The finish of the process

Pasaron unos minutos, y mi acompañante reanudo la labor que venia realizando, con una reflexión.

- Parece que por fin llego a la parte que me interesa, ya veremos…

Al despertar, me encontraba en mi habitación, y conmigo estaban Max, el sensei y el señor Aarón.

- Tony ha despertado

- Sensei, me duele todo el cuerpo, ¿que pasa?

- Tenemos que hablar seriamente contigo, Tony

- ¿Sobre qué?

- Mira tus brazos y tus manos, y hallarás la respuesta

- ¿Qué tienen?

Al verlos tatuados, me alarmé, y me quite toda la ropa menos la interior, y vi mi pecho, mi abdomen y mis piernas y pies también tatuados.

- Ahora empezaremos a hablar. Primero, ¿qué recuerdas de antes que te encontrara?

- Me encontraba en un claro rodeado por un bosque, acompañado por un hombre bastante mayor

- ¿Ocurrió algo en particular en ese momento?

- En realidad desde antes, una voz hablaba directo a mi mente, y me instruía sobre lo que tenía que hacer

- Sobre ese punto en particular, ¿recibiste alguna orden sobre tu acompañante?

- Si, que tenia que ganarle en un combate, y yo contaba con la ventaja de que el tenia grilletes de barra en las muñecas y los tobillos

- Ya venimos.

Todos salieron, y yo me senté en el futón, momentáneamente.

- Hasta ahora todo va normal

- Pero pienso que a partir de ahora es que descubriremos el porque el tiene un Ningyoutsukai Hando de tan alto nivel

- Creo que Kyuu tiene razón, Max

- Bien, vamos adentro.

Regresaron a mi habitación, y reiniciamos la conversación.



- Luego que ganaste, ¿qué ocurrió?

- Pase un tiempo como en shock, y cuando volví en mi, en lugar del hombre se encontraba un chico idéntico a mi

- ¿Qué hizo el chico una vez que volviste en ti?

- Me dijo algunas cosas, después me derribo al suelo, después se tapo la boca de una forma rara, me puso las manos en la frente , las levanto con sangre y se despidió de mi

- Entre esas palabras, ¿recuerdas algo aun?

- Me dijo su nombre y algo que había hecho…

- Adelante

- Se llama Danjuro Sakakibara, y es fundador del Hai.Gi., cuerpo auxiliar del AK - OZ

- Volveremos a salir, Tony

- Está bien, mientras me pondré algo de ropa.

Una vez que salieron…

- Ya tenemos el nombre y otra cosa más

- ¿Les suena el nombre de algo?

- A mi no me suena el nombre de nada

- ¿No, Max? Creo algo, pero no es seguro

- Veámoslo, Kyuu

- El apellido Sakakibara era el del clan maestro del viento fundador de la Guardia en el mundo humano, en Japón, pero de ahí a que el sea el fundador del Hai.Gi., eso es lo que me hace no estar seguro

- Eso es razonable

- En todo caso, si el es el fundador del Hai.Gi., eso es un problema

- Pero eso justifica que domine la invocación del Ningyoutsukai Hando de máxima expansión

- Acabo de pensar una idea descabellada

- ¿Cuál?

- La única forma de que sea lo que es, es que haya simulado su muerte para cambiarse de bando

- Eso si es descabellado, ¿cómo un miembro de un clan maestro fundador de la Guardia va a traicionarla apenas en su época de nacimiento?

- ¿Lo ven?


- Ya tenemos lo que buscamos, ahora vamos a darle a Tony lo que tenemos que darle.

Regresaron, paso primero el señor Aarón, después Max y finalmente el sensei cerro la puerta.

- Tony, te explicare que de malo tiene la herida que te hizo Danjuro

- Soy todo oídos, sensei

- Bien, Tony. El Ningyoutsukai Hando es un hechizo que permite al invocador tomar el control físico y mental de su victima. Posee dos particularidades: primero, que se divide en dos partes, y segundo, de su impresión en el cuerpo de su victima emanan efluvios que alteran el estado físico y mental, durando tanto como tan fuerte hayan sido los efluvios. En tu caso, solo estás marcado con la primera parte del hechizo, pero esta extendido a lo largo de tu columna vertebral, con lo cual las probabilidades de ser afectado por efluvios se incrementan. Dentro de tus tatuajes, están unos artefactos que permiten anular los efluvios, una vez aprendas a usarlos. No pude hacer nada sobre la impresión de tu frente ya que no cuento con recursos, así que tendrás que convivir con sus efluvios. ¿Has entendido todo lo que te he dicho?

- Mas o menos, ya lo asimilare

- Yo te enseñare a usar los artefactos de tus tatuajes

- Gracias, Max

- De ahora en adelante, Tony, tu frente, tus brazos y tus manos llevaran vendas, ya que vas a presentarte a la Academia de Shinigamis

- ¿La Academia para que es, señor Aarón?

- En ella, aquellos habitantes del Ryukongai con suficiente poder espiritual entran para adquirir destrezas, habilidades y tácticas de combate para finalmente ser shinigamis. Lo bueno de los artefactos que tienes, es que no solo sirven para anular los efluvios, sino que también sirven para ganar poder espiritual, detalle que te explicara Max mas tarde, después del almuerzo y su siesta. Esta reunión ha terminado.

Termine de vestirme y bajamos al comedor.

- Ya encontré lo que buscaba, pero ahora tengo que saber como es que Tony gana reiatsu, y debería buscar algo reciente sobre estas personas. Seguramente estaba afectado por los efluvios cuando tuvo aquel combate…

Estaba de vuelta en el lugar de donde había salido a empezar mi camino, mas no seria por mucho. Me puse a buscar a Max, y di con el a los minutos.

- Max, quiero realizar una concentración energética

- Está bien que tengas la intención, Tony, pero ten en cuenta que esto te tomará tiempo

- Creo que tengo suficiente, pero ajustado, así que vamos…

- Bien, te acompaño a bajar.



Fuimos caminando hasta una puerta cerrada especialmente, Max la abrió, pasamos, cerramos, y entramos a un ascensor que se encontraba en esa habitación. Bajamos por un tiempo, hasta que el ascensor se detuvo, salimos y nos encontramos en una excavación gigantesca, con suelo, paredes y techo arreglados, y el aire se encontraba lleno de espiritrones.

- Bueno, ya tú sabes como es estar aquí, así que me voy.

Max volvió sobre sus pasos, y yo me dirigí hacia un lugar de la excavación donde estaban un futón listo para usar y una mesita. Me quité mi uniforme, me quedé en fundoshi y me senté en el futón con las piernas estiradas y juntas, el torso inclinado hacia atrás, y los brazos apoyando. Cerré mis ojos, los sellos de mis tatuajes se iluminaron, y mi reiatsu empezó a salir, juntándose en el aire. Mientras el reiatsu salía, mi cuerpo empezaba a verse más delgado, y estuve descargando mi reiatsu hasta que estuve seguro que estaba todo fuera de mi cuerpo. Me recline totalmente, para realizar el proceso inverso, pero además absolutamente contrario en su duración, ya que tenia que hacerlo con mucha calma, procurando manejar debidamente mi reiatsu en ese momento crucial en la concentración. En la mesita estaba un cronómetro, que me permitía constatar la duración de la segunda fase cuando quisiese. Más estuve sin verlo hasta que terminé, y constaté que había utilizado más de setenta horas en el proceso. Todo mi cuerpo, menos mis hombros, espalda, abdomen y muslos, y parcialmente mis brazos, habían sido objeto visible de la concentración, mostrado por el menor volumen que poseían en ese momento. Pasé a un pozo de aguas termales no muy lejos de allí, por unos minutos, salí, me puse de nuevo el uniforme, y se abrió la puerta del ascensor.

- Ya estoy listo, Max

- Bien, Tony, subamos para que comas algo y te vayas a tu cuartel.

Y en ese momento, mi acompañante se detuvo.

- Ya con esto me parece suficiente. Esos artefactos que lleva dentro de sus tatuajes le confieren la misma habilidad que poseían los seres que fueron muertos poco tiempo antes de la Gran Guerra, pero, esto del "sótano", probablemente sirva para mas gente que es como el… y el hombre que lo acompaño a entrar y salir de ahí debe tener que ver bastante en el asunto. Ahora solo hay que estar pendiente de sus movimientos.