Disclaimer: Ni Naruto ni sus personajes me pertenecen todos son de Kishi-sama, que aunque lo admiro, si no nos da el SASUSAKU que nos merecemos.. tendré que tomar medidas drásticas U_U

Advertencias:

- OOC.

- AU

- Lemmon (se podría decir) *o*

Por si existen confusiones:

-entre guiones- Dialogo

"entre comillas" pensamientos

Cursiva- flash back

"entre comillas & cursiva" énfasis en ciertas palabras


Nuestra-Familia

By: Mina-chan

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Y allí seguía, al pendiente de lo que fuera a decir la chica, la miro por largos minutos en silencio, esperando pacientemente a que ella se decidiera a hablar.

- Yo ..- comenzó a balbucear - Sai es tan diferente a como solía ser, él.. - inevitablemente comenzó a llorar recordando lo sucedido hace tan poco, las imagines la inundaron causándole asco - No se como demonios pero maldita sea, tenias razón - paro un segundo para tomar aire - Él solo.., yo solo le servia para una noche -

- Sabes que no solo sirves .. - trato de hablar defendiéndola un poco, pero ella lo interrumpió.

- Lo se, pero, soy una idiota - continuó negando con la cabeza, cada vez estaba más histérica, que por un momento Sasuke creyó que haría alguna locura - No quise escuchar a Hinata, no quise hacerle caso a mi conciencia, no escuche a nadie, ni siquiera a ti, solo me aferre a mi tonta creencia como una estúpida terca -

No entendía muy bien la ilación de la "conversación" solo sabia que hablaba sobre lo "suyo" con Sai. La miro sin hacer nada, viendo como se desmoronaba ante sus ojos, pero no la detendría, no aun, pues necesitaba terminar de sacar todo lo que sentía y pensaba. Así que solo estaba allí, sentado mirando y escuchando en silencio.

- Y hasta ahora, cuando conocí al verdadero Sai, tuve miedo, porque en ese momento dejo de ser parecerse a quien yo.., la única razón por la que decía que lo quería, el motivo por el que su compañía me gustaba era porque me recordaba a ti, porque siempre, desee que fueras tu el que estuviera conmigo - paró otro momento para tirarse de rodillas al suelo y tratar de tomar aire entre sus sollozos - En realidad, a quien amo es a ti, por más que me lo niegue y prohíba, por más que lo intente, soy un tonta por aceptarlo hasta ahora, se que es una locura lo que digo.. pero.. ya no puedo.. -

Paro de hablar.

En toda la habitación, solo se escuchaba el llanto de Sakura, que tapaba su rostro con sus manos, buscando ocultar la vergüenza que sentía y deseando amortiguar el miedo al rechazo.

Escucho silencio -aparte de su propio llanto- estaba a punto de ver si Sasuke se había marchado pero dos fuertes brazos la rodearon dejándole ver solo un hombro.

- Eres una terca y molesta - le susurro con voz comprensiva, extraño en él. Levantó el rostro de la Haruno con la mano para poder mirarla a los ojos - Si eres una demente, entonces seamos dos -

Se acerco lentamente hasta juntar sus labios; la beso tan despacio, que era solo un roce, una caricia. Dejó sus labios, besando ahora sus húmedas mejillas con insistencia, tratando de borrar de cada una cada lagrima derramaba, ascendió hasta su frente, dándole un ultimo beso esperando que aquel roce pudiera borrar todo mal recuerdo.

Termino juntando sus frentes, mirándola directamente a los orbes jades. Despego sus labios unos cuantos centímetros para poder susurrar nuevamente - Te amo Sakura -

- Sasuke-kun - atino a suspirar sorprendida por la reacción del Uchiha, pero aliviada por no ser rechazada.

- Esperé cada día y cada noche para poder decírtelo sin que te sintieras incomoda - le confesó recordando como se abstenía tantas veces y ahora probaba el dulce sabor de la libertad de poder decir abiertamente lo que pensaba y sentía.

- Te propongo algo - habló de nuevo Sasuke poniéndose de pie, ayudando a la chica para que hiciera lo mismo - Empecemos desde cero, olvida todo, a ese idiota, nuestras diferencias, lo que sea - le extendió una mano mientras la continuaba viendo a los ojos - Te ofrezco una vida donde lo más importante seremos tu y yo -

Analizo cada palabra dicha por la voz varonil; su corazón se acelero al mil al ver una nueva luz en su vida, una nueva opción, un nuevo camino, se le aguaron los ojos de felicidad esbozando una enorme sonrisa - Si quiero - lo abrazo por el cuello aspirando el dulce aroma que su cuerpo emanaba.

Ahora fue ella quien se separo en busca de los carnosos labios, lo beso con esmero utilizando sus manos para acortar la distancia. Por la falta del aire, se separo de él solo un poco, para después continuar descendiendo embriagada por el suculento cuello del chico, acariciándolo con los labios posicionando sus manos en sus trabajados bíceps dibujando figuras con la yema de sus dedos.

El cuerpo de Sasuke era tan sorpresivamente adictivo que una cosa llevaba a la otra y de un momento a otro sus pies ya no tocaban el piso.

Alzó la vista alarmada, comprendiendo lentamente que el Uchiha la llevaba en brazos por las escaleras, tan hábil como si no pesara nada.

Uno, dos, diez escalones, por la primera puerta a la derecha entrando al cuarto del chico.

No la dejo tocar el suelo en ningún momento, ya que la deposito con suma delicadeza en la cama, como si de un objeto de cristal se tratara.

Una vez recostada, ahora fue él quien acaricio el rosado cabello, bajando por el cuello, los brazos, recorriendo todo el cuerpo con suma agilidad, apenas era un ligero roce que lograba inducir descargas por todo el cuerpo de ambos.

Las manos de Sasuke llegaron hasta la falda de la chica, deshaciéndose de ella en un instante, no se detuvo a contemplar simplemente beso sus muslos separando las piernas para posicionarse en medio.

Cada caricia la hacia sujetar la sabana de la destendida cama; con la mano libre acaricio la cabellera azabache, tirando de ella un que otra vez.

Al dejar los muslos de la Haruno, el azabachado tomo la camiseta que cubría el femenino cuerpo -que por cierto era de él- eliminándola de su camino.

En un acto reflejo, la pelirosa tapó sus senos con sus brazos, era un instinto que le indicaba cubrirse.

El Uchiha sonrió de lado divertido de su inocencia, tomó uno de los delgados brazos de su acompañante despegándolo de su cuerpo - Vamos, no hay porque sentir pena, no reiré ni nado por el estilo, solo es tu cuerpo - la miro, luego a su sonrojo y por ultimo su brazo que un la cubría.

- Es que.. no son.. grandes, ni bonitos - susurro avergonzada. En la televisión, las revistas e Internet aparecía el estereotipo de una mujer con busto grande, por lo tanto, la pelirosa sabia de sobra que los hombres las preferían así; no como ella, con su tamaño "pequeño".

- No seas ridícula, eso no importa - negó con la cabeza, despegando el otro brazo, viendo por fin el pecho de la chica.

Trago saliva nerviosa, el calor de sus mejillas la sofocaba y el silencio de Sasuke no le ayudaba a no hiperventilar. Por una vez en la vida deseo tener un gran busto.

- Son - comenzó él, posicionando una mano en uno de sus senos haciéndola estremecer, su mano se amoldo a él como si fuera una pieza - Perfectos - le sonrió picadamente haciéndola sonrojar más.

Se acercó hasta ellos para poder degustarlos; los masajeo y beso con cuidado, rozó la punta de su lengua en los pezones observando como se endurecían al contacto.

Un pequeño gemido escapo de sus rosados labios al sentir la sensación.

La pelirosa no pudo evitar recordar como aquel día otro pelinegro había echo algo parecido sin su permiso. Rápidamente encontró la gran diferencia entre las dos caricias. Una era ruda y desesperada, mientras esta era mas delicada y seductora. Una le causó asco y miedo, pero ahora lo único que sentía era una gran descarga de placer.

Soltó otro fuerte suspiro al sentir de nuevo la lengua del pelinegro sobre su busto, paseando, dibujando y acariciando casa centímetro de su piel.

Al escucharla sumida llena de gozo, su excitación fue aumentando, haciéndolo sentir un poco más de necesidad.

Tomo las manos de la oji-jade, llevándolas hasta su pantalón. Ayudándola a abrir el botón dejando que ella le bajara el cierre.

De un tirón se los quito aventándolos por el piso; en esos momentos el bulto de su entrepierna era muy notorio, tanto que la chica alcanzaba a verlo a la perfección haciéndola tragar saliva de nuevo.

Se sintió orgulloso de ver como ella reaccionaba al ver su cuerpo; sonrió complacido cuando fue ella misma quien insistió en quitar la única prenda que cubría al chico. Una vez que se la logro quitar, contemplo el cuerpo masculino, JAMAS había visto completa la anatomía de un hombre, o al menos, no esa parte.

No le dio mucho tiempo para que lo contemplara, esa mirada indiscreta hacia su miembro lo excitaba de sobremanera, por lo que mejor volvió a besarla, esta vez con más pasión. Adentrando su lengua en la húmeda cavidad de la pelirosa, rozando la lengua de ella una y otra vez.

En busca de aire se separo de su boca, dejándola respirar para poder dejar un camino de besos desde su pecho hasta su abdomen. Besando una y otra vez su estomago, utilizando de nuevo su lengua para probar una vez más ese dulce sabor de su piel.

Las manos inquietas del chico descendieron hasta las pantaletas de la pelirosa deslizándolas con un mano, para deshacerse de ellas. Se enderezo tomando su miembro erecto posicionándolo en la entrada de la cavidad inferior de la chica. Se estremeció al notar que ella ya estaba húmeda.

Gimió sin querer al sentir solo la punta casi dentro de ella. En un rápido momento de cordura recordó un detalle - Sa-Sasuke-kun - musito intimidada.

Él la miro al instante, confundido por su repentina desconfianza y timidez - ¿Paso algo malo? - le pregunto de inmediato, listo para detenerse -aunque le pesara- si era necesario.

- No, solo - tomo su tiempo aclarando sus ideas - ¿ Todo eso va entrar en..? -

No tardo mucho tiempo en comprender a lo que se refería; sin poder evitarlo se echo a reír divertido.

Ella lo fulmino con la mirada - Idiota - mascullo avergonzada.

- Si Sakura, todo esto entrara, no te preocupes, te prometo que después me lo agradecerás - musito con voz aterciopelada.

Dio un respingo al entender a lo que se refería el chico - Pero.. - su sonrojo aumento imaginándose aquello.

Sin vacilación, se acerco para abrazarla levantando su cuello y cabeza. Beso su mejilla con cariño mirándola después a los orbes jades - Lo haré con cuidado y tratare de que no te duela mucho, pero ten en cuenta que no nada más depende de mi -

La pelirosa asintió cerrando los ojos - Hazlo - murmuro nerviosa.

Él, obediente, se adentro sintiendo su Himen, tomo aire y de un solo impulso termino de penetrarla rompiendo la delgada capa de tejido. Se quedo inmóvil viendo con culpa la mueca de dolor de la Haruno, la sintió estremecerse un par de veces - ¿Duele mucho?, si no te sientes cómoda podemos intentar luego -

- No, si lo puedo soportar, solo dame un minuto - hablo entre dientes con la respiración entrecortada, sintiendo un dolor distinto a todos los que había sentido en su vida; se sentía desgarrada, pero sin tanto dolor. Era algo pulsante, nada a lo que no se pudiera acostumbrar.

Sasuke por su parte, besó el cuello de porcelana de la chica, acariciando una de sus mejillas con su pulgar. Esperando pacientemente, aspirando el olor de su piel.

De un momento a otro la chica poso su mano en la nuca del Uchiha, atrayéndolo hacia ella. Mordiendo ligeramente su oreja.

- Estoy lista - murmuro en su oído con sinceridad y alivio.

Sonrió emocionado y ansioso - Haré que no te arrepientas - murmuro jurándole solemnemente.

Se separo un poco de ella para tomarla de las caderas y alzarla unos cuantos centímetros. Se movió un poco sintiendo una nueva sensación en la extremidad unida a la chica.

Ella también lo sintió, el dolor se convertía en algo parecido al hormigueo, pero con el movimiento del chico, le pareció sentir algo distinto, algo que le gustaría que repitiera.

El pelinegro se movió hacia enfrente y hacia atrás con un ritmo lento, probando el terreno, viendo que tal se sentían ambos. Al mirar como ella se mordía el labio y lo miraba impaciente sonrió maliciosamente, comprendiendo que podía comenzar con el movimiento.

Su vaivén se volvió rítmico, con estilo, de arriba abajo, de enfrente hacia atrás una y otra más, cada vez con mayor velocidad y brusquedad.

Los gemidos de la chica no se hicieron esperar, escapando de su boca contra su voluntad, en otro momento le hubiera dado mucha pena, pero en ese presidio instante, lo único que habitaba en su cabeza era la palabra "Más placer".

El ritmo de sus caderas era el mismo que el de sus muy agitadas respiraciones, el de los gemidos de Sakura, el de los latidos de los corazones, el del gruñido de Sasuke. Todos en un mismo ritmo, a un mismo tono.

Él entraba y salía de ella a mayor medida, sintiendo como ella poco a poco comenzaba a llegar, las paredes de su cavidad se apretaron a su miembro, aprisionándolo, excitándolo más.

Los ruidosos gemidos llegaron a un punto incesante, sintió llegar la hola de placer, una tras otra hasta sentir que tocaba el mismo paraíso, comúnmente conocido como orgasmo.

El Uchiha continuo con las penetraciones, para también poder llegar, mientras ella seguía sumida en su placer. Unas cuantas embestidas más logro llegar también él, sabiendo de lo que se perdía; conociendo una sensación nueva en su vida, una que disfrutaba, un gran gruñido escapo de su pecho siendo una mismo con ella.

Sintió un liquido en su interior, pero no le importo, ella aun seguía sintiendo un orgasmo múltiple, que poco a poco fue terminando.

Salio de ella con cuidado con la respiración desigual, la miro a los ojos sonriéndole con malicia - ¿Qué tal? -la miro de forma arrogante.

Ella lo empujo a un lado tapándose - Cállate, tonto presumido -

Ambos rieron acostados boca arriba, calmándose poco a poco. En silencio, uno cómodo.

Se tranquilizo esbozando otra sonrisa maliciosa llena de esperanza - ¿Quieres repetir? - le pregunto sin obtener respuesta. Extrañado porque la chica no haya gritado felizmente que si, volteo a verla, encontrándola dormida.

La miro comprensivo, sonriéndole de verdad - Esta bien, creo que será para otro día - susurro moviéndola para acostarla bien, sobre las almohadas. El se recostó junto a ella, colocando la sabana para que los tapara. Beso su frente acurrucándose para dormir también pensando en todos los días que podrían pasar juntos, quedando rendido en el sueño con ese pensamiento.

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La luz de un nuevo día, se coló por la ventana, era una mañana tranquila, un poco calida, pero al fin y al cabo agradable. Sentía su cuerpo agarrotado, como si llevara en una misma posición por muchas horas, poco a poco fue recobrando la conciencia sintiendo un peso es su estomago.

Abrió los ojos desorientado encontrándose con una mata rosada sobre su torso desnudo. Parpadeo de nuevo tallando sus ojos con insistencia. La sonrisa que se formulo en sus labios era la más larga que en su vida había esbozado, de verdad había pasado aquello con la pelirosa, de verdad ella lo había aceptado, sonrió aun más recordando con placer las palabras de ella, aquel "Te amo Sasuke" que le había escuchado decir.

Esas palabras por las que tanto espero y que ahora le costaba creer que fueran ciertas. Notó como ella aun dormía abrazada de él. Acaricio su cabellera con cuidado quitándole un mechón de su rostro que impedía ver aquel gesto en su cara, ese sereno y relajado que solo se obtiene cuando uno duerme.

La contemplo por largos minutos, deseando despertar más días así, con ella a su lado, durmiendo con esa sonrisa calida en su rostro.

Le hubiera gustado quedarse así para siempre, pero como es lógico para un humano, tuvo la necesidad de ir al baño. Aguanto lo más que pudo, rindiéndose ante su urgencia. Se levanto con mucha delicadeza, tratando de no moverla mucho para que continuara durmiendo. Una vez libre se dispuso a ir al necesitado baño.

El vació en la cama era tan obvio, esa ausencia del calor la despertó con sutileza. Sus ojos se abrieron mostrando sus orbes jades. Bostezo con pereza sentándose. Se estiro un poco, volvió a bostezar, poso su mano en su pecho y..

- ¿Qué demonios? - gruño modorra sintiendo su desnudez.

Comenzó a hacer memoria, recordando lo cómoda que estaba hace cinco segundos, lo feliz que se sentía recostada, su lloriqueo, recordó un momento de tensión, sus reveladoras palabras, la aceptación de la propuesta de Sasuke hasta concluir en imágenes explicitas de la noche.

Su boca formó una gran "o" al darse cuenta y estar cien por ciento conciente de lo que había sucedido - Oh por Dios - susurro sofocada.

La habitación le dio vueltas, el aire se le fue y la sangre se le helo.

Los pasos de Sasuke eran tan sigilosos que no lo oyó entrar - Te despertaste - musito con voz aterciopelada acercándose lentamente a ella.

Dio un respingo mirándolo al instante - ¿Qué..? - notó el detalle de que estaba completamente desnudo, al ver de nuevo el cuerpo del chico la sangre paso de helada a caliente y de los pies a las mejillas - ¡T-ta-tápate! - tartamudeo ocultando su cuerpo con la sabana cerrando los ojos.

- ¿Por qué?, amaneciste muy rara - la miro entrecerrando los ojos sentándose a su lado en la cama - ¿Sakura? -

- No, no me toques - le grito nerviosa.

Sasuke la miro con el ceño fruncido, haciendo que su frente se arrugara un poco - ¿De que hablas?, ¿Qué demonios te pasa Sakura? -

- ¿No te das cuenta de lo que hemos hecho? - se atrevió a verlo al rostro - Hemos, hemos hecho una tontería -

La miró frunciendo más y más el ceño ahora molesto. La escucho sin decir nada, solo la miraba.

- Cometimos el peor de los errores, ¿ahora como podremos continuar? - golpeó su cabeza con su mano - Soy una idiota -

El pelinegro la miro con resentimiento, lo que le dijo le dolió - ¿Qué estupidez estas diciendo? -

- Entiende Sasuke, lo nuestro no puede ser - le dijo despacio, con calma, esperando que diciéndoselo de ese modo entendiera mejor.

La sangre le hirvió haciéndolo sentir furioso - ¿Por qué no?, acaso todo lo que me dijiste ayer era mentira, ¡Ah! - le reclamó parándose frente a ella.

- No, no era mentira, te amo demasiado, pero no debemos.. -

Soltó un gruñido tomando sus boxer del piso y su pantalón para ponérselo. Escucharla lo enfermaba.

- No puedo hacerle esto a Mikoto, ni a Fugaku, ¿te imaginas que sentirían?, ¡E Itachi! - le explicó aterrada - Tus padres me criaron como su propia hija -

- Tu misma lo has dicho "como", ni siquiera somos parientes - masculló ya vestido, poniéndose sus zapatos.

- Entiende Sasuke, no puedo hacerles esto, no los puedo traicionar así - le pidió viendo como se movía de un lado a otro como león enjaulado.

- Esto no les incumbe a ellos, solo a nosotros dos -

- Claro que les importa, los afectaremos, destrozaré esa confianza y amor que me han dado, seria muy ingrato de mi parte -

Paró de pronto de nuevo frente a ella, encarándola aun muy molesto - No seas ridícula, ¿Por qué negar lo que sientes? - la reto con ironía y exigencia en su voz.

La pelirosa sujeto su puente de la nariz con una mano, masajeándolo - Solo, continuemos viéndonos como hermanos, ¿Si? - le pidió mirándolo a los ojos.

- Yo no te veo así, la única vez que lo hice fue hace muchos años, cuando no sabia que las mujeres existían - le dijo con despechó sin dejar de mirarla.

- Solo superémoslo, estoy segura de que podremos, te puedo apostar que solo es un amor de adolescentes, de los que se olvidan rápido -

Estaba furioso, ¿Cómo podía poner en duda lo que él sentía?. Él también creyó que solo era algo pasajero, pero al paso de los años se dio cuenta de que no era así, él la amaba de verdad, sin poder hacer nada al respecto. Todo lo que ella le decía y pedía, lo hería más que cualquier otra cosa en el mundo.

- ¿Eso es lo que quieres?, ¿Qué siga fingiendo que no te amo?, ¿Qué no te deseo?, todo por tus estúpidos remordimientos innecesarios - le pregunto con voz glacial.

Sintió un escalofrió al ver como la luz en sus ojos ya no estaba, como su cara era de indiferencia pura, sin expresión, sin emoción alguna; cerro los ojos suspirando, los abrió de nuevo y lo miró directo a los azabachados orbes - Si - susurro agachando la cabeza.

Esa fue la gota que derramo el vaso. Se sentía mal, quería estar solo; sabia que no podría seguir manteniendo sus sentimientos bajo control y que si no salía de allí pronto, caería destrozado ante ella y eso no lo iba a permitir - Bien - fue lo ultimo que dijo, de nuevo con una voz fría.

Tomó sus llaves y salio azotando la puerta de la casa.

Subió a su moto y se dispuso a manejar, no sabia a donde ir, lo único que quería era alejarse de esa casa.

Le dolía todo, aunque no le gustaba admitirlo, la pelirosa le había dado donde mas le dolía, en su estúpido y endemoniado corazón de mierda. Lo odiaba porque esa era su debilidad, esa cosa que le hacia amarla tanto, esa cosa que se aceleraba con cada roce de ella o dejaba de funcionar por su rechazo, toda ella era su debilidad.

Quería gritar y golpear a alguien, pero lo único que hizo fue conducir a alta velocidad hacia el único lugar en el que sabia podía estar solo.

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Se sentía como una basura, pero sabia que hacia lo correcto, o al menos eso creía ella. Había pasado una hora que el chico se había ido, ella ya se había bañado y cambiado, había echado a lavar las sabanas del Uchiha, que lo único que hacían era recordarle la noche anterior, sintiendo muy en el fondo el remordimiento por rechazarlo.

Sin querer comenzó a llorar, pensando de nuevo en Sasuke, sabia que lo había lastimado, pero, ¿Qué mas podía hacer?, prefería lastimarlo ahora, que separarlo de su familia por su culpa.

Escucho la puerta de la casa abrirse por lo que se limpio las lagrimas rápidamente, tal vez era él y no le convenía que la viera así, tenia que aparentar que no le afectaba, solo así lo haría entender.

- Hola, ¿Ahí alguien en casa? - entro Itachi buscando señales de vida por todos lados. Al llegar a la sala se topó con la pelirosa. - Sakura - la saludo - ¿Por qué lloras? -

Dio tres zancadas largas hasta ella con preocupación al notar sus ojos vidriosos.

Ella negó tratando de calmarse - No es nada, me acabo de golpear el pie - estrecho su extremidad para darle mayor credibilidad.

El Uchiha mayor la miro incrédulo dejando pasar el tema - ¿Y Sasuke? - entrecerró los ojos sospechando que su hermano era el culpable de todo.

- Fue a la tienda, por leche, tu sabes se acabo -

- Claro leche - sonrió ante la confusa información, pero al instante la miro contento - ¿No les falta nada?, ¿Cómo se la han pasado? -

Reprimió un pequeño respingo, recordó sus últimos días, los cuales no habían sido muchos - Si - se limito a contestar sonrojándose sin querer.

- Que bien - notó el sonrojo con curiosidad, pero no encontró motivo para esa reacción - Me llamó mamá, me dijo que volverán antes -

- ¿Enserio?, ¿Les paso algo malo? - le pregunto de inmediato temiéndose lo peor.

- No, para nada, es solo.. bueno tu conoces a papá y sus negocios - rodó los ojos - Resulta que le salio una "urgencia" en la oficina y tendrán que volver el lunes -

Hizo una cuenta automática de los días que restaban para ello y eran -contando ese- dos - Pobre Mikoto, me imagino que volverá decepcionada -

- Yo diría furiosa - se rieron a coro recordando a la Uchiha - Entonces, ¿No les falta nada? -

- No gracias, estamos bien, podemos sobrevivir dos días - le guiño un ojo sacando la lengua.

- Cierto, olvidaba que ya están grandes - suspiro despeinándola - Iré por agua, ahora vuelvo -

Lo observo irse, le encantaban las visitas de Itachi siempre la ponían feliz. Al pensar en el Uchiha no pudo evitar pensar en el pelinegro menor. Mordió su labio ansiosa, aun no tenia idea de donde estaba Sasuke "Espero que estés bien".

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- No puedo creer que me trate así - musito terminando su oración con el sonido del hipo. Tomo la botella -que ya se encontraba a la mitad- sirviéndose el liquido en un vaso. Tomo su celular y utilizando el marcado rápido llamo a la única persona que quería ver en ese momento.

- Hola -

- Baka, te necesito, ven a.. - miro a su alrededor tratando de leer un letrero - Bue..bueni..-

Al escucharlo balbucear frunció el ceño comenzando a molestarse - ¿Estas en ese bar cierto? -

- Si, ven -

Lo ultimo que escucho de Naruto fue un gruñido y un - Ya veras cuando llegue - antes de escuchar el típico sonidito que produce la línea telefónica cuando cuelgas una llamada.

No tardo muchos minutos en llegar a ese lugar que tanto le repugnaba, tenia que admitir que a él también le gustaba ir de vez en cuando, solo para tomar uno o dos vasos pero más que nada, para divertidse con Sasuke. Pero lo que el pelinegro hacia era ir a refugiarse allí cada que podía, comenzaba a creer que su amigo tenia algo más que un hobbie.

- ¿Qué demonios haces aquí tan temprano Sasuke? - no se molesto ni siquiera en llamarlo por algún insulto-apodo, como normalmente lo haría, ahora estaba molesto y quería una buena explicación.

- Para eso te llame, para contarte mi trágica historia - balbuceo de nuevo con hipo sin peder evitarlo.

- Argh, estas ebrio - mascullo sentándose junto a él en la barra - ¿Cuántos vasos llevas? -

- Apenas voy a la mitad de la primera botella -

- ¿¡Apenas!? ¡Con razón estas ebrio ya!, es demasiado alcohol - le reprocho perdiendo la calma.

- Shh - lo silencio - Toma, tomate un vasito para que te relajes y te pueda contar -

- No gracias, no quiero y empieza a hablar ya o me voy -

- Yo solo hice lo que tenia que hacer y todo me salio mal - al ver que Naruto no comprendía nada bufó comenzando de nuevo - Sakura y yo hablamos, ella dijo que me quería, yo le dije lo mismo y una cosa paso a la otra y al final de cuentas acepto estar conmigo -

Se sorprendió al comprender lo que el Uchiha trataba de decir entre balbuceos y el endemoniado hipo - ¿Entonces tu y Sakura ya están juntos?, o sea.. ¿Juntos, juntos? -

- Si, pero ya no, ahora en la mañana a la señorita se le ocurrió decirme que no, que siempre no quiere nada, que lo nuestro no puede ser, que si que dirán mis papas, que si es ingrata con ellos, arg, es una molesta - gruño empinándose la botella.

- Espera - le quito la bebida - No entendí muy bien, tu y ella se quieren -

- Aja -

- Pero ella no esta segura de estar contigo por lo que pueda pasar después - razono sorprendentemente.

- Exacto - masculló tratando de quitarle la botella para poder seguir tomando.

- Pero, por una parte tiene razón, dale tiempo.. -

- No entiendes, ¿verdad?, yo esperé tanto y ella simplemente dijo que no, dijo que lo que yo sentía era algo infantil algo que se me pasa, pero no es así - se exalto recordando todo - La amo tanto, y se que ella siente lo mismo, pero tiene ese estúpido miedo y no quiere ni siquiera intentarlo - balbuceando casi histérico - No me puede decir "si" un día y después negarlo todo diciendo que es solo un estúpido enamoramiento, no quiero que juegue así conmigo - susurro tomando de nuevo la botella para volver a tomar.

- Lo siento amigo -

- No tienes porque sentirlo, soy un idiota - musito con hipó una vez más.

- Creo que deberías dejar de tomar o si no tendré que arrastrarte a casa, además comienzas a ponerte demasiado sentimental.. y eso me da miedo -

-

-

Miro el reloj una vez más, era la sexta vez que lo miraba en diez minutos. Dos horas atrás Itachi se había marchado. Habían pasado ya ocho horas desde que Sasuke se fue furioso. Se sentía tan preocupada. Sin pensarlo más tomo el teléfono marcando el conocido celular del Uchiha.

Sonó un par de veces hasta que contesto.

- ¿Qué? -

- Sasuke, ¿Dónde estas?, estoy preocupada por ti, vuelve por favor -

- ¿Para que volver?, ¿Para que me continúes tratando como nada? NO SOY TU JUGUETE SAKURA - le grito colgándole.

Se quedo aturdida, Sasuke le había gritado, siempre lo hacia, pero en esta ocasión fue distinto, fue doloroso. Quería llorar, la culpa volvió y los deseos de poder abrazarlo volvieron.

Abrazo sus piernas mientras miraba la televisión, aunque en realidad no le prestaba atención a las imágenes, solo pensaba y pensaba.

El timbre la asusto. Corrió a abrir.

Nunca se imagino verlo allí, parado, no creía que fuera tan cínico de ir y darle la cara después de lo que paso - Sakura - la llamó.

Ni siquiera se digno a contestarle le azoto la puerta en la cara.

- Por favor, solo quiero hablar -

Cerro los ojos mordiendo su lengua, tenia bastantes valores y sabia que todos merecían el perdón, pero él..

Le puso a la puerta el seguro de cadenita abriéndola solo un poco, apenas para poder verlo - ¿Qué demonios quieres? - le gruño molesta.

- Venia a pedirte una disculpa por lo de anoche - rasco su nuca avergonzado - No soy así siempre, es solo que el alcohol, además - suspiro - Creo que te malinterprete -

- Yo diría que ni siquiera estabas cerca de lo que realmente quería, pero sabes, gracias a eso pude darme cuenta de a quien quiero en realidad. -

- Mira, solo vine a disculparme y a ver si podía obtener tu perdón, en verdad eres una gran persona y fui un idiota por lastimarte así -

Rechinido los dientes conteniendo su furia - Si quisiera podría denunciarte, ¿estas conciente de eso?, y si no te vas ahora mismo y me dejas en paz, voy a llamar a la policía -

- No espera - le pidió desesperado - Solo quiero que me perdones -

- .. - lo miro por largos minutos rindiéndose con un suspiro - Solo te perdonare si prometes dejarme en paz, si no te vuelves a aparecer en mi vida - le grito esperando que comprendiera.

- Si lo prometo, gracias, de verdad lo necesitaba, mañana me iré por un tiempo al extranjero y no me quería ir sin que supieras que de verdad estoy arrepentido -

- Pues ya lo tienes, tienes mi perdón, ahora vete ya, que no tarda en venir Sasuke y si llega, no responderé por lo que te haga - le advirtió cerrando la puerta.

Miro por la ventana como Sai se marchaba en su automóvil, en cuanto el carro desapareció de su vista se sentó en el suelo recargada en puerta, comenzando a llorar.

Una vez más comprobaba que no era tan fuerte como ella creía, era mas vulnerable de lo que se esperaba.

Sacó de nuevo su móvil, sabia que corría el riesgo de que el Uchiha le colgara de nuevo, pero se sentía tan sola y débil. Necesitaba de alguien que la protegiera, lo necesitaba a él.

Sonó un par de veces antes de que contestara.

- ¿Diga? -

- ¿Naruto? -

- Si soy yo Sakura-chan, ¿Pasó algo? -

- ¿Dónde esta Sasuke? -

- El muy idiota esta junto a mi, de echo se quedo dormido, no te preocupes yo lo cuido - le echo un vistazo a su efectivamente dormido amigo - Pero eres tu quien me preocupa, te oyes rara, ¿Te paso algo? -

- No, solo quería saber donde estaba Sasuke y si estaba bien, gracias - colgó.

-

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Despertó en el sillón sentía los ojos secos de tanto llorar. Se sintió de nuevo estúpida e inútil, se veía a si misma como una tonta niña que no podía hacer nada sola. El endemoniado sonido del timbre sonó de nuevo, pensó seriamente en destruir ese maldito aparato, por el día de hoy ya tenia demasiadas visitas que estaba harta.

Molesta se levanto y abrió la puerta de golpe - Ahora que - mascullo.

- Hola Sakura-chan -

- ¿Hinata?, ¿Qué haces aquí? - parpadeo sorprendida.

La azabache soltó un suspiro entrando - Naruto-kun me llamo y me pidió que viniera, le preocupa, cree que te pasa algo -

- Naruto - repitió ella, caminaron hasta la sala para poder sentarse - No tengo nada, tu sabes como es él, se preocupa por nada -

"Si por nada" pensó con ironía - Tienes los ojos hinchados - la acuso examinándola.

- No tengo nada, enserio, solo tuve otra estúpida pelea con Sasuke, pero ahora.. - abrazo un cojín - Se fue de la casa y hable solo para ver como estaba y lo único que me dijo Naruto fue que él lo cuidaría - suspiro - No quiero que se valla por mi culpa, además, sus padres vendrán pronto y.. - se callo abrumada.

- No te sientas culpable, tu sabes como son sus peleas, veras que en la noche llega como si nada - le sonrió con animo - Ven, preparemos chocolate caliente, eso siempre levanta el espíritu -

- Claro - sonrió encantada por la idea.

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Su tarde con Hinata fue de lo mejor. La ayudo mucho a olvidar sus preocupaciones y todo aquello que la tenia mal. Le sirvió hablar con ella, escucharla reír, eso la hacia sentir feliz también.

Su amiga tenia razón, tenia que ser optimista en cuanto a sus problemas y buscar una solución. Miro el reloj, eran las diez de la noche, decidió sentarse en ese mismo sillón a esperar a Sasuke y así encararlo, solucionar todo lo que tengan que solucionar y esperar que él comprenda lo que ella quiere decirle.

Se recostó con el entusiasmo en el rostro comenzando a esperar porque todo tenga una solución.


¡Gente hermosa que lee el fic!

Aquí les deje el prometido capitulo, puedo decir que nada es lo que parece y que todo es distinto a lo que creen XD

Tal vez no fue tanto como esperábamos, pero confíen en esta loca escritora ;B por que el sasusaku lo supera TODO OwÓ

Espero haya sido de su agrado y no se hayan decepcionado o molestado por la narración o los detalles. (:

Los amo con todo mi ser y por eso les agradezco su apoyo.

UN COMBO DE BESOS PARA TODOS ^3^