Todo lo que reconozcan, NO es mio.
La Fiesta
...
- Maldito imbecil. – Siseo Ángela mientras almorzábamos en un café dentro de un centro comercial en Port Ángeles. – Aunque sinceramente, no me asombra. – Le había contado lo que Jake me había ocultado y también se encontraba furiosa y con ganas de dejar sin descendencia a Edward.
Ambas estábamos echando humo mientras devorábamos un par de sándwiches y un café.
- Voy a matarlo, enterrarlo y torturarlo.- Dije estrujando mi servilleta. - No necesariamente en ese orden.-
Nos reímos de mi comentario aligerando el mal humor que teníamos.
Había pensado en cancelar la reunión con Áng. después de la llamada a Jacob pero decidí que necesitaba relajarme y… comprar un celular.
Bueno, en realidad lo último no lo decidí en ese momento, si no que ya pensaba hacerlo desde hace como una semana. Así que terminando de comer nos encaminamos hacia una tienda de celulares.
Me compre uno sencillo, la verdad no era fan de los lujos. Con que me sirviera para lo necesario bastaba. Comencé a mandar mensajes a los números de mi pequeña libretita de teléfonos.
Emmet, Rosalie, Jacob, Erik, Ben, Alice, Dos chicos de Phoenix, Mi madre, Phil, y ya.
Dios, que poco sociable era…
- ¡Bella! ¡Ángela! – Un grito hizo que nos volteáramos, para encontrarnos a la más pequeña de los Cullen, yendo hacia nosotras junto con un señor que venia cargando muchas bolsas de compra.
- Tú no te cansas. ¿Verdad? – Todavía ayer habíamos ido de compras.
- Claro que no. – Me contesto riendo, Le respondimos la sonrisa, no era común que se muestre tan sociable y alegre. – El es Bill, el mejor chofer del mundo, Bill ellas son Ángela y Bella, mis amigas. – Nos presentó, el señor se río suavemente ante la efusividad de Alice.
¿Por que estaría tan contenta?
- Adivinen, bueno no, no tiene caso, nadie se los ha dicho. – Farfullo todavía emocionada.- En tres días es mi cumpleaños. Hare un almuerzo. – Informo casi saltando de la alegría.- Este año si podrá asistir mi padre. Están invitadas y miren… – Soltó un gritito excitado, mientras Bill le pasaba dos bolsas.- Ya les he comprado un vestido perfecto. – Nos entrego una bolsa a cada una, estábamos mudas de la sorpresa.
- Oh no, Alice no podría aceptarlo. – Dijimos al unísono.
- Claro que si, es para mi fiesta. – A continuación hizo una cara de ruego tan buena, que tome el vestido para no sentirme culpable. Ángela pareció pensar lo mismo.- Eso es, Yo les aviso la hora. – Dijo, se despido y se fue junto con su chofer.- Por cierto Bella, voy a ir a tu casa a ayudarte a maquillarte al rato. – Grito desde la salida.
- ¿Vas a ir a la fiesta? – Pregunto Ángela sorprendida y mirándome con reproche.
- Tengo que hablar con Edward. – replique, ya no me iba convencer de cambiar de opinión. Negó con la cabeza y musito un:
- Te deseo suerte. – ¿Cómo podía conocerme tan bien? Era increíble. Podía preveer mis reacciones casi tan bien como Jake. Seguimos platicando sobre muchas cosas, entre ellas que mi camioneta había decidido hacer huelga y no arrancar.
Al llegar a mi casa nada más tuve un par de horas de paz. Pues a las siete en punto ya tenía a Alice en la puerta de mi casa.
¿Cómo sabia mi dirección?
- Tengo mis medios. – Respondió cuando le pregunte. Le presente a Charlie y debo decir que se cayeron realmente bien.
La guíe a mi cuarto, platicando sobre temas tontos. Todavía faltaban cuatro horas para la fiesta.
- Estoy tan emocionada por mi cumpleaños bella. – Comentaba casi dando brinquitos.- Hace cuatro años que mi papa no podía asistir. Casi siempre lo cancelábamos, pero esta vez Esme me aseguro que si iban a asistir.-
- ¿Por qué no podían asistir? – Le pregunte mientras mi teléfono sonaba avisándome que me había llegado un mensaje.
- Uf por todo. Mayormente por juntas o algún inconveniente en las empresas. – Contesto mientras contestaba el mensaje, era de un amigo de Phoenix.
- Estas muy emocionada. – Comente sonriéndole.
- ¡Claro! El único inconveniente es que Edward no querrá asistir. – Su semblante se volvió triste y su mirada se perdió en sus pensamientos.
Después de un tiempo me dijo que me bañara.
Me seco el cabello, me lo ondulo, me puso sombra, delineador, rimel, rubor y finalmente labial. Y quede levemente maquillada, lo suficiente. Tenia que admitir que era muy buena. Todo esto duro casi tres horas.
- Eres genial Alice. – No quería impresionar a nadie en la fiesta, pero hay que admitir que el verte tan bonita en el espejo, sube la autoestima bastante.
- Gracias. – Respondió ligeramente ruborizada. – Todavía falta una hora para la fiesta. Te invito a cenar. – Me dijo sonriente.- Ponte el vestido.- Quite todas las etiquetas del vestido que ella me había comprado ayer (Vestido en mi profile.) y me lo puse.
Woow me veía bien.
Nos subimos al Mercedes negro del padre de Alice y condujo hasta un restaurante cerca, de la escuela.
Cenamos en un restaurante tranquilamente. Hablamos sobre nosotras, Alice era una persona interesante y agradable. Note que amaba a su familia mucho, sobre Todo a Edward, hablaba de anécdotas de su niñez con añoranza y un poco de tristeza. Supuse que le muerte de su madre había afectado mucho a la familia Cullen, demasiado.
Nos quedamos calladas en determinado momento, tan solo disfrutando de nuestros postres.
- Algo paso en Phoenix.- Dijo de repente, poniendo en alerta y haciendo que la mire sorprendida.- que todavía no estas lista para contarnos, no te preocupes, te entendemos Bella. No te presiones con eso. – Dijo mientras pagaba la cuenta.- Te vamos a entender, creeme. – Termino.
Le sonreí forzosamente. Yo no era tan discreta como creía.
Alice se ofreció a llevarme a la fiesta y acepte. Ya luego me regresaría en taxi o algo.
- Cuídate. – Me sonrío dándome unas palmaditas.- Y mejor no te acerques a los Dawson. – Con este último consejo arranco, dejándome en el camino hacia la casa..
Cerré un poco mi abrigo, era una noche fría para el atuendo que llevaba.
Bueno, aquí estaba.
Ahora saca las garras, pensé mientras miraba hacia la casa de Lauren. Una canción pegajosa apagaba el silencio de alrededor.
Tome aire y sacando de nuevo mi ira, me dirigí hasta la entrada. Había personas en el jardín delantero. Bailaban, fumaban, tomaban, o simplemente conversaban.
Tengo que admitir que dude ya en la puerta. Me estaba metiendo en la boca del lobo.
Tome aire y entre por la puerta. Una canción de Dj tiesto resonaba por las paredes, acompañando el baile desenfrenado de algunos chicos a un lado del camino.
De repente me sentí como en una de esas series de policías, cuando entran a una fiesta de mafiosos. Todos vestían elegantemente (Gracias a Alice y su vestido me camuflageaba perfectamente.) y tenían cara de malos. Me reí por mi pensamiento un poco infantil.
Camine para ver si encontraba de perdido a Mike, que era con el único con el que podía mantener una conversación civilizada. La música volvió a cambiar y mas personas comenzaron bailar, había personas en los sofás que parecían… ¿estar teniendo sexo? Eww retire la vista avergonzada y seguí mi camino en búsqueda de Newton. Vi a Heidi junto con Alec en unas mesas y parecían estar inhalando algo… decidí tomar otro camino.
Algunos de los chicos parecían borrachos y podía decir que la mitad de la fiesta estaba drogada, había un intenso olor a marihuana y licor en el aire.
Estuve apunto de rendirme e irme a mi casa, cuando le vi…
Estaba vestido elegantemente (Ahora que lo pienso: todos los tóxicos parecían vestidos como para posar en revistas.) y se veía muy sexy. Estaba sentado en uno de los lujosos sillones fumando, tenía una chica a horcajadas en su regazo y conversaba con unas personas a su lado.
Sentí la rabia volver a mi al verlo tan despreocupado, como si no hubiera hecho crimen tan atroz como el golpear a mi mejor amigo.
- ¡Bella! ¡Viniste! – El grito de Mike me detuvo de dejar calvo a Edward en ese momento.- Es genial. – Mike estaba vestido igual de forma elegante, me voltee hacia el y le sonreí intentando parecer sincera.
- Creo que no tenía otra opción ¿No? – Conteste, el soltó una risa.
- En realidad no. – Contesto tomando un trago de la bebida en su vaso.- Te ves hermosa. – Me dijo sonriendo con mirada apreciativa.
- Gracias. – Malditas reacciones involuntarias, me había sonrojado, provocando una sonrisa en Mike. Sentí una mirada sobre mi y la busque volteándome, tope con la fría mirada de Lauren, lo que significaba que ya podía irme. Ella no lo notaria, estaba subiendo las escaleras mientras desabrochaba el pantalón de un chico moreno.
¡Bien! Ahora solo castraría a Edward y podría irme.
- ¿Quieres bailar conmigo? – Susurro Mike en mi oído. ¿En que momento se había acercado tanto? Puso una mano en mi cintura y yo me aleje levemente.
- Bella, pensamos que no vendrías. – Jessica hizo acto de presencia salvándome de rechazar a Mike.
- Aquí me tienes.- Replique alejándome mas de Mike.- Acabo de ver a Lauren.-
- Si, subió con Adam. – Informo innecesariamente, miro a Mike y le dio una calada a su cigarrillo.- Ey James quería verte. – Sentí un nudo en el estomago de pánico. No quería toparme con Dawson.
Newton se removió incomodo.
- Jessica, creo que Laurent te busca. – Le informo el chico mirando por detrás de nosotras. Jessica volteo y puso los ojos en blanco.
- Ahora regreso. –
Decidí que era hora de dejar sin hijos a Edward, por lo que despidiéndome de Mike, voltee hacia donde estaba con la sorpresa de toparme con sus ojos verdes observándome.
Debió ver mi mirada furiosa por que sonrío de forma arrogante y me reto con al mirada. Camine hacia el esquivando a los chicos drogados que mas que bailar tenían sexo al ritmo de la música.
Cuando estuve mas cerca note que James estaba sentado en uno de los sillones junto con cuatro chicos mas y la chica encima de Edward (Si, seguía ahí)
- ¿Puedo hablar contigo? – Dije entre dientes, disparando fuego por la mirada. Estaba Furiosa de nuevo.
Escuche a James reír y hacer imitaciones de gatitos bufando.
- Ahora regreso muchachos, que ha llegado mi plato fuerte. – Dijo quitando bruscamente a la chica de su regazo que me miro enfadada.
Hizo una seña para que le siguiera.
- Yummi – Dijo uno de los chicos mirándome lascivamente. Me separe de el mientras seguía a Edward.
Llegamos a otra sala (Al parecer) había un pequeño grupo que estaban inyectándose los unos a los otros, Abrí los ojos sorprendida. ¡¿Dónde mierda me había metido?!
- Fuera – Ordeno Edward con voz helada y autoritaria, al ver de quien se trataba lo drogadictos salieron rápidamente.
- Tu golpeaste a Jake. – Le espete acusándolo con la mirada.
- Bueno, literalmente no fui yo, pero yo fui el culpable. – Soltó una carcajada y sentí mis mejillas ruborizarse pero de furia.
- Eres un estupido, ¡Cobarde! – Le grite tratando de darle una bofetada pero como me pasaba recientemente detuvo mi mano.
- Ey preciosa, cuidado con las manos. – Se burlo, tratando de tomarme por la cintura, pero lo esquive.- Black se lo merecía. – Dijo de manera despectiva, cuando logro acorralarme contra la pared. Algo que parecía estar volviéndose costumbre cada vez que hablábamos.
- Jake es la mejor persona que conozco, no veo la forma de que se merezca que lo manden a golpear. – Le dije clavándole mis uñas en el cuero cabelludo. El quito mi mano bruscamente y la sostuvo sobre mi cabeza.
- Se metió conmigo. – Siseo pegando su cuerpo al mío.- Y nadie se mete conmigo.- Beso mi cuello, y lo empuje con una mano.
- No eres NADIE, para tratarlo así Idiota. – Le grite.
- Tu amigo es un don nadie, y tiene que saber las consecuencias de meterse conmigo. – Sus palabras me enfurecieron y sacaron mi fuerza interior, la bofetada que le di a Edward resonó en todo el salón. Me solté de su agarre.
La mirada furiosa que me dirigió me indico que tenia que irme de ahí en ese momento.
Me dirigí rápidamente hacia la puerta, pero el me jalo bruscamente del brazo estampándome bruscamente con la pared.
- No he acabado contigo Isabella. – Espeto tomándome por la cintura y pegando nuestros cuerpos.
- Suelta Imbecil – Le grite forcejeando con su agarre de hierro.
- Sabes, para tener ese cuerpo, eres demasiado mojigata. – Me dijo riéndose despectivamente. Sentí una de sus manos acariciándome la pierna y (Ignorando el estremecimiento que me recorría.) Le jale del cabello (Fue lo primero que se me ocurrió.) el se quejo un segundo.
- Me encanta el sadomasoquismo. – Me dijo descaradamente. Besando mi cuello, parecía que mi agarre era muy débil para el. Me retorcí entre sus brazos, tratando de sacarme, pero cada vez que lo lograba el volvía a acorralarme.- ¿Por qué no cedes? ¿Por qué con Black si te revuelcas y conmigo no? – Esa fue la gota que derramo el vaso. Con mi rodilla le di, con toda mi fuerza, una Súper patada en la ingle.
El se encogió quejándose y yo corrí hacia la puerta.
- Vas a caer Isabella, Te lo juro. – Escuche antes de salir disparada por la puerta. Tenia que irme ¡Ya!
- Isabella ¿Dónde estabas? – Mike hizo acto de presencia, y nunca estuve tan feliz de verlo.
- Por ahí… Oye ¿Me llevarías a mi casa? – Puse una cara que se suponía fuera de ruego, al parecer funciono ya que el acepto.
Ahora solo me preocuparía por ir a mi casa, relajarme y planear una forma de esquivar a Edward Cullen de por vida
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Gracias por los reviews
La ropa de Edward y Bella están en mi profile ;)
besos
