Cáp. 10: "Desesperanza"
Los ojos de Rose estaban inundados de lágrimas, justo cuando Charlie apareció en las escaleras y escudriño los ojos cuando vio a su preciosa sobrina llorando… luego se volvió a ver a Scorpius…
-¿Qué le hiciste Malfoy? – Gritó Charlie y los dos alzaron la vista al escucharlo, Scorpius supo que era el final
-¿Te atreviste a insultar a mi sobrina, Malfoy? ¿Cómo puedes hacerle eso a alguien que es infinitamente superior a ti? – Bramó y bajó rápidamente furioso - ¿Pero que te has creído?
Scorpius miró severamente a Rose que no dejaba de llorar y miró a su tío con los ojos llenos de dolor y de rabia… pero no de la que el muchacho se imaginaba.
-¡Rosie! ¿Te insultó muy feo? ¡Dímelo!
-No lo puedo creer – murmuró Scorpius negando con la cabeza y riendo con ironía
-¡Silencio Malfoy! – Espetó Charlie - ¿Rosie?
Pero ella hipaba por el llanto…
-Desgraciado, heriste a Rosie – dijo Charlie entre dientes
-Así tenía que ser ¿no? – Murmuró el chico mirando a Rose – Ganaste… deja de fingir – y se dio la vuelta
-¿A dónde crees que vas Malfoy?
-¡Por mis cosas, supongo que estoy expulsado así que me largo de aquí!
Scorpius no le dio tiempo a nada, subió a su habitación y comenzó a empacar, justo cuando Tara entraba y pego un grito al ver lo que estaba haciendo.
-¿Scorpius?
-¡Me largo de aquí!
-¿Qué?
-Me han expulsado… Rose cumplió su propósito y me han echado…
-¿Te lo ha dicho el profesor Weasley?
-No ha sido necesario… Rose se ha puesto a llorar frenética delante de él y supuso que yo la había lastimado… claro, no mas que ella a mi en estos últimos meses…
-¡Pero no te puedes ir!
-Te prometo que te escribiré para saber como estás… yo lo lamento, de verdad, pero… Rose… me ha jodido la vida… necesito estar lejos de ella, porque si no, no la olvidaré y si no la olvido… mi vida siempre será un infierno…
-¡No te vayas! – comenzó a llorar Tara…
El rubio le dio un beso en la frente y salio de ahí con su baúl sin ser visto, no deseaba dar muchas explicaciones a los otros, solo deseaba que Rose dejara en paz a su amiga… a quien le dolía dejar sola… El se iría a la estación de trenes, a esperar el próximo que saliera a la ciudad, de ahí, se trasladaría de nuevo a Londres.
Ron miro desconsolado a Rose, la chica estaba literalmente, llorando un río, no hablaba, solo lloraba y Charlie estaba verdaderamente furioso y dado que ella no le decía una palabra, decidió que le sacaría la verdad a Scorpius aunque fuera con sangre.
-¡Malfoy! – gritó abriendo la puerta de golpe…
Pero solo Tara estaba y también lloraba sentada en la cama del chico.
-¿Dónde esta Malfoy? – grito al tiempo que Ron entraba jalando a Rose.
-Se ha ido – Sollozo con voz entrecortada
-¿Cómo que se ha ido?
-¡Pues lo expulso! ¿No es así? ¡Todo por culpa de esa tonta! – Gruñó
-¡Cuida tus palabras Tara!
-¿Me va a expulsar también? ¡Hágalo! ¡Porque a donde quiera que vaya "Rosie" nos hace la vida un infierno!
-¡Pues que pena con tu noviecito! – Bramó Charlie
-¡NO ERA MI NOVIO, ERA COMO MI HERMANO! – gritó Tara explotando - ¡SIEMPRE LO QUISE COMO MI HERMANO, HE SIDO LA UNICA, LA UNICA TESTIGO DE LO QUE SIENTE POR ROSE!
Y ella clavo su mirada en Tara…
-¡COMO SE ENAMORO DE ELLA CUANDO LA VIO SER ELEGIDA PARA GRYFFINDOR, COMO SE PAVONEABA POR SU EXTREMA INTELIGENCIA, COMO LUCIA SU CABELLO Y SE CONSIDERABA QUE NINGUNA OTRA CHICA PODRIA SER TAN HERMOSA COMO ELLA!
-Silencio – Urgió Charlie
-SIEMPRE ENAMORADO IDIOTAMENTE DE TI – le dijo a Rose – SIEMPRE LLORANDO EN MI HOMBRO PORQUE "ROSIE" JAMAS SE FIJARIA EN EL, PORQUE "ROSIE" ESTABA DEMASIADO ALTA PARA ALGUIEN COMO EL, PORQUE UNA WEASLEY JAMAS SE FIJARIA EN UN POBRE DIABLO COMO LO ERA EL, UN MALFOY…
Rose sentía como si le rompieran el corazón en dos pedazos…
-Siempre te amó – Suspiró Tara ahogando sus lágrimas – y por eso nunca pudo tener otra novia… Pero está bien… has logrado y has seguido el propósito de tu familia con los Malfoy… has lastimado al hijo de los traidores Malfoy… felicidades…
-Tara…
-Yo me iré mañana director Weasley – dijo Tara – No soy tan valiente como Scorpius de largarme ahora mismo…
Y se sentó de nuevo en la cama sin mirarlos, mientras que los dos hombres se habían quedado sin habla… Rose que estaba un poco atrás, estalló en llanto y salio corriendo…
Scorpius llego a la estación… la cual estaba solitaria, el delgaducho vigilante le había dicho que si tenia suerte, a lo mejor algún tren pasaría, si no, tendría que esperar algunas horas… el frío era intenso, pero no le importaba, solo quería alejarse de ella.
Acomodó su baúl en el suelo y el se sentó en una de las bancas, agachando la mirada, mientras que las lágrimas caían al piso, quería morirse ahí mismo… rezaba porque su corazón dejara de latir, nadie se daría cuenta de su inexistencia.
El tiempo pasaba con lentitud… la noche acaecía sobre la estación y las penumbras se convertían en figuras burlonas… casi podía escuchar la vos dulce y melodiosa de Rose, diciendo que era un perdedor.
-¿Scorpius?
El alzo la vista de inmediato…
-¡Papa! – Gimió y se puso de pie abrazándolo con firmeza y hundiendo su cabeza en su hombro. Draco sintió tanta rabia que su único y amado hijo fuera tan desdichado.
-Recibí tu carta – murmuró mientras lo abrazaba – está bien… llora… llora si eso deseas… te hará bien…
-Gracias por venir – dijo entrecortado
-En cuanto leí tu carta, tu madre me dijo que debía venir por ti… porque sabía que nada bueno iba a salir de todo esto, sobre todo cuando se enteró que la hija de Weasley vendría aquí de vacaciones… se enteró en Diagon…
Lo dejo llorar hasta que se canso y luego lo separó de su cuerpo, su hijo era tan alto como el y quizás lo pasaría con el tiempo, le limpio sus ojos y le alcanzo una botella de jugo.
-Lo hizo tu madre, pensó que te gustaría si te sentías deprimido…
-Gracias… de nuevo…
-¿Qué paso?
-No quiero hablar de eso ahora… solo quiero que nos vayamos, quiero estar en casa…
-¿Y después?
-Irme a donde nunca pueda saber nada de los Weasley, de los Potter, ni de lo que paso aquí…
-Tu madre no querrá estar lejos de ti – Sonrió dulcemente Draco – es seguro que ya no nos separaremos de ti, si te vas al fin del mundo, iremos contigo…
-Por ahora, solo quiero ir a casa…
En tanto, de regreso con Rose y los Weasley…
-¿Qué pasa contigo Rose? ¡Dinos que te pasa! ¿Por qué sigues llorando de ese modo? ¿Qué te dijo Malfoy?
-N-Nada… ¡Nada, no me dijo nada! – Gimoteó y los lloriqueos se intensificaban…
-¡Oh, no! – Gimió Charlie
-¿Qué te pasa Charlie?
-Pasa que… ¡Esta niña esta enamorada de Scorpius Malfoy!
-Sí… eso me temía – Murmuró Ronald con desgano
-¡No puedo creerlo! ¡No lo puedo creer!
-Tengo que hacer algo – Suspiró Ron – Por favor Charlie, cuida de Rosie, dale algo de beber, que duerma un poco, está muy alterada, no ha dejado de llorar y si le pasa algo, Hermione me matará.
-¿A dónde vas?
-Yo… tengo que terminar con esto… no puede continuar así… Rose la esta pasando mal… de verdad…
Aw! ¿Por qué Rose tenía que llorar tanto y no decirle, simplemente, que ella también le amaba? *-*!
Bueno, es idea mía, o a los hombres Weasley siempre les cuesta un poco descubrir lo que ocurre. xD
Vamos, Rose! Deja de llorar y ve a buscar a Scorpius!!!!!!!!!!!!!!
