Cáp 9: Quidditch

Amanecía en el castillo de Hogwarts, y los únicos habitantes en ese momento del castillo despertaban después de una larga noche. Unos llegaban a la habitación sin haber dormido nada en toda la noche, pues esa noche había sido luna llena. Mientras en otra habitación había una chica que, para no variar, no había pegado ojo en toda la noche.

-Lily cielo, deberías dejar de comerte tanto el coco, en serio.

-No puedo chicas, lo odio, y no puedo evitarlo…

-Sabes bien que no lo odias… y todo esto es por que le amas demasiado…

-No, yo ya no lo amo, el solo me engañó, solo eso…

-Lily, cariño…

-No, James Potter está muerto para mí…

-Harry…- susurraba Marta.

-Mmm...- abrió un ojo, al ver a su novia sonriéndole abrió los ojos y sonrió mientras la besaba dulcemente.- Me gusta esta forma de despertarme…

-A mi también cielo, pero tienes que irte, son las 10 y media, y los señores Weasley estarán muy preocupados.

-Tienes razón… ¿aun no se han levantado los demás?

-No, siguen todos dormidos, como todos los días después de una batalla, no nos levantamos hasta las mil^^, jeje.

***

-Bueno, muchas gracias por venir chicos… y si os dicen algo decid que fuimos nosotros los que os avisamos de que vinierais.

-Tranquilos, no hará falta… Nos vemos en el partido.

-Si, cuidaros.

-A las 5 en punto en la puerta ¿no?

-Si, nos vemos.- Harry besó a su novia y ambos desaparecieron por la chimenea.

Los 4 españoles decidieron dormir un poco más, y luego ir a Grimmauld Place a dar parte de la batalla.

***

Cuando ambos chicos aparecieron por la chimenea en la cocina de La Madriguera, Molly Weasley estalló en gritos.

-¿PERO SE PUEDE SABER DÓNDE OS HABÉIS METIDO? NI UNA MÍSERA NOTA, NADA…

-Lo siento mamá, pero…

-Fuimos a ver a Marta Sra. Weasley, cuando se la llevaron estaba muy mal, y no pude quedarme aquí sin hacer nada, y lo siento mucho, pero no me arrepiento.

-...Está bien chicos…, aunque a mi no me gustan nada esos cuatro chicos, si son de la Orden será por algo…

-¿Son de la Orden?-Preguntaron Hermione y Ginny

-Si, Remus nos lo dijo.

-Anoche fue a ver que tal estaba Marta, parece ser que ya le había pasado alguna vez, pero ninguna por un Avada…

-Bueno, sentaros a desayunar… ya no tiene caso hablar de nada más.

***

El día del partido llegó rápido…

-El partido es en dos horas… ¡DAOS PRISA!

-¡YA VA!

-¡HARRY, SAL YA!

-YA VA RON…

-HERMIONE ¿HAS VISTO MI BANDERA?

-SI, ESTÁ EN EL CAJÓN…

-¿Ya estamos?, pues venga, vámonos.

Así estaban las cosas en La Madriguera, todo era un completo caos; pero en Privet Drive 2, las cosas no estaban mejor:

--VENGA ESTRELLA, QUE NOS ESPERAN.

--YA BAJO…. Que no encontraba mi traje…

--Como no se deja ver…venga, vámonos.- los 4 desaparecieron.

--Quedamos aquí con ellos en 5 minutos, mejor llegar pronto y esperar, que llegar tarde y que te esperen…

--Lo que tú digas…, yo mientras tanto me siento…- y así, los 4 amigos se sentaron esperando a sus amigos.

-Hola…

-Hola chicos- los españoles se levantaron del suelo.

-Vaya, que patrióticos…

-El uniforme del equipo…, rojo, amarillo y rojo^^.

-Te quedan bien esos colores- le dijo Harry a su novia besándola.

-Gracias… a ti también los tuyos^^.

-Bueno… ¿y cuál era esa sorpresa?

-Oh… bueno, debe estar por llegar.- y en ese momento se abrió una puerta tras ellos, y por él apareció un hombre.

-Me alegra que ya hayáis llegado…- cuando se dieron la vuelta todos se quedaron mudos.

-Tú… tú…- empezó a balbucear Ron, que fue el primero en reaccionar- ¡¡TU ERES DAVID FERNANDEZ!!

-Si…

-Esta es la sorpresa, mi padre es socio del equipo, y nos ha conseguido una visita a los camerinos de ambos equipos- explicó Marta, que saludaba a David.

-Vamos, pasad, el tiempo corre demasiado.- y todos entraron.

-Te dije que era raro quedar a las 5 cuando el partido es a las 9…

-Pero mereció la pena…

Así pasaron 2 horas, cuando se fueron al camerino de los ingleses, donde estuvieron otras 2 horas haciendo fotos y firmando autógrafos…. Pronto llegó la hora de irse a ver el partido, y una vez estuvieron fuera, Marta le habló a los .

-Señores Weasley… verán… se que ya tienen sus entradas compradas, pero… bueno, me gustaría regalarles algo- en su mano apareció un sobre y se lo tendió. Estos lo cogieron mirándola raro. Cuando lo abrieron quedaron alucinados.- en el ministerio les devolverán el dinero de sus entradas… solo si lo desean, si no, no hay problema.- Ron cogió el sobre de la mano de su madre.

-¡¡PALCO!! SON ENTRADAS DE PALCO.

-Son un regalo que me gustaría hacerles…, por favor, acéptenlas, son de parte de los cuatro….

-Pero…-Molly miró a sus hijos, y al ver sus caras, no pudo decir otra cosa- está bien… muchas gracias a los 4.

-De nada, no se preocupe. Nos vemos al final del partido, nosotros estaremos en le palco de España.

-Pasadlo bien chicos.

Harry se acercó a su novia.

-Muchas gracias cielo… en serio, eres genial.

-De nada mi vida, disfruta del partido, ¡y suerte!

-Igualmente, aunque os vamos a ganar.

-Lo dudo mucho, pero después te lo digo^^.- Se besaron y cada uno se fue por su lado.

El partido comenzó, primero entró al campo el equipo local, o sea, el inglés, que fue ovacionado por una parte de los espectadores; y luego le tocó el turno al equipo visitante, y ahí fue cuando los españoles hicieron ver por tienen fama de fiesteros. Harry observaba a su novia a lo lejos reírse y aplaudir junto a sus amigos, y cada vez que Inglaterra marcaba gol aplaudía, pero cuando lo marcaba España se desbordaba, y eso le causó mucha gracia, y se dijo mentalmente, que al acabar el partido, su voz se habría quedado en el palco.

Iban 100 a 120 ganando Inglaterra, cuando se decidió hacer un descanso. Marta y sus amigos se fueron entonces del palco a no se sabe donde, pero pronto lo descubrió, pues aparecieron corriendo por el campo, y se abrazó a David Fernández, el buscador español, que la levantó en el aire y le dio una vuelta.

--¡Menudo partidazo! En serio, vais genial, ¡pero tienes que coger la snitch!

--La cogeré, y te la regalaré.

--Que tonto eres…, en fin, nos tenemos que ir yendo, cuídate y suerte…- y se giró al resto del equipo-y… chicos... ¡A GANAR!

Los cuatro volvieron a sus asientos y el partido continuó.

-¡Y Fernández ha visto la snitch! Le sigue muy de cerca Corbirock, pero el jugador español tiene una Saeta de Hielo, que deja atrás a la Saeta de Fuego de su contrincante… Fernández a punto de coger la Snitch y darle la victoria a España, se acerca, se acerca… estira su brazo y… ¡SÍ! FERNÁNDEZ HA COGIDO LA SNITCH ¡ESPAÑA GANA!

Todo eran gritos de júbilo en el lado español del campo, y muy pronto los gritos de campeones llenaron todo el estadio. Los jugadores españoles dieron una vuelta al campo, y David se acercó al palco principal.

--Hola chicos.

--DAVID- Marta le abrazó-¡Has estado fantástico! Enhorabuena.

--Enhorabuena- dijeron los otros.

--Toma pequeña, te la regalo- y le tendió la mano a Marta, dentro de ella, la pequeña pelota dorada se había rendido a su agarre y había plegado sus alas. En cuanto Marta la cogió se revolvió un poco, pero al momento volvió a quedarse tranquila.

--¡Muchas gracias David!

--No es nada, nos vemos abajo- y girando su escoba, el buscador español descendió, juntándose en el suelo con el Ministro.

--¡Vamos abajo! Esto hay que celebrarlo.

--Por supuesto Estrella, no todos los días se consigue el título de mejor equipo de quidditch del mundo.

--Tiene toda la razón señor López, toda la razón. ¡Eh Marta!, espéranos.- pero la nombrada ya estaba llegando al campo, donde su padre, que estaba junto al ministro, entregaba la copa a David, quien tras besarla, la levantó al cielo, a la vez que sus compañeros de equipo lo levantaban a él.

El público español hizo honor a la fama que se les daba de fiesteros, y montaron la fiesta en el estadio y los alrededores. Se mirase por donde se mirase, colores rojos y amarillos bañaban la tierra y el cielo. Los cánticos de campeones se oían desde la distancia, incluso algunos ingleses se habían unido a la celebración pues, al fin y al cabo, en tiempos de guerra, cualquier excusa es buena para olvidarse de todo y divertirse con los amigos.

Harry, Hermione y los Weasley estaban intentando llegar al campo, atravesando esa marea roja y amarilla. Marta fue a su encuentro, aun con la snitch en la mano, sujetada firmemente.

-Hola chicos.

-Hola Marta.

-¡Enhorabuena! Habéis hecho un partidazo.

-Gracias, se lo diré al equipo. Vosotros no habéis estado nada mal, nos lo habéis puesto muy difícil.

-Pero no habéis perdido ningún partido en años.

-No, no con mi padre como entrenador.

-¿Tú padre es el entrenador?- preguntó sorprendido Harry.

-Si, por eso lo de los palcos. Nos os dije nada antes por qué él me dijo que no lo hiciera.

-Está bien…. ¿Qué llevas en la mano cariño?

-Oh, es la snitch, David me la ha dado nada mas terminar. Cada vez que ganan una copa, me regala la snitch, no se por que tiene esa manía, lo ha hecho desde que tengo memoria.

-¿Lo conoces hace mucho?

-Desde que él jugaba en la reserva, yo tenía 7 años cuando entró al equipo principal, la primera copa que ganaron fue nada mas que cumplí los 8, y como regalo de cumpleaños me la dio; a partir de ahí no ha dejado de regalarme ni una.

-Vaya… que suerte…-comentó Ginny.

-Gracias. Oye, mi padre me ha dicho que estáis invitados a la cena y a la celebración de después. Sería un placer que vinierais.

-¿Bromeas?- preguntaron a la vez los gemelos.

-No, no es ninguna broma: Estáis oficialmente invitados.

-Pero mira que ropa llevamos…

-Y mira la mía… jajaja, tenemos 3 horas para ir darnos una ducha y cambiarnos de ropa.

-Pero en esas celebraciones hay que llevar traje elegante… yo solo tengo el de la boda de Bill, y esta sucio.

-Está bien Ginny… ven con migo, te dejaré uno de los míos.

-No Marta, no puedo aceptarlo.

-Oh, claro que puedes.

-Esta bien… muchas gracias.

-No hay de que. Hermione…

-Yo si tengo, pero gracias.

-Está bien; en tres horas en el ministerio. Ginny, ven con migo.

-Luego nos vemos cariño- dijo Harry cogiendo a su novia de la cintura- es un bonito detalle, no se como agradecértelo.

-No tienes nada que agradecer, ni ellos- le contestó rodeando su cuello- solo pasadlo bien, y no lleguéis tarde.

-De acuerdo, hasta luego.- dijo, para seguidamente besarla suavemente.

-Hasta luego cielo- contestó Marta cuando se separaron.

-Ginny, tenemos que volver abajo, Ana, Estrella y Diego nos esperan allí. Primero tenemos que hacer algunas cosas, pero no te preocupes, estaremos listas a tiempo. Vamos, a divertirse Ginny.

Y ambas volvieron a bajar al campo, mientras Harry, Hermione y los Weasley se dirigían a la salida para coger el traslador que les llevaría de vuelta a La Madriguera.