Resquicios de orgullo

STaty

Capítulo 10: una gran celebración

[…]

Sonrió por el gesto tan caballeroso. No recordaba a nadie que se hubiese portado tan caballerosamente con ella. Pensaba en Viktor Krum, pero sus gestos toscos, restaban elegancia.

-Sabiendo que iba a ser una cena especial, me hubiera vestido para la ocasión- comentó Draco mientras se sentaba.

-Zoty me dijo que iba a ser una buena cena- comentó recordando las palabras del elfo.

-Sí, eso le dije. Me apetecía algo diferente.

-¿Hoy es un día especial?- preguntó de forma directa. Se mordió la lengua y se maldijo mil veces. Había sido demasiado brusca y así no conseguiría que el chico se abriera.

-Antes lo era, ahora es solo un día más. La importancia de los días es la que se le quiera dar- le dijo mientras tenía la mirada perdida en la pared.

-Hay momentos que son especiales aunque parezca que carecen de sentido y valor para uno mismo- no quiso tentar al destino y no presionarlo, sino alentarlo a que hablase.

-¿Sirvo la cena, señor?- preguntó Zoty.

-Sí. Quiero saber que delicias habrás preparado- comentó.

-Gracias, señor- desapareció.

Se quedaron unos segundos en silencio, mientras se deleitaban con la comida.

-¿Qué opinas? ¿Te gusta?

-Nunca había probado este plato, pero está muy rico- dijo sinceramente, mientras probaba otro bocado.

El chico estaba disfrutando tanto de la cena como de la compañía. Le gustaba en la forma en como degustaba la comida, como si fuera el último manjar del mundo. Pensaba en que le gustaría mostrarle el lugar del jardín donde cenaba con sus padres. Era momento de empezar nuevos recuerdos y quería comenzar con uno de ella. Al fin y al cabo estaba siendo una gran compañía. Siempre le gustó tener intimidad y privacidad, pero al pensar en regresar a su casa, no pensaba en una gran casa, deshabitada, si no en una casa en donde había alguien que esperaba por él. Era una sensación bastante reconfortante.

-Puedes pedirle a Zoty la comida que quieras.

-Reconozco que en cuanto a comida mágica no tengo mucha idea. Pero me gustaría probar cosas nuevas.

-¿A parte de la comida habría algo más que te gustaría probar?- preguntó divertido, pensando en las ocurrencias que podría tener la chica.

-Hay muchas cosas, pero hay un sueño que tenía de pequeña- se inclinó un poco hacia delante y se le iluminaron los ojos.- Cuando íbamos a una librería, deseaba que mis padres se olvidasen de mí y me dejasen toda la noche encerrada y así poder mirar todos los libros que allí había. Mis padres no me querían comprar todos los libros, así que mi deseo era quedarme de noche y poderlos mirar todos.

-Si quieres te puedo dejar encerrada en la biblioteca.

-Muy gracioso- dijo sarcástica la chica.

-Para darle más realismo, hasta te apagaré las luces.

-Tenía ocho años- dijo a la defensiva.

-A los ocho años yo quería ayudar a mi madre con sus rosas y una tarde, regué las plantas con agua a mucha potencia. Descapullé todos los pétalos. Quise arreglarlo, pegando los pétalos. Pero eran muchos y tenía más pétalos pegados a mis dedos que al tallo. Deseé que mi madre no se enterase y para ello, la mantuve ocupada por dos días enteros. Estaba tan arrepentido que es noche tuve pesadillas con una gran tormenta. Le dije a mi madre la pesadilla que tuve. Mi madre me consoló y me dijo que no había sido una pesadilla, sino que había sido real. Que la tormenta se había llevado sus rosas. Años más tarde me confesó que me perdonó debido a lo mucho que se rio esos dos días, de mis ocurrencias. La verdad es que hice de todo para mantenerla ocupada.

La chica le dedicó una gran sonrisa y Draco se contagió.

-¿Qué te gustaría hacer?-preguntó la chica.

-Estropearle todas las rosas a mi madre, para que así venga a arreglarlas.

-¿Te gustaría verla?

-Sí.

-¿Por qué no hablas con ella por la red flu?- preguntó la chica curiosa.

-Nunca nos ha gustado ese método de comunicación.

-Bueno, pues pórtate bien y luego puede que algún día la vayas a ver. Me han dicho que Francia es muy bonita- cambió de tema al ver al chico un poco incómodo.

-Sí. Todos los lugares son bellos y Francia tiene mucho encanto- sonrió recordando alguna de las múltiples vacaciones que había pasado en ese país.

-Si eso es cierto, tendremos que encontrar los encantos de Inglaterra- comentó la chica.

-¿Qué me estás proponiendo Granger?- preguntó divertido mientras la observaba con una sonrisa ladeada.

-Nada- dijo rápidamente, colorada.

-Antes de ver los encantos de Inglaterra, deberías ver los de esta casa- dijo el chico, tendiéndole una mano.

La chica aceptó y se dejó guiar hacia los jardines.

-La primera parada que vamos a hacer, va a ser en los rosales que le destrocé a mi madre.

La condujo por un lateral de la casa, cruzaron un camino de setos y entraron en un claro lleno de rosales, todos alrededor de un gran rosal de rosas blancas.

-No me extraña que quisieras pegar los pétalos, es un sitio muy bonito.

-Ahora no corre nada de brisa, pero con un poco de aire, te parece que hueles el cielo- dijo sinceramente.

-Un día de tormenta vendré a olerlas- dijo mientras se separaba del chico.

-Nunca te han dicho que tienes menos gracia que un troll. Ahora vamos, quiero enseñarte otra parte del jardín.

-Ahora quiero escoger yo el lugar que ver.

Lo condujo por un largo pasillo de robles. La gran anchura de sus fustes, indicaba lo viejos que eran. Pero debía llevarlo hasta el final, se metieron por en medio de unos arbustos altos, llegaron a un gran estanque. Hermione se giró hacia el chico.

-Malfoy, cierra los ojos- le pidió la chica.

-No.

-No seas caprichoso, hazme caso.

-No.

-¿Por qué?

-Porque no.

-Que infantil eres- suspiró la chica.

-¿Vamos o quieres seguir discutiendo toda la noche? – le inquirió, divertido.

-Está bien-comentó derrotada- pasa.

El chico entró y se quedó sorprendido. Su cara era todo un poema. Se debatía entre la alegría de que alguien se acordase de él, pero por otro lado sentía una inmensa pena por no tener a su lado a las personas que más quería. Se giró hacia ella y le sonrió. Estaba conmovido por las molestias que se había tomado.

-Sopla.

Draco se giró hacia las velas que flotaban sobre el pequeño estante que ponían "Feliz Cumpleaños". Se sintió un poco ridículo por soplarle a unas velas que estaban a varios metros. Después de su soplido, las velas se convirtieron en fuegos artificiales. Se sorprendió gratamente, la chica era toda una caja de sorpresas.

-Granger- la llamó el chico. Le tendió el brazo y la acercó a él. Quería que observase con él los fuegos artificiales.

Cuando acabaron, la besó. Deseaba más que nunca hacerla suya para culminar su cumpleaños. Para su sorpresa, notó como la chica sonreía mientras le correspondía el beso. Se abrazó al chico y cortó la distancia que los separaba. Draco se sentó en el borde del estanco y cuando Hermione se iba a sentar sobre él, se movió y se situó a horcajadas sobre él. Debido a ello, se levantó bastante su vestido. El rubio se dio de cuenta y empezó a recorrerle las piernas.

Hermione se levantó y se deslizó por sus piernas hasta acabar sentada de rodillas. Se abrazó a su cintura. El chico se agachó y la besó. Mientras se besaban, ella empezaba a desabrocharle la camisa. En cuanto acabó, le abrió la camisa y se la sacó, le acarició los hombros. Mientras, empezó a hacer un sendero de beso, desde su clavícula, por su pecho hasta su estómago. Recorrió uno a uno cada fibra de su piel expuesta.

Le estaba gustando que lo mimasen, así que se quedó quieto y se dedicó a disfrutar. Le excitaba verla entre sus piernas, acariciándolo y besándolo por propia voluntad. Era la primera vez que la chica tomaba la iniciativa de esa manera. Así que, se dejó querer.

Notó como la erección del chico chocaba contra su pecho. Decidió darle un alivio, aflojó el cinturón y le bajó la cremallera. Le sacó el miembro y con sus manos, empezó a juguetear con él.

Estaba muy insegura. En esos momentos es cuando se daba una bofetada mental por no escuchar las conversaciones de sus compañeras de cuarto. Pero mal no lo debía de estar haciéndolo cuando, notaba como su miembro aumentaba. Elevó su vista y disfrutó al ver la cara de placer del chico, tenía las pupilas dilatadas y la respiración agitada. Envalentonada, acercó su boca a su pene. Le dio pequeños besos, luego le pasó la lengua, desde su base, hasta su cabeza. Notó como el chico se estremeció. Dudó, en si introducirlo en su boca o no. Mientras, su aliento, hacía delirar al rubio. Las manos del chico, apretaron más sus piernas. Sin dudarlo más, lo introdujo en su boca, poco a poco. Lo sacó y le chupó la punta, se lo volvió a introducir en la boca. Lo empezó a meter más en la boca, hasta que notó que si lo metía más profundamente, le darían arcadas. Como no le cogía todo su miembro, a la vez que chupaba, movía su mano arriba y abajo. Draco le acarició la cara y enterró sus dedos en su pelo. No quería presionarla, así que simplemente dejó su mano quieta, pero quería saber como lo estaba excitando.

Tuvo que recurrir a todo su autocontrol para no correrse dentro de la boca de la chica.

Sujetó la cara de la chica con las dos manos y la ayudó a ponerse de pie. Vio en su cara como estaba turbada. La conocía lo suficiente como para saber que su cabeza estaba trabajando a marchas forzadas. No quería que empezara con sus elucubraciones, así que le dio un beso de esos que te dejan sin respiración, de esos que te olvidas de todo, hasta de tu nombre. Al separase, vio como la chica tenía una sonrisa de boba. Sonrió ante la apariencia de niña pequeña que tenía en ese momento.

Le dio la vuelta a la chica y le bajó la cremallera lentamente. Le acarició la piel expuesta con la punta de dos dedos. Le apartó el pelo a un lateral. Deslizó el vestido por los hombros y los besó. Hermione le agarró la cabeza y lo besó, sin darse la vuelta. Le pareció insuficiente, necesitaba sentirlo más cerca, así que, se dio la vuelta y le devoró la boca.

-Malfoy- le pidió mientras movía su pelvis contra la del chico. Notaba perfectamente el miembro duro del chico.

-¿Qué quieres?- le preguntó entre besos.

-Sentirte.

Sonrió abiertamente. Pensaba en que ella siempre sería demasiado mojigata como para pedirle que la folle duro. Pero todo eran pequeños pasos. Se separó de ella y ella aprovechó para acabar de sacarse el vestido. Estaba muy duro, pero verla en lencería con ese calentón, le hacía perder el juicio. Se sacó las últimas prendas que le quedaban y saltó sobre ella. La agarró por el culo y con un movimiento, terminaron en el suelo. Estaba tan deseoso, que no se sacó la braga con el ligero, sino que le apartó la ropa interior y se introdujo dentro de ella. Agradeció que estuviera tan húmeda, ya que se había olvidado de ese detalle, le había nublado completamente el juicio. Rápidamente comenzó a moverse con gran velocidad. Se inclinó sobre la chica y mordió su cuello, ella soltó un pequeño grito.

Agradeció que el chico se le hubiese echado encima tan rápido, lo necesitaba. Notaba un calor comenzaba a abrasarlo. Notar como el chico había disfrutado con su boca, la había hecho sentirse poderosa. Le había parecido realmente extraño, ya que pensaba que se iba a sentir, incómoda o incómoda o incluso violentada. Pero todo lo contrario, lo disfrutó, le gustó la sensación de dar placer, de hacerlo retorcerse debido a ella. Cuando la penetró notó como sentía que lo que había anhelado, le llagaba. Notaba que era lo que necesitaba, pero el lugar de calmarse, notaba como el calor la embriagaba. Estaba tan relajada, que no vio venir el mordisco del chico. Apenas lo había notado, pero la sorpresa le hizo soltar ese gritito. Como venganza, se lanzó a su boca y le mordió el labio.

Ambos llegaron rápidamente al orgasmo. Estaban realmente deseosos y velozmente se dejaron ir. Draco se dejó caer a un lado de Hermione, la acercó a él y los tapó con la chaqueta de su traje. Era de noche y aunque era verano, se notaba como empezaba a orvallar.

-Tenemos que levantarnos o cogeremos un resfriado- dijo la chica.

No le contestó, pero como respuesta, le tendió su camisa. Ella se la puso rápidamente y él se puso el pantalón del traje. Recogieron el resto de la ropa y entraron en casa.

-Una pena no poder observar por más tiempo las estrellas, hoy estaba el cielo despejado- le dijo Hermione mientras subían las escaleras.

-Otro día, tienes todo un curso por delante para observar las estrellas.

-Sí, es lo mejor de no estar en Londres. Casi nunca, salíamos de la ciudad, mis padres y mis abuelos eran urbanitas. Por eso disfrutaba de las noches en la Madriguera.

No le gustó a Draco que mencionase la Madriguera, después de haber tenido sexo con él. Cuando llegaron a la puerta de sus habitaciones, Draco no se giró para despedirse, si quiera. Pero ella lo agarró del brazo suavemente y le dio un suave beso, pero corto.

-Feliz cumpleaños. Buenas noches- le deseó la chica.

-Gracias- le dijo en chico sin mirarla a la cara- buenas noches- murmuró mientras cerraba la puerta.

A pesar de que no le había gustado la mención de la Madriguera, su cumpleaños no había ido nada mal. No se esperaba que la chica se hubiese dado de cuenta de que día era y mucho menos que le preparase una sorpresa. En el colegio se había portado muy mal con ella, la había insultado y humillado, la había rebajado e intentado hacerla sentir inferior. Después le despidió de la librería y por último, había pagado por ella, comprando sus servicios como si fuera una vulgar prostituta. A pesar de todo ello, no lo repudiaba, ni lo odiaba, sino que le preparaba una sorpresa en su cumpleaños. Solo su madre y ella habían sido quienes lo habían felicitado y solo Hermione lo había hecho en persona.

[…]

Estaba dando un pequeño paseo por los jardines. Habían pasado varios días desde el cumpleaños de Draco Malfoy. En unas horas, sería la boda de Ginny y Harry. Estaba muy contenta pensando en lo felices que iban a ser. Pero se puso triste en que Ron se iba a ir de viaje, estaría un año lejos de su familia. Parte era debido al rechazo que ella le había hecho. El dolor que le iba a causar a su familia era grande, ya que todavía no se habían recuperado de la muerte de Fred.

Entró en la casa y le preguntó al elfo por Draco. Como casi siempre, estaba encerrado en su despacho. Le preocupaba. No era normal que solo se relacionara con ella, Zoty y con su CEO, con el que apenas pasaba unos minutos a la semana. Sabía que estaba tramando algo. Él se lo había confirmado, le había dicho que iba a por Zabini. Pero no era normal que llevase tan al extremo esa obsesión.

Regresó a su habitación. Se duchó y se empezó a arreglar. Se recogió el pelo en un moño bajó y dejó un par de mechones sueltos. Al final se decantó por el precioso vestido amarillo. Como le parecía una opción arriesgada y el vestido era llamativo de por sí, se puso unos zapatos negros y sin joyas ostentosas, simplemente un pequeño colgante que Harry le había regalado hace unos años. Se echó perfume y salió hacia la entrada de la mansión. Su primera opción había sido la red flu, pero no quería mancharse de ceniza.

Había llegado con tiempo. Quería ver a Ginny, estaba segura que estaría muy nerviosa. Pero primero se acercó a Harry que estaba debajo de la carpa, donde se oficiaría la boda. Era muy similar a la que habían tenido Bill y Fleur. Pero con mucho más invitados.

El moreno en cuanto la vio, la abrazó fuertemente. Ron que estaba a su lado, la saludó con un Hola muy seco. Hermione le respondió igual, ni siquiera se acercó a él. Respetaba su decisión, necesitaría tiempo, todavía estaba resentido por su negativa.

-Ve a buscar a Ginny- le dijo Harry- dile que no sea muy mala y no me haga esperar mucho.

-Aún falta tiempo para la hora.

-Lo sé, pero tengo muchas ganas de formalizar y sellar nuestro amor. Quiero que sepa cuanto la quiero.

Hermione estaba realmente emocionada. Su mejor amigo, casi su hermano, estaba totalmente enamorado y no tenía reparo en que todo el mundo se enterase.

-Que bonito Harry- le acarició el brazo y se alejó hacia la Madriguera.

Por el camino, saludó a varios conocidos. Se sorprendió de la cantidad de gente, compañeros y profesores de Hogwarts, empleados del Ministerio, el Primer Ministro,… Infinidad de gente que no se había podido resistir a acudir al evento del año. No todos los días se casaba el Elegido.

Entró en la Madriguera, que también estaba decorada de flores por todas partes. Se sorprendió al ver a Molly. La última vez que la había visto, la culpaba por la marcha de Ron. Bajó los dos escalones que le quedaban y la abrazó fuertemente.

Aunque le había dolido que su hijo se fuera de casa, era una decisión de él. No podía culpar a nadie más. No podía forzar a nadie a querer a quién no quería. Molly lo sabía y por eso, no acusaba a Hermione.

-Está en su habitación histérica. Por favor, cálmala mientras atiendo a los invitados.

-Claro- respondió Hermione.

Hermione tocó en la puerta antes de entrar. Sonrió al ver a Ginny mover la cola de su vestido de un lado a otro. Fleur y Ginny se giraron al escucharla reírse.

-Estás guapísima Ginny.

El vestido se adaptaba perfectamente a su figura, parecía hecho expresamente para ella. Era de un encaje blanco, sin escote, que estratégicamente estaba con forro beige en ciertas zonas, pareciendo más revelador de lo que era. Era de manga larga, totalmente ajustado hasta la mitad de sus mulos. Lo que más llamaba la atención, era que dejaba gran parte de la espalda al aire. Era recatado por delante, pero por detrás la espalda al aire y la gran cola del vestido llamaban la atención. Llevaba el pelo recogido y un suave maquillaje. Estaba realmente perfecta.

-Harry se va a morir al verte- volvió a decir Hermione.

-Sí, pero de mi olor- dijo histérica mientras la abrazaba con un brazo y el otro lo agitaba delante de sus ojos para no llorar- es verano, hace mucho calor y mi vestido es de manga larga, estoy empezando a sudar mucho y voy a oler como una manada de hipogrifos.

-Tranquila, se de un hechizo para camuflar el sudor.

-Menos mal- dijo Fleur- ¿pero le aguantará el maquillaje?

Hermione estuvo haciendo un poco más de magia. Las chicas no paraban de decir cosas que podrían salir mal. Le había hechizado el pelo por si llovía (a pesar de que no había una sola nube), las tetas para que se marcasen en caso de que le erizaran los pezones, los tobillos para que no sufrieran si tropezaba, los pies para que aguantaran los zapatos tantas horas y así una infinidad de hechizos más.

-Ahora ya está todo. Sal ahí fuera antes de que a Harry le de un infarto.

-Gracias Hermione.

Salieron rápidamente Fleur y Hermione para avisar a Arthur Weasley. Cuando Harry la vio, ella le levantó el pulgar, indicándole que todo estaba bien. Empezó a sonar la música y todos se levantaron. Casi todos se giraron a ver a la novia, pero los pocos que miraron al novio vieron como su mirada cambiaba. Sus ojos brillaban de forma especial y la sonrisa no podía ser mayor. Se le notaba en cada fibra el amor y orgullo que sentía por esa persona. Todo el mundo desearía que alguien lo mirase con esa mirada de amor infinito. No había palabras en el mundo para describir la felicidad infinita que irradiaba.

[…]

REVIEW

MARUVTA

¡Muchas gracias! A ver si te gusta como será la evolución de Draco.

Espero actualizar cuanto antes.

Un saludo

Parejachyca

¡Muchas gracias! Me alegra que te guste como escribo. A ver si te sigue gustando.

Una preguntita, ¿de dónde eres?

Muchos besitos

LittleVampireSexy

¿Te gustó el regalo de Draco? xD Espero que sí, porque como se lo lleve a la boda, no sé si lo matarán y espero que viva un poco más.

Hasta pronto

Sailor mercuri o neptune

A mí también me gusta Il Divo. Me alegro que te lanzaras y consiguieras las entradas! Que ilusión.

Como siempre, me encanta leer tus comentarios. Espero que te gustase la sorpresa, ¿qué opinas?

Un saludo

Veronika-BlackHeart

¡Muchas gracias! Cada vez son más tiernos.

Anonimus

No sé quién eres, pero gracias por comentar. Al final te hice caso, e introduje un poco de sexo oral, ¿qué te pareció?

Gracias por tu recomendación.

Minako Marie

¡De verdad muchas gracias! Agradecida estoy yo porque me leas. Cada vez se ponen más tiernos, a ver si no os acaban hartando con tanta dulzura.

Jajajajajaja es cierto, su nombre era rarísimo. No sé en donde lo vi y me hizo gracia ese nombre y quise usarlo. El tipo era realmente falso, así que el nombre le pegaba. Mucha confianza no daba, eso es cierto.

Siempre digo que intentaré actualizar cuanto antes, pero de verdad que lo intento. Pero entre los estudios y el trabajo no tengo mucho tiempo.

Un saludo y gracias por tu comentario

Lagistoriacontinua

¡Hola! No es raro, es original. A mí me ha gustado y seguro que a más gente.

Me alegro que te gustase, a ver que opinas de la sorpresa en sí xD

Al llevar retraso, esperas menos para el siguiente capítulo jejeje

Un saludo ;P