"Diciendoadiós"

Capitulo 10.- Remembranzas… es hora de reconocer los errores.

- Naruto que te puedo decir…

- Por un lado se que no tengo perdón… le hice tanto daño y sin embargo… si Hinata no vuelve conmigo simplemente… moriré

- Solo puedo decir que no te rindas, admitiste tu error y eso es un buen comienzo.

- Pero no es suficiente.

- Yo no dije que lo fuera, pero no puedes solo tirarte a la desesperación. Haz lo que siempre has hecho Naruto, da la cara a la situación, afróntala y sigue adelante.

- Gracias Shikamaru… -murmura conmovido el rubio al tiempo que se dibuja en su rostro una diminuta sonrisa.

Mientras tanto, Temari abraza fuertemente a la Hyuuga quien llora amargamente tras los recuerdos de su relación con el rubio, aferrándose al apoyo brindado por su amiga.

- Tranquila Hinata, sé que no puedo entender lo que has pasado…

- Dudo que alguien pudiera entenderlo a menos que lo viva en carne propia.

- Vamos pequeña, tranquilízate… ha sido demasiado el dolor que has tenido que pasar… Y sin embargo has logrado mantenerte firme.

- ¿Y eso de que me ha servido?

- Te has convertido en una gran mujer Hinata, eres una persona maravillosa y una excelente ninja le pese a quien le pese –dice la rubia ignorando la incredulidad por parte de la chica de ojos perla.

-Temari… -mirando agradecida a la kunoichi de Suna – No te imaginas cuanto me ha servido su apoyo.

- Para eso estamos linda, siempre vas a contar con nosotros.

- Gracias… creo que… debo terminar de contarte lo que pasó con Naruto…

- Esa es decisión tuya, yo te escuchare cuando lo desees.

La joven de cabello oscuro asiente mientras se limpia de su rostro toda evidencia del llanto, sentándose en el suelo mientras abraza sus rodillas y suspira profundamente, tratando de tomar valor para retomar la historia que había dejado inconclusa a causa de su tristeza.

"Como te estaba diciendo, el inicio de la relación entre Naruto y yo fue hermoso; él siempre al pendiente de mí… de lo que necesitaba, de hacerme sonreír y sentir especial.

Así fue durante unos meses, parecíamos hasta cierto punto una pareja de recién casados… creí que mi padre se opondría y armaría un escándalo junto a los miembros del consejo, cual fue mi sorpresa al tener su respaldo y aprobación…

Naruto era alguien muy dulce y debo confesar que me sorprendió mucho que fuera alguien tan romántico y detallista, en cada cita que teníamos siempre me regalaba una flor o me llevaba a un lugar que el mismo había preparado con anterioridad… siendo en todo momento atento y preocupado porque yo me sintiera cómoda y feliz.

En muchas ocasiones me pregunto si estaba haciendo bien las cosas y que si yo era feliz a su lado. Tontamente creí que era sincero cuando al preguntarle lo mismo me respondía que nunca había sido tan feliz en su vida… que nuestra relación le parecía un sueño y una ilusión que sentía tan frágil y de la que tenía miedo se terminara.

Pese a la actitud de Naruto no podía evitar sentirme insegura, si él tenía miedo yo estaba aterrada. Nunca le dije nada, pero tenía pánico de que su amor por Sakura siguiera latente… que si ella se acercaba a él buscando algo más que su amistad Naruto simplemente me dejara sin miramientos para cumplir el otro sueño de su vida.

Trate de ocultar ese sentimiento de incertidumbre y para variar, fracase estrepitosamente en ello... Naruto se dio cuenta y al cuestionarme directamente sobre el tema termine llorando y aceptando los celos que me carcomían cada vez que mencionaba a Sakura y más aún si me decía que tenían que ir de misión o por el simple hecho de haberse encontrado en la calle. Ante mi comportamiento él me abrazo y consoló asegurándome que jamás me dejaría… que él había hecho una promesa y jamás se retractaba de sus palabras.

Con ese argumento calmo mi ansiedad y lleno de felicidad mi corazón, al grado que no analice lo que dijo y que entendí al verlo junto a ella… él estaba conmigo por una promesa, no porque así lo deseara.

Decidí continuar con la relación aún en contra de mis temores, creí que podría sacar fuerzas ya que el amor de mi vida estaba a mi lado y quise ser egoísta por una vez en mi vida… sin embargo, semanas después de esa conversación Naruto comenzó a portarse raro; estaba distraído, irritable, distante y frío e indiferente conmigo, lo que más me dolió… llego al grado de gritarme y decirme que dejara de molestarlo y de estar interfiriendo en su vida.

Esa escena no he podido olvidarla… me marco demasiado, por fin había conseguido una felicitación y reconocimiento por parte de mi padre y era algo que quería compartir con Naruto… cuando llegue al sitio de encuentro él no estaba, al revisar la hora caí en cuenta que me retrase; fue poco tiempo, a lo mucho quince minutos y dado que era yo quien siempre lo esperaba creí que él no se molestaría en hacerlo por una vez. Me equivoqué…

Seguí esperando por dos horas aproximadamente sin evidencia alguna de que Naruto fuera aparecer, así que cabizbaja y decepcionada decidí irme… mi felicidad se esfumo y comencé mi andanza, caminando sin rumbo realmente hasta que llegue a Ichiraku y me sorprendí de ver a Naruto ahí junto a Chouji.

- Naruto-kun –murmure suavemente para tratar te llamar su atención.

Al escucharme volteo a verme y la sonrisa que tenía en el rostro se desvaneció, al sentir su mirada tan penetrante y llena de disgusto sentí que mi mundo se venía abajo.

- Hinata… -dijo secamente, haciéndome sentir peor… donde había dejado el chan que siempre agregaba de cariño – Creí que no te vería hoy, como no llegaste.

- Yo… yo… lo si-sien… lo siento Naruto-kun… es que mi padre…

- Ya… da igual, no tiene importancia.

Me provocó tanto dolor darme cuenta que no le importaba si estábamos juntos, que era tan insignificante en su vida que no pude evitar que comenzaran a salir lágrimas de mis ojos.

- Vamos Hinata no te pongas a llorar –dijo nervioso - no es para tanto…

- Perdón por llegar tarde… no creí que te fueras inmediatamente –musite para mi sorpresa sin tartamudear.

- Bueno… tenía cosas que hacer y tú no llegabas...

Ante esas palabras los demás lo miraron desaprobatoriamente, ya que siempre era yo quien tenía que esperarlo cuando menos 20 minutos, que alegaba su retraso a la sorpresa que me había preparado para esa ocasión no quitaba que fuera él quien siempre llegaba tarde.

- Creí que pasaríamos el día juntos…

-Sí, pero tienes que entender que también necesito entrenar para poder traer a Sasuke de vuelta…-dijo mirándome fijamente mientras colocaba sus manos detrás de su cabeza - y he desperdiciado mucho tiempo conti…

Fue interrumpido por un golpe de Chouji en el abdomen y uno de Ayame al darle un sartenazo en la cabeza, provocando que Naruto cayera al suelo de cara. Al levantarse miro con rencor a sus verdugos y luego volteo a verme… yo me encontraba con la cabeza gacha y los puños apretados tratando de controlar el dolor de mi pecho y mi llanto.

- Eh… Hinata… yo…

- N-n-no te… pre-pero-preocupes Na-Na-Naruto-kun… no… no vol-vol…

- ¡Deja de tartamudear! –Gritó desesperado.

- Naruto cálmate… Hinata no lo hace por molestarte –dijo preocupado Chouji.

- Ya sé que así es ella… -replico molesto Naruto- Pero tarda demasiado para decir las cosas…

- No… no es mi intención –murmure tristemente.

- Hinata… deja de llorar ¿quieres?… no es para tanto.

Hinata, discúlpalo, ha tenido un mal día y esta de amargado –comentó Chouji mirando fríamente a Naruto.

Solo atine a asentir pero no podía detener mis lágrimas cosa que a Naruto parecía fastidiarlo cada vez más, sobre todo al sentir las miradas incriminatorias de los demás. Ante eso Naruto se levanto rápidamente me tomo de la muñeca y me saco de ahí, llevándome hacia el bosque.

- Hinata por favor… ya no llores.

- Lo siento… no puedo evitarlo…

- ¿Por qué estas llorando?

- Yo… -vacilé momentáneamente, sin embargo al recordar la molestia por mi lentitud de palabra continúe – Es solo que me duele saber que te es indiferente si estamos juntos.

- Nunca dije eso.

- El haberte ido de inmediato me demuestra lo contrario.

No podía negarlo estaba molesta y sentida, si bien él había tenido muchos detalles conmigo la actitud de ese día me hacia olvidar cada uno. ¿Por qué se estaba comportando así?

Naruto solo esquivo mi mirada tras esas palabras, lanzando un suspiro mientras metia las manos en sus bolsillos.

- Estas exagerando Hinata, fui por un poco de ramen ya que no llegabas… pensaba buscarte después.

Sin embargo, sus palabras no hicieron que me sintiera mejor al contrario me dejaba claro que incluso el ramen era más importante que yo, además mientras hablaba evitaba verme directamente a los ojos.

Al ver que lo que había dicho no obtuvo el resultado que había esperado, se acerco a mi tratando de abrazarme, inconscientemente di unos pasos hacia atrás evitándolo, acción que lo molesto.

- ¿Qué es lo que quieres en realidad Hinata?

- Quiero saber porque no me esperaste…

- Tardabas demasiado ya te lo dije.

- Siempre soy yo la que te espera…

- Nadie te obliga a hacerlo.

Lo mire sorprendida ante ese comentario, ¿así que yo debía irme del sitio si él se retrasaba? ¿Qué no se supone que las parejas se esperan y se apoyan? ¿O acaso solo es mi idea de cuento de hadas?

- Si fuera Sakura la hubieras esperado -murmure resentida- aún si te llevara toda la vida.

- Si hubiera sido Sakura no habría llegado tarde –respondió molesto – Además la habría ido a buscar inme…

Se corto antes de terminar la frase, al darse cuenta de lo que había dicho; pero el daño estaba hecho, nuevamente me dejaba en claro que yo estaba en segundo término, que no era lo suficientemente importante para interesarse porque no había llegado al sitio de encuentro.

- Ya veo…

Naruto trato de acercarse nuevamente y una vez más me aleje de él, sin poder detener mis lágrimas me abrace a mi misma tratando de aliviar el dolor que estaba sintiendo en ese momento. Naruto me miraba fijamente sin saber que decir o que hacer, supongo que era algo muy duro para él fallar en lo que había prometido.

- Lamento haberte molestado –susurre sin titubear – Ya no tendrás que preocuparte por mí.

- ¿Eso crees?

- No es tú obligación.

Su mirada se endureció ante mis palabras, dio un paso al frente y yo dos más hacia atrás. No quería que él se acercara, no por compasión y remordimiento que es lo que yo vi en sus ojos; sentimientos que me había negado a ver: duda, culpa, miedo e ira…

- Así que eso piensas… ¿Qué solo estoy contigo por obligación?

- Eso me has demostrado –respondí sin pensar.

Naruto cerró los ojos mientras apretaba los puños, cuando los abrió clavándolos en mí una vez más sentí un enorme escalofrío y solo atine a reforzar mi abrazo, mi corazón se estaba desmoronando cada minuto que pasábamos en esa situación y él, parecía más molesto cada momento.

- Si eso crees, no entiendo que haces aquí –murmuro suavemente.

- Por ser un tonta que te ama…

- ¡SI TANTO TE CUESTA AMARME DEJA DE HACERLO!… QUE POR ESE AMOR QUE DICES SENTIR ESTOY ATRAPADO AQUÍ SIN PODER IR POR SASUKE Y ASI CUMPLIR LA PROMESA QUE LE HICE A SAKURA.

- Siempre Sakura… -le interrumpí en medio del llanto – Solo ella es importante…

- ¡ASI ES, ELLA JAMÁS HA INTERFERIDO EN MI VIDA! –Gritó fuertemente mientras me daba la espalda.

- ¡PORQUE NUNCA LE IMPORTASTE! –Grité de igual manera, mirándolo con los ojos llorosos – SIEMPRE ESTABA SASUKE HIZO ESTO, SASUKE HIZO AQUELLO Y JAMÁS SE PREOCUPO POR TI.

- ¡DEJA DE MOLESTARME POR UNA VEZ! ¡DEJA DE ESTROPEARME LA VIDA! –Gritó fuera de control mientras se acercaba de forma amenazante para acorralarme contra un árbol – Deja de recordarme que nadie me quería… -murmuro finalmente.

Respiraba agitadamente sin apartar sus ojos de mí, aún había ira en ellos. Por mi lado le sostenía la mirada, cosa rara ya que a pesar del tiempo que llevábamos juntos si se me acercaba demasiado terminaba sonrojada y en el peor de los casos me desmayaba. Lentamente y aún con el temblor presente acerque mi mano a su rostro y lo acaricie, ante ese contacto cerró los ojos y de forma inconsciente bajo los brazos dejando de aprisionarme, colocando su mano sobre la mía que aún permanecía en su mejilla.

Aún no entiendo como logre hacerlo si sus últimas palabras me dejo destrozada, Naruto solo me veía como un estorbo, como la persona que lo estaba atando a un destino que él no deseaba y fue hasta ese momento en que lo entendí. Yo podía amarlo inmensamente pero a pesar de todos mis esfuerzos y creo que también de los suyos él no sentía lo mismo por mí.

Sé que fueron apenas unos minutos los que estuvimos en esa posición, pero me pareció una eternidad, Naruto se había relajado, su respiración era más tranquila y toda la ira que parecía irradiar se había esfumado.

- Yo… yo… siempre te amé –susurre dulcemente mientras él abría los ojos ante mis palabras – Pero era demasiado cobarde para decírtelo.

- Hinata…

- Además tú siempre estuviste detrás de Sakura sin dejarme una pizca de esperanza… -dije tristemente - Aún ahora, ella es mucho más importante que yo… jamás podré competir con ella

- Yo…

No lo deje terminar, retire mi mano de su mejilla y me aleje de él... comencé a caminar mientras las lágrimas volvían a invadir mi rostro; podía sentir a Naruto inmóvil justo donde lo había dejado, mirándome incrédulo…

Sin embargo, él no era de los que se quedaban sin hacer nada así que minutos después comenzó a seguirme a lo que yo incremente la velocidad hasta comenzar a correr, lo único que quería era huir de él… no me creía capaz de resistir aún más daño y cada palabra que salía de su boca me lastimaba lo deseara o no Naruto me estaba lastimando demasiado.

Por primera vez en toda mi vida anhelaba llegar a la mansión Hyuuga, pese a ya no estar en el clan me seguían permitiendo la entrada por orden de mi padre. Sin embargo, nadie más podía entrar, salvo Shino y Kiba por ser parte de mi equipo y aún así solo les permitían el paso a los terrenos. Así que ese era el sitio perfecto para esconderme.

La persecución no duro mucho, puesto que como lo había previsto una vez dentro de la mansión Naruto no pudo seguirme más. Sin embargo, podía escuchar sus gritos llamándome, pidiéndome que habláramos y por último gritando que no lo dejará.

Afortunadamente mi padre no se encontraba en la villa, ya que luego de que terminamos de entrenar se había ido con Hanabi a no sé qué asunto político en la villa de la nube, cosa que me extraño ya que Neji era el nuevo heredero y por tanto el tendría que haber ido, sin embargo fue quien me recibió e impidió el paso de Naruto a la mansión.

Les llevo mucho rato a los miembros del clan calmar a Naruto y de hecho algunos miembros del consejo trataron de intervenir obviamente con las peores intenciones, cosa que Neji no permitió, alegando que mientras mi padre estuviera fuera él estaba a cargo de los asuntos que conllevaran a la mansión y por tanto al clan. Esa actitud no les gusto a los ancianos que inmediatamente alegaron que a Neji ya se le había olvidado su origen y que cualquiera de ellos podía activar su sello puesto que aún pertenecía a la familia secundaria.

Me preocupe enormemente, yo no quería que Neji sufriera por mi culpa nuevamente, así que salí de mi escondite pese a mi desastroso aspecto. Los ancianos solo me miraron despectivamente comprendiendo el comportamiento de Neji, sabían perfectamente que él seguía tomando su papel de guardaespaldas hacia mí y sabían también que mi padre tomaría cartas en el asunto en caso de que le hicieran algo a Neji por haberme protegido, por lo que no les quedo más remedio que callar y tolerar las decisiones de Neji

Naruto al verme dejo de forcejear con los miembros del clan que se encargaban de proteger la mansión, me miraba suplicante y al mismo tiempo seguía pidiéndome perdón por su comportamiento anterior. Yo seguía sin saber qué hacer, el corazón aún me dolía tras recordar las frías palabras de Naruto.

Neji al darse cuenta de mi situación se coloco frente a mí, ocultándome de Naruto cosa que le agradecí infinitamente.

- Naruto, no es conveniente tu presencia aquí ya has causado demasiado alboroto –dijo Neji mirando fríamente a Naruto.

- ¡No me iré sin hablar con Hinata-chan!

Ahí estaba el "chan" que tanto había extrañado y que antes me hubiera alegrado, pero en ese momento solo provoco que volviera a sollozar causando una mirada de odio de parte de Neji hacia Naruto.

- Hablarás con ella cuando ella lo decida y cuando ambos estén más tranquilos.

- ¡NO QUIERO! –Gritó Naruto – Hina-chan, por favor… necesito hablar contigo… no quiero perderte.

Armándome de valor y tomando el brazo de Neji a lo que él respondió abrazándome protectoramente como cuando niños, mire de frente a Naruto para poder decirle lo que sentía.

- Yo no quiero atarte a nada y sin embargo es lo que termine haciendo… tal vez esto fue un error…

Naruto me miraba sorprendido ante lo que había dicho, sin embargo, necesitaba pensar seriamente en lo que había pasado, todo lo que nos habíamos dicho fue demasiado doloroso al menos para mí.

- Por favor Hinata… no te alejes…

-¡Suficiente! – Dijo firmemente Neji – Naruto vete de una buena vez hablarás con ella cuando los dos…

- ¡ME NIEGO! – Siguió forcejeando con los miembros del clan – Hinata… por favor…

- Na- Na- Naruto… yo…

- Escúchame bien Naruto, ni tú ni Hinata están en condiciones para hablar –dijo Neji calmadamente mirando fijamente a Naruto – Por el bien de ambos, háganlo después.

Naruto solo bajo la mirada ante las palabras de Neji, dejando de forcejear y calmándose. Con ello Neji le indico a una de las mujeres del clan que me llevara a mi habitación mientras él se acercaba a Naruto. Antes de irme de ahí alcance a escuchar que Neji le decía que estuviera tranquilo, que ambos necesitábamos pensar las cosas que él hablaría conmigo pero mientras tanto tenía que darme tiempo para calmarme, que regresara en dos días.

Tal parece que Naruto acepto porque ya no escuche más alboroto, hasta que llegue a la que había sido mi habitación en aquella fría mansión, mientras aquella mujer me miraba de reojo, pude ver en su semblante algo de preocupación por mí, a lo que sonreí tímidamente.

Ella solo me devolvió el gesto y me acaricio la cabeza, sin poder evitarlo comencé a llorar nuevamente lo que provoco que me abrazara y me susurrara que todo estaría bien, que era normal las peleas entre las parejas pero por más fuertes que estas fueran si había amor todo se arreglaría. Sin saberlo, esas palabras me estremecieron aún más ya que por lo que había empezado a vislumbrar Naruto no me amaba, al menos no como yo a él.

Ella solo seguía consolándome hasta que me quede dormida… por lo que pude ver se quedo velando mi sueño ya que cuando desperté ya había anochecido y ella seguía a mi lado. Cuando notó que había despertado me dijo que esperaba me sintiera mejor y que iría a buscar a Neji pues había pedido que se le informara en cuanto yo estuviera en condiciones.

Salió de la habitación quedándome sola una vez más me sentía extraña de estar nuevamente en la mansión y más que alguien hubiera estado cuidándome, aunque era una sensación agradable. No pude perderme mucho en mis pensamientos pues Neji acababa de entrar y me miraba preocupado.

- Neji-niisan…

- Hinata-sama, ¿Cómo se siente?

- Por favor Neji… no me digas así… yo ya no soy la heredera ni tampoco miembro del clan para que me trates con tanta formalidad.

- Yo… lamento tanto tomar su lugar como heredera –dijo algo cohibido.

- No te equivoques Neji, jamás te reclamaría por algo como eso… además ambos sabemos que tú serás mejor líder que yo –dije mientras sonreía levemente – Mi padre tomo la mejor decisión.

- Hinata… -me miro agradecido.

- Al contrario, yo debo agradecerte por resguardarme aquí.

- Esta siempre será su casa.

- Ahora lo sé, muchas gracias Neji-niisan.

- Hinata… sé que no es de mi incumbencia pero… ¿quieres contarme que pasó con Naruto?

Ante esa pregunta mi cuerpo se tenso inmediatamente, situación que no paso desapercibida para Neji quien inmediatamente se arrepintió de haber preguntado acercándose a mí para darme un abrazo, acción con la que me sobresalté pero me aferre a él.

Neji se limito a reconfortarme, me sentía como una niña pequeña entre sus brazos, protegida y segura. Mis lagrimas fluían una vez más sin que pudiera detenerlas, sentí el cuerpo de Neji tensarse cuando estas mojaron su pecho, supe en ese momento que tenía ganas de golpear a Naruto por haberme hecho lo que sea que me tenía en ese estado… lo corrobore al verlo a los ojos.

- Neji-niisan… sobre Naruto… si es de tu incumbencia, eres mi hermano mayor y siempre has cuidado de mí.

- Entonces Hinata, ¿quieres decirme que te hizo para ponerte tan mal?

No era para menos tal afirmación, tenía los ojos hinchados y extremadamente rojos por tanto llorar, el cabello desordenado y mi rostro mostraba una tristeza infinita. Hacía demasiado tiempo de no sentirme tan vacía, el pecho me dolía y sentía una opresión enorme.

Comencé a contarle todo lo que había pasado desde que deje la mansión luego de entrenar con mi padre. Pude ver en sus ojos la molestia para con Naruto, aunque también pude ver la decepción que sentía por las acciones de mi querido rubio.

Cuando termine de hablar, el guardo silencio por unos minutos y me limpiaba las lágrimas que se negaban a irse y se presentaban cada vez que alguien mencionaba a Naruto o en este caso cuando le conté lo que había pasado a mi hermano.

- Hinata, la actitud de Naruto no fue la correcta su deber era esperarte al menos por cortesía por dos razones, la primera que tú nunca llegas tarde y la segunda porque es tu novio.

- Me sentí muy mal al ver que no llegaba y fue peor al encontrarlo en el restaurante.

- Sin embargo, tú tampoco le diste tiempo de explicarte nada.

- Es que me dolió mucho que se fuera sin más – dije mientras agachaba la cabeza y apretaba las sábanas- Pero también me dijo que dejara de molestarlo…

- Tú le diste a entender que era un martirio amarle

- Esa no fue mi intención…

- Pero él así lo tomo, se sintió agredido y respondió con otra agresión.

- Yo…

- Hinata… siempre va a haber problemas y si con lo mínimo quieres dejar todo entonces ¿para qué luchaste tanto tiempo?

Con esas palabras me desarmo totalmente, era cierto… espere tanto tiempo estar con Naruto y a la primera de cambios salgo huyendo igual que siempre, solo atine a bajar la mirada avergonzada. Neji solo me abrazo y me acaricio el cabello diciéndome que todo se arreglaría que solo tenía que tener paciencia, ya que Naruto no era de los que supieran expresar los sentimientos siempre se aisló y oculto todas sus emociones y poco sabía de lo que era el amor y pese a ello en verdad parecía que lo estaba descubriendo conmigo.

Quise creerle, sus palabras me reconfortaron mucho hasta que recordé que ahora vivía con Kurenai-sensei y seguro estaría preocupada por mí ya que no había aparecido en todo el día. Una vez más Neji me calmó diciendo que ya había avisado a mi sensei, sin darle todos los detalles pero ella ya sabía que pasaría la noche en la mansión. Con eso último Neji me dejo en mi habitación diciendo que tenía que dormir, cosa que logre de inmediato.

Al día siguiente me sentía mucho mejor, aún tenía en mi rostro las huellas del día anterior sin embargo, psicológicamente tenía muy buen ánimo. Creo que no me sorprendió escuchar a Naruto gritar desde los terrenos de la mansión, sin poder evitarlo sonreí levemente era mucho pedir que fuera tan paciente y esperara los dos días que había dicho Neji.

- Hinata –dijo mi querido hermano al verme en el recibidor - ¿Te sientes mejor?

- Si, muchas gracias Neji-niisan…

- Naruto ya está dando problemas nuevamente.

- Lo escuché… - respondí mirando el suelo, me sentía nerviosa con la presencia de Naruto.

- Si aún no estás lista puedo sacarlo de la mansión sin problemas –dijo tiernamente, una actitud muy rara en él.

- No… creo que es mejor que hablemos….

Con eso, dejaron pasar a Naruto… Neji dijo que usáramos el despacho de mi padre pues ahí nadie nos interrumpiría… ambos comenzamos a caminar, sin embargo Neji detuvo a Naruto y me indico con la mirada que siguiera.

A los pocos minutos llego Naruto, traía una mejilla morada y un poco de sangre en la comisura de los labios, me sorprendí de verlo en ese estado e inmediatamente me acerque a ayudarlo… el tomo mi mano antes de que lo tocara, lo creía como un rechazo, hasta que me jalo hacia él y me abrazo fuertemente, sin parar de pedir perdón por todo lo que había dicho el día anterior.

Dijo que estaba molesto, porque yo no llegaba y algunas personas comenzaron a molestarlo con que yo lo había plantado, que seguramente ya me había arrepentido de estar con él y cosas similares. Además que no había desayunado porque para variar se quedo dormido, por eso fue por algo de comer antes de buscarme. Sabía que había hecho mal y termino empeorando las cosas pero que lo perdonara, que de ahora en adelante yo sería su prioridad sin importar nada, ni siquiera Sakura.

Pasamos hablando casi tres horas aproximadamente, ambos hablando de cómo nos sentíamos y que antes de hacer un caos total teníamos que hablar calmadamente. Con esa promesa quedamos de vernos al día siguiente, pues Naruto había sido llamado por Kakashi-sensei.

Y de nuevo caí, me deje envolver por sus tiernas palabras sin imaginarme que solo era para poder cumplir con su promesa.

Había pasado una semana desde nuestra discusión, y debido al gran escándalo que armo en la mansión casi todo mundo se entero; al pobre le llovieron amenazas al por mayor de parte de todos nuestros amigos, excepto obviamente Sakura. Todos le advirtieron a Naruto que más le valía comportarse, cuidar de mí y no hacerme llorar o de lo contrario le iría muy mal. Esa actitud hacía que yo muriera de vergüenza pues me sentía mal por Naruto, aunque él decía que no importaba que se lo tenía merecido por ser tan tonto.

De nueva cuenta nuestra relación era como miel sobre hojuelas, Naruto volvió a ser más atento y si nos topábamos con Sakura ya no la saludaba tan efusivamente. Muchas ocasiones Sakura trató de llevarse a Naruto con la excusa de que Kakashi-sensei los había mandado a llamar o con que Tsunade-sama quería verlo; para mi sorpresa él decía que iría después de dejarme en casa o solo si yo lo acompañaba, a lo cual ella terminaba molesta y se alejaba.

Aunque sabía que estaba mal no podía evitar sentirme soñada e importante, por primera vez yo era más importante para alguien y que ese alguien fuera la persona que he amado toda mi vida, bueno, era increíble.

Días después tuve que cancelar una de mis citas con Naruto ya que mi padre había vuelto de su viaje y quería verme, no sabía si tardaría demasiado así que opte por decirle a Naruto que yo le buscaría en cuanto terminara. Resulto que el evento era para cuestionarme sobre mi pelea con Naruto, así que no me quedo más remedio que contarle lo que había pasado omitiendo ciertos detalles, mi padre no termino muy contento con mi relato, sin embargo dijo que la decisión de permanecer al lado de Naruto solo era mía y que él me apoyaría cualquiera que fuera la resolución que tomara.

Cuando salí de la mansión me dirigí a Ichiraku, era el primer lugar donde buscaría a Naruto ya que fuera de nuestras citas era el lugar que más visitaba. Al llegar Ayame me informo que Sakura había venido a buscarlo, parecía muy molesta de que Naruto se hubiera ido con su compañera de equipo. Creo que al igual que yo no confía en Sakura, admito que Naruto había comenzado a darme más prioridad a mí que a su antiguo amor como lo creía en ese momento, pero no podía dejar de sentir ansiedad cada vez que estaba cerca de ella.

Seguí recorriendo la aldea en la búsqueda de Naruto, al no hallarlo en los sitios que solíamos frecuentar decidí activa mi barrera de sangre y así acelerar la búsqueda, cuan grande fue mi sorpresa al encontrarlo en la entrada del bosque junto a Sakura. Fue como recibir de nueva cuenta un golpe en el pecho… me acerque lentamente tratando de ocultar mi presencia, sabía que de Naruto sería fácil seguía siendo muy distraído en ese aspecto, era ella quien me preocupaba me detectara.

Dicen que la ignorancia voluntaria a veces es lo mejor, pero yo no pude resistirme y estaba decidida a saber que estaba pasando entre mi novio y la que él consideraba su amiga.

- Naruto, tú sabes lo que siento por ti… -dijo Sakura de forma melosa – Te lo he dicho en más de una ocasión.

- Sakura-chan… ya hemos hablado de esto.

Naruto le había dado la espalda, y comenzaba a alejarse cosa que alivio un poco mi ser mientras sonreía levemente, por fin mi sueño se hacía realidad, él iba a permanecer conmigo porque en verdad me quería… sin embargo, fui ingenua al creer que Sakura se daría por vencida tan pronto. Pues en cuanto Naruto había tomado distancia, ella se arrojo a su espalda abrazándolo.

- Naruto, perdóname por no darme cuenta antes… - le dijo muy cerca de su oído – No quiero perderte.

- No me has perdido Sakura-chan –le respondió Naruto, mientras se giraba a verla y ponía distancia entre ellos.

- Claro que sí, ahora pasas todo tu tiempo con Hinata… ya no te importa Sasuke ni mucho menos yo.

- Sasuke siempre estará en mi mente y hare lo necesario para traerlo de vuelta.

- ¿Y yo?

- Sakura, sabes que siempre te he querido… más allá de una amistad… pero…

- Es por Hinata ¿cierto?

- Así es… yo prometí estar con ella.

- Naruto… yo te quiero… ahora lo sé. Fui una tonta al encapricharme con Sasuke…

- Sakura yo… entiende.

- ¿Qué quieres que entienda? Que Hinata es un estorbo, que es la causa para que estemos separados…

- Pues…

Yo esperaba su respuesta ansiosa, quería que le gritara que era mentira, que él en verdad me amaba y que por esa razón era la que permanecía a mi lado, sin embargo su respuesta nunca llego, parecía confundido… y como dicen por ahí, el que calla otorga…

- ¡Lo ves! Si no fuera por ella podríamos ser felices tú y yo – Puntualizo Sakura mientras Naruto solo esquivaba su mirada.

- Sakura…

- Admite de una vez que solo es un obstáculo para tu felicidad… y esa felicidad siempre he sido yo.

Mientras ella decía esas palabras, se acercaba a Naruto de forma muy provocativa

- S-s-si….

Lo vi titubear ante la cercanía de Sakura, y solo pude ver a Sakura besando a Naruto y como este le correspondía, termine cayendo de rodillas mientras el llanto invadía mis ojos sin poder detenerlo. Mi corazón había terminado de romperse y el dolor de mi pecho era indescriptible, no quería permanecer un segundo más ahí pero mis piernas se negaban a responder. Al ver como se separaban vi como Naruto comenzaba a hablar…

- Sakura… me encantaría….

No pude soportarlo más y salí corriendo de aquél lugar, no quería escuchar a Naruto volver a decirle que quería estar con ella pero estaba atado a mí. Cuando llegue a casa de Kurenai-sensei me encerré en mi habitación y ahí estuve días.

Por lo que supe Naruto fue a buscarme al día siguiente, extrañado de que no nos hubiéramos visto el día de ayer. Yo ya no podía verlo, no quería que el siguiera con esa mentira… la más lastimada era yo. Kurenai-sensei trató de sacarme porque no quería ver a Naruto pero fue en vano, con respecto a ese tema me convertí en una tumba.

Mis compañeros también trataron de averiguar qué pasaba, incluso Kiba peleó con Naruto y fue Neji quien tuvo que pararlos. Entre más insistía Naruto más me escondía incluso deje de entrenar… hasta que Kakashi-sensei en el puesto de Hokage-sama me mando a llamar, orden que no pude negar… tuve que contarle la historia, al menos lo mínimo para que entendiera mi comportamiento. Pese a que lo entendía se negó a dejar que me siguiera ocultando, fue cuando me envió de misión para ser escolta del Kazekage y sus hermanos, quienes venían a afinar los detalles de los próximos exámenes Chunnin, y donde me ofrecieron venir a Suna.

Lo pensé mucho tiempo o al menos a mí me pareció una eternidad, Naruto seguía insistiendo en querer verme aunque yo no entendía porque, si ese día le dijo a Sakura que deseaba estar con ella… supongo que primero quería dar por finalizada nuestra "relación" creo que era algo justo… pero yo no podía soportarlo y por eso preferí escribirle aquella carta y preparar mi viaje a Suna.

Kiba, Shino, Kurenai-sensei e incluso mi padre me reprocharon tal decisión al menos en un principio pues creían que huir no arreglaría nada; por suerte Neji me apoyo al igual que mi pequeña hermana Hanabi, ellos argumentaron que yo necesitaba tiempo para sanar mis heridas y sobre todo para tener la fortaleza y poder afrontar la decisión de Naruto. Sin embargo, Neji agregó que tenía que habérselo dicho de frente pero que me apoyaría en lo que yo considerara necesario, Hanabi bromeo con que era mucho mejor darle una paliza que ella se encargaría de hacerlo y después me buscaría a alguien bien parecido y que supiera valorarme.

Con esas palabras termine de hacer mi equipaje y me despedí de las personas más importantes para mí y que habían estado a mi lado desde que inicie esa travesía… me presente a la oficina del Hokage quien al ver mi decisión trató de detenerme diciendo que no podía huir solo por los obstáculos que había superado miles e incluso peores que el que me estaba alejando del amor de mi vida.

No quise escucharlo más, le dije que no quería volver a llorar y que para eso necesitaba sacarlo de mi corazón cosa que no lograría si Naruto va a estarme rondando todo el tiempo, a lo que él alego que si esa insistencia no me daba a entender que Naruto quería permanecer a mi lado. Repliqué que lo único que él deseaba era dar por terminada esa relación pero que debido a su promesa la mantendría aunque eso lo matara por dentro y yo no estaba dispuesta a ser la causa de su infelicidad, si yo no me iba de la aldea Naruto siempre estaría recriminándose la falta a su promesa y la única manera de obligarlo a ser feliz era que yo misma negará esa promesa y me fuera hasta que él pudiera estar con Sakura…

La joven rubia no sabía cómo reaccionar ante el relato de su amiga, quien después de contar todo aquello respiraba algo agitada, mientras mantenía sus manos sobre el pecho y los ojos cerrados, sorprendentemente no había rastro de llanto al finalizar su historia.

- Hinata… gracias por confiar en mí a este grado.

- No tienes porque agradecer Temari, tú y tus hermanos me han apoyado tanto y creo que es justo que al menos uno de ustedes sepa porque termine aquí.

La joven de ojos luna sonríe levemente a su amiga mientras nota que el rubio y su acompañante han desaparecido, cosa que la tranquiliza aún más.

- Temari, ¿te parece si vamos a entrenar un poco? – pregunta la pelinegra a lo cual la rubia solo asiente mientras ambas se dirigen al campo de entrenamiento para así dispersar lo actualmente confesado.

Por otro lado, cierto joven pelirrojo aún se encontraba en shock ante la revelación que acaba de obtener, amaba a su pequeña, dulce y tierna alumna, pero… ¿desde cuándo? Y más importante aún, ¿por qué nunca se dio cuenta que ella ya estaba enamorada?

Gaara trató de hacer memoria, buscando entre sus recuerdos algún signo de la conducta de su alumna y sobre todo, buscando al posible dueño del corazón de aquella castaña que le había cambiado la vida.

Sumido en sus pensamientos, no se dio cuenta que dos pares de ojos estaban fijos en él, sin siquiera atreverse a cuestionar la presencia del chico ahí. Hasta que él mismo al tratar de irse nota la presencia de los dos castaños…

- Matsuri… -susurra suavemente el pelirrojo haciendo que la castaña se estremezca.

- Ga-Gaa-Gaara-sen… - titubea la joven – Kazekage-sama… -dice finalmente tras recordar las duras palabras de su antiguo sensei – ¿Se le ofrece algo?

El pelirrojo siente un golpe en el abdomen faltándole el aire ante la formalidad de su alumna, aunque luego recordó que él mismo le había dicho que ya no lo era, entonces no debería sorprenderle el trató y sin embargo, le dolía que ella hubiera aceptando tan rápido el cambio. Lo único que sabía hacer para evitar ese sufrimiento era crear una barrera entre lo que lo lastimaba y él… aquella tan famosa "defensaabsoluta".

- Kankuro… me suponía que estabas aquí – dice impasiblemente el kazekage.

- Vaya honor, que te hayas tomado la molestia de venir a buscarme dejando todas tus responsabilidades –responde fríamente el castaño.

- Deja de preocuparte por mi trabajo – dice agresivamente – deberías asegurarte de terminar con el tuya antes de venir a perder el tiempo.

La castaña solo baja la mirada dolida ante las palabras del joven, así que a final de cuentas si la considera un estorbo y una pérdida de tiempo, alguien que no vale la pena.

- Lo que yo haga o deje de hacer te tiene sin cuidado Gaara.

- No si dejas de cumplir tus obligaciones….

- Si como no, jamás te he dejado nada pendiente así tenga que quedarme tiempo extra.

- Pues ya deberías estar en tu oficina.

- Claro, y me vas a decir que viniste hasta casa de Mastu solo a decirme todo esto ¿cierto? – Cuestiona el castaño - ¿Por qué mejor no confiesas que viniste por ella?

El pelirrojo se quedó sin palabras, su hermano lo tomo con la guardia baja pues no esperaba esa pregunta. La cual era cierta, sin embargo su orgullo y su miedo a ser rechazado una vez más no le permitían ser honesto ante tal cuestionamiento.

Por su parte Kankuro sonreía interiormente, había acertado... y podía ver a su hermano pensar en la mejor respuesta para no quedar en evidencia, era lógico, él ya había sufrido mucho y no estaba seguro de los sentimientos de la chica por él aunque tal parece que él ya había comprendido los suyos, por lo que no sabía cómo reaccionar. El castaño miro de reojo a su amiga, quien parecía sorprendida ante lo que acababa de preguntarle al pelirrojo sonrojándose inmediatamente y evitando por todos los medios mirar a su hermano a la cara.

- N-n-no sé de donde sacas esas ideas Kankuro –responde el pelirrojo recuperando el aplomo perdido – Solo vine para poder reprenderte como es debido.

- Hermanito, esa excusa no te queda y se nota la mentira de aquí hasta Konoha y de regreso.

- Kankuro… - murmura de forma amenazante el pelirrojo.

- Si… ya sé, si no me calló me ira muy mal –dice despreocupadamente el marionetista – Pero no me importa si con eso logro que te des cuenta de las cosas.

La castaña al ver la situación comienza a pedir perdón en nombre de Kankuro diciendo que no era su intención incomodarlo a lo que el castaño replica que esa era toda la intención ganándose un golpe por parte de la chica y provocando una leve sonrisa en el pelirrojo al ver a la joven sonrojada y siempre preocupada por él, quizá… aún podía llegar a su corazón, si bien no como él lo deseaba si recuperar a su amiga.

Notas del autor:

¿Qué creen?...

¡Volví!... No me maten por favor, les juro que me tarde por causas de fuerza mayor, aunque la primordial la falta de inspiración… me estanqué un buen rato en este capítulo a pesar de que ya tenía la idea en mi mente no encontraba la forma de plasmarlo….

A eso súmenle que literal casi muero en un derrumbe, díganme ¿cuántas son las posibilidades de que se les caiga un techo en la cabeza? Y mejor aún, vivan para contarlo… pues ustedes no están para saberlo, pero ahí les va… eso fue precisamente lo que me ocurrió… si no me creen, alguien puede verificar en mi Twitter /#!/RavenHiwatari, y ver como ha quedado mi pobre cabecita, luego de 5 puntadas, un esguince en el cuello, contractura mandibular, cervical y dorsal… y según los que vieron el lugar del accidente, fue un milagro que saliera viva de ahí.

Pero bueno, he vuelto y espero que el capítulo sea de su agrado, trate de hacer que valiera la pena tanta espera.

Por fin Hinata ha terminado de contar lo que la impulso a abandonar su aldea, pero ¿en verdad fue la decisión correcta? Cada persona interpreta de forma distinta las cosas, eso no debemos olvidarlo nunca, cada cabeza es un mundo y cada uno puede crear su propia idea de lo que sucedió o cree que sucederá.

También volvimos a ver a Gaara, quien luego de descubrir sus sentimientos no sabe que hacer con ellos, si les digo… Dios los hace y ellos se juntan, ¿verdad Naruto?.

Sé que prometí empezar con los celos de Naruto, pero juro que por más que trate no supe donde meterlos, jejeje, lo siento, en serio… no tardaré en hacerlo, aunque dejaré de prometer cosas para el próximo episodio… que por cierto ya también empecé a escribir, ahora bien, rueguen que nada interfiera con eso y que dejen de caerme techos o ya no habrá quien termine la historia (aunque algo me dice que eso no sería problema y alguno de los queridos lectores continuaran para darle un final =P).

Por ahora eso es todo e igual que cada episodio no me queda más que decir que…

Este fan fic es una producción de Elite4Entertainment"e4e"

Naruto es propiedad de Masahi Kishimoto, este Fan Fic fue hecho sin fines de lucro, solo como entretenimiento y/o cultura.