Volver a casa

El camino se hizo más largo de lo que creía, no solo por la distancia que había recorrido, sino por los pensamientos y emociones encontradas. Estaban a bordo del segundo tren que los dejaría a solo pocos kilómetros de aquel lugar donde creyó jamás regresar, su casa. El hombre de hermosos ojos verdes junto a ella tenía la mirada posada en un libro, pero estaba perdida, era obvio que no estaba prestando atención a aquello y tal vez estaba tan confundido como ella. Los sucesos de hace tan solo un par de noches atrás la golpeaban una y otra vez. En los días que habían estado de viaje solo tocaron el tema una vez, y lejos de ser incomodo, hasta resulto esclarecedor.

Flash Back

Luego de pedir aventón en la carretera unas cinco veces, pasando de camión en camión, llegaron a la estación de tren para arribar el primero de los dos trenes que los separaba de la Mansión Kido, Saori se aventuró al baño del camarote para poder bañarse apropiadamente, ya que lo hacían en posadas que rentaban por medio día, donde dormían un rato, se bañaban, pero nunca tendía a haber agua caliente. Después de la pelilila fue el turno de Camus.

Salió y se encontró con la chica mirando por la ventana del camarote que compartían.

-"Belle..."- la llamó, luego de haber hecho el amor por primera vez no hablaron del tema, pero si se repitió durante los pocos momentos de intimidad que compartían.

-"Dime Camus..."- respondió volteándolo a ver.

-"Mira sé que estamos evitando la plática incómoda, pero me gustaría que la tuviéramos… ahora"- dijo tomando asiento frente a ella. No es que Saori rehuyera de lo ocurrido, es sólo que no tenía idea con que podría salir diciéndole él.

-"Camus… yo la verdad…"- Saori no pudo terminar de hablar, fue interrumpida por él.

-"Tú me gustas Belle, me gustas mucho…"- la pelilila no pudo evitar sonrojarse. –"y sé que te gusto… ¿verdad?"- preguntó mirándola para confirmar lo que decía, ella asintió enérgica. –"Bien… "- suspiró él para proseguir. –"También sé que tu corazón está ocupado por otro hombre, por el Fénix…"- la chica lo miraba sin omitir sonido, pues sabía que muy a su pesar, lo que Camus decía era cierto. Ella no olvidó a Ikki, pero de seguro quería, con Ikki no tenía futuro, en cambio con el caballero dorado era otro cantar. –"No presionemos esto, qué tal si lo intentamos cherie… digo, ya sabes estar juntos… y tal vez…"-Saori colocó un dedo sobre la boca del hombre para que éste no siga hablando, sonriendo enormemente se acercó a él para subirse encima y abrazarlo con toda sus fuerzas, él le respondió de la misma manera acariciando la pequeña espalda de Saori.

Fin del Flash Back

-"¿Qué piensas Camus?"- preguntó ella sacándolo de su concentración.

-"Hay algo Belle…"- Camus pudo ver la preocupación en los ojos de la chica, así que se apresuró a explicarse mejor. –"Belle, verás… yo, bueno digamos que yo soy algo más grande que tu… y…."- Saori no pudo evitar reír, sabía que el tema de la edad le causaba malestar a Camus, aunque no era mucha diferencia, según ella, digamos que ella salía de su adolescencia y él… ya la había pasado hace rato.

-"Tranquilo abuelo, no creo que estemos violando ninguna ley, al menos no en este país, tal vez en otros…"- comentó divertida mientras lo tomaba del brazo y se acurrucaba sobre él.

-"Oh, bueno, tampoco soy un abuelo niñita…"-

-"Mmh niñita, eso si me gustó, ¿sabe que señor?"- dijo de manera insinuante mientras se ponía de pie. –"Yo iré al baño y espero que Usted me acompañe en unos 5 minutos."- se acercó al oído del muchacho rozando su boca contra el lóbulo. –"Lo estaré esperando…"- guiñó un ojo de manera seductora para dirigirse al baño que estaba al final del vagón. Camus no dejó pasar los 5 minutos, la siguió casi inmediatamente, esa chica lo traía loco.

o – o – o – o

Al fin llegó a un pueblo que no sea fantasma, aún no llegaba a Kanagawa y el tiempo y la paciencia se le agotaban. En las calles de la ciudad solo veían algunas personas comprando víveres y unos tantos otros cumpliendo tarea de limpieza. Se podía ver que hubo algún tipo de celebración en aquel lugar.

Desde su encuentro con Jabu en aquel bar Ikki estaba más obsesionado que antes en encontrarla, pero aunque supiera que ella se dirigía a Kanagawa, el trayecto al sur y la misma ciudad, eran enormes, no había nada certero. Optó por descansar un rato y se dirigió a una pequeña posada que parecía no ser muy costosa y lucía bien.

Entró haciendo a la puerta rechinar, delante de él había un escritorio y del otro lado un hombre de mediana edad delgado, calvo y con grandes anteojos.

-"Buenos días Señor"- saludó el hombre de manera amable, el peli azul dibujó una media sonrisa e inclinó su cabeza en señal de saludo.

-"Buenos días, ¿tendrá un cuarto?"-

-"Claro Señor, llega en buen momento, si lo hubiese hecho algunos días atrás no tendría lugar donde dormir, estuvimos de festejo" – dijo mientras se inclinaba hacia la parte de abajo del escritorio como buscando algo. –"¿Sabe? La fiesta de nuestra ciudad es muy famosa, y atrae a turistas de todo el mundo, lástima que llegó tarde"- seguía hablando el hombre a lo que Ikki solo lo evadía, pero una duda surgió en él, ¿Saori habría estado ahí? Tal vez ella estuvo en el pueblo, y aunque hubo mucha gente podría preguntar, no perdía nada.

-"Oiga"- lo llamó Ikki

-"Dígame"- dijo el hombre al mismo tiempo que sacó un cuaderno de papel y la llave del cuarto.

-"Estoy buscando a alguien, por casualidad no podría decirme si usted recuerda haber visto una chica de unos 20 años, cabello lila largo… delgada."- trató de describir Ikki.

-"Bueno joven déjeme decirle que vi mucha gente estos días… lo lamento"- contestó dándole a entender que no podría ayudarlo.

Ikki recordó entonces que tenía una fotografía de Saori, esa que estaban todos juntos y él apartado, como de costumbre. La había guardado cuando decidió emprender a su búsqueda, pero jamás iba a admitir que era por la estúpida cursilería de quedársela viendo, aunque sea así. El peli azul la buscó en su equipaje, no estaba muy al fondo puesto que hasta hace unas horas estuvo con ella en sus manos, al encontrarla se la extendió al hombre.

-"Es esta chica…"- dijo señalando a la pelilila.

El hombre acomodó sus anteojos y la miro con cara de duda, hasta que poco a poco en sus labios se dibujo una sonrisa.

-"Sí, la chica del cuarto con hogar a leña…"- dijo al fin.

-"¿Estuvo aquí?"- preguntó con urgencia

-"Sí, la recuerdo porque ese cuarto es el más costoso, pero al ser el ultimo libre que quedaba se lo deje a menor precio…"- hizo una pausa –"Además como olvidar una chica tan bonita, hermosa de verdad… tan…. Tan atractiva"- terminó diciendo de manera lasciva. Ikki golpeo molesto el mostrador llamándola la atención del hombre y le arrancó la fotografía.

-"¿Dónde está? Lléveme con ella"- exigió el Fénix.

-"Ella… ya no está aquí… se fue hace unos días"- dijo con temor en su voz el hombre. –"Mire "- señaló el libro donde llevaba el registro de las personas que se hospedaban allí. –"Se fue hace unos 4 días"-

Ikki estaba desesperando, encontrarla era tan difícil como encontrar una aguja en un pajar. Llevó una mano a su cabello peinándolo hacia atrás y sin decir nada se dio media vuelta.

-"Señor…"- lo llamó el hombre

-"No voy a quedarme, gracias…"- respondió el muchacho sin siquiera voltear.

-"Oí a la señorita decir… que regresaba a casa"- Ikki volteo instantáneamente y se acercó de manera violenta al mostrador.

-"¿Qué le dijo?"- interrogó.

-"A mi… nada…"- titubeaba nervioso el hombre, la mirada del peli azul lo intimidaba. – "Ella hablaba con un hombre… y decían que era hora de regresar a casa, dijeron algo de Tokio, creo."- El caballero se perdió luego de que haya mencionado la palabra "hombre".

-"¿Qué hombre?"-

-"Uno que estuvo con ella la última semana… parecía que se conocían desde antes, al menos esa impresión me dio"- dijo el hombre con un temor terrible que al decir esto Ikki lo apuñale o algo parecido.

-"¿Cómo era su aspecto?... de ese hombre"- preguntó atrayendo al hombre de su camisa.

-"Eh… eh… era alto, ehh… cabello largo, muy serio… no se señor por favor déjeme"- suplicaba el hombre. El muchacho cedió en su agarre, no tenía caso, debía regresar a la mansión y allí se encontraría con la chica. Se dio media vuelta y comenzó a caminar hacia la salida.

-"Y… era francés"- sentenció el hombre calvo. Ikki lo miro por sobre su hombro, apretó sus puños y salió del lugar. Él solo conocía a un francés, pero Saori podría conocer a muchos… aunque él único francés que él conocía también conocía a la chica y ya le caía mal desde hace un tiempo.

o – o – o – o

El tren se detuvo unas estaciones antes de llegar a destino, estarían allí al menos 2 horas ya que un desperfecto en las vías más adelanto obligó a hacer la parada de emergencia. Propusieron a los pasajeros ir a recorrer los negocios que rodeaban la estación, sin alejarse demasiado para poder escuchar el llamado del guardia cuando estén listos para partir. Poco a poco el tren se fue vaciando, muchas personas tenían niños y al ver estos los globos de uno de los carros en la esquina de la entrada a la terminal no dejaron de hacer berrinches para tener uno.

-"¿Quieres un globo belle?"- preguntó Camus con aire gracioso.

-"Claro y un algodón de azúcar"- contesto divertida la chica, Camus rio en voz alta, siempre hacían bromas al respecto de lo aniñada que era Saori, bueno no en todo momento claro está, pero la pelilila esta vez no siguió en juego.

-"¿Qué ocurre?"- preguntó él acariciando la espalda de la chica y atrayéndola a su cuerpo.

-"Que si quiero algodón de azúcar… por favor"- dijo Saori haciendo un pequeño puchero, ella era su ángel, y lo que el ángel quería… bueno, lo conseguía.

-"Vamos belle, además nos hará bien salir un poco de aquí"- dijo el hombre mientras extendía su mano para tomar la de la chica.

Caminaron un poco por la galería de la terminal adornada de puestos, por supuesto la pelilila se detuvo en cada uno de ellos al menos 15 minutos para luego no comprar nada, el peli verde la acompañaba paciente, hasta le divertida la situación, para la chica todo era mágico, todo genial, todo precioso, pero nunca se llevaba nada. En uno de los puestos Saori vio un hermoso brazalete de plata adornada con piedras semipreciosas color turquesa y verde, enseguida pensó en su amiga Shunrei a la cual le fascinaban esos colores. Sonrió al recordar a la hermosa chinita y su corazón se llenó de urgencia por verla y abrazarla, fue allí cuando divisó un teléfono público.

-"¿Te importa…?"- le dijo al hombre señalando hacia el teléfono. Camus le hizo una caricia en el rostro y sonrió mientras se detenía en un puesto de libros, de verdad que le gustaban.

Descolgó y marcó el número con total ligereza, pero cuando el tono indicó que estaba llamando sus nervios aparecieron, rogaba que el que atendiera el teléfono no sea nadie más que June o Shunrei de lo contrario colgaría.

-"Diga..."- se oyó del otro lado, era la voz de una mujer, no podía tratarse del servicio domestico porque ellos siempre utilizaban la ya conocida "hola residencia Kido, buenas tardes". –"Diga… hola ¿,me escucha?"-

-"Hola…"-

-"Mmmhh… ¿Saori? ¿Eres tu linda?"- interrogó la voz- "linda soy June, ¿eres tú?"- La pelilila suspiro aliviada.

-"Si… si, hola June"- respondió tímidamente.

-"Amiga mía, no sabes la alegría que me da escucharte, ¿cómo estas Saori? ¿Estás bien, te ocurrió algo?"- comenzó a interrogar la amazona, hacia más de un mes que no sabían nada de la chica.

- "Estoy bien June, estoy bien amiga, llamaba para decirte…. Bueno que estoy volviendo a casa"- Saori tuvo que alejar el teléfono de su oído pues el grito de la rubia la aturdió. –"June, no seas obvia, no quiero que le digas nada a nadie…"-

-"Perdón amiga no grité por lo que me dijiste es que vi una araña… ahora dime, ¿Dónde estuviste? Nos tenias a todos con el corazón en la boca, el pobre de Tatsumi no hay día que no tome tranquilizantes, Shunrei no deja de llorar y las hormonas no la ayudan."- describía la situación la rubia.

-"Lo lamento… necesitaba estar sola, no quise preocupar a nadie June"- hizo una pausa temía preguntar, pero la curiosidad era más fuerte –"dime aún sigue ahí…"- Saori quería preguntar si Hilda seguía en la casa pero ni siquiera podía nombrarla, la hermosa rubia entendió lo que ocurría.

-"No, ella se fue, hace un tiempo ya… "-

-"Genial"- suspiró aliviada –"bueno mira voy a llegar en unos días, pero no estoy sola… no le digas a nadie que hablamos ¿sí?"- pidió la pelilila.

-"Amiga… ¿con quién?"- interrogó, primero pensó que Ikki la había encontrado, pero por qué tanto misterio entonces.

-"Ya verás June, un viejo amigo… nos vemos en unos días ¿vale?"-

-"Sí… oye amiga respecto a Ikki..."- fue interrumpida por la voz de la heredera.

-"No quiero hablar de él, la verdad que es la última persona de la cual quiero oír algo al respecto y el hecho de tener que verlo es aún peor, mira June tengo que colgar… me estoy quedando sin monedas"-

-"Espera Saori, es que Ikki no esta aquí él se fue…"- la rubia no pudo terminar la frase ya que se cortó. Saori colgó molesta.

-"Te fuiste otra vez…"- se dijo a sí misma. –"Claro, ya no tenias ninguna diversión en la mansión"- sentenció quedándose solo con las últimas palabras de su amiga. No podía evitar sentirse abandonada a pesar de que ellos no tuvieron ningún compromiso, la angustia la atacó nuevamente, revivió todo lo ocurrido otra vez, pero antes de dejarse llevar por aquel sentimiento recordó que Camus la acompañaba. Buscó con la mirada al muchacho no pudiendo encontrarlo. Caminó entonces en dirección a los puestos mirando en todas las direcciones, lo perdió de vista por completo. Sintió entonces que alguien la tomaba de la cintura y tiraba de ella.

-"¿Buscas a alguien?"- preguntó en forma seductora acercando sus labios al cuello de la chica.

-"Puede ser…"- respondió riendo, dándose la vuelta para quedar frente a él y poniendo sus brazos alrededor del cuello del muchacho.

-"¿Pudiste comunicarte?"- preguntó, a Camus lo traía preocupado todo el asunto del regreso.

-"Sí, hablé con June y le dije que llegaremos en unos días… y antes que me preguntes le dije que llegaría con alguien, solo que no le dije con quien, esa será una sorpresa"- dijo para luego besarlo fugazmente en los labios. Camus le sonrió dulcemente y colocando una mano en el mentón de la chica la besó más largamente. Realmente lo que al le preocupaba no era lo que pensaran los demás acerca de su llegada sino le preocupaba Ikki, o mejor dicho lo que Saori sentiría al verlo.

Oyeron al guardia llamar a los pasajeros por el altavoz, al parecer le problema se había solucionado mucho antes de lo esperado. Ambos se dirigieron al tren para continuar el camino, el tan eternamente largo camino. Tomaron asiento en el vagón donde se encontraba el bar y pidieron dos cafés, ambos evitaron tocar el tema del Fénix, Saori porque era lo que menos podía manejar en este momento y él para evitarse un mal rato, porque sea lo que sea que ella dijera del caballero de bronce a Camus le desagradaría. Si algo lo caracterizaba era que nunca fue un hombre que le haya gustado compartir nada en su vida, mucho menos a una mujer, y eso incluía con compartir momentos de charla tratando el tema de otro hombre.

-"¿Ocurre algo Camus?"- interrogó la chica sacándolo de sus pensamientos.

-"Nada belle, es solo que estoy cansado…"- dijo posando su mano sobre la de la chica.

-"Lo sé, yo también lo estoy" – dijo haciendo una pausa –"¿Sabes? Hyoga se pondrá feliz de verte"- comentó divertida.

-"Sí"- respondió riendo – "tal vez lo haga correr alrededor de la mansión unas horas, solo para que no pierda el respeto"- bromeó, era obvio que no sabían que decir porque aunque lo negaron ninguno de los dos tenían su mente allí, y en cuanto a la chica hasta su corazón estaba en otro sitio.

o – o – o – o

Solo hace unos momentos June había hablado con Saori, desde ya que ni bien cortó con ella llamó a Shunrei a su habitación y le contó.

-"Es un alivio inmenso que vuelva, al fin recapacitó"- dijo la morocha sentada en un amplio sillón mientras acariciaba su ya abultado vientre.

-"Lo sé, ahora lo que no tengo idea es con quién va a venir"- dijo June tomando asiento también.

-"¿Pudiste decirle lo de Ikki?"- interrogó la joven mama.

-"No, se cortó, no sé siquiera si escuchó algo de lo que dije, es que de por sí no quiso escucharme. Shunrei es tan obvio que ella está loca de amor por él…"-

-"Y el enojón de Ikki por ella…lo peor es que salió a buscarla y ahora ella regresa y no tenemos como avisarle a él June"-

-"Lo sé, pero él regresará también, no sé mi instinto me lo dice…"-

-"Tu instinto no está acertando últimamente amiga"-

-"Lo sé, pero esta vez creo que muchas cosas están por ocurrir y no creo que sean buenas…"- dijo la rubia entrecerrando sus ojos.

-"Ay June no seas pesimista, vamos…y ayúdame a levantarme que Shiryu me está esperando para ir a la clase de preparación para el parto"- June la ayudó a incorporarse, ya le era difícil hacerlo sola, su embarazo se encontraba bastante avanzado y querían estar listos para la llegada de su primera hija.

Mientras tanto Shiryu se encontraba en la puerta de la mansión con al auto en marcha y listo para irse, pero por supuesto Shunrei lo haría esperar 20 minutos, de lo contrario el mundo se acabaría.

Miró su reloj por décima vez, sabía que no podía reclamarle nada pues su embarazo la traía muy sensible y lo que menos necesitaba en este momento es hacerla llorar.

-"Hola amigo"- escuchó tras de sí, volteó para encontrarse con su amigo incondicional.

-"¡Seiya, viejo amigo! Que gusto verte…"- dijo acercándose al moreno y dándose un abrazo fraternal. –"¿Cómo estás?"-

-"Bien, a decir verdad muy bien ¿y tu papa?"- preguntó con su ya conocida sonrisa.

-"Bien, aunque entre nosotros quiero que nazca ya, Shunrei esta incansable de verdad"- dijo al mismo tiempo que colocaba una mano tras su cabeza.

-"Lo imagino, debe ser una revolución hormonal, pero en fin… y dime por lo que veo vas de salida."-

-"Sí tenemos clase de preparación de parto, ¿y tú, que te trae por el vecindario?"- preguntó el joven chino antes de sacar conclusiones apresuradas. Seiya suspiró hondamente y miró hacia el suelo con sus manos en los bolsillos de su pantalón.

-"La verdad comencé a caminar y terminé aquí, las cosas la última vez que vi a Saori terminaron mal, aunque dudo que te hayas enterado de eso…"- dijo

-"No sé cuándo fue la última vez, pero de seguro no, no me enteré…"- dijo el pelinegro evitando profundizar el tema.

-"Las cosas con Ikki tampoco quedaron bien… pero de eso sí sabias ¿verdad?"- preguntó mirando de reojo al caballero del Dragón

-"Sí… si lo sé, ¿Qué quieres Seiya?"- preguntó sin rodeos

-"Solo quiero saber cómo esta ella, la extraño…"-

-"Saori no está aquí…."- ante la mirada expectante del moreno, Shiryu continúo hablando, la idea no era dar demasiados detalles, aunque tampoco los tenía.

-"Salió de viaje… hace un tiempo, como un mes… digamos"-

-"¿Viaje?... no me digas que fue a Grecia, creí que quería dejar atrás todo eso.."-

-"No, en realidad no sabemos muy bien donde, no dijo mucho… tu sabes… mujeres"- dijo el pelinegro con cara de póker, nunca fue bueno en guardarse información y sabía que era prudente detenerse allí.-

-"¿Con quién se fue?... Tatsumi no puesto que está en la puerta"- dijo Seiya señalando a lo lejos al mayordomo calvo que lo único que hacía era hacer ademanes a otros sirvientes seguramente ordenándoles algo. Lógicamente quería saber si Ikki la habría acompañado, ya la sangre le hervía de solo recordar las palabras del Fénix aquella ocasión lo hacían sentirse enfermo de celos, jamás se lo perdonaría.

Antes de que el caballero pueda responder llegó Shunrei junto con June que protocolarmente saludaron al ex novio de su amiga. Seiya solo hizo un gesto de saludó con su cabeza, era mejor no preguntar demasiado temía que la joven chica le gritara o algo.

-"Vamos Shiryu, ya estamos tarde..."- dijo la hermosa joven mama al tiempo que se subía al auto con cuidado. Por su lado June saludó con su mano y se dio media vuelta, temía que su boca se aflojara como a veces ocurría y revelar su charla con Saori.

-"Seiya debo irme, mira si tu preocupación es Ikki… él no está con ella, Saori viajó sola…"- dijo el hombre de largo cabello subiéndose también al auto. El moreno alzó su mano en señal de saludo al tiempo que el auto se alejaba. "Siempre supe que arruinarías todo Ikki, estoy seguro que la ausencia de Saori tiene que ver contigo… infeliz"

o – o – o – o

La combinación velocidad, enojo e impaciencia nunca fueron buenas, peor aún cuando se trata de un hombre como Ikki, que no se caracteriza para nada en tener un punto medio. Los caminos estaban desiertos y el sol se ponía a lo lejos, no se detuvo ni por un segundo luego de salir de aquel pueblo donde días antes ella había estado. Si antes se sentía culpable, ahora se sentía peor, si sus sospechas eran ciertas, él básicamente empujó a Saori en los brazos de otro hombre.

El tanque de la motocicleta estaba casi vacío, se detuvo en una vieja estación de servicio fantasma como todo a lo largo del camino. Se apoyó junto al surtidor mientras cargaba combustible, su mirada estaba perdida en ningún punto hasta que una voz llamó su atención.

-"Gracias… Adiós señor"-

Volteo a buscar a la dueña de aquella melodiosa voz, al verla se sintió en un deja vu. Era una chica de mediana estatura, rubia de cabello no tan largo y despeinado, ojos azules y rasgos dulces, llevaba un vestido hasta la rodilla color blanco con flores rojas y de tirantes finos. Cargaba unas bolsas de papel, la siguió con la mirada hasta que la chica subió a una camioneta Ford F100 color celeste y se perdió en la calle que cruzaba la carretera. No puedo evitar acordarse de Esmeralda, esa chica se parecía mucho a ella, hasta su voz le sonó familiar, aunque claro ya no recordaba como sonaba la voz de aquella chica que amó, ni su risa, lo había olvidado, mientras más intentaba recordarlo más sencillo era olvidarla. Refugiarse en su recuerdo lo hacía sentirse seguro, en casa.

Optó por alejar esos pensamientos y golpear la carretera nuevamente, no podía perder más tiempo.

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Dos días transcurrieron en un abrir y cerrar de ojos, estaban a bordo del taxi que los llevaría al fin a la mansión Kido. La joven pelilila no dejaba de jugar nerviosa con sus dedos, y como siempre que se ponía nerviosa, le sudaban las manos.

Por su lado el hombre junto a ella tenía la mente perdida en la ventanilla de aquel Honda Civic modelo 2001 que auspiciaba de vehículo, el conductor hablaba alegremente, pero ninguno de ellos le prestaban atención, lo que al hombre le pareció grosero y dejó de hablar.

Camus apoyó su brazo en el respaldo del asiento mientras que la chica se acurrucaba a su lado.

-"Ey, no tienen por qué saber lo que pasa entre nosotros, solo nos cruzamos y decidí acompañarte y pasar un tiempo aquí, ¿sí?"- trató de tranquilizarla el hombre de cabello largo verdoso. La chica solo asintió, el automóvil se detuvo junto en la puerta de la imponente mansión, pagaron y descendieron junto a su equipaje.

No tuvieron que ni tocar, ya que la seguridad que cuidaba el portón de entrada reconoció inmediatamente a la heredera abriendo de inmediato.

El camino hasta la puerta principal se hizo eterno, en su mente sólo estaba la imagen del peli azul, aunque no se encontrara allí. Tocó con timidez y esperó, la puerta se abrió para mostrar a un sorprendido Tatsumi que instantáneamente la abrazó al tiempo que gritaba su nombre, esto llamó la atención de todos los presentes en la sala principal, donde curiosamente se encontraban todos los muchachos.

June y Shunrei corrieron al encuentro de la pelilila alejando a Tatsumi casi de manera violenta, mientras que los chicos sonrieron aliviados, nadie se había percatado aún de la presencia del onceavo caballero detrás de la chica.

-"Bienvenida a casa Señora"- dijo Tatsumi.

-"Saori… amiga que preocupada nos tenias"- decía June abrazando a la chica. –"Pero dime…."- dijo aflojando su agarre y hablando en voz baja. –"¿Dónde está tu viejo amigo eh?"- Antes de que la muchacha pudiera contestar Camus, que estaba al margen de la escena dio un paso adentrándose al vestíbulo. Lógicamente todas las miradas se posaron en él extrañados, no esperaban verlo.

-"Bonsoir á vous tous"- saludó cordialmente en su idioma natal, dejando muchos interrogantes con su presencia allí.

-"Bueno no vine sola… a decir verdad gracias a Camus pudo regresar"- dijo encogiéndose de hombros, mientras que las miradas expectantes de explicaciones de June y Shunrei la acosaban.

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Bueno capitulo enteramente de transición, espero les haya gustado, como siempre déjenmelo saber…

Review amigos… sí, a veces son necesarios.

Nick Rivers