05.11.12
Bien, no duden de mi existencia, aún no muero, soy muy terca para dejarle a la escuela derrotarme xD Hoy es Lunes, el día que todos odiamos... Y por suerte me escapé del colegio, fingí que estaba enferma (físicamente, lo mental nadie me lo quita XD), así que no me voy a pasar de verga, les debía actualizar esta historia!
P.D. Lo del doujin de Snow Fairy... no creo que se pueda ;o; Pronto. Tampoco creo que en 2013. Quizá en 2014 si a Chuck Norris no le da un ataque de ira y destruye el planeta xD
P.D.D. Estoy escribiendo un lemon yaoi de One Piece junto con este capítulo, aparte *risa pervertida* x_D Ojalá lo acabe hoy antes de que mi hermana llegue y lo descubra. Eh, sólo me doy publicidad xD
P.D.D.D: ME SALIÓ UNA AMPOLLA D': Por eso no subí tan rápido esta porquería ;_; Aún duele y... eso. Perdón.
El príncipe y El mendigo
Capítulo 10: Cenizas.
El grupo de héroes permaneció boquiabierto al contemplar al descomunal gigante ígneo. En las mentes de el príncipe sólo había un pensamiento.
"Mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda, me cago en la puta madre de Craig"
"Mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda mierda, me cago en la puta madre de Stan", pensó Tucker, pese a que Marsh no tenía nada de culpa en el asunto.
El primer pensamiento se extendió a las mentes de todos los presentes cuando Cartman se volvió invisible. A Tweek casi le da un infarto, a Kyle se le escapó un chillido y Sonic casi suelta a Caliburn, de no ser que recordó que era indispensable mantenerlo cerca. Sus ojos verdes se encontraron con los ámbar de Galahad, indicándole qué debía hacer inmediatamente. El erizo blanco asintió, extendiendo sus manos en frente suyo y concentrando su energía, logrando que su cuerpo se envolviese en un aura turquesa. Pero sólo él estaba rodeado por ella, nadie más, pese a que se dirigió a donde el monstruo había estado anteriormente.
-¿Desapareció?-preguntó el erizo azul, más para sí mismo, inundado por la sorpresa.
-Quizá huyó, al final ese culón resultó todo un cob...-Craig alardeó, siendo interrumpido por una fuerza que lo impulsó contra la pared más cercana, formando un enorme agujero con la forma de su cuerpo-. ¡AAAGH!-logró gritar de dolor, expulsando un poco de sangre por la boca. Tweek, olvidándose de todo, corrió en su auxilio
-Te puedo perdonar lo de cobarde pero lo de culón no-resonó la voz de Cartman, aterradoramente tranquila-. ¡TENGO HUESOS GRANDES, ENTIÉNDELO DE UNA VEZ, PUTO!-rugió, su voz distorsionándose a una mucho más feroz y violenta. Pese a que no era visible, su grito mandó escalofríos a más de uno.
Todos se colocaron en posición defensiva, sabiendo que no se detendría allí. Galahad no dejaba de buscarlo para hacerlo visible con su telekinesis, frustrándose al no alcanzarlo.
-¡Galahad, apresúrate!-se alteró el rey de Camelot, preocupado por la seguridad de todos.
-¡Eso intento!-protestó su subordinado, sumamente estresado. Si no lo encontraba...
Si no lo hacía...
Tweek se había vuelto una bomba de ansiedad al ver a Tucker en tal estado. Pese a su enorme paranoia, el pelinegro se había logrado levantar, tan sólo un poco aturdido.
-¿Ves? Estoy bien, no hay tiempo para preocuparse de mí...-volvió a ser interrumpido por otro ataque de Cartman, pero no para él. Para Kyle.
-¡AAAAAAAAAAAH!-gritó el pelirrojo, siendo alzado varios metros hacia arriba-. ¡ME ESTÁ APLASTANDO! ¡DETÉNGANLO, MIERDA!-vociferó desgarradoramente. Su dolor era evidente.
-Tú también me dijiste culón-sentenció, de nuevo con esa voz tranquila.
-¡GALAHAD! ¡AHORA!-ordenó el monarca azul-. ¡Es tu oportunidad!
El aludido no esperó más y utilizó lo que le quedaba de energía en procurar envolver al agresor de Kyle en el aura turquesa. Para su sorpresa, sólo habían puntos luminosos muy débiles y alejados rodeando su figura.
-¡¿Pero cómo?! ¡Estoy usando toda mi energía!-protestó a la nada, enojado.
La inmensa mano invisible que apretaba a Kyle aplicó más presión, oyéndose un crujido que horrorizó a todos, sobretodo a Stan.
-¡SUÉLTALO, CULO GORDO!-gritó con todas sus fuerzas, esperando llamar su atención. Por suerte, así pareció ser, pues Kyle fue liberado, cayendo y siendo salvado del impacto por Stan y Christophe.
-Stan...-tosió, empezando a jadear con los ojos bien abiertos-. Es un m-monstruo, e-es un jodido m-mounstruo-tosió de nuevo, empezando a temblar. Rió, sin señal de humor alguno-. Me rompió las costillas, ¿no?
Antes de que el pelinegro pudiera responderle, una fuerza brutal lo impactó contra el césped, formando un cráter. Para ese entonces Sonic y Galahad estaban más que asombrados de la resistencia de esos jóvenes. De donde viene Sonic, todos son humanos débiles que deben ser protegidos o construyen enormes bases tecnológicas repletas de robots que buscan destruirlo o invocan a dioses destructivos como aliados, también para destruirlo. Estas últimas dos sólo se aplicaban a Eggman.
Ver cosas como esta en un mundo completamente distinto de veras le hacían añorar esos tiempos donde les pateaba el trasero metálico a cada chatarra que construía Robotnik. Hubiese suspirado de no ser que volvió a ubicarse. Estaba en otro mundo, con un monstruo al cual derrotar. Ahora tenía más amigos que proteger.
Lanzó un gruñido, y empuñando a Caliburn se dirigió a gran velocidad hacia el atacante de su amigo, quien estrangulaba sin piedad a Stan. Guiado por las débiles luces celestes, ubicó el brazo y empezó a proferir cortes con toda su fuerza.
-¡SUÉLTALO!-gritó, enojado, al ver que no tenían efecto sus ataques. Gregory y Chris, en su apoyo, también disparaban cerca de los puntos coloridos.
Un quejido escapó de la boca de Marsh al hallarse en su límite, su cuerpo demandando con urgencia una carga de aire. Sonic se desesperó, impactando de lleno en el punto luminoso. Grande fue su alivio al ver que esta vez si hubo una reacción favorable, cuando Cartman aulló de dolor y Stan pudo por fin respirar, recuperando el color en su rostro. La mano de Cartman fue retirada, alzando a Sonic consigo. Algo de sangre emanaba del otrora punto luminoso, revelando la silueta de su muñeca. Algo dentro del erizo azul se encendió.
-¡Ataquen los puntos! ¡Son sus puntos débiles!-anunció, antes de saltar para evitar ser aplastado como una mosca. Apenas aterrizó corrió hacia Stanley y lo llevó rápidamente hacia donde estaba Craig, para que se recupere.
El alivio de todos se desvaneció cuando los puntos desaparecieron repentinamente. Galahad se había derrumbado en el suelo, extremadamente fatigado.
-¡Ay, no!-se imaginó lo peor y se impulsó raudo hacia su más joven caballero. Por suerte, comprobó que sólo se había desmayado, pero ahora era otra víctima fácil. Los que quedaban en pie debían terminar con esto pronto, ¿pero cómo? Ya no tenían idea de su ubicación. No había sombras, ni voces, sólo el tortuoso silencio.
-No podemos permitirnos gastar balas al azar-advirtió Chris en voz alta-. Apenas nos quedan municiones.
-Esto no es posible, piensa, Sonic, piensa-la ansiedad se apoderaba de su mente. Una mano reposando sobre su cabeza lo alertó. Era Stan... o... ¿cómo se llamaba el chico que se parecía a Stan? A este paso no sabía quién era quién ni por qué quien creía que era Stan se apellidaba Tucker y viceversa.
-Soy Craig-habló el moreno, notando la confusión del erizo-. Es una larga historia... que debe terminar hoy.
-Déjamelo a mí, yo...
-No. Estoy harto de verlos lastimarse por protegerme a mí y a Stan-el aludido también se puso en pie, frotando su cuello con fastidio.
-Mientras ese hijo de puta me asfixiaba, memoricé algunos puntos, si eso sirve-animó Stan.
-Pero no sabemos dónde está ese...-interrumpió Christophe, siendo callado por Gregory.
-Miren-susurró el rubio, señalando el charco de agua en donde todos reposaban sus pies, producto del chapuzón al cual Tucker los sometió momentos antes.
El agua se veía tranquila, hasta que unas leves ondas circulares aparecieron en un lado que no correspondía a ninguno.
-Allí está, observándonos-susurró lo suficientemente alto como para que sólo sus amigos escucharan. Todos asintieron.
-Conque ya se enteraron. Eres un maldito bocón-susurró a su vez Cartman, enviándole escalofríos a cada uno-. Eso no les va a servir, han venido acá sin un plan, sin saber a quién se enfrentan. Pagarán y mañana serán ejecutados por intentar matar al rey.
-¡Tú aún no eres el rey, culón!-gritó Stan.
-¡Y nunca lo serás!-Craig respondió.
-¡Idiotas, no lo llamen así!-gritaron los otros, enojados-. ¡Sólo nos atacará más pronto!
-¡IGUAL MORIRÁN!-un puño golpeó el suelo, por suerte no golpeando a nadie pero levantando el agua de los charcos a una distancia considerable.
-¡Tweek! ¡Llévate a mamá lejos de aquí!-ordenó el príncipe, recordando la presencia de su progenitora. Tweek corrió hacia la reina, obedeciendo al pie de la letra.
-¡Su m-majestad! ¡Acompáñeme por favor!-la tomó del brazo antes de que ésta pudiera reaccionar y la llevó lo más lejos posible del campo de batalla.
-Ya me ocuparé de ella después-suspiró Cartman.
-No, no lo harás-Stan agarró una de las espadas que habían sido arrastradas con el agua. Se suponía que eran de su abuelo, pero al éste haberse suicidado prácticamente eran todas suyas. El abuelo Marsh le había enseñado a manejar la espada con el único fin de que su nieto lo matara, cosa que al final no pasó. Sin embargo, pese a no haber usado nunca un arma en una pelea de verdad, se sabía un buen peleador.
Por primera vez olvidaría ese estilo de vida fino para proteger lo que quería. Y le gustó esa sensación.
Por su parte, ya sería imposible para Craig no saber pelear. Ya sea en peleas callejeras o por ganar dinero en alguna esquina de apuestas, Tucker no era un chico nada blando, siendo su especialidad el cuerpo a cuerpo. Se tronó los nudillos, sonriendo con malicia.
-¿Listo?-miró el charco de agua donde se ubicaba el monstruo.
-Listo-susurró, intentando sonreírle con confianza-. Tú lo distraes y yo le clavo esto donde tenía los puntos.
-Si tú lo dices... sólo no la cagues esta vez-se burló, corriendo hacia Eric y preparándose para golpearlo.
-¡Yo tampoco puedo quedarme atrás! ¡Déjenme algo!-Sonic se preparó para dar un ataque teledirigido.
Los tres héroes se hallaban a unos centímetros de impactarlo, cuando de repente todo su ser se hizo visible, un gran calor emitiendo de sus llamas negras, su bestial rostro lanzando un rugido atronador en la cara de Craig, quien tuvo que taparse los oídos así como los demás para proteger sus tímpanos del ensordecedor ruido.
-¡Ay, mierda, quema!-maldijo por primera vez el erizo, sin avergonzarse por la palabrota pese a que el resto lo observaba boquiabierto-. ¡Se me quemaron las púas, ¿qué esperaban que dijera?!-se defendió como pudo, más bien algo ofendido porque lo consideraban un santo. Por favor, si supieran cómo fue su luna de miel con Tails...
-Bueno, esto es South Park, ya era hora-reflexionó Chris.
El erizo azul se sacudió las chamuscadas espinas, haciendo una mueca de dolor. Stan, apenas el monstruo se hizo visible, lanzó el grito más maricón de toda su vida, cayendo hacia atrás. La punta de su espada se había derretido como si de helado se tratara, asustándolo aún más.
Bueno, ahora ya se fue el problema de la invisibilidad. Y vino el problema de no poder tocarlo debido al inmenso calor que emanaba su cuerpo, provocando que el agua de los charcos se evaporara y el césped se volviera cenizas.
-Joder, esto es un sauna-se enjugó el sudor Craig antes de esquivar un descomunal puñetazo dirigido hacia él.
-¿Y ahora qué?-gruñó Gregory, frunciendo el ceño.
-¿Más agua?-fue la ingenua solución de Craig, recibiendo un golpe en la cabeza de parte de Stan.
-¡Idiota! ¡Por tu puta agua el culón se transformó en esto!
-Las balas se derriten apenas lo rozan-señaló Chris.
-Mis ataques físicos no sirven contra él-añadió Sonic.
-Y yo no quiero derretirme-se quejó Caliburn.
-Y con eso mandamos nuestra determinación a la mierda-expresó con voz nasal Tucker, entornando los ojos. Stan se apretó el puente de la nariz, con tal fuerza que podría desviársela.
Cartman no se quedó allí nomás. Aspiró una gran carga de aire y expulsó bolas de fuego, que iban a todas direcciones. Todos intentaron protegerse como sea, pero Stan, al notar que Kyle seguía indefenso debido a la gravedad de su lesión, y a punto de ser impactado por uno de los proyectiles incandescentes, no lo pensó dos veces antes de ir en su defensa.
-¡Ni siquiera te atrevas!-gruñó, usando lo que quedaba de su espada para batear la bola de fuego lejos de Kyle. Sorprendentemente, no se derritió esta vez. No tuvo mucho tiempo para quedarse atónito con este descubrimiento. La (grandiosa, para él) voz de Kyle agradeció débilmente, dedicándole una sonrisa de disculpa. Stan, embobado por el chico frente a él y olvidando la situación VERDADERA, correspondió la sonrisa, incluso siendo capaz de soltarse toda la poesía que había aprendido desde que empezó a leer.
-Sería mucho mejor para todos si me lo llevo de aquí-intervino Gregory, interrumpiendo el momento cursi-. Nos vas a matar a todos, Romeo-continuó, con sarcasmo, levantando a Kyle en brazos e ignorando olímpicamente la mirada furiosa y celosa que recibía de Stan-. Tú concéntrate en la pelea, yo lo llevaré con Tweek-explicó antes de salir a toda carrera.
-Pfft, qué engreído, creyendo poder llevarse a Kyle así como así-resopló con altanería el príncipe.
-Ya estás volviendo a ser tú mismo, eh?-fastidió Craig-. Mejor no lo hagas hasta que venzamos a este culo gordo. ¿Algún plan, maestro estratega?-alzó una ceja ante el calificativo. Obviamente Craig lo decía con intención de burlarse.
Stan recordó.
-Las bolas de fuego no son tan potentes-avisó, creyendo que eso dispararía la astucia de Craig. Cosa que sí funcionó.
-Eso me recuerda a una frase...-se estrujó las sienes, intentando encontrar algo en su memoria.
-¿Combatir fuego con fuego?-adivinó Chris, tirando su cigarrillo.
-No, era algo que me escuché en una porno... algo sobre bolas que estaban tan calientes que podrías...
-¡AGH, DEMASIADA INFORMACIÓN!-gritó Stan, horrorizado y sonrojado por la vergüenza.
-Ah, ¿te refieres a "Hot Hills, Many Curves"?-intervino Sonic, espantando a todos menos a Craig-. Creo que allí decían una frase parecida...-también intentó recordar.
-¡¿QUÉ MIERDA?! ¡¿HASTA TÚ VES PORNO?!-se escandalizó el heredero al trono.
-No me cae bien-murmuró a Craig, señalando con descaro a Marsh-. Tú eras más chévere~
-Lo sé-se jactó Tucker. Stan quería reventar de furia.
-Hey, al menos alégrate de que sí se fijan en lo que dicen en las porno y no sólo en lo que ven-los defendió Chris, desenvainando su propia espada-. Ahora háganme el favor de dejarse de charlas y espabilarse, hay un culón al cual vencer.
Todos hicieron caso a sus sabias palabras. Era ponerse serios o morir carbonizados.
Eric, de nuevo escuchando el insulto dirigido a su persona, volvió a lanzar bolas de fuego, esta vez más precisas.
Pero por suerte nuestros héroes ya sabían como defenderse. Así como 4 esferas en llamas fueron disparadas, 4 regresaron a su tirador, impactándole de lleno. Cartman rugió de rabia. No perdió el tiempo y repartió puñetazos al suelo, provocando que éste temblara y se quebrara.
Sus dedos se enterraron en el suelo y extrajeron un gran montón de tierra erosionada, lanzándolo como proyectil.
-¡Déjenmelo a mí!-dijo Sonic, usando un ataque teledirigido contra el proyectil.
-Sólo no te robes el protagonismo-espetó con voz nasal Tucker.
-¡VAN A MORIR!-vociferó antes de correr hacia ellos, sus flamas negras saliendo disparadas cuales fuegos artificiales hacia el cielo.
-¡NO, TÚ LO HARÁS!-respondieron al unísono, esquivando la poderosa embestida dirigida hacia ellos y dejando sólo la gruesa pared como objetivo.
-¡MIER...!-soltó Cartman al ver que ese era el plan, y viendo imposible su huida de los efectos devastadores de la inercia. El resultado fue una terrible colisión sobre esos imponentes muros que habían aguantado el paso del tiempo durante siglos. Todos los presentes hicieron una mueca, imaginándose el dolor que atravesaba a Cartman en ese momento.
Un crujido llamó la atención de nuestros héroes, y vieron que múltiples grietas se formaban en el muro de roca sólida. Stan tragó saliva, con los ojos bien abiertos. Craig se puso a tararear, cada uno con formas distintas de interpretar la fragmentación del muro.
Poco a poco la pared se inclinaba hacia afuera, impulsada por el peso de Cartman. El fuego negro se había paralizado. De repente los ojos de Stan expresaban ánimo, conociendo bien que detrás de los muros del jardín sólo había...
Un precipicio.
Pronto la roca sucumbió y Eric, tambaleándose aún, era presa fácil. Sonic les dedicó una mirada de "¿Listos?" al resto de jóvenes, que sonrieron en respuesta.
Un ataque teledirigido, una patada de Craig, un golpe con el filo de la espada de Stan y un puñetazo de Chris practicados al mismo tiempo sobre las pantorrillas del monstruo fue una combinación más que suficiente para empujar a Eric Cartman hacia el abismo, mientras éste gritaba.
Poco después se escuchó el estruendo de su caída, similar a un sismo.
No hubo tiempo para celebrar la victoria, pues los cuatro pronto cayeron al suelo, desmayados por el cansancio.
Todo el cuerpo médico y el ejército de Inglaterra había corrido hacia el castillo apenas recibieron la noticia del gigantesco monstruo rodeado por flamas negras que atacaba la fortaleza.
Sin embargo, para cuando llegaron allí sólo encontraron a la torre principal destruida, así como los restos de la entrada al calabozo, el jardín trasero hecho un desierto, una buena parte del muro que cubría el precipicio derrumbada...
Y al Rey de Camelot, su espada parlante, su caballero más joven, al impostor, al verdadero príncipe y al conocido maleante Christophe DeLorne, inconscientes.
No perdieron el tiempo, los mejores médicos se ocuparon de los nobles y los demás representantes de Hipócrates se encargaron del resto. Los enfermeros y aprendices buscaron más heridos, encontrando a la reina, a Kyle Broflovski, a Tweek Tweak y a Gregory Fields.
Todo el reino había caído en pánico.
Así pasaron los días, mientras nuestros héroes se recuperaban. Sonic, fiel a su estilo, tenía que ser vigilado las 24 horas para que no burlase la seguridad y escapase a su reino, aún herido. Todos le insistían en que Camelot estaría bien, pero el erizo no creería en eso hasta que llegasen noticias de su reino.
El resto de heridos suspiraba con resignación. La reina venía periódicamente a visitarlos, sin dejar de agradecerles por el favor hecho a Inglaterra. Le prometió a Craig que mientras ella siguiera viva nadie le tocaría un cabello. Stan hizo lo mismo.
Sharon ordenó a las autoridades hacerse la vista gorda con respecto a Chris y Gregory, pues ellos también habían ayudado a regresar a su hijo al castillo y a salvar Inglaterra de Eric Cartman. Los dos plebeyos celebraron mentalmente.
A Tweek se le ascendería en su puesto, aunque no se le revelaría el cargo hasta que volviera a estar en sus facultades físicas.
Ya se imaginarán el alboroto que habrá causado la madre de Kyle al enterarse de lo que sucedió. Primero, que Kyle visitaba frecuentemente en infame burdel atendido por Christophe. Segundo, que entabló amistad (desconocía el romance, todos lo hacían) con el mismísimo príncipe de Inglaterra. Tercero, por intentar hacerse el héroe se ganó unas cuantas costillas rotas. Señores, Sheila Broflovski estaba histérica y no le importaba tener que enfrentarse a los guardias para ver a su mayor hijo, cosa que logró.
Mientras la pelirroja llenaba de reprimendas mezcladas con llanto a su vástago, el aludido asentía despreocupado y le sonreía a Stan, claramente diciendo "sí, ésta es tu futura suegra".
Pero la mirada de Stan le decía: "No me importa"
-¡KYLE!-sollozó y gruñó al mismo tiempo- ¡¿Me estás escuchando o te lo tengo que repetir?!
-Sí, mamá...
Lo que no comprendió la mujer fue el por qué Kyle y el príncipe soltaron la carcajada.
-Ya entiéndelo, Tweekers, no te pueden poner café en el suero-soltó una típica voz nasal.
-¡Carajo, lo necesito!-se alteró el adolescente-. ¡Ni siquiera me han herido y me tienen acá hospitalizado!-se exasperó.
-¿Que no estás herido? Te rompiste una pierna por tropezarte con un escarabajo-resopló.
-¡Eran DOS escarabajos! ¿Qué querías que hiciera? ¿Abandonar a la Reina?-renegó.
-Uy sí uy sí porque los escarabajos son las cosas más feroces del planeta-dijo con sarcasmo.
-¡No entiendo c-cómo me puede gustar un i-idiota como tú!-exclamó, enojado. Reparó en lo que dijo y su rostro enrojeció.
-Es porque soy sexy, baby-bromeó Tucker, recibiendo el impacto de una almohada.
-¡AGH!-le inició el tic nervioso.
-Cálmate... a menos que quieras ver a las enfermeras... Lo sabía, te gusta una!-hizo un puchero, pero Tweek no identificó el tono bromista-. Es la que te baña, ¿verdad?
-¡CARAJO, CRAIG!-chilló, ruborizado a más no poder-. Tú sabes que... que yo...
-Eres mío, y yo tuyo-le sonrió desde su cama. Tweek correspondió.
Mientras tanto, las enfermeras que husmeaban detrás de la pared lloriqueaban de la emoción. Fujoshis de la época...
Al pasar una semana la enfermería recibió una visita muy especial.
Los caballeros de la Mesa Redonda, Lancelot, Gawain, Percival, Lamorak, la dama del Lago, Nimue, y Tails, el famoso herrero de Camelot. Grande fue la alegría de Sonic al verlos a todos- tanta que casi se escapa de su cama de nuevo.
-¡Sonic!-el zorrito de dos colas corrió hacia su prometido, abrazándolo.
-Tails... qué bueno que estás bien... Qué bueno que todos están bien-correspondió el abrazo, acariciando sus orejas.
-Su majestad-se inclinaron los caballeros, al unísono.
-Lo que usted ha hecho ha sido increíble, tanto que lamentamos con toda el alma no haber estado allí para auxiliarlo-continuó Percival, con un dejo de desilusión.
-Merecemos un castigo por caer ante un hechizo tan insignificante como ese-añadió Gawain.
-No es necesario, a todos nos tomó por sorpresa-respondió el erizo azul-. No se sientan mal, ya era hora de que dejaran tener otra aventura-sonrió. De repente, sus ojos se posaron en Lancelot, quien se había puesto de pie al lado de la cama de Galahad, quien dormía pacíficamente.
Todos los caballeros prestaron atención al más fuerte de ellos.
-Me enteré de todo lo que pasó-empezó con voz lúgubre-. Merlina nos lo mostró apenas despertamos-explicó-. Y déjame decirte... Galahad, estoy orgulloso.
-¿No crees que deberías decírselo cuando esté despierto?-gruñó Sonic, alzando una ceja.
-Ya lo estoy-Galahad abrió un ojo, sacando la lengua y sonriendo.
-¿Qué clase de falta de respeto es esa, jovencito?-se indignó Lancelot, ¡no se suponía que él lo oyera!
Al ver el rostro avergonzado de Sir Lancelot, todos soltaron la carcajada.
-No deberías avergonzarte de querer a tu hijo, Lance-fastidió Sonic-. Después de todo, hasta Elaine demuestra más amor por él que tú...
-¡P-pero...!
-Sin peros, papá-rió Galahad. El aludido suspiró, resignado.
-El rey es muy mala influencia para ti a veces-comentó, abrazándolo.
-Y ya empezó el señor sobreprotector-resopló el monarca, recibiendo una mirada asesina de Lancelot.
Una flama carmesí se apareció en medio de la habitación, alertando a todos. Los caballeros en pie sujetaron sus respectivas espadas.
En una nube de humo, se mostró Merlina.
-Una ya no puede aparecer de la nada sin que Lancelot crea que es Elaine a punto de llevarse a su retoño-sonrió la hechicera, notando el gesto protector que hacía el erizo negro.
-¡Merlina! ¿Cómo está el reino?-saludó el monarca de Camelot.
-Están muy bien, ansiosos por verlo de nuevo-le sonrió con dulzura al erizo azul-. Le tenemos un banquete a vuestra merced y a Sir Galahad, El Puro-miró al erizo blanco.
-¡Guau, ya tengo título!-celebró el adolescente.
-Tal y como los veo ahora presiento que mañana podremos regresar a Camelot sin problemas-opinó Merlina-. Se han recuperado muy rápido, y han luchado muy bien.
-Gracias-dijeron ambos erizos en sus camas.
-Ustedes, Caballeros, me temo que debemos volver a Camelot para los preparativos-avisó la mujer-. No podemos permitirnos tanto momento de ocio.
-Secundo tu comentario-dijo Caliburn, desde la pared al costado del monarca.
Los Caballeros de la Mesa Redonda asintieron, inclinándose una vez más ante su rey.
-Usted también, Tails-dijo Merlina. El zorrito de dos colas hizo un puchero, pero accedió, despidiéndose de su prometido con un beso en la mejilla.
El báculo de Merlina chocó contra el suelo una vez que todos estuvieron a su alrededor, desapareciendo en una nube de humo y dejando a Caliburn, Sonic y Galahad solos.
Fin del capítulo
DIOS MÍO SÓLO FALTA EL EPÍLOGO. Quién diría que esto acabaría tan pronto xD Espero subir el epílogo este viernes si la escuela no me jode ;w;
Soy pésima para dar finales, ojalá esta vez no la cague ;_;
