¡Hola! ¡Wooooooooooow! =O Me sorprendo a mi misma, no crei actualizar tan pronto XD que puedo decir, cuando la creatividad y el tiempo libre(al fin :P) se juntan se hacen muchas cosas XD. Espero que disfruten, este capitulo =) ¡saludos a tos ustedes que siguen todas mis historias, en especial a los que me dejan review, o que me agregan a favoritos! Me motiva a seguir escribiendo.
Disclaimer: Naruto pertenece a Masashi Kishimoto
Advertencias: Muerte de un personaje
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-Sasuke te acaba de golpear y ahora tú tratas de convencerme para que le de una oportunidad-La joven sonrió, fuera de los pleitos, ahora parecía una especie de escena cómica-Si te pones a pensar un poco, suena algo irónico ¿No?-
-Solo un poco-Contestó el pelirrojo, su rostro enmarcó seriedad para hacerle la siguiente pregunta a su joven acompañante-¿Y entonces…que es lo que planeas hacer?-
-No estoy segura de querer salir con alguien que ha sido mi amigo de toda la vida y que de buenas a primeras me insulta porque meramente mal interpretó lo que en verdad sucedió, me trata de lo peor, dice conocerme muy bien pero de un momento a otro, sin escucharme siquiera como fueron en verdad las cosas, pone en duda mi forma de ser, después de tantos años de amistad-Externó la joven-Ese tipo de cosas hacen que piense que un futuro a su lado será todo menos agradable, ¿No te parece? Ha sido mi amigo por muchos pero simplemente no confía en mí-
-En algunas situaciones los adolescentes tienden a decir cosas que en verdad no sienten, le gustas a ese mocoso, lo que dijo fue por celos y la verdad es que lo comprendo un poco, y también es hora de que seamos honestos, las fotografías dejan mucho en que pensar-
-Demonios, tal vez tengas algo de razón en todo esto-Murmuro la ojijade-¡¿Qué voy a hacer? No quiero ni pensar en los estúpidos y grandes problemas que se me vendrán encima cuando mis tíos vean las fotografías, no quiero ni pensar si se creen todo lo que dice en las notas mal interpretadas escritas, ya tengo suficiente con que Sasuke se lo haya creído-
-Es curioso escucharte hablar así, déjame ver si entendí ¿Te preocupa mucho más la opinión de tus tíos que la de tus propios padres ante la situación de las dichosas fotografías?-
-¿Actualmente? Si, me interesa la opinión de mis tíos porque vivo con ellos, y aunque quisiera que mis padres me dieran su opinión sobre todo esto, no pueden hacerlo, murieron hace unos años-
-Yo no…lo siento-
-Descuida, no tienes que disculparte, es algo que pasó hace varios años y no lo sabías-Añadió con algo de tristeza-Mis tíos se han hecho cargo de mi desde entonces, ellos han sido muy amables conmigo, es por eso que me preocupa que puedan pensar de mí-
La adolescente rió levemente al darse cuenta de ciertas cosas.
-¿Qué ocurre?-
-Nada, es solo que…ahora que lo pienso un poco, no me parezco en nada a mi familia-Volvió a soltar una leve carcajada-Es como si estuviese con la familia equivocada…¡Oh! Estoy pensando tonterías, no me hagas caso-
Aparcaron en el estacionamiento del colegio de la ojijade. Sakura salió de aquel auto, conversar con Sasori lograba que se olvidara de sus problemas.
-Gracias por traerme-
-De nada-
El pelirrojo se quedó observando como Sakura se alejaba de su automóvil, tenían unos cuantos días de haberse conocido. Suspiró levemente, una extraña sensación se formó en su corazón, sentía el deseo de saber más sobre aquella joven, sonrió para sí, tenía que admitirlo, Sakura le empezaba a atraer demasiado. Desde la muerte deKathleen había decidido cerrar su corazón, y de alguna manera, el destino parecía depararle a una nueva persona, pasó ambas manos por su cabello, se estaba enamorando de una joven que apenas y conocía.
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Konan cerró con llave la puerta de la oficina, necesitaba estar a solas con él, no deseaba que nadie los interrumpiera.
-¿Qué te dijo el médico sobre la salud del bebé? -Cuestionó Itachi mientras continuaba escribiendo en su computadora-Tienes 4 meses de embarazo y no se nota demasiado tú vientre, incluso para muchos pareciera que no estas embarazada-
-Tranquilízate, angustiarte no servirá de nada-Exclamó la mujer mientras se sentaba en uno de los sofás que quedaba cerca del gran ventanal de la oficina-El médico dice que no hay nada malo con mi embarazo, incluso en algunas mujeres se nota hasta el quinto mes-
-Estuve analizando varios puntos con Hana y después de una extensa conversación, llegamos a la conclusión de que debemos tener una junta esta misma tarde con tú familia, ya que después de todo son accionistas de la Editorial, además también quiero aprovechar para definir los puntos que tienen que ver con el nuevo lanzamiento de Haru Corp.-Le informó Itachi. La familia Uchiha era a su vez, accionista de la empresa de la familia Haruno desde hacía ya varios años, de allí el máximo interés de Itachi no solo por el reportaje que obtendría la revista-Aunque también consultaremos cierta información extra con tus tíos-
-Hoy no tengo que dar clases en la escuela de mi hermana, pero descuida, me pondré en contacto con ellos para que asistan-Exclamó Konan con una gran y misteriosa sonrisa, al parecer su plan se llevaría a cabo antes de lo imaginado-¿Y de que trata esa "información extra"?-
-Lo sabrás esta misma tarde-
-Imagino que la señorita Yamamoto está aportando cosas muy importantes para la revisa-
-Es una mujer hermosa con mucho talento-
Konan frunció el entrecejo ante el comentario de su marido, "¡Fantástico!" Pensó con ironía, el plan que tenía con Pein aun no estaba concluido, necesitaban unos meses más para terminarlos con éxito, pero si en ese transcurso Itachi tenía una aventura y se divorciaba de ella, no obtendría ningún beneficio de la fortuna de los Uchiha. Una sonrisa se formó en su rostro.
-Como buena esposa tengo que defender lo que es mio-Murmuro.
-¿Dijiste algo?-Indagó Itachi al no entender ni una sola palabra de lo que su mujer había dicho en voz sumamente baja-No te preste atención-
-Nada importante, mi amor-Contestó mientras se acercaba a él, una vez atrás de Itachi lo abrazó y lo besó en el cuello-Nada importante-
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Había regresado al hospital por los resultados de embarazo, ya había hecho los arreglos necesarios para que Hinata Hyuuga pasara un rato de sufrimiento, ahora solo tenía que ser paciente.
-Lamento haberla hecho esperar, señorita Brooke-Exclamó el médico al momento que entró en el consultorio-Debe estar muy impaciente por saber el diagnostico-
-No sabe cuanto-Afirmó con una sonrisa la mujer-Y dígame, ¿Estoy embarazada?-
Suspiró, se sentía algo nerviosa por saber la respuesta del doctor que la atendía, aunque la verdad estaba segura de que la respuesta sería positiva, no por nada se había asegurado de que Naruto tampoco usara protección cada que tenían relaciones sexuales. Tocó con ligereza su vientre aun plano a comparación de los próximos meses en que presentaría un llamativo abultamiento, solo necesitaba de ese pequeño detalle para que Naruto jamás la abandonara. Un bebé era todo lo que necesitaba para que Hinata Hyuuga se alejara por completo de Naruto. Esa estúpida niña rica no podría competir contra eso, un hijo es un lazo muy importante entre 2 personas. La heredera de la familia Hyuuga no se atrevería a dejar a un bebé indefenso sin su padre, y claro, mucho menos una infidelidad más por parte de Naruto.
-Esta noticia la va a complacer-Explicó el médico-Felicidades, usted tiene 3 meses de embarazo-
Sonrió con orgullo ante su triunfo obtenido, lo sabía, ella nunca cometía errores, siempre hacía bien las cosas para que sus propósitos no fallaran, con esto seguramente Naruto la amaría desde ahora, el bebé era lo que necesitaba para mantener al rubio a su lado, Naruto no se atrevería a dejarla sola, y mucho mejor, esto era lo suficientemente valioso como para casarse. Su talento y gran hermosura la había lanzado a la fama en el mundo del modelaje y el canto, pero sin duda, la habilidad para llamar la atención de los hombres para luego seducirlos la llevó a escalar lo suficientemente alto como para que el hijo menor de los Namikaze también cayera ante ella.
-Mencionó un pequeño incidente hace 2 días. Esos dolores son una "pequeña" advertencia, debe tener más cuidado, no querrá sufrir un aborto-
-Por supuesto que no-Acarició su cabellera rubia-No se imagina lo feliz que me hace esta noticia, este bebé es lo más importante para mi. A su papá le alegrara saberlo, no se imagina cuanto deseamos formar una familia-
El médico sonrió al ver la actitud tan positiva de su paciente, sin imaginar los verdaderos motivos por los cuales Evelyn se sentía feliz al saber del embarazo.
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Aun después de tantos años seguía sin acostumbrarse a la inmensidad de aquel sitio, la amargura jamás logró borrarse. Dejó el ramo de rosas en la lápida hecha de cemento, sus ojos color negro se nublaron por las lágrimas producto de la tristeza que le paralizaba al recordar la trágica muerte de su esposa, ella era tan amable y gentil, no merecía morir en aquel incendio. La policía no fue nada justa con él, era inocente, no había asesinado a su esposa y mucho menos vender a su hija recién nacida, pero aquellos alegatos para demostrar su inocencia los ignoraron y de esa forma había pasado 8 años metido en la cárcel hasta que la esperanza surgió y la familia Namikaze-Uzumaki logró demostrar su inocencia. La vida no le alcanzaría para agradecerle a esa familia la bondad que le brindaron, todo lo que hicieron por él y su familia.
Revolvió su cabellera con algo de fuerza, tal acción era señal del estrés y la preocupación que sufría en ese momento preciso, las cosas desde hacía un tiempo no iban "económicamente" bien en el hospital que trabajaba y como resultado de aquello muchas personas fueron despedidas (Incluido él en aquel grupo). Trataría de hablar con la familia Namikaze para que le dieran trabajo como chofer, eso sería lo ideal en ese momento mientras conseguía empleo en algún hospital, su padre había sido mayordomo y su madre cocinera de aquella familia de alto estatus, de no ser porque él estudió medicina, seguramente también trabajaría al servicio de los Namikaze. Tenía que hallar un nuevo empleo inmediatamente, no podía dejar que su familia sufriera necesidades, mucho menos ahora con la reciente tutoría del hijo de su hermano Kazuma, su sobrino de 1 año llamado Sora (Su madre había muerto durante el parto, y por si fuera poco, ahora también había perdido a su padre, era policía y un criminal lo asesinó para poder escapar), y a eso le sumaba el reciente nacimiento de su hija Jade.
Olvidó los problemas por un instante en cuando la sonrisa de su pequeña hija se dibujó en su mente, ella tenía un mes de haber nacido, junto a su esposa, aun no podía creer que ya tenía la dicha de ser padre, después de varios años al fin habían logrado tener un bebé, por un momento Phoenix y él habían perdido la esperanza de tener un hijo, el nacimiento de Jade fue una total sorpresa. Su vida había dado un giro total a la llegada de su hija, aun cuando regresara después de un largo y cansado turno en el hospital, se daba el tiempo para cantarle y en otras ocasiones leerle cuentos o incluso libros que hablaban de medicina, ciencia, el universo y otros temas variados (Su esposa alegaba con una sonrisa que su hija todavía no comprendía esos temas complicados), otras veces la llevaba al balcón que tenía el departamento y contemplaba las estrellas con la bebé en brazos, pero no importaba el cansancio porque como padre amoroso, simplemente podía decir que " todo lo valía si era por ella". Tocó el timbre de aquella gran mansión.
-Buenos días, bienvenido a la mansión Namikaze-Saludó cortésmente la empleada domestica que atendió al llamado de la puerta-¡Oh! Es una gran sorpresa verlo por aquí-
-¿Minato está aquí?-Indagó el hombre mientras entraba al recibidor-Necesito hablar con él de un tema muy importante-
-Si, se tomó el día para convivir con la joven Kushina y sus hijos-Respondió la mujer-Tome asiento en la sala, yo le avisaré al joven que usted ha llegado-
-Gracias-
La espera no fue larga como esperaba, ya que en poco menos de 2 minutos un joven de unos 23 años hiso aparición en la enorme sala.
-Hacía tanto tiempo que no lo veía, padrino. Es bueno que nos visite-Saludo alegremente aquel rubio de ojos azules-Con la llegada de la pequeña Jade seguro que esta muy ocupado-
Él era padrino de Minato, los señores Namikaze así lo habían deseado; aunque no tan solo era padrino de Minato, ahora también lo era del segundo hijo del matrimonio Naruto Namikaze Uzumaki, hijo de Minato y Kushina, el pequeño contaba con 6 meses de edad. A diferencia de otras familias de la clase alta, la familia Namikaze no humillaba a otras personas por no ser de su misma clase social o cosas por el estilo, por eso tenían una gran amistad.
-Eran tiempos muy difíciles-Secó sus lagrimas-Por fortuna ellos nos brindaron su apoyo, no podía permitir que tú, Jade o Sora pasaran necesidades-La voz nuevamente se le quebró-Aun cuando teníamos poco, éramos muy felices…hasta ese día-
Todo fue tormenta desde el día en que le arrebataron violentamente a su querida familia.
Ahora se encontraba trabajando como chofer para Minato, sin embargo, aun no conseguía empleo en algún hospital, no es que no agradeciera la ayuda de su ahijado, simplemente se trataba del hecho de que él deseaba ejercer la profesión que había estudiado.
El brillante sol que centelleaba en el cielo se escondió, las nubes negras cubrieron la ciudad de New York para anunciar la lluvia, o mejor dicho, la tormenta próxima.
Una extraña sensación lo golpeó de repente, lo primero que le vino a la mente fue su familia, subió rápidamente las escaleras del edificio donde vivía.
Entreabrió la puerta lentamente, la sala estaba en un silencio total, eso era sumamente extraño, se suponía que su esposa estaba en casa debido a que los señores Akasuna No le habían dado el día libre, se dirigió a la habitación que compartía con su esposa, se alertó al percatarse de un olor a quemado que provenía de aquel sitio. Con desesperación entró, se alarmó al ver como las cortinas que cubrían el ventanal estaban ardiendo en llamas, velas que se encontraban en el suelo estaban iniciando a prenderle fuego al buró de madera, sin embargo, algo mucho peor se grabó en su mente, su esposa tirada en el suelo, una gran mancha de sangre cubría el sitio donde ella estaba.
-¡Phoenix! ¡Phoenix!-Se acercó velozmente a ella, la tomó en brazos y la sacó al pasillo-¡Phoenix!-
Revisó la herida, unas eran ocasionadas por arma punzocortante mientras que la lesión más grave era proveniente de una bala. ¿Quién había sido capaz de herir a su esposa? Trató de reanimarla pero todo parecía imposible.
-Lo siento…tanto…no pude…yo no…pude… -Se sorprendió demasiado al escuchar la tenue voz de su esposa, apenas tenía las suficientes fuerzas para poder hablar, el rostro de la mujer de cabello rosa y ojos jade se contraía en profundo dolor-Cuida a Jade y Sora…procura que sean obedientes…yo sigo pensando que no entienden…esas lecturas tan complicadas que les lees-Puso su esfuerzo en sonreír, abrazó a su marido-Pero espero que no pierdas la costumbre…háblales siempre de mi…que no quiero que ellos me olviden-Empezó a escupir sangre—Te amo…los amo mucho…-
Le dio un dulce beso en la mejilla, cerró los ojos con lentitud y al igual que su último suspiro, sus brazos cayeron, ella había muerto.
-¡Phoenix! ¡Phoenix!-La zarandeó con algo de fuerza pero todo era en vano, ella jamás reaccionaría a esos vanos intentos-¡No me dejes! ¡No! ¡No! ¡Por favor! ¡Vuelve!-Se aferró al inerte cuerpo de su dulce esposa, las lagrimas caían por su rostro-¡No! Por favor…mi amor-
Recostó con suavidad el cuerpo de su esposa en el suelo, jamás volvería a ver esos expresivos ojos verdes de los que se enamoraron, no vería esa radiante sonrisa, nunca más escucharía su dulce y melodiosa voz.
-Cumpliré lo que me has pedido, Phoenix. No te voy a fallar-Se levantó del lugar, divisó la puerta de la habitación que pertenecía a sobrino y su hija-Tengo que sacarlos de aquí-
Al llegar a la habitación vio como su Jade y Sora estaban recostados en la cuna, sin embargo, antes que pudiera dar otro paso para poder rescatarlos de ese lugar que pronto sería consumido por las llamas, sintió un fuerte dolor en la cabeza, alguien lo había golpeado, no pudo ver el rostro de su atacante, pues no pudo siquiera voltear el rostro un centímetro ya que cayó inconsciente.
-Perdóname, Phoenix. Yo no debería venir solo a este lugar, lo correcto sería que viniera con Jade, eso sería lo mejor, esos malditos que la arrebataron de nuestro brazos nos quitaron ese derecho, no nos dejaron disfrutar de ella, nos negaron el hecho de verla crecer-Guardó con sumo cuidado la fotografía en su cartera, suspiró lleno de cansancio, frunció el entrecejo, sentía tanta rabia ante la impotencia de no hacer nada-Los años han transcurrido y no he podido cumplir la promesa que te hice y no estoy seguro de que si algún día la lograré a cumplir-
Sus esfuerzos eran en vano para encontrarla, ¿Qué había hecho él para ser castigado de esa forma tan cruel por la vida? Su esposa Phoenix estaba muerta y aun después de tantos años no sabía nada sobre el paradero de su hija; no había día en que no pensara en su ahora ya no tan pequeña hija. El rostro de su hija seguía en su mente, al momento de nacer, todos los bebés tienen características muy generales, por lo cual muchos dicen que "todos son iguales", pero en el caso de él, en cuanto vio a su hija por primera vez en los cuneros del hospital, pudo jurar que la bebita era idéntica a su esposa Phoenix. Su hija se llamaba Jade debido al característico color de sus ojos verdes, ¿Qué nombre llevaría ahora? ¿Quién era su familia? ¿La amaban y la trataban bien? ¿Vivía en Estados Unidos o en el extranjero? ¿Qué cosas le gustaban o cuales eran sus pasatiempos? Esos malditos secuestradores bastardos le habían quitado toda oportunidad de saber ese tipo de cosas sobre su hija, él hubiese deseado estar allí, junto a su pequeña para cuidarla, cosas como enseñarle a andar en bicicleta, leerle gran variedad de cuentos por las noches o cantarle, decirle que no se asustara por el "famoso" monstruo del armario, contemplar las estrellas desde el balcón o cuando fueran de campamento, levantar el desorden de juguetes que como cualquier infante hace cada que juega, buscarla a la escuela y sentirse infinitamente orgulloso por sus calificaciones, infinidad de cosas que nunca compartieron.
Nunca estuvo ahí para ella.
-Solo…puedo decirte que no la he olvidado, eso te lo juro por mi vida, nuestra pequeña Jade sigue en mi mente a cada segundo, no la olvido ni un segundo-Un nuevo nudo se le formó en la garganta y los ojos llorosos volvieron por segunda vez en ese día-No sé como he podido sobrevivir tanto sin saber que fue de ella o si está bien-Se hincó y golpeó con fuerza la tierra-Ojala estuvieras aquí para aconsejarme ¡¿Qué más debo hacer? ¡Dios mío, ayúdame! ¡¿Dónde más debo buscar para poder encontrarla? ¡Quiero verla! Llevo 17 años sin respirar, muerto en vida-
Esto era una historia interminable, solo Dios sabía cuanto daría por ver a su hija, y no importaba si eran unos segundos o un par de horas, solo quería verla, abrazarla, sonreírle, decirle que la amaba y cuanto la había extrañado, decirle y dejarle muy en claro que jamás pudo olvidarla y que no dejó de buscar hasta por debajo de las piedras. Decirle que era una bebita que contaba con el infinito y dulce amor de sus padres, no por nada el lema del guardapelo de su hija decía "O filiae nostrae in vos charitatis sit infinita astra caeli", y que por encima de haber nacido en el seno de una familia pobre, ellos se esmeraron por darle lo mejor. No sabría cuanto más seguiría soportando.
¿Algún día la vida le daría oportunidad de conocerla?
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No tenía sentido alguno seguir derramando lágrimas por culpa de Naruto, lo único que conseguía con todo esto era lastimarse, por mucho que lo amara no podía seguir soportando que él siguiera con esos dichosos encuentros para revolcarse con Evelyn, no podía más, por eso había decidido terminar con la relación, así ya nadie más saldría herido. Se rio levemente, la única que siempre salía herida era ella con toda esa situación que perduro durante varios meses.
Detuvo su andar cuando alguien la jalo del brazo, ni siquiera tuvo la oportunidad de gritar ya que quien fuera la persona que la retenía había puesto una mano contra su boca para evitar que ella pudiera pedir auxilio, se sentía aterrada.
-Tranquila preciosa-Le murmuro al oído esa persona-Tú y yo daremos un pequeño paseo-
Hinata sintió un fuerte golpe en la cabeza, perdió la fuerza para mantenerse de pie, todo se volvió oscuro a su alrededor.
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Ino giraba su vista para todos lados, estaba buscando a Sakura. La divisó por el estacionamiento, se recargo en el portón de la escuela hasta que su pelirosa amiga estuviera lo suficientemente cerca como para llamarla.
-Hasta que te veo-Exclamo Ino mientras abrazaba a Sakura-¿Dónde te habías metido? Tenías muy preocupado a todo el mundo-
-Lamento escuchar eso-Masculló la ojijade en modo de disculpa-¿Ha pasado algo nuevo?-
-Nada nuevo, lo único fue tú misteriosa desaparición, todo está normal como siempre-La rubia se cruzó de brazos-Puedes engañar a todos, pero no a mí, por tú mirada puedo notar que algo te ha de tener pensativa…¿Tiene que ver con Sasuke?-Notó como Sakura respondería a eso, lo más seguro es que con una evasiva-Y no me digas que no es cierto o que me meto en lo que no me importa, es obvio que algo pasa entre ustedes 2, hace días que no se hablan-
Una mueca se formó en el rostro de la Haruno, no podía ocultarle nada a Ino.
-Hace unos días…él y yo hicimos el amor-Sakura comenzó a jugar con sus manos-No sé como fue que llegamos a eso, solo sé que de un momento a otro nos encontrábamos en mi cama…y bueno, la situación se dio y lo hicimos-
-¡Ah! Era eso, pensé que sería algo más grave, pensar que fue una tonte…-Murmuro con calma, de repente sus ojos se abrieron ante la sorpresa al procesar la información recibida-¡¿Que tú y él que? ¡¿Pero como pasó?-
-¡Cierra la boca!-Le ordenó a la rubia, se sonrojo con intensidad por la vergüenza de contarle eso a su amiga, se acercó al oído de Ino para murmurarle algo-¿Quieres que todo el instituto se entere de mi vida sexual o que?-
-Disculpa mi reacción, pero esto si que no me lo esperaba-Respondió con una sonrisa-Solo puedo decir…¡Wow! ¡Increíble! ¡Ya era tiempo que cedieran! Fue algo "extremo"…pero me alegro por los 2, al fin se confesaron cuanto se quieren-Ino ignoró los intentos de su amiga por querer hablar-¿Y te pidió que fueras su novia, prometida o algo así? Más le vale a Sasuke que si, el paso que dieron es algo importante-
-Si-Respondió con tristeza-Aquel día en que nos escapamos de clases me pidió que fuera su novia-
Ino emitió un chillido de emoción.
-¡¿Y que le dijiste?-
-Que no, eso es obvio-Confeso la dueña de los orbes verdes-Porque yo…-
Para su mala suerte no pudo continuar hablando y caminando, un mareo se lo impidió al igual que las intensas ganas de volver el estomago, respiró entrecortadamente ante el malestar, se llevo una mano a la boca y salió en dirección al baño. Ino salió tras ella con un rostro de total preocupación, conocía a su amiga desde hace varios años y sabía que cuando era una niña solía enfermarse muy seguido, pero eso cambió con el paso del tiempo, la joven Haruno se volvió alguien por completo saludable, ahora eran extrañas las ocasiones en las que se enfermaba. Minutos pasaron y por fin, Sakura salió del baño, se acercó al lavabo para enjuagarse la boca y de paso lavarse la cara.
-Haruno Sakura…no me digas que…que tú…-Sus ojos azules se clavaron en su amiga de la infancia, suspiró profundamente, preparándose para la pregunta tan fuerte e importante que le haría, pues con la reciente y gran confesión hecha por su amiga, las sospechas por los recientes malestares se comenzaron a armar el rompecabezas de la rubia-¿Estas embarazada de Sasuke?-
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¿Y que tal? =)
¡Nos vemos en el proximo capitulo!
¡Bye, bye!
