.- El encanto viene de familia.-

La imagen de la Vía Láctea, con su espectacular magnitud, empezó a verse turbia y todas las estrellas a perder su forma. Con una serie de ondas concéntricas las estrellas se vieron realineadas, y fue sólo hasta que una gran chuleta cayó al fondo del dibujo del plato, que todo volvió a aclararse.

.- No entiendo por que lo hizo.- empezó a decir la rubia colocando el plato de beber de Humphrey donde el perro empezó a beber y dar a dar interminables mordiscos chirriantes a su juguete de corte de carne de primera.

.- ¿Pero no le habías prestado a tu mascota a una de tus amigas animadoras?.- preguntó el rubio acariciando el pelaje de Humphrey mientras bebía sediento.

Algo de ese detalle llamó la atención de la rubia, puesto que su mascota muy pocas veces se dejaba tocar por hombres. Aunque en realidad eso probablemente se debía a su cansancio.

.- ¿Seguro recuerdas a la chica con la que nos cruzamos en el pasillo?.- pregunto y vio asentir al muchacho.- Bueno, mientras ella se ocupaba de encender luces de bengala en la obscuridad del laboratorio de ciencias con su "amigo".-algo en la voz de Cindy denotaba un claro desdén, de tal forma como si aquello le resultara lo mas cursi del mundo.- Descuido a Humphrey de meterse en problemas.

.- Bueno, eso es cierto.- la apoyo el rubio.- Pero siendo realistas, si todos los jugadores de los dos equipos no pudieron atraparlo no veo como esa chica hubiese podido hacer algo cuando tu mascota empezó a correr.

.- Eso ya lo se, pero...

El rubio se levantó del posición incada que había tenido para acariciar a Humphrey y se cruzó de brazos.

.- Tal vez sólo debería dejarlo pasar.- sugirió él .- Además de un par de chicos molestos del equipo, no fue la gran cosa. No dejemos que arruine nuestra…

.- ¿Nuestra qué? .- cuestionó ella con interés.

El dudo por un segundo, antes de dar un paso hacia atrás.

.- Dejémoslo así por ahora. ¿quieres?- sugirió él metiendo sus manos en los bolsillos de su chaqueta pretendiendo frío.- Y sobre lo de Humphrey te aseguro que lo mejor que puedes hacer es olvidarlo.

.- Tal vez tienes razón.- admitió Cindy con aire meditativo.- Aunque si quisiera hablar con Betty antes de que mi mamá venga a llevarse a Humphrey a casa.

Después se giró a ambos lados de la cancha de juego y justo vio a la animadora y al genio hablando animadamente de camino hacia la parte de atrás de las gradas de espectadores.

.- ¿Puedo encargarte un segundo a Humphrey?.- pregunto al rubio que asintió con la cabeza y ella empezó la caminata en su dirección.


.- Espera un segundo, Betty.- dijo el genio, interrumpiendo lo que la animadora iba a decir y mirando sobre su hombro.- Creo que escuche a alguien en…- empezó a decir ya con intenciones de encaminarse por donde habían llegado.

.- ¡No! ¡Ya no!.- se quejó la animadora y cuando Jimmy se detuvo la observo con los brazos cruzados y prácticamente bloqueándole el paso.- He estado intentando hablar contigo todo este tiempo, pero siempre parece que estas ocupado con otra cosa. No me había fijado en lo molesto que puede resultar ese comportamiento.

Al genio le divirtió sólo por un segundo esa actitud tan inusualmente directa en Betty, que se preguntó a que punto la había fastidiado sin querer.

.- Lo siento.- se disculpó el genio.- Y en retrospectiva ahora me doy cuenta de que no te he estado tomado en cuenta. Pero si es relacionado con lo que paso en el pasillo…

.- No es eso sobre lo que quería hablarte realmente.- admitió ella.

.- ¿Entonces sobre que?.

.- Es sobre…- ella se detuvo y se giró un segundo hacia atrás con la impresión de haber escuchado un ruido, pero como el genio pareció convencerse de que debía tratarse de algunos de los últimos estudiantes que habían asistido al partido nocturno de martes trece.

.- ¿Si?.- cuestionó el genio, empezando a sentirse levemente intrigado por el camino en que Betty pretendía llevar su conversación.

.- Antes en el pasillo yo quería preguntarte algo.- le recordó la animadora.

El genio asintió, y le pareció que algo de la fuerza con la que la porrista le había hablado antes estaba desapareciendo, y por alguna extraña razón se sintió levemente decepcionado.

.- Esto es poco raro porque nunca lo hablado con nadie, pero lo diré, aunque espero que no vayas a reírte.- dijo la porrista algo nerviosa.- Desde hace un tiempo quiero preguntarte.. si tú estas realmente interesado en mi. Es decir…¿yo te gusto mucho? Es algo que he estado sospechando desde que estábamos en primaria.

A Jimmy le tomó de sorpresa la pregunta formulada de forma tan directa y justo vino a su mente cuando Cindy también se lo había cuestionado, y ambas cosas lo hicieron sentirse inevitablemente nervioso.

Él aclaro su voz un poco antes de hablar.

.- Claro, creo siempre me haz gustado.- empezó a decir mirando a ambos lados con ligero temor a que decir eso lo comprometiera de alguna forma, pero sintiéndose como un tonto después.

A fin de cuentas, ¿De quien tenía que preocuparse?

.- ¿Y por qué? .- cuestiono ella con curiosidad y al genio le pareció que eso se estaba poniendo aun más raro.

.- ¿Por qué? .-repitió sin poder ocultar su incomodidad, pero al ver que ella no mostraba indicios de querer retirar su pregunta, se sintió obligado a dar una respuesta.- ¿Por que eres bonita y agradable?.- intentó, como siempre, dar la respuesta correcta.

.- ¿Eso es todo?.- le cuestionó ella poniéndose más sería y cruzándose de brazos.

.- Si, pero eso es solo en parte, porque la verdad es ...- intentó explicarse el genio con la mayor claridad posible, pero de pronto se detuvo.

Algo extraño en la actitud de la animadora distrajo al genio, pues ahora Betty parecía sostener su barbilla y meditaba lo que él había dicho con detenimiento.

.- ¿Y justo ahora que piensas de mi?.- cuestionó la animadora.- ¿También te gusto en este momento?.- y luego ella pareció levente avergonzada.- Sólo por favor no tomes en cuenta mi cabello, ¿quieres?. Hoy no ha sido un buen día, después de que mi secadora se descompuso y todo en realidad…

.- Creo que de verdad podrías llegar a gustarme tanto como antes.- la interrumpió el genio.- Y no deberías preocuparte. Aun si tú no crees lucir tan bien como el resto de los otros días del año, si te comportas como siempre no hay razón para que cambie mi opinión sobre ti.

La porrista sonrió como si eso de pronto le diera alguna gracia y el genio se cruzó de brazos devolviéndole la sonrisa divertida.

.- Lo sabes, ¿verdad Jimmy?.- pregunto la animadora con la misma sonrisa.

.- Si. Aunque debo admitir algunos detalles se me escapan todavía. Como que todavía no sé de que planeta vienes o si incluso si eres de esta galaxia.

.- ¿Desde cuando lo sabes?.- le cuestionó con voz dulce.

- En realidad lo sé desde los doce, pero me imaginé que querrías mantenerlo en secreto o que ni siquiera tú lo sabias, y por eso nunca lo hablé contigo o alguien más.- se explicó él genio y una expresión de sorpresa se dibujó en el rostro de Betty antes de volver a sonreír.

.- Es curioso. Yo pensé que te habías dado cuenta sólo hace poco.- dijo ella con un rastro de diversión.- Pero como dije antes, siempre me sorprende lo rápido que eres en este tipo de cosas.

Jimmy se rasco levemente la nuca y procuro que sus siguientes palabras sonarán más divertidas que pretenciosas.

.- En realidad creo que lo hubiese descubierto poco tiempo después de que te conocí, sino fuera por la influencia que ejerces en mi, que siempre me distrae más de la cuenta.

.-¿Entonces también sabes de la influencia?.- dijo aun más divertida Betty.- En verdad que eres el chico más listo que he conocido.

.- Vamos, no es para tanto.- dijo el levemente avergonzado.

.- ¡Pero que yo te guste lo demuestra!.- insistió Betty.- Quiero suponer que también llegaste a esa conclusión ¿verdad?

.- En realidad sólo se que la influencia que ejercen los de tu especie sobre los hombres humanos guarda una directa relación con sus ondas cerebrales.- explico el genio.- Y que esa influencia tiene fuente en las ondas gravitacionales del universo.

.- Todo es cierto Jimmy.- admitió Betty.- Y por eso es que el día de hoy que es martes trece decidí que era el momento ideal para hablar contigo de eso, ya que la influencia de mi poder sobre ti es casi inexistente.

.-¿Entonces lo de las luces de bengala...?

.- No es algo que yo haya planeado con anticipación, pero me pareció una buena excusa para hablar contigo. En realidad no sabía si accederías ahora que no existe la influencia. Pensé que tal vez me verías tal como soy y de alguna manera simplemente me ignorarías. Y creo que no estaba del todo equivocada.

El genio se sintió algo culpable y dio un par de pasos más hacia la animadora para tomarle una mano con delicadeza.

.- No estaba mintiendo antes.- inició el genio.- Me gustas porque siempre haz sido linda conmigo. Y el hecho de que decidiera ayudarte con las luces de bengala fue porque me lo pediste de la misma forma agradable de siempre.

.- ¿En serio? De verdad apreció que digas algo así .- dijo ella y de repente no pudo contenerse a darle un fuerte abrazo por los hombros, en el que él sólo se remitió a permitirlo.- Y ahora que se que te gustó tal y como soy quiero decirte que ahora comienzo a pensar que tú también realmente me gustas Jimmy Neutrón.

El genio se sintió bastante cómodo, pensando que esa era una de las pocas cosas agradables que le pasaba en esos días, hasta que una sensación de inexplicable preocupación evitó que se relajara del todo.


.- ¿Y cómo te fue?.- preguntó el rubio viendo regresar a Cindy lentamente por el camino por el que se había ido hace unos minutos.- ¿Estas bien?

.- Sí . Creo que sí .- dijo ella con la mirada dispersa hasta que observó con mayor atención a su alrededor.- ¿Pero donde esta Humphrey.?

.- Oh, bueno tu mamá vino en su auto hace un momento y se lo llevó. También se llevó tus cosas.

.- Espera. ¿Eso quiere decir que te encontraste con mi mamá?.- pregunto la rubia evidentemente impactada.

.- Si.- respondió él divertido, seguramente percatándose de la expresión en su rostro.- Pero tranquila no le dije nada de lo que estuvimos haciendo. Y con eso me refiero al asunto de la secadora.

.- ¿Y ella no te dijo nada?.- dijo ella con mirada intuitiva.

.- En realidad sólo me dijo que si era el chico decente que aparento ser te llevaría temprano a casa si quería invitarte una malteada de chocolate.

.- Es la peor.- se rio con nerviosismo la rubia.

.- ¿Quieres ir?.- preguntó él ofreciéndole una mano.

.- ¿No habías dicho que tenías otra cosa que hacer después del partido?.- cuestiono ella moviendo los dedos y a punto de tomarle la mano que él continuaba ofreciendo.

.- Creo que "eso" puede esperar un poco más.- concluyó agarrando su mano con suavidad.- Dicen por ahí que hay oportunidades que se dan, no se pueden dejar pasar.


.- Me alegra que las cosas hayan quedado más claras entre ambos.- dijo la animadora caminando por la acera de la calle.

.- A mi también.- opino el genio mirando por un segundo su celular en la calle iluminada por postes de luz.

.- ¿Es un mensaje de tu mamá?

.- Es de mi tía.- contestó el genio apagando la pantalla y guardándolo en su bolsillo .- Me cuida mientras mis padres no están. Y aunque no fuimos muy cercanos por mucho tiempo, ahora esta sobre mi casi todo el tiempo. Aunque creo entender bien por que se preocupa.

.- Yo sé lo que es eso.- opino ella apartando un mechón despeinado de su cabello como signo de fastidio.- Cuando empecé a pasar más tiempo con mi verdadera familia empezaron a sobreprotegerme como no tienes una idea.

.- Entonces, cuando antes dijiste que habías estado en el extranjero, te referías a eso ¿verdad?.- cuestiono él con aire intuitivo.- Cuando fuiste a tu planeta.

- Veo que no se te escapa una, Jimmy.- dijo ella algo divertida.- Si, eso es lo que siempre digo cuando mi abuelita y yo vamos a nuestro planeta.

.- ¿Tú abuelita?.- cuestionó el genio.- Y supongo que ella también ejerce la misma influencia que tú sobre los hombres de coeficientes altos.

.- En realidad no. Ella no nació con esa habilidad. En ocasiones la envidio un poco por eso.- explicó la animadora con un ligero aire decaído.- Pero también la apreció por intentarlo aun sin sus habilidades. Creo de hecho tú ya la conociste antes cuando causó algunos problemas en la cuidad con su programa de televisión.

.- No estoy del todo seguro de recordarlo.- admitió el genio.- Algunas cosas del pasado están algo confusas en mi cabeza.

.- Tal vez te des cuenta por el parecido en los ojos. Todas las mujeres de mi familia dicen que nuestro color de ojos es singularmente parecido- dijo Betty deteniendo su paso por un instante e inclinándose, y Jimmy se acercó sólo un poco para verla directo a los ojos.

Por la calle un par de adolecentes pasaron y al verlos comenzaron a hacerles burla de su aparente situación romántica, aunque ni Jimmy o Betty parecieron percatarse de eso.

Y, a pesar de que el castaño no pudo notar nada de inmediato, a la luz de un auto que paso al lado de la acera vio como sus ojos volvían a verse completamente negros, como cuando la encontró en el pasillo de la escuela.

.- Volveré…- susurro ella de forma maligna, aunque un segundo después de separó del genio con una risa dulce.- Sólo bromeó. Es lo que ella siempre dice pero muy pocas veces lo cumple.

.- Espera.- dijo el genio con el temor llegando a él .- ¡No me digas que tú abuela es...!

.- ¡Ey mocoso! ¡Manténteme alejado de mi nieta y pon tus manos donde pueda verlas!.- dijo una anciana vestida como una monja apareciendo de una estela de luz que bajaba del cielo.

.- ¡Abuela Taters!.- dijo la porrista corriendo a abrazar a la anciana que llevaba consigo una guitarra y una gran maleta café.

Justo al momento de pisar el suelo hizo una tentativa de tocar su guitarra pero algunas de las cuerdas se rompieron.

.- Hola querida. ¿me extrañaste?.- pregunto la anciana con voz dulce.

.- Claro abuelita. Aunque pensé que llegarías hasta la semana que viene.- dijo la adolecente alegremente y después se giró a mirar al genio que aún parecía sorprendido de su aparición.- Creo que ustedes ya se conocen.

.- Oh, claro. Ahora lo recuerdo.- dijo la mujer acercándose al genio con fingidos pasos de ancianita.- Siento lo de antes.- después pareció sacar una bandeja de galletas de su espalda.- ¿Una galleta?

El genio por supuesto desconfío de ella, por sus antecedentes criminales, pero el aroma fue lo suficientemente sugerente para que él se dijera que podía tomar una y nada malo le pasaría.

.- ¡Mira Betty!.- dijo la mujer señalando al platillo volador en el cielo.- ¡Despídete de las otras!

Al lograr distraer a Betty, la abuela fue capaz de tirar al genio barriéndole los pies con la guitarra desde atrás y después le soltó la bandeja de galletas completa.

.- Pero cuidado, porque están calientes. - se burlo.

Cuando Betty al fin dejó de despedirse del platillo volador y vio a Jimmy en el suelo, puso sus manos en la cadera como un gesto de enojo, aunque no dejó de sonreírle a su abuelita.

.- Abuela Taters. ¿de nuevo te portas mal?.- le cuestionó casi como un juego.

.- ¿Yo?. Es este malandrín que me hizo tirar mi bandeja de galletas recién salidas del horno al suelo.- se quejo ahora con fingida voz de ancianita indefensa.

.- ¿Por que siento que no puedo creerte?.- dijo Betty ayudando al genio a levantarse del suelo. Y cuando el se puso de pie empezó a separarse de ella con pequeños pasos.

.- ¿Sabes?.- dijo el genio repentinamente acelerado.- Creo Sheen me envió un mensaje para que lo viera a él y Carl en Mc Spankys.- dijo el genio retrocediendo a una malla de arbustos cercano.- Y no quisiera que se preocuparan. Así que nos vemos después.

.- No, espera Jimmy…- alcanzó a decir la animadora viendo como el genio daba un gran salto al otro lado de los arbustos.

Después la anciana jaló a su nieta por un hombro para hablar con ella en secreto.

.- Escucha Betty, antes haz traído a otros chicos a casa y nunca me he opuesto.- comenzó a susurrar.

.- ¿En serio?.- le cuestionó la porrista cruzándose de brazos.- ¿Y que hay de los chicos que vaporizaste con tus implantes oculares de visión calorífica hace unas semanas?

.- Eso fue sólo un error.- respondió la anciana restándole importancia.- Ellos se cruzaron cuando yo quería encender la chimenea.

.- ¡Abuela Tatters!.- dijo ella casi como un regaño, aunque su expresión no era severa.- ¿Cómo pude haber desconfiado de ti?

.- Ya olvídalo querida. Lo único importante ahora es aquí no quiero que te juntes con ese mocoso indeseable.

.- ¡Ay abuelita!. No tienes nada de que preocuparte. Jimmy sólo es un buen amigo.- se rio la porrista.

.- ¿Y que hay de la influencia que ejerces sobre él?.- la cuestiono la anciana.- De seguro que en ese mocoso tu influencia lo hace tener una cara de asno como "esta".- dijo sacando de su espalda una máscara muy ridícula de un asno sacando los dientes mientras reía y colocándola en su cara.

.- Justo de eso estuvimos hablando el día de hoy.- dijo la porrista hablándole a la anciana aún con la máscara puesta.- acordamos mantenernos alejados por un tiempo para que mi influencia no lo afecte y sólo planeamos salir como amigos los días de martes trece.

.- Creo que eso es aceptable.- dijo la mujer quitándose la máscara y aventándola al patio de atrás.

.- Bueno, ese es el plan al menos hasta que él encuentre un anillo que perdió y que al parecer podría contrarrestar los efectos de mi influencia en él.

.- Uhmmm.- dijo la anciana con meditación.- ¿Por que no me ayudas con mi equipaje y me cuentas más de ese anillo?


.- Hola chicos. Recibí su mensaje de que estaban aquí.- dijo el genio aproximándose a la barra de servicio del restaurante.

.- ¿Y por que tardaste tanto?.- cuestionó Carl.

.- Fue sólo porque acompañe a Betty a su casa.- dijo el genio tomando un menú y observándola con cuidado.

.- ¡¿Qué?!.- grito Sheen escupiendo parte de su malteada de chocolate.- ¡¿Eso quiere decir que tú y Betty están saliendo ahora?!.- grito aún más fuerte.

.-No, tú no entiendes…- intentó aclarar las cosas el genio antes de que hubiese una confusión, aunque le inquietó más la forma sonora en que su otro amigo empujó el plato de una dona rellena de fresa sin haberle dado un solo mordisco.

.- Sabía que lo conseguirías Jim.- dijo Carl colocando una mano en el hombro del genio y levantándose de su asiento.- Si me disculpan.- se excusó.

Entonces los dos adolecentes vieron a Carl entrando al baño de hombres.

.-¿Qué le pasa ahora?.- cuestiono Jimmy y Sheen empezó a olfatear la dona que había dejado.

En el interior del baño Carl se mantuvo calmado solo por un instante, hasta que empezó a patear la base del escusado.

.- ¡¿Por que él si puede tener una novia porrista y yo no?!.- continuó quejándose.- ¿Es por que esta usando uno de sus inventos? ¿O por que es el protagonista de la historia?

Desde afuera del baño se escuchaba el sonido del agua del escusado agitándose.

.- Te dije que debimos invertir en puertas contra el ruido para el baño.- dijo un alto y fornido hombre lagarto apareciendo con una bandeja de malteadas

.- Bromeas ¿cierto? .- dijo un hombre lagarto de complexión más pequeña.- Con lo que gastamos en la nueva decoración ya no nos alcanza ni para comprar una nueva radio.

.- ¿Entonces de donde viene la música de ambiente?.- le cuestionó.

.- Qué se yo.

.- ¡Hey! ¡Chicos!.- dijo Sheen llamando la atención de los hombres lagarto.- ¿Ya supieron las buenas nuevas? ¡Jimmy se consiguió una novia!.- al decirlo, el pelinegro abrazo al genio por el cuello y sin pretenderlo del todo le cubrió la boca.

.- ¡Hey, que buena noticia!.- lo apoyo el pequeño hombre lagarto.- ¿Y es linda?

Para ese momento Jimmy seguía intentando que Sheen le descubriera la boca para hablar.

.- Bueno, no es exactamente mi tipo. Es del equipo de animadoras.- contesto Sheen.- Pero creo que a Jimmy le gustaba desde cuarto grado.

.- Bueno, es como decía mi madre.- dijo con aire melancólico.- Disfruta antes de que ella quiera crías y tengas que vender tu alma para pagar colegiaturas.

.- Amén hermano.- dijo Sheen al fin descubriendo la boca de Jimmy para chocar los cinco con Zix.

.- Sheen ¿quieres escucharme?.- se quejo Jimmy.- Yo y Betty no estamos...

.- Parece que hoy no sólo Jimmy tuvo suerte en el amor.- dijo el tercer hombre lagarto apareciendo al otro lado de la barra y señalando en dirección a una mesa lejana en la esquina del restaurante.

Desde ahí se observaba a Cindy y al chico rubio de antes tomándose de la mano, sobre la mesa y sonriendo mientras hablaban de algo que desde ahí no se alcanzaba a escuchar.

.- ¡Ha!.- dijo Tee como un signo de ligero despiste .- Siempre creí que tú y esa chica rubia tenían algo. Después de todo la dejabas conducir tu cohete espacial.

.- Creo que tú no fuiste el único que lo pensó.- dijo el genio y al ver como el chico rubio le daba un pequeño apretón en la mano se sintió tan de mal humor como cuando los había visto llegar juntos al partido de béisbol, o cuando supo que habían ido juntos a los vestidores de gimnasia

Era como algo que surgía de su interior que no correspondía a su concepto habitual de si mismo.

"¿Era normal para un adolecente de su edad sentir ese cambio de humor tan abrupto?" "¿O algo realmente malo le estaba pasando?"


.- ¿Entonces ya no estas saliendo con esa chica?.- preguntó la rubia con interés, sin preocuparse del todo si sus intenciones ahora estaban quedando más que claras. Después de todo ella siempre había sido alguien segura e independiente.

Por su parte el rubio frente a ella pareció verse un poco divertido de su actitud directa, aunque al recargarse sobre el respaldo de su silla se vio algo contrariado.

.- En realidad nunca estuvimos saliendo.- intentó explicarse él.- Primero fuimos amigos y las cosas se volvieron raras por un tiempo en que nadie dejó nada claro. Creo que gran parte del problema fue que no supe elegir el momento indicado para acabar con eso.– al ver que la mirada de Cindy se volvía más como un gesto de aburrimiento él se vio levemente preocupados.- ¿No se si lo comprendas?

.- Créeme . Estas hablando con la chica indicada.- dijo ella evidenciando su total comprensión como un ligero disgusto a otra persona.

.- El punto es..- intentó retomar él .- Que no creo que deba seguir así por más tiempo.

.- Sí, no tiene que ser así.- dijo ella con brillo un esperanzador en sus ojos.

.- Aunque…

.- ¿Aunque?.- repitió ella demostrando un leve disgusto por que él ya no pareciera tan seguro, y aunque quiso retirar sus manos tenía la impresión de que era mejor terminar de escucharlo antes de actuar precipitadamente.

.- Creo que debo de dejarle las cosas claras antes de pretender seguir con otras cosas. ¿Sabes? Aun después de todo, quisiera que ella y yo volviéramos a ser amigos como antes.- dijo él y después de escuchar el sonido de vibración de su celular, retiro una mano mientras metía su mano en su bolsillo.- Lo siento.- se disculpó ligeramente.

Ella terminó de retirar su otra mano y se cruzó de brazos con mirada intuitiva, y cuando el levantó la vista de nuevo hacia ella se vio nuevamente divertido.

.- Mi papá quiere que lo ayude a preparar la próxima clase de principiantes .- dijo él mostrándole el mensaje de su celular, aunque ella ni siquiera se molestó en mirarlo.

.- Claaaro.- dijo ella jugando un poco con la situación.

No era que ella desconfiara de lo que él decía, porque hasta ahora lo tenía en un buen concepto, pero como él lo había dicho antes, las personas tenían varios lados por donde mirarlas. En especial a los chicos adolecentes.

.- Creo que tal vez no soy el buen chico que pensó la señora Vortex, después de todo.- dijo él de repente y ella pareció levemente sorprendida.- Tengo que irme ahora. ¿Estarás bien yendo sola a casa?

.- Sabes que sí.- dijo ella con total confianza.

Él se levantó de su asiento y mientras ella lo observaba colocarse su chaqueta se dijo que tal vez ahora ella también tenía que hacer algo similar a lo que él había descrito, antes de pretender seguir adelante.

Aunque, ¿Aún tenía algo que decirle a "él "que no supiera ya?

.- ¿Sabes?.- comenzó a decir el rubio con una nueva mirada fija a sus ojos verdes.- Aunque sé que debo hacer lo correcto antes que nada, no quisiera que te quedes con la impresión equivocada de mis intenciones contigo, porque…de verdad has empezado a gustarme.- dijo inclinándose de nuevo hacia ella y luego acortando distancias rápidamente para darle un ligero beso en los labios.

Bajo los efectos de la impresión Cindy ni siquiera se sintió capaz de reaccionar de alguna forma; cosa que rara vez le pasaba.

Se sentía, diferente a…

¿Era el sabor de la malteada de vainilla?

Teniendo un instante para mirarlo a los ojos, cuando se separó un poco de su rostro se dijo, más sinceramente, que uno de los chicos más apuestos con los había salido y eso le hizo sonrojarse ligeramente.

.- Puedes lesionarme de nuevo, por hacer esto.- dijo él en susurro.- pero creo que valió totalmente la pena.

.- Ha, tal vez lo haga la próxima vez que nos enfrentemos, aunque para ser honestos yo tampoco creí que fueras un angelito.- le dijo ella también en una pequeña confesión que los hizo reír un poco a ambos un poco antes de separarse.

.- Cuídate.- se despidió él dando pasos hacia atrás antes de chocar con las puertas de vidrio del restaurante.

.- Salúdame al dueño del local de karate.- le dijo a modo de despedida.

.- Lo haré.- dijo con una sonrisa en el rostro y abriendo la puerta para salir.


.- ¿Oye, que te pasa ahora Jimmy?.- lo cuestionó Sheen, observando como justo ahora el genio cerraba la mano entorno a una porción de bolsitas de mostaza que acabaron por reventarle en la mano..- Ahora que tú y Betty están juntos...¡Oye! ¡No las puedes tener a todas!

.- No, Sheen. Yo y Betty sólo somos amigos.- dijo Jimmy limpiándose la mano con una servilleta y sin intenciones de discutir sobre eso.

El pelinegro pareció entenderlo, mientras que los tres antiguos bandidos espaciales se miraban entre sí.

Justo en ese momento Carl también regresaba a su asiento, luciendo algo más tranquilo.

.- Creo que me iré a casa.- anunció al fin el genio.

.- No, no, no.- dijo el hombre lagarto a su lado.- Nadie se va ahora que comenzará el espectáculo principal de la noche.

Entonces los tres hombres lagarto se dirigieron una última mirada entre sí y la luz del local descendió.

.- Seguro esto te animará Jimmy.- dijo el hombre lagarto antes de hablar por su micrófono.- ¡Chicos y chicas, damas y caballeros, en este momento da inicio nuestro torneo de vencidas de la noche! ¡Recuerden que el perdedor de cada partida deberá pagar la cuenta del otro!

Entonces el genio se puso de pie sabiendo de antemano que ver eso en realidad no lograría ponerlo de buen humor, y con la determinación de irse a casa.

.- Y aquí tenemos al primer retador.- dijo Zix levantando su mano.

.- ¡¿Qué?!.- gritó el genio.

.- Ahora veamos. ¿hay alguien que acepté la apuesta?

A lo largo del restaurante varias manos se levaron y el lagarto jugó a buscar un contrincante.

.- No, no, tú no .- dijo descartando varias mesas cercanas, y cuando estuvo por tomar una decisión hubo un redoble de tambores.

.- En serio, ¿De donde salen esos sonidos?.- cuestiono Zix, a lo que Trovoltron sólo se encogió de brazos.

.- ¡Tú! ¡La rubia del fondo!.- grito al fin.

Al ver que Cindy miraba en su dirección, Jimmy no pudo sentir otra cosa que enojo.

.- ¡Mira otra vez lagarto!.- se quejo Cindy.- Yo nunca levanté la mano. Y no necesito que nadie pague mi cuenta.- dijo ella con intenciones de quitar su chaqueta del respaldo de la silla.

.- ¡¿Qué pasa Vortex?! ¡¿Acaso tienes miedo de perder?!.- grito de improviso el genio.- ¿O es que necesitas que tu novio del karate participe en tu lugar?

El resto de los presentes lo apoyaron con un abucheo conjunto.

Ella se giró para mirarlo de nuevo, pero esta vez con algo de rencor y él mantuvo una firme mirada retadora.

.- ¿Qué pasa Neutrón? ¿Estas tan aburrido con tu nueva novia que necesitas hacer algo así para entretenerte un poco?.- cuestiono la rubia colocándose su chamarra.- ¿Acaso ya te aburriste de jugar en salón de ciencias con luces de bengala?

De nuevo los presentes volvieron a abuchear en apoyo.

.- ¡Al menos yo no dejó a mi perro sólo , mientras me ocultó en los casilleros de gimnasia para besuquearme con alguien!.- grito el genio ya habiendo perdido los estribos.

De la tensión en el ambiente uno de los hombres lagartos soltó toda una orden de malteadas al suelo y el vidrio causó un grave estruendo.

.- ¿Ah si?, pues si piensas eso.- comenzó a decir ella sin estar dispuesta a dejar las cosas así.- ¡Prepárate genio!

Un segundo después Jimmy y Cindy estaban siendo atados de las manos con una banda roja y ambos comenzaron a usar toda su fuerza para vencer la mano del otro.

.- No, no, no. Todavía no hemos iniciado.- negó Tee poniendo la mano entre ambos, pero a pesar de ser el más fuerte de los hombres lagarto no pudo hacerlos desistir de su agarre.

.- Bajen la jaula.- dijo Zix y todos los adolecentes se vieron asombrados al ver la estructura de metal bajando del techo.

Tee fue capaz de salir justo a tiempo de evitar ser encerrado con el par de adolecentes que continuaban enfrascados en su competencia.

Los adolecentes de las mesas alrededor se habían pegado más a la jaula y ahora apoyaban a ambos, aunque pocas veces se veía de donde venían los gritos.

.- ¡Él tiene razón! ¡Hace un momento esos dos se estaban besando!.- grito un muchacho.

.- ¡Pelea!¡Pelea!

.- ¡Él la engañó primero! ¡Hace un rato el también estaba con la líder de las porristas!.- grito otro.

.- ¡Si! ¡Se estaban besando! ¡Yo también los vi!

.- ¡Pelea! ¡Pelea!

.- ¡¿Qué?! ¡Pero ella es mi novia!

Hubo un grito general.

.- ¡¿Qué?!

.-¡No es cierto! ¡Ella te rechazó!

Algunas risas se dejaron escuchar. Seguidas de un golpe seco.

.- ¡Pelea! ¡Pelea!

¡Quiero seguir gritando pero necesito más azúcar! ¡Quiero otra malteada!

.- ¡Hagan sus apuestas!.- grito Zix, llevando consigo una bandeja con paletitas de colores, hasta que Tee lo jaló por el hombro para susurrarle.

.- Estos adolecentes son una mina de oro de tensiones fácilmente explotable.- explicó y vio asentir al otro hombre reptil.- Y creo que a acabamos de encontrar la piedra más grande de la corona.- dijo volviendo su vista al interior de la jaula.

.- ¿Recuerdas la última vez que hicimos esto?- dijo la rubia sin ceder la fuerza de su brazo.

.- ¿Cómo podría olvidarlo? Si aquella vez estaba tan motivado como ahora para vencerte, Vortex.- dijo el genio poniendo aun más fuerza en su brazo y logrando que el brazo de ella cediera un poco.

Ella desvió un segundo la vista a atrás de Jimmy.

.- ¿Qué intentas?.- se burlo él.- ¿Crees que podrás engañarme con ese truco de que ves algo a mis espaldas.- le cuestionó Jimmy con bastante ironía.

.- Claro que no. Sólo intentaba leer esa placa brillante en el baño de damas. - dijo enfocando la vista.

.- ¡No lo leas!.- dijo él moviéndose un poco en su asiento.

Algo de la tensión en el brazo de Jimmy cedió y Cindy aprovechó para dejarlo al borde de perder, por lo que ella se rio un poco.

.- Bien jugado con lo de la placa del baño Vortex.- reconoció el genio, entendiendo lo que había hecho.- Pero desde el principio debiste de haber visto que estos lagartos subdesarrollados conmemoraron el baño de damas con mi nombre, cuando Sheen les dijo que había muerto, y sólo esperaste el momento para usarlo a tu favor.

Las risas de los presentes se expandió suavemente.

.- Ha. - río la rubia.- en realidad no necesitaba usarlo para ganarte. Sólo reconoce que nunca me ganarás en una competencia de fuerza física .

De un momento a otro Jimmy fue capaz de hacer ceder el brazo de Cindy, y esta vez ella quedó al borde de perder.

.- Yo soy capaz de ganarte en cualquier cosa que me proponga, Vortex.- dijo el genio sintiendo que el enojo de nuevo comenzaba a descontrolarlo.

Para Jimmy , en el punto donde sus manos se unían, un inquietante calor acompañado de una insistente comezón estaba surgiendo al punto de llegar a ser a un dolor casi punzante pero pretendió restarle importancia. Simplemente no era el momento para dejarse vencer.

.- ¡Ha! ¡Y con eso te refieres a que lo harías justo después de hacer trampa con uno de tus inventos, ¿no Neutrón?.- se burlo ella.

.- ¡Así sería mejor porque te evitaría la vergüenza de perder más rápido. Aunque puedes estar segura de que también puedo vencerte por mi cuenta!

.- El mismo exceso de confianza de siempre; pero si no mas recuerdo, en el pasado ni siquiera lograbas ganarme en una simple carrera.- se burlo la rubia y vio con satisfacción como el genio parecía molestarse más.- ¿Recuerdas aquellas vez en que todos pasaron sobre ti cuando perdiste?...ha ha. Aunque para ese entonces el suelo te quedaba relativamente cerca.

El genio entorno más los ojos en ella, seguro de que ahora estaba suficiente motivado para utilizar toda su fuerza, sin importarle en absoluto lo que pudiera pasar.

Sin embargo, de repente la música de ambiente se convirtió en un grave ruido de estática y las cosas alrededor de él se volvieron sinuosas como si estuviera a punto de perder la conciencia.

"Tienes más poder en tu interior!"

"Sólo tienes que dejarlo salir"

Justo en ese instante Jimmy recordó el momento en que había descubierto los grilletes rotos durante su encierro en la ilusión originada por Libby y cerró los ojos.

Aun sin dejarse ganar pero tampoco aplicando más fuerza en su brazo, intentó concentrarse en volver a mantener la calma. Y justo como le pasará en la escuela, cuando había pensado que se le había agotado el tiempo para la prueba, se imagino la frialdad de espacio exterior. Tan remota de esos gritos.

Al mirar de nuevo a su alrededor se percató de que muy probablemente sólo él había podido oír esa distorsión de la música.

.- ¿Qué te sucede ahora?.- se burlo un poco la rubia.- ¿No dijiste que podías ganar si te lo proponías?

El genio pareció tomarse su comentario con menos importancia.

.- Eres tú la que practica karate. ¿No deberías haber ganado ya?

Al levantar su vista pretendiendo ver el impacto de sus palabras el genio notó que el rostro de Cindy había un rastro de inquietud como si ella también hubiese notado ese calor en donde se juntaban sus palmas.

"¿Entonces no lo estaba imaginando?"

.-¿Alguien quiere retirarse?.- preguntó Zix con un cronometro en la mano.

.- Ríndete. Sabes que no puedes ganar .- dijo Cindy algo más sería y en el instante en que la escucho, su brazo bajo algo la presión, aun cuando en apariencia pretendió no haberlo hecho, y sin embargo ella no aprovechó para ganar.

Cindy lo miró con asombro.

.- ¿Por que no te rindes tú?.- cuestionó él y presintió cuando el brazo de ella también dejó de hacer presión pero tampoco se sintió capaz de tomar ventaja. En cambio ahora sólo pretendían seguir compitiendo con las manos enlazadas.

.- Vaya. Esos dos si que están bastante igual.- le comentó Trovoltron a Tee y él asintió con la cabeza.- Creo que tendremos que regresar el dinero de las apuestas.

.- Nadie regresará nada.- dijo Zix pasando con la charola de paletitas.

.- ¿Qué importa? Mira todas las órdenes que hicieron desde que inició el espectáculo.- comentó Trovoltron.- Si esos dos vuelven a discutir otra noche nos volveremos ricos.

Uno de ellos tenía un control remoto y presionó un gran botón rojo. Al instante la reja metálica volvió a elevarse lentamente.

.- Muy bien chicos, ya es tiempo de que paren.- dijo el hombre lagarto retirando el pañuelo rojo que los unía.- Parece que ninguno de los dos cederá ¿Que les parece si lo dejan así por ahora y le dan el turno a alguien más?

Ambos se miraron por un segundo a los ojos donde el reflejó de la inquietud fue evidente para ambos y justo al mismo tiempo cedieron la fuerza restante de sus brazos.

Los aplausos de apoyo iniciaron y parecían reconoce una buena competencia aun cuando no hubiese ganador. Después de todo el espectáculo que habían dado antes había sido suficientemente interesante.

.- Creo que lo hiciste bien.- dijo Cindy cerrando la palma y abriéndola.

.- Lo mismo digo.- dijo él sujetándose la palma de la mano.

El restaurante en general comenzó a dispersarse y ellos sólo se mantuvieron en la expectativa de que alguien dijera algo más.

.- Creo que mejor ustedes nos ayudan con las órdenes que faltan.- dijo Tee llevándose a Carl y Sheen con ellos a la parte de atrás donde estaba la cocina.

.- Esta bien, entonces te contaré sobre la vez que viajamos al pasado y Jimmy casi se vuelve heredero de la mitad de la franquicia de Mc Spankys.- comenzó a decir Sheen.

.- No empieces otra vez con tus cuentos, Sheen. No vuelvo a creer nada que tú digas. Sólo nos haces quedar en ridículo a nosotros los reptiles.- se quejó Tee.

.- ¡¿Qué?! ¡¿Pero las cosas que digo son ciertas!.- se quejó Sheen.- ¿Por qué nadie me escucha? ¡Sólo yo sé la verdad!

.- Si, claro.- se burló Carl.

Su voces se fueron apagando mientras se alejaban, y el genio y la rubia vieron incómodos por un momento más.

.- Sé como son las cosas con Betty.- empezó Cindy y Jimmy entorno los ojos en ella.- Los escuché hablando después del partido. No fue del todo mi intención. Yo sólo la estaba buscando para hablarle de lo que paso con Humphrey.

.- ¿Ah si?.- dijo él desviando la vista y recordando también su culpa en ese incidente, y que justo ahora no estaba en posición de confesarle.

.- No te preocupes. No le diré que sé su secreto. Y por supuesto que tampoco se lo diré a Libby, o toda la secundaria y preparatoria se enteraran en cuestión de minutos.- intentó tranquilizarlo.- ¿Así que ella de verdad te gusta?

.- Ya me lo habías preguntado.- recordó el sintiéndose un poco importante, por que virtualmente era la tercera vez que se lo preguntaba.

Ella pudo notar esa pequeño gesto de orgullo y eso le recordó lo mucho que le había molestado siempre ese detalle en su personalidad.

.- Creo que Betty no esta tan mal a fin de cuentas , si te contó la verdad.- opinó la rubia cruzándose de brazos con fuerza y desviando la vista.- Es la pareja ideal de alguien que necesite constantes cumplidos sobre su inteligencia y excesiva paciencia.

.- Al menos con ella las cosas son más sencillas, no complica las cosas y dice las cosas claras.- comentó.

.- ¿Así que piensas que yo soy quien complica las cosas? Entonces por que no explicas la paz y normalidad antes de que regresaras .- empezó ella de nuevo. - Tú eres el que siempre convierte algo simple en algo más complicado para atraer la atención sobre si mismo. Y lo peor de todo es que terminas implicándome. ¡Cómo con mi bicicleta o la otra noche con tu cuadro parlante!

En ese momento, un nuevo impulso de enojo en Jimmy lo hizo levantarse de su silla e inclinarse hacia adelante.

.- ¡Desde que regrese a la cuidad sólo he intentado mantener un perfil bajo!

.- ¡Pues no se nota!.- dijo ella encarándolo.

.- ¿Otro problema chicos?.- preguntó Zix asomándose de improviso entre ellos.

.- Ninguno. – dijo ella empujando al hombre reptil hacia abajo y tomando asiento de nuevo a lo cual el genio la imitó . – ¿Quieres bajar la voz? No quiero que me vuelvan a encerrar en esa jaula de locos.

El genio sólo pudo pensar que él no era el único que había empezado a gritar de nuevo y ya se estaba cansando de que todas las responsabilidades conjuntas cayeran sólo sobre él.

.- Esta bien.- dijo el genio con tono controlado.- te prometo que ninguno de mis inventos volverá a causarle problemas.

.- Si, claro.- dijo ella evidenciando su escepticismo.

.- Tienes que creerme cuando te digo que lo único que yo quería cuando regrese a la cuidad era…

De repente una brisa que venía de afuera, provocada por la entrada de alguien al local, lleno de hojas secas el aire y el genio empezó a ahogarse con una hoja que se coló por su boca. Por su parte Cindy se remitió a tomar eso como una nueva exageración y una burla.

.- ¡Hey! ¡No dejen abierta la puerta!.- se quejó uno de los hombres lagarto, asomando su cabeza por el hueco de la cocina.- ¡Que se mete la planta rodante!

.- Lo siento.- contestó una adolecente castaña vestida de animadora, y que después de dar una pequeña inspección por el local se colocó en frente de la mesa de la pareja de adolecentes que habían estado conversado.

.- ¿Te conozco?.- cuestionó la rubia al ver que se paraba a su lado y ella le sonrió por un instante.

.- No es contigo, Vortex.- dijo ella de una forma algo despectiva y después se giró a ver al genio que ahora bebía un baso de agua para calmar su tos.

La rubia miró de vez en vez a ambos, y su mirada se volvió algo más aguda cuando vio a la chica parándose a un lado del genio y ofreciéndole una servilleta.

"¿Era sólo su imaginación o ella se parecía un poco a…?"

.- Gracias, pero ¿Nos hemos visto antes?.-cuestionó el genio recibiendo la toalla de papel con algo de desconfianza.

Ella pareció algo molesta por un instante, hasta que comenzó a reír de forma falsa.

.- ¡Qué gracioso!.- dijo sosteniéndose el estómago como si le dolerá por reír sólo ese pequeño instante.- ¿Por qué no sigues contándome más bromas como esa en la mesa de allá?

Sin comprender nada, el genio sintió como la castaña le alaba del brazo y lo hacía girarse para darle la espalda a la mesa.

.- Espero que aún no le hayas contado nada de lo que paso en salón de ciencia.- comenzó a decir en susurro.- Tal vez no lo haya pensado bien antes, pero estoy dispuesta a salir contigo si tu prometes….

.- Tú, eres la chica que estaba en pasillo.- la interrumpió el castaño.

Ella se levantó un poco para mirarlo.

.- De verdad que no eres muy listo, ¿verdad?.- dijo ella con burla y después pareció medir su altura con la mano.- Y tampoco demasiado alto.

.-¡Oye!.- se quejó el genio.

.- ¡Hey! ¿Qué pasa ahí?.- dijo uno de los hombres reptil apareciéndose de improviso entre los dos.- ¿Esta es la nueva novia de la que nos hablabas?

Jimmy negó con la cabeza, enmudecido por el curso inexplicable que estaban tomando las cosas a su alrededor.

.- ¿Así que tienes una novia?.- cuestionó la adolecente cruzándose de brazos.- ¿Y aun así me pediste que saliera contigo?

.- ¿Qué hizo qué? .- cuestionaron Zix y Trovoltron apareciéndose apretujados entre ambos.

.- ¿Dos novias?.-dijo Tee cruzándose de brazos con una mirada de desaprobación.- No conocíamos ese lado de ti, y no estoy seguro de aprobarlo.

.- Déjalo en paz.- dijo Zix con tono divertido.- son sólo chicos que intentan divertirse.

.- ¡Uy! No es la primera vez que hace algo así. ¿Les he contado de la vez que Jimmy estuvo a punto de casarse con una princesa extraterrestre?.- dijo Sheen apareciéndose de cabeza en la escena a falta de espacio alrededor.

.- ¡Sheen! ¡bájate de esa lámpara y sigue atendiendo las mesas!.- grito Zix.- Ahora, ¿En que estábamos?

.- ¿Quieren…- dijo Jimmy empujando la cabeza de Zix hacia abajo.- dejarme…- empujó la cabeza de Trovoltron a un lado.- en paz…- empujó la cabeza de Tee en la dirección opuesta.- de una VEZ?!.- dijo levantando la cabeza de Sheen.

El genio observó por un segundo a la castaña cruzada de brazos que no parecía dispuesta a ser apartada como los demás, justo antes de girarse para ver una mesa vacía y la puerta de vidrio de la salida aun en movimiento.

Entonces hizo hincapié de dirigirse a la salida de inmediato, hasta que sintió el brazo de la castaña que intentaba retenerlo.

.- ¡¿Qué pasa contigo?!- le cuestiono cuando el logró zafarse.- ¡¿le dirás sobre las luces de bengala?!

.- Debes estar confundiéndome con alguien más.- dijo el genio alejándose sin mirar atrás.

.- ¡Ah, ¿Si?!.- grito ella hacia el genio que ahora salía por la puerta.- ¡A menos que tengas un hermano gemelo puedes olvídate de que te devuelva esto!.- dijo mostrando la ante palma.

Casi al mismo tiempo varias personas con gabardinas cafés alzaron la vista hacia la adolecente. Una de ellas dejaba a la vista una larga barba de cabello pelirrojo; en otra de ellas destello el reflejo de un par de gafas bajo un su sombrero; y finalmente una de ellas dejó ver una costura color rosada que sobresalía por debajo de la mesa.


La rubia en medio de la acera intentaba evitar que su cabello le cayera en el rostro, ahora que una repentina e inmensa cantidad de viento se había iniciado. Y sin dejar que eso le afectará, dio un suspiro y se dijo que era mejor estar ahí afuera esperando el autobús, que seguir observando la forma en la que Jimmy Neutrón volvía a convertirse a si mismo en el centro de atención y alteraba su tranquilidad.

.- ¡Cindy, tienes que escucharme!.- grito el genio, aún a mitad del camino de alcanzarla en la parada.- ¡No sé ni siquiera de donde salió ella!

La rubia desvió la vista a un lado de la avenida, y aun contra la corriente del viento que ahora soplaba con mucha más fuerza, comenzó a caminar.

Viendo lo que hacia, el genio se detuvo por un segundo para cuestionarse si era una buena idea seguirla, mientras una fría brisa le daba directo en el rostro y se dijo que eso, de hecho, le recordaba una noche lejana en el pasado en que ellos también había salido a dar un paseo juntos.


.- Hay muchos ojos mirando en la misma dirección.- dijo contemplativamente una voz en la oscuridad.- pero más que una molestia es probable que nos sean de utilidad.- En especial esa existencia de la otra dimensión y también..

.- Ya tenemos los resultados.- interrumpió una voz apareciendo de forma sombría frente a un escritorio de madera que era ligeramente iluminado por el brillo de la luna llena a través de una larga ventana.

Por fuera de la vista de la ventana se observaba el campo de béisbol de la preparatoria. En tanto, en la parte de atrás, una mesa redonda de figuras encapuchadas parecían conversar silenciosamente.

.- ¿Ha mostrado algún progreso?.- preguntó con frialdad la voz al otro lado del escritorio y que volaba con su túnica, dándole la espalda al recién llegado.

.- Por un momento mostró indicios de llegar a la segunda fase.- informó con formalidad.- es el mayor índice de actividad que a ha tenido desde que dejó el Ártico.

.- Por fin esta llegando el momento.- dijo dándose la vuelta para dirigirse al sitio de la mesa redonda, donde el resto de los encapuchados silencio al instante.- Ya es tiempo de que ustedes también lleguen a su siguiente etapa.- dijo mostrando sus brillantes ojos rojos bajo su capucha.-

.- Pero, sin la luz correcta…- comenzó a decir el encapuchado que había actuado como mensajero, y sin poder ocultar un rastro de inquietud en su voz.- La luz de este sistema podría modificar su desarrollo. Lo mejor es que sigan ocultos con protección de nuestra tecnología térmica. ¿No cree?

La figura de ojos rojos permaneció en silencio por un instante, y justo después levantó uno de los brazos de su túnica para exhibir uno de sus delgados brazos robóticos. Una coloración marrón y rojiza evidenciaba la oxidación, por lo menos de esa parte.

.- El sol de este sistema solar ya ha comenzado a tener efectos. - dijo elevándose aún más en el aire y comenzando a emanar una luz verdosa.

.- ¡Podrían haber mutaciones!.- grito en una última advertencia.

El resplandor verde de su cuerpo, muy pronto tuvo una especial concentración en su mano robótica, que justo después comenzó a desplazarse como humo con destellos por el complejo de los encapuchados sentados alrededor de la mesa, y que recibieron el resplandor bajo la sombra de sus túnicas, pero que al iluminar la parte en la que deberían estar sus rostros dejaron a la vista superficies blancas y lisas que comenzaron a quebrarse.

El primer encapuchado que había dado el informe se situó al lado de la figura con la mano robótica y después de mirar la dirección de todos los presentes con algo de indecisión, se colocó rápidamente en frente de la figura central con los brazos abiertos.

El encapuchado cesó justo al momento de que lo hiciera y el pequeño rastro de resplandor que llegó a él pareció rebotarle sobre la superficie de su corporeidad.

.- ¿Qué es lo que crees que haces?.- cuestiono la figura central flotando más alto para imponerse.- ¿Al menos tienes una idea de lo que es esto?

.- ¡Claro que lo sé! .- exclamó la otra figura poniéndose a su altura.- ¡Es el legado de mi planeta! ¡Y no debería desperdiciarlo en estas proyecciones hasta que tengamos…!

.- ¡Yo decido el futuro y el tiempo con el que se debe desarrollar cada especie en el universo!.- se impuso ante la figura central.- ¡Y si crees que el futuro de tu especie debió de haber sido otro, tal vez debiste haber hecho algo para salvar a tu rey de su destino! ¡¿Queda claro quien esta a cargo ahora?!

La figura que había encarado a la otra comenzó a descender sobre el aire.

.- Sé que el rey Gubbot no volverá.-dijo descubriéndose el yemusiano de vestidura púrpura y sacando una corona dorada de una de sus mangas. En tanto, los ojos rojos continuaban observándolo con interés .- Y sé que sólo usted podrá hacer lo que el no hizo.

.- Yo podré hacer lo que el rey Gubbot ni siquiera consideró posible.- sentenció la figura descendiendo.- Por que poseo el poder que él nunca tuvo.


.- Debo reconocerlo.- comenzó a decir la rubia.- Nunca creí que fueras el clásico ejemplo del complejo de Edipo.

A lado de ella comenzaron a volar hojas de periódicos, objetos pequeños de todo tipo, y también algunas personas eran arrastradas por no tener tanta convicción para caminar contra la fuerza del viento.

.- ¡Ni siquiera comentaré algo sobre eso!.- se quejó el genio.-¡Y por última vez! ¡Nunca había visto a esa niña!

De alguna forma, Jimmy sabía que era mentira puesto ahora la recordaba de la ilusión originada por Carl. Aunque claro, decir que había "alucinado" con ella no ayudaría en nada.

.- ¿Esto lo estas haciendo tú?.- grito la rubia sin darse la vuelta, y continuando su avance por el contra flujo del viento.- No sería la primera vez que juegas con el clima.

.- ¡¿Por qué siempre tienes que culpable de todo lo que pasa en esta cuidad!.- se quejó el genio.

.- ¡No lo hago!

.- ¡Si lo haces!

.- ¡Entonces deja de seguirme!.- dijo Cindy y su voz llegó al genio con el flujo del viento.

.- ¡No te sigo! ¡Sólo vamos en el mismo sentido!.- grito el genio con bastante fuerza para que su voz sobrepasara el viento.- ¡Somos vecinos! ¡¿Al menos recuerdas eso entre tus acusaciones hacia mi?!

.- ¡¿Recordar?!.- dijo ella más adelante y a Jimmy le pareció que su risa se deformaba de forma muy molesta por el viento.- ¡No te conviene que nos pongamos a recordar!

El genio se paró firmemente en el suelo para detenerse. Por un momento pudo ver los pequeños objetos volando a sus dos costados.

En un parpadeo se vio a si mismo sobrevolando la ciudad por ultima vez dos años atrás, y tubo la impresión de como si sólo hubiese pasado ayer.

.- ¿Recuerdas la última vez que fuimos a Retrolandia juntos?.- preguntó él de pronto, pero dada la distancia que ella había adelantando, se dijo que era imposible que ella lo hubiese escuchado.

De nuevo el genio continuo su marcha forzada.

.- ¡¿Recuerdas…?!

.- ¡Deja de molestarme!.- se quejó la rubia.

Entonces Jimmy tuvo la seguridad de lo que tenía que decir ahora.

.- ¡Que lastima! ¡Siempre me ha gustado molestarte! ¡Siempre ha sido así y nunca será de otra forma!.- grito con fuerza al momento en que el viento cesaba de forma repentina, y por ello sus palabras parecieron quedarse suspendidas con gran peso.

Al mirar a su alrededor, y sin haberlo previsto dada la corriente del viento, se dio cuenta de que habían llegado justo frente a ambas casas, por el lado de la acera de la rubia.

.- Eso no es del todo cierto, genio.-dijo la rubia dándose la vuelta.- ¿Recuerdas aquella época en casi éramos como amigos?

El genio no respondió nada porque ahora tenía algo en mente que no dejaría de darle vueltas si no recibía una aclaración.

.- Así que.- comenzó a decir con fingido desinterés mientras desviaba la vista a su casa donde las luces estaban encendidas.- ¿De verdad estas saliendo con el chico con el que fuiste al partido? .

.- ¿Te importa?.- cuestionó Cindy, cruzándose de brazos.

.- ¡Por supuesto que…

La frase del genio quedó suspendida, sin dejar en claro si iba a afirmarlo o negarlo, cuando de repente un doble sonido de repetidos "bips" llamó la atención sobre el reloj de Cindy y el suyo que se iluminaron en una parpadeante luz roja.

.- ¡Cuidado!.- grito el genio empujando a la rubia hacia el césped de su patio.

Justo un segundo después ambos observaron desde el suelo como una luz de colores acompañada de pequeños rayos se abría de la nada sobre la acera, y un ciclista salía del interior de una especie de túnel.

.- ¡Adiós tontos!.- gritó continuando su camino a toda velocidad.

Por un momento ambos adolecentes permanecieron observando el camino por que se había ido algo agitados por el susto y sólo por una fracción de segundo se miraron directo a los ojos.

.- ¿Quieres fijarte en lo que haces?.- dijo Cindy quitándose al genio de encima con bastante brusquedad, después de percatarse que su espacio personal había sido transgredido por una mano mal colocada en su caída, (aun si había sido un claro accidente)

.- ¡Lo siento, lo siento! ¡Sabes que no yo nunca…!.- intento excusare el genio.

.-¡Ya cállate!.- lo silencio la rubia sin intenciones de que la incomodara con sus disculpas - ¿Así que le hiciste algo más a mi reloj que ajustarle la hora?.-cuestiono demostrando en cambio su inconformidad por que ahora sabía que también había sobrepasado el límite sobre uno de sus objetos personales.

.- Sólo capta distorsiones en el espacio - tiempo.- explicó el genio todavía mostrando su arrepentimiento por lo que acababa de pasar.- Pensé que te gustaría saber cuando tú bicicleta regrese. Y tal parece que ya no falta mucho para que Bolbi y el resto de los ciclistas…

.- "Sólo capta distorsiones en el espacio – tiempo".- repitió la rubia, con tono arrogante, y aunque pareció meditar en quitarse o no él reloj, terminó por dejárselo puesto .- ¿Alguna vez te escuchas cuando dicen algo así?

.- A veces.- dijo él, sintiéndose sólo ligeramente aludido.

Ella negó con la cabeza.

.- Eres todo un caso perdido, Jimmy Neutrón.- dijo con desaprobación.- Y te quiero lejos de mi y de mis aparatos.

Entonces ella se dio la vuelta para empezar a caminar a la puerta de su casa y una persona en su interior pareció abrirle justo a tiempo.

Un segundo después el genio se encontraba sólo en el patio.

De nuevo una luz en su reloj se encendió, pero esta vez en un color blanco brillante.

.- No te sientas mal niño. Tal vez así son mejor las cosas.- comenzó a decir la voz en el reloj.- Esto me recuerda a cuando Marie Curie me pidió que me alejara de sus experimentos con radioactividad, y eso al final terminó por salvarme la vida y matarla a ella lentamente.

.- Eso no puede ser cierto. Los dos no vivieron en épocas diferentes.- señalo el genio comenzando a caminar hacia su casa y dirigiéndose muy pronto hacia el patio de atrás.- Creo que necesito volver a revisar las fuentes de donde saca su información.

.- Ni te molestes. Cualquiera se daría cuenta de que sólo intentó animarte, pero debes saber que no es fácil bromear si sólo se posee fuentes de información bibliográfica. Tal vez si ampliaras mi navegador de internet yo podría hacer más.

Él genio negó con la cabeza, al ver como el cuadro de Edison de nuevo intentaba pasarse de listo.

.- Gracias por intentarlo.- contestó el genio apagando su reloj de muñeca y al llegar a la puerta de atrás de su casa, vio por la ventana a su tía Amanda durmiendo en el sillón de la sala con un libro sobre bebés problemáticos y una manta sobre ella.

.- Debe ser agotador cuidar a Eddy todo el día.- se dijo desistiendo de entrar a la casa.- pero al menos así no nota cuando paso la noche en el nuevo laboratorio.


Una sola bombilla se prendió en la oscuridad y el genio se sentó enfrente de una mesa de trabajo, pero al contrario de lo que el mismo esperaba no pudo empezar a dibujar ningún plano para el laboratorio.

.- Largo día, ¿eh?.- cuestiono el cuadro de Thomas Alva Edison que se iluminó en una esquina de la habitación.- Tal vez quieras hablar sobre ello.

Entonces la imagen se transformó en el retrato de Freud. Jimmy lo miró con atención recargándose sobre una mano y después negó con la cabeza. Entonces el cuadro retomó su forma de Edison.

.- Esta bien, Jimmy. Es cierto que hace un rato intentaba tomarte el pelo.- admitió Edison.- Pero no esta bien que te me guardes secretos.

Jimmy pareció dudar, antes de girarse sobre su silla.

.- Usted ya lo escucho. Todo se acabó. Cindy ya no quiere que me acerqué a ella y eso le deja el camino libre a ese sujeto del karate o cualquiera de esos otros chicos que la invitaron a salir antes.- empezó a quejarse el genio y el cuadro fingió que lo anotaba en un cuadernillo.

.- ¿Su relación siempre tan problemática?.- cuestiono el cuadro.

.- Casi al final, no . Pero antes de dejar la ciudad hace dos años, las cosas no marcharon demasiado bien en nuestra despedida.- el cuadro notó como el genio se sujetó un brazo por alguna extraña razón.- Y aún después de lo que paso siempre creí que tendría tiempo para solucionar todo después . Aunque ahora todo parece tan complicado y confuso.

.- Los años no pasan en vano, niño.

.- . Puede que sea difícil de creer ahora, pero antes hubo un tiempo en que las cosas iban tan bien con mis amigos y con Cindy, que nunca pensé que algo podría cambiar después .- explicó el genio.- Y creo que después de que ella me siguió hasta nuestra última aventura, nunca pensé que ella cambiaría de opinión. De alguna forma di por sentado que ella estaría siempre ahí para mi después de eso.

.- ¿Y que te dio esa falsa impresión ?.- cuestiono Edison.

.- Usted no entiende. Tendría que haber estado ahí.

.- ¿Por qué no me cuentas?.- pidió el cuadro.

.- ¿De que serviría?.- cuestiono el genio cruzandose de brazos y volviendo su vista a su mesa de trabajo.- Eso ya quedó atrás. Y tengo muchas cosas de que ocuparme primero.

.- A veces tienes que dar un paso atrás antes de ver hacia adelante.- dijo Edison.

El genio pareció levemente resignado cuando volvió a girarse en dirección al cuadro.

.- Aún lo recuerdo.- comenzó a decir el genio.- Después de haber interceptado con Goddard un mensaje que llegó a la Nasa por error, le pedí a todos que se reunieran de inmediato en el viejo laboratorio …


Notas de la autora.

A pesar del título, el capítulo que viene no es el final de esta historia; pero si es una tentativa de lo que alguna vez en imagine que podría ser el desenlace de la serie original.

- Sus cometarios son bienvenidos hoy y siempre.