
Quinn miro a Blaine que estaba hablando con Sam y luego a su amigo, ella había bebido también pero no estaba muy convencida de dejar que su amigo hiciera algo así.
-Que haces?.- pregunto Sam a Blaine.
-Necesito anillos.- dijo Blaine cuando vio a un señor sentado en la puerta del lugar con una caja con alianzas.
-Espera!, te volviste loco, como vas a casarte?...él...él es un hombre Blaine...y no lo conoces.- Sam intentaba hacer entrar en razones a su amigo.
Blaine camino hasta el hombre mirando las alhajas.
-Me gusta, le gusto, quiero casarme con él... es...es un sol, y besa increíble.- dijo Blaine mirando a Kurt.
-Qué?!...- Sam miró a su amigo y luego a Kurt. -le estas mirando el trasero?.-
-Eh?...- pregunto Blaine con una sonrisa. -Quiero estos?, Kurt... ven...- dijo Blaine pagando los anillos.
Sam solo miro a su amigo, Blaine camino hacia Kurt, éste se giro y se besaron como si nadie estuviera junto a ellos.
-Sam!...ayúdame a hacerlos entrar en razones!...no pueden casarse!.- dijo Quinn acercándose a él.
-Déjalos...alguna vez viste a tu amigo así de feliz...porque yo nunca vi a Blaine tan enamorado...- dijo Sam mirándolos.
-Están borrachos!.- dijo ella.
-Pero felices!...déjalos que se casen, mañana verán que hacen.- dijo Sam.
-Quieren ser nuestros testigos?.- les preguntó Kurt colgado del cuello de Blaine con una sonrisa enorme.
-Si.- dijo Sam caminando hacia ellos.
Quinn cerró sus ojos y lo siguió.
...
-Señor...- dijo el ministro disfrazado de Elvis.
-Kurt Hummel.- dijo él frente a Blaine, sonriendo.
-Desea aceptar como esposo a ...- dijo el hombre buscando en nombre en un libro.
-Blaine Anderson.- dijo Blaine mirando a Kurt.
-Como su esposo, para...-
-Si!.- dijo Kurt con mucho entusiasmo.
-Bien...señor...-
-Si!.- dijo Blaine con una sonrisa enorme.
-Esto va rápido.- susurro el ministro. -entonces los declaro esposo y esposo.-
Blaine tomó por el cuello a Kurt sin esperar que el ministro acabara de hablar, y lo beso con ansias.
-Las alianza... bah!...que sean muy felices, aquí tiene fichas para el casino.- dijo el ministro y se retiro.
Blaine siguió besando a Kurt, Quinn los miraba suspirando y Sam con una ceja alzada.
-Si a Blaine no le hubieran gustado tanto las mujeres, diría que siempre fue gay, porque si besa así a tu amigo es gay no?.-
-No lo sé...esto es una locura...- dijo Quinn mirándolos.
-Sí...pero son felices...me puedo quedar contigo esta noche...no sé que pueda suceder en mi habitación, la comparto con Blaine.- Sam miro a Quinn esperando que aceptara.
Ella sonrió y miro de soslayo.
-Está bien...pero duermes en la cama de Kurt.- dijo Quinn.
-No me molesta.- Sam sonrió de lado.
...
Sam camino junto a Quinn y ni bien entraron al hotel, pudo ver a su amigo besar a su flamante esposo y entre risas entrar al ascensor.
Blaine sujeto a Kurt contra la pared besándolo con pasión y Kurt respondió de la misma manera, metió su mano por debajo de su camisa acariciando la piel blanquecina de éste, provocando un gemido ahogado de parte de Kurt, con su mente inundada entre el alcohol y la excitación, Blaine rozo su pelvis contra la de Kurt gimiendo en su boca, necesitando mas contacto, deseando desesperadamente más de él. La puerta del ascensor se abrió y tardaron unos segundos en separarse, salieron entre besos caminando por el pasillo, Kurt se abrazo a Blaine besándolo con pasión, éste busco entre sus prendas la tarjeta para abrir la puerta, cuando la encontró, se separaron entre risas y Blaine intento varias veces abrirla, hasta que logro hacerlo. Una vez adentro, volvieron a besarse, Blaine lo guió hasta su cama quitándose de a poco la vestimenta, hasta quedar en bóxer.
-Me...me encanta tu trasero.- dijo Blaine entre besos y apretando los glúteos de Kurt.
Éste sonrió y guiado por el impulso, acaricio por sobre la tela el miembro de Blaine, tomándolo por sorpresa, y dejándolo más excitado, sonrió con picardía y Blaine lo recostó sobre su cama, besándose, ardiendo de deseo, acariciándose sin cesar.
Tocaron la puerta y Blaine dejo de besar el cuello de Kurt, escuchó como tocaban nuevamente la puerta, maldiciendo internamente se puso de pie, Kurt tiro su cabeza hacia atrás regulando su respiración, Blaine abrió la puerta y un botones estaba de pie con un carro y una botella de vino.
-Le envían ésto señor.- dijo un poco nervioso el botones mirando a Blaine que estaba solo en bóxer.
-Vino!.- dijo Blaine tomando la botella, y una nota. -para los recién casados...Sam y Quinn... Amor! Nos regalaron vino!.-
Blaine camino tambaleante hasta la cama donde estaba Kurt en bóxer y apoyado en sus codos mirándolo con una sonrisa. El botones miro hacia el suelo, retirándose, mientras cerraba la puerta de la habitación ya que Blaine la dejó abierta.
-Mmmm... me gusta el vino...- dijo Kurt desde la cama.
Blaine sirvió dos copas y se acerco a él entregándole una, bebieron mirándose a los ojos y luego se besaron sintiendo el sabor del vino en la boca del otro, entre gemidos Blaine subió sobre su cuerpo y movieron sus caderas, ejerciendo fricción entre ellos, sus manos viajaron por el cuerpo del otro, y también sus labios, Blaine se quito el bóxer y Kurt miro su anatomía con deleite, se sonrieron mientras desaparecía en manos de Blaine, la última prenda de Kurt.
-Nunca estuve con un hombre antes.- dijo Blaine recostándose sobre su esposo.
-Yo tampoco.- dijo Kurt sonriendo.
Sus miradas se fijaron en los ojos del otro antes de besarse con lentitud, saboreando sus labios, con caricias suaves. Cuando sus pieles comenzaron a arder, Blaine se retiro y se estiro hasta el mueble junto a su cama, buscando preservativos y lubricante, entre sonrisa y con sus manos algo torpes ya que el vino mas todo lo que bebieron antes estaban limitándolo, se coloco un preservativo y luego unto sus dedos con lubricantes.
-Voy ...a hacerte sentir muy bien mi amor.- dijo Blaine y comenzó a acariciar el miembro de Kurt.
Estaba entregado a sus caricias, a las sensaciones que le producía Blaine, recostado con sus ojos cerrados y si boca entreabierta, sentía que no aguantaría mas y fue entonces cuando sintió el dedo de Blaine dentro de él, moviéndose lentamente, pero en lugar de ser incómodo, sólo le provoco mas placer, deseando mas movió sus caderas y abrió mas sus piernas, miro a Blaine que tenía una mirada salvaje sobre él, éste sonrió y metió otro dedo haciéndolo gemir alto.
Blaine ya no aguantaba, si seguía viéndolo disfrutar así, no llegaría a entrar en él, retiro sus dedos del interior de Kurt y subió sobre él en busca de un beso necesitado.
-Blaine...me amas?.- pregunto mirándolo a los ojos Kurt.
-Te amo.- dijo Blaine perdido en su mirada.
Kurt lo beso moviendo sus caderas para que Blaine lo penetrara y eso hizo éste, lo penetró lento, mientras se miraban a los ojos, concentrándose en el placer y en esa nueva sensación, no solo con la unión de sus cuerpos sino de sus almas.
Kurt tomo las sabanas en un puño mientras sentía a su esposo dentro de él, Blaine se detuvo y se quedó quieto mirándolo, esperando que se acostumbrara, Kurt cerró sus ojos respirando con dificultad hasta que los abrió nuevamente para encontrarse con lo orbes dorados que lo miraban con adoración.
-Te amo.- susurro Blaine.
Kurt sonrió y movió sus caderas provocando un gemido de parte de Blaine, quien se movió lento, meciéndose y envistiéndolo. Se besaron mientras aumentaban el ritmo, los gemidos y todo clase de sonidos salían de sus labios, llevándolos a perder la noción de todo a su alrededor, mientras gritaban el nombre del otro en medio del orgasmo.
Blaine se recostó al lado de Kurt, sintiéndose agotado.
-Estas bien?.- pregunto Blaine abrazándolo y hundiendo su rostro en su cuello.
-Sí, increíblemente bien.- respondió Kurt con los ojos cerrados y sonriendo.
-Eres increíble...realmente increíble.-
-Tú también...me gusto tanto que me encantaría repetir.- dijo Kurt.
-Ahora?.- preguntó Blaine mirándolo con una ceja alzada.
Kurt le sonrió con un sonrojo adorable.
Blaine no pudo decir no a eso, tal vez era el vino pero su esposo estaba muy apetecible, y aunque sentía que podía sucumbir en cualquier momento, lo beso con pasión, entregándose nuevamente a la ola de placer que los envolvió a ambos.
#AmorEnLasVegas.
