Advertencia: En lo personal mi angeloid favorita es Nymph, pero aún así no veo pérdida alguna con ninguna de las otras chicas que habían estado enamoradas de Tomoki.
Capítulo 10: Arrepentimiento
Los cuatro estarían aún por cerca de media hora llorando cerca del cuerpo de Ikaros, aún sin comprender el propósito que pudiese haber sugerido Nymph. El terreno ya se había tornado fangoso a causa de la torrencial lluvia que se negaba a aminorar, y sugería que era ya la hora de regresar a casa. Astrea se encargaría de cargar a Ikaros durante el regreso, pero tiene algunas dificultades para hacerlo sola a causa de tener una sola mano, por lo que Nymph y Tomoki le ayudarían en el proceso de levantarla. Sohara en cambio solo se dedica a ver con gran amargura la creación que no había concebido en un inicio, y aquello miraba con satisfacción a su creadora.
Sohara: ¿Por qué hiciste todas aquellas atrocidades?- preguntaba con voz queda la copa G.
Pastel: Es obvio que lo hice por usted, ama- respondía con voz de complacencia la cosa poseída, creyendo que la castaña estaría feliz-. Usted me trajo a este mundo para que yo la vengara ante todos aquellos que la han subestimado, y también para que nunca más haya nadie que se atreva a burlarse de usted.
Sohara: ¡YO NO QUERÍA QUE NADA DE ESTO PASARA!- explota de repente la castaña nuevamente con su rostro bañado en lágrimas- Tú no eres más que otro gran error de mi parte, o mejor dicho, eres el error más grande que haya cometido en toda mi vida. Causaste demasiado daño a gente que no tenía nada que ver en esto, y también has dañado a mis amigos. Tú no eres nada de lo que me pueda sentir orgullosa en lo más mínimo, sino más bien avergonzada.
La cosa poseída veía perplejo a su creadora, no entendía cómo ahora le decía que lo que había hecho por ella estaba completamente mal. Eso negaba completamente el propósito por el cual existía, y negaba completamente todo lo que había hecho.
Pastel: ¿Pero qué está diciendo, ama?- la cosa poseída empezaba a dejarse llevar por la rabia y la frustración- No me diga que justo ahora va a negar mi existencia, así como también va a negar todo esto. Esto que he hecho ha sido desde un principio por usted y por nadie más, no puede sencillamente negarlo todo.
La lluvia seguía cayendo sobre ambos, ahora solos porque ya los demás se habían ido con el cuerpo de Ikaros. Las lágrimas de Sohara se hacían notar demasiado bien entre el agua del cielo que había bañado su rostro una y otra vez. El pastel no podía entender qué había hecho mal entre todo lo que hizo. Siempre creyó que matar y hacer sufrir a otros era la verdadera razón que Sohara había puesto en su creación, y aún en ese instante creía lo mismo. Se negaba a creer en otra cosa, matar era su propósito, aunque su propia creadora lo negase.
Sohara: Ikaros-san era una de mis más cercanas amigas- continúa la castaña subiendo su vista al lluvioso cielo-. Ella me ha ayudado en tantas cosas. Pero ahora no será más así, no comprendo cómo puede ser posible que una carta defectuosa pudiese retorcer mi deseo de esa forma tan abominable. Jamás hubiese deseado matar enserio a nadie, especialmente a Tomo-chan, Ikaros-san y a todos mis demás amigos, nunca lo hubiese hecho. Pero ahora que ha ocurrido, uno de nosotros falta, y nunca podremos tenerla de vuelta. Me duele demasiado este error- la castaña llora con amargura, mientras que el pastel seguía viendo todo como que su creadora debía ser vengada.
Pastel: Por favor suélteme, ama. Usted sabe mejor que nadie que tenemos el poder de llevar su capacidad y su mérito a lo más alto, como lo merece.
Sohara: ¡CÁLLATE! ¡NO QUIERO VOLVER A ESCUCHAR NADA DE LO QUE SALGA DE TU INMUNDA BOCA!- la copa G se aleja dando algunos pasos hacia atrás mientras recrudecía su llanto y su dolor.
Hubo un largo rato de silencio entre la chica y su maligna creación que sólo era escondida por las gotas de lluvia chocando contra el suelo fangoso. Sohara sólo dio otra mirada llena de amargura y odio hacia lo que hizo y luego dio media vuelta para abandonarlo, sin contar que el pastel lograría zafarse de la espada que lo aprisionaba y la apuñalara por la espalda.
Sohara: ¿Pero... que...?- la castaña cae de rodillas en el suelo, mientras veía su propia sangre cubrir sus piernas.
Pastel: Usted acaba de despreciarme, lo que significa despreciar su propia cocina. Mi misión es asesinar a cualquiera que subestimara sus habilidades en la cocina, sin importar que sea usted misma o sus amigos, nada de eso me detiene- la cosa poseída atraviesa completamente el pecho de la chica con la espada, asegurándose de atravesar el corazón.
Sohara: Tomo... chan...- la castaña cae al suelo, ya había perdido la conciencia.
La creación malévola de Sohara saca con crueldad la espada de la chica, ya tenía una nueva arma para seguir matando a sangre fría a cualquiera que creyera pudiera ver como menos que perfecta la cocina de su ama. A causa de su reducido tamaño le costaría llevar su espada, pero ya encontraría la forma de solucionarlo.
Residencia Sakurai
Ikaros yacía en el futón de Tomoki, a la vista de los tres presentes que todavía se sentían profundamente dolidos, preguntándose porqué no pudieron hacer más para evitar aquella catátrofe. Tomoki se dirige al baño para desahogar su pena en soledad, pero no toma en cuenta a Nymph, quien poco después que él se levanta para ir a hacerle compañía. Sólo quedaría Astrea velando el cuerpo de la pelirrosa mientras se preguntaba qué sentido tenía su muerte, y también cubriendo con su única mano la muñeca cercenada.
Baño
Tomoki estaba en la bañera hecho bolita por la depresión de tenía, había perdido a alguien muy importante en su vida y no había forma de recuperar a ese alguien. No se da cuenta cuando alguien lo abraza desde atrás, una angeloid peliazul que lloraba recostada a su espalda.
Nymph: No llores más Tomoki, sufro mucho más cuando estás llorando. No sufras más- la peliazul no veía caso a mostrarse dura o indiferente esta vez, eso no haría más que empeorarlo todo.
Tomoki: Nymph...
Nymph: Yo... yo te amo, Tomoki. Me duele cuando veo que sufres de esta manera, me duele no ser capaz de aliviar tu dolor por más que lo desee, me duele ser tan inútil para ti y los demás. Alpha tampoco hubiese soportado que sufrieras tanto, así que no llores más, todavía tenemos mucho que hacer por Alpha, para que su muerte no haya sido en vano.
El pelinegro se queda en silencio un momento, tratando de asimilar lo que le había dicho la peliazul. Lo que dijo tenía sentido, no podían sólo llorar por más grande que fuese el dolor que lo atormentaba por dentro, debía hacer algo que le permitiera aliviar ese dolor, y eso era saber cómo fue que Ikaros se dejó atacar así como así. No se percató cuando Nymph tomo su mentón para que girara su vista hacia el rostro de la tsundere. El beso iniciaría con ambos viéndose a los ojos, lagrimeantes aún, enrojecidos y brillantes, pero que permitía ver con mayor claridad que nunca cuáles eran los verdaderos sentimientos de Nymph. No eran sólo palabras lo que había dicho Nymph, ahora lo había demostrado, sin importar que eso pudiese haber resultado vergonzoso en extremo en otro momento más alegre. Sólo el sonido de un timbre interrumpiría aquel beso.
Tomoki: ¿Pero de quién se trata?- pregunta completamente desencajado el humano.
Entrada
Astrea: Ya voy, ya voy- la rubia abre la puerta y se encuentra con que había llegado Mikako.
Mikako: Es bueno ver que estar aquí, Astrea-chan- sonríe con amabilidad la yandere-. Tengo que hablar sobre algo muy serio con Sakurai-kun, ¿está en la casa?
CONTINUARÁ...
Me he tardado mucho en subir este capítulo por varios factores, llámese falta de inspiración, irregularidades en el internet en los últimos días, compromisos con otros fics, un reto que aún debo cumplir, remodelación de mi casa, y otras cosas más, pero igual aquí lo tengo, y sólo habrá una batalla más antes de que este fic termine. Favoritos, reviews y follows son ansiosamente esperados, muy pronto asumiré otro fic, por lo que procuraré ser rápido con los últimos capítulos.
Hasta otra
