Capitulo X

"El Pasado de Naruto"

Naruto, Shikamaru y Tenten miraban perplejos toda aquella situación, los tres notaron el largo letargo de la joven en reaccionar tras haberse quedado sola.

A la chica le tomo un momento recoger las bolsas que permanecían a sus pies, no eran muy pesadas por ello pudo asirlas con facilidad.

En el interior de la casa Tenten cerró con rapidez la puerta, dejando a ambos muchachos mucho más asombrados.

-Vamos, vamos ya viene no debe saber que la estuvimos espiando. –Exclamo la chica empujándolos hacía la sala.

-¡No lo puedo creer! –Inquirió Naruto con asombro.

-¿Que no puedes creer? Hinata es una chica muy linda y dulce era sabido que iba ha hallar a un príncipe y por lo que se veía era bastante guapo.

-Si ni siquiera viste su rostro Tenten. –Exclamo Shikamaru sentándose nuevamente en un almohadón.

-Yo si lo vi un poco, por que llegue antes, pero ustedes ¡No! –Festejando la situación como si fuera el mejor de los acontecimientos y de los cuales solamente ella era participe de los hechos relevantes.

Naruto se sentó en uno de los almohadones, Shikamaru lo vio más triste de lo que se suponía debía estar, quizás aquel era el golpe que necesitaba el chico para madurar.

La puerta de entrada ejecuto un leve quejido anunciándole al grupo que su anfitriona estaba en casa.

Hinata dejo con cuidado las bolsas sobre la mesa de la cocina, prendió la hornalla de la estufa y se dispuso a preparar algo de té; aun estaba sorprendida de todo lo que le había acontecido ese largo día, pero en lo que recién reparaba era en que Sasuke sabía quien era ella, por otro lado tenía poco de conocer a aquel muchacho, por que se dejo llevar de esa manera, prácticamente con un desconocido. ¿Y si él la engañaba? ¿Y si le decía la verdad a Naruto? Por otro lado que ganaba él con decirle la verdad al chico.

-¡Ahh esto es tan confuso! –Dijo con fuerza olvidando que ya no se hallaba sola en la casa.

Realmente Sasuke no parecía mal chico pero últimamente sus predicciones no eran del todo acertadas, pero que podría hacer ahora el pasado es imborrable, por otro lado el futuro es un misterio, así que debía apegarse a su presente y ver que sucedía de todo aquello. Realmente necesitaba descansar.

La chica preparo algo de té y se sentó sola de espaldas a la puerta de la cocina, cada segundo que pasaba se sumergía más y más en sus pensamientos mientras veía fijamente, su humeante taza casi como hipnotizada; realmente después de todo aquello se hallaba como en trance. Le dolía un poco las heridas, pero trato de restarles atención.

-No piensas invitarnos. –Dijo Tenten picaramente a sus espaldas.

Hinata recordó que sus huéspedes estaban allí en su hogar. Giro su cabeza rápidamente a ver a Tenten quien permanecía parada junto a la puerta.

-¡Hinata estas herida! –Exclamo la chica abalanzándose sobre Hinata quien aun permanecía sentada.

-Estoy bien Tenten.

-¿Cómo vas a estar bien mírate que son estas vendas en tu rostro y mírate la mano? –Tenten lucía algo afligida.

Naruto y Shikamaru permanecían parados junto a la puerta, mientras Tenten abrazaba a su adolorida anfitriona.

-Nos alegra que estés bien Hinata, como no volvías estábamos algo preocupados. –Expreso Shikamaru con seriedad.

-Pues ha sido un día un poco extraño. –Dijo Hinata tratando de sonreír un poco.

Naruto entro a la cocina y se sentó en la mesa, lo mismo hicieron los demás, Hinata trataba de evitar a toda costa mirar a los ojos a su huésped, pues temía que el portentoso poder de aquellas dos gemas la hicieran sucumbir nuevamente ante sus encantos.

-Dime Hinata ¿Qué fue lo que te paso por que estas lastimada? –Pregunto Tenten con curiosidad.

-Es que me tropecé con alguien y me lastime...

-Realmente eres algo torpe... –Exclamo Tenten con gracia.

-¿Y que paso en todo el día por que desapareciste?

-Es que fui a curarme las heridas, si eso fue... –Dijo Hinata acalorada al recordarle lo sucedido.

-¿Y dime Hinata-chan el doctor era guapo? –Pregunto entre risas.

-Pues imagino que de joven ha de haber sido guapo...

-¿Qué? –Tenten no entendía nada pero se moría de la intriga por saber quien era aquel misterioso joven que hacía tan solo unos minutos besaba a su anfitriona.

-Si, tendría unos setenta años... –Dijo Hinata divertida.

En esos momentos el móvil de Hinata había comenzado a sonar, el mismo había quedado abandonado en la cocina desde la mañana con la prisa que la chica llevaba no pudo siquiera tomarlo de aquel lugar.

Hinata se levanto al instante, como si hubiese sido alcanzada por un rayo lo cual extraño a sus huéspedes en sobre manera.

La muchacha observó detenidamente la pantalla de su celular, un numero desconocido figuraba en él, pero el siguiente texto pareció alegrarla un poco mas, la chica logro leer solo la primer frase de aquel mensaje pues Tenten le arrebato súbitamente el teléfono.

-Ya Hinata no te quedes como estatua déjanos ver quien es. –Observando detenidamente la pantalla.

-¡Tenten eso es privado! –Pero ya era inútil la chica comenzó a leer en voz alta aquel comprometedor mensaje.

-Veamos: "Hinata te agradezco por la maravillosa tarde que pasamos juntos, aun tenemos cosas de que hablar, tratare de ponerme en contacto contigo ni bien pueda, puedes agendar mi móvil y recuerda que no estas sola siempre me tendrás a tu lado.

En cuanto a lo que paso realmente no me arrepiento de ello, espero que tu tampoco. Nos veremos pronto "DESTINO" – Tenten leía cada vez mas sorprendida, finalmente miro a Hinata quien permanecía a su lado estática.

-Dame eso Tenten, no te han enseñado a no leer cosas ajenas. –Replico Hinata algo molesta.

-¡Huy quien es Destino! Realmente lo dejaste flasheado ¿No me digas que es Sasori? –Pregunto Tenten con gracia.

-No es nadie... –Exclamo Hinata con cierto enfado.

-¡Ya basta Tenten acompáñame un momento afuera! –Dijo Shikamaru atrapando a la muchacha por un brazo y llevándosela a la rastra hacía afuera.

-¡Espera shikamaru! Eres un violento ¡Espera! –Tenten fue sacada a la fuerza de la cocina por Shikamaru quien entendía a la perfección los sentimientos de Naruto, el cual hasta el momento no había pronunciado palabra.

Hinata y Naruto se encontraron nuevamente a solas en aquella habitación la cual en la mañana fue testigo de una fracasada declaración de amor.

-Será mejor que me vaya a descansar un rato no me siento bien. –Exclamo la muchacha evitando mirar a Naruto quien aun permanecía sentado.

-¿Realmente me decías la verdad o solo jugabas conmigo Hinata? –Pregunto finalmente Naruto con seriedad.

-No entiendo a que se refiere...

-A lo que me confesaste esta mañana, pensé que me habías dicho que yo te gustaba, no es así.

-Prefiero no recordar nada de esta mañana, será mejor que lo dejemos así, haga de cuenta que nada ocurrió.

-Te estoy preguntando si realmente lo que me confesaste esta mañana fue verdad, nada mas... –Naruto se puso de pie y se acerco a Hinata quien no tubo tiempo suficiente para huir.

-Si, si lo fue. –Contesto Hinata con tristeza.

-Entonces ¿por que lo besaste Hinata? -Dijo Naruto con tristeza, colocándose ahora delante de la chica, quien se hallaba demasiado desconcertada.

-Besarlo... –Hinata no comprendía, acaso él había visto aquel beso.

-Si lo besaste hace un rato en la entrada y ¿Quién es él? –Pregunto Naruto con cierto enfado.

-Solo es alguien que tiene el mismo problema que usted. –Dijo con tristeza al recordar todo lo que Sasuke le había comentado.

-¿Qué problema? ¿De que hablas?

-Nada olvídelo, necesito descansar no me siento muy bien.- Tratando de esquivar al joven.

-Espera un momento por que me mientes, creí que podía confiar en ti. –Naruto parecía algo eufórico.

-Déjeme pasar. –Exclamo Hinata con cierta rabia.

Naruto no entendía por que la muchacha actuaba así y que quería decirle con ese comentario. Por otro lado por que no le decía la verdad, por que no le confesaba si todo aquello era una mentira. El chico sentía rabia e ira no toleraba que la muchacha estuviese en los brazos de alguien mas, le parecía escalofriante.

Hinata trataba de zafarse de la presencia de Naruto. Logro esquivarlo hasta la puerta pero volvió a atraparla entre sus brazos. La muchacha volvió a mirar aquellos ojos azules los cuales parecían traspasarla, podía sentir un calor incontrolable en su cuerpo, y un fuerte mareo apoderarse de su sien, realmente se sentía agotada fastidiada de tener que luchar constantemente por lo que deseaba.

-¡Naruto! –Dijo suavemente antes de perder la conciencia desmayándose en los brazos del hombre que amaba.

-¿Realmente amas a otro Hinata? –Exclamo con tristeza Naruto alzándola en sus brazos.

El chico la llevó con cuidado hasta su habitación. Cerro la puerta tras de sí y la deposito con suavidad en la cama, se sentó por un momento a su lado acariciando con ternura su cabello, otra vez sentía esa punzada en su corazón.

Naruto observo por un momento los labios de la muchacha realmente aquellos eran los dos objetos que más deseaba poseer en ese momento, sintió en su cuerpo como el calor lo inundaba, el deseo se apoderaba de todo su ser.

Se inclinó lentamente besando con dulzura aquellos deliciosos labios que hacía tiempo deseaba probar, y realmente la espera no había sido en vano, pues aquellos labios realmente tenían el poder de enloquecerlo a un nivel tan extremo que creyó no poderse contener.

Sintió un leve gemido proveniente de la muchacha lo que lo obligo a detenerse por un momento. Algunas lágrimas caían ahora copiosamente de sus ojos, la chica permanecía inconsciente aun pero no dejaba de llorar.

-¡Naruto! –Exclamo con tristeza entre sollozos.

El chico se aparto con sorpresa y melancolía, la muchacha no había despertado solamente sollozaba dormida.

Naruto acaricio el rostro de Hinata, y secó algunas lágrimas ¿Por qué le dolía tanto aquella escena? ¿Acaso su amor por Hinata era mas fuerte de lo que su mente racional quería aceptar? ¿Y si fuera así como decirle que estaba equivocado que realmente la amaba más de lo que él nunca hubiese creído? Pero también era cierto que la chica tenía a alguien más ¿Quien rayos era ese tipo que trataba de arrebatarle el cariño de esta misteriosa mujer?

Naruto sentía una vez más que alguien se inmiscuía en su vida para robarse lo que más amaba y deseaba ¿Pero era Hinata realmente lo que más amaba y deseaba? ¿O acaso solo era la falta de su amada Sakura lo que en estos momentos lo atormentaba?

Quizás el hecho de vivir sin Sakura todo este tiempo, estaba alterando sus nervios y su corazón pues no solo la amaba, además era hombre y sentía su falta por las noches, sentir y acariciar su suave piel, extasiarse con su aroma, con su calor, quizás todas aquellas necesidades jugaban una maquiavélica jugarreta en su corazón

-Naruto...

La chica volvía a pronunciar su nombre entre llantos, interrumpiendo no solo el silencio de la habitación, también los pensamientos del chico.

Naruto la miro fijamente ahora entendía que él le causaba mas daño del que jamás hubiese querido, no podía seguir así debía dejarla en paz, que fuera libre de reorganizar sus sentimientos y su vida con quien quisiera, y que de una vez por todas fuera finalmente feliz.

No sabía quien era ese tal "Destino" pero si él tenía la llave para hacer feliz a su dulce Hinata, debía dar un paso al costado como todo buen caballero.

-No sé si realmente esto que siento por ti es amor Hinata, no quiero que sufras, ni que seas infeliz.

Entiendo que con mi insistencia te cause tal vez mas daño, y te prometo que tratare de contenerme con todas mis fuerzas. Aprenderé ha acallar a este Naruto que te desea y que te anhela, no me será tarea fácil pero al menos lo ¡INTENTARE!

Naruto lucía resignado, realmente se estaba auto proponiendo una tarea difícil de cumplir, pero debía intentarla al menos por el tiempo que pasara a su lado, sabía que cuando las cosas se calmaran, él volvería a su vida de siempre, a sus bromas, sus problemas y quizás comenzará a oír de nuevo a su viejo corazón.

El chico volvió a inclinarse, besando con pasión y ternura aquellos deliciosos labios de sabor extasiante por última vez. Al cabo de unos cuantos segundos que duro aquel pasional beso, el muchacho se incorporo, miro con anhelo a su bella durmiente tendida en la cama, como quien desea a una flor, mas a sabiendas de que si hiciera suyo a aquel ser, se marchitaría inexorablemente.

Naruto salió cabizbajo de la habitación, sentía un tumultuoso rió de emociones que corría embravecido en su interior ¿Realmente aquella decisión era la mejor? ¿Lograría actuar correctamente y según sus desarmonicos planes? ¿O volvería a caer preso de aquel inexplicable sentir?

-¿Cómo esta Hinata? –Preguntó una voz femenina ni bien el chico entró en la sala.

-Sufrió un desmayo... pero será mejor que llamemos a un medico para que pase a revisarla. –Dijo Naruto mucho más melancólico.

-Yo lo llamaré –Exclamo Shikamaru- Aun que no debe de ser nada quizás solo se deba al estrés.

Shikamaru tomó el teléfono y se dispuso a cumplir con aquel cometido, Naruto se desplomo en uno de los almohadones de la sala y abrió su Laptop tratando de perderse entre aquellas desconcertantes líneas que figuraban en la pantalla de su ordenador.

-Shikamaru me contó lo que pasó Naruto. –Comentó la muchacha con cautela.

-Shikamaru no debió abrir la boca esta vez. –Exclamo Naruto con cierta rudeza.

-Pues esta preocupado por ti, al igual que lo estoy yo.

-No veo el por que deberían de preocuparse de mas.

-Por que no solo eres nuestro jefe, también eres nuestro amigo. –Espeto Shikamaru quien se asomaba a la charla. –El medico vendrá en la mañana dice que lo mejor ahora es dejarla descansar.

-¡Si creo que es lo mejor! Que la deje en paz... –Nuevamente Naruto agacho su cabeza intentando perderse en su Pc portátil.

-Deja de auto castigarte Naruto, no tienes la culpa de nada y mucho menos Hinata. –Tenten hablaba ahora con cierta seriedad poco habitual en ella.

-Tenten tiene razón Naruto, es hora de que intentes averiguar cuales son tus verdaderos sentimientos. –Dijo Shikamaru mirándolo a los ojos.

-¿Mis verdaderos sentimientos?

-¡Claro! Tus sentimientos por Hinata. -Tenten parecía un poco alegre pues la respuesta era demasiado obvia.

-¿Qué sientes por ella Naruto? –Pregunto Shikamaru.

-No, estoy seguro... me gusta y también la quiero y... –Naruto enmudeció por un momento como si su siguiente frase fuera algo indiscreta.

-Pues entonces deberás descubrir si lo que sientes por ella es solo pasión y frenesí o realmente es amor. –Exclamo Tenten quien había captado el mensaje al vuelo.

-Así es, pero también es cierto, de que va siendo hora de que resuelvas tu situación con Sakura. –Inquirió Shikamaru.

-¡No veo que tiene ella que ver con esto! –Replico Tenten algo molesta pues seguía sin gustarle la pelirosa esa.

-Tiene mucho que ver, ella y Naruto han estado demasiado tiempo distanciados, va siendo hora de que encauses esa relación o la termines, de esa decisión surgirá o no la oportunidad de establecer otro vinculo con Hinata. –Shikamaru hablaba con su seriedad habitual pero también con mucha cordura.

-Eso es cierto, por que no creo que a Hinata le guste alguien que juegue a dos puntas. –Exclamo Tenten en voz alta.

-Y a la larga terminas teniendo demasiados problemas. –Dijo Shikamaru algo agobiado.

-Entiendo lo que me dicen chicos pero hay dos factores a tener en cuenta, uno, es que Hinata ya tiene a alguien a quien amar, si no por que lo habría besado y dos, hace tanto que no veo a Sakura que no sé que pueda llegar a pasar entre nosotros. Si realmente lo que siento por Hinata no es amor, no quiero que sufra por verme con alguien mas no soy esa clase de personas que suelen actuar insensiblemente ante esos actos de piratería ¿Y si el amor que tengo por Sakura es mucho más fuerte?

-Bueno la única manera de averiguarlo es hablando con ella y volviéndola a ver. –Exclamo Shikamaru con severidad.

-No sé si ella quiera verme ahora Shikamaru...

-No veo el por que no, después de todo quien le pidió un tiempo fuiste tu, se que estas dolido por lo que paso entre ella y Sasuke, pero por otra parte ambos han pagado por sus pecados no crees.

-¿Pagado por sus pecados? -Pregunto Tenten con asombro y furia.

-Si, fue un poco antes de que tu llegaras Tenten, Sasuke era mi mejor amigo como mi hermano, y Sakura ella... en esos momentos salíamos... yo pensé que realmente me amaba, que había logrado borrar el recuerdo de Sasuke de su mente y de su corazón pero no fue así... –Naruto lucía más triste y evitaba enfrentar la mirada severa de Tenten quien ahora podía odiar a la chica con gusto.

-¡Espera un momento, me estas diciendo que ambos te engañaron! -Tenten parecía eufórica y se había levantado de un solo salto de su almohadón.

-Fui a su casa, trataba de hacerlo asiduamente, pero con el trabajo y mis deberes se me dificultaba poder verla todos los días. Supe que Sasuke había regresado luego de tres largos años fuera de Konoha y tenía la estúpida idea de que fuéramos juntos a verlo ya que siempre habíamos sido amigos los tres.

-¿Y que ocurrió? –Al notar el silencio repentino de Naruto.

-Yo tenía las llaves de su casa y siempre entraba sin llamar, ella vivía sola pues tenía pensado prepararse para la universidad, pero cuando llegue... la encontré besándose con Sasuke...

-¡QUE! –Tenten lucía mucho más indignada.

-¡Rayos aun lo recuerdo y me hierve la sangre! Golpee a Sasuke, a quien quería como un hermano, Sakura solo lloraba, y me pedía disculpas, ambos me juraron que solo fue un beso y nada mas, pero en esos momentos me era muy difícil poder creerles.

-¡Cómo para creerles que desfachatez! –Tenten caminaba ahora con rapidez por toda la sala.

-Por supuesto que no lo hice, decidí que debía dar por terminada aquella relación, Sakura siempre estubo enamorada de Sasuke, y quizás estaba conmigo solo por lastima.

-¡Esa vieja bruja!

-Cálmate Tenten. -Exclamo Shikamaru al ver lo alterada que estaba su compañera.

-Pasaron unas cuantas semanas, Sasuke me llamó y pidió que nos encontráramos me dijo que se casaría o algo así tenía una especie de noviazgo o matrimonio no sé si por conveniencias o que la cosa es que el acepto.

Flash Back

-Me alegra que hayas aceptado mi invitación. –Exclamo Sasuke levantándose de la incomoda silla de aquel bar.

-Solo lo he hecho por la amistad que alguna vez tuvimos Sasuke. –Dijo Naruto Sentándose de mala manera en una silla.

-Por eso lo aprecio Naruto...

-Bien de que querías hablarme... –Inquirió indignado el rubio.

-De Sakura, de quien más...

-Si para eso me llamaste ahórrate las palabras no me interesa saber nada mas de ella. –Levantándose de su asiento dispuesto a marcharse.

-¡Espera no te vayas Naruto! –Dijo Sasuke con severidad pues sabía que tono usar para hacer reaccionar a su amigo.

-No quiero hablar mas de esto Sasuke, realmente estoy muy herido lo que tu y Sakura hicieron no sé si podré algún día perdonarlo...

-¡Sakura esta muy triste! –Exclamo en voz alta.

El bar estaba casi vacío, solamente los mozos pululaban cerca de la barra cada uno metido en sus propios problemas. Naruto volvió a sentarse en su lugar mirando fijamente a Sasuke quien no reflejaba en su rostro ni un sentimiento, pues rara vez los Uchiha demostraban esa cualidad.

-¡Yo no puedo hacer nada Sasuke ella lo eligió así!

-Escúchame Naruto, Sakura no esta conmigo, incluso luego de aquello, no nos hemos vuelto a ver; se que tú la amas y aun que no lo creas ella te ama también... –Sasuke evito la mirada de su amigo ante estas palabras, quien se sorprendió con su accionar, pues el chico parecía algo nostálgico aun que su fría apariencia de piedra rara vez lo reflejara.

-No entiendo por que me dices esto Sasuke...

-Por que yo la amo también...

-¿Y entonces por que me dices esto podrías quedarte con ella y ser felices juntos o no? –Replico Naruto de mala manera.

-Por que ella no sería feliz a mi lado, por que ha llegado a amarte… mucho... y yo no quiero verla sufrir, ni a ti. Se que la amas y esta muy claro quien sobra aquí. –Dijo Sasuke con nostalgia.

-Eso no es verdad, Sakura ha estado todo este tiempo enamorada de ti, a mi solo me ha tenido lastima. –Expreso el rubio con rabia e ironía.

-Tal vez tú creas eso pero no es así, cuando nos vimos supongo que los dos no pudimos evitar sentirnos atraídos aun que fue algo que trate de evitar todos estos años. Pensé que lo mejor era la distancia y que nos serviría para aplacar nuestras ideas, sabes como es mi vida y lo que implica ser un Uchiha, yo jamás he tenido secretos contigo Naruto.

-Sí, lo sé...

-Entonces sabrás él por que jamás pensé en matrimonios o novias. Mi vida al lado de una mujer solo le traería tristezas, pensando que no volvería de una u otra misión y no quiero eso para Sakura, sé que será muy feliz a tu lado.

-Hay que ver que es lo que ella desea Sasuke... –Dijo Naruto comprendiendo las palabras de su amigo.

-¡Entiende Naruto si ella me amara me hubiese elegido a mí y ahora no tendríamos esta charla! –Sasuke pareció exaltarse por primera vez.

-¿Realmente la amas no es así? -Pregunto el rubio con cierto dolor.

-Si quieres culpar a alguien por lo que paso o deseas odiar a alguien ese soy yo no Sakura, te pido por favor que la perdones.

-Y si decido hacerlo ¿Qué pasara contigo? –Pregunto con intriga Naruto, pues necesitaba oír aquellas palabras, como Sasuke bien le había dicho él no solía mentir.

-Mis padres han decidido que contraiga matrimonio, aun no les doy el Ok, pero ya han hablado con la otra familia, solo será una entrevista... pero creo que aceptare.

-Pensé que habías dicho que no querías comprometerte con nadie. –Expreso Naruto de manera implacable.

-Sabes como son los matrimonios arreglados, dudo que lleguemos a entendernos o incluso a amarnos, podré estar completamente seguro que ella no extrañara mi ausencia en caso de no regresar. -Sasuke lucía tranquilo mientras hablaba como si se hubiese resignado a no volver a amar jamás.

-¿Qué ocurrirá si llegan a enamorarse?

-Eso no pasará no lo permitiré... –Sentencio Sasuke.

-No lo sé Sasuke... Siempre fuiste para mí como un hermano pero...

-Entonces por ese cariño que me tenías te pido que la perdones a ella, yo me alejare eso te lo prometo y sabes que nunca falto a mis palabras.

Naruto solo miró con tristeza a aquel muchacho a quien apreciaba más que a nada. Sabía que le estaba siendo sincero, pues lo veía en su rostro y en sus ojos, los cuales había aprendido a leer con los años.

-Hablaré con Sakura mis sentimientos por ella no han cambiado, pero necesito perdonar primero. –Expreso Naruto con cierto recelo.

-Comprendo... Y no deseches la historia que tienen juntos, sin antes estar seguro de que podrás aprender a vivir sin ella. –Sasuke se levanto de su asiento, pagó los dos cafés que había tomado esperando a su amigo y lo miró por ultima vez. –Adiós Naruto, siempre te considerare como un amigo, mas que eso como un hermano, les deseo lo mejor cuídate...

Sasuke se alejo de aquel lugar en silencio, Naruto sintió que quizás esa sería la ultima vez que lo viera, pero aun así no podía odiarlo, como odiar a su propio hermano.

Unos días después...

Naruto caminaba pensativo. Hacía casi una hora que daba vuelta por la misma manzana. El atardecer casi daba paso a la noche en Konoha, una amenazante tormenta se asomaba junto al cielo nocturno.

El muchacho luchaba contra sus propios sentimientos, le era muy difícil escoger que hacer, la puerta de la casa de la chica estaba a unos escasos metros, pero ¿Tendría la capacidad para perdonarla?

Tomo una bocanada de aire, junto coraje y se dispuso a llamar a aquella vivienda. Luego de unos segundos una voz se desprendió de su interior, la voz más dulce que sus oídos hayan escuchado jamás, aquella voz que anhelaba cada noche.

-¿Quién es? –Pregunto desde dentro de la casa la muchacha.

-Soy Naruto... –Contesto él con recelo.

-¡Naruto eres tu! –Una muchacha de ojos claros y cabellos cortos color rosado abrió con ansias aquella puerta como si hubiese estado esperando hace siglos a su apuesto caballero.

-Hola Sakura. –Contestó él entre agonías.

-¡Naruto! Has venido. –Sucumbiendo en los cálidos brazos del joven.

-Sakura yo...

-Naruto temí jamás volverte a ver. –Sollozando.

-¿Puedo pasar? –Preguntó él.

-Si, claro adelante. –Secándose las lagrimas.

Ambos jóvenes entraron al interior de la casa, unas cuantas valijas y cajas estaban apiladas cerca de la puerta, las estanterías yacían vacías, y una angustiante soledad invadía aquellas paredes.

-Piensas irte –Pregunto Naruto.

-Empiezo la universidad recuerdas... –Contesto la chica algo nerviosa.

-Si recuerdo... Sakura yo...

-Perdóname Naruto... –Dijo la chica impidiéndole hablar al rubio –Yo fui una estúpida, todo este tiempo he sido una estúpida, realmente te amo...

-¿Entonces por que Sakura, por que lo besaste? Mas sabiendo lo que significa Sasuke para mí, es como mi hermano. –Replico furico el muchacho.

-Por que soy una estúpida, realmente estaba confundida, realmente creí que amaba a Sasuke, no podía seguir contigo si no estaba realmente segura de ello, fue por eso que lo cite aquí, para hablar, fue así que ambos nos dimos cuenta de que lo nuestro nunca hubiese resultado. Cuando tu entraste nos estábamos despidiendo, despidiendo ese cariño que nació en nuestra juventud, pero nada mas...

-Sakura...

-No te pido que vuelvas a estar conmigo, si no lo deseas, solo te pido que me perdones, que perdones mi enorme estupidez. –La muchacha había comenzado a derramar varias lagrimas

El cielo había oscurecido en Konoha, las primeras gotas caían copiosamente afuera mientras el viento resoplaba con cierta furia. Naruto se sentó en un sofá que estaba cerca suyo, pues necesitaba aclarar un momento su cabeza y calmarse. Sus sentimientos por la chica eran reales la amaba siempre la amo y siempre la amaría, pero lo importante ahora era ¡PERDONAR!

-Te quiero Naruto, sabes que es así, solo imploro tu perdón, no importa cuanto tiempo pase o te tome, no puedo pedirte más que eso. –Sakura se sentó junto al chico mientras lloraba desconsoladamente.

-Sakura... –Acercándose a ella. –No llores, yo te amo sabes que siempre lo he hecho. –Acariciando el cabello de la muchacha.

-Naruto... yo también te amo... –Dijo ella entregada a aquella demostración de afecto.

Varios truenos resonaban en el cielo, las lámparas de la casa parpadeaban sin cesar amenazando, con extinguir su llama.

El reflejo de las luces generaban cierto brillo en el rostro de Sakura que la hacían ver mucho mas hermosa, realmente Naruto jamás podría odiar a ese maravilloso ser a quien había amado desde su mas tierna infancia.

-Yo no te odio Sakura, pero necesito tiempo para pensar y para perdonar, no podría estar contigo sintiendo rencor en mi corazón, necesito aclarar mis ideas.

-¡Entonces me dejaras! –Pregunto angustiada.

-No, solo te pido algo de tiempo es todo, tú debes ir a estudiar verdad.

-Si, tengo mi beca en Sunakagure...

-Entonces ve... el tiempo nos servirá a los dos... –Naruto se acerco a la muchacha con calidez la tomo entre sus brazos estrechándola con pasión.

-¡Te amo Naruto!

-Yo también te amo Sakura...

Ambos jóvenes se fundieron en el más tierno beso, Naruto podía sentir como su propio calor se complementaba con el calor de la joven, aplacando el frío casi invernal que azotaba en esos momentos a Konoha.

Realmente deseaba estar ahora con ella, deseaba amarla. Mientras la besaba en su mente se sucedían un sin fin de pensamientos, ¿debía romper él sus propias cláusulas?

La muchacha se recostó en el sofá permitiendo que él hiciera lo mismo. Ninguno parecía en esos momentos seguros de querer tomarse un tiempo. Sakura podía sentir la calidez de las manos del joven recorrer su cuerpo, y extraviarse bajo su suéter. Naruto simplemente no podía contenerse ella era la mujer que mas amaba, por que debía hacerlo además a esas alturas no estaba seguro de poder retroceder.

La muchacha lo besaba con pasión podía sentir la calidez de su lengua recorrer su boca realmente la experiencia era deleitante.

-Naruto... –Dijo entre gemidos tratando de tomar un breve respiro.

-Entenderé si no quieres... –Dijo él mientras retomaba sus placenteras caricias.

-Si, quiero... –Dijo ella con éxtasis.

De pronto el móvil de Naruto comenzó a sonar con insistencia, parecía que aquel molesto aparatejo no permitía que fluyera toda la desenfrenada pasión de ambos jóvenes.

-Tu celular... –Exclamo Sakura entre suspiros.

-Déjalo que suene. –Inquirió él pero era evidente que aquel teléfono no dejaría de sonar con facilidad pues la llamada se repetía continuamente.

-Será mejor que atiendas...

-¡Maldición! –Dijo Naruto incorporándose. -¡QUE! –Exclamo con furia atendiendo el llamado.

Naruto escuchaba atentamente mientras una voz hablaba del otro lado de la bocina. Sakura pudo ver con claridad como el rostro de Naruto se iba trasformando. El muchacho se puso rápidamente de pie ante la mirada desconcertada de su amante quien yacía semí tumbada en el sofá.

-¿Estas seguro Jiraya, es mi papa? –Pregunto exaltado.

-¿Qué ocurre Naruto? –Exclamó Sakura al ver la expresión de su novio.

Naruto continuo escuchando sin emitir sonido alguno, solamente permanecía atento a cada palabra pronunciada en aquel teléfono. La lluvia se había tornado más intensa, el estruendoso sonido de los rayos estremecían toda la casa.

Naruto trataba de oír con precisión pues en un momento el teléfono comenzó a hacer una desagradable descarga hasta que finalmente se corto.

El chico mira la pantalla de su móvil, la cual marcaba que el celular se hallaba fuera de servicio. Algunas lágrimas comenzaron a escaparse de aquellos tristes ojos azules. Sakura miraba desconcertada toda aquella conmoción.

-¿Qué ocurre Naruto?

-Es mi papa...

-Tu papa ¿Qué paso? –Pregunto más alarmada.

-Tengo que irme. –Acomodándose la ropa.

-¿Adónde que pasa Naruto? –La chica no entendía nada Naruto solo la miró fijamente antes de salir.

-Mi papa tuvo un accidente con el coche, esta en el hospital...

-¿Qué? ... –Pregunto Sakura con angustia y nerviosismo.

-Esta en el ¡HOSPITAL! –Saliendo por la puerta.

-Espera yo iré contigo... –Dijo Cerrando la puerta tras de sí.

Unas horas mas tarde...

Naruto, Sakura, Jiraya y Shikamaru junto a otros guardias de seguridad esperaban en la sala del hospital, hacia unas cuantas horas que estaban allí y nadie había salido a notificarles cual era la situación.

Varios médicos iban y venían con rapidez, pero nadie se detenía para filtrar un mínimo de información.

Jiraya trataba de mantener la calma mientras Naruto deambulaba sin cesar por todo el hall como si quisiera construir una enorme grieta allí mismo.

-Tranquilízate Naruto. –Pidió Jiraya quien permanecía sentado en un sofá del lugar.

-Cómo quieres que me tranquilice Jiraya, mi papá esta ahí adentro ¡y estos malditos no nos dicen nada!

-Cálmate Naruto no ganaras nada poniéndote así. –Profirió Sakura preocupada.

Al cabo de unos minutos mas uno de los médicos salió del quirófano, su semblante se veía bastante apesadumbrado.

-¡Familia Uzumaki! -Pregunto para asegurarse de dar su anuncio a las personas correctas.

-Somos nosotros -Contesto Jiraya.

-Lo lamento... el señor falleció... Hicimos lo que pudimos pero... –Guardando silencio antes de continuar. -él llegó aquí con vida al igual que una de las personas arrolladas la cual esta inconsciente, pero... me temo que él no lo logró... Estaba seriamente lastimado... falleció en el quirófano, en verdad lo lamento.

La otra persona que fue arrollada también falleció instantáneamente. –Sentencio crudamente el medico ante las miradas estupefactas de sus oyentes, finalmente se retiro algo acongojado por tener que dar tan dramática noticia.

Naruto comenzó a llorar como si fuera un niño de cinco años. Simplemente no podía contener sus lágrimas. No lograba comprender como su padre, quien en la mañana le había sonreído y gastado algunas bromas ahora, yacía sin vida.

Sakura abrazo al muchacho pero este estaba como eufórico. Solamente pudieron sostenerlo entre Jiraya y Shikamaru juntos era como un toro embravecido al cual no había forma de contener.

Jiraya, Shikamaru y Sakura, tampoco pudieron contener sus lágrimas, no solo por aquella gran persona y amigo a quien habían perdido, sino que además los sumía la tristeza de ver a Naruto en aquel melancólico estado.

Tardaron casi una hora en calmar al chico, quien lloraba desconsoladamente, sentía como si le hubiesen arrebatado a la persona que más amaba, su padre quien siempre estuvo a su lado conteniéndolo y viéndolo crecer hasta convertirse en todo un adulto, alguien de quien, sin duda Minato se sentía sumamente orgulloso.

-Me entere de lo ocurrido Naruto... En verdad lo siento... –Pronuncio una voz ya reconocida para todos.

Sasuke se asomaba tímidamente por el hall, había tardado un buen rato en decidirse a ir, pues no sabía si en verdad Naruto lo quería ahora allí a su lado.

-¡Sasuke! –Exclamo con asombro Sakura quien permanecía abrazada al desconsolado chico.

Naruto alzo la vista con lentitud. A pesar de todo su mejor amigo, su hermano estaba allí, realmente en algo tenía razón, no importara lo que pasase jamás podría odiar a su hermano.

El chico se levanto de su asiento con lentitud, parecía un pajarito mojado que había sucumbido ante la más terrible tormenta, Sasuke se acerco a él y lo abrazo con fuerza.

-¡Están contentos verdad! –Exclamo una potente voz con cierta euforia.

Todos se apresuraron a observar el origen de aquella desubicada voz. Hiashi Hyuga y un sequito de sus guardias de seguridad, permanecían parados impávidos en aquel hall.

-Señor Hyuga creo que este no es el momento ni el lugar para que usted se haga presente con sus incipientes molestias y quejas. –Recrimino Jiraya con dolor en su voz, pero le sorprendió ver a aquel hombre con su rostro empapado en lágrimas.

-¡ASESINOS! ¡Son unos asesinos! –Gritaba enfurecido con despotismo e ira.

-De que habla ¡Lárguese de aquí mi padre ha muerto usted no tiene ni una pizca de compasión! ¡Lárguese! –Naruto estaba sumamente dolido y enfurecido.

-¡Y bien muerto esta ese Asesino!

Las palabras de Hiashi, eran extremadamente severas y ofensivas lo que causo que Jiraya reaccionara dándole un fuerte puñetazo en la cara haciéndole perder el equilibrio.

Todos y cada uno de los guardias de la seguridad de Hiashi se pusieron alertas incluyendo a un alto tipo de pelo naranja que llevaba unas gafas oscuras incluso dentro de aquel hospital.

-¡Lárguese de aquí tenga al menos un poco de respeto por los muertos! –Jiraya estaba sumamente enfurecido.

-Lo mismo digo, pero ustedes no han respetado eso si quiera. Están aquí seguramente alardeando su acción, como pudieron matarla, yo la amaba y ustedes me la arrebataron. –

Hiashi estaba aun más alterado, sus guardias comenzaron a rodearlo como si aquello fuera una especie de motín presidiario que traería como consecuencia gran numero de bajas.

-¡Tranquilos este no es lugar para una batalla! -Sasuke había intervenido en aquella acalorada discusión. Hiashi lo miro con cierto desprecio, pero no dijo nada mas sabía con exactitud la clase de problema que supondría entablar una guerra con el clan Uchiha.

-¡Me vengare de esto! –Declaro Hiashi con altanería pero también gran pesar.

-Mi padre jamás le haría daño a nadie, estoy seguro de que si algo turbio hay en toda esta situación es por que ustedes lo causaron. –Naruto hablaba exaltadamente.

Varios guardias de seguridad del hospital se hacían ahora presentes pero, ninguno había intervenido hasta el momento pues ambas familias contaban con un gran número de agentes a su servicio.

Finalmente Hiashi se retiro de aquel lugar luego de haber creado una densa y negativa atmósfera. Sus constantes amenazas hicieron que el joven Naruto sintiera mucho mas ira y deseo de venganza en su corazón, fue así que comenzó una larga he imperdonable guerra de odio, en contra de la familia Hyuga.

Fin del Flash Back

-Comprendes ahora por que no puedo odiarlos a ninguno Tenten. –Naruto miro a la muchacha quien se había sentado a su lado escuchando todo aquel trágico relato del cual solo conocía algunas cortas partes. –Luego de eso le pedí a Sakura el tiempo que habíamos acordado mientras ella iniciaba su carrera en Sunakagure; Ella y yo no terminamos en malos términos es mas ni siquiera terminamos.

-Entiendo el por que no puedes odiarlos Naruto, pero entonces como dijo Shikamaru quizás debas tratar de aclarar tus sentimientos.

Tenten permaneció callada luego de aquella confesión entendía ahora los sentimientos de Naruto y quizás eran tan tristes como los de Hinata.

-¡Ambos merecen ser felices Naruto, juntos o separados! –Dijo Tenten acariciando la cabeza de su jefe como si fuera un niño de tres años.

Los tres jóvenes cambiaron de tema tratando de amenizar un poco mas la situación, y de espantar la tristeza, pero había alguien quien ahora no podría espantar su propia tristeza y esa era Hinata quien permanecía sentada en el oscuro pasillo que conducía a su habitación y a las demás habitaciones de la planta baja.

La muchacha apoyo su cabeza en aquella fría pared mirando fijamente el techo, no pudo evitar oír toda aquel relato ¡quizás si hubiese una oportunidad y Naruto la amase! Pero también estaba la trágica y desdichada verdad, ella era una Hyuga, y la primogénita de aquel clan al cual Naruto Uzumaki detestaba.

¿Cómo evitar que él no la odiase cuando supiera la verdad? El mismo había proclamado su rencor contra su familia, y sin saber que ella era culpable de aquella desgracia que había desatado aquel odio acérrimo...

Muchísimas gracias a todos los que me han dejado sus comentarios especialmente a:

*hinata-sama198

* 00kronos

* natsumi hhr nh

* Shinobu-Hyuga

* NaruhinaXD

Muchas gracias chicos por tomarse el tiempo de comentar eso me alienta a seguir escribiendo como siempre digo por que al menos se que a alguien le llega este fan fic.

Se aceptan sus críticas y comentarios, eviten los tomatazos por que ensucian mi monitor jejej saluditos