¿Les dije que había sorpresas?
PUES LAS HAY…
Así que agárrense porque a partir de este capitulo empieza la porno, el baño de sangre y toda una telenovela…
Lovetamaki1 por favoooor no me odies… U.U
Y este capitulo arranca cooooooooooon LEMMON, cortito pero bastante porno.
Los personajes de BLEACH NO ME PERTENECEN, fueron creados por Tite Kubo, pero pronto me voy a Japón a secuestrar a Tite y aplicarle el teguacanazo para que me escriba un buen final U.U, aun así la historia me pertenece así que no sean malvados y respétenmela.
Negritas = personajes
"comillas"=pensamientos
Normal = narración
(Paréntesis) = notas, comentarios, etc. de la autora.
Flashback = sucesos del pasado.
POV = Narración desde la perspectiva de un personaje.
Creo que es todo.
ADVERTENCIAS: Posible OoC (dioses no me maten que no soy Tite) y LEMMON.
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La mansión Kuchiki se encontraba con pocos sirvientes, poca seguridad y pocos habitantes, la razón bueno como el título del capítulo lo marca es porque el tan organizado Hanami había llegado. Si, el fin del invierno se hacía presente o bueno quizá no en SS. donde el clima pocas veces cambia pero en el mundo humano ¡si! Así que importándoles poco y siendo una bella manera de compartir con la corte de espíritus puros y almas del Rukongai las casas nobles decidieron hacer una elegante y tradicional celebración para descansar de todo el drama de Aizen y los dichosos fullbringers. Parecería que al organizar un evento de tal magnitud la enorme casa debería de estar hecha un caos con los sirvientes y la seguridad reforzada pero era todo lo contrario, había una clara tranquilidad y paz que a Kuchiki Byakuya le encantaba y hablamos de pasado porque ahora extrañaba horrores a su hermana y la vivacidad y desastres que dejaba por toda la mansión. Dioses esa chiquilla se le había metido en el corazón de una manera que podría competir con la manera que Hisana se hizo indispensable para él pero de una forma totalmente diferente, si, amaba a Rukia demandantemente pero su amor por ella era tan inocente y fraternal que aunque pudiera ser un poco bizarro para algunos para su corazón y orgullo no, porque al final de cuentas él era incapaz de verla como una mujer a la que desear y a pesar de sentir un inmenso amor por ella como el que sentía por su esposa estos estaban tan separados el uno del otro que era para él imposible confundirlos.
Suspiró pesadamente mientras caminaba por los pasillos de su solitaria casa, quería descansar un poco de sus responsabilidades, entró a su habitación y se deshizo de su haori[1] y kenseikan[2], dejó su zanpakutō en su base pensando en que Rukia no tenía una, ya se haría cargo de mandar a hacer una especial para Sode no Shirayuki, pensaba en los materiales y diseños que debería tener cuando sintió unas manos acercársele.
-Te eh dicho que no entres a hurtadillas a la mansión. –Tomó con fuerza la muñeca de la persona que estaba con él.
-No es mi culpa que la seguridad de la mansión sea escasa, además sabes que para mi no es ningún problema evadirla Byakuya. –Esperaba a que él se volteara para verla.
-Creí haberte dejado claro que nuestros encuentros serían exclusivamente en las instalaciones del escuadrón.
-Estaba aburrida, decidí buscarte.
-Sígueme. –Soltó su muñeca y salió de su habitación.
La mujer le siguió sin objetar, pasaban por diferentes pasillos vacíos.
-"Seguramente esta esquivando a los sirvientes y guardias" –Volteaba de vez en cuando buscando a alguien del servicio. En veces Kuchiki Byakuya era fácil de adivinar claro que eso era cuando él quería.
Entraron a una habitación alejada de la casa principal, parecía como si fuera un cuarto de huéspedes, la habitación era amplia mas no para competir con las habitaciones donde él o Rukia descansaban, era modesta, de cierta manera parecería una habitación para los invitados con rango menor a nobles o primeros soldados de los 13 escuadrones. Escuchó el sonido del sash[3] desatarse y del hakama[4] cayendo, sin pensarlo mucho volvió a tomar la muñeca de la mujer con fuerza lanzándola al tatami[5] de la habitación. La mujer no se quejó en absoluto, la miró soltarse sus largos y negros cabellos y sonreír, esos gestos le arrancaron una sínica sonrisa a Byakuya ¿Cómo es que seguía con aquella situación?, no importaba mientras no manchara su orgullo. Tiró de su sash desacomodando ligeramente su hakama y se arrodillo detrás de la mujer.
-No quiero que esto vuelva a repetirse.
-Hai, taichō. –Volteó a verle con sus ojos esmeraldas.
Tomo las caderas de la mujer y la penetró rápidamente provocando en ella un placentero gemido que a él no le altero en absoluto, se quedó inmóvil por unos segundos y con su mano izquierda la tomo del cuello para poderla embestir en cuatro puntos mientras con su mano izquierda tiraba brusco del kosode exponiendo su hombro derecho y parte de su espalda, tomó el seno derecho con su mano estrujándolo pero sin ser brusco y empezó con las embestidas. Aquella mujer era la amante de Kuchiki Byakuya, su piel blanca y suave más sus atributos comunes llamaban su atención pero aun así odiaba sus ojos y su poca prudencia, una mujer perfecta para ser una fiel amante si se le disciplinaba, disfrutaba del sexo con ella pero no tenían ninguna conexión mas que la de ser parte del mismo escuadrón.
-¿Pasa algo? –Habló entre jadeos.
…
Bien, tampoco esperaba que le respondiera. –Generalmente sueles ser más pasional. –Se mordió los labios al voltear a verle, le encantaba ver su torso desnudo y su piel pálida aunque aun conservaba puesto el Shihakushō[6].
Byakuya le miró severo tomando aquella insinuación como un insulto. La volvió a tomar brusco por las muñecas y la tumbó nuevamente en el suelo pero esta vez llevando los delgados brazos tras la espalda de la mujer, dejó caer su peso sobre ella haciendo la penetración más profunda haciéndola gemir sonoramente.
-¿Esto era lo que deseabas? –Preguntó en su oreja dándole un mordisco en el lóbulo.
-Hai, Kuchiki taichō.
Mordió su hombro y comenzó nuevamente con las embestidas pero esta vez eran lentas y profundas, jadeaba en el oído de la shinigami demostrando su excitación, disfrutaba someterla, tratarla con poca delicadeza, como una concubina cualquiera, las penetraciones se volvieron mas violentas pero no por eso mas rápidas, la humedad interior de esa mujer le cegaba a momentos, mordió su espalda para darle rapidez a cada estocada y poder terminar aquel encuentro de manera rápida, sintió las paredes vaginales contraerse, los gemidos de la fémina se volvían cada vez mas sonoros, era mejor terminar aquello rápido o algún sirviente o guardia podría escucharlos, soltó las muñecas y tomó las caderas de ella volteándola para verle la cara, sus mejillas estaba sonrojadas y sus ojos ligeramente entrecerrados, sus senos subían y bajaban victimas de su agitada respiración, levantó su cadera pasando sus manos por el firme trasero y volvió a penetrarla de manera rápida, se inclinó un poco para lamer uno de sus pezones, la hizo gemir fuerte y contraer violentamente su interior, había logrado llevarla al orgasmo como siempre y de forma sonora, sacó su miembro de ella y derramó todo su semen en su abdomen como siempre, exhaló sonoramente satisfecho por su descarga sexual, se levantó viéndole sin ningún gesto y acomodó su uniforme.
-¿Algún día serás amable conmigo Kuchiki Byakuya? –Habló sínica y con una sonrisa que al capitán le hubiera gustado borrar de un golpe.
-Tan solo eres mi concubina, el único trato amable que debo darte es cuando actúas como un fiel soldado. –Se dio la vuelta y se fue de ahí para tomar un baño como siempre hacía después de tener algún encuentro sexual con ella.
Caminaba por los pasillos dirigiéndose a su habitación, Rukia no tardaría en llegar con los amigos de Ichigo y aun tenía que revisar unos escritos en la biblioteca, estaba tan inmerso en sus pensamientos que no notó la presencia de alguien más que le esperaba en los pasillos de la mansión.
-¿Qué diablos crees que estas haciendo? –Le llamó seria en cuanto paso frente a ella.
-¿Qué haces en mi casa Shihōin Yoruichi? –Se detuvó al escuchar a su antigua maestra que estaba de pie recargada en una de las paredes de la gran casa.
Su gesto era serio y estaba de brazos cruzados con miraba inquisidora al hombre. –Te e hecho una pregunta, responde.
-No tengo por qué responder.
-Puedo sentir el reiatsu de esa mujer concentrado en tus pantalones, hueles a ella.
-No es tu asunto. –Siguió a paso tranquilo por el pasillo.
Yoruichi caminó a pasos rápidos hasta él y tomó a Byakuya por el cuello del kosode[7] haciendo que este se alterara y sin darle oportunidad de reaccionar con algún movimiento para zafarse de ella utilizó el shunpo para llegar hasta la biblioteca familiar y lo soltó haciéndole tambalear sobre su escritorio.
-Tienes una decena de geishas al servicio de esta familia Byakuya, podrías tener a cualquier mujer noble de amante. Dime ¿Qué diablos esta pasando por tu cabeza?
…. –Le miraba altivo y severo imponiéndose ante ella.
Entiendo bien que después de todos estos años sientas la necesidad de intimar con alguien, pude haberte mandado a una de nuestrasNingyō Shihōin.
-Ya te eh dicho que no es tu asunto Yoruichi. –Le alzó la voz dejándola sorprendida.
-¡¿Qué no es mi asunto?! –Se acercó a él gritándole. – ¡Claro que es mi asunto Byakuya, esa mujer es un error sin explicación alguna, no debería de existir un alma con recuerdos de su vida pasada en la SS. hubiera preferido mil veces que fuera tu hermana a la tomaras de amante!
La tomó del cuello y la estrelló contra uno de los libreros. –Jamás le haría eso a Rukia o Hisana.
-Esa niña aun no ha superado el dolor de su pasado. –Tomó la mano de Byakuya y se soltó de su agarre como si nada. – ¿acaso piensas hacerle mas daño?
-¿Daño? –Miraba su mano que había sido retirada con facilidad, odió en ese momento a Yoruichi. –El daño que yo le eh hecho no se compara con el que Urahara y tus pupilos le hicieron.
-¿Mis pupilos?
-¿Por qué te sorprendes? ¿Acaso no fueron Shiba Kaien y Kurosaki Ichigo los que han puesto en peligro de muerte a Rukia? Fue tu amante quien ocultó ese artefacto en su alma y la acercó a ese mocoso insolente.
-Tú la alejaste de Renji y la dejaste a su suerte cuando fue sentenciada.
-Les prohíbo que se acerquen más a ella.
-¿Me prohíbes? –Se cruzó de brazos y rió altanera ante él. –Soy tu maestra, no puedes prohibirme nada, además lo que menos te conviene en estos momentos es alejarnos de ella.
-¿De qué hablas?
-Urahara estudió el Reiatsu que Rukia dejó en su gigai. –El hombre alzó su cabeza dándole a entender que continuara su explicación. –El rastro que dejo el hōgyoku en ella esta fortaleciéndose y no solo eso, al parecer tu pequeña hermana desea volverse más fuerte. –Byakuya abrió los ojos entendiendo lo que Yoruichi le decía. –El poder del hōgyoku es tal como lo describía Aizen: capturar y materializar los deseos de todo lo que le rodea. Así que tus suposiciones son ciertas, el alma de Rukia no quedó libre de aquel objeto.
-¿Hay manera de limpiar ese rastro?
-Quien sabe. –Desvió la mirada pensando. –Kisuke necesita más tiempo para saber si el alma de Rukia puede dominarlo o consumirla, aun así ella fue el primer recipiente y también la primera en llegar a un cierto punto de función con esa cosa.
-"No puede ser"–Tragó saliva sonoramente y de poder ser prefería no seguir con aquella conversación.
-Byakuya, Rukia fue la primer alma que el hōgyoku aceptó por lo tanto ella es la verdadera dueña.
-Si alguien quisiera recrearlo…
Yoruichi le interrumpió. –Sería atreves del rastro que reside en su alma. –Dio vuelta para salir de la gran casa con su shunpo. –Quiero que alejes a esa mujer de Rukia, puede ser peligroso.
-No quiero a mi hermana cerca de Kurosaki.
Detuvo su andar y le miró sobre el hombro. –Eso es imposible Byakuya-bo.
-Si el rastro del hōgyoku se fortalece podría provocar el descontrol de esa bestia que reside dentro de su alma.
-O podría fortalecer más la voluntad de Ichigo.
-Si daña a Rukia juro que arrancare con mis propias manos su cabeza y la lanzaré ante ti como debí de haber hecho con la de Shiba Kaien.
Volteó a verle sería con una mano en su cintura. –De estar en tu lugar Kaien jamás hubiera cometido la estupidez de meterse con la rencarnación de Miyako. Además si Aizen mandó a ese hollow "Metastacia" para matarle es porque significaba un obstáculo para él o le guardaba algún miedo, un chiquillo como tu no hubiera podido tocarle, no fue mi mas brillante alumno por nada –Con shunpo le abrazo divertida del cuello por la espalda. –aunque tu aun eres mi más querido pupilo.
-Shihōin… –Salió con shunpo de ahí antes de que terminara de decir lo que sea que fuera a decir dejándolo con un tic en la ceja. –Si no es Rukia será esa gata estúpida la que me mate.
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Mas tarde en el Rukongai tururú…
Un grupo de asombrados jóvenes caminaban por las calles del Rukongai guiados por el famoso shinigami daikō y una exuberante mujer negra –Shihōin Yoruichi– llamando la atención de muchos. Era raro, que diablos "ese" lugar era jodidamente raro, era como caminar en un parque temático, las calles de tierra, los locales en su mayoría de madera y un montón de gente vistiendo y comportándose como si vivieran en el periodo Edo, ahora comprendían la manera tan anticuada de Rukia al hablar y que desconociera tantas cosas que para ellos eran algo completamente común.
-Oye Ichigo –Le llamó Keigo. – ¿seguro que no aparecerá una clase de samurái para atacarnos?
-Ya te dije que no –Caminaba tranquilo de brazos cruzados dentro de su kosode. –además ésta no es una zona violenta y dudo que alguien quiera causar un alboroto con todo el seireitei desplegado.
-Pero todos nos miran como intrusos.
-Algunas personas desprecian a los shinigamis o les temen, es normal que nos miren de esa manera ¿no es así Ichigo?
-Ha ¿Yoruichi-san dónde veremos los cerezos? –Desordenaba su cabello pensando en qué lugar podrían observar las flores.
-Solo la familia Kuchiki posee terrenos con árboles de sakura, realmente éste festival es solo un pretexto de las casas nobles para mostrar que después de lo de Aizen aun se mantienen con poderío dentro de la SS.
-Entonces ¿no observaremos las flores? –Orihime preguntaba afligida. –Ah… es una lastima –Infló sus cachetes. –pensé que abría un gran picnic.
-No te preocupes Orihime, sé que habrá muchos puestos de comida y sake, además después de terminar con las actividades y presentaciones la casa Kuchiki abrirá sus puertas para que los escuadrones y otros clanes puedan disfrutar de los cerezos.
-¿Es por eso que Rukia se adelanto a nosotros?
-¿No te lo dijo? –Volteó Yoruichi a verle con un ojo cerrado sembrando en él la duda.
-¿Qué cosa? –Sus ojos mostraban curiosidad.
-Las cosas han cambiado últimamente por aquí Ichigo… ya lo iras viendo. Por cierto ¿no pretenderás presentarte con el Shihakushō y Zangetsu en la espalda verdad?
-¿Eh… qué tiene de malo? Tú vas en mallones.
-Bueno… estarás entre los más altos rangos de la nobleza y eres invitado de Byakuya-bo, deberías de usar algo mas apropiado para la situación. Puede que te excluyan un poco. Anda vamos a la mansión Shihōin, seguro encontramos algo adecuado, además yo también debo cambiarme.
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En la mansión Kuchiki tururú…
-¡Bien! Ya ha quedado listo. –Habló una voz llena de orgullo dándole los últimos toques al cabello de Rukia.
-Gracias por ayudarme a vestir.
-Ya sabes que no es ningún problema, pero pensé que tendrías al menos a dos damas que te ayuden.
-Les dejé ir por hoy, además prefiero que lo haga alguien de mi confianza Renji. –Le sonrió dulcemente.
-¿Estás nerviosa? –Le regresó la sonrisa a su amiga.
-Un poco, nunca eh bailado para tantos espectadores.
-Lo harás bien. –Pusó una mano en su hombro mostrando su apoyo. –Ya deberíamos irnos, él capitán me ha ordenado escoltarte hasta el lugar de las presentaciones.
-Renji…
-Dime. –Contestó curioso viéndola girando para salir del lugar.
-Arigatō.
Rió de lado. –Baka, tantos años y aun no sabes como atarte un kimono correctamente.
-Lo lamento señor don experto, seguro que quitarle el kimono a todas esas geishas te ha hecho aprender a atárselos como gesto de agradecimiento. –Se burlaba sarcástica de brazos cruzados haciendo sonrojar a Renji.
-¡No… No digas esas cosas! –Se indignó. – ¡Además ese es un nudo diferente y desde niños eh atado tu obi!
-Y espero por tu bien que solo hayas hecho eso –Una voz le heló hasta la medula de terror. –y sin ver a mi hermana Renji. –Amenazó mordaz elevando ligeramente su reiatsu.
-Yo… Taichō… No es lo que… A… ¡Así fue Taichō! –Hizo una reverencia. –"Maldición, va a matarme, peor… me dejará vivo sin volver a ver a Rukia y confinado a la experimentación de mi alma con el capitán Mayuri"
-Renji iré en el danjiri[8] con Rukia, nos escoltaras junto con la guardia. –Byakuya extendió su mano frente a Rukia para que ella se apoyara en él.
-"¿Caminarán tomándose de la mano?" –Alzaba una ceja no creyendo lo que sus ojos le mostraban.
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Camino al Seireitei tururú…
Estaban dentro del lujoso carruaje viéndose a los ojos sin decir una sola palabra, era imposible, no podía leer esos pensamientos en los ojos de su hermana, otra gran diferencia entre ella e Hisana, amaba los ojos de su esposa que siempre eran una ventana abierta de su corazón, odiaba los de su hermana porque no podía adentrarse en ellos.
-¿Qué es lo que sucede Nii-sama?
Los odiaba porque podían ver claramente a través de él.
-No quiero que Renji se preste para las tareas que le corresponden a la corte que e dispuesto para ti. –Sus palabras fueron posesivas y demandantes.
Sonrió satisfecha. –"Menos mal" ¿Celoso Aniki[9]?
-¡Rukia! –Habló severo levantándole un poco la voz y borrando esa sonrisa pícara de su rostro. –No importa la familiaridad que tengas con Renji, no vuelvas a repetir algo así.
-Lo siento Nii-sama –Habló triste, sus ojos también le delataban. –solo quería compartir con él como lo hacíamos de niños.
-Hay ocasiones en las que no puedo pasar por alto tu inocencia. Si permito compartir mis geishas con alguien como Renji es porque quiero mantener sus instintos lejos de ti.
-¿De qué hablas? –Le miró sorprendida y sin entender nada. –Mi relación con Renji no tiene ninguna connotación sexual Nii-sama.
-Rukia no quiero ninguna explicación, solo haz lo que te pido.
Susurró débilmente para ella –Yo si quiero explicaciones. –Byakuya le escuchó.
-¿Qué es lo que necesita explicación? –La hizo voltear a verlo.
-Kimiko Koi. –Los ojos de Byakuya se abrieron. – ¿Por qué ella?
-No la amo si es lo que te interesa.
-Sé que no la amas. –Le miró intensamente. –No entiendo el deseo sexual y tampoco es algo que me interese descubrir, aun así… –sus palabras fueron perdiendo fuerza. –elegirla como amante…
Vio la mirada de Rukia ensombrecerse, lo comprendió, se maldijo por dentro, ¡Shihōin Yoruichi tenía razón y lo admitía! Se volvió a maldecir, su única reacción fue tomar delicadamente la muñeca de su hermana y guiarla a su asiento, giró en el asiento su cuerpo para sentarla y volver a tirar suave de su muñeca para acostarla en el largo asiento dejando su cabeza sobre su regazo.
-Lo siento Rukia. –Acarició sus cabellos delicadamente cuidando no despeinarla.
-Renji se molestara si arruinas lo que le costó horas arreglar.
-Alejare a esa mujer de nosotros. –Hablaban tranquilos sincerándose el uno con el otro.
-No, ya le eh hecho demasiado daño a esa mujer.
-Jamás fuiste amante de ese hombre.
-Eso no fue impedimento para robar el corazón de su esposo.
En otro carruaje pero no menos opulento viajaban varias personas emocionadas y ajenas a la festividad.
-¡Sugoi[10] Yoruichi-san! No pensé que la familia Shihōin fuera tan rica. –Volteaba Ichigo como baboso por todos lados.
-Eh encontrado a mi diosa perfecta… –Yoruichi le pateó el rostro a Keigo dejándolo inconsciente.
-"Tiene suerte de que no fuera Suí-Fēng quien lo atacara" –Una gota de sudor estilo anime surcaba la frente del sustituto.
-Ha, aun puedo gozar de algunos privilegios. –Su semblante divertido no la dejaba.
-Ichigo esto es sorprendente, debería de patearte por no decirme que podías tener cosas tan asombrosas. –Tatsuki tronaba sus nudillos con aura maligna.
A Ichigo se le aplastó la cara. –Te equivocas, no puedo conservar nada de esto porque para empezar ni siquiera es mío. –Se cruzó de brazos. –Solo cubro el trasero de Rukia en Karakura eso no tiene nada de mérito.
-Yo creo que haces una grandiosa labor Ichigo-kun. –Orihime veía dulcemente a la zanahoria.
-Eres muy amable hermosa Orihime, me dan deseos de… ¡abrazarte hasta la locura! –Chizuru saltó a la pechugona, Tatsuki la paró con su puño.
-Dudo mucho que sea un trabajo cualquiera, gracias a ti es que todos nosotros estamos aquí compartiendo Kurosaki-san e incluso podemos ver y conocer cosas que la gente común ni siquiera imaginaria. –Hablaba dulce Michiru sonrojando al tan preciado héroe de todas nosotras.
-Michiru tiene razón, eres sorprendente Ichigo-kun. –Le alagó Mahana.
-Mmm… – ¿Sado? ¡Pues NO! Fue Ryō quien le dio la razón a la chica.
Yoruichi sonrió burlona. –Popular con las chicas ¿Ne Ichigo? –Le dio de codazos la mujer negra.
-¡No diga tonterías Yoruichi-san! –Reprendió el muchacho visiblemente sonrojado.
-¡Ja ja ja…! No importa que tanto crezcas, sigues sonrojándote como un niño. –Acercó sonriente al rostro del muchacho. –Sabes conozco una buena forma de solucionar eso ¿te eh hablado de las ningyō Shihōin?
-¿Ah, muñecas dices? –Volteó su cara impregnada de inocente curiosidad.
-Ha. Son mujeres que son acogidas dentro del clan para atender a los nobles. –Seguía hablándole pícara cerca de su cara. –En pocas palabras son señoritas entrenadas para las labores de una esposa pero sin necesidad de ser desposadas, claro que ellas son dueñas de elegir su destino, ¿te interesa eh… Ichigo?
-¡¿Pero qué diablos estas diciendo mujer?! –Gritó gracioso y tomatozo haciendo que todos dentro del carruaje les prestaran atención. Carraspeó en su puño recobrando su compostura. –No necesito de una mujer a la cual someter. –Intentó sonar serio mas no molesto, quería dejar clara su postura.
-Ah… ¿entonces prefieres una mujer que te de batalla? Tal vez alguien como... –Se acercó muchísimo a su rostro para susurrarle al oído poniéndolo nuevamente nervioso. –Kuchiki Rukia.
Ichigo volteo su rostro para verla con seriedad, clavó su mirada con la dorada de la noble. ¿De qué diablos iba con eso esa mujer?
– ¿Quieres que te meta en su cama? –Ahora ella le hablaba con seriedad.
Ichigo repasó esas palabras en su mente. –"¿Quieres que te meta en su cama?" "¿Qué demonios estás planeando?" –Sabía que cuando esa mujer se ponía sería era por dos cosas: planeaba algo o era necesario dar explicaciones. Optó por la primera opción. –No necesito esa clase de ayuda –Ahora fue él quien se acercó en extremo al rostro de la mujer con una sonrisa cargada de autosuficiencia. –yo mismo haré que ella entre por su propia voluntad a la mía.
Yoruichi sonrió complacida por aquel comentario, las cosas empezarían a ponerse muy interesantes y peligrosas. –Bien dicho muchacho, cuento contigo.
¿Era algo así como darle su bendición? Si, era exactamente eso, porque ahora más que nunca necesitarían a esos chicos juntos, más que nada necesitarían de Ichigo.
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En los terrenos de la casa de campo Kuchiki tururú…
Los carruajes llegaban en fila escoltados por las fuerza de ejecutores, captando la atención de todos los presentes, los jóvenes de Karakura miraban todo aquel espectáculo que les recordaba a algunas películas tradicionales u obra teatral.
El sonido de unas biwas[11] se hizo presente acompañado de algunos tambores, un enorme carruaje festivo entraba por la puerta principal, muchos volteaban a ver intrigados aquella faena, el carruaje seguía por su camino jalado por cientos de hombres deteniéndose en la zona donde los más importantes invitados estaban obligados a bajar.
La antigua cabeza de los Shihōin bajaba elegantemente con la ayuda de Kurosaki Ichigo para sorpresa de muchos y los cuales fueron seguidos por un grupo de jóvenes que parecían no tener nada fuera de lo común con excepción del ya conocido "último Quincy" la chica entre pelirroja y castaña que estuvo a lado del mismísimo "Aizen" y un mestizo de gran altura al que Nanao Ise miraba avergonzada recordando el momento en que estuvo a punto de matarle a sangre fría y claro que con ese peculiar grupo de personas los cuchicheos y miradas incomodas no se hicieron esperar.
Los carruajes llegaban uno tras otro, desde los "modestos" hasta los exuberantes. El último carruaje se hacía presente, era de cierta forma pequeño pero no por eso el menos elegante, con adornos de grullas en plata por doquier y unas grandes cortinas blancas con el sello de la familia Kuchiki dejó de avanzar dándole fin al desfile de nobles, las cortinas se abrieron dejando entrever a los anfitriones, Byakuya bajó del carruaje ayudando a su hermana a que hiciera lo mismo, él hombre acarició los cabellos azabache al mismo tiempo que depositaba un ligero beso en ellos para despedirse, Rukia agradeció a su hermano con una reverencia y una cálida sonrisa, tales gestos fueron observados por todos los presentes aunque llamo más la atención de dos individuos.
El teniente de brillante cabellera roja miraba de cierta forma agradecido a los hermanos, sabía bien que el aprecio que sentía uno por el otro era enorme sin embargo dadas sus personalidades y orgullos el darse muestras de cariño era algo que francamente jamás pensó ver al menos en su capitán ya que si bien Rukia era un hueso un poco duro de roer tampoco era incapaz de mostrar afecto cuando lo creía necesario o por un mero impulso difícil de controlar, realmente el ver a su admirado capitán abrir su corazón a ella y ver que su preciada amiga era correspondida le llenaba de dicha a Renji aunque eso significara nunca volver a los días del Inuzuri que en veces añoraba demasiado.
Mientras Renji sentía calidez en su corazón por las dos personas mas importantes de su presente, Ichigo sentía una considerable irritación y confusión, el ver el tierno gesto de él joven cabeza del clan y la hermosa sonrisa de la morena correspondiendo le hacia sentir una maraña de sentimientos que le dejaban una amarga sensación de perdida y casi podía sentir el momento en el que se despidieron pensando que ese momento era el último adiós.
-Ichigo-kun ¿pasa algo? –Orihime se preocupaba por aquella mirada.
-No es nada Inoue. –Quitó sus ojos de la chica y siguió avanzando.
-Si lo deseas podemos hablar después, hace mucho que no tenemos una larga conversación. –Se acercaba a él con pasos lentos.
-Tienes razón, hace tiempo de ello. –Volteó a verle amable.
-Podríamos aprovechar el día de mañana para hacerle una visita a Kūkaku-san.
-Eso no será necesario.
La voz de una mujer a sus espaldas les hizo voltear abruptamente. Era Shiba Kūkaku junto con su hermano Ganju y su parvada de locos y los gemelos de nombre impronunciable.
Orihime iluminó su rostro e Ichigo sonrió, tenían tiempo de no ver a ese grupo de locos.
-¡Kūkaku-san! –Hablaron ambos pelinaranjos.
-Ha pasado tiempo chicos.
-¡Otra diosa de los pechos celestiales! –Gritó Keigo saltando – (nuevamente ¬¬) – a la gran delantera de la pirómana.
¡POOM! Un pequeño explosivo por parte de la mujer y Ganju le dejó fuera de juego al castaño.
-Veo que haz traído nuevos compañeros Ichigo, dime… ¿son fuertes? –Preguntó él amante de los jabalíes.
-No, pero no se necesita fuerza para patear tu fea cara.
-¡¿Qué haz dicho imbécil?! –Acercó su rostro al de Ichigo molesto.
-¡Lo que escuchaste estúpido! –Pegó su frente a la de Ganju.
-¡QUÉDENSE QUIETOS Y DEJEN DE HACER TANTO ESCANDALO! –Kūkaku les miraba asesinamente a los dos hombres haciendo cada vez más grande su cuerpo mostrándose terrorífica ante ellos con un nebuloso fondo azul cósmico con unos cuantos relámpagos. –Tsk… par de idiotas. –Les miró con un ojo cerrado y sosteniendo su pipa mientras ellos sobaban sus cabezas con un enorme chichón.
-Si señora. –Tragaron fuerte y su voz era tan mansita como su rostro bañado en miedo.
-Oye Ichigo ¿por qué no vas con Ganju a mostrarles el lugar a los chicos? seguro querrán ver lo guapos que son los shinigamis y hermosas las mujeres de la nobleza, además hay varios puesto de comida. Veámonos cerca del escenario en dos horas ¿te parece?
Ichigo miró curioso pero no le pareció mal la idea, sería agradable pasear y convivir con los chicos, además había a quienes tenía mucho tiempo sin ver y que saludarlos le alegraría bastante. –Hai, entonces nos vemos en dos horas ¡Ja ne[12]! –Alzó la mano como despedida a las dos voluptuosas mujeres y caminó junto con sus amigos. –Bien, realmente no conozco el lugar pero no creo que sea difícil encontrar lo que busquen ¿Qué quieren hacer? –Preguntó a los chicos dándose vuelta para verlos.
-¿Dónde están los apuestos Shinigamis? –Las chicas hablaron.
-¿Eh? –Puso cara de estúpido.
-¿Dónde están las Shinigamis dispuestas a gozar con jóvenes almas humanas? –Preguntó Keigo, Mizuiro puso una linda carita "Ichigo… las mujeres mayores YA"
-Pfff… esta bien, vayamos a los puestos, seguro ahí encontramos a los tenientes, supongo que en un puesto de sake estará la mayoría. –Si, su cara era como la de un chibi-Ichigo muy indignado y alzando la ceja.
Caminaban por los diferentes puestos buscando a los conocidos de sus experimentados amigos en el ámbito de los muertos, las chicas volteaban a todos lados sin encontrar algo que les motivase claro que el lugar tenía sus curiosidades, pero hasta el momento nada les había impresionado mucho salvo los carruajes y bueno con los dos chicos era igual, si, había mujeres bonitas pero nada majestuoso y accesible, para chicas bonitas pues bueno para eso estaban las chicas de su mundo vivitas y coleando.
-¿Are… ese no es Ichigo? –Estaba dudoso un cabeza de pachinko[13].
-Vaya que si es Ichigo, ese chico cada vez que lo veo esta más alto y apuesto. –Sonrió maternalmente Matsumoto.
-¿No eres un poco mayor para él? –Kira.
-¿Qué acabas de decir cabellos de elote? Si puedes hacer esas preguntas entonces yo puedo decirle a tu capitán que odias su música. –Amenazó fantasmalmente la bella mujer al emo teniente.
-Yo… lo… ¡LO LAMENTO MUCHO MATSUMOTO! –Juntó sus manos en forma de suplica sobre su cabeza mientras hacia una reverencia.
-Si consigues 3 botellas de sake del capitán Kyōraku callaré mis labios.
-Ya ya, dejen de pelear por favor, estamos aquí para divertirnos ¿no es así mina? –Hinamori intervino para evitar un conflicto.
-Momo tiene razón, además hoy es un día importante. –Sonrió divertido el rubio.
-Es verdad, me pregunto si ese chico sabe sobre su interpretación.
-Es verdad, también estas interesado en Kya-chan. –Matsumoto abrazó a Hisagi sonrojándolo violentamente.
-Eso era antes de que Kurosaki pusiera un pie nuevamente en SS. solo un loco podría acercarse a Kuchiki con ese chico aquí. –Calmó su rubor Hisagi.
-Es verdad, no quiero ni imaginar lo tenebroso que a de ser verlo celoso. –Kira nuevamente.
-Pero ellos siempre han negado tener una relación ¿no es así Kira-san?
-No lo sé Momo, realmente no soy cercano al chico y tampoco podría decir que lo soy mucho de Kuchiki-san.
-Paren ya todos ustedes, dejen a esos chicos en paz, no importa lo mucho que puedan atraerse eh incluso sentir afecto, ellos ya están muy lejos de poder formalizar. –Reprendió Ikkaku en voz baja.
Todos suspiraron entristecidos, cuando Yoruichi dijo que muchas cosas habían cambiado era porque precisamente eso pasó, Rukia se había convertido en teniente y no en cualquiera, muchos conocían alguna parte de su historia, muchos habían compartido algo con ella y todos los tenientes la adoraban, bueno quizá Nemu no pero si sentía un respeto por la pequeña Kuchiki. Aquellos 12 oficiales le habían recibido con los brazos abiertos apoyándola en todo, desde algo tan sencillo como sujetar su insignia al brazo hasta en misiones de primera orden, un día a la semana se reunían todos los tenientes en un bar para hablar de asuntos del seireitei y de como las ocurrencias de sus capitanes les volvían locos, la apoyaron enormemente con su reciente nombramiento como heredera, de vez en cuando entrenaban o simplemente hacían guardias y aunque seguía siendo la entrañable amiga de infancia y nakama de Renji –y también amor platónico– solía compartir gran parte de su tiempo de entrenamiento con los chicos, sobretodo con Hisagi y Kira que le mostraban estilos de pelea tan distintos combinados con técnicas de Kidō que le hacían afinar sus sentidos durante la batalla y ser un shinigami más completo, aunque claro su hermano por quien sabe que razón de vez en cuando la arrojaba al decimoprimer escuadrón para entrenarse en Hakuda aunque eso era algo que ella no necesitaba realmente, en fin al salir completamente mallugada de esas practicas que curiosamente siempre era escoltada por Renji Kira era quien le curaba o el mismo Hisagi y claro al no saber esto Ichigo pues… digamos que le haremos dar un colapso nervioso.
-¡Ichigo pedazo de idiota! –Una piña a toda velocidad le golpeó con la frente en… la frente U.U
-¡¿Pero qué carajos te pasa a ti ahora cabeza de piña?! –Gritó colérico tomando al bermejo del kosode.
-¡Lo que me pasa es que casi me matas y te largaste sin darme una jodida disculpa! –Reclamaba cual mujer histérica a la que dejan en vela dentro de la cama –par de putos ¬¬.
-Hey Ichigo –Una espada envainada se atravesó entre los pelirrojos dejando una buena zanja en la tierra. –si tienes tiempo de gritar y medio matar a Renji entonces… ¡Tienes tiempo para pelear con el gran Ikkaku! –Gritó levantando con sus dos manos su zanpakutō y un resplandor vacilante en su calva, ehem… pelona, ehem… coco, demonios Ikkaku no se como carajos ponerte bien parado en esta historia. (Lo siento Saya golpea su frente contra la pared, pasen por alto sus arranques)
…
Disculpen, volviendo a la historia…
…
Mientras esos tres discutían y Yumichika intentaba calmar aquellos humores Matsumoto noto que él joven no venía solo y al ver a su muy querida Orihime no hizo más que correr a abrazarla casi sollozando.
-¡Orihime-chan te extrañe tanto! –Inoue lloriqueaba de la fuerza tan avasalladora con la que la teniente la abrazaba. –No hay nadie en el Seireitei con pechos tan grandes como los tuyos, me sentía tan sola, todas aquí son tan serias y planas –Hinamori se hacia pequeñita sonriendo sarcástica con una gota en la frente. –nadie sabe apreciar la comida como tu, aquí nadie come helados con pasta de judías dulces y atún. –Hablaba emocionada y triste y haciendo un puchero mientras la chica entre sus brazos perdía la conciencia.
Todos los chicos del Instituto Karakura pusieron su cara mas nauseabunda al saber que existía otra persona con los mismos peculiares y jodidos gustos al comer, definitivamente dieron por hecho que tan horribles combinaciones solo podían irse a los pechos de una mujer. – (yo soy prueba de ello, como papas a la francesa con crema batida, nieve de vainilla y naranja con tocino y miel/caramelo o cuando veo deportes hago botanas de tocino frito cubierto de chocolate y lo acompaño con mi respectiva cerveza U.U) – Asano que sangraba por la nariz y sus patitas se revolucionaban a 3mil caballos de fuerza(+) por hundir su cara en el valle de los sueños rubio/rojizos era retenido por Uryū, mientras que Chizuru que no sabia si correr a asesinar a esa mujer o también clavar sus colmillos del amor como esperaba hacer pronto con Orihime era detenida por Tatsuki.
-Bueno al menos sabemos que no sufrirán por mujeres. –Comentó Mahana.
-¡Esto es tan injusto, todas las mujeres aquí son tan bellas y bien formadas! –Sollozaba Michiru.
-Oye Ichigo…
-¿Qué quieres Renji? –El cuadro violento e indigno empezaba a suavizarse.
-¿No son esos tus compañeros de escuela?
-Ha. –Llamó la atención de los tenientes.
-¿Qué hacen aquí? –Preguntó Ikkaku temiendo por la hermana de Asano.
-Byakuya nos invitó a todos a pasar el fin de semana en la mansión Kuchiki. –Su rostro era serio y sus ojos estaban cerrados cruzándose de brazos.
-¿Qué QUEEEEEEEEÉ…? –Todos los tenientes gritaron con una mueca de horror al estilo full metal alchemist(+).
-También pienso que es raro.
-Oye Ichigo –Se acercó Renji discreto al oído del sustituto. -¿Qué es lo que hace aquí Ishida?
-Vengo a defender mi orgullo como Quincy, Kuchiki-san me ha dicho que su hermano desea un duelo en arquería. –Acomodó sus gafas.
-Ni tú te crees eso. –Los pelirrojos contestaron aburridos y descubriendo la obvia mentira.
-Como sea… venga chicos ¿Por qué no se unen a nosotros? Tenemos tanto sake que seguro no lo podremos terminar –De nuevo los tenientes e Ichigo miraban apuntando la mentira de Matsumoto. –además hemos pedido un montón de comida deliciosa, venga venga –les animó con la mano haciendo que los otros tenientes les tendieran la mano o la silla a los chicos. –después les podemos enseñar el lugar y contar algunas historias.
Ichigo sonrió agradeciéndole a la teniente que sin duda extrañaba, quizá era una loca sin vergüenza pero realmente era una encantadora mujer y admiraba que a pesar de perder a su compañero de toda la vida aun siguiera sonriendo
-Oye Ichigo… ¿Qué tal mañana un poco de entrenamiento?
-Etto… pensaba visitar la casa de Kūkaku-san, Ikkaku.
-Tsk… tu te lo pierdes, todos los fines de semana los tenientes tenemos una buena sesión para destensar los músculos.
-¿Destensar los músculos? Si serán… la práctica de mañana será con capitanes. –Una vocecita un poco ebria y melosa hablaba.
-Es la practica en la que estará Muguruma taichō…
-¿Kensei dices Hisagi? –Interrumpió al enamoradizo teniente.
-Hai, tengo entendido que en la practica estará mi capitán junto con Kyōraku y Ukitake taichō.
-¡Sugoi! Eso si es interesante, pocas veces eh tenido la oportunidad de verles pelear.
-Eso es verdad Ichigo-kun, en veces creo que Kuchiki taichō es demasiado severo con Rukia-san.
-Tienes razón, últimamente creo que se esta sobre exigiendo demasiado esa chica. –Susurro Rangiku.
-¿Rukia participara?
-Hai, Kuchiki taichō la a estado entrenando personalmente y no solo eso, también a estado recibiendo entrenamiento especial de otros capitanes, incluso me a pedido que la lleve al decimoprimer escuadrón para acostumbrarla al Hakuda[14]. –Hacía memoria tranquilamente Renji.
-Rukia no necesita estar entre esos animales para aprenderlo, bien, entrenemos mañana. –Sonrió con suficiencia. –Estoy seguro que patear el trasero de algunos oficiales debe servir de calentamiento ¿no Renji?
-Hijo de puta… –Apretó su vaso y se levantó abruptamente para encarar al Kurosaki.
-Deja ya al muchacho, recuerden que él pequeño Ichigo se ha perdido de muchas cosas últimamente, creo que los oficiales serán quienes usen al famoso shinigami daikō de calentamiento. –Le sonrió coqueta Rangiku mirándole apoyando su mentón en la palma de su mano.
-Tsk… –Volteó la cara.
-¿Qué pasa Kurosaki, de pronto aprendiste respeto por tus mayores? –Se burló de él Hisagi.
-¿Tu también Shūhei? –Habló con un puchero la hermosa rubia. –Ah… todos están en mí contra el día de hoy.
-Claro que no Rangiku-san. –Habló la recién llegada Kotetsu dejando caer una botella de sake colgando de un lazo frente a los ojos de la Rubia, haciendo sonreír a muchos y reír a otros.
Los chicos un poco desconfiados se unieron a los tenientes pero rápidamente se fueron acostumbrando a ellos, hacían mil preguntas y ellos contestaban amables y sonrientes, los chicos estaba encandilados con la belleza de las oficiales y las chicas bueno… aun no habían encontrado algo que fuera para todas de su agrado, los bocadillos eran geniales y algunos de los shinigamis empezaban a sentir los efectos del sake.
-Hisagi ¿Ya es hora? –Una borracha Matsumoto tendida en la mesa levantaba la cabeza de entre sus brazos.
-No falta mucho, hip... creo que no debimos beber tanto. –Estrelló su cabeza contra la mesa.
-Aah… pero si tan solo fueron unas botellas… -Poom… la cara de la rubia contra la mesa otra vez.
-Nunca cambiaran –Suspiró. – ¿para qué falta poco?
-Así que es cierto… –Hizo una ligera pausa. –Las presentaciones pronto empezaran, dudo que quieras perderte esto Kurosaki. –El rubio puso su mano en el hombro de Ichigo.
-Waa… vayamos todos. –Matsumoto hacía muestra de su mareo.
-¿Dónde esta Renji?
-Ja ja… vaya que eres lento… Renji se fue hace casi ½ hora, seguro que es el primero en la fila. –Se Levantó Ikkaku para ayudar a Hisagi a caminar. Lo mismo hizo Kotetsu con Rangiku...
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En los pasillos de la pequeña cabaña Kuchiki – (nótese mi sarcasmo) – tururú…
-¿Y bien, cuál es la urgencia para que me obligaras a venir a este evento?
-Vamos Kūkaku, hace mucho que no nos divertimos como en los viejos tiempos. –Sonreía Yoruichi a su amiga dándole palmaditas.
-Esos tiempos quedaron en un pasado bastante lejano incluso para alguien de nuestra edad.
-Vaya, parece que estas de mal humor.
-Tengo muchos asuntos que atender, además éstas cosas me ponen los pelos de punta y… –Quedó verdaderamente sorprendida.
-Ha pasado tiempo, Shiba Kūkaku.
-Yamamoto Sōtaichō. ¿Qué demonios es esto? –Miró con recelo al viejo y con molestia Yoruichi.
-El Gotei 13 necesita de su ayuda.
-… –No habló, no gesticuló y francamente tampoco le interesaba esa petición.
-¿Me permite Sōtaichō? –El hombre asintió permitiéndole hablar a Yoruichi.
-Queremos que estés al pendiente de cualquier anomalía en los distritos olvidados del Rukongai.
-¿A qué se debe esa preocupación?
-Creemos que alguien escapó de la cárcel dimensional bajo la cámara de los 46.
-Eso es imposible, ese Kidō solo es conocido por 4 personas y de esas 4 una fue expulsada del seireitei y la otra está imposibilitada para realizarlo.
-Por eso mismo necesitamos que estés atenta. –Yoruichi volteó a verla.
-Mmm… Si alguien pudo entrar y salir de ahí con algún alma debe de ser realmente fuerte.
-Nadie te está forzando, esto se puede poner realmente peligroso. –Sonrieron ambas de oreja a oreja.
-Entonces esperen un informe.
-Estaré esperando por su reporte Shiba Kūkaku.
-¿Reporte? Dije informe –Hablaba mirándole solo con uno de sus ojos. –y será entregado por algún valiente que se ofrezca para la tarea, aunque también puedo grabarlo con fuego en su oficina Sōtaichō. –El viejito abrió los ojos impresionado por lo dicho y porque realmente le asustaba que su oficina estallara.
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Los preparativos estaban hechos, algunos ya se encontraban tomando asiento en las diferentes filas y palcos, los miembros de las más altas sociedades estaban impacientes y escudriñándolo todo y el resto tan solo se dedicaba a disfrutar de los juegos, alimentos y momentos de tranquilidad.
A lo lejos entre algunos árboles se encontraban unos tenientes corriendo a toda prisa por llegar a tiempo al escenario y poder ver las diferentes actuaciones que los nobles habían preparado para ellos y los habitantes del Rukongai, ya próximos a las filas correspondientes para poder aplastarse en sus lugares miraban emocionados el arreglo del lugar y la hermosa mansión, el paisaje era maravilloso, podían oler el limpio aroma del pasto y algunas flores, había cientos de lámparas de papel por el lugar, telas que engalanaban el suelo formando pasillos y toda clase de individuos vistiendo kimonos y llevando consigo algunos abanicos, en eso el espectáculo dio comienzo.
Tomaron su asiento no esperando nada pero algunos estaban verdaderamente emocionados, él no, simplemente mantenía la calma y disfrutaba de la tranquilidad de hacer nada, el sonido de los tambores y unas biwas llamaron su atención y de entre una cortina de cenizas que caía majestuosamente – (cortesía de Matsumoto y Rangiku productions®) – se dejaba ver a una pequeña princesa con un abanico plegable en cada mano.
-Al fin va a empezar, tengo desde año nuevo queriendo verla danzar nuevamente. –Sonreía lleno de orgullo.
-Después de esta presentación las otras serán un asco. –Se quejó Rangiku.
-Baka, esta no será su única representación, ya lo veras te dejará sorprendida. –Volvió su vista al escenario Renji.
Maldita… maldita y jodida sea su suerte, cuando pensaba librarse de ella, cuando pensaba que podría controlarse, cuando pensaba que no era necesaria aparecía ella y ahora lo hacia con un fino Susohiki[15] blanco con bordados blancos del sello familiar Kuchiki sobre un nagajuban[16] rojo y sujeto por un obi[17] negro con dorado que caía en su espalda hasta las pantorrillas, su cabello recogido – (quien sabe como diablos le hizo Renji) – adornado por varias horquillas doradas y flores, las tabi[18] negras que contrastaban, no podía haber mujer más hermosa en ese momento que Kuchiki Rukia, había un ligero maquillaje rojo en sus ojos delineados por una fina línea negra, sus ojos permanecían cerrados así que se podían distinguir unas largas y abundantes pestañas negras, los labios estaban tan rosados y bellos como siempre los había visto, en eso un sonido tenue y hueco se hizo presente… la mujer había abierto los abanicos, uno negro y el otro blanco que al voltearlos se invertían los colores, daba pequeños pasos, movía grácil las manos y su cabeza, giraba con maestría y en veces cerraba esos abanicos para jugar con sus mangas y ocultar su rostro como parte de la rítmica danza, definitivamente ella era de ese tipo de danzas incluso en la batalla, la tranquilidad solo se le podía dar mientras dormía, los tambores resonaban con fuerza y el sonido de las biwas se aceleraba tanto que inclusive llego a compararlo con alguna canción de metal(+), se pregunto tontamente si a Rukia le gustaría esa música…
Ichigo POV
-"Seguramente apocalyptica(+) le encantaría" –Sonreí mientras la veía.
De pronto la música disminuyó su ritmo eh intensidad, Rukia danzaba con los ojos cerrados.
-"¿en qué momento los abrió?"
No me di cuenta, hora miraba al público, miraba a una sola persona sonriendo modestamente, miraba a su hermano... Ese maldito de Byakuya le sonrió tan cálidamente, la miró de forma tan amorosa que sentía que debía ir a ese palco y partirle la cara, aunque claro Suí-Fēng y un montón de ninjas junto con Senbonzakura me hubieran dejado fuera de combate en tan solo segundos, regrese la vista al escenario, hacía un giro echando su espalda levemente hacia atrás y giraba los abanicos con sus delgados dedos, se veía increíblemente sensual.
-"¿Desde cuándo puede verse así?" –Me pregunté nuevamente.
Siempre la eh visto inocente, tosca, aniñada, si eh de ser sincero eso y que me atravesara con una katana me enamoró como idiota.
Volvió a abrir sus ojos, esta vez no perdí ni un solo detalle, ni un movimiento, ni una milésima de segundo mientras subía esas dos cortinas que ocultan su iris celosas, tenía sus brazos extendidos a su lado con los abanicos desplegados en su totalidad y sus piernas ligeramente flexionadas, deslizó frente a ella su pie y trazó con la punta una luna en el suelo aventando la cola del kimono tras ella y llevó sus manos al rostro cubriéndolo con los abanicos pero sin ocultar sus ojos que miraban fijo en una sola dirección, buscando, hundiéndose…
-"Enana tonta, si sigue mirándome así llamará más la atención" –Sonreí como si hubiera ganado una batalla.
Me hundí en ellos tal y como me lo pedía, los observé atento, no parpadeaba, ninguno lo hacía, no se si llevamos minutos o segundos así, ¿importa? En lo absoluto, muy pocas veces podía tener esa mirada y empiezo a creer que solo yo podría tenerla, la misma mirada que cuando fui atravesado por su zanpakutō, la misma mirada en cada despedida, no, es diferente.
-"Dímelo… Rukia…" –Supliqué con mis ojos.
La música volvió a sacarme de mi ensoñación, parecía que la danza estaba a punto de terminar, no importaba, después de esa mirada quede desarmado, quizá podíamos volver a los viejos tiempos aunque esta vez no supe interpretar lo que sus ojos querían decirme.
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(+)Los caballos de potencia o fuerzaes una unidad de potencia utilizada en el sistema anglosajón de unidades. Se denota hp, HP o Hp, del término inglés horse power, expresión que fue acuñada por James Watt en bien hacer las conversiones me da la pereza del mundo pero si mal no me equivoco el auto y grosería más veloz del mundo (corríjanme si me equivoco) llega a los 2200 CV (caballos de vapor) que no están muy lejos de los 3 mil caballos de fuerza o sea que Keigo hubiera podido ir a unos 100km/hr en un segundo, pero bueno explico esto porque en los animes suelen incluir muchas escenas de ese tipo y yo sin quedarme atrás en mi fic también debía incluirlas.
(+)Full Metal alchemist, Hagane no Renkinjutsushi, lit. «el alquimista de acero», también conocida como Full Metal Alchemist, FMA o Hagaren, abreviatura en japonés) es una serie de manga escrita e ilustrada por Hiromu Arakawa. Para quienes conozcan el anime no me pueden negar que esas escenas cómicas son la "bomba".
(+)Metal, ok ganándome su odio o no para aquellos que no sepan que onda con el genero de música pongo esta breve explicación de WIKIPEDIA y por favor no me vengan con que el heavy es diferente que no sé que… que el metal engloba solo no sé que tanto… que faltan fundadores e influencias… bla bla bla… NO ME IMPORTA… El heavy metal o solamente metal (en español traducido literalmente como «metal pesado») es un género musical que incorpora elementos del blues, el rock and roll, el rock psicodélico de los 60, la música clásica, el rock progresivo, e incluso el folk rock en algunas bandas, pero especialmente el hard rock en sus más variadas vertientes ya que es este el que contiene y amalgama los estilos citados anteriormente.
En fin hice esa observación porque el sonido de la biwa a gran velocidad me recuerda mucho a los riffs metaleros, eso es todo. –Creo que hiciste demasiado escandalo para nada ¬¬, Quizá tengas razón conciencia quizá tengas razón U.U.
(+)Apocalyptica, es una banda de metal sinfónico formada en Helsinki, Finlandia en 1992 por cuatro violonchelistas graduados de la academia de música clásica Sibelius.1 Es conocida por tocar canciones de Hard rock/heavy metal con violonchelos. En lo personal me encanta este ensamble de cuerdas y Rukia tiene como que la actitud para que le guste, digo al menos asi parece en mi retorcida mente.
[1]Haori, es como la chaqueta que llega a la altura de la cadera o el muslo, lo que añade formalidad a un conjunto. Es un símbolo distintivo de capitán en la serie y manga.
[2]Kenseikan, es un accesorio propio para el cabello y essímbolo de nobleza, el uso es exclusivo para aquellos nobles herederos que son la actual cabeza del clan al que pertenecen en la SS.
[3]Sash, es un cinturón de tela se utiliza para mantener una bata junta y se ata generalmente alrededor de la cintura. Es el equivalente japonés de una banda u obi que sirve para mantener un kimono o yukata juntos. Algunas fajas decorativas pueden pasar desde el hombro hasta la cadera en lugar de alrededor de la cintura. Sash es una palabra tomada del árabe que se introdujo al idioma Inglés en 1590. Este constituye la mayoría de los Shihakushō que usan los shinigami.
[4]Hakama, Es un pantalón largo con pliegues (cinco por delante y dos por detrás) cuya función principal era proteger las piernas, forma parte del Shihakushō (uniforme) de los shinigamis.
[5]Tatami, las esteras denominadas como Tatami (palabra que originalmente significaba "doblada y apilada") son un elemento tradicional muy característico de las casas japonesas. Tradicionalmente se hacían con tejido de paja, y se embalaban con ese mismo material. En la actualidad pueden también elaborarse con poliestireno expandido aunque, al menos en Japón, no es lo más habitual.
[6]Shihakushō, uniforme propio de los Shinigamis, compuesto por un shitagi blanco interior, kosode y hakama de color negro.
[7]Kosode, es una túnica japonesa de básica, tanto para hombres como para mujeres. El significado literal de la kosode es "pequeño departamento", lo que se refiere a la apertura de la manga.
[8]Danjiri, es una carreta que es tirada o cargada por animales o humanos y es frecuente su uso en festivales que se celebran en Japón. El Matsuri Kishiwada Danjiri es probablemente el más famoso. En la antigüedad estos carros servían para transportar no solo figuras sagradas también trasportaban a importantes personajes y monjes.
[9]Aniki, honorífico japonés que significa hermano mayor, pero también se usa para referirse a un superior, lo usan mucho los yakuzas.
[10]Sugoi, se usa para expresar situaciones; se podría traducir en maravilloso, grandioso, grande, impresionante, increíble, genial, etc…
[11]Biwas, es un instrumento de música tradicional japonesa que puede describirse como un laúd de mástil corto con trastes y como una variante muy semejante del instrumento tradicional chino denominado pipa. La biwa es el instrumento escogido por Benzaiten, la diosa serpiente blanca de la religión sintoista.
[12]Ja ne, quiere decir "hasta luego". "Ja ne" es la forma acortada de "ja Matane" también se utiliza "ja" en situaciones informales o entre amigos cercanos. Es muy frecuente escucharlo en la serie de BLEACH.
[13]Pachinko, es un sistema de juegos muy similar al de los pinballs. Estas combinan un moderno sistema de video con el clásico pinball. Se dice que fue inventado alrededor de los años en que Japón se encontraba sumido en la Segunda Guerra Mundial en la ciudad japonesa de Nagoya. Estos Pachinko están distribuidos por Japón en unas «pachinko-parlors» y son un sistema de juegos de casino totalmente legales.
[14]Hakuda, (Literalmente "Golpes Puros") es el término general para las técnicas de combate cuerpo a cuerpo, que hacen uso de su propio cuerpo como arma y parece ser una combinación de varias artes marciales.
[15]Susohiki, es principalmente usado por geishas o por los intérpretes de escenario de la danza tradicional japonesa. Es bastante largo, en comparación con kimono regular porque la falda se supone un camino por el suelo. Susohiki literalmente significa "sendero de la falda". Cuando un kimono normal para las mujeres es normalmente 1,5-1,6 m (4.7 a 5.2 pies) de largo, un susohiki puede ser de hasta 2 m (6,3 pies) de largo.
[16]Nagajuban, prenda que se lleva debajo del susohiki, es también muy colorido, debe llevarse a juego con el kimono y se lleva de color rojo.
[17]Obi, es una faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas. Existen muchos tipos de obis y formas de atarlos, cada una se usa para ocasiones distintas, las más representativos son:
Maru Obi: Es la manera más formal de usarlo, para ocasiones formales es indispensable su uso. Lleva diseños por ambos lados. Este tipo de obi hoy en día es muy difícil de verlos por el gran costo que tienen.
Fukuro Obi: Es el Obi que esta un nivel más abajo de formalidad que el maru obi, éste puede ser usado en ocasiones formales, como en ocasiones semi-formales. Este tipo de obi tiene diseño tan sólo en una cara.
Nagoya Obi: Éste es un tipo de Obi bastante moderno (se empezó a usar desde 1916 aproximadamente). Es el preferido por la gente, por ser más liviano. Tiene un corte bastante especial, lo que lo hace incluso más fresco.
También cabe mencionar que el nudo del "obi", entre las trabajadoras del sexo (oiran), es hecho por la parte delantera —ya que el hacerlo por la parte trasera requiere la ayuda de un vestidor— y, debido a su trabajo, precisan de deshacerlo y hacerlo constantemente muchas veces con rapidez y sin un ayudante.
[18]Tabi, eran calcetines tradicionales japoneses que utilizaban indistintamente hombres y mujeres con el zori, geta u otro tipo de zapatos tradicionales.
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NOTAS DE LA AUTORA:
¿Me odian verdad? LO SÉ, PERDÓNEME WAA….! (Eso te pasa por tener esa mente perversa ¬¬)
En lo personal creo que este capitulo es algo aburrido sin embargo es fundamental para el desarrollo de la historia, en fin sé que en este momento me odian por lo que hice pero JURO QUE PRONTO LOS COMPENSARÉ …!
Una vez más agradezco su paciencia y toda su atención para leer este capitulo, es súper importante para mi y realmente espero poder actualizar pronto, LOS HIPER AMO …!
