Hola, hola, Luna de Acero reportándose. Buuueeenoooo, me han bloqueado la cuenta de Facebook, por tercera vez... aviso por si intentan contactarse conmigo por ahí, no se puede, recibo MP por este medio. Aquí la actualización de esta historia, ya sé que no llegué al 15/02 como había prometido, pero intentaré sacar los capítulos lo más pronto que pueda, mejor no pongo fechas que no puedo cumplir. Espero lo disfruten, me avisan con un bonito review que les ha parecido? Estamos empezando con la parte más importante de la historia, creo que va a ser un fic bastante larguito, así que tranquilos que hay para rato con esto. Bueno, gracias a todos los que me apoyan a pesar de mis ausencias, les pido disculpas por no estar tan activa como antes, en verdad lo siento mucho. Pero aunque me demore no dejaré de actualizar. Nos vemos pronto!

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son de Isayama Hajime.

Advertencias: Habrá lemon, R18, hay escenas violentas y con sangre, ya saben, a no quejarse después.

Capìtulo dedicado al bomboncito de Charly Land que es tan linda y amorosa conmigo y a mi adorada amiga Oda Xochilt, gracias por estar siempre, por supuesto imposible olvidarme de Jemless que siempre está presente, a los reviews hermosos de Astrid y la preciosa y buena de Gala! GRACIAS A TODAS MIS AMOROSAS!

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-: Padre… - el rostro de Eren miraba al suelo, en una muda reverencia a su progenitor, Levi estaba detrás de él con un Vincent muy dormido entre sus brazos, en una actitud extremadamente sumisa, a un costado de Eren Hanji y a su lado Moblit.

-: Tío… yo, encontré a Eren y a su omega y los traje de vuelta, si es incómodo para ti, podemos irnos…

Hubo una enorme pausa, los ojos fríos de Grisha analizando toda la escena, como si no se tragara del todo el cuento. Rodeó a su hijo sin decir una palabra y se acercó hasta Levi, el mismo retrocedió y se encogió un poco sin soltar a su hijo. El hombre lo tomó de la mandíbula y se la levantó para mirarlo a los ojos. Levi puso cara compungida y tembló un poco, era bueno fingiendo.

-: Increíble – dijo al fin el doctor -, pensé que nunca más volvería a verte. Los años te han favorecido, eres exactamente como tu madre… ¿Sigues igual? ¿Nada ha cambiado en ti?

-: N-no… no en-entiendo… - le dijo con voz quebradiza. Grisha sonrió ampliamente.

-: Bien, no se puede hacer nada, eres el omega de mi hijo – Luego caminó alrededor y quiso tocar a Vincent. Un gruñido ronco se liberó de Levi que luchaba contra su instinto de querer despedazar al galeno -. Vaya, como siempre los omegas se vuelven muy territoriales con sus crías – "cría", esa palabra le crispó los nervios al omega -. Déjame verlo, es mi nieto al fin y al cabo.

-: No lo toque – soltó entre dientes Levi, Eren se giró de inmediato.

-: Recién llegamos, danos un tiempo… recuerda que mi omega no tiene buenos recuerdos de este lugar, él a veces… se pone agresivo si siente que nuestro hijo está siendo amenazado.

-: Controla a tu omega, Eren, ¿de qué han servido todas las lecciones que te he dado? Soy su abuelo, quiero sostenerlo.

El de pelo castaño miró a Levi, intentando no transpirar y mantenerse firme, Levi vio la misma fría mirada de Grisha en los ojos de Eren.

-: Entrégaselo, Levi… ahora…

Tortuosos segundos pasaron antes que Levi cediera, haciendo una mueca de molestia. Grisha lo puso contra su pecho, el niño se empezó a despabilar al sentir un olor diferente, y miró atentamente a su abuelo con ojos somnolientos. Grisha no pudo evitar sonreír, era un pequeño hermoso, lozano, bellísimo, era sangre de su sangre, lo abrazó con cariño, y Eren abrió la boca sorprendido. Jamás había visto actitudes cariñosas de parte de su padre, era la primera vez. Levi temblaba en su lugar, mordiéndose la lengua sin dejar de mirar con una tenebrosa mirada a su ahora suegro. Eren le hizo una seña de que se calmara.

-: ¡Eren! ¡Eren! ¡¿EREN?! – La voz chillona y angustiada de Mikasa se hizo presente y sus ojos se aguaron al ver a su hermano - ¡Eren! – lo abrazó con fuerza, casi que lo estrangula de la emoción.

-: ¡Ugh! Mika… Me… me due-duele, uuff – la chica aflojó su agarre y lloró sobre su pecho.

-: ¡Pensé que nunca te vería de nuevo! Estas bien, estás bien, gracias a Dios…

Eren palmeó su espalda, también estaba contento de volver a verla, era su familiar más querido después de todo. Una vez que se tranquilizó un poco, caminó hasta el omega y lo miró con ferocidad, Levi le sostuvo la mirada.

-: Tú… al final te hiciste de mi hermano…

El de pelo negro quería gritarle, cómo si hubiera sido su decisión el que lo embarazara. Bufó bajito y le rodó los ojos. Mikasa lo tomó con rudeza del brazo.

-: ¡Mikasa! – le dijo Eren con La Voz –. No lo toques.

Su hermana lo soltó de inmediato y lo miró dolida por esa reacción. Su padre se acercó con Vincent que jugaba con los cabellos algo largos del doctor.

-: Vamos, dejen de jugar, les asignaré una habitación para que puedan descansar. ¡Reinner! – Llamó a uno de los betas que estaba fuertemente armado –. Dile a Berthold que prepare dos habitaciones, y a Corina que prepare un almuerzo abundante, vamos a festejar la llegada de mi nieto – enseguida, le devolvió a Vincent a Eren.

Levi lo siguió por detrás como un perro faldero, como era esperable de un omega. Apenas estuvieron en la habitación tomó a su hijo de inmediato y lo refregó contra su cuello.

-: Apestas a ese hombre – le dijo suave a Vincent, el pequeño se carcajeó feliz.

-: "Ese hombre", es su abuelo – acotó Eren mientras acomodaba la poca ropa que habían traído en un rudimentario armario.

-: "Ese hombre", es el asesino de su abuela, y un traficante de omegas… - le recordó el más bajo.

Eren suspiró frustrado, separó ropa para ir a tomar un baño.

-: ¿Quieres bañarte conmigo? – le ofreció solícito. Levi aceptó. Por lo que los tres fueron a las duchas a tomar un relajante baño.

Mientras Eren secaba a Vincent y lo vestía, Levi se encargaba de tallar su cuerpo bajo el agua caliente. El más alto lo miró de reojo, aaah, le traía tantos recuerdos, fue en ese cubículo donde había probado por primera vez al omega. Sintió una corriente de calor esparcirse por su sistema a medida que las memorias regresaban. Debía calmarse, Vincent estaba con ellos ahora. Todo se volvía confuso, ahora ahí, de nuevo en lo que fue "su hogar" alguna vez, todo empezaba a hacerle dudar. No podía evitarlo, se sentía bien ver a Levi sumiso, doblegándose a sus órdenes. "El orden natural de este mundo es así, el omega está al servicio nuestro", recordaba las palabras de su padre, "naturalmente el omega debe obediencia completa, incluso entregar su vida si el alpha así lo desea. Para eso han nacido, es la razón de su existencia. Míralos, Eren…", decía señalando los calabozos con los omegas de ojos llorosos, "tan patéticos, sin dignidad alguna, sometiéndose a su suerte… ni siquiera los animales son tan sumisos, son dignos de lástima… aunque los necesitamos para preñarlos, no dejan de darme asco… son tan básicos, no tienen ni control ni dominio de su propia naturaleza… Por eso el alpha ha sido bendecido con el don de liderar, ¿puedes imaginarte un mundo manejado por estas criaturas? Inconcebible… preferiría morir a que sucediera…". Sintió un estremecimiento dentro de su cuerpo, como si propio instinto estuviera resurgiendo otra vez. Él era un alpha después de todo.

-: Papa… papa… - la vocecita de Vincent lo sacó de sus pensamientos.

-: Ven campeón, ¿ya tienes hambre? Vamos a comer… Levi, ¿te falta mucho? – preguntó levantando al pequeño en sus brazos.

El omega cerró el agua y agarró un par de toallas.

-: No, ya terminé.

-: Bien, te esperamos – dijo volviendo a sentarse. Mikasa apareció en el lugar.

-: Eren, ya está servido… Oh, el pequeño está despierto – se acercó cautelosa, pero la voz profunda de Levi la alertó.

-: ¿Te molestaría darnos algo de privacidad?, estoy desnudo y debo cambiarme.

-: A mí no me hables de esa forma altanera, omega – le dijo la mujer frunciendo el ceño -. ¿Por qué le permites que se dirija de esa forma a otro alpha? – le recriminó a su hermano.

-: Ufff, ya, no empiecen de nuevo, ¿les mataría tolerarse un poco? – inquirió Eren poniéndose de pie, porque Vincent se estaba poniendo inquieto.

-: ¡¿Pero qué?! – dijo Mikasa alarmada mirando el cuerpo de Levi y acercándose rápidamente.

-: ¡Eren dile que se aleje, ahora mismo! – semi gritó Levi completamente cabreado.

-: ¡Ey! ¿Qué haces Mika?

-: Ese omega no está marcado – dijo girándose y encarando a su hermano. Eren abrió grande sus ojos -. ¿Qué mierda significa esto, Eren? ¿No lo marcaste acaso?

-: No es tu maldito problema – dijo Levi con voz gutural – Vete ya mismo de aquí.

-: Ven, Mika – dijo Eren tomándola del brazo y arrastrándola fuera de las duchas -. Escucha, es largo de explicar, prometo que te diré todo, pero por favor, por favor, te lo suplico, no le digas nada a padre sobre esto.

-: Algo no está bien aquí, lo presiento – dijo la mujer -, más vale que tengas una muy buena explicación, Eren. Si no lo has marcado, hazlo de inmediato, padre se dará cuenta. Además – dijo bajando la voz y mirando atrás suyo esperando que el omega no la escuchara -, padre quiere hacerle algunas pruebas a ese engendro que tienes por pareja. Ya sé todo acerca de la omega que fue su madre, ¿no lo sabes, verdad? No puedo hablar contigo ahora, pero es mejor que te enteres cuanto antes. Ese desgraciado es peligroso, es muy peligroso Eren, así haya heredado un 10% de las facultades de la asquerosa ésa, sigue siendo un problema. Padre no iba a venderlo en el mercado negro…

-: ¡¿Qué?! – Preguntó Eren sorprendido con esa confesión.

-: Ya estoy listo – dijo Levi apareciendo vestido con una polera que tapaba todo su cuello. No podía permitirse otro desliz como ese o se darían cuenta. Los miró con duda al notar que se quedaban callados.

-: Luego hablamos – dijo la alpha y se fue.

-: ¿De qué tienen que hablar? – preguntó Levi tomando a Vincent en sus brazos.

-: De que deberías tener mi marca o mi padre va a sospechar. ¡Diablos! Esto se está poniendo complicado… Vamos a comer, ya pensaremos en algo después, muero de hambre.

El clima en la mesa era tenso. Eren sentado a la derecha de Grisha, Levi a su lado con Vincent en su falda. El omega alimentaba a su hijo a la vez que comía también. No miraba a los alphas. Hanji estaba con Moblit al lado de Mikasa.

-: ¿Y qué ha sido de ti en este tiempo? – habló Grisha mirando a su hijo con su frialdad habitual.

-: Pues estuve buscando a Le-a mi omega – se corrigió de inmediato -, quería ver a mi hijo.

-: Mmm, ¿y él no se había conseguido pareja en ese tiempo? Es raro… está penado por la ley que un omega tenga un hijo sin estar unido. ¿Qué hizo? ¿Se escondió?

A Levi le molestaba que el hombre ni siquiera le preguntara esas cosas, era como un adorno al lado de Eren.

-: Pues sí, estuvo escondido, por eso me llevó tiempo dar con él.

-: Pues será mejor que le haga un par de pruebas… - Levi miró de reojo a Eren -. Hay que asegurarse, podría haber estado involucrado con otros alphas, o podría estar enfermo, quien sabe…

-: No está enfermo, y Levi me ha sido fiel en este tiempo, no hay nada de qué preocuparse – acotó Eren.

-: ¿Ya se casaron? Digo, porque no veo anillos en sus manos.

-: Aún no.

-: ¿Y por qué? – preguntó Grisha mientras miraba con mucha atención al omega.

-: No hubo tiempo, cuando lo estábamos organizando apareció Hanji. Creímos mejor postergarlo, de todas maneras estaremos juntos.

-: ¿Creímos? – repitió Grisha mientras se llevaba una nuez a la boca y masticaba con fuerza -. Te has ablandado, Eren… No te pareces en nada al hijo del que me sentía orgulloso. No seas tan indulgente con tu omega, o terminarás haciendo todo lo que te pida. Ya sabes, a pesar de ser menos que bestias algunos son ligeramente inteligentes, lo suficiente para manipularnos… Claro, hay que ser un alpha muy débil para dejarse dominar por tan viles criaturas.

Levi suspiró muy quedo y siguió atendiendo a su hijo. Se daba cuenta, lo estaba probando, por lo que no le daría más importancia a sus necio discurso, sólo esperaba que el estúpido de Eren no cayera en su trampa. Pero sentía el dolor que las palabras de Grisha provocaban en Eren. A pesar de saber la clase detestable de persona que era, el de ojos verdes seguía esperando la aprobación de su sádico padre. Le daba asco, pero a la vez los sentimientos del alpha le atravesaban el cuerpo.

-: No es nuestro caso – respondió Eren aparentando tranquilidad, mientras se llevaba otro bocado a la boca.

-: ¿No? Entonces me alegro… - agregó Grisha, tomando la copa de vino y bebiendo un sorbo -. ¿Cuándo es su próximo celo? – Eren pensó un poco antes de responder.

-: En un mes – dijo al fin.

-: Bien, Vincent tiene… ¿Cuánto? ¿Dos años?

-: Cumplirá tres en unas semanas.

-: Ya va siendo hora de que lo preñes de nuevo – dijo Grisha -. Por eso voy a revisarlo adecuadamente, será mejor que empiece a tomar vitaminas y suplementos, mientras más fuerte sea el omega más probabilidades de que nazca un alpha.

-: Escucha, agradezco tus consejos, pero yo seré quien decida cuándo tener más hijos – dijo Eren un poco ofuscado.

-: No es bueno que haya tanta diferencia de edad entre hermanos, ¿ya has olvidado tu promesa, Eren? Las promesas a la familia no pueden deshonrarse. Además ya estás conmigo, aquí no les faltará manutención, ya no debes preocuparte de los gastos, estamos en una muy buena posición económica. Cuantos más hijos tengas, mejor.

El alpha más joven apretó la mandíbula… ¿ahora se acordaba de eso?

-: Vincent tiene sueño – dijo Levi en voz muy baja -. Lo llevaré a dormir.

-: Está bien – aceptó Eren y Levi se puso de pie para retirarse. Mikasa lo siguió con sus ojos hasta que desapareció del recinto.

-: Parece que la pareja de tu hermano no te cae del todo bien, ¿eh, Mikasa? – dijo Grisha.

-: Es un sucio omega como todos… no sé esperaba que Eren eligiera mejor.

-: Eren ha elegido al mejor – acotó el doctor y todos los ojos se posaron en su figura.

-: No lo ha marcado – dijo la mujer haciendo una mueca de disgusto.

-: ¡Mikasa! – le habló Eren con tono de regaño.

-: Oh, ¿no lo has marcado? Explícame eso, Eren.

El hombre miró a su padre algo nervioso.

-: No es… no es como si no lo hubiera intentado… él… él no retuvo mi marca… - Eren estaba acorralado, y no cedería diciendo que no lo había hecho.

-: ¿De qué hablas? – dijo Mikasa abrumada -. ¿Qué significa eso? ¿Qué no ha retenido su marca dices?

-: ¿Qué tienes para decir de eso Hanji? – presionó Grisha, la mujer de anteojos bajó la mirada a su plato.

-: Bueno, no pude hacerle los exámenes adecuados, no tenía el equipo necesario, pero… Levi es… mmm, algo diferente de los omegas normales. Es verdad que… su cuerpo no retiene la marca.

-: Con marca o sin ella, él es mío – dijo Eren con autoridad -. Ya dejen de hacer tanto drama.

-: Eso significa que Levi si ha heredado el "gen defectuoso" de Kuschel – acotó Grisha -, te está rechazando, Eren…

El de ojos verdes levantó la mirada, ofuscado y muy serio.

-: ¿Sabes o no sabes lo de Kuschel? – Eren no respondió nada -. Bueno, si no lo sabes no es relevante, pero yo creo que Levi te está manipulando. ¿Sabes cuantos años llevo en este negocio, hijo? ¿Sabes todo lo que hemos aprendido de esa omega? Claro, no era una omega común y corriente y lo mejor que pudiste hacer es volver aquí. Ellos tienen la facultad, entre otras cosas, de retener o no la marca de los alphas… Puede que haya engendrado un hijo tuyo, pero ese omega no te quiere.

Eren sintió que una nueva daga le atravesaba el corazón. Se le quitó el apetito de inmediato.

-: Me retiro – dijo poniéndose de pie, ya no soportaba estar ni un minuto más en esa sala.

Tenía que sentirse un poco más seguro, necesitaba sentirse aceptado. La marca de su hombro había empezado a sanar, lo cual le producía sensaciones encontradas, por un lado alivio, no sería nada lindo que su padre se enterara que tenía una marca de un omega, y por otro lado algo de tristeza, ¿acaso eso significaba que Levi ni siquiera quería poseerlo? Ya no sabía ni qué pensar.

Entró a la habitación, Levi estaba arropando a Vincent que estaba dormido.

-: Está agotado, su hora de siesta se adelantó – dijo Levi -, creo que este lugar lo agobia.

-: Puede ser… - contestó Eren erráticamente y luego se apoyó contra el marco de la ventana para mirar hacia afuera, la ventana tenía rejas. Ahora que lo pensaba ese lugar era un poco como una cárcel.

-: ¿Estás bien? – preguntó Levi sintiendo todas esas malas vibraciones.

-: Levi… nosotros dijimos que… íbamos a darnos una oportunidad, ¿verdad? – Levi se acercó y se apostó a la ventana del otro lado, miró a Eren, pero no dijo nada -. ¿Qué es lo que estamos intentando? No se puede obligar a nadie a querer a otro… esto es sólo una necesidad física…

Levi bajó la mirada y cruzó los brazos pero no dijo nada. El silencio hería al alpha, de alguna manera esperaba una réplica, que dijera algo, que no lo dejara hundirse así en el desasosiego.

-: Esto es lo que soy, nunca te he mentido al respecto, lo sabes todo de mí – continuó el más alto -, pero no parece que sea suficiente para ti, tanto es tu odio a los alphas… ¿verdad? ¿Sólo dijiste eso para complacerme? ¿Para tenerme de tu lado? Al fin y al cabo sólo soy una herramienta que usas a tu antojo…

-: Oye, cálmate, ¿quieres? Unas horas con tus parientes y ya te lavaron el poco cerebro que tienes.

-: Me voy, necesito un poco de aire – avisó mientras tomaba un buzo y se iba de la habitación. Levi suspiró muy hondo.

No era que no lo quisiera, pero era el hijo del asesino de su madre, era un alpha que lo había sometido, que había traficado con sus compatriotas… y también era el padre de Vincent. Fue a acostarse con su hijo, se sentía confundido y triste. Seguramente estaba absorbiendo los sentimientos de Eren… no los quería, no quería sentir eso…

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Eren se empinó la botella de nueva cuenta, ante la asombrada mirada de Mikasa.

-: Vaya, se nota lo bien que estás para beber de ese modo – le dijo, mientras bebía también.

-: No me jodas, Mika, tuve un día de mierda, entre padre y Levi, necesito un respiro.

-: Lo sabía, ese omega es una desgracia para tu vida. Como sea, estaré a tu lado hasta el fin de los tiempos hermano – dijo apretando su hombro y sonriéndole con amabilidad -. Te extrañé, Eren, te extrañé mucho. No tenía nadie con quien conversar… Aunque padre empezó a tratarme un poco mejor… supongo que no tenía opción, después de todo no tiene otros hijos.

-: El viejo te quiere, Mika, pero a su manera. Ya sabes, es terco como una mula… Yo también te extrañé – dijo apoyando su cabeza en el hombro de su hermana.

-: No me gusta verte triste… Eren… ya sé que ese idiota es el padre de tu hijo, pero… no está marcado… ¿no has pensando en conseguirte otro omega?

-: No quiero otro omega.

-: Eso lo dices porque no has estado con otro, él fue el primero, ¿recuerdas? Mira, ven conmigo un momento – Eren la miró con duda -. Ven, ven, hazme caso.

Eren siguió a su hermana, estaba algo mareado, lo llevó a su habitación, que estaba en el extremo norte del lugar. El alpha esperó sentado mientras se empinaba otro trago, hacía calor en el lugar, miró por la ventana el sol ya se estaba poniendo. Ahora se daba cuenta que había extrañado la compañía de su hermana en todo ese tiempo. Todos los recuerdos de su infancia y adolescencia llovieron sobre él… y los de su madre. Se terminó la botella de un solo envión, todo dolía demasiado.

Se tiró en la cama, se sentía algo cansado, se preguntaba que estaría haciendo Levi en estos momentos. Entre tanto alcohol se empezó a sentir adormilado, pero entonces un persistente aroma exquisitamente dulce se le coló en las fosas nasales. Quería dormir pero el perfume era cada vez más fuerte.

-: ¿Qué es eso? Huele… muy bien…

-: Eren – le dijo Mikasa con una gran sonrisa -. Te presento a Crystal, es una omega modificada.

-: ¿Eh? ¿Crystal?

Una guapa mujer de pelo lacio y obscuro hasta los hombros, con un entallado vestido rojo de hombros descubiertos y preciosos ojos azules (como los de Levi), entró sonriendo. Se sentó en la cama y lo saludó amigablemente. Eren sintió aún más calor, y una indefectible atracción a esa mujer.

-: ¿Omega modificada?

-: Así es, padre la ha operado para que no pudiera concebir. Es una nueva línea de omegas, no pueden quedar preñados, se ha modificado genéticamente para que puedan entrar en celo en cualquier momento, últimamente se han vuelto muy populares – Mikasa se sentó detrás de la chica y la besó en el cuello, el perfume se intensificó aún más y Eren se alejó un poco apretando su nariz con los dedos -. Ella es la tercera, de una larga y ardua investigación, muchos murieron hasta que pudieron perfeccionar el producto. Padre me la ha regalado para mi cumpleaños, no tengo problema en compartirla contigo. Te ayudará a desestresarte, anda, úsala, ella es muy complaciente.

-: Tu hermano es muy lindo, ama – dijo la mujer mirando de reojo a Mikasa.

-: Lo sé, y lo han descuidado mucho, vamos Crystal, hazte cargo de las necesidades de mi hermano.

-: N-no, espera – dijo Eren un poco mareado por la intensa nube de feromonas que se esparcía por doquier. La mujer se acercó mirándolo con intensidad, hasta que finalmente unió sus labios. El hombre recibió el roce mientras una parte de él quería salir corriendo y otra pugnaba por seguir adelante. La boca de Crystal era… dulce… agradable, muuuy atractiva. Su hombro dolió un poco, hizo una mueca de molestia por eso y llevó su mano al lugar.

-: ¿Qué sucede? – Preguntó Mikasa, mientras abría una lata de cerveza, Crystal mientras, le besaba el cuello con dedicación.

-: Na-nada, realmente creo que… sería mejor que me fuera…

-: ¿Por qué? ¿No te gusta Crystal?

-: No, ella… es linda, pe-pero… ouch… - su hombro dolió un poco más. Crystal se sentó a horcajadas sobre Eren, el alpha no era de piedra y pronto sintió a su instinto saliendo con fuerza, a pesar del dolor en el hombro tomó el rostro de la mujer y la besó bajando sus manos por su espalda hasta tocar su trasero –. Mmm… - cerró los ojos, pero la imagen de un Levi sudado y ruborizado le nubló los sentidos -. Le-Levi… - jadeó el nombre y la mujer sobre su regazo se rió.

-: Realmente que ese engendro te tiene dominado… - acotó Mikasa con una mueca de desprecio.

La puerta del cuarto se abrió de par en par debido a una patada voladora, y un furioso, muy furioso omega entró con cara de asesino al lugar.

-: ¡Pero qué mierda! – dijo Mikasa abriendo grande sus ojos. Levi bufó y sin miramientos agarró de la cabellera a Crystal para arrastrarla un buen trecho por el piso.

Todo pasó tan rápido que los alphas no pudieron reaccionar.

-: ¡Aaaaagghhh! – Crystal gritó mientras salían lágrimas de sus ojos cuando Levi la levantó del cuello contra la pared.

-: ¡No vuelvas a acercarte a mi alpha, perra! – su voz sonaba como fuera de este mundo, luego la arrojó a un costado y se giró para dedicarle una aterradora mirada a Eren. Mikasa se interpuso en su camino.

-: ¡Sal ya mismo de aquí, omega asqueroso! ¡¿Quién te crees que eres para venir a hacer semejante espectáculo en mi cuarto, eh?! ¡Dile algo Eren!

-: ¡Fuera de mi camino! – le ordenó Levi expeliendo feromonas de ira pura. Mikasa sintió que le fallaban las piernas y apenas si pudo retroceder tres pasos antes de caer sentada en el suelo sintiendo que se le salía el corazón del pecho -. Y tú… infiel… - habló mordiendo las palabras, mientras a Eren se le habían pasado todos los efectos del alcohol en un segundo, le asestó una feroz cachetada, ante la mirada aterrada de su hermana. Luego se giró para irse. Eren se llevó la mano a la mejilla enrojecida -. ¡EREN! – prácticamente le rugió desde la puerta, el alpha se puso de pie de un salto y comenzó a seguirlo sin decir ni una palabra. Aún no asimilaba todo lo que había sucedido.

Entraron a la habitación y Levi cerró de un portazo. Eren lo miró algo temeroso, el cuerpo del omega estaba cubierto de gotas de transpiración, y su cara estaba roja, lo miró con reproche.

-: ¿Don-dónde está Vincent? – fue lo único que se le ocurrió preguntar a Eren.

-: Con Hanji – la voz del omega estaba transfigurada, corrió hacia Eren que retrocedió hasta la pared donde el otro lo acorraló -. ¿Tan necesitado estás, imbécil? – El alpha nunca había visto tan enojado al más bajo -. Apestas a esa mujer… - dijo gruñendo desde la garganta. Cerró los ojos y pegó su cuerpo al de Eren y luego el más alto sintió que le faltaba el aire. Una cantidad de feromonas imposibles, como una bomba que hubiera explotado en el lugar, se hizo presente.

Levi resopló sobre el cuello del alpha y Eren bajó su rostro para besarlo desesperado, necesitaba entrar en él de inmediato, una necesidad imperiosa, que lo consumía por entero, haciéndole temblar las rodillas, lo embargó con gran fuerza. Cuando sus manos buscaron sacarle la ropa, Levi se alejó resoplando enardecido.

-: Quieto, maldito – le dijo con el poder de su Voz y Eren gimió dolorido, quería tocarlo, necesitaba acercarse pero a la vez no podía, Levi comenzó a sacarse la ropa despacio, mientras su útero escurría mojándole las piernas.

Eren se retorció desesperado, mientras se arrancaba su propia ropa y sentía que su boca se llenaba de saliva, estaba frenético, como un animal enjaulado.

-: Deséame a mí, estúpido imbécil, me elegiste a mí, no tienes derecho a hacer tonterías.

-: Leviiii… - jadeó su nombre enfebrecido, mientras sentía que se volvería loco de la inmensa lujuria que lo aplastaba en ese momento.

-: De-deberías quedarte ahí y desmayarte de ganas… no volveré a perdonarte algo como esto. Recuérdalo – Se quitó la ropa interior que ya estaba completamente húmeda y luego de mirarlo durante varios minutos se acostó en la cama y abrió sus piernas – Ven, Eren – lo llamó con necesidad, en menos de dos segundos tuvo al alpha encima suyo – Sé suave – se ordenó mientras enterraba sus manos en la sedosa cabellera – No an-anudes en m-mi… mmm…

Eren intentaba acatar las órdenes pero estaba demasiado atormentado, se refregó empapando su falo en los fluidos del omega y finalmente lo besó impaciente, succionando sus labios y tocando todo cuanto podía, ambos estaban sudando mucho. Finalmente enfiló en la húmeda entrada y se empujó con poca delicadeza, pero fue bien recibido. Ni siquiera tuvo en cuenta que la herida de su hombro empezaba a sangrar pequeñas gotas carmesíes.

-: Levi, Levi, Levi… aaaah – no podía pensar, nunca le había sucedido algo así, estaba completamente ido, su instinto a flor de piel, empujando contra las caderas del más bajo que se tensaba debajo suyo. Cada vez que abandonaba su boca lamía cuanto podía de su piel, sin importarle que estuviera sudoroso, era adictivo. Nunca tenía suficiente, su hambre y lascivia crecían más y más a cada segundo.

Levi estaba en una situación similar, era casi igual a lo que sentía cuando lo invadía un celo, sólo quería que Eren lo poseyera de una manera rabiosa. Lo miraba y recordaba nuevamente a la mujer encima de su alpha, se aferró a su espalda y movió sus caderas al ritmo del más alto, quería que todo su cuerpo se impregnara de él. Era suyo, ¡SUYO!

Eren lo giró y comenzó a bombear en esa posición, aferrándose a las caderas de Levi, casi como animales. Lo levantó con brusquedad apretando su espalda contra su pecho sin dejar de sodomizarlo, lamió sobre su cuello y gruñó con fuerza, sus dientes chirriaron.

-: Sí, sí… es-está bien, aaaah – apenas podía hablar el omega -. Haz-hazlo, mar-márcame… ¡Márcame, maldición! ¡Arrrgghhh! – Levi se arqueó y todos sus músculos se agarrotaron cuando eren hundió sus dientes con una fuerza inusual. Fue como si algo detonara dentro de él y se esparciera dejándolo completamente inmóvil, un intenso orgasmo lo golpeó como un tsunami, provocándole un gemido lastimero y largo, para luego quedar lánguido entre los brazos del alpha que no soltaba su dolorida carne, mientras su semen se deslizaba por sus muslos mojando las sábanas.

Luego de eso, Eren lo soltó para acabar él también. Lo acostó en la cama y lamió sin descanso la marca que estaba adquiriendo un color entre naranja y amarillo. Cada vez que la lamía, Levi se deshacía en jadeos y espasmos de placenteras sensaciones. Al poco rato estaba erecto de nuevo y volvió a poseerlo de la misma manera… una y otra vez, hasta que ambos cayeron desmayados en brazos del otro…

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Le dolía el cuerpo, sentía la boca seca, su cabeza era un lío, como si la hubieran metido en una bolsa y la hubieran apaleado. Quiso abrir los ojos, pero un intenso brillo lo cegó por un buen rato, tosió un poco y quiso decir algo, pero el hierro entre sus dientes y esa especie de "bolsa" contra sus labios se lo impidieron. Se removió, presintiendo que algo estaba muy mal, pero no pudo moverse demasiado, estaba tirado, en una especie de colchoneta o algo por el estilo, su cuerpo fuertemente atado. Sus brazos estaban detrás de su espalda y sus piernas con fuertes cadenas en los tobillos.

Se retorció como un pescado fuera del agua, hasta que escuchó una voz.

-: Oh, parece que al fin despiertas, omega siete.

De inmediato se disparó una alarma en su cuerpo, y una oleada de adrenalina lo recorrió de pies a cabeza. Grisha caminó hasta él, lo levantó con brutalidad desde su flequillo hasta hacerlo arrodillar, resopló con dolor. Luego de unos momentos pudo enfocarlo bien, le habían puesto una especie de camisa de fuerza de una tela gruesa blanca, varias correas de cuero la cruzaban desde los hombros hasta la cintura y pasaban por su espalda. Su boca con una mordaza del mismo material, además del hierro dentro de su boca.

-: Bienvenido de nuevo… Nunca creí que fueras lo suficientemente estúpido como para volver. Vamos a recapitular un par de cosas… - le habló el doctor con suma frialdad -. Eren está lejos y dormido por el momento, igual pronto lo tendré nuevamente de mi lado, aunque admito que hiciste un muy buen trabajo, golpear a un alpha y obligarlo a hacer lo que te place es un delito, y pienso hacerte pagar por eso. Ahora no eres nada, eres menos que basura, tan patético – Levi lo miró con odio y refunfuñó, mientras intentaba liberarse. Pero su cuerpo estaba pesado y las ataduras lo reducían -. Quieto fierecilla, necesito que colabores, sino lo haces… pues quién sabe lo que pueda pasarle a Vincent…

El omega abrió sus ojos lo más grande que podía y luego lo miró con odio.

-: Estás en mis manos, omega, y no saldrás de aquí hasta que haya hecho todos los exámenes necesarios. Luego veremos de sacarte el útero y las glándulas de feromonas, ¿no que querías ser un beta? Tal vez te termine cumpliendo el sueño, ya lo vez, no soy tan malo. Prometo que si pones de tu parte, Vincent tendrá una vida placentera y llena de lujos.

Levi se giró con fuerza tomando desprevenido al médico, rodó sobre su espalda y lo empujó con sus pies empujándolo varios metros, el alpha resopló dolorido y se puso de pie de inmediato, se acercó y le asestó un fuerte puntapié en la boca del estómago que lo hizo retorcerse.

-: Ah, tú y tu maldita madre son dos gotas de agua, eres astilla del mismo palo, nunca aprenden que no pueden contra nosotros – se sentó sobre el pecho del omega y le dio tres violentas trompadas, una le partió la ceja izquierda que empezó a sangrar profusamente y otra le hizo sangrar la boca. Agitado se puso de pie y lo levantó del flequillo de nuevo para arrodillarlo otra vez-. Vas a tener que someterte, o no me importaría traerte los dedos de Vincent en una bandeja… Ahora, estúpido omega, ¿vas a colaborar sí o no?

Levi temblaba de furia, la sangre manchando la mitad de su cara, no podía abrir bien su ojo derecho debido a esto. Sin embargo asintió como pudo. Por más que quisiera destrozarlo la seguridad de su hijo estaba primero.

-: Eso es, maldito… - Grisha lo soltó y le habló a sus ayudantes -. Preparen la sala para las pruebas, límpienlo adecuadamente y llévenlo al laboratorio. No le den de comer, ni de beber, apúrense.

Levi agachó su cabeza derrotado. "Lo siento Izzie, lo siento mamá, he fracasado…"

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By Luna de Acero… mortificada…