Capítulo Final

La conversación con Greta y Bree me dejó agotada. Por no mencionar que me había envalentonado con bourbon y cerveza. Al día siguiente mi cabeza daba vueltas. Al menos no era la única con sensación de resaca. Salimos a almorzar, todos con gafas de sol y tratando de hablar lo menos posible. Caroline y Bonnie conversaban a ratos de lo grandioso que había sido el paseo al jardín botánico y al acuario.

- No recuerdo mucho lo que sucedió ayer – dice Dean con una mirada confusa – ¿Alguien recuerda algo?

- Solo recuerdo la tercera ronda de golpeaditos de tequila – miento – aunque podemos repetir el día hoy… ¡pero sin tequila esta vez!

- No recuerdo el tequila – dice Bonnie con una mueca extraña – pero bueno, tenemos hasta mañana para hacer nuevos recuerdos…

- Tengo que ir a ver al Sheriff, si no mamá es capaz de poner un equipo de rastreo en nuestra búsqueda – bromea Caroline

13 días. 13 días me restan para averiguar el sitio.

Pasamos una tarde agradable de compras por Bill Hallman… pobre Dean, tuvo que cargar las bolsas que compraba Caroline… después nos arrastró al centro comercial Lenox Square… la verdad mi mente no estaba en las compras… estaba en él.

Cada vez que pensaba en él, los costados de mi frente dolían, como si un maldito dolor de cabeza me amenazara. Al menos ahora no perdía el conocimiento como en un comienzo.

Bonnie sugirió ir a tomar helado mientras Caroline asaltaba las tiendas de moda. Dean suspiró aliviado, al parecer no es lo suyo cargar bolsas de compras. Por fortuna alquiló un coche para este fin de semana, y tiene un impresionante y amplio maletero. Un buen auto para ser tan antiguo. Claro, Caroline esperaba que alquilara un Ford Fiesta, pero Dean terco como él solo, se decidió por un Impala del '67.

Nos sentamos a disfrutar de nuestro helado mientras Caroline continuaba comprando desenfrenada. Dean me observa en silencio. Bonnie nos deja solos, recuerda que debe comprar un par de encargos de su abuela.

- Has estado bastante callada las últimas horas, Elena – inquiere Dean de pronto

- Solo no tengo ánimos de conversar – y es cierto. Ahora en lo único que puedo pensar es que el tiempo se me está acabando y no puedo ligar un sitio con mi vida pasada y presente. ¿Por qué todo es tan complicado?

- ¡Elena! – Dean me sacudió ligeramente - Te estoy hablando desde hace 10 minutos y no contestabas… me estas preocupando… - dice Dean con cara de alivio al ver que al menos le estaba prestando atención

- Perdón, es que me acabo de acordar que no llevo obsequios para mis papás y Jeremy… voy a buscar algunos recuerditos en aquella tienda – digo señalando la primera tienda que veo de frente

- Dudo que a Grayson y Jeremy les interese recibir un "recuerdito" de Mac… vamos, te acompaño a una verdadera tienda de recuerdos

Nos levantamos y Dean me toma de la mano. Aparto mi mano de golpe… no quiero que me toque

- ¿Qué pasa Elena? Pensé que estábamos progresando aquí…

- Dean, no me malentiendas, pero necesito clarificar mis pensamientos, ¿me entiendes, verdad? – dije poniendo mis brillantes y enormes ojos marrones en una súplica

- Entiendo Elena, yo estaré aquí esperando por ti…

Pobre chico en serio, es guapo, podría tener a la chica que quiera… pero no a mí. Mi corazón tiene dueño… y pronto volveré a él…

Pasamos a temas más triviales, como escoger el recuerdito para Jeremy y mi padre. Mamá estará feliz con algún recuerdo del mundo de Coca-Cola, al que iremos mañana por la mañana.

Nos reunimos con Caroline y Bonnie, a quienes les falto poco para poner ruedas a las tiendas. No entiendo como pueden ser tan consumistas. Nos vamos al hotel para prepararnos para nuestra última noche en Atlanta. Nos arreglamos y salimos escoltadas por un sonriente Dean. Fue una noche tranquila, fuimos al Northside Tavern, atraídos por la oferta de grupos de blues en vivo. Regresamos al hotel pasadas las 2 de la madrugada, pero para mi no importaba… significaba un día más cerca de Damon.

Nuestro vuelo de regreso a casa estaba programado para las 16.30 hrs. Nos daba el tiempo suficiente para conocer el museo de Coca-cola y comprar algún recuerdo para mi madre.

El vuelo transcurrió sin problemas, en el aeropuerto nos esperaban mis padres, Liz y Sheila. Di una sonrisa a Sheila, quien de inmediato comprendió que algo había sucedido. Llegue a casa y todo era normal… cenamos y me fui a la cama. Mañana podré ir a ver a Sheila. Y ya solo me restarán 12 días…

.


Querido Diario:

Los últimos días han sido de locos. He estado en su mayor parte con Sheila. Le pedí a Dean 2 semanas para pensar. De eso han pasado 5 días. Cuando el plazo acabe, yo ya no estaré aquí.

Sheila me ha explicado como será todo esto, hemos incluso, realizado "simulacros". Nada puede fallar. No puedo dudar. Hoy en la tienda de deportes me miraban extrañados. No entendían para que una chica flacucha como yo necesitaba una pesa de 20 kilos. Solo yo me entiendo, y fui feliz al recibirla. Mis padres creen que entreno mi cuerpo para olvidar el último tiempo. La verdad debo entrenarme para encontrar mi destino.

Con Sheila estuvimos un tiempo buscando mi sitio. Y todas las pruebas me llevan a presumir que lo encontramos. No hay vuelta atrás. Mañana es el día. Mañana lo veré nuevamente.


.

.

Despierto. Estoy en mi propia cama. ¿Cómo llegué aquí? Me sentí ahogar… el agua fría rodeaba mi cuerpo, y las pesas impedían que saliera a flote… y fui feliz. Al fin estaría junto a él. Pero algo no salió bien… Están mis papás, Jeremy, Jenna… Caroline, Bonnie, Matt… y Dean. Me miran y sonríen. No. No puede ser… no funcionó… era el sitio… el Puente Wickery… siempre ha sido el sitio… allí perdí a mis padres… allí me salvo Stefan… Allí caímos con Matt después de la maniobra de Rebeka… de allí me sacaron cuando entré en esta vida que no quiero…

- Elena, ¿porque no aceptaste esta vida? Podríamos haber sido todos tan felices –dice papá abrazando a mamá

- Yo no sufriría, sería feliz, quizás un pintor famoso o un artista de rock – me dice Jeremy con tristeza

- Yo habría conocido a alguien… y tal vez formaría una familia – me reprocha Jenna

- Yo no sería un vampiro y podría tener a mi padre conmigo… lejos pero vivo – señala Caroline

- Mi abuela estaría viva, mi madre no sería vampiro… seríamos amigas por siempre – afirma Bonnie

- Y habríamos formado nuestra propia familia – dice Dean

Los miro y veo sus rostros. Me sonríen. Tratan de convencerme… pero me niego a aceptarlo… con un nudo en mi garganta les contesto

- Todos estarían bien… pero sería una mentira. Yo sabría que es una mentira. Quiero estar con Damon, no lo quiero dejar. Él no me abandonó. Él me ayudó incluso cuando no lo quería. ¡Quiero estar con Damon por siempre!

- Cariño, en esta vida no hay vampiros, hombre lobos, replicas, híbridos… estás a salvo de Klaus y de todo peligro… no existe Katherine… No sufrirás por los hermanos Salvatore… puedes tener tu propio "felices por siempre" con Dean… - dice Caroline – Solo basta que decidas tenerlo, Elena… puedes hacer lo que quieras, ser una gran periodista… o médico… o abogada… ¡Lo que quieras! Y todos estaremos aquí a tu lado

- Pero yo no quiero una mentira, Caroline… Quiero mi propia vida, esa complicada y llena de recuerdos, en la que a pesar de todo, somos felices… Sí, hemos pasado por mucho dolor, muchas situaciones difíciles, pero de eso va la vida… de momentos dulces y amargos, de situaciones que a veces nos sobrepasan… ¿pero saben que? No importa cuantas veces nos caigamos, sino cuantas somos capaces de ponernos de pie... y quienes han estado ahí para ser nuestro apoyo… y yo realmente quiero volver a estar con Damon… sea como sea, quiero estar con él…

.

.

.

.

.

.

.


- Vamos Damon, déjala ir – me dice Stefan sentado en una silla en frente de mi.

Entre nosotros, la mujer que amo. Cayó al río. Por culpa de Matt. No, es culpa de Stefan. Porque Stefan no la protegió.

- Debes despedirte. Meredith dijo que le queda poco de vida, a lo más un par de horas. Deja de controlar su mente – suplica Stefan.

- ¡Elena! No te des por vencida… yo sé que tú puedes… confío en ti…

- Damon, no puede escucharte… el daño que sufrió en su cuerpo se arreglo con lo poco de tu sangre que le dio Meredith… pero el daño cerebral es irreversible, solo sigue aquí porque tú mantienes su cerebro funcionando…

No le hago caso. Aquí está, acostada en una fría cama de hospital. No puede hablar, apenas respira. Si no fuera por todas estas máquinas ya estaría muerta. No quiero que muera habiéndose perdido su vida… Quiero darle la vida normal que merece. Elena… hasta en mi fantasía sigue siendo una cabezota. Me busca. Presiono más fuerte en sus sienes para manipular su sueño. Elena… te lo ruego… acepta este regalo…

- Damon por favor – pide Stefan – debemos dejarla ir

- ¿Debemos? Tú ya la dejaste ir, cuando no la salvaste… Yo le daré lo que merece…

- ¿Una fantasía?

- No, la posibilidad de tener una vida normal.

- Damon, déjala… le haces daño y te haces daño…

- Ella volverá… lo sé – le contesto a mi hermano

Pasan las horas y sigo aquí. Acompañándola. Sigue rehusándose a seguir con su vida… sigue empeñada en encontrarme. Stefan viene cada media hora a ver si ya la dejé. No puedo hacerlo hasta saber que es feliz, hasta saber que tiene una vida plena. Al menos, si puedo darle eso, seré feliz. Feliz de darle la vida que realmente mereció.

- Damon… has pasado las últimas 28 horas aquí sentado – dice Meredith con una triste sonrisa – es hora que dejes ir a Elena, Damon… no podemos hacer nada más por ella

- No puedo rendirme, Meredith… Ella merece tener lo que el destino le negó…

- ¿Estás seguro que es lo que ella quiere? ¿Qué no es lo que tú quieres? – dice Meredith

- Quiero estar con ella Meredith… no quiero que me deje… la quiero aquí a mi lado, aunque elija quedarse con San Stefan… todos lo eligen… pero aun estaría aquí… pero no va a despertar…no ladeará su cabeza mirándome con reproche cada vez que haga una tontería… por eso solo puedo darle esto… la posibilidad de vivir su vida y ser feliz…

- Damon es hora que te despidas de ella… su cuerpo no soportará mucho más… esta a un paso de una falla multisistemica… tienes que decidir dejarla ir… ella sigue aquí por ti…

- Y yo sigo aquí por ella…

Ni siquiera noto que Stefan ha entrado. Perdí la noción del tiempo. Estoy agotado, hambriento y desesperado. Finalmente lo sé… a pesar de todo… las palabras de Meredith me despiertan de este letargo… ella realmente quiere estar conmigo. Dios, si no fuera así no renunciaría a la vida que le ofrezco, ¿no es así? Muerdo mi muñeca. Stefan trata de detenerme. Espero que mi sangre se haya deslizado por su garganta.

- ¿Qué mierda hiciste? – Stefan me grita abalanzándose sobre mi – ¡Elena nunca te va a perdonar!

No contesto. No me importa. Ella me ama. Stefan me arroja al suelo y comienza a golpearme… pero ya nada me importa. Solo me importa ella. De pronto las maquinas comienzan a sonar con un pitido incesante. Es la señal para que Stefan deje de golpearme. Ella ha muerto. Su frío cuerpo yace en una cama de hospital. Meredith entra, nos mira con tristeza y niega con la cabeza. 'Elena se ha ido' Nos dice… sin saber que no está en lo cierto. Tomo su frío cuerpo y la llevo hasta mi coche. Stefan no me lo impidió… supongo que sabe que no es algo que el podría impedir.

Ya en la mansión, la llevo a mi cuarto y la poso suavemente sobre mi cama. Arreglo los cojines a su alrededor. Aún con esa palidez que otorga la muerte, se ve hermosa. Pasan las horas y Elena no despierta. Escucho a Stefan entrar por la puerta. Estamos en la misma situación que hace 37 horas. Sentados uno frente a otro, sin hablar, y con el frío cuerpo de Elena entre nosotros. Stefan me mira con sus grandes y vidriosos ojos de cachorro.

- Elena no despertará Damon… fue muy tarde para ella.

Me niego a escucharlo. Stefan me palmea el hombro y escucho como va hacia su habitación y recoge sus cosas. Lo último que escuche de él fue el chirrido de sus ruedas al alejarse a toda velocidad. Y Elena aun no despierta. Le leo "Lo que el viento se llevo". Me gusta ese libro. Espero que a ella también. Alzo la vista hacia la cama y la veo allí, sentada. Me mira a los ojos... está llorando.

- ¡Sabía que no estabas muerto! – me dice arrojándose a mis brazos y poniendo un beso en mis labios

- Lo siento Elena… no pude salvarte. Quise darte una vida normal y tampoco pude – me disculpo

- Quisiste darme una mentira… solo que no contabas con que mi corazón no te podía olvidar…

Y así es como nuestra historia volvió a comenzar…


Y bien... siempre pensé en esto como el final... Damon queriendo darle lo que no pudo tener... y dándose cuenta en el proceso que ella realmente lo amaba.

Doy las gracias a todos quienes me acompañaron en el transcurso de este fic, por sus bellas palabras, por seguirlo, por "favoritearlo"... de verdad muchísimas gracias a todos: AixaVampireCSI, AlexaNicole1194, Andie Salvatore-Booth, Avarel Van-Castada, BDSalvatore, Beauty' , dAniibEp, Dianna Salvatore, Gabby992, katherineSN, Kturra , Mary Rdz, Melina, Mrs mellark Salvatore, , Philipa, Sandy Petrova, Sayuricita, Satineych, Sonia Salvatore, tefi96, thecullen86, UshieVictoria y a todos los usuarios que leían este fic de quienes no tengo registros... MUCHAS GRACIAS! Esto es por ustedes, y para ustedes.

Cariños y abrazos

Catherine Storr.