Disclaimer YuuYuuHakusho pertenece única y exclusivamente al gran MangaKa Yoshihiro Togashi. Únicamente me considero propietaria de este Fan Fic echo sin ánimos de lucro.

Sumario: [AU Después de la muerte de una importante miembro de la familia, dos jóvenes deben dar un paso al frente y resolver el misterio de su familia que data de tres generaciones…


Puertas

Diario de Keiko


Todos están invitados a leer esto.

Esta historia está dedicada a todo aquél que esté interesado en descubrir la verdad sobre esta familia.

Éstos son nuestros secretos.


Entrada 01: Sábado, 3 de Septiembre de 1988


No era la primera vez que entraba en esa casa, así que no me intimidé a la hora de subir los escalones que me llevarían al portal. Cogí el pomo de la puerta principal y, con mi otra mano, metí la llave que había cogido discretamente de casa para que nadie se diera cuenta que faltaba. Giré y oí el ruido satisfactorio que me dejaba saber que, en efecto, ahora podía entrar dentro. Guardé de nuevo las llaves en el bolsillo trasero de mi pantalón y empujé la puerta, oyendo el curioso y aterrador gemido de una mujer torturada.

Ignoré el miedo que al instante se apoderó de mí, y continué caminando, oyendo mis propios pasos con tanta claridad como el latir alocado de mi corazón. Mis pensamientos, siempre que pasaba ese umbral, estaban, como siempre, mudos.

Hacía calor. Miré mi reloj y me di cuenta de que eran las dos de la madrugada, y supe que era imposible que hiciera tanto bochorno. Estábamos ya en septiembre y, pese a que no esperaba que hiciera demasiado frío, tampoco esperaba un calor tan abrasador. Al cabo de unos pocos pasos, mi aliento se congelaba y una nube de humo se escapaba de mi boca y mi nariz cada vez que expiraba. Cuando decidí ponerme la chaqueta, ya volvía a hacer calor.

Decidí ignorar esos cambios tan alocados de temperatura y seguir caminando. Era hora de explorar esa casa.

La registré entera, pero había puertas que, simplemente, no podía abrir.

Y no era porque estuvieran cerradas con llave (no, no había cerradura), sino porque un miedo irracional se apoderaba de mi mente ya de por sí asustada.

Decidí que no las abriría todas.


Entrada 02: Lunes, 12 de Septiembre de 1988


Aún no he abierto ninguna de esas puertas.

Pensé que los ruidos que oía eran meramente ruidos comunes, normales, dentro de lo que cabe. Pero hoy me he dado cuenta de lo equivocada que he estado…

No puedo empezar a describir el miedo que he sentido cuando la he visto.

Es una mujer hermosa, menuda, pero triste. Al principio pensé que se trataba de alguien que había entrado en la casa sin permiso y que por algún motivo lloraba, pero al ver que no me veía intenté llamarle la atención pero… me ignoró. Y cuando fui capaz de ver sus ojos, supe de inmediato que está muerta.

No puedo describir el terror.

Me tiembla la mano, incluso dudo que alguien pueda entender nada de lo que escribo.

Me resulta increíble pensar que me he encontrado con un fantasma, pero contrario a lo que me pensaba, los fantasmas no son violentos. Al menos, la chica esta, no. Está triste, y el miedo desapareció y ahora sólo siento lástima.

Es una chica joven. Me pregunto quién es… quién era. Es muy guapa, tiene el cabello largo y claro… Y sus ojos son de un color impresionante. Nunca he visto un color semejante… parecían dos rubíes muy, muy brillantes a causa de las lágrimas. Sollozaba y yo tenía ganas de llorar con ella, tan grande era su pena.

Iba murmurando palabras en un idioma extraño.

Cuando intenté tocarla, mi mano la atravesó, y ella ni se dio cuenta.

Me fui con la sensación de que había descubierto algo nuevo, pero que aún estaba muy lejos de mi meta.