Hola, espero que si les gusta la historia dejen un comentario o un jalón de orejas, como ustedes gusten, solo que no sea ofensivo.
Disclaimer: yo no gano dinero con esto, no tengo nada que ver con la franquicia transformers y simplemente lo hago por puro entretenimiento, y porque me gusto mucho la primera película que sacaron, la segunda estuvo interesante, pero no estará enfocada mi historia en ella… como decía en los capítulos anteriores, estas películas tienen la cual tiene la culpa de revivir memorias del pasado.
X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Anuncios: Habrá Slash robótico entre mis personajes favoritos de todos los tiempos, (ya sé que soy una pervertida) ustedes adivinaran quienes son, después el sexo entre los robots es cuando sus chispas se unen momentáneamente (mas perversión), y es más o menos una continuación de beast machines y beast wars, solo que Optimus no murió y Megatron se hizo el muerto… y no tiene nada que ver con los comics que no he comprado ni tengo oportunidad de hacerlo…
Ha, por cierto… Si lo leen y me dejan reviews, se los agradeceré muchísimo.
X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Por cierto, otro anuncio, esto es ligeramente AU, aunque intentare mantener a los personajes intactos en sus personalidades. Responderá una inquietud que siempre he tenido conforme porque Megatron 2 se dedicaba a clonar a Dinobot en la serie Beast Wars y probablemente, se mescle con el universo de la película que acaban de sacar.
Eso es todo, mil gracias.
X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Capitulo 10: Matrix.
Aun así, a pesar de que una parte de su deducciones eran correctas y sería demasiado sencillo poder orillar a sus jóvenes Cybertonianos a cancelar la tregua, todavía tenía que encontrar a Dynamo, quien estaba perdido en una base autobot, una base en cuyo interior estaba el mismo maximal que se había robado a su guerrero la primera vez y que en esos momentos planeaba con su estúpida mente primitiva como hacerlo de nuevo.
En ese momento Megatron pronuncio presa de la ira que sentía cada vez que recordaba esa ridícula noche antes de su gran derrota, cuando Dinobot se despidió de Optimus Primitivo, poco después de haberlo hecho creer que regresaría, que su segundo al mando, el predacon destinado a ser suyo había vuelto a sus filas, a su cama. — Pero no volverá a ocurrir… no.
Primero lo destruiría antes de verlo en los brazos de Primitivo una segunda ocasión, es lo que haría cualquier predacon enamorado, es lo que haría Optimus si los recuerdos de su guerrero no emergían de la chispa que le daba vida a su joven amante, quien ya lo esperaba en su habitación, agitado, furioso y desnudo.
Megatron siempre apreciaría la apariencia desnuda de Dynamo, ya fuera esa forma humana o la letal maquina creada para el combate, al verle su pupilo se abalanzó en su contra chocando sus labios contra los suyos, rodeando su cuello, tratando de convencerlo de iniciar una interfaz.
Megatron no necesitaba que su pupilo le convenciera de unir sus chispas, después de todo ese era uno de sus pasatiempos favoritos junto a verlo pelear, pero era tan raro que dicho pupilo iniciara aquella clase de uniones que tuvo que conocer sus motivos.
Esperaba que no tuviera nada que ver con la presencia de Optimus Primal en esa base humana, como la última vez que pudo yacer con su guerrero en la tierra primitiva, antes de su primera muerte y segunda traición. — ¿Algo te molesta?
Dynamo no respondió al principio, una mala señal para el tiránico predacon, quien recibió en vez de eso un beso en su cuello al mismo tiempo que las manos furiosas de su amante intentaron desabrochar con torpeza su ropa.
Al no poder hacerlo con suficiente rapidez simplemente rasgo la prenda, Megatron se rió entre dientes al ver la desesperación de su amante y comenzó a pronunciar al mismo tiempo que enredaba sus dedos en el sedoso cabello de Dynamo. — Déjame ver… tuviste un encuentro con alguno de los Maximales…
Megatron había discutido con dos de ellos, el único que faltaba era Optimus Primitivo, su amante no lo sabía por lo que trataría de engañarle si estaba en lo correcto y aunque no le gustaba que Dynamo le mintiera, no lo culparía por no querer decirle que había desobedecido sus órdenes. — No te preocupes, no me molestare contigo si es así…
No era su culpa sino la de Optimus, que esperaba destruir la programación que tan minuciosamente había instalado en su soldado más leal, en el supuesto caso que la palabra con H aun estuviera unida a sus sistemas.
Al ver que Dynamo seguía con su tarea de distraerlo pronuncio quitándose la camisa que había perdido cada uno de sus botones para darle un mejor espacio a su pupilo para que sus labios recorrieran su piel sintética — Así que… te encontraste con un maximal y este intento engañarte, convencerte con palabras tiernas de abandonar nuestra sagrada causa por el bien de los predacon…
Su guerrero se detuvo algunos instantes escuchando sus palabras, intentando no sentir vergüenza por haberlo engañado, su lengua seguía jugando con la insignia predacon, la cual estaba tatuada en su pectoral.
Así que tenía razón pensó Megatron jadeando cuando su pequeño soldado mordió su piel con delicadeza, Optimus no había escuchado sus palabras y se atrevía a poner en peligro la vida de Dynamo al confrontarlo con el pasado. — Pero tú tienes tu honor y actuarias en contra de todos tus principios primarios si me traicionaras, a mí, a quien te ha dado una causa.
Dynamo se alejo algunos centímetros y sentándose sobre las piernas de Megatron pronuncio, acariciando con su mano izquierda la insignia predacon que tenía su maestro sobre su pectoral y con la izquierda la que él tenía sobre su muslo. — Fui débil… yo… yo escuche sus palabras…
Megatron sujetando el mentón de su pupilo le dijo con su voz sedosa, observando las pupilas dilatadas de su guerrero, el sonrojo de sus mejillas — Pero no las seguiste, en el fondo sabías que sólo estaba engañándote Dynamo… si… Optimus Primitivo es un gran mentiroso.
La sorpresa en el rostro de su amante le pareció entretenida, acaso esperaba poder engañarlo a él, a su mentor y amo, esperaba que esta fuera una lección, siempre sabría que ocurría en su joven mente. — Te conozco Dynamo… si…
Dynamo le pregunto aun sorprendido, sintiendo vergüenza por su debilidad y otro sentimiento, uno oscuro parecido al enojo, al miedo, al ver que su maestro supo leer sus micro gestos para deducir que había ocurrido cuando estuvo sólo — ¿Podrás perdonarme?
Megatron le respondió posando sus manos en las caderas de su amante, oliendo el aroma humano mezclado con el de la maquina, con el salvaje velociraptor, las tres esencias de lo que estaba construido. — Claro que sí pero tendrás que compensarme por eso, sí…
X-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x-x
Optimus Primitivo cayó al suelo con una herida leve en su pecho, apenas una quemadura sobre su fuselaje — Dynamo…
Dynamo al darse cuenta de lo que había hecho recobro su forma humana, su ropa estaba destruida, y huyo, regreso a los brazos de Megatron por culpa de su torpeza.
Optimus volvió a su habitación provista por los grandes de su historia y cerró los ojos tratando de controlar su impotencia, molesto por sus ridículos errores, su desesperación que sólo alejaría a Dynamo de él y lo acercaría al tiránico líder predacon.
El líder maximal, quien por primera vez estaba realizando un acto que solamente lo beneficiaría a él, se sentó en el suelo de su cuarto con las piernas cruzadas, con sus manos recargadas en sus rodillas y comenzó a meditar tratando de controlar a su bestia interna.
Optimus Primitivo controlo el flujo de energía que corría en sus sistemas primarios, su miedo y odio interno e intento conectarse con la Matrix, esta vez no intento localizar la chispa de su amante perdido pues era inútil, Dinobot no se encontraba en ella.
Las chispas lo rodeaban al mismo tiempo que escuchaba voces pronunciando nombres entre las capas de materia, una en especial pronunciaba su nombre tratando de llamarlo, tal vez de llegar a él — Optimus…
Conocía esa voz, había discutido con ella durante su estancia en la tierra primitiva, le había escuchado decir que no creía en el amor, que no esperaba regresar a Cybertron, que Megatron lo asesinaría por haberlo traicionado.
Optimus abrió los ojos en el interior de la Matrix, esperaba verse con su forma de bestia pero no, su cuerpo era el de un humano, el mismo que portaba en la época de la gran guerra, piernas largas, torso musculoso, cabello negro lacio, músculos marcados por debajo de la piel rosada, era alto y fuerte, demasiado joven para los ciclos que sentía cargaba sobre sus hombros, en esencia era el mismo cuerpo con él cual había entrado a la paz que sólo el oráculo podía proveerle.
Seguía sentado en el aire, su cabello flotando como si estuviera sumergido en un mar profundo, su cuerpo brillaba de color azul y las chispas que antes volaban a su alrededor habían desaparecido por la nada, una oscuridad que no le atemorizo sino que le dio tranquilidad.
— Optimus — Pronunciaron otra vez, una voz que comenzaba a mezclarse con la de Dynamo, con la del joven predacon que sabía llevaba la chispa de su camarada caído, de su único amor.
Optimus se levanto en ese mar negro y comenzó a moverse en dirección de la voz que lo llamaba, sintiendo como otra fuerza intentaba alejarlo de él, un aura rojiza que le era familiar.
Esa fuerza tal vez se trataba de Megatron o de su propia inseguridad, su propio temor al cometer un error, la cual lo estaba alejando de su chispa gemela.
Estaba tan confundido por lo que sentía, por el temor y la esperanza que se fundían en un remolino que lo estaba enloqueciendo poco a poco, los de su especie no estaban hechos para sentir esa clase de emociones, estas les destruían a diferencia de los humanos que se hacían más fuertes siguiendo sus corazones, ellos con los ciclos de evolución habían perdido esa facultad innata de la humanidad para poder abrazar los latidos de su chispa, por eso tuvieron que fundirse con sus formas bestiales, para poder renacer y no convertirse en maquinas sin mente.
Aunque muchos poetas tanto autobots como decepticon, maximales y predacon decían que las pasiones no eran más que el lenguaje de tu chispa y que negarlas es como negarte a ti mismo.
Optimus logro llegar a un punto en donde pudo ver un cuerpo luminoso observar con detenimiento sus manos, como si estas fueran nuevas, tal vez lo eran para el guerrero reencarnado, tal vez sólo era su imaginación.
El cuerpo de Dynamo flotaba en la misma materia que él, el mismo centro del oráculo que le premiaba por su sacrificio en la última gran batalla con Megatron, cuando salvó la misma existencia de todo su universo al evitar que un predacon avaricioso absorbiera las chispas, el conocimiento y la energía de Cybertron.
El sonido de una gota de agua alerto a Dynamo de su presencia, cuando por fin pudo pisar suelo firme, el guerrero era joven y hermoso, no tenía las marcas de la decepción gravadas en su rostro ni el cansancio de mil batallas sobre sus hombros, era lo que Dinobot hubiera sido de no encontrarse con Megatron, tal vez hasta de no haber sido un predacon.
Optimus acaricio la mejilla de Dynamo, quien respondió recargándose contra la palma de la mano del líder maximal — Optimus…
Optimus le pregunto acercándose un poco más temiendo que Dynamo desaparecería repentinamente y que todo eso no era más que un absurdo sueño que jugaba con el dolor de su corazón. — ¿Dinobot?
Dynamo le respondió observando el entorno con curiosidad, recordando un lugar oscuro y vacio, en donde había estado desde que observara un cuerpo plateado en vez de marrón, antes de dar su vida una vez más por el bienestar de la humanidad y de su líder, como un guerrero honorable haría. — Ya no más…
Optimus le pregunto abrazando el cuerpo de Dynamo, aferrándose a él con fuerza, tratando de fundirse con su guerrero caído, quien no lo empujo sino que imito sus movimientos — Trate de localizarte muchas veces… pensé que estabas vivo…
Dynamo acomodándose en los brazos de su líder, a quien había amado profundamente en la tierra primitiva respondió recordando fragmentos de su pasado antes de que Megatron lo trajera de regreso a un cuerpo joven, necio y fácilmente manipulable, una parte que él mismo creyó que jamás podría volver a existir, no después de todo lo que había hecho por Megatron, después de ser traicionado por su mentor, amante y líder. — Nunca entre a la Matrix, nunca he encontrado la paz de la que hablan los poetas, Megatron seguía localizándome y por mucho tiempo antes de esta nueva encarnación estuve encerrado, observando, escuchando… sin poder moverme.
Optimus intento confortarlo cuando Dynamo le dijo, esta vez rozando su mejilla con sus nudillos, esperando poder utilizar el poco tiempo que podría ser libre de la influencia de la chispa de Megatron en sus sistemas, de los gusanos cibernéticos comiéndose sus recuerdos mientras iban emergiendo. — No es momento para eso Optimus…
Optimus le pregunto tratando de comprender que era lo que deseaba Dynamo de él, porque contactarlo cuando había pasado ciclos sin que sus chispas se unieran o se comunicaran. — ¿Qué es entonces? ¿Por qué me alcanzaste?
Dynamo sonriendo de la misma forma en la que lo había hecho el día que sus chispas fueron una le respondió posando sus manos sobre su pecho, observándolo directamente a los ojos, sintiéndose completo una vez más — Tu me alcanzaste a mi… he intentado abrirme paso en las defensas que Megatron creo en mi propios bancos de memoria todo este tiempo, observando desde afuera como me convierte en su peón, como sus planes dementes nos acercan a la perdición, intentando comunicarme con mi procesador central, pensando que seguiría siendo su fiel soldado hasta que se harte de mi o me traicione, pero tu llegaste y por fin soy libre… por lo menos en este momento mi chispa se ha liberado, pero esos gusanos aun siguen devorando mis recuerdos hasta que me dejen vacio…
Optimus le aseguro tratando de creer en sus propias palabras, esperando poder cumplir su promesa, salvarlo de Megatron y llevarlo a Cybertron en donde lo condecorarían como se merecía, en donde ambos encontrarían la paz que tanto ansiaban — No lo permitiré…
Dynamo repentinamente lo beso, con la misma ternura y seguridad que había utilizado aquella vez — Pero antes que eso ocurra, quiero estar contigo… olvidar las manos de Megatron sobre mi cuerpo, nuestras chispas uniéndose…
Optimus que sostenía los hombros de Dynamo rodeo su cintura acercándolo aun más a su cuerpo humano, sorprendiéndose por la sensibilidad de los mismos, aunque recordando que se encontraban en el interior de la Matrix, de lo parecidas que eran sus chispas.
Dynamo respondió rodeando con su pierna su cadera y beso su cuello con hambre, sintiendo la energía que fluía sobre su piel, ignorando que al mismo tiempo su cuerpo estaba en los brazos de Megatron.
Tal vez porque trataba de ignorar sus sucias manos era que se encontraba tan necesitado por tener a Optimus con él, su cuerpo humano lo confundía, sin embargo, era la misma esencia con la que se había fundido y no tenían tiempo para realizar preguntas, no, no debía perder el poco tiempo del que disponían cuestionando sus acciones, los profundos deseos de su chispa.
Las manos de Optimus comenzaron a recorrer su espalda, sintiendo la suavidad, la energía de su cuerpo, cada curva y recta que poseía, besando sus labios con los ojos cerrados.
Dynamo respondió ese gesto introduciendo una de sus manos entre las cerdas sedosas de su cabello, sosteniéndose con la otra de los hombros de Optimus, cerrando los ojos al igual que su amante.
Sus labios estaban hechos para el otro y cuando sus lenguas se tocaron por primera vez, los dos tuvieron que alejarse jadeando, estaban poco acostumbrados a los cuerpos humanos sin embargo, estos cuerpos eran demasiado parecidos a los suyos mecánicos por lo que podían amarse sin dificultad.
La lengua de Optimus comenzó a recorrer su boca, encontrándose con la suya que empezó a pelear por el control al mismo tiempo que sus manos se volvían mucho más firmes.
Los dos estaban desnudos y sus sexos comenzaron a frotarse contra el otro provocando que jadearan al unisonó, la pierna de Dynamo que rodeaba la espalda de Optimus repentinamente toco el suelo, de alguna manera lograron recostarse el uno sobre el otro.
Dynamo se separo momentáneamente para admirar el cuerpo de Optimus, era grande, fuerte, atractivo, todo lo que un predacon buscaba en un compañero, pero no sólo eso era lo que le atraía de su amante, debajo de aquella perfección se encontraba un núcleo valiente, un líder con mano firme pero amable, con un honor que se comparaba al suyo.
Optimus al mismo tiempo observaba a Dynamo, era delicado, grácil, delgado, con un cuerpo que apenas estaba terminando de formarse, ojos verdes, cabello rubio ligeramente hirsuto.
Era valiente y fuerte, un predacon con un honor que nunca había encontrado en otra chispa, ni siquiera un maximal.
Optimus tomó la muñeca de Dynamo y lo jalo en su dirección, sintiendo como el cuerpo de su amante se recostaba sobre el suyo, observando sus ojos verdes antes de besarlo una vez más.
Rodeo con sus manos la cintura de Dynamo, besándolo con hambre, rodeando su sexo con sus manos escuchando con delicia los jadeos que pronunciaban sus labios, su amante le respondió recargándose sobre su pecho, acariciando sus pectorales al mismo tiempo que besaba su cuello, lamiendo la piel sensible junto a su hombro.
Recostándolo en el suelo Optimus comenzó a besar y lamer su abdomen pronunciando — Eres hermoso…
Dynamo le respondió mordiendo el dorso de su mano para silenciar sus gemidos, avergonzándose al pensar que era impropio de un guerrero comportarse de aquella forma. — No es verdad.
Optimus le aseguro deteniéndose algunos instantes para observar las mejillas sonrojadas de su amante, lo hermoso que se veía recostado en el suelo a su merced — Lo eres…
Dynamo maldijo en voz alta cuando sintió que Optimus comenzaba a besar su muslo separando sus piernas, cada vez le era más complicado silenciar sus gemidos. — Por favor Dynamo… no te controles.
Dynamo respondió derribando a Optimus, besando sus labios al mismo tiempo que rodeaba el sexo de su amante con amabas manos — Esto es lo que tu deseas Optimus… ¿Qué no me controle?
Optimus riéndose por la repentina muestra de fuerza de Dynamo se recargo en el suelo sintiendo como su amante acariciaba su sexo humano, al mismo tiempo que besaba su vientre, lamiendo su ombligo, acariciando sus testículos con ambas manos.
Optimus Primitivo jadeaba sin ninguna clase de inhibición, cerrando sus ojos para poder controlarse, cuando por fin los abrió pudo ver la punta de la lengua de Dynamo tocar la punta de su sexo, como todo un predacon, observándolo fijamente a los ojos al igual que si lo estuviera cazando.
Tal vez para él se trataba de una batalla más, de una cacería y se preguntaba cuanto del velociraptor aun se mantenía en sus sistemas, cuanto del hombre y cuanto del predacon aun regia sobre su chispa.
La lengua rosada lamio la punta de su sexo y comenzó a recorrerlo desde la cabeza hasta la base, pasando por algunas de las venas en donde rozo con las puntas de sus dientes la piel, proporcionándole deliciosas sensaciones.
Dynamo lo lamia al igual que una paleta o un dulce, sin separar sus ojos verdes de los suyos ni pronunciar una sola palabra, repentinamente abrió la boca y engullo su sexo de un solo movimiento.
Sincronizando el movimiento de sus manos en sus testículos con el de su boca, ronroneando a causa del placer que aparentemente él también sentía.
Optimus parecía hipnotizado observando el subir y bajar de la boca de su amante sobre su sexo, preguntándose si era el primer maximal o autobot en ver aquella imagen, la de un humano sobre su cuerpo, complaciéndolo como esa raza lo hacía.
Comprendiendo como nunca antes el amor de Bumblebee por Sam, esperando que este momento se detuviera en el tiempo y ambos quedaran atrapados en esa oscura perfección el resto de sus vidas.
Dynamo recorrió su sexo una última vez, rodeando la cabeza de su pene con sus labios, haciendo un sonido de "pop" cuando por fin lo soltó, dejándolo a la mitad de su orgasmo, temeroso de que de un momento a otro pudiera despertar. — Obsérvame…
Era una orden o una petición, los sistemas de Optimus estaban demasiado confundidos para poder saberlo y obedeció, observando como Dynamo se sentaba en su cadera, besando sus labios que debían tener el mismo sabor que su hombría.
Dynamo se levanto un poco y sujeto con sus manos el sexo de Optimus, dirigiéndolo a su entrada, acomodándolo para clavarse en ella, jadeando, temblando presa del dolor y del placer, cerrando los ojos con fuerza, mordiendo su labio provocando que un poco de sangre manara de él.
Se sentía tan bien, tan cálido y apretado, como si fueran hechos para embonar, Optimus rodeo la cintura de Dynamo, quien sosteniéndose de sus manos le susurro aun acostumbrándose a la sensación de ser uno nuevamente. — Espera…
Optimus comenzó a besar el pecho de Dynamo, a lamer sus pectorales y mordisquear su pezón, sintiendo los remanentes de las uñas afiladas del velociraptor marcar su espalda.
Cuando por fin se acostumbro al sentimiento de ser uno Dynamo comenzó a moverse lentamente, provocando que ambos jadearan al mismo tiempo, Optimus que lo sujetaba de la cintura no controló aquella danza, sólo mantuvo el cuerpo de su amante junto al suyo dejando que este hiciera lo que deseara.
Dynamo sintió que varios relámpagos de energía los atravesaban, fundiendo sus chispas, haciendo que su placer se incrementara con semejante fricción, una perfecta reproducción de lo que sus cuerpos ansiaban alcanzar.
Sus chispas eran una cuando sus cuerpos yacían separados en diferentes habitaciones, pero no debía pensar en eso, debía concentrarse en el cuerpo debajo del suyo, el que le daba tanto placer que no podía más que sonreír pronunciando sonidos que nunca antes había proferido.
El sexo de Optimus comenzó a erguirse acompañando al suyo que amenazaba con pronto derramarse sobre el pecho de su líder, quien al ver que intentaba separarse lo abrazo con aun más fuerza, pegando su rostro a su pecho.
Dynamo finalizo en su pecho y Optimus en su interior, ambos gritando a causa del placer que sentían, cayendo al suelo, su cuerpo junto al del otro esperando despertar a la realidad que les deparaba, una cama fría y un amante que no tenía cabello negro en la otra.
No obstante al abrir los ojos pudieron ver sus rostros, uno junto al otro y Optimus seguro que no podía perder más tiempo volvió a besarlo, Dynamo respondió al beso con hambre, aun deseaba al maximal que yacía junto a su cuerpo.
Optimus acercando el cuerpo delgado de Dynamo al suyo volvió a recorrerlo con ambas manos, tal vez debían hablar del futuro o del pasado, pero no tenían nada de eso, solo el presente, solamente ese momento impar en la Matrix que el mismo oráculo les estaba regalando y no podían desperdiciarlo con trivialidades.
De que puedes hablar cuando tu compañero comparte tu chispa, ¿de amor?, eso era lo que hacían al fundirse en uno, ¿de su pasado?, eso solamente era un recuerdo, ¿del futuro?, ellos no tenían un futuro que compartir, no hasta que pudiera liberarlo de las manos de Megatron, de su propia imposibilidad para recordar su pasado para poder planear un futuro.
Dynamo le susurro al oído esperando que Optimus no desperdiciara el poco tiempo que tenían con poesías o palabras absurdas — Tómame…
Optimus así lo hizo, sujetando las caderas de Dynamo lo coloco por debajo de su cuerpo y lo embistió, penetrándolo de un solo golpe pronunciando en su oído. — Te amo… nunca deje de amarte.
Dynamo al sentir la hombría de Optimus hundirse en su cuerpo jadeo con fuerza, al mismo tiempo que rodeaba el cuello de su amante para que sus cuerpos chocaran. — Lo sé… yo lo sé…
Optimus comenzó a moverse con más fuerza escuchando que Dynamo le ordenaba — Más… con más fuerza…
El maximal obedeció sus órdenes y lo tomó por la cintura para que sus caderas pudieran alcanzar un ritmo de pistón, golpeando con cada oportunidad el centro de placer de su forma inmaterial, pronunciando a su oído. — Dime que me amas…
Dynamo encajo sus uñas en su cuello y en el suelo para darse mayor apoyo pronunciando. — Te amo… yo te amo.
Optimus escuchando lo que deseaba oír desde la tierra primitiva volvió a cerrar los ojos aumentando la velocidad de sus movimientos, la intensidad de sus gemidos.
Dynamo intento rodear su sexo con la mano que hasta ese momento había marcado un mapa en su cuello, sin embargo, el la empujo diciéndole — Permíteme…
Dynamo al sentir que la velocidad y la fuerza con la cual Optimus estaba moviéndose iban en aumento se sostuvo con ella, gimiendo cuando por fin su sexo desatendido era rodeado por la poderosa mano de Optimus.
Dynamo levanto las caderas recargándose en el suelo, con los ojos cerrados, utilizando todo su antebrazo como soporte para mantenerse firme, esperando que las manos de Optimus se marcaran en sus caderas y así Megatron lo dejara tranquilo.
Optimus le ordeno besando su espalda, jadeando con la misma intensidad que sus embestidas — ¡No!… ¡No pienses en él!
Dynamo estaba a punto de alcanzar su segundo orgasmo cuando respondió — No… aun ahora sólo pienso en ti.
Optimus derramándose en el interior de Dynamo respondió sintiendo un liquido caliente mojar su mano con el semen de su amante — Dynamo…
Dynamo cerró los ojos una vez más sintiendo como Optimus se recostaba sobre su cuerpo tratando de recuperar la respiración, para después recostarse a un lado suyo preguntándole con tristeza — ¿Crees que volvamos a vernos?
Dynamo le respondió relamiendo sus labios, sosteniendo una de las manos manchadas de Optimus y llevándosela a la boca — Lo haremos… pero no recordare nada de esto…
Optimus vio con fascinación como Dynamo limpiaba su mano con su lengua y le dijo — No permitiré que te lastime… no esta vez…
Dynamo respondió colocando un beso en su frente, mejillas y labios — No hagas promesas que no puedes cumplir…
Optimus aferrándose a su cuerpo susurro avergonzado por su ineptitud, por haberle permitido marcharse en su absurda misión suicida — Se que ya te fallé antes… pero esta vez te prometo que no permitiré que te lastime, que Megatron no triunfara…
Dynamo recargándose en su hombro pronuncio sintiendo el movimiento de los gusanos cibernéticos en sus sistemas de memoria, temiendo que tal vez cuando Optimus pudiera alcanzarlo ya no habría nada que salvar — Los dos teníamos una misión que cumplir Optimus, tu cumpliste con tu tarea y yo limpie mi honor… no te sientas culpable por eso.
Optimus sintiendo como el cuerpo de Dynamo comenzaba a desvanecerse pronuncio intentando mantenerlo con él, aferrándose a su cintura — No… no Dynamo espera…
Dynamo comprendió que era el momento de regresar a su prisión y beso a Optimus una vez más, este le dijo desesperado casi temiendo que no le volvería a ver. — Tengo tantas cosas que decirte…
Dynamo le respondió acariciando su mejilla con ternura y tristeza, con un movimiento que no podía ser más que un adiós — Lo que sea que tengas que decirme ya lo sé… lo supe cuando nuestras chispas se unieron.
Optimus siguió apretando los brazos alrededor de la silueta casi desvanecida de su amor perdido prometiéndole una vez más observando con horror como esta iba desapareciendo hasta ser unas tenues líneas azules — Te juro que te salvare, por la Matrix, el Oráculo y mi honor, te juro que te salvare.
Dynamo se despidió pronunciando estas palabras — Lo sé… aun si ya no existe nada de mí que salvar… sé que lo harás…
