Inesperado para Mí
Capítulo 10: Viviendo en Japón
-Qué hice? Por Dios estoy loca! –pensaba Meiling mientras subía las escaleras a su habitación en la mansión Daidouji. Sólo una vez había perdido tanto los estribos como esa tarde con Eriol, pero fue cuando era pequeña. Cuando tenía 12 anos y un niño se burló de ella y le dijo que ella nunca podría igualarlo en artes marciales, por dos razones que nunca cambiarían, primero porque era muy débil y segundo porque era mujer, nada más de recordar la cara de ese niño cerró los ojos con rabia, ante las razones del niño ella se enfureció y se lanzó sobre el niño, quien no supo cómo reaccionar o detener a la chica, en realidad no atinó ni a defenderse de los rasguños y jalones que le daba Meiling, el niño lo único que en realidad pudo hacer fue gritar como loco por ayuda, y fueron Wei y Shaoran –quien por cierto no la defendió ante los comentarios del otro niño- quienes lograron separar a la chica del pobre niño.
Esa vez su madre y su tía la habían reprendido fuertemente y castigado por dos meses, pero esa vez le había pegado al niño sus madres los hicieron disculparse mutuamente, pero ahora no podía simplemente decir lo siento Eriol, no debí besarte y llamar a Sasuke después y… Sasuke… ahora seguramente los primos iban a discutir y todo por su culpa ¿cómo solucionarlo? No podía desmentirse frente a Sasuke, tal vez se molestaría con ella y a ella en realidad le gustaba ese chico… y ahora… ahora había creado un problema en esa familia y todo por su temperamento y reacción ante esa palabra
¿Qué hacer? No tenía la menor idea de cómo solucionar que ella misma armó.
------
Eriol se las iba a pagar, ¿cómo se atrevía a besar a su novia? ¿Seguiría siendo su novia??? ¡Maldito Eriol!!! Primero inventó eso de que él decía cosas horribles de la china ya hora la besaba? Se pasó, su primo esta vez se paso y esa tarde iba a descubrir que pasa cuando te aprovechas de Sasuke Uchiha.
-----
-¿Quién era?
-Del hospital
-Mentiroso –no lo podía ocultar más, estaba molesta, molesta y dolida con él- ellos siempre te envían mensajes al localizador.
-¿Eh? –Touya quedó atónito por la reacción de su novia.
-Sí, eres in mentiroso –subió un poco el tono de voz- por las últimas dos semanas no has hecho más que mentirme en la cara diciendo que tienes que ir al hospital porque te están llamando por una emergencia, pero en realidad a ti nunca te llaman, siempre te envían mensajes al localizador ¿Qué me estás escondiendo Touya?
-¿Qué? –Todavía no reaccionaba del todo- no, no es lo que tu piensas.
-¿Me has estado mintiendo?
-Bueno… sí per –intentó decir.
-¿Me estás engañando? –le preguntó con los ojos acuosos.
-¡No! –fue su respuesta enérgica.
-¿Entonces por qué me mientes? ¿Por qué te escabulles cuidando que no me dé cuenta? –le dijo seria pero un poco más calmada.
-Te diste cuenta –dijo serio.
-Sí, pero no porque tu quisieras ¿qué pasa Touya?
-No… no te lo puedo decir –fue su única respuesta.
-¿No me lo puedes decir?... ¿y eso por qué?
-Simplemente no te lo puedo decir.
-Touya dime si me estás engañando –le dijo triste y volviendo a tener los ojos llorosos.
-¡No Tomoyo! ¿Cómo puedes pensar eso? –le dijo acercándose e intentando abrazarla pero ella lo rechazó.
-No te me acerques –le dijo subiendo la voz y ya sin poder contener más las lagrimas en sus ojos- ¿por qué? ¿Qué hice mal?
-No es lo que estás pensando To –intentó argumentar.
-¡Yo los oí el otro día! –lo interrumpió ella y comentó con tono furioso y su rostro lleno de lagrimas.
-¡¿Qué?! –contestó sorprendido.
-¡No lo niegues más! –Le dijo acercándose a él, y pegándole con sus pequeños puños en su amplio y fuerte pecho sin dejar de llorar- yo te oí hablando con esa enfermera en tu oficina –sus ojos lo miraron con odio- ¿la pasaste muy bien?
-Tomoyo no entiendo –y fue silenciado por un golpe en su cara.
-¡Se hombre y admítelo de una vez!
-No puedo admitir algo que no es cierto –le contestó colocándose una mano en la cara, sobre su mejilla roja, y una expresión seria. En realidad no entendía de dónde sacaba Tomoyo esas ideas pero no podía recriminarle nada pues su comportamiento los últimos días si podría tomarse como sospechoso- Entiendo que dudes pero no te estoy engañando.
-¿En serio? –Él asintió- Pero… ¿entonces por qué te escabulles?
-Eso es algo que aún no te puedo decir.
-Tú no lo harías ¿verdad? Nunca me engañarías ¿cierto? –preguntó temerosa.
-Por supuesto que no Tomy –la vio sonreír y él a su vez lo hizo también, sólo al saber que ella ya se había calmado y descargado lo que sentía.
-Tal vez lo estaba pensando pero no ha hecho nada ¡no ha hecho nada! –Pensó Tomoyo- ¡Dios y encima yo le pegué! Supongo que ella si se pone a sus pies… pero no me importa, yo amo a Touya y no voy a dejar que nadie me lo quite –pensó resuelta y enseguida sonrío maliciosamente.
Touya vio algo extraño en la mirada de su novia y retrocedió un paso.
-No me vas a golpear de nuevo ¿cierto? –dijo y la tomó de los hombros.
-Te voy a hacer mucho más que eso –le contestó en ese tono que él conocía tan bien, luego se lanzó sobre él y lo comenzó a besar apasionadamente, casi desesperada.
-Nadie lo va a apartar de mi porque yo lo amo –pensaba Tomoyo mientras acariciaba el pelo de Touya y lo besaba.
-Aún duda… pero no será por mucho, Tomoyo pronto sabrás la verdad –pensaba él mientras respondía a las caricias de la chica en sus brazos –sólo espero que te alegres y me digas que sí.
-----
-¿La pasate bien? –le preguntó el ambarino tomando su mano y dándole un sutil beso en los labios.
-Como nunca –respondió ella aún en las nubes.
-Me parece perfecto –le sonrió.
-Shaoran yo… -dudando- yo espero que esto se repita.
-¿Y es que lo dudas? Si pudiera me quedaría ya a tu lado y no podrías separme de ti –le dijo abrazándola y dándole un beso en la punta de la nariz.
-Pues por mí no hay problema –le dijo mirándolo fijamente y sonriéndole –es más puedes quedarte a cenar, sé que a papá no le molestará.
-¿Qué no me molestará? –Dijo una tercera voz llamando la atención de los jóvenes, quienes se separaron indediátamente –Buenas noches.
-Ah hola papá, sólo le decía a Shaoran que no te molestará la idea de que se quede a cenar.
-Shaoran… ¿Li-san? –Preguntó Fujitaka extrañado.
-Oh! Olvide que no lo ves hace mucho. Papá él es Li Shaoran –señalando al muchacho- fue mi compañero de primaria y un gran amigo, hace poco regresó a Japón con su prima Meiling, a quien también conociste, para estudiar aquí.
-Sí, si ya lo recuerdo –sonrió- ¿Cómo estás Li-kun?
-Muy bien Kinomoto-san y llámeme Shaoran por favor –contestó el joven estrechando la mano del mayor.
-Muy bien entonces vamos a dejar las formalidades Shaoran, llámame Fujitaka por favor –el orto asintió- Me alegra que regresaras, pasa por favor, insisto en que nos acompañes a cenar.
Así entraron los tres a la casa Kinomoto y Sakura y Shaoran se sentaron en la sala, ya que Fujitaka dijo que él prepararía la cena.
-¿Entonces vas a estudiar aquí Shaoran?
-Sí señor, la verdad es que en Tokio hay un buen programa de medicina neurocelular así que quise venir.
-Me parece muy bien que te preocupes por estudiar en un buen lugar –dijo mientras sacaba todas las cosas a cocinar.
-¿Y ya sabes cuándo comienzas Shaoran? –preguntó Sakura.
Los jóvenes comenzaron a hablar y Fujitaka no los interrumpió más mientras preparaba la cena, se veía pensativo, recordaba muy bien el dolor de su hija, siendo apenas una niña, cuando Shaoran se fue a China, también recordaba claramente las peleas del chino y su hijo. En verdad que Shaoran era una persona muy importante para su hija, por un momento creyó que no superaría el abandono de él, pero luego apareció Eriol, aunque Fujitaka sabía que su hija sólo tenía amistad para el inglés. Pero ahora él había regresado, y por la expresión que tenía su hija y la posición en la que encontró a la pareja no dudaba que los sentimientos de ella hacía Shaoran nunca se fueron, sólo estaban dormidos y el joven los había vuelto a despertar, tampoco le quedaba duda de que Eriol pronto no sería tan asiduo de visitar la casa Kinomoto, sino es que ya había terminado esa relación, pues Sakura dijo que Shaoran había regresado hace poco… Sólo esperaba que ese joven no volviera a hacer sufrir a su hija.
-----
-¿Por qué besaste a Meiling bastardo? –Preguntó mientras empujaba a su primo - ¡Eres un maldito Eriol!
Eriol sabía que Sasuke estaría molesto pero nunca le había visto tanta rabia en los ojos.
-¡Te voy a matar! –le aseguró mientras le asestaba un puño en la cara.
-Bien me lo merezco por besar a su chica –pensó Eriol mientras se tocaba el golpe y escupía algo de sangre de la boca. Sasuke no pensaba darle tregua así que se lanzó nuevamente contra su "amigo" y de nuevo un golpe cayó en la cara de Eriol.
-Bien eso es extra, yo pensaba aguantar uno, pero no voy a dejar que me apaleé por algo que no hice –pensó Eriol mientras detenía un tercer golpe que iba en su dirección- ¡Espera Sasuke, déjame explicarte!
-¡EXPLICARME! ¿Qué acaso estás idiota o qué? –Le contestó ahora lanzándole un golpe al estomago- ¡explicarme cómo es que besaste a mi novia ¿es eso lo que esperas?! –Eriol asintió -¡Eres un cínico! -ahora el golpe del estomago si consiguió alcanzar el cuerpo del inglés y lo hizo caer.
-Sa… Sasu… ke espera –le dijo Eriol intentando levantarse del suelo.
-¡Levántate Eriol, levántate y dame la cara!
Eriol por fin logro recuperar el aliento y se pudo parar aunque con una mano aún en el estomago y su boca aún con sangre saliendo.
-¡Yo sólo besé a Meiling para que volviera contigo! –dijo rápido cuando vio que Sasuke se preparaba para darle otro golpe.
-¡¿Qué?! –paró el puño a medio camino de la cara de su primo.
-Sasuke yo creé este problema, pero porque tu noviecita es una chismosa –le dijo mientras daba un paso atrás y se sentaba en su sillón favorito, con toda la tranquilidad de vuelta en él- pero fui yo quien le dijo que a ti en realidad ella no te gustaba- Sasuke frunció el seño, eso lo sabía y no podía creer que su primo inventara algo tan alejado de la realidad, se sentó en otro de los sillones del estudio de Eriol- y cuando le dije que tú en realidad no habías dicho nada sino que fui yo mismo quien lo inventó todo, ella no me creyó y terminó diciendo que era ella quien no sentía nada por ti –Sasuke abrió los ojos sorprendido y algo asustado porque eso fuera verdad- pero yo sabía que mentía –dijo Eriol a manera de tranquilizar a su primo- así que la bese –le contó como si fuera lo más normal del mundo que lo hiciera, eso disgustó un poco a Sasuke, pero en realidad él conocía que tan raro podía ser su primo- y cuando ella se separó de mí casi al segundo siguiente yo ya sabía lo que iba a argumentar que estaba saliendo contigo y que yo era un sinvergüenza, así que luego de decir eso le dije que si tu no le gustabas pues que lo intentara conmigo y –ante eso Sasuke se levantó y lo miró furioso, pero Eriol le hizo un gesto de que se calmara y se volviera a sentar, cosa que el otro hizo no muy convencido- ella se puso muy roja y de inmediato te llamó dándome aún más la razón, pues si no le gustaras no buscaría tu ayuda y protección.
Sasuke lo meditó por un momento, pensando encontrándole sentido a todo lo dicho por su primo y amigo de la infancia, en realidad él sabía que Eriol no lo traicionaría de esa forma aunque no por eso le parecía tan fácil de olvidar el hecho que e´l había besado a Meiling
-Tú y tus métodos ¡Estás loco Eriol!
-Pero funcionan –contestó con una sonrisa en el rostro.
-Si… funcionan, ella me llamó a darme la queja y por eso ya tengo la excusa perfecta para seguir hablándole.
-Pero no le digas que me perdonaste.
-¿Ya te perdone? –Preguntó Sasuke con una sonrisa en el rostro- creo que antes debería darte un par de golpes más, sea como sea la besaste, así fueran un par de segundos.
-Claro un par de segundos –murmuró Eriol- Pero bueno el punto es que no le debes decir que ya me personaste, mejor que piense que me odias.
-¿Y eso para qué?
-Pues con eso piensa 1)que a ti te importa mucho lo que pase con ella y 2) que es la culpable por dañar nuestra amistad.
-Tienes razón, al final esto serña muy provechoso para mí, la culpa en otros siempre es una buena aliada –sonrió, después Eriol obviamente se curó la herida en su rostro y luego los primos compartieron un trago en esa tarde.
-Bien así que ya queda solucionado el problema con ella, ahora falta Haruna –comentó Sasuke empezando a pensar en cómo solucionar ese problema.
-¿Haruna? –Eriol se veía confundido.
-Sí, se molestó porque no la dejé quedarse en mi habitación toda la noche, pero tú sabes cómo soy apenas termino mi asunto me gusta dormir plácidamente, solo.
-¿Tu asuntó? ¿Qué, de qué estás hablando Sasuke? No te entiendo.
-Haruna, la chica con la que estaba saliendo prácticamente desde que lleguñe a Tokio. –dijo como si estuviera contando algo trivial, y es que para él lo era.
-Entonces… ¿para qué armaste tanto alboroto por Meiling si estabas saliendo con alguien más?
-Porque Meiling me gusta más que Haruna, además que debe ser mucho mejo –le guiño el ojo- sabes a lo que me refiero.
-¿Eso piensas? –Eriol comentó eso más pensando en su ideología que en el desempeño de la china, pues por experiencia sabía que era una chica agresiva, apasionada, impredecible, carismática, enérgica, emprendedora… y ¿de dónde sacaba tantas cualidades para la chica?
-Claro, no me digas que tú no lo crees, bueno es que no la has besado cómo se debe, mira te prometo que apenas termine con ella la puedes tener.
-¿Me la ofreces?
-Sí, ya sé que eso de swap chicas no te gusta mucho, pero es para que no te pierdas de lo mejor, Eriol no me vas a negar que en el pasado funcionaba, sólo que cuando saliste con esa chica Kinomoto cambiaste un poco, aunque te liberabas en Inglaterra en las fiestas de navidad ¿no?
-Sí tienes razón, es bueno no perderse de algunas cosas de la vida, -le dijo tomando su actitud cotidiana, pero por dentro sintió pena por Meiling, ella no se merecía eso, es decir; ella era una chica buena, gentil a la vez que fuerte y firme y... y otra vez se estaba desgastando en elogios para la china ¿por qué? Por la pena que sentía de que Sasuke la engañara, sí esa era una razón, pero entonces por qué no sentía lo mismo por la chica Haruna ¿Por qué no la conocía?, no eso no podía ser, entonces qué era, por qué sentía las ganas de salir a la mansión Daidouji y decirle a Meiling que Sasuke la estaba engañando y que en realidad sólo buscaba una experiencia en la cama, sólo probarla y dejarla para seguir con sus siguiente chica. ¡No! No podía hacer eso, aunque quería, y en realidad lo deseaba enormemente, pero… ¿por qué? Sería porque ella es la única que había causado en él una confusión de sentimientos y sensaciones, la única que no se había creído sus actuaciones y reacciones, tal vez esa chica de una manera bizarra lo conocía y sacaba cosas de él que ni siquiera él sabía podía expresar. Pero ahora estaba atado de manos, pues era su primo y gran amigo quien era el victimario de la acción en contra de la china, pero no importaba, sí no le imprtaba que fuera su primo, como fuera alejaría a Meiling de Sasuke- como sea- pensó resuelto en ayudar a la china.
-----
-Señorita la necesita un joven en la sala –anunció una de las mucamas de la mansión.
-¿Quién es? –Indagó Meiling.
-El señor Uchiha Sasuke señorita.
Ante esa respuesta Meiling se irguió en la cama, donde estab leyendo un libro tranquilamente.
-Dile que ya bajo.
-Si señorita –y se retiro.
-¡Sasuke está aquí! ¿Qué me querrá decir? ¿Será que ya habló con Eriol, será que él le dijo que fui yo quien lo besó? –Pensaba Meiling mientras se miraba rápidamente en el espejo y bajaba por las escaleras de la mansión, en el primer piso estaba él mirando por una de las ventanas al jardín y apenas escuchó a la chica se volvió para verla y quedó encantado. Eriol tenía razón, ella se veía nerviosa; seguramente pensando en que causo un gran problema.
-Hola
-…Hola –le contestó nerviosa.
-Hable con mi primo.
-¿Sí?
-Bueno no hablé tanto –vio confusión en la cara de ella- más bien le dejé claro que no tiene que meterse contigo, porque estás conmigo.
-Estás conmigo, eso significaba que él no estaba molesto con ella –pensó mientras quedaba frente a él- Así que se lo dejaste claro.
-Por supuesto Mei, y si no entendió la próxima vez no sólo será su cara la que pague las consecuencias.
-¿Su cara… le pegaste?
-¿Qué más podría hacer? ¡El te irrespetó Mei! –le dijo tomando sus manos, luego bajó la mirada- aunque te confieso que no fue fácil, es decir él es mi mejor amigo, siempre compartíamos todos, en Inglaterra salíamos con Itachi a divertirnos, además estudiamos juntos y… ¡pero lo que hizo es imperdonable! -La chica se tensó y el continuo- no podía permitir que una ofensa contra ti pasaba desapercibida, no importa que sea mi primo, pagó las consecuencias –ahí la miró.
-Yo… lo siento –dijo triste- en realidad no quería causar una pelea entre uestedes dos, la verdad no sabía que eran tan unidos, más que él estaba aquí hace años y…
-Siempre nos veíamos en vacaciones, desde niños somos muy unidos –dijo con una mirada soñadora- yo lo quiero mucho pero… ¡no lo puedo perdonar!
-¡Ay Dios que hice, y Eriol ni siquiera le dijo que fui yo quien lo besó, asumió toda la culpa! –Pensó sintiéndose culpable- pero él me provoco –se dijo a sí misma para justificar sus acciones- si pero seguramente él nunca querría besarte –dijo una voz en su mente- eso es cierto si piensa que eres frígida, tal vez él sería un buen amigo de tu madre, y la ayudaría a la hora de regalar tu mano a cualquier anciano decrépito –era como una conversación en su cabeza, movió la cabeza como negando algo. Sasuke al miró confuso- Nada, no es nada, es sólo que me siento culpable por hacerte pelear con tu primo, no me gusta crear problemas en las familias.
-Gracias Eriol, esto me va a servir mucho –Pensó y sonrío- No te preocupes preciosa, la verdad es que si me va a jugar sucio prefiero no estar cerca de él.
Se acercó y la besó, al principio el besó tomó a Mei por sorpresa, pero se decidió a pensar que Eriol se merecía lo que le pasara, y se dedicó a responder el beso de Sasuke, pero por alguna razón no sintió lo que antes, si reconocía que Sasuke sabía lo que hacía pero no era como Eriol, él la besó de una manera que la sorprendió, la manejó, la guió y a ella eso le encantó porque además ese beso fue tan… tan… ¡por qué estoy pensando en Eriol, YO ESTOY CON SASUKE, CON SASUKE, él es mi novio, no Eriol! –ese último pensamiento la ¿entristeció? –no es tonto pensar eso, no puedo estar triste por eso, yo quiero a Sasuke y lo del beso… lo del beso es porque a Eriol lo besé con odio, por eso fue diferente ¡sí eso es! ¿sí? ¡sí y ya deja de pensar tontadas!
Sasuke ni siquiera se inmuto en el cambio o la reacción de Meiling pues estaba seguro que gracias a la idea de Eriol de hacer sentir culpa a la chica ella cedería más rápido de lo que tenía planeado.
----
-Bueno lo que tengo que hacer es acercame a Shaoran, no tiene que ser difícil, pues duimos buenos amigos de niños, de esa manera haré que vea a Sasuke y sus intenciones y se las cuente a su prima con eso ella verá quién es Sasuke, él en realidad no sufrirá pues tendrá a más de una para ocupar el lugar de Meiling, es más creo que ya está haciendo casting –frunció el ceño ante ese pensamiento- y luego que Sasuke no esté en el panorama me podré acercar a ella sin ningún remordimiento y la podré conquistar sin ningún obstáculo… ayudar, la podré ayudar, ¡sí! me podré acercar a ella para ayudarla, ayudarla, que tontadas las que a veces se me ocurren.
----
Un mes después
-Tomoyo fue lo mejor, es tan lindo y especial conmigo –contaba Sakura entusiasmada a su prima.
-¿Sí?
-¡Sí! Tuvimos otra cita ayer y fue de lo mejor, hablamos y la pasamos tan bien, no me canso de hablar con él, de estar a su lado. No me siento extraña con él ¿sabes? Es tan normal cuando toma mis manos, cuando me abraza cuando me besa, no me siento cohibida o rara al contrario me siento feliz, feliz de besarlo de tocar su cabello, abrazar su cuello, sentir sus labios, su len.
-Demasiada información Sakura –la detuvo Tomoyo, la verdad se alegraba por su prima, pero no quería saber los detalles de la vida de ellos- ¿Y cuándo lo vas a ver?
-Hoy, en el hospital, claro que tenemos que cuidarnos de Touya, pero es que cómo ve pocas materas teóricas no va a estar mucho tiempo aquí en la universidad.
-¿Si quieres podemos ir juntas hoy al hospital? –le sonrió.
-¿En serio? ¡Eso sería genial, tú entretienes a Touya mientras yo visito a Shaoran! Ya quiero saber cómo le fue en su primer día de práctica.
-Estoy segura de que él también quiere saber cómo te fue a ti en tu día.
-Si tienes razón –sonrío y suspiro, cuando desvió un poco la mirada vio a sus amigos- Mira ahí están Eriol y Meiling, pero parece que estuvieran…
-Peleando –completo Tomoyo.
En la mitad de la zona verde estaban Meiling y Eriol y efectivamente estaban peleando.
-Deja de pedirme perdón, ¡no te me acerques! –le dijo la china al inglés furiosa.
-Oye no tengo la culpa de que estudies lo mismo que yo –le contestó frenético de que la chica lo culpara por eso- y discúlpame por ser un caballero y disculparme, aunque la que me debe una disculpa eres tú –ella lo miró en odio en los ojos- no me mires así, sabes que es cierto, le dijiste a Sasuke que yo te besé cuando eso no es cierto la que me atacó fuiste tú.
-¿Atacarte? ¿ATACARTE? Yo sólo te cumplí tu deseo, tú querías besarme desde el viaje a la playa, o es que se te olvido ese patético intento –indagó.
-Eso fue un lapsus de debilidad, pero nunca volverá a pasar.
-¿Lapsus? Si claro, acéptalo Hiraguizawa, estás loco por mí, y te carcome por dentro que yo prefiera a tu primo.
-Creo que eres tú la que está loca, la verdad a mi me preocupa es mi primo, que esté con alguien como tú, alguien tan atractiva –alcanzó a parar antes de decir lo último.
-¿Alguien tan qué? Termina lo que ibas a decir, tal vez si terminas esta vez no sea tan buena contigo –lo retó Meiling.
-Alguien tan explosiva y peligrosa como tú, mira que ir atacando a besos a cualquiera no es bueno para él.
-¿Cualquiera? Creí que eras su primo, no cualquiera. –se burlo ella.
-¡Dios no sé cómo lo haces pero cada minuto me desesperas más! –le dijo y se dio media vuelta, pasó por el lado de Sakura y Tomoyo pero no se detuvo a responderles el saludo, estaba furioso, él estaba disque tratando de ayudar a esa chica y ella de ingrata en vez de ser buena con él no hacía más que sacarle el mal genio, mal genio que nadie más conocía.
-Hola Eriol –Dijon Sakura cuando el chico pasó por su lado, pues las cosas con Eriol ya eran normales entre ella y Eriol.
-¿Eriol? –reforzó Tomoyo.
-Es un idiota –dijo Meiling quien se sentó junto a las primas en el prado del campus.
-¿Qué pasó Mei? –quiso saber Sakura.
-Nada, que Eriol es un idiota y lo malo es que parece que estoy con él en todas las clases.
-Oh y ¿por qué te molesta, no es mejor conocer a alguien en las clases? –siguió la oji-verde.
-En estre caso no. Él es detestable, así que prefiero estar sola que mal acompañada.
-Pero Eriol es muy inteligente.
-Pues no lo parece.
-¿Pasó algo entre ustedes? –hablo por fin Tomoyo.
Meiling se sonrojó y por su cabeza paso el beso que se dieron
-¡No! ¿Qué iba a pasar? –dijo algo nerviosa, pero ese tono sólo fue captado por Tomoyo, pues Sakura estaba muy confundida por la actitud que vio entre Eriol y Meiling, la verdad la desconcertaba ver a Eriol de esa manera, Eriol nunca perdía la calma, siempre pensó que él no tenía más que su ceño gentil.
-No sé, dímelo tú.
-No pasó nada y lo siento chicas pero me tengo que ir.
-¿Pero a qué hora nos vemos para ver los apartamentos? –Preguntó Tomoyo- es que quedé de hacer algo con Sakura.
-No te preocupes, la verdad no puedo hoy, además que hay que ir con Shaoran, así que tocaría preguntarle a él cuando es que puede.
-Ah, ok.
-Bueno bye chicas, cuídense –se paró y comenzó a alejarse.
-Bye Mei, contestaron Sakura y Tomoyo.
----
-Te ves hermosa –comentó Shaoran como saludo a Sakura.
-Gracias. ¿Cómo ha estado tu primer día? –preguntó sonrojada.
-Bueno pues como era de esperarse tu hermano me odia, y específicamente me pidió para su grupo de internos –paro de hablar por un momento y movió la cabeza para los lados como buscando algo.
-¿Qué pasa? –preguntó ella bajito como si supiera que no los debían escuchar.
-Que los demás ya saben que él me odia, y no creo que desaprovechen la oportunidad de decirle a Touya que estoy con su hermana –tomó su mano y comenzó a caminar- ven –fue lo único que le dijo.
-¿A dónde vamos Shaoran?
----
-No esperaba verte hoy –dijo mientras la abrazaba por la cintura.
-Pues quería sorprenderte –dijo mientras también lo abrazaba pero del cuello.
-Mmm no será que vienes a ver cómo está el mocoso –le dijo con una mirada algo seria, pero que a ella le causó risa.
-Bueno eso también, Sakura está preocupada por lo que le puedas hacer a su novio.
-¡NOVIO! –dijo separándose justo cuando la iba a besar, irguiendo su postura y ahora si parciendo no serio sino colérico.
-Ay verdad que tu no sabías –dijo ella mordiéndose la lengua pues había olvidado ese detalle, ahora Shaoran y Sakura la iban a matar a ella por revelarle eso a su novio.
-¡Tu lo sabías y no me dijiste nada! –la liberó un poco de su agarre.
-Bueno si, pero es que no quería que te pusieras así por eso no te lo dije.
-¿Así cómo?
-Furioso, y arruinaras el momento en que te visitara, la verdad pensaba decírtelo por teléfono o algo –se sintió feliz de haber encontrado la salida perfecta en tan poco tiempo.
-No estoy arruinado el momento –dijo él, olvidándose ya del tema de su hermana y nuevo novio.
-Claro que sí, yo te venía a contar como me fue en la universidad ahora que comencé un nuevo semestre pero tú ni siquiera me dejas te pones a hablar de Sakura, lo que arruina cualquier intento de abrazarte y besarte que yo pueda tener.
-Así que a eso venias –ella lo miró extrañada por sus palabras- a que no le hiciera nada al mocoso ese, en realidad me quieres distraer de mi objetico de acabar con ese mo
-¡Touya ya sé cómo le puedes decir a Tomoyo todo! –los interrumpió una enfermera entrando sin ningún cuidado o precaución de golpear la puerta primero, seguramente porque estaba acostumbrada a entrar de esa manera- Oh lo siento no sabía que estabas con alguien –dijo la chica y se precipito a salir de la oficina.
-¿Decirme qué? –preguntó Tomoyo.
-….-
-¿Decirme qué Touya? –Volvió a preguntar la chica pero esta vez separándose del abrazo de Touya.
-Ehh… pues
-¡Qué dilo! ¡Terminarme! ¿Es eso? –dijo ella subiendo el tono de voz.
-¡NO! Tomoyo no entiendo por qué desconfías de mí si nunca te he sido infiel –dijo el subiendo también el tono de voz.
-¿Pues por qué crees que es? Oh si tal vez porque desde hace un tiempo me escondes algo, y a pesar de que te pregunto claramente qué pasa no me respondes, y ah claro está el hecho de la enfermera, a la que el otro día escuche diciendo que menos mal borras tus mensajes porque sino ya los abría descubierto y ah sí también el hecho de que entra en tu oficina como si fuera la de ella, ¡Tal vez sea por eso! –dijo sarcástica, algo que había aprendido de él.
-Pues si me conocieras sabrías que no te escondo nada malo ¿es que no has pensado que puede ser algo bueno? –le contestó en el mismo tono.
Se vieron por unos segundos y luego ella bajó la mirada y él escucho que estaba llorando pero no quería que él la viera, Touya sintió que algo en su pecho se oprimía, se acercó a ella pero apenas quiso abrazarla ella se alejó y lo miró, en sus ojos no había rabia, ni rencor ni nada malo hacia él sólo dolor, dolor que él le había causado.
-Touya quiero saber, quiero saberlo ya –exigió mirándolo- mira no sé si es bueno o malo, pero la verdad es que la incertidumbre me está matando, yo se que tu no me estás engañando, aunque todo apunte a que sí –él la miró extrañado así que ella le explicó- que te escapes por las mañanas, que recibas mensajes en el celular o el localizador y te vayas como si pasara algo muy importante, escuchar la conversación que tuviste con esa chica y la más importante que en la cara me digas que me escondes algo –concluyo y dijo decidida- ¡Touya quiero saber ya que es lo que me escondes porque no creo que aguante más este vacío que siento en el pecho cada vez que me evades, cada vez que pienso en esa enfermera y como no me parezco en nada a ella, Necesito saber! –demandó.
-Tomy ¿por qué no puedes creerme? No es nada malo –le dijo tomándola de los hombros.
-Porque me siento insegura, insegura de que me digas que esto se acabó, que los mejores momentos de mi vida se acabaron, que ya no me quieres, que encontraste a alguien más y prefieres estar con ella.
-¡No!... eso no podría pasar Tomoyo, no ves que te amo, te amo más que a nada en mi vida, no puedo vivir sin ti, cada vez que no estás a mi lado cuando despierto siento que algo me falta, cada vez que te veo siento que todo está bien. Yo no podría engañarte eso es lo último que se me ocurría hacer, es más cada momento contigo pienso en lo afortunado que soy porque hayas decidido estar a mi lado y lo temeroso que soy cada vez que pienso que puedes encontrar a alguien mejor, que en realidad te merezca.
Touya acaba de abrirle su corazón para que ella lo viera y supiera que le pertenecía completamente y solamente a ella, ante la revelación Tomoy no pudo más que sonreír y abrazar al moreno que tenía uancara de angustia tremenda, lo abrazó muy fuerte y luego levantó su rostro para decirle.
-o no podría encontrar a nadie mejor que tú Touya, eso es imposible –el le respondío el abrazó y besó su cabello- Te amo Touya.
-Yo también te amo Tomy, por favor nunca lo dudes.
-No lo haré, y lo que escondes sé que me lo dirás cuando lo consideres pertinente.
-Gracias –le dijo y la apretó más contra su pecho.
-----
-Shaoran nadie sabe que Touya es mi hermano –dijo Sakura luego de que entraron al cuarto y él ponía el seguro en la puerta, luego se volteó para verla y le sonrió.
-Ah bueno tenemos algo a nuestro favor –le dijo tomando las manos de la chica.
-¿Qué es esto? No se supone que los cuartos son para los pacientes –le dijo como si le estuviera recriminando algo.
-Sí, pero este cuarto no es para los pacientes es para los internos –Sakura lo miró confundido- para cuando queremos y tenemos un tiempo para dormir.
Sakura observó el cuarto, un camarote de dos pisos, una ventana hacía el exterior de la ciudad muy pequeña con una persiana que no dejaba entrar la luz del día, y ninguna otra ventana, seguramente para que la gente del hospital no viera quien estaba durmiendo en ese momento.
-Así que aquí descansas –le dijo al fin luego de la inspección- no es muy lindo.
-Pero es todo lo que hay –moviendo los hombros con resignación- y pues cuando sea el momento supongo que tendré que usarlo, nada más este turno es de 48 horas, para que nos acostumbremos, o eso dijo tu hermano.
-Bueno supongo que Touya es un robot si quiere hacerlos trabajar 48 horas seguidas y dormir aquí –le dijo mientras lo miraba como a un cachorrito y le acariciaba el cabello- pero no te preocupes ya después podrás descansar –le dio un tierno beso en los labios.
-Eso espero –contestó él.
-¿Cuándo tienes tiempo libre?
-Pasado mañana tengo la mañana libre ¿por qué me vas a hacer compañía? –le dijo y la acercó más a su pecho.
-Claro, pero en realidad pregunto es porque Meiling quiere ir a ver apartamentos, entonces pues tienes que ir –le abrazó la espalda
-Y tú también –le dijo mientras suavemente besaba sus mejillas.
-¿Yo y para qué? –le dijo cerrando los ojos y disfrutando de las caricias de su novio, el chico que había amado desde que tenía 10 años.
-Pues porque quiero el visto bueno de mi novia para el lugar donde voy a vivir y donde me vas a visitar.
-Ah ya entiendo muy bien entonce… Ahh –exclamo cuando Shaoran mordió suavemente su oreja.
Sakura se separó para verlo, la verdad nunca la habían besado ahí pero lo más importante, la corriente que sintió por todo su cuerpo la desconcertó, él la miró con una sonrisa en los labios y se volvió a acercar a la chica. Esta vez la besó en los labios, pero no fue un beso inocente, todo lo contrario era apasionado, intenso; ella subió las manos para acariciar el cabello de Shaoran y él bajó suavemente por su quijada y encontró su cuello, así que decidió besarlo.
-¡Sha…Shaoran! –jadeó ella, pues nunca había experimentado algo como eso, ni siquiera con él, que con cada beso que le daba la hacía sentir cientos de sensaciones, y hasta se estaba acostumbrando a eso, creía que no se podría sorprender más. De repente él se separó y ella abrió los ojos confundida ¿por qué paraba?
-Lo siento Sakura es que… es que cuando te veo no me puedo controlar, lo único que pienso es en besarte y besarte. –Explico él.
-¿Entonces por qué paras? –dijo ella con las mejillas sonrojadas.
Shaoran la miró y ella no tuvo que pedirle que continuara de nuevo, pues la beso intensamente, y sin saber cómo la llevó a una de las camas que había en el cuarto, la recorstó y se puso sobre ella. Así estuvieron por algún tiempo besándose, acariciándose mutuamente; pues Sakura descubrió que se sentía muy bien acariciando el cuerpo de su novio, sus brazos, su cabello, su cuello, su pecho, ah ese hombre era un sueño.
Shaoran paró la sesión de besos y caricias, pues sabía que podrían llegar a un punto sin retorno dónde los controlara el deseo y no se pudiera controlar. Cuando se levantó un poco del cuerpo de Sakura vio que ella seguía con los ojos cerrados y con las mejillas sonrojadas, la verdad pensaba que estaría igual pues sentía sus mejillas calientes, luego de algunos segundos ella abrió los ojos y le sonrió, ambos se sentaron en la cama.
-Creo que tu hermano me podría extrañar y si me envía a buscar o si me busca el mismo y me encuentra me mata –dijo sonriéndole
-Tienes razón, no nos podemos arriesgar.
-Si –la miro y la tomó del rostro, le dio un beso suave en los labios- gracias –ella lo miró desconcertada- por hacer que mi primer día de escuela fuera increíble y por hacer de mis días en Japón los mejores de mi vida.
-De nada –dijo ella como si fuera normal lo que él le decía, le sonrió- gracias a ti por regresar y estar a mi lado.
-Estaría loco si no lo hago –se besaron de nuevo y luego salieron del lugar.
-----
Trascurrieron los días y al fin Shaoran y Meiling encontraron un apartamento donde mudarse, se instalaron y estaban muy felices de la vida que estaban teniendo en Japón.
-¿Cómo estás hija?
-¡Madre! –No pudo esconder la sorpresa- bien madre, muy bien, Japón es genial, es decir muy bien.
-Me alegro Meiling –hablaron al otro lado de la línea- llamaba para informarte que Seto Kisara ha renovado su interés por tomarte como su esposa.
-¡¿QUÉ?! –dijo Meiling sorprendida.
-No tienes que gritar Meiling –la reprendió su madre- si te alegra la idea o no, no me interesa por el momento, lo que quiero es saber ¿si has encontrado un candidato respetable por tu cuenta como nos dijiste antes de irte?
-¿Candidato?
-Si dijiste que encontrarías a alguien por ti misma.
-…. –pensó en Sasuke, pero su relación hasta ahora estaba comenzando no podía decirle que se presentara ante su familia como su prometido.
-Veo que no
-¡No es eso!
-No importa, sólo quiero que sepas sobre la propuesta del señor Seto, es respetable, honorable y te cuidaría bien y ya que parece que no encuentras a nadie por tu cuenta… para que supieras sus intenciones.
-¡No me casaré con él! –dijo resuelta.
-Eso no depende de ti –la regañó- Meiling ya que no tienes a nadie respetable que presentar no tengo otra opción más que dictaminar que te ca…
-¡Si lo tengo! –le cortó Meiling, la sola idea de ese hombre desposándola la enfermaba- si tengo a alguien madre, alguien respetable.
-¿Y por qué no lo mencionaste cuándo te pregunté?
-Porque… porque es inglés y no sabía cómo lo tomarías, pero es de buena familia, una familia poderosa en Inglaterra, es alguien serio.
-Muy bien haz los arreglos necesarios para que viajen a China lo más pronto posible.
-Madre pero no puedo dejar la universidad.
-…. Tienes razón… muy bien cuando termine el semestre vendrás a presentarnos a tu pretendiente.
-Si madre.
-Adios.
-Adios –dijo Meiling, colgó el teléfono y comenzó a hacer cuentas bien, todavía tenía dos meses antes de que terminara el semestre, dos meses, en ese tiempo Sasuke se tenía que enamorar perdidamente de ella, tanto que estuviera dispuesto a presentarse en su casa.
-----Continuará:
Notas de la autora: Bueno primero disculparme por la tardanza del capi pero la verdad he estado algo ocupada con la U, pero por fin terminé este capi ^__^ y decirles que el próximo voy a intentar sacarlo en dos semanas.
Ahora si ¿cómo les pareció? Hubo de todo, creo que ya es obvio que nuestros protagonistas están intrigados con el otro, aunque no hagan más que pelearse… y bueno confieso que tuve muchos problemas con el problema que tienen Touya y Tomoyo, pues hay un problema de confianza y aunque Tomoyo confía en Touya los hechos muestran otras cosas. Sakura y Shaoran que les digo como dije en el capi anterior las cosas entre ellos me parecen muy normales, así que por eso como que todo avanza normal jajajaja.
Y qué tal Sasuke, se mostró como es no? Además de las costumbres que comparten los primos Hiraguizawa y la llamada de la mamá de Meiling? Bueno ahora dejó a la chica preocupada, pero a ver como sigue.
Espero que les haya gustado el capi y ya saben lo bueno, lo malo y lo feo me lo pueden decir dejando un rr o envíandome un comentario a mi correo.
