CAPÍTULO 10: CAMBIOS

POV NORMAL

Al día siguiente, los Mukami regresaron a su mansión y los Sakamaki junto a Yui se alistaban para ir al instituto, la rubia se reincorporó a las clases nocturnas habituales, algo a lo que había perdido la costumbre.

No obstante, ninguno de los vampiros sabía que la rubia había suprimido sus emociones y sentimientos hacia ellos, era tanta su amargura y rencor por todo lo que le habían hecho pasar, que esa fuerza que la movilizaba ahora sólo se había convertido en odio, un odio que crecía con cada momento tortuoso que le hacían pasar.

En el trayecto al instituto, todos estaban callados, nadie hablaba con ninguno y más aún con la mirada fría e indiferente que una humana proyectaba y que hacía que los demás se sientan intranquilos.

Para cuando llegaron al instituto, todo resultaba ser tal y como Yui pensaba que sería, las mismas clases, con los mismos profesores y los mismos compañeros de salón: Ayato y Kanato, sólo que con una ligera diferencia: una actitud CAMBIADA.

Las clases transcurrieron con normalidad, pero Yui se sentía un poco mareada, era razonable, un día antes casi todos los vampiros tomaron de su sangre, un poco más y la hubieran dejado seca, aparte de todas las heridas que le causaron, por lo que se dispuso a pedir permiso a su profesor y salió por la puerta principal, algo que preocupó un poco a Ayato y a Kanato, quienes la seguían con la mirada.

Fue a la enfermería y la enfermera le recomendó que se recostara en una de las camillas, para cuando lo hizo, Yui cayó dormida.

Raito: Nfu, Bitch – chan…- susurró el vampiro ojiverde en la oreja de la rubia.

Yui: Raito – kun…-dijo una sorprendida Yui al verlo tan cerca de su rostro-… ¿qué haces aquí?

Raito: Nfu, te vengo a hacer compañía, Bitch – chan…-dijo el ojiverde poniéndose sobre la humana-… estaba preocupado por tu salud, así que te vine a ver…

Yui cambió su mirada de asombrada a una indiferente, ya no tenía intenciones de caerles bien, ya se había rendido.

Yui: ¿preocupado?, ya veo, era eso…entonces qué piensas hacer ahora, ¿quieres tomar más de mi sangre?

Un sorprendido Raito se hizo presente.

Raito: Nfu, ¿debería? Después de todo, no pude tomar más de tu deliciosa sangre ayer, Bitch – chan, pero no te importa si bebo de esta parte?...-dijo el vampiro pelirrojo cuando se dispuso desabotonar toda la camisa de la rubia-… no hemos compartido suficiente tiempo a solas, este es un buen momento para hacerte sentir bien, ¿no crees, Bitch – chan?

Yui: Eso crees?...-contestó la ojirosa sin emoción alguna.

Parecía que Yui era indiferente a todos los comentarios de Raito, no hacía expresión alguna, lo que enojaba al vampiro cada vez más

Raito: Eh? Bitch – chan, sigues molesta por lo de ayer?...-dijo el vampiro mientras se sacaba su sombrero y desabotonaba su propia camisa -… pero ¿qué crees que debimos haber hecho? Somos vampiros, nosotros somos así…

Yui: Sí, tienes razón, ya no me interesa, Raito - kun…

Raito: ah? Nfu, Bitch – chan estás siendo un poco mala con nosotros, por qué no continuamos con este juego, que tengo muchas ganas de descubrir lo cambiada que se ha puesto mi Bitch – chan, tan hermosa, esa delicada piel y largo cabello ondulado sólo me hace sentir, ah! Bitch – chan, sólo quiero estar contigo el día de hoy…

Raito empezó a morder encima de los pechos de la rubia y deslizaba una de sus manos por todo el abdomen de la ojirosa hasta querer sacarle ese molesto brasier.

Yui: ¿Eso quieres, Raito – kun? ya no me importa…- contestó la rubia con una mirada apagada y fría-… haz lo que quieras…

Raito: Bitch – chan…-dijo el vampiro con una cara molesta y sentándose en un lado de la cama-… ¿quieres que te castigue otra vez?

Yui: ¿tengo opción?...-contestó Yui fríamente a un enojado vampiro

Se escucharon pasos fuera de la enfermería, alguien venía, posiblemente la enfermera, así que Raito sólo miró a la rubia por última vez con mucho enojo y se fue.

Una vez que Yui se sintió mejor, fue a la azotea del instituto, quería respirar aire fresco, necesitaba pensar qué es lo que iba a hacer ahora en adelante, le molestaba tanto haber regresado que le daba ganas de gritar con todas sus fuerzas.

Kou: Aquí estás, Mneko – chan!...-dijo un feliz vampiro con un ramo de rosas de por medio-… estaba buscándote para entregarte esto.

Yui: eh? Rosas?...-contestó la rubia mientras que las sostenía firmemente en sus manos-… ya veo, quieres que te de más de mi sangre como intercambio…

Kou: No, Mneko – chan, no es sólo eso...vengo a disculparme por lo de ayer, creo que nos sobrepasamos contigo…-dijo el vampiro estrella acercándose más a la rubia-… debí de impedirles a los demás que beban también de tu sangre, ¿no es así? No tuviste tiempo para estar a solas conmigo, pero ya estamos aquí.

De pronto, algo que no había imaginado el vampiro rubio que sucedería, la humana le tiró las rosas en la cara y se fue alejando de él. Naturalmente, el Mukami se enojó, casi hiere el rostro de un idol.

Kou: ¿Qué crees que estás haciendo?...-dijo de espaldas el Mukami, volteándose lentamente hacia ella con una mirada seria y molesta-… ¿por qué crees que puedes hacer lo que se te dé la gana? Me haces molestar…

Enseguida el vampiro agarró de una de las muñecas y cintura de la rubia.

Kou: Si tanto quieres que beba tu sangre, sólo debías decírmelo…-contestó el vampiro de ojos celestes sacando sus colmillos y mordiendo a la rubia de su cuello.

Pero esta vez había una diferencia, era como si Yui ya no hiciera caso al dolor, no gritaba ni tenía ganas de salir corriendo o defenderse, era como si en realidad no estuviera allí y eso lo notó también el Mukami.

Ayato: Oe!...- dijo el sakamaki acerándose por detrás de la humana-…

Yui: Ayato – kun…

Kou: Eh? Viniste para tenerla de vuelta, Ayato – kun?...-dijo el ojiceleste abrazando a la rubia de la espalda-… Nee, Ayato – kun ¿te has enamorado de Eva, no es cierto? Yo sí lo hice.

El Mukami sonreía feliz de tener a su Eva con él nuevamente, pero el ojiverde no contestaba, sólo miraba a la rubia preocupado, sabía que a ella le disgustaba esta situación, pero no podía evitar pensar que ella le pertenecía sólo a él.

Ayato: Cállate, entrégamela ya o te golpearé, la estuve buscando todo este rato, Chchinashi es sólo mía!

Kou: jajaja, en serio crees eso? Sabes, Mneko – chan? Ayato – kun estaba muy preocupado por ti al no encontrarte y yo también, pero Eva dijo que no era de nadie, ¿no es cierto, Mneko – chan?...-dijo el Mukami relamiéndose los labios-… después de escucharme y ver lo ansioso que está Ayato – kun por tenerte… ¿no piensas disculparnos? Ya que Mneko – chan dijo unas palabras muy hirientes el día de ayer…

Yui: Ya se los había dicho… - contestó la rubia mirando con enojo a esos dos chupasangre-… ustedes no me interesan más, no me interesa lo que les suceda, no le pertenezco a ninguno de ustedes, así que pueden pretender que sigo siendo su presa o su juguete, en fin sólo para eso me quieren, simplemente… me he dado por vencida…

Kou y Ayato no sabían cómo responder a eso, si la primera vez que los rechazó, sintieron un gran dolor en el pecho, ahora parecía que estaban siendo nuevamente castigados por aquellas palabras, palabras que no querían volver a escuchar en su vida.

Yui: Si ya terminaron con esto, entonces les pido que me dejen regresar a mi clase, está bien?... – dijo la rubia mientras salía por la puerta principal de la azotea.

Ayato: Yui !...- llamó el pelirrojo a la rubia con tristeza-… ¿por qué actúas así?

Yui: Ustedes ya lo saben… - contestó para luego bajar por las escaleras…

Kou: Oe, Sakamaki… - dijo con seriedad - … tenemos que hacer algo pronto.

POV YUI

Estaba tan molesta, dos años han pasado y esos idiotas no habían cambiado ni un poco, y es que ¿cómo creen que iba a regresar con la misma actitud estúpida que tenía? Me dejé llevar por un momento, pero ya no será así, si tanto les encantaba fastidiarme y hacerme sentir inútil, entonces que hagan lo que quieran, igual, no me interesa, no cambiarán…

Mientras pensaba todo esto, ya había llegado a mi salón de clases, Kanato – kun estaba allí, parecía que quería decirme algo, estaba por acercarse cuando sonó la campana de clases y se iniciaba el otro turno, todos los alumnos empezaban a ingresar al salón, inclusive Ayato – kun, quien al verme, bajó el rostro y yo no le di la cara.

Estábamos todos en nuestros asientos, cuando el profesor le dio permiso a un grupo de alumnos que ingresara al salón, eran nuestros superiores y pude reconocer a uno de ellos, era el presidente de la junta de alumnos de la escuela, parecían noticias importantes:

Presidente: Buenas Noches con todos… - dijo con una cara sonriente - … chicos, la razón de nuestro ingreso es para hacerles recordar que pronto serán las elecciones para la nueva junta de alumnos, es por ello que necesitamos que elijan a sus representantes de cada aula para que sean nuestros nuevos miembros, aparte, los clubes ya se encuentran abiertos para que todos ustedes se inscriban y hay uno recientemente nuevo, es del coro del instituto, así que, les rogamos que cumplan con todos los pendientes impuestos por la institución. Eso es todo, gracias por su atención…

El presidente y los demás miembros salieron del salón, todos parecían aburridos con esas noticias, como un colegio normal, siempre se tenía que escoger a delegados de clase para convertirse posteriormente en miembros de la junta de alumnos. En ese momento, en el salón se iniciaron las votaciones, había varios que apostaban por ello.

Profesor: Bueno, todos ustedes recuerden que, quien sea que postule a ser delegado del aula, tendrá muchas responsabilidades a su cargo, y posiblemente, quedarse más tiempo en el instituto para terminar de acordar todo lo necesario.

- ¿más tiempo? ¿Tendría que quedarse más tiempo aquí? Si postulaba era posible que me pudiera quedar más horas en el instituto sin ser molestada por esos tontos de los Mukami y los Sakamaki, podría concentrarme más en mis estudios y si lo hacía bien, posiblemente terminaría la preparatoria en poco tiempo. Mientras que pensaba todo esto, pude sentir miradas sobre mí, pensé que se trataban sólo de Kanato - kun y Ayato – kun, pero al levantar mi rostro, me di con la impresión que no eran sólo ellos, todo el salón me estaba mirando.

Profesor: Komori – san, ¿no estaba escuchando?

Yui: Eh? ah, lo siento, no escuché.

Alumno: Yui – san, hemos decidido para que seas nuestra delegada.

Yui: Qué?! Pero… me acabo de reincorporar hace un día al instituto, no creo que sea adecuado.

Alumna: Está bien, Yui – san, después de todo, la mayoría en este salón te conoce y sabemos lo responsable que eres con tus estudios, así que hemos visto que serías una gran delegada para todos nosotros, aunque, si no te gusta la idea, no te preocupes, veremos por alguien más…

- Todos me miraban, pero parecía que a Ayato – kun y a Kanato – kun no les agradaba esa idea, pero no decían ni una palabra, sólo me observaban amenazantes. Eso sólo me hacía querer darles la contraria, de repente, Kanato – kun se levantó intempestivamente de su asiento:

Kanato: Yui – san no será su delegada! ella tiene muchas otras responsabilidades que atender que ustedes no conocen, es por eso que…

Yui: Está bien…-contesté a todos, así lo callaba oportunamente a Kanato – kun, quien me miraba atónito junto a Ayato – kun-… seré la delegada, les agradezco a todos por su confianza.

POV NORMAL

Al terminar las clases, Yui inmediatamente se fue a reunir con las junta de alumnos del instituto, tenía que prepararse para sus nuevas actividades, pues ser delegada, no sería una tarea sencilla, lo que le quitaría tiempo, y eso era exactamente lo que quería, evitar todo el tiempo posible a "sus familiares".

Los Sakamaki se reunieron con los Mukami y les contaron lo sucedido, estaban esperándola en la limosina, pero la rubia no venía.

Reiji: Ya es tarde, es mejor que nos vayamos de una vez, otra limosina pasará a buscarla… - mencionó el segundo hijo mayor de los Sakamaki al resto de sus hermanos…

Subaru: Entonces, ¿tenemos que dejarla sola? Eso es imposible

Ruki: Subaru tiene razón, en ese caso, nosotros la esperaremos, podría volver a escaparse.

Shu: ¿por qué no va uno de ustedes a buscarla para saber lo que ocurre?

Azusa: Entonces iré a ver lo que le ocurre a Eva.

Raito: Eh? Entonces yo también iré, prefiero buscar a Bitch – chan que quedarme esperando.

Ayato: Yo también voy, Chichinashi me las pagará, hizo esto a propósito…-contestó con la cabeza baja el pelirrojo, era evidente su molestia y angustia

Los demás vampiros se quedaron esperando, nadie se movía hasta que apareciera Yui, justo cuando iban a buscarla, ella salía de uno de los salones con un gran grupo de alumnos de grados inferiores y superiores, parece que la junta de alumnos ya se había conformado y Yui estaba hablando con todos ellos sobre lo que tenía que hacer, pero cuando levantó la vista al frente, vio parados delante suyo a Azusa, Ayato y Raito, los demás estaban detrás de ellos.

Yui: Bueno, gracias a todos por la información… - dijo la rubia sonriente hacia sus nuevos compañeros - … espero que me apoyen y trabajar a gusto con todos. Nos vemos

Ayato: Tch, ¿por qué te demoraste tanto? Sé que estás haciendo esto por molestarnos, pero ya es hora de irnos a casa, ven, vámonos…-dijo el ojiverde tomando una de las manos de Yui.

Yui: Suéltame!...- contestó la rubia zafándose del agarre de Ayato-… Ya sé que tenemos que irnos, no era necesario que me esperen, podrían haberse adelantado, no iba a huir, no se puede, ¿no es cierto? qué fastidio.

Shu: Oigan, ya vámonos, ya está aquí… - contestó el mayor de los hermanos en el interior de la limosina

Para cuando llegaron a la mansión, Ayato empujó con fuerza a Yui, quien cayó al suelo bruscamente.

Ayato: Tú y yo hablaremos ahora mismo, y si no te comportas, lo pagarás… - le dijo fríamente mientras la levantaba en brazos para llevarla a su habitación y aventarla con fuerza en la cama, la rubia quería reclamarle, pero lo miró asustada ya que el pelirrojo la miró de una forma que hizo que temblara un poco, algo que nunca había hecho antes…

Ayato: ¿por qué no quieres estar conmigo?... – dijo inclinándose sobre la rubia que yacía recostada en su cama - … no tienes escape, Yui, no tienes idea de cuánto deseaba encontrarte! no puedo evitar ser quien soy, no confío en los demás, pero tú… tú eres diferente…

Yui: Sólo aléjate, Ayato – kun, necesito descansar…

Ayato: Entonces Ore - Sama dormirá contigo, no permitiré que nadie te tenga, eres…

Yui: Tuya? Ja, eso ya se acabó, bien, si quieres descansar aquí, no me opondré, igual no me dejarías reclamar, me da lo mismo, ya te lo había dicho.

Mientras Yui se iba a alistar al baño para ponerse su pijama, Ayato no podía evitar quedar con una expresión fría y triste en su rostro, aseguró la puerta para que ninguno de sus hermanos lograra entrar e incomodarlos, se acostó en la cama y esperó que Yui saliera.

Yui: Me voy a dormir, Ayato – kun… - dijo la rubia mientras levantaba sus sábanas para disponerse a acostarse -… Buenas noches…

Ayato y Yui durmieron juntos, él se sentía agotado, pero cuando Yui dormía no podía evitar acariciar una de sus mejillas y tocar su cabello, se acercaba lentamente a ella para abrazarla por la espalda, sin embargo, sentía como si Yui en realidad no estuviera allí, como si solo se tratara de un cuerpo sin vida.

Por otro lado, había alguien quien estaba por llegar a donde Yui se encontraba:

Sora: Un poco más, Yui – san, y estaré de nuevo contigo.

Continuará…