¡Hola! Este es mi cuarto FIC espero que sea del agrado de todos ustedes y por favor discúlpenme si lo escribo con errores, espero sus comentarios sean buenos o malos. Y Arigato de antemano por tomarse la molestia de verlo.
La Historia es Original Mía, pero los personajes Pertenecen a Kishimoto Masashi.
En la mira
¿Puedo preguntarte algo personal?- Me dijo.-
A lo que asentí….
¿Tienes novio?- Pregunto.-
Escupí la bebida y enseguida empecé a toser, por poco me ahogaba...
¿Te encuentras bien?- me dijo.- Quizás algo alarmado.
Disculpa.- Le dije.- Es que me queme. La vergüenza no me dejo verlo a la cara.
Eres especial ¿lo sabías? - Me dijo.- Por eso no comprendo cómo alguien como tu este siempre sola.
¿Especial?…- Respondí.- ¿Acaso se estaba declarando?
Si, especial.- me dijo.- Y muy bonita.
¿Bonita?- Cuestione.- con un fuerte sonrojo.
Si…
¿Estaba hablando enserio?- Me cuestione.- aun sin decirle nada.
De hecho.- Me dijo.- te ves muy bien hoy.
Quede paralizada…
O quizas a la expectativa aguardando a que me hiciera la pregunta. Muchos no me entenderán y me dirán que soy una tonta para no responderle de inmediato, pero lo cierto es que yo aun esperaba a que la hiciera, a cambio de eso solo me dio una sonrisa, luego se levanto de la mesa como si nada. Durante el poco trayecto que hicimos de regreso a la parada no pronuncio nada más, no sé si esperando a que yo le dijera algo. Lo cierto, es que me encontraba muy nerviosa como para hablar del tema, y para rematar estaba con el corazón a punto de explotar al saber que llegaba la hora de despedirnos.
Un simple, nos vemos.
Quede confundida y hasta frustrada, es que… ¿No comprendí lo que paso? De regreso ya en el autobús me puse a pensar y reflexionar sobre el asunto, algo no estaba bien. Aunque debo confesar que siempre se veía tan caballeroso, educado, agradable, con miradas tan intensas que volvería loca a cualquiera, en definitivamente me gustaba todo de él. Por supuesto, el único problema era yo, a ningún chico le iba a gustar decir cosas bonitas y no recibir ningún tipo de respuesta, ¡Por dios, Que tonta soy! Hasta me golpee mi frente por lo inepta que era. Pero, y. ¿si no era eso? Las dudas volvieron, tal vez necesitaba urgentemente un consejo de alguien experimentado en la materia, pero ¿Quien? No tenía ningún conocido que fuese de mi total confianza como para contarle mi vida personal, lo cierto era que necesitaba estar 100% segura del próximo paso que debía dar.
¿Debería confesarle mis sentimientos? Esa era la incógnita a descubrir.
De nuevo en mi habitación con mi cabeza hecha un lio recuerdo cual es mi única persona de confiar, internet. De una me senté en el ordenador a indagar por las cientos de páginas en busca de una solución a mi dilema y lo único que conseguí fue un dolor de ojos de leer tantas tonterías.
.
.
.
Viernes, último día de clases de la semana y como siempre soy una de las primeras en llegar. Esa friolenta mañana era una de las más cruciales de mi vida, ver que me diría Naruto, ¿optaría por confesarse o aguardaría a que le diera una señal para hacerlo?
En un pestañeo lo veo llegar…
Como una tonta trato de arreglar mi cabello para que notase que lo llevaba de nuevo recogido, quería que supiese que me importa su opinión. Mientras iba a su lugar se detuvo un instante a verme y por supuesto saludarme y ahí supe de inmediato que se había fijado nuevamente en mi cabello, porque disimuladamente me hizo un gesto con su pulgar en señal de aprobación. Eso fue suficiente para hacerme enrojecer mientras le devuelvo el cumplido.
Del resto de la mañana todo era normal, no dejaba de chequear su móvil y se mostraba un poco distraído. Luego llego la clase del profesor de matemática indicando que tendríamos un examen de sorpresa, de inmediato todos protestaron incluyendo a Naruto, no era su especialidad. Era estresante verlo agitar su cabello una y otra vez bajo aquel papel en blanco, por lo visto no sabía resolver los ejercicios.
Mire mis hojas…
Por mi parte tenía casi todas las respuestas solo me faltaba una por culminar, pero había otra cosa que me preocupaba mas, el tormento que tenia y fue entonces que decidí ayudarlo con la prueba. Era la primera vez que me arriesgaría hacer algo como eso, pero ante su estrés opte por llevarlo a cabo, normalmente utilizaba 2 hojas en vez de una para realizar los ejercicios ya que en una desarrollo la formula y en la otra la paso en limpio. Así que tenía las respuestas a la mano, solo hacía falta pasárselas.
Pero, ¿Cómo?
El no estaba al lado mío sino a dos puestos de mi por lo que tuve que ingeniármelas ya que la única forma de dárselas era llevándosela o lanzando el papel, por suerte todos están ocupados procurando resolver las preguntas y como soy una de las mejores de la clase tuve una brillante idea, los profesores no estarían pendientes de mí o lo que es lo mismo nunca están vigilándome, así que levante mi mano diciendo profesor no comprendo el planteamiento del último ejercicio.
A ver, venga para acá Hyuuga.
De inmediato me levanto hacia donde está el profesor dándole entender que tenía una "gran duda "y como era de esperar en vez de observarme a mí, el profesor dirigió su atención a la parte opuesta del salón que son los que normalmente se copiaban y mientras me dirigía donde él estaba sin querer me dejo el camino libre para darle las respuestas a Naruto.
Solté la hoja…
Todo fue tan rápido que hasta el mismo Naruto se sorprendió cuando tuvo el papel con las respuestas en su mano, y mientras distraigo al profesor con las "dudas" el empezó a escribir bastante rápido las respuestas. Minutos después sonó el timbre y con ello el fin no solo de las clases sino del examen.
Es habitual cuando uno termina pone el papel sobre el escritorio o en su efecto se lo da al profesor, uno no se queda a esperar a nadie en la puerta y mucho menos lo iba hacer ahora por lo que proseguí mi camino, ir a pedir algo de comer y cuando estaba a punto de sentarme fue cuando veo venir a Naruto directo hacia mí.
Gracias.- me dijo, en el oído mientras me daba un abrazo.
No sé qué paso después, todo fue tan repentino que ni tiempo me dio para reaccionar, solo recuerdo la calidez de su cuerpo junto al mío, hasta empecé a temblar de nuevo, era primera vez que alguien me abrazaba de esa manera. Luego un silencio sepulcral se formo a nuestro alrededor, porque lo hizo frente a todos en el cafetín. Un gesto nada usual y desconocía si la mayoría sabían lo que había pasado en el salón, pero de algo si estaba segura todos vieron nuestro comportamiento. Para nadie era un secreto que algo había sucedido.
Podía sentir sus miradas sobre mí…
En verdad me encontraba en la mira de todos aquellos idiotas, pero no tuve temor porque como era de esperar el se sentó junto a mí. Se estaba haciendo habitual que estuviese conmigo para todos lados hasta me acompaño esa tarde a la parada de autobús. Aunque antes de despedirse se detuvo unos segundos en mirarme y darme una media sonrisa, de inmediato me pareció que lucía algo diferente, como si estuviese preocupado por algo a pesar de haberlo ayudado en el examen...
Nos despedimos como siempre…
Ningun indicio de querer acercarse a darme un beso, ni nada por el estilo. Al estar sola volví a pasar por la misma indecisión. Aunque ese fin de semana iba a comprarme el vestido ya que solo faltaba una semana para el dichoso baile… Una vez en casa de nuevo en mi habitación me pongo a pensar en todo lo sucedido y de cómo debía finiquitar ese problema, dar el siguiente paso. Debía dejar de lado mis temores y mis inseguridades, no me estaban ayudando.
Cada vez me gustaba más…
De seguro debe sentirse confundido ante mi negativa de abordar el tema, quizás si lo colocaba en un papel podría exponer mejor mis ideas a la hora de hablar de nosotros y dejar que en el baile finiquitáramos nuestros sentimientos.
Por lo pronto, escribir una confesión no sería tan difícil…
Un papel en blanco es todo lo que necesitaba, inmediatamente medite en cómo debería describir lo que sentía y como inspiración divina recordé una de mis clases de mitología griega y fue cuando empecé. No fue muy larga pero si lo suficiente explicita. Una vez culminada la leí un par de veces y pensé un poco cursi para muchos, aunque ¿a quién le importaría? era solo un borrador y por ninguna razón debería llegar a manos de nadie, solo era una forma de escape y de imaginarme confesándome a Naruto y un sonido me perturbo que lo doble de inmediato y lo guarde en uno de mis libros. Era mi padre que venía a darme las buenas noches.
Eran pasadas las 12pm…
Por lo que apague la luz, el fin de semana tenía muchas cosas por hacer. Ya tendría más tiempo para arreglar mi forma de confesarme.
Hasta aquí el capítulo de hoy se que fue cortito pero en vista de lo sucedido en el manga me anime lo suficiente y escribí el episodio, aunque debo confesar que me atrase en las otras dos historias (Megan y Niña Luna)… Pero, ya veremos. De seguro algo se me ocurrirá.
A mis querios Fansfic
animeforever697: Arigato por leerme, y aquí subí la continuación. Espero te guste.
Shamadi1996: Hola, espero no haberte decepcionado. Pero le falta poco para el desenlace final.
Netokastillo: Hello, nada de eso de desmayarse jejeje. No por ahora, quizás en un futuro no muy lejano.
MitcheLove: Pues sí, tiene algo de trágico. Pero en realidad estoy haciendo el piso para explicar porque fue así el primer capítulo. Sayo!
Noelialuna: Jeje siempre me recuerdo de ti, porque me recuerdas constantemente que debo continuar con mi fic y eso me inspira. Arigato por confiar en la historia.
Lilipili: A mí también, jejeje. Tengo las imágenes en mi cabeza y espero que les guste lo que viene.
luz253: Arigato por recordarme, se que a veces me pierdo por el sendero al estilo Kakashi pero por aquí ando tratando de retomar mis historias.
