Capítulo 9.
Tsubasa estaba intentando no frustrarse más de lo estrictamente necesario. Aparte de que sus compañeros seguían brillando por su ausencia debido a las reglas exigentes de Gamo, su novia estaba volviéndolo loco con lo de la boda, y aparte de eso estaba Aki Yamazaki.
¿Quién era ella? ¿De dónde venía? ¿En dónde se encontraría en esos momentos y por qué Tsubasa se había obsesionado con ella con solo verla? Fue tan solo cuestión de minutos, Tsubasa y Aki no tuvieron la oportunidad más que de cambiar unas cuantas palabras, pero aun así ella le había causado más que nada una profunda impresión.
Sobre todo, porque le recordaba a Sanae.
¡Qué manía en seguirla recordando! Tsubasa se decía que ya debía dejar de pensar en Sanae, ella había sellado su destino al dejarlo plantado en Brasil. Pero bueno, uno no suele olvidar tan fácilmente al amor de su vida y quizás era por eso que Tsubasa creía ver a Sanae en cada mujer que se le ponía enfrente pero... Aki se le parecía demasiado...
De momento, al verla, Tsubasa estaba casi seguro de que esa hermosa chica era Sanae, pero cuando la joven le dijo que se llamaba Aki Yamazaki y que conocía a ninguna Sanae Nakazawa, Tsubasa se decepcionó muchísimo. Además, Lily no dio oportunidad de que ninguno de los dos intercambiara más palabras de las necesarias aquella vez.
No bien Aki acababa de decir su nombre y Tsubasa de decirle que estaba encantado de conocerla cuando Lily salió al ataque.
Disculpa, ¿y tú quien eres?.- Lily de inmediato se colgó del brazo de su prometido.
Aki Yamazaki.- repitió la chica.- Y solo saludaba a este chico de pasada, no me interesa nada más con él.
Pues más te vale.- replicó Lily, tomando con más fuerza a Tsubasa del brazo.
No seas paranoica.- gruñó Aki.- Tu novio no me interesa, lo acabo de conocer y dudo que lo vuelva a ver alguna vez.
Con este comentario, Tsubasa se sintió un poco decepcionado, pero se dijo que por algo las cosas pasaban. En ese momento, Kumi apareció de la nada y dijo que Aki era una pariente lejana suya que estaba viviendo con su abuela y que había ido con Kumi y Yukari porque quería conocer Tokio. Tsubasa vio a Aki asentir, aunque sus ojos oscuros mostraban algo de sorpresa mal disimulada.
¿Y qué pasó con...?.- Tsubasa quería preguntar, pero al mismo tiempo no se quería arriesgar con Lily agarrándolo con tanta fuerza del brazo.- Bueno, con...
Se quedó con la abuela de Kumi.- fue Yukari la que preguntó.- Necesitaba cambiar de aires y le gustó aquel lugar.
Ah... .- musitó Tsubasa.
Ahora, si nos permites.- Kumi esbozó una enorme sonrisa y tomó a Aki por el brazo.- Nos vamos, tenemos cosas que hacer.
Hasta luego.- Yukari se despidió de Tsubasa y Lily, al tiempo que a ésta la miraba de arriba abajo.
Fue un placer.- le dijo Tsubasa a Aki. Ésta nada más lo despidió con un gesto de la mano.
Obvio, Lily solo estaba esperando a que ellas se fueran para comenzar a interrogar a su novio. Bueno, eso era obvio, Tsubasa había cometido el error de dejar a su presumida y vanidosa novia por otra chica, enfrente de las cámaras de los reporteros, los cuales afortunadamente ya no se veían a la vista.
¿Quién era ésa?.- Lily puso las manos en jarras.
Aki Yamazaki, tú la oíste.- respondió Tsubasa, fingiendo demencia.
No te hagas él inocente.- replicó Lily, enojada.- Vi como la miraste, ¿la conoces o qué?
No.- negó Tsubasa, con sinceridad.- Y si quieres que te sea sincero, le hablé porque la confundí con alguien más...
Fue por esa Sanae Nakazawa, ¿cierto?.- esta respuesta hizo enojar aun más a Lily.- De seguro, la confundiste con ella.
Por idiota, Tsubasa tuvo que soportar otro desplante de Lily por culpa de Sanae; la mexicana le reclamó a su prometido que aun estando a punto de casarse, después de tantos meses y aun después de que Sanae lo dejó botado en Brasil, él siguiera pensando en ella. Tsubasa intentó decirle a Lily que no, no confundió a Aki con Sanae, pero ni siquiera lo intentó. Él sabía que Lily no iba a creerle. Así pues, Tsubasa tuvo que esperar a que a su novia se le pasara el coraje para después intentar contentarla con algo que le gustara.
Pero Tsubasa sabía que, aunque lo intentara, no iba a poder sacarse a Aki Yamazaki de la cabeza tan fácilmente.
Planeta Tierra llamando a Tsubasa.- le dijo Ryo Ishizaki.- ¿En dónde andas?
Pensando en Misaki, Hyuga y los demás.- mintió Tsubasa.- Me preocupan, espero que consigan regresar a la selección.
Lo harán, ya los conoces.- replicó Ishizaki, riéndose.- Así que mejor preocúpate por las eliminatorias.
Tienes razón.- asintió Tsubasa.- Vamos a entrenar.
Por cierto que, a ver si luego nos presentas a tu novia.- comentó Mamoru Izawa, como quien no quiere la cosa.- No hemos tenido el gusto de conocerla.
Querrás decir, "prometida".- lo corrigió Kisugi.- Qué curioso que ninguno de nosotros la conozca.
Verán a Lily esta noche.- replicó Tsubasa.- Habrá una breve reunión en la casa que Lily rentó, ella también quiere conocerlos. A todos.
Vaya, pues gracias.- sonrió Ishizaki.- Comida gratis, nadie le dice que no a eso.
Tsubasa ya no respondió y prefirió continuar con el entrenamiento. Él estaba seguro que en algún momento sus amigos iban a preguntarle el por qué botó a Sanae para casarse con una cantante extranjera, y mientras más tiempo se tardaran en preguntarlo, mejor.
Además, lo más urgente en ese momento era el reto que el entrenador Gamo le había impuesto a los siete jugadores desterrados, Hyuga, Misaki, Jitto, Nitta, los hermanos Tachibana y Soda. El día en que Gamo los sacó de la selección, estos siete jugadores se habían enfrentado a un equipo de jugadores especiales formado por el propio Gamo, llamado el Real Japan Seven, los cuales vencieron al equipo formado por los siete desterrados. Gamo entonces les dijo a Hyuga, Misaki y los demás que solo tendrían un cierto plazo para mejorar su estilo de juego e intentar volver a la selección. Si ese plazo se vencía y los jugadores no regresaban, el Real Japan Seven se quedaría con los puestos vacantes. Era por esta razón por la cual Tsubasa estaba preocupado; si sus amigos no le ponían el suficiente empeño, quizás sus amigos se quedarían sin la oportunidad de jugar en el próximo mundial...
------------------------------------------------------------------------------------------------------
Taro se había marchado por un tiempo, intentando encontrar un nuevo estilo de juego que le permitiera jugar individual, sin la presencia de Tsubasa. Gamo le había reclamado a Misaki que él no era capaz de jugar solo, que sin Tsubasa no era nada y Taro sentía que quizás el entrenador tenía algo de razón. Así pues, el joven decidió viajar un poco con su padre, viendo otros estilos de juego, buscando un tiro especial o alguna táctica nueva que le permitiera reincorporarse a la selección. No tenía mucho tiempo, así que Misaki decidió abrir al máximo sus sentidos para aprender al máximo.
Y en parte también porque él tenía que estar alejado de Alex... Taro nunca quiso que las cosas sucedieran así, nunca pensó que su familia se tomaría tan mal su relación. Bueno, que después de todo Touya tenía razones para enojarse, después de encontrarse a Taro y a Alex en la cama, pero aun así, los Wakabayashi no tenían derecho a tratarlo como si fuera un criminal... Alex, sin embargo, le dijo que ella hablaría con Genzo y que trataría de convencerlo de darle su ayuda. La chica confiaba en el criterio de su hermano y tenía fe en que Genzo los ayudara a Taro y a ella, pero Misaki no estaba tan seguro de eso. Taro creía que su amigo no estaría tan feliz de saber que su hermana andaba a escondidas con él.
Confía en mí, convenceré a Genzo.- le dijo Alex a Taro, por teléfono.- Te quiero.
Y yo a ti, Alex.- murmuró Taro.- Te extraño muchísimo.
Te veré pronto.- dijo ella, decidida.- De alguna u otra forma, pero he de estar contigo, hemos de estar juntos...
Fue esta promesa lo que mantuvo a Taro con esperanzas. Mientras tanto, él viajaría un poco. En un puesto humilde, en un viaje por Grecia, Misaki vio una cruz de estilo griego, un poco sucia pero él se imaginó a Alex usándola y se decidió a comprarla, por unos cuantos euros. Ya Taro después se encargaría de limpiarla y de entregársela a Alex cuando tuviese la oportunidad de volver a verla...
Alex, a su vez, se la había pasado largo rato discutiendo con Genzo. El joven sabía que no tenía que creerle todo a Touya, porque su hermano era el más venenoso y cizañoso de todos los Wakabayashi y Genzo bien sabía que solía exagerar, pero aun así, él no estaba muy de acuerdo con la relación de Alex y Taro. Sobre todo, porque ambos se habían esforzado mucho por ocultársela.
Pensamos que si te lo decíamos, te ibas a enojar.- comentó Alex, intentando justificarse, a ella y a Misaki.- No creímos que te fuera a gustar la idea.
¿Y no se les ocurrió pensar que menos me iba a agradar el descubrirlo por otra persona?.- cuestionó Genzo.- Y ni hablar de lo que hubiese pasado si hubiera sido yo el que se los encontrara juntos, Alex. Sé que Touya exageró, pero creo que es lo mejor.
Sé que estás enojado por no haber confiado en ti y lo entiendo.- suspiró Alex.- Pero bueno, ¿no hubieras hecho tú lo mismo?
No.- negó Genzo.- Yo no oculto mis relaciones amorosas.
¿Cuáles? Ni tienes.- replicó Alex.
Genzo la miró con cara de "hello con tu hello". Alex soltó una risita nerviosa.
Solo bromeaba, hermanito.- trató ella de componerle.- Pero en serio, Taro y yo queríamos mantenerlo oculto, no queríamos que ninguno se enterara porque temíamos que no lo fueran a aceptar. Él es un muchacho humilde y pues...
No me salgas con eso, Alex.- la cortó Genzo, de inmediato.- Eso no tiene nada que ver y lo sabes. Misaki ha sido mi amigo sin importar si tiene dinero o no. lo que estuvo mal aquí es que no tuviste la madurez o confianza para decirme la verdad, además de que estuviste con Misaki en la casa y eso es otra cosa que no debiste hacer. Lo siento Alex, pero estoy de acuerdo con Touya y con nuestro padre. Lo mejor será que no vuelvas a ver a Misaki; papá te conseguirá un lugar en Oxford, así que te irás a Inglaterra dentro de poco.
¿Oxford?.- Alex casi gritó.- ¿Inglaterra? ¿Se volvieron todos locos o qué? Yo no quiero ir para allá, ¿qué hay del patinaje?
Puedes seguirlo practicando allá.- replicó Genzo, sin inmutarse.
¡Esto es una locura!.- gritó Alex, poniéndose de pie.- ¡Es muy injusto lo que estás haciendo!
Mira, Alex, es lo mejor.- Genzo miró a su hermana con mucha tranquilidad.- No soportaría que mi mejor amigo y mi hermana tuvieran problemas por una relación que fracasó.
¡Lo nuestro no va a fracasar!.- Alex no se lo podía creer.- ¡Taro y yo nos queremos!
Lo siento, Alex.- el tono de Genzo fue terminante.- Pero la decisión está tomada y aun eres menor de edad, así que todavía debes seguir las reglas.
Alex estuvo a punto de contestar a eso, pero se quedó callada. Sabía que su hermano no iba a cambiar de parecer y que su familia era lo suficientemente poderosa como para conseguir su cometido, así que de momento decidió ceder. Ya se le ocurriría algo después, aunque iba a necesitar ayuda para eso... La chica recordó entonces que esa noche habría una pequeña reunión, en donde Lily se presentaría como la prometida de Tsubasa ante los amigos de él, y Alex supo que ésa era su oportunidad. Si pensaba escapar al yugo familiar, lo mejor sería que lo hiciera esa misma noche...
Genzo, a su vez, pensaba en la mentada reunión de esa noche, y en lo que Sanae diría si se llegaba a enterar de que su rival de amores estaba en Japón. Bueno, que a esas alturas ella ya debería de saberlo, todos los periódicos se encargaron de difundirlo por todo Japón. Pobre Sanae, ella no se merecí esto, y mucho menos por alguien como Lily Del Valle; ahora que Genzo ya conocía a le mexicana, se daba cuenta de que ella no era más que una niña mimada, alterna y caprichosa, y no podía entender qué demonios vio Tsubasa en ella. Y era ésta duda la principal razón por la cual Genzo iría esa noche; él quería conocer el motivo por el cual Tsubasa había dejado a Sanae y, si era el que Genzo sospechaba, se encargaría de poner las cosas en claro esa misma noche.
------------------------------------------------------------------------------------------------------
La reunión de esa noche era más o menos privada y pequeña; nada de reporteros, nada de cámaras, y solo los amigos más cercanos de Tsubasa, en la no tan humilde casa que Lily había alquilado para ella, Elieth y Melissa durante el tiempo que estarían en Japón. Lily se cambió de ropa al menos unas seis veces, quería verse despampanante ante los amigos de Tsubasa.
Quiero que todos se den cuenta el por qué Tsubasa dejó a su anterior novia.- le decía Lily a Elieth.- Que sepan que soy mejor que esa Sanae Nakazawa.
Eso es pecar de vanidad.- comentó Eli.- Y de orgullo.
Eso es decir la verdad.- replicó Lily.- Además, no me molesta lucir mi belleza.
Elieth elevó sus ojos al cielo; cuando Lily se ponía así, mejor era darle por su lado. Eli decidió irse a arreglar también, aunque no le veía el punto ya que ella no estaba tan interesada en quedar bien ante los amigos de Tsubasa, pero bueno. Melissa apareció y le informó a Lily que la comida estaba lista, y la chica sonrió satisfecha. Como detalle para Tsubasa, Lily había pedido a Melissa que preparara comida brasileña para sus amigos. Eso la haría quedar bien ante ellos.
El caso es que Tsubasa llegó poco después y entre él y Lily se dispusieron a recibir a sus amigos, los cuales fueron llegando y conociendo a Lily, haciendo comentarios sobre su belleza y elegancia, aunque más de uno estuvo de acuerdo en que la chica se pasaba de altanera.
¿Y a quién le importa si es altanera?.- cuestionó Ishizaki.- ¿Qué n vieron que es preciosa?
Si te gustan las brujas bellas, supongo que está bien.- comentó Genzo, quien en esos momentos iba llegando en compañía de Alex.
Hablas como si ya la conocieras.- observó Izawa.
Ya tuve el placer.- gruñó Genzo, con sarcasmo.- Esa chica es una niña mimada, es odiosa y detestable.
A mí también me da gusto verlo, señor futbolista.- le dijo Lily, en esos momentos.- Y también me dará gusto decirle que el sentimiento es mutuo. Veo que al menos cambió sus fachas por algo más decente, pero déjeme decirle que aunque el mono se vista de seda, mono se queda, y aun cuando se ponga ropa de calidad, sigue teniendo esa facha de camionero que al parecer no se le puede quitar con nada.
Y a ti, las ínfulas de princesa no se te van.- replicó Genzo, enojado.
Lily iba a replicar cuando se dio cuenta de que había tres indeseables invitadas llegando en ese momento: Yukari, Kumi y Aki, las tres arregladas como para una fiesta, aunque la que más llamaba la atención era Aki. De inmediato los chicos los rodearon y entonces Lily desvió su atención de Genzo para dirigirla a Tsubasa.
¿Qué hacen ellas aquí?.- cuestionó Lily, enojada.
No lo sé.- confesó Tsubasa, con sinceridad.
No mientas, tú las invitaste.- replicó Lily.- ¿Cómo te atreviste?
Perdón.- Ishizaki se acercó a la pareja, algo avergonzado.- Tsubasa, espero que no te moleste que haya invitado a Yukari y a Kumi, ellas se enteraron de esta fiesta y pues dado que ambas son amigas tuyas, quisieron estar presentes.
No importa, Ishizaki.- Tsubasa asintió.- Me alegrará que conozcan a Lily.
¿Y qué hay de ésa?.- Lily señaló a Aki, sin quitar el dedo del renglón.
Pues ésa tiene su nombre.- intervino Kumi, muy digna.- Y la trajimos con nosotros porque es pariente mía, vino con nosotras a esta parte del país y no la íbamos a dejar sola.
Pues sí, pero aquí quien invita soy yo.- Lily confrontó a Kumi.- Y no es cortés el presentarse a una fiesta sin invitación. No son bienvenidas aquí y eso ya deberían saberlo, son amigas de esa tal Nakazawa.
No tienes por qué hablarnos así.- dijo Sanae, metiéndose ya que no iba a permitir que alguien hablara mal de sus amigas.- Está bien que llegamos sin avisar, pero sí fuimos invitadas, Ishizaki nos invitó y él es amigo de Tsubasa. Además, si quieres que nos vayamos simplemente dilo y no nos trates como si fuéramos inferiores.
Lily iba a responderle a Sanae de muy malas pulgas, pero Tsubasa la tomó por el brazo y la condujo aparte. Los invitados los vieron discutir un rato, y al final se dieron cuenta de que Lily tuvo que ceder.
Como quieras.- gruñó ella, en portugués, tras lo cual se desapareció para ir a ver a qué hora se iba a servir la cena.
Lamento el inconveniente.- le dijo Tsubasa a sus amigos, a manera de disculpa.- A Lily le molesta que la tomen por sorpresa, pero está de acuerdo en que ustedes se queden.
Los demás, incluidas Yukari, Kumi y Sanae, sonrieron y la reunión continuó como si nada. Tsubasa, muy íntimamente, le agradecía a Ishizaki que hubiese invitado a Kumi, porque solo así pudo volver a ver a Aki Yamazaki...
Notas:
El detalle de la cruz griega de Taro a Alex es idea original de Maderique, yo solo le pedí permiso para mencionarlo en este fic nn
