ATHENA ASAMIYA Y LA HERMANDAD MUTANTE
Una historia de: Ramsés II
MÉXICO DF 2011-2013
CAPITULO 10:
"GOLPES INOCENTES: ATHENA VS EDWARD"
"Me levanto Hoy:
Por medio del poder del cielo: la luz del Sol, el brillo de la Luna, esplendor del fuego, rapidez del rayo, ligereza del viento, profundidad de los mares, firmeza de la Tierra, solidez de la roca"…
Fragmento de La coraza de San Patricio.
Oración católica de origen irlandesa
DISCLAIMER: Athena Asamiya Pertenece a SNK-PLAYMORE
El resto de los personajes mencionados en este capítulo, son (OC) originales, por lo cual, me pertenecen.
15/Octubre/2002
Ciudad de México, 4:00 P.M.
Athena Asamiya, princesa de Osaka, la chica más popular de la preparatoria de Coyoacán, iba de camino a la casa McKraken para visitar a su amigo Edward, quien salió temprano de la clase de Física, al ser el primero en terminar el Examen Parcial —Iván lo tomó una semana antes, debido a un repentino viaje que tuvo que hacer— Para suerte de la japonesa, el joven irlandés le ayudó a estudiar con la ayuda de un acordeón —papel doblado discretamente, usado de dos formas: método de estudio, o forma eficiente de hacer trampa en exámenes— Además de tener ayuda extra de sus poderes telépatas.
Al llegar a la casa McKraken, Athena notó que la fachada de la casa estaba pintada de verde esmeralda, amarillo y oro, lo que llamó la atención de la chica nipona. Y desde afuera, pudo ver el campo de hortalizas en las cuales se cultivan calabazas, nabos y patatas. Esperó pacientemente unos minutos hasta que Edward salió a recibir a la Princesa de Osaka.
—Disculpa Athena, estamos preparándonos para el cumpleaños de my brother James, quien viene de visita de Dublín. Además, vamos a cosechar algunas calabazas y nabos para Halloween— Dijo emocionado Edward, a lo que Athena contestó —Bueno no importa, pasemos a la sala— y diciendo esto ambos entraron en la casa McKraken
Era la primera vez que ella entró en aquella casa y era notable la decoración dentro de la residencia McKraken: los interiores de la casa estaban pintados al fresco: Paredes verdes esmeralda, ventanas amplias y piso mixto de duela y porcelana, para mantener fresca la habitación en verano, a la vez de conservar el calor en invierno. La joven mutante notó inmediatamente varios libreros de madera rustica en donde los McKraken disponen de sus colecciones bibliotecarias.
—Edward-Kun, ¿Son tus libros o de tus padres?— le pregunto con curiosidad, a lo que el joven irlandés le contestó —la mayoría son de mis padres, pero los libros que leo y uso se encuentran en mi habitación; por cierto: ¿Cómo te fue en el examen de física?—Le pregunto con seriedad a lo que Athena se desconcertó —Bueno, si te refieres a que como me fue en el examen, me fue genial, y todo gracias a tu ayuda— le respondió al irlandés. Sin embargo, Edward no cambiaba su semblante serio —Sabes a lo que me refiero, no soy telépata para leer tu mente, así que si contéstame ¿Usaste el acordeón que hicimos, o tus poderes telépatas?—Le inquirió el joven McKraken
Athena se encontraba incomoda e indignada, pero sobre todo se le notaba la culpabilidad en el rostro, y algo que no sabía la nipona es que exactamente eso era lo que Edward notaba —¡Ah Por favor Edward! ¿Por quién me tomas?— Inmediatamente, Chessmaster le contestó —Solo di sí o no, tampoco te pongas a la defensiva— Y agrego el irlandés— Además Athena, es un hecho que pasaste el examen, con o sin tus poderes telépatas, no tienes nada de qué preocuparte— Le aclaro a una tensa Athena, quien había suspirado —¡MUY BIEN! Lo admito, pero solo fue para algunas cosas que no vinieron en el acordeón, tampoco me quise arriesgar con bajas calificaciones ¿Estas contento?— confesó.
Edward Solo atino a cambiar de tema —Bueno, no te preocupes por eso, será mejor prepararnos para el examen de química de la próxima semana: la profesora Ramírez va a ser un dolor de cabeza— dijo con resignación el joven irlandés.
—¡Espera Edward! Creí que podíamos entrenar un poco antes de estudiar; no tengo un entrenamiento decente desde que Vassili-Kun se fue hace casi una semana ¿Qué dices?— a lo que Edward contesto rápidamente —Athena, no soy tan hábil en pelear como tú o Iván, y la verdad, siento que me ves como un saco de arena— Pero agregó el joven McKraken —Sin embargo aceptare entrenar contigo sin telepatía— sentenció el joven McKraken, sabiendo que eso solo nivelará un poco la pelea, a lo que Athena simplemente asintió con un poco de desgano.
Cinco minutos después, en el jardín trasero de la casa McKraken tanto Athena como Chessmaster, calentaban con ejercicios ligeros. Mientras Edward ajustaba sus guantes de Box (Disciplina que domina), Athena hacía ejercicios de estiramiento y sacaba de su mochila su viejo equipo de pelea: Unos guantes de pelea que le había obsequiado Sakura, cuando la visito en Los Ángeles. Antes de iniciar, El irlandés le pregunto a su amiga — ¿Estas lista Athena?— A lo que la nipona le respondió —¡POR SUPUESTO! ¡VEN ACÁ Y DAME TU MEJOR GOLPE!—le ordenó al irlandés.
Mientras tanto, la hermana mayor de Edward, Julia, llegó la casa de sus padres, luego de entregar el avance de su tesis de licenciatura en la Escuela Superior de Ingeniería de Zacatenco. Luego de dos horas de pláticas, y otras dos en el transporte de regreso, por lo que al llegar, se encontraba realmente cansada. Al entrar, se dio cuenta que su hermano Edward había regresado de la preparatoria, pero ignoro por completo a las pertenencias de la chica nipona. Pero antes de dormirse en el sofá, escucho extraños ruidos en el jardín trasero, los cuales más que asustarla, provocaron su furia, puesto que Julia tiene un carácter volátil
—Muy Bien: ¡ ¿QUIÉN ESTA HACIENDO TANTO ESCÁNDALO?!— Al no tener respuesta alguna, se dirigió al jardín trasero, y lo que vio en aquel momento la dejo sorprendida: observó lo que en un principio fue un inofensivo y entrenamiento, en una feroz batalla, en la que Su hermano menor iba irremediablemente perdiendo
Edward estaba totalmente concentrado en la pelea al igual que Athena, quien tiene la ventaja de la velocidad y de la experiencia en pelea, mientras que el joven irlandés tiene de su lado el alto desarrollo de su técnica de pelea y su inteligencia. Pero en esta ocasión, el joven McKraken comprobaría que necesitaría algo más que cerebro para derrotar a una consumada peleadora de artes Marciales.
Narración: Edward McKraken
5:15 PM.
"Ya me había dado cuenta, pero jamás pensé que Athena fuera tan buena peleando, podría decirse que esta al mismo nivel que Iván, Aunque la verdad nunca he tenido la oportunidad de medir fuerzas con mi amigo ruso. Pero a pesar de todo, no deseo ni quiero rendirme, porque también me he dado cuenta que probablemente esta sea una oportunidad valiosa de conocer mis capacidades de peleador. Además, no quiero decepcionar a Athena."
"Pero golpe tras golpe, patada tras patada, no importa lo que haga: Athena ha logrado mantenerme a raya, gracias a su velocidad y a su vasta experiencia en peleas. Fue entonces cuando aproveché un pequeño hueco en su defensa: al errar un derechazo que iba directo a mis costillas, y mientras mi brazo izquierdo lo sujeta a base de una llave, Athena intenta zafarse con desesperación, pero la tengo firmemente sujeta y es entonces que tomo mi posición" —¡CELTIC SUPLEX!— "Sin perder el tiempo y con lo que me queda de fuerzas, la tomo de la cintura y, con el apoyo en su brazo derecho, ejecuto el Suplex con un salto hacia atrás, y en el último momento arrojo a Athena al suelo, mientras que yo caí sobre mis espaldas."
"Pero a pesar del Suplex, y también del impacto en el suelo, ¡ATHENA LOGRO LEVANTARSE!" —No puede ser…— "Fue lo único que pude decir, ya que estaba en una situación lamentable, mientras que vi a Athena, sentada cerca del nogal del Jardín, logrando acomodarse el hombro derecho que se le debió dislocar luego de mi suplex, lo único que pudo decir en ese momento fueron palabras de alivio para ambos" —Creo que tuve suficiente entrenamiento por hoy, ¿No lo crees?— "Momentos después, me había dado cuenta que mi hermana Julia estaba presente, por suerte nos ayudo a levantarnos, no sin dejar de regañarme mordazmente, no por el hecho de casi matarme con una chica, sino por no haberla dejado descansar por el ruido."
"Gracias a Dios Athena se le ocurrió la idea de convencerla telepáticamente de guardar silencio sobre el asunto. A veces recurrir a estos métodos es necesario para salvarnos el pellejo."
Narración: Athena Asamiya
5:25Pm
"Doy gracias porque Eddie-Kun es mi amigo: De otro modo ese Suplex me habría despedazado. A pesar de no darse cuenta, Edward-Kun tiene potencial para convertirse en un gran peleador, aunque aún no domina el combate cuerpo a cuerpo a plenitud y no tener mucha experiencia. Pero más allá de esto, es innegable que me he encontrado no solo con un gran rival, sino con un buen amigo".
"Y después de esta dolorosa lección de combate cuerpo a cuerpo, y luego de recostarme un rato en un árbol del jardín donde espere cinco minutos a que mis heridas sanaran, la hermana de Edward me ayudo a llevarlo a la sala, donde descanso por un rato. Apenas pude convencerla dejar descansar a su hermano, y al mismo tiempo sacarla de su histérico estado. Cuando se fue de la habitación, Edward finalmente me pregunto — ¿Vas a quedarte a cenar? Mi madre preparó Spaguetti a la Bolognessa— A pesar de lo tentadora de la oferte le contesté —Lo siento, pero debo regresar al departamento mientras tenga luz del día— Edward se sentó en la cama, y tomó un libro del buro y me lo dio —Bueno, entonces toma este libro; Iván me encargo dártelo, es una copia en ingles de "Tesoros mitológicos prohibidos del mundo" de Justiniano Alburquerque— Tome el libro, y me despedí. Al bajar las escaleras, me percaté que Julia se había quedado dormida en el sofá. Tome mi mochila y guardé el libro allí para después retirarme de la casa de Edward".
[CONTINUARA...]
