DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
"Renacimiento" y "Mi Favorito" © SAKURA_TRC, 2014
RENACIMIENTO
Capítulo 10 "EL BAÑO"
El entrenamiento lo había dejado exhausto físicamente, pero lo que había hecho Sakura lo había dejado pasmado y había desencadenado una batalla de contradicciones en su cabeza imposible de detener.
Abrió la llave de la regadera y se metió sin esperar a que el agua se calentara con la esperanza de que eso le enfriara la cabeza y lo ayudara a comprender que lo que hizo la pequeña había sido un acto carente de sentimientos románticos. O tal vez… Sakura ya estaba enamorada de él desde esa edad y sus sentimientos estaban renaciendo por el tiempo que llevaban juntos. No, eso era imposible. Ellos no se conocían a los 6 años porque aún no habían empezado la Academia o posiblemente ella ya lo conociera de verlo en las calles. Pero eso era imposible, él no solía salir del complejo del Clan Uchiha y mucho menos interactuar con niños de otras familias.
Lavó su cabello y su cuerpo tratando de olvidar lo que había sucedido. Si seguía pensando en el inocente beso de Sakura la cabeza le estallaría. Además, no tenía caso seguir tratando de imaginar porque lo había hecho si de todos modos no deseaba que se repitiera. No quería pensar en él mismo como un pervertido amante de las niñas.
Estaba tomando secándose el cabello y la cara con la toalla cuando la puerta del baño se abrió y una pequeña cabeza de cabellera rosada se asomó al interior. Sasuke se quedó petrificado unos segundos hasta que escuchó la voz de la intrusa.
- ¡Que malo eres, Sasuke-chan! ¿Por qué no me esperaste para darnos juntos un baño?
- ¡Afuera! –gritó Sasuke asustando a Sakura, quien salió corriendo hacía la alcoba.
El fino oído del Uchiha pudo captar los tristes sollozos de su compañera. Tomó una toalla más grande y la enredó en su cintura para cubrir la desnudez de su cadera. No quería asustar a la niña mostrando la anatomía de un hombre a tan temprana edad.
Entró a la habitación y buscó a Sakura, estaba escondida bajo la cama. Antes de hacer cualquier cosa, sacó un poco de ropa y se la colocó para evitar cualquier accidente adicional.
Con la ropa puesta y mentalizado para lidiar con el llanto de su pequeña amiga se arrodilló para poder ver bajo la cama.
- Ven –pidió gentilmente estirando la mano para ayudarla a salir. La pequeña Haruno negó con la cabeza sin poder controlar los hipos por el llanto– Lo siento –dijo de corazón Sasuke recostándose en el suelo– Sé que no era la manera correcta de hablarte, te asuste y lo siento mucho. ¿Podrías perdonarme?
Sakura se arrastró por el suelo y salió con la carita roja y los ojos hinchados por el llanto– ¿Hice algo malo?
- Hnn –negó el shinobi sentándose con la espalda recargada contra la cama– Pero debes entender que no debes entrar al baño cuando yo o cualquier otro hombre se está bañando.
- ¿Por qué?
- ¿Por qué? –había muchas razones que le podía decir, pero todas eran demasiado complicadas para explicárselas a una niña de 6 años– Porque no somos familia Sakura.
- ¿Por qué no somos familia?
Sasuke enarcó una ceja– Pues porque… tú eres del Clan Haruno y yo del Clan Uchiha.
- ¿Entonces, qué somos? Pensé que ser un Equipo era ser una familia.
Ese era un buen punto– Tienes razón, ser un Equipo es ser una familia. Pero aun así, no es el tipo de familia para que nos bañemos juntos.
- ¿Qué clase de familia tendríamos que ser?
El Uchiha empezó a imaginar a Sakura con su verdadera edad, sentada en un banco pequeño enjabonándose la suave y tersa piel de sus largas y torneadas piernas– De la que está casada bajo las leyes de Konoha –susurró Sasuke con la voz ahogada por la mano que cubría su nariz y su boca.
La pequeña kunoichi sonrió ampliamente– ¿Quieres casarte conmigo?
A pesar de estar sentado en el suelo, el portador del Sharingan resbaló un poco de su cómodo lugar de una manera tan graciosa que una risita escapó de los labios de la pequeña kunoichi– No creo que sea una decisión que pueda tomar en este momento. ¿Por qué no esperamos a que crezcas un poco más?
- Pero yo quiero bañarme contigo ahora, no cuando sea más grande –olvidando la graciosa postura de él, la hija de los Haruno hizo una rabieta.
Sasuke no iba a ceder, de eso estaba más que seguro– Ojalá no piense igual cuando regreses a tu forma normal.
…
Sasuke apareció en la florería de la familia Yamanaka sorprendiendo a Ino.
- ¡Oh, Sasuke-kun! ¿Qué te trae por aquí?
- Quería saber si podías ayudarme con algo…
- ¿Uchiha Sasuke pidiendo un favor? ¡Que interesante!
- El favor no se relaciona conmigo, no directamente –de atrás de él se asomó una pequeña de cabellos rosados y ojos jade.
Los ojos de Ino brillaron encantados por ver nuevamente a su amiga como cuando era niña– ¡Sakura! Tsunade-sama me había dicho lo que pasó contigo, pero no cabe duda que no te conocía cuando éramos niñas.
- ¿A qué te refieres?
- Cuando teníamos esa edad –dijo Ino sacando una paleta de debajo del mostrador– Sakura era una niña muy tímida y acomplejada –la florista no sabía si su ex compañero de Academia la veía incrédulo o era su rostro de típica indiferencia– No lo sabías porque no la conocías. Ella era molestada por su gran frente y la escondía bajo un abundante flequillo. No como ahora –estiró la mano y acarició la cabeza de la pequeña kunoichi.
- ¿Cómo te llamas? –preguntó Sakura jalando del delantal a su mejor amiga.
La heredera del Clan Yamanaka miró realmente confundida a Sasuke– Tsunade no sabe por qué perdió la memoria.
Ino se agachó hasta estar a la altura de la menor– Ino, mi nombre es Ino. No me recuerdas pero tú y yo somos las mejores amigas del mundo –Sakura volteó a ver a Sasuke y él se encogió de hombros dándole a entender que él no tenía ni idea– Yo te regalé un lindo listón rojo para amarrar tu cabello y desde ese entonces hemos estado juntas –el Uchiha enarcó una ceja sin que las chicas se dieran cuenta, según él sabía ellas habían estado un tiempo separadas y siempre se mostraban combativas cuando se trataba de él.
- Ino –la llamó el shinobi– Vine para pedirte que… bañes a Sakura.
- ¿En qué pensaba Tsunade-sama cuando te encargó a Sakura? –dijo la usuaria de los jutsu mentales con cierto tono de desconfianza abrazando protectoramente a la pequeña.
- ¿Qué…qué demonios estás pensando? Yo no soy un pervertido –se defendió Sasuke con un ligero sonrojo en sus mejillas– Si no quieres ayudarme le diré a Karin.
El último de los Uchiha tomó de la mano a Sakura e intentó llevársela, pero Ino se lo impidió– Estaba bromeando, Sasuke-kun. Invitaré a Hinata, a Tenten –puso un dedo sobre su mentón de manera pensativa– Tal vez Temari también esté en Konoha.
- ¡No! –gritó el Uchiha asustando a ambas kunoichi– Tsunade dijo que nadie más debía saber de la condición de Sakura.
- Pero…
- Dije que no Ino. Si no puedes guardar un secreto entonces no lo hagas. Se lo pediré a Karin.
- ¿A esa mujer? ¡Nunca! –dijo Ino arrebatándole la mano de Sakura– No voy a confiarle a mi mejor amiga a una mujer que fue una amenaza para Konoha.
- No olvides que ella trabajaba para mí.
Ante el recordatorio, la kunoichi desvió la mirada apenada por su comentario.
…
De acuerdo a la petición de Sasuke, Ino llevó a Sakura al apartamento que solía ocupar con sus padres e inmediatamente se dio cuenta de que había algo extraño en el lugar. El apartamento asemejaba más a un lugar abandonado que a un hogar y la pequeña parecía no querer entrar.
- ¿Qué sucede, Sakura?
- No me gusta –murmuró escondiéndose tras su mejor amiga– Me da miedo.
La heredera del Clan Yamanaka miró al interior y buscó lo que atemorizaba a la pequeña niña– ¿Por qué?
- Hay fantasmas ahí.
- No, claro que no. Mira –Ino iba a entrar pero la pequeña kunoichi se lo impidió abrazándose a sus piernas fuertemente. Y su fuerza, al contrario de su tamaño y edad, no había disminuido en nada– ¿Sakura? Tienes que soltarme –rogó la kunoichi sintiendo que sus huesos estaban por ceder ante la impresionante fuerza.
Sakura negó con la cabeza– No. Si te suelto vas a entrar.
- Te prometo que no voy a entrar.
- ¿De verdad?
Ino asintió y la presión en sus piernas desapareció. La chica de los Yamanaka cayó al suelo de sentón– Que bueno que de pequeña no tenías esa fuerza, sino no sé qué hubiera pasado durante los exámenes Chuunin.
- ¿Chuunin? –al escuchar la palabra la pequeña kunoichi empezó a sollozar y luego se soltó en un amargo llanto.
- ¡Sakura! ¿Qué sucede?
- ¡Quiero a Mei-neechan! ¡Choujuurou-kun!
La chica miembro del Equipo Asuma volteó a todos lados buscando ayuda. Como si alguien fuera a salir de la nada y ayudarla. Desesperada cargó a la niña en brazos y saltando de techo en techo regresó a la casa que compartía con su madre con la esperanza que ella pudiera ayudarle.
…
Sasuke estaba recostado en la cama, con un puño cerrado sobre su frente y mirando el techo de su apartamento. Solo habían pasado dos días desde que tenía a la versión diminuta de su compañera de equipo y ya se había acostumbrado tanto a su presencia que en ese momento le hacía falta tenerla a su lado y escucharla reír.
Sobre todo eso. Su risa. Su alegría encontraba el camino a los corazones de los demás. Como los rayos de luz que se extienden y se propagan en la oscuridad, abriéndose paso hasta el rincón más escondido.
Así era Sakura para él. Una luz que iluminaba su vida y lo ayudaba a regresar de la oscuridad en la que la vida lo había sumido. No podía decir que fuera como un sol porque nunca había sido muy partidario de él. Más bien, era como la luna, cada día era diferente pero siempre hermosa y radiante.
Esos dos días en la aldea viviendo con ella y aquellos que pasó buscándola, le habían dejado una valiosa lección: Sakura era la persona más valiosa que tenía en su vida y no la dejaría ir. En cuanto ella recuperara su verdadera edad se lo diría y le haría entender que solo él podría hacerla feliz. Naruto podía ser más cercano a ella, pero ella no lo amaba como lo había amado a él alguna vez.
Lo sentía por su mejor amigo, pero debía admitir que Sakura y él nunca llegarían a ser más que amigos; porque mientras existiera, aunque fuera un poco del antiguo amor que le había profesado, él estaba dispuesto a revivirlo como fuera posible. Haría hasta lo inimaginable por su amor.
…
La puerta del apartamento de Kakashi sonó con tres ligeros y débiles golpes. El Copy-Nin se sorprendió de la visita al otro lado de la entrada y con un suspiró de cansancio fue a atender.
- ¿Qué sucede, Naruto?
- ¿Por qué le sugeriste a Baa-chan que fuera Sasuke quien cuidara de Sakura-chan? –preguntó el Jinchuriki del Kyuubi con total falta de alegría.
El ex ANBU rodó los ojos y le permitió el paso a su visitante incomodo– ¿Por qué crees que lo hice?
- Porque no confías en mí.
Kakashi arrugó el entrecejo ofendido de la acusación de su exalumno– Peleé contigo, hombro con hombro, durante la Guerra más importante de nuestra era shinobi, ¿y dices que no confió en ti? Creo que me ofendes Naruto.
Naruto se dio cuenta de que había lastimado los sentimientos de su ex sensei y amigo– Lo siento. Pero comprende que me sentí muy mal cuando sugeriste que Sasuke es mejor para cuidar de ella que yo.
- Lo hice porque Sasuke debe aclarar sus pensamientos y comprender lo que siente –el Copy-Nin le hizo una seña al joven shinobi para que tomara asiento y pudieran seguir hablando en comodidad– Tiene poco de haber regresado, tú sabes lo que descubrió sobre la masacre de su Clan, todo el mundo lo sigue considerando un traidor y lo ven con miradas de odio y recelo.
- Como lo hacían conmigo –contribuyó, lamentablemente, con su propia experiencia.
- Sabes cómo se siente que te miren de esa forma –Naruto asintió– Ahora imagínate cómo se siente él que lo tuvo todo y lo perdió y ahora vuelve a perder lo poco que había ganado. Regresó a Konoha a pesar de la desconfianza de todos, perdió a sus amigos y es remplazado por alguien muy parecido a él. ¿Cómo te sentirías tú? Fue por eso que pensé que cuidando de Sakura podría hacerlo sentir nuevamente parte del Equipo 7, que nuestra confianza en él vuelve a ser la misma de antes.
El usuario del Rasengan miró a Kakashi– ¿De verdad piensas que me trago ese cuento?
- No es cuento, es la verdad.
- Quieres verlos juntos –gritó Naruto golpeando la mesa del comedor con ambas manos abiertas– Crees que ellos son como tú y Rin. Quieres arreglar lo que perdiste una vez obligando a Sakura-chan a estar con Sasuke.
- Tus celos te están cegando –el Copy-Nin también levantó la voz al sentirse agredido de una manera tan personal y tan hiriente– Yo jamás me proyectaría de esa forma en Sasuke y mucho menos obligaría a Sakura a estar con alguien que no ama.
- Ese es el problema –la discusión subía cada vez más de tono– Sakura no sabe a quién ama.
- No soy yo con quien debes discutir eso –dijo el creador del Chidori tomando el dedo con el que le apuntaba su exalumno– El problema es de Sasuke, Sakura y tuyo, pero si las cosas no se arreglan deberé hablar con Tsunade-sama para discutir seriamente la disolución del antiguo Equipo 7.
Naruto se quedó sin palabras ante el ultimátum de Kakashi.
…
Hinata se encontró con Ino y Sakura caminando por la calle. La pequeña ya solo con rastros del espantoso ataque de llanto y la mayor ya sin el susto que la había hecho pasar su mejor amiga.
- Hola Ino –le extrañó verlas juntas porque había sido orden de la Godaime que Sakura permaneciera bajo el cuidado del Uchiha como parte de su labor para reparar la confianza perdida– ¿Sucedió algo malo?
La kunoichi hija de Inoichi negó con la cabeza– Sasuke-kun me pidió de favor que le ayudara a bañarla.
- Nunca pensé que a Sasuke-kun se le dificultara algo.
- Igual yo, pero creo que tampoco estaría bien que él la bañara. No creo que Sakura se sienta cómoda sabiendo que eso pasó –dijo mirando a la niña que jalaba de su mano para alcanzar una manzana acaramelada en un puesto de comida. Ino y Hinata la siguieron y saciaron el capricho de su compañera de Academia– Cuéntame, ¿cómo te sientes?
- ¿Puedo hacerte una pregunta? –la hija mayor de los Hyuuga preguntó en voz baja jugando nerviosamente con las puntas de sus dedos, como solía hacerlo cuando estaba en presencia de Naruto.
Ino pasó su brazo libre por los hombros de su amiga y la atrajo contra su cuerpo– ¿Qué dices si vamos a los baños públicos y platicamos mientras bañamos a la frentona?
- Me encantaría. Claro, si tienes tiempo.
- Para mis amigas siempre tengo tiempo –dijo la usuaria de los jutsu mentales con una sonrisa contagiosa.
…
Naruto meditaba sobre su conversación con Kakashi en el mismo parque en el que Sakura y él habían sido puestos bajo el Genjutsu de Madara; que ahora sabía había sido Obito en realidad.
Si tan solo se hubieran quedado en el otro mundo, tal vez Sakura habría olvidado a Sasuke y haberse enamorado de él. Porque estaba seguro que ella no se habría interesado en el Sasuke del otro mundo, que era un total idiota y mujeriego. Sakura se hubiera desilusionado al ver cómo era el Uchiha en realidad y tendría ojos para él.
Pero se preguntaba si él hubiera podido ser lo suficientemente egoísta para escoger su felicidad por encima de la vida de todos sus amigos de su mundo, el real. No un sueño lleno de mentiras y falsedades.
- ¿Tu qué hubieras hecho en mi lugar… tou-chan? –preguntó al aire que soplaba ligeramente esa noche.
- Él no puede responderte, pero tal vez yo si –la voz lo sorprendió y levantó rápidamente la mirada del suelo.
- ¡Iruka-sensei! –el nombrado se sentó en el otro columpio invitándole una paleta a su ex alumno más querido– ¿Qué haces aquí?
- Fui a buscarte a tu apartamento y como no estabas pensé que tal vez estarías en el Ichi Raku Raamen con el Equipo Kakashi, pero me llevé una gran sorpresa cuando tampoco te encontré ahí. ¿Qué sucede Naruto?
Naruto empezó a balancearse de adelante hacía atrás y de regreso– ¿Alguna vez has estado enamorado?
Iruka se atragantó con la paleta y tosió un poco para aclararse la garganta. Tal vez había llegado el momento más importante en la vida de su querido ex alumno– Cuando las abejitas y las flores…
- ¡Hablo en serio Iruka-sensei! –se quejó el joven shinobi pateando el suelo con la punta de la sandalia para liberar su frustración– Además esa platica está por demás, ya me la dio Erosennin y no involucraba abejitas y florecitas.
El Chuunin se aclaró la garganta para retomar la seriedad que le exigía Naruto– Para serte sincero he estado tan ocupado siendo maestro y haciendo misiones que no he tenido tiempo de conocer a una chica que me haga sentir atraído por ella.
- ¡No es cierto! –exclamó incrédulo el usuario del Rasengan, pero cuando vio el bochornoso color rojo en las mejillas de Iruka cambió su actitud– ¡No quiero llegar a tu edad y no haber tenido novia! –gritó alarmado tomándose las mejillas y jalándolas hacía abajo.
- ¿Eres idiota o qué? No grites, no quiero que toda la aldea se entere de mi vida personal –el joven gennin se calló hasta que su ex sensei le tapó la boca fuertemente– Además aun soy joven para que digas eso de mí. Ahora entiendo porque no tienes novia, Naruto.
La alegría de Naruto se esfumó al escuchar esa frase– ¿De verdad lo crees así?
- ¿Qué sucede Naruto? Tu ánimo no es el mismo de siempre.
- No mucho, solo es que Sasuke y Sakura-chan… –se dio un golpe dentro de su cabeza, el problema que tenía su compañera de equipo debía ser un secreto– Ellos han estado pasando mucho tiempo juntos últimamente y me siento… desplazado.
- Estás celoso –corrigió Iruka.
- Sakura-chan siempre ha amado al teme, pero él nunca había mostrado interés en ella y desde que regresó parece como si todo hubiera cambiado –el Chuunin podía verdad que de verdad le dolía lo que estaba pasando entre sus amigos– Ahora parecen más cercanos que nunca, incluso Kakashi dice que ella está mejor viviendo con él que conmigo.
Iruka parpadeó un par de veces– ¿Kakashi-san… aprueba que… dos adolescentes… vivan juntos?
- No. Bueno, sí –Naruto se alborotó el cabello frustrado por no poder explicar claramente lo que sucedía– Algo muy parecido a vivir juntos, pero no como pareja sino como… como compañeros. Para que se cuiden el uno al otro. Si, algo así.
- Eso es vivir en pareja, Naruto.
- ¡Incluso tú piensas que ya son pareja!
…
Rato después de haber ido a buscar sus implementos de aseo personal, Ino, Hinata y la pequeña Sakura, se encontraron frente a la entrada de los baños públicos listas para darse un refrescante y revitalizante baño.
- Ya me hacía falta algo así –suspiró Ino sumergiéndose en el agua de la enorme bañera.
- Sé a lo que te refieres –Hinata se le unió después de amarrarse su larga cabellera en un rápido, pero lindo moño– Ahora que Otou-sama me ha permitido involucrarme en los asuntos de la familia, cada día hago menos misiones y tengo más problemas lidiando con ambas ramas del Clan.
- ¡Ah! Agradezco que mi Clan no haga diferencias entre unos y otros.
- Eso es lo que estamos arreglando –la hija de Hiashi apoyó los brazos en la orilla de la bañera y recargó la barbilla sobre ellos– Desde que nos encontramos a Ojii-sama en la Guerra y cuando Otou-sama se enteró de la muerte de Neji-niisama juró que no volvería a haber diferencias en el Clan. Él cree que si Neji-niisama no hubiera tenido el sello tal vez hubiera podido detener el ataque contra Naruto-kun sin perder la vida en el intento.
El ambiente se había tornado un poco tenso ante el recordatorio de los que habían perdido durante la batalla. Neji, Gai-sensei y cientos de otras personas que nunca conocerían.
- ¡Ino-neechan! –la alegre y despreocupada voz de Sakura rompió la tensión del ambiente con la facilidad con la que se rompe un fino vidrio– Mira lo que construí.
Ambas kunoichi levantaron la vista y se encontraron con un castillo armado con los banquitos del baño público y con lo que casi las mata de un infarto: Sakura parada en la cima balanceándose para no caer.
Ino inmediatamente salió corriendo de la bañera y atrapó a la pequeña antes de que se golpeara contra el suelo– No vuelvas a hacer eso. ¡Es peligroso!
La pequeña Haruno rio y aplaudió divertida– Sasuke-chan es más rápido que tú.
- ¿Ah? –la usuaria de los jutsu mentales entrecerró los ojos– ¿Cómo sabes que Sasuke-kun es más rápido que yo?
- Cuando estábamos entrenando, Sasuke-chan fue por un poco de agua y aproveché para esconderme en lo alto de un árbol –relató entusiasmada Sakura atrapando la atención de sus amigas– Cuando regresó –se tapó la boca para ocultar la risilla traviesa que se le escapó al recordar la cara de asustado de su cuidador– se puso como loco a buscarme y sus ojos se pusieron rojos y miró al árbol mientras yo me escondía y cuando parpadeé él ya estaba a mi lado y me pidió no volverlo a hacer y yo estaba muy divertida y no paraba de reir.
- Pobre de Sasuke-kun, debe estar volviéndose loco cuidándote –suspiró Ino regresando a la bañera y sumergiéndose con la niña en sus brazos.
- Ino… –la nombrada volteó a ver a Hinata y le sonrió indicándole que la escuchaba– ¿Aun sientes algo por Sasuke-kun?
La mejor amiga de Sakura fijó su vista en la pequeña que jugueteaba en el agua– No, ya no. He visto como mira a Sakura. Anhelo, cariño, arrepentimiento, culpa. Incluso creo que la ve con amor. Sé que no tengo oportunidad con él.
La heredera del Byakugan miró con tristeza a Sakura– Tenemos a la misma rival, ¿no?
- Claro que no –rechazó rotundamente Ino– Sakura no está enamorada de Naruto, no tienes por qué considerarla tu rival.
- Pero Naruto-kun si la ama.
- Ese intento, por parte de Naruto, de atrapar a Sakura está destinado a un definitivo fracaso –movió los brazos haciendo énfasis en la negatividad de sus pensamientos– Él no tiene oportunidad, jamás la tuvo. Pero es demasiado testarudo para darse cuenta.
- No seas tan mala con él –pidió Hinata abatida por escuchar el ataque contra el portador del Kyuubi.
- Es la verdad Hinata –la kunoichi del Clan Yamanaka recargó su espalda en la bañera con los brazos recargados sobre la orilla– Sakura estuvo, está y estará siempre enamorada de Sasuke-kun. De eso querías hablar, ¿no es cierto?
- Hn.
- Pues bien, ahí tienes tu respuesta –dijo de lo más victoriosa Ino– Dale tiempo para que las cosas se arreglen y que Sakura y Sasuke admitan que están hechos el uno para el otro. Con todo lo que ha pasado, no creo que puedan negar su amor por más tiempo.
La hija del Clan Hyuuga suspiró derrotada sumiéndose hasta la barbilla bajo el agua– Espero que sea pronto.
Ino se levantó con las manos recargadas en los costados de sus caderas– Si Naruto no le entiende pronto yo se lo haré entender. Tú solo déjamelo a mí.
Hinata sentía que había hecho mal hablar con la hija de Inoichi. Tal vez había empeorado las cosas y ahora veía cada vez más difícil lograr que Naruto se fijara en ella… aunque fuera solo un poco.
…
Se había quedado dormido hasta que unos gritos en su mente lo despertaron de una manera bastante desagradable. Sasuke se tomó la cabeza adolorido por la voz desesperada que gritaba algo que no lograba entender.
- ¡Sasuke-kun! ¡Sasuke-kun!
- ¿Ino? ¿Cómo entraste en mi mente?
- No la encuentro.
- ¿No la encuentras? ¿A quién no…? ¡Sakura! –el Uchiha se levantó de golpe de la cama olvidando el dolor de cabeza– ¿La tuviste menos de dos horas y la perdiste? ¡Eres una incompetente!
- Lo siento, pero Sakura es demasiado inquieta y…
Sasuke abrió la ventana de su habitación y se paró en la cornisa– ¿Dónde la viste por última vez?
- Salimos de los baños públicos y fuimos a comprar algo para cenar y… solo fue un minuto que le quité la vista de encima.
- Con llorar no solucionas nada –gritó en voz alta imaginando que ella lo escucharía de la misma manera– Dime, ¿dónde viste a Sakura por última vez?
…
- Vinimos a buscar una kunoichi, no al kínder de Konoha –se quejó un hombre con un parche en el ojo.
- No importa cómo se vea –aseguró otro hombre con una pequeña de cabello rosado dormida en sus brazos– Ella es a quien marcó Kurumi con el veneno y debemos llevarla con nosotros.
0o0o0 Continuará… 0o0o0
