En el infinito espacio, una nave se encontraba surcando su viaje entre distintos planetas en dirección al planeta tierra, los ojos negros ónix del Príncipe Vegeta vigilaban el recorrido de la nave, se le había hecho sumamente difícil viajar con todo su escruadron abordo, él estaba acostumbrado a su soledad en su nave individual, pero había acordado con su padre en reunirse con él en el planeta tierra para desposarse con la princesa terrícola, por lo que necesitaba, descanso, comida y un baño, por lo que se vió obligado a reunir a todo su escuadrón en una sola nave, todo su escuadrón se encontraba descansando, había sido un reto muy difícil la misión que les odeno Freezer cumplir, el estúpido de Raditz estuvo a punto de sucumbir a las artimañas de estos seres donde fue su purga, si no hubiera sido por su sangre Saiyan y su cuerpo de guerrero, estaba seguro que ya no estaría en este universo, tuvieron que convertirse en Ozaru para poder exterminarlos con su inmensa fuerza, el maldito de Freezer siempre los enviaba a las misiones más peligrosas pareciera qué queria muertos a los Saiyan.

El Príncipe no veía la hora en desacerse del tirano maldito, ahora con la tecnología de la que le habló su padre, entrenaría lo suficiente para alcanzar su máximo potencial y poder matarlo, aún no les había dicho a su escuadrón adónde se dirigían y ninguno de ellos tuvo el valor para cuestionarlo, sabían que si lo hacían lo unico que recibirían seria un fuerte golpe como respuesta por preguntar, estaban sumamente agotados a todos les absorbieron su ki al inicio de la batalla, por lo que rápidamente Vegeta cambió de táctica y les ordenó convertirse en Orazu, solo así pudieron librarla.

Vegeta seguía perdido en sus pensamientos cuando una mano tocó su hombro y comenzó a masajearlo, e inmediatamente se acercó a su oído y con coquetería le dijo: -Mi Príncipe, aún despierto? he estado esperandote en mi dormitorio!.

Hhm! Vegeta respondió. -Tengo mejores cosas que planear, que en estar pensando en irte a follar-. le dijo con cierto desprecio en su voz.

Caulifla frunció el ceño por su respuesta, estaba acostumbrada a la frialdad del Príncipe, pero desde el día en que su padre lo mando llamar después de haber estado con ella, Vegeta se volvio más reacio a comentar algo con ella del tema que había tratado con su padre y sobre todo pasaba menos tiempo en cama con ella.

-Que pasa, mi Príncipe?, porqué no nos has dicho a donde vamos?-

-A mi boda- respondió de manera muy cortante, Vegeta supuso que ya era el momento de comentarle lo que pasaría una vez que llegarán al planeta tierra, así que estaba por demás prolongar esa noticia.

-¿Qué?- rugió Caulifla aparentando los puños. -Creí que yo sería tu futura reina- respondió apretando los dientes.

Vegeta que había seguido observando el infinito, volteo a mirarla. -Creiste mal, el hecho de que me divierta follando contigo, no quiere decir que te quiera en mi cama permanentemente, ya te has tomado muchas atribuciones de las que no te he dado-. la miró con el mismo ceño fruncido de siempre.

Y tenía razón el Príncipe, Caulifla se había tomado mas atribuciones de las que él le había dado, se había vuelto recelosa al compartir con alguien más a su "hombre" como ella lo llamaba, había matado a varias mujeres del harén del Príncipe, en las que había olido el aroma del Príncipe en ellas, sacando obvias conclusiones de que habían ocupado la cama con el Príncipe, por lo que su enojo la hacían desaparecerlas de la faz del planeta Vegita, a las otras guerreras saiyans las amenazaba constantemente de no meterse con lo que era suyo, hay de alguna que osara meterse con el Príncipe, porque cuando fuera reina les daría la muerte mas lenta y dolorosa que podrían imaginarse. Vegeta había sido conocedor de esto, sin embargo no tenía interes alguno en verse envuelto en lios de faldas, el no había pensado en casarse y darle una reina al reino, si bien queria seguir las tradiciones Saiyan, de desposarse con una Saiyan fuerte, Caulifla no le serviría mas que para la cama y la batalla, sus celos y manipulación, la habían descartado por completo de ser un prospecto a Reina, por parte de Vegeta.

Obviamente tampoco estaba a gusto con desposar a una terrícola, era tan patético que una raza tan débil tuviera algo que el necesitaba para lograr su propósito, se le revolvía la sangre tan solo de pensar en que tendría que unirse a una débil e insignificante mujer, no, él había planeado que el día en que le diera una Reina a su planeta seria una Saiyan, fuerte con sangre guerrera, tan parecida a su madre, pero no hoy estaba condenado a unirse a una débil humana, que quien sabe que hijos procrearia con ella si se atreviera a tocarla y mezclar su valiosa sangre con ella. Hizo un gesto de asco al pensar en eso, no él nunca se mezclaria con la humana, él una vez que derrotara a Freezer recorrería el universo y lo gobernaría ya después con el tiempo buscaría a su Reina digna de estar a su lado gobernando.

-Yo lo hice, porque te considero mi compañero, quiero ser tu compañera- repondio Caulifla aún conteniendo su coraje.

-No. tu lo haces porque me consideras tu propiedad...y yo no soy propiedad de nadie entiendes, él unico con derecho a reclamar algo aquí soy yo, el único Príncipe y futuro Reyaquí soy yo, te advierto mas vale que te comportes a nuestra llegada a la tierra y vayas aprendiendo cual es tu lugar, que si ya lo has olvidado es el mismo que Raditz, Kakarotto y Broly, eres solo una guerrera que pertenece a mi escuadrón y que algunas veces me sirves para calentar mi cama, no para más, está claro-. su voz era sumamente fria y dura que no daba lugar a refutar.

Caulifla asintió en respuesta, su cuerpo temblaba al contener su coraje y ahora un nuevo odio se forjaba en su interior contra esa mísera humana que se atrevería a compartir la cama y la vida al lado de su "hombre".

Ya no hubo más palabras, Vegeta camino en dirección a su dormitorio dejando a una Caulifla llena de furia en la sala de controles, jurandose así misma hacerle pagar a esa maldita humana el ocupar su lugar.

Ya estaban a un día de llegar a la tierra.

Mientras tanto en el planeta tierra, la Reina Panchy se encontraba sollozando en la habitación de su pequeña hija Bulma, después de atender al Consejo e instalarlos en sus respectivas habitaciones se había reunido con su esposo quien le hizo saber lo que su hija había acordado con el Rey Vegeta.

- Porqué hiciste eso hija? preguntó aun llorando la reina Panchy.

-Tranquila mamá, ahora ya todo va a estar bien, yo voy a estar bien-. Dijo Bulma reconfortado a su madre. -Tenia que hacerlo, por ustedes y por el planeta, el Rey iba a matar a papá y eso no lo iba a permitir-. respondio acercandose a abrazar a su madre.

-De nada hubiera servido ocultar la tecnología en mis cápsulas, con mi padre muerto, al final nos matarían a todos y tomarían el planeta, solo por mero orgullo llevándose la tecnología que no ocultamos-.

-Lo se hija, pero tu no estás preparada para esto, aún eres muy pequeña para desposarte con alguien y convertirte en mujer de la noche a la mañana-. continúo llorando la Reina.

-Lo haré bien mamá, tranquilizante, se que nunca me gustaron las clases de modales y eso a lo que Tigths se sometía diariamente, pero eso no quiere decir que no sepa como comportarme como una futura mujer casada-. Elevó la barbilla con desdén y orgullo de sí misma.

-Vamos mamá, deja de llorar necesitamos prepararnos para la llegada de mi futuro esposo, puedo ver que los saiyajins no son para nada pacientes-. dijo dándole una enorme sonrisa y jalandola fuera de la habitación para disponerse a realizar los preparativos de la boda.

Tenían que preparar todo muy rápido ya que el Rey Vegeta había informado que una vez terminada la ceremonia partiría de regreso a su planeta, nuevamente para no levantar sospechas en Freezer.

El día había llegado, la nave del Príncipe y su escuadrón aterrizaban en el hangar del reino Briefs.

En espera de su descenso se encontraban el Rey Vegeta y su Consejo, los Reyes Briefs y la Princesa Bulma.

El primero en salir fue el Príncipe, con ese porte de altaneria y con los brazos cruzados ademas de su característico ceño fruncido, su mirada se clavó inmediatamente en esa pequeña y delgada mujer de piel lechosa de cabello azul y ojos azules, frunció mas el ceño si es que se podía, porque diablos todo en ese maldito planeta era azul, cuando se acercaba al planeta le llamo la atención el colorido color que brillaba en su máximo esplendor en color azul que lo era el planeta, una vez que entro en la atmósfera nuevamente vio el cielo azul y el mar azul, y malditamente ahora esa exótica criatura portaba el azul en su melena y ojos.

Bulma puso sus manos en su pecho cuando vió desender al príncipe, su cuerpo bien formado que daba la caracteristica de estar mirando aún mismísimo Dios griego, su cabello en flama negro como sus ojos y su mirada tan penetrante que se clavó en ella, haciéndola perderse en esos ojos negros onix, que le daban la sensación de estarse sumergiendo en un pozo sin fondo.

Ninguno de los dos dejaron de mirarse... sus miradas choocaban entre sí, el cielo y la noche se miraron mutuamente.

~o~o~o~

wooow ya se conocieron y ahora falta la boda.

Bueno esta vez actualice muy rápido, y si al parecer los capítulos ya serán un poco mas largos ya que tienen mucho que decir.. jajaja.

Espero les siga gustando y déjenme sus comentarios qye son bienvenidos.