Resumen

Harry manda una carta Sirius preguntando como pedirle al baile a una persona adorablemente malvada. Hermione está demasiado indignada con él para seguir ayudándole con las citas.


Capítulo 9: La cita de Navidad 1 de 2

Harry observa apretando fuertemente el vaso de jugo de Calabaza como chicas y –para su mayor rabia, cosa que no entendía- chicos se acercaban tímidamente a Draco Malfoy para pedirle ser su pareja en baile de Navidad.

Por alguna razón, el presumido de Malfoy sonreía y los mandaba a volar a todos.

"Tengo cosas más importantes que hacer, esfúmate" solía responder, mayormente a los chicos de quinto y sexto año que se le acercaban.

Harry podría decir que aquello lo hacía sentir más tranquilo, pues estaba seguro que ningún chico mayor quisiera mantener su noche "Inocente" con su pareja –o algo asi habían dichos los gemelos, Harry aun no podía verlos a los ojos luego de sus explicitas bromas sobre los fines de una cita-

Recargando su cabeza en sus brazos, jugueteo con el tenedor mientras veía fijamente el cabello rubio brillante moverse animado entre conversaciones y risas con sus amigos, con irritación vio que algunos ravenclaws lo miraban.

Incluso Diggory, el "hermoso" –ugh— lo miraba de vez en cuando. ¡El tipo estaba con Cho! ¿Verdad? Siempre andaban juntos, riendo y hablando; Harry suspiró, no era justo que Diggory estuviera tan cerca de las dos personas más bonitas de Hogwarts.

"Bueno…Malfoy es más bonito…" susurró bajito, volviendo a mirar tímidamente hacia el rubio.

Un golpe en su nuca lo sobresalto, haciendo que su nariz chocara contra la mesa.

"¡¿Qué demonios!?" chillo, para luego enderezarse y sobar su maltratada nariz.

Hermione se sentó junto a él, abrazando un gordo libro y sonriéndole burlona. "Dicen que cuando uno suspira se le escapa la felicidad."

Harry rodó los ojos. "Bueno, Harry, más que felicidad se te escapa el hufflepuff" rió.

Harry miro con miedo a los alrededores, tan rojo como el pelo de Ron. "¡Deja de reírte, tonta!, no es mi culpa que se ponga tan lin-... temperamental cada año…"

Hermione dejo escapar un bufido para nada decente, tomando aire para ahogar la risa histérica que quería soltar en medio Gran Comedor.

"Si Harry, no tienes la culpa. ¿Por qué no le pides a Malfoy que sea tu cita?" dijo, susurrando lo último.

"¿¡Estás loca!?" siseó. "Sé que aquí…es diferente al mundo muggle…" se refería a una antigua conversación con Hermione a inicios del año escolar. "Pero eso no significa que yo…lo más seguro es que me rechace también."

Hermione suspiro. "Menudo Gryffindor, eh"

Harry no respondió.

"De todas formas, no tengo ni idea de porque te gusta Malfoy en primer lugar, es un pequeño demonio manipulador. ¿Te acuerdas en segundo año? No puedo creer que caí en las lágrimas de cocodrilo…"

Harry sonrió por el recuerdo, ciertamente en lo profundo de él sentía que había merecido del sufrimiento de tener chicas enojadísimas por hacer "llorar" a Malfoy.

"Ciertamente somos bastante opuestos." Admitió. "Pero…él fue el único en creerme, además de ti Mione y eso que de cierta forma te fuiste por lado de Ron…"

Hermione enrojeció de vergüenza y miro arrepentida a Harry, al chico no le importaba, había dolido en su momento y se había sentido muy solo pero no era la primera vez que lo había estado y realmente ya había perdonado a sus amigos a pesar de que le hubiera gustado que hubieran estado a su lado cuando toda la escuela se hubiera puesto en contra de él.

"Aun lo siento mucho Harry…"

Harry le restó importancia. "Como decía, es imposible, creo que iré solo aunque a la profesora McGonagall le dé un ataque, hare el ridículo, pero lo hare solo." Se encogió de hombros.

Hermione sobo su frente con exasperación.

"Sé que no soy la indicada para darte estos consejos porque la única fuente que tengo de referencia es a Lavander y honestamente, no creo que quieras esos consejos. ¿Qué tal si le escribes a Sirius?"

Harry la miro como si estuviera loca.

"¿Y darle motivos para que se burle de mi por el resto de mis días? ¡Ja! No, no, no y no."

"A alguien le tienes que pedir esos consejos Harry, estoy segura que Sirius lo haría y al parecer era bastante solicitado a nuestra edad" contestó, Hermione.

Harry la miro con una ceja arqueada, que le recordó terriblemente del sujeto del que todo este problema se dirigía.

"…. ¿Has estado mirando de esa forma a mi padrino? ¿Un hombre mayor? ¿En serio? No supe que tenías esos gustos Granger…"

Hermione enrojecio hasta las orejas y alzando el libro en alto, golpeo repetidamente a Harry que se levantaba de golpe tratando de evitar los librazos que estaba propinándole.

"¡AY! ¿Qué te pasa Hermione? ¡Era una broma! ¡Para! ¡Duele!" gritó mientras corría hacia la puerta.

"¡No me lo puedo creer, Harry James Potter!" grito, totalmente enfurecida. "¡Dios, eres un puerco! ¡dejate golpear, imbécil!"

Los chicos de Gryffindor, reían a pesar de que no sabía porque Hermione había reaccionado así cuando habían estado hablando de lo más normal. Seamus y Dean silbaron y empezaron a animar a Harry para que corriera lo más rápido posible.

Las chicas, véase, Lavander y Katy se juntaron animando a que Hermione le propinara un golpe en las partes que gritaban.

"¡Corre Harry!"

"¡Hermione, en lo de abajo duele maaaas!"

"Merlín, Katy, ¡no le des ideas!" grito Harry, mientras abria la puerta del Gran Comedor y corría con su alma hacia afuera, dispuesto a huir a cualquier sitio lejos del duro libro de Hermione. ¿Cómo cargaba con semejante cosa, esa chica?

Más tarde, en la seguridad de su dormitorio, sintió la vergüenza caerle en el cuerpo pues, todo el show que hicieron había sido delante del todo el mundo, seguro que hasta Malfoy no podía haber ignorado todo. Lo peor es que ahora Hermione estaba tan indignada con él que seguro no le hablaría por al menos tres días y con suerte.

Dudando, tomo un pedazo de pergamino y una pluma con tinta, tirándose nuevamente en su cama, cerro las cortinas y se quedó mirando el pedazo por un buen momento.

Tragando espeso pero decidido, escribió las primeras palabras.

Merlín, que a Sirius le daba una apoplejía o una risa enferma; sinceramente esperaba lo primero.

Querido snuffles.