DIA 9
.
D: Si Serena no para con los regalitos me va a matar.
A: ¿Y ahora qué pasó? ¿Te ahogaste en la ducha? XD
D: Deja las payasadas, casi me mato ayer por chocarme.
A: ¡¿Qué?!
D: Si, me choqué, y ahora tengo un golpazo del tamaño de una pelota de tenis en la frente, además de que debo pagar la reparación del otro carro y obviamente la reparación de mío.
A: ¿Pero qué regalo te dio que te dejó en ese estado de desconcentración? A ti, que eres el amo del autocontrol y que nada te despeina… al maestro de la calma… el gran Darien Chiba.
D: Algo… que me puso imaginativo.
A: O sea…
D: Tú ponte imaginativo… ¡pero no con mi novia o te mato!
A: Lo siento amigo aun te falta sufrir cuatro días más.
D: Gracias por tu apoyo, pero eso no me ayuda. Ya no sé cómo hacerle entender que pare con esta locura.
A: Mmm… sé que debes estar volviendo te loco, si yo estuviera en tu lugar ya me habría tirado de un puente de preferencia el que estuviera sobre el lago más frío del mundo. Pero… piensa en todo lo que Sere se ha esforzado para…
D: ¿Quedarse viuda antes de tiempo?
A: Bueno es una forma de verlo, el punto es que ella se ha esforzado, tenle paciencia un poco más, ella te ama así que lo que está haciendo es para hacerte feliz.
D: Si tú lo dices… ¡pero yo ya no la entiendo!
.
Darien terminó la conversación que había tenido con Andrew, quizá había exagerado un poquito con lo del choque y el golpe, pero…
Viendo por la ventana de su consultorio, intentó aceptar lo que Drew le había dicho, pero era muy difícil. Ya no sabía si los regalos le gustaban, le daban risa, lo volvían loco de deseo o si realmente le molestaba que ella fuera tan terca y no lo dejara en paz.
Sí, eso era… lo único que él quería era un poco de tranquilidad.
El toque en la puerta y la voz de Diana lo hicieron volver a concentrarse en su trabajo.
La vida no se detenía solo por estar frustrado sexualmente.
Pasó el resto del día atendiendo a sus pacientes y visitando a los que estaban en el hospital para ver su progreso.
Al regresar Diana lo esperaba sonriente como siempre.
—Doctor, le han traído este sobre de parte del banco, me pidieron que se lo diera personalmente.
—Gracias Diana. —Respondió el pelinegro, intentando recordar si había pedido alguna chequera o tarjeta.
Al entrar a su consultorio, puso el sobre en su gaveta y se dijo que lo vería más tarde.
—Ahora, a trabajar.
.
.
—No sé Mina… esto… es un poco, mmm… —Serena no sabía muy bien cómo llamar a lo que estaban comprando.
—¿Loco? —Dijo Rei.
—¿Extremo? —Secundo Amy.
—¿Peligroso? —Terminó Lita.
—Claro que no. —Dijo la rubia de moño rojo. —¿Qué acaso ustedes no han visto regalos inspirados en la literatura? Además Darien de seguro ya leyó el libro.
—Si Mina conocemos ese tipo de regalo; pero esos son tipo una varita mágica para alguien que le guste Harry Potter, no esto. —Dijo Amy.
—Ya verás que es un regalo magnífico que tu chico agradecerá Serena. —Dijo Mina mientras empujaba a una no muy convencida y bastante preocupada rubia hacia la caja.
.
.
Otro día en el hospital terminaba y Darien estaba seguro que al llegar a su departamento le esperaba un nuevo regalo, aunque él había tomado la decisión de desconectar el teléfono y llegó al extremo de pedirle al encargado de la recepción que si llegaba Serena le dijera que él estaba en el hospital por una operación emergencia.
Para ese momento con tanta tortura que había sufrido ya no tenía tanto remordimiento de conciencia por decirle una mentirita pequeñita, incluso estaba pensando en pasar esos últimos días antes de Navidad en un hotel.
Haría de todo para estar tranquilo… aunque…
Tomando sus cosas estaba a punto de marcharse cuando recordó el sobre del banco. Lo sacó de la gaveta y lo abrió…
—Aquí vamos otra vez. —Se dijo al ver un talonario del "Banco del Amor".
"No te alteres" le dijo su conciencia, "Mantén la calma y recuerda respirar profundo"
La portada del talonario decía:
"La Vie en Rouge… Talonario del amor*. Propietario: Darien A. Chiba"
"¿Lo abro o no lo abro?" se preguntó Darien.
—Si lo abro lo más probable es que me dé algo, y si no lo abro la curiosidad me va a matar, así que da lo mismo. —Valientemente el pelinegro rompió el plástico, lo abrió y leyó algunos de los diferentes talones que traía:
"Una cena con velitas para dos… yo pongo la lencería y tu escoges el postre".
"Ya me dio hambre" pensó él.
"Una tarde de Shopping… La tienda abarrotada, las dependientas distraídas y tú y yo disfrutando del probador... ¿necesitas ropa, guapo?"
"Creo que cambiaré toda mi ropa" se decidió Darien en ese momento.
"Primera lección de Slow Love… Te enseñaré lo que es amar sin prisas, reserva todo el fin de semana para los preliminares".
"Tengo libre el último fin de semana de diciembre" Comprobó el pelinegro en su calendario.
"Una fantasía exótica… esclava más indómita del harem, traviesa colegiala japonesa, nueva sacerdotisa de Afrodita".
"Que indecisión… ¿se podrán mezclar las tres?" se dijo el imaginándose como saldría esa fantasía.
"Mujer ardiente busca bombero con experiencia… Ven a apagar mi fuego, deja el torso al aire y enfrenta a mis llamas".
"¿Como que hace calor aquí verdad?" Pensó sin poder evitar voltearse para abrir la ventana y que el aire entrara.
"Un cuento: Caperucita y el lobo… ¿te sabes el cuento?, pues a ver si adivinas quien se come a quien en esta versión".
"Es para comerte mejor" Recordó la línea del cuento mientras pensaba en cierto aceite de chocolate que estaba en su departamento.
—Contrólate Chiba, ya no eres un puberto de quince años. —Se dijo él.
Y es que por mucho que pensará que ya estaba harto de esos regalos, la verdad era que cada vez que recibía uno nuevo, empezaba a imaginarse cuando podría usarlo.
—Por eso me dije que esto es auto-bullying. —Suspiró Darien, para luego tomar su teléfono y escribirle a Andrew:
.
D: Recuérdame porque debo tenerle paciencia a Serena y sus regalitos.
A: Porque ella está haciendo todo esto para demostrarte su amor.
D: Aja.
A: Aunque si no te gustan sus muestras de amor… recuerdo que escuche a Steven Alfa decir que él sería un mejor novio para Sere que tú y que estaba pensando seriamente hacer algún movimiento para conquistarla.
D: —
A: ¿Sigues allí?
D: Si, solo cuento a un millón para no salir a buscar a ese tal Steven. Por cierto ¿Y ese quién es?
A: Un compañero de trabajo de Serena, él está en trabajo social y ella en psicología, así que tienen que pasar mucho tiempo juntos estudiando los casos de todos los niños de su centro.
D: mmm... si averiguas su dirección me la das para ir a ponerle en claro algunas cosas.
A: Resultaste ser muy celoso, jajaja, espera que los chicos se enteren. Cambiando de tema ¿Ahora que te regaló?
D: Un talonario del banco.
A: Eso es… extraño.
D: No si vieras los talones que trae.
A: Ok, feliz ducha fría hermano.
D: Gracias por tus buenos deseos.
.
Suspirando decidió marcharse para ver si encontraba en el camino algún puente como el que decía Andrew.
"En el noveno día de Navidad mi amor me regalo… un talonario del Banco del Amor, que más loco me volvió".
* La Vie en Rouge… Talonario del amor — Es una talonario real, al igual que la empresa La Vie en Rouge, y bueno no solo es uno de hecho son cinco diferentes, pero yo los mezcle (Que montón de cultura general tengo, ¿verdad? ).
Hay Serena… ¿Y ahora que le habrá comprado a Darien?... Y en otro tema, si sobrevivo, más tarde subo los otros capítulos… las compras navideñas me llaman así que deseenme suerte.
