DISCLAIMER: Nada de esto me pertenece. Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a RRose.Yo solo me adjudico la traducción.
Capítulo beteado por Yanina Barboza, Beta de Élite Fanfiction (www facebook com/ groups/ elite .fanfiction)
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Capítulo 10
POV Bella.
Alice bajó la cámara y arqueó una ceja hacia mí.
—Bella, quizás deberíamos tomarnos un descanso de las grabaciones.
—¿Qué? —Miré a los vegetales que ya había cortado para la ratatouille—. Pero ya tengo todo listo.
—Lo sé, pero es que… —Miró alrededor mientras trataba de encontrar las palabras correctas—. No estás siendo… tú misma.
—No sé de qué estás hablando.
—Bellsie, estás muy distraída y apenas puedes estar de pie. Me sorprende que los vegetales no estén tan mal cortados.
Suspiré.
—De acuerdo, tienes razón. Estoy pensando en algunas cosas, eso es todo.
—¿Qué cosas? ¿Tiene que ver con Edward?
—Er, algo así.
—¡¿Terminaron?! —chilló Alice y rodé los ojos. Para una chica tan alegre, realmente ama ir directo a las conclusiones negativas.
—No lo hicimos, pero estoy… estoy un poco ansiosa —admití—. Quiere que conozca a su hermana mañana. Rosalie está de visita después de viajar alrededor del mundo y hacer cosas de caridad con las otras reinas de belleza.
—Oh —asintió en entendimiento, pero luego su expresión cambió a la confusión—. Espera, no lo entiendo. ¿Por qué estás nerviosa por eso?
—Bueno, ¿qué si a ella no le gusto? —pregunté—. Edward es muy cercano a sus hermanas y valora mucho su opinión. Así que si Rosalie no me aprueba…
—Bella, Bella, Bella. —Alice sacudió la cabeza. Rodeó la isla de la cocina para apretar con suavidad mis hombros—. Por supuesto que le gustarás. Edward te invitó a salir por una razón, sabes, y eso es porque eres increíble. ¡Solo ve a divertirte! Irás a almorzar con Rosalie Cullen, por Dios. Iría si pudiera.
—Quizás podría preguntarle a Edward —dije de manera optimista, pero luego imaginé terribles escenarios en los que Alice revelaba las cosas más embarazosas de mi infancia—. Pensándolo bien, creo que estaré bien.
—De acuerdo. —Se encogió de hombros—. Tengo una cita mañana, de todas maneras, ¿cierto, Jazz?
—¿Hacer un video contigo se considera como una cita? —preguntó Jasper desde la sala—. Ni siquiera me has dicho qué es lo que haremos.
—¡Te lo he dicho un billón de veces! —respondió Alice—. Voy a hacer tu maquillaje.
Solo se escuchó silencio y casi inmediatamente, Jasper apareció en la entrada de la cocina.
—¿Disculpa? —Arqueó una ceja hacia Alice.
—Hombres —murmuró ella—. Nunca prestan atención. Te pregunté la semana pasada si no te molestaría si hiciéramos el reto de "Yo hago el maquillaje de mi novio" dado que Tanya y Carmen me etiquetaron, y tú dijiste que estaba bien.
—¿La semana pasada? No recuerdo nada de eso. —Jasper comenzó a lucir nervioso—. ¿Por qué razón dejaría que me maquillaras?
—Oh, vamos, es por diversión. Y entretenimiento. No me digas que no estás seguro de tu masculinidad.
—Lo estoy, pero todo eso parece… extraño.
—Jazz. —Alice hizo una mueca y fue a su lado. Enredó sus brazos alrededor de la cintura de Jasper—. Prometo que no te haré lucir como una prostituta o algo parecido. Estoy planeando algo muy simple y elegante para ti. ¡Incluso encontré una peluca del color exacto de tu cabello! Confía en mí, te verás hermoso.
Dado que Jasper aún lucía inseguro, Alice rodó los ojos.
—Después haremos el reto de "mi novio hace mi maquillaje" para que puedas vengarte. Si quieres puedes hacerlo con los ojos vendados.
Una sonrisa comenzó a formarse en el rostro de Jasper mientras comenzaba a considerar la opción.
—Hecho.
—Serías una chica muy linda —dije de repente.
—Sí, lo sería. —Alice pinchó su mejilla—. Y ¿qué te parece el nombre de Jasmine?
We´re one mistake for being together
But let´s not ask why it´s not right
You won´t be seventeen forever
And we can get away with this tonight
No escuché el resto de la canción porque Edward bajó el volumen del estéreo.
—¿Segura que estás bien? —Me miró por un segundo antes de que sus ojos volvieran al camino frente a él.
—Estoy bien. —Le di una pequeña sonrisa—. ¿Qué te hace pensar que no lo estoy?
—Bueno, has estado terriblemente callada —señaló—. Y si hay una cosa que he aprendido de los juegos de horror, es que el silencio es aterrador.
—Estoy nerviosa —le dije en voz baja.
—¿Qué, por Rosalie? Todo estará bien, cariño. Desde ahora sé que te amará. Probablemente más de lo que me ama a mí.
—Pero no más que a mí. —Emmett metió su cabeza entre los asientos del conductor y el pasajero—. ¿Por qué quitaste la música, hermano? ¡Mi canción estaba sonando!
Subí el volumen y me reí cuando escuché la canción.
—¿Rolling in the Deep? ¿Esa es tu canción?
—Ríete todo lo que quieras, Swan, pero te comerás tus palabras cuando me escuches cantar.
No lo hice, pero la voz de Emmett llenó el pequeño espacio y agradecí la distracción. Se las arregló para mantener mis nervios bajo control en nuestro camino al aeropuerto, incluso aunque no se supiera la letra de la canción.
Thursday, Friday starting in my heart*. Sí, nunca podré dejar de escuchar esas palabras cuando la canción suene de nuevo.
Llegamos a nuestro destino cinco minutos antes de que el vuelo de Rosalie aterrizara. Emmett nos guio una vez que nos estacionamos, con su enorme sonrisa, su entusiasmo era palpable.
Tomé la mano de Edward con fuerza mientras lo seguíamos por la multitud y pronto nos encontramos en la sección de Llegadas.
—¿Crees que debimos de haber hecho un letrero? —preguntó Emmett mientras veía a la pareja que estaba a nuestro lado. Estaban cargando un enorme letrero con enormes letras sobre él.
—No creo que Rose no te vea, Em —le dijo Edward—. Y si no te ve, ella definitivamente escuchará…
—¡ROSE! —gritó Emmett con fuerza antes de echarse a correr.
Edward rio.
—Bueno, al menos la encontró. —Se giró hacia mí—. ¿Estás lista?
—Sí —sonreí lo más tranquila que pude. Él me sonrió y me guio hasta que vimos a Emmett de nuevo. Tenía sus brazos alrededor de una chica que supuse tenía que ser Rosalie.
Cuanto más nos acercábamos, el agarre de Edward en mi mano se aflojaba más y cuando ya estábamos muy cerca, me soltó y corrió hacia su hermana.
Me quedé donde estaba mientras Edward abrazaba a su hermana, no sabiendo qué hacer exactamente. Parecía incómodo solamente interrumpir una reunión familiar, pero también era raro quedarme ahí parada.
Afortunadamente, Emmett resolvió mi dilema cuando me empujó hacia delante.
—¿Qué haces parada ahí, Bella?
—No quiero interrumpir…
—Tonterías. Ahora ven, hija mía. Rosie está muy emocionada por conocerte.
—Hija mía —murmuré con el ceño fruncido hasta que estuvimos junto a Edward y Rosalie. Mis nervios regresaron y solamente me quedé callada.
Ella era… hermosa. Del tipo que cuando la veías te dejaba abrumada por su belleza. Gracias a la televisión, ya sabía esto, pero poder comprobarlo al conocerla en persona era… guau. Me sentía como una plebeya estando parada junto a la reina.
Vaya ADN que tienen los Cullen.
—Bella. —Edward me sacó de mis pensamientos cuando enredó su brazo alrededor de mi cintura—. Ella es mi hermana, Rosalie. Rose, ella es Bella. Mi novia.
—Hola. —Rosalie me sonrió—. Es bueno conocer al fin a la chica que capturó el corazón de este bobo. —Revolvió el cabello de Edward.
—Gracias —respondí hasta que me di cuenta de lo estúpida de mi respuesta—. Quiero decir, uh, es bueno conocerte, también.
Su sonrisa se amplió y noté el metal que cubría sus dientes inferiores.
Huh, ¿quién diría que Miss USA necesitara frenos?
—Bueno, ahora que se acabaron las presentaciones, vayamos a comer. —Emmett sonrió—. Estoy hambriento.
—Siempre estás así. —Rosalie rodó los ojos juguetonamente—. Pero no podemos irnos aún. Mamá y papá aún están viendo algunas cosas…
—Espera. ¿Mamá y papá están aquí? —preguntó Edward.
—Y Lauren. Querían sorprenderlos, pero creo que eso está arruinado ahora que tienen problemas con el pasaporte de Lauren. Estarán aquí en un minuto.
—Oh. —Edward parpadeó. Apretó mi mano en señal de apoyo y besó mi sien, pero mi corazón estaba latiendo con rapidez debido al pánico.
Apenas pude conocer a Rosalie sin problemas. ¿Cómo se supone que haga eso con el resto de los Cullen en tan poco tiempo?
—Así que, Bella. —La señora Cullen, o Esme, como insistió que la llamara, se giró hacia mí. Estábamos almorzando en un restaurante cercano al aeropuerto después de pasar por las incómodas presentaciones (de mi parte)—. ¿Tú también tienes un canal en YouTube?
—Sí —dije—. Así fue como Edward y yo nos conocimos.
—¿Lo fue? —Rosalie se inclinó hacia delante—. ¿Cómo pasó eso? No recuerdo que Emmett o Edward me contaran la historia.
—Oh. Bueno, uh, Edward dejó un comentario en uno de mis videos hace un mes, y así fue como comenzamos a hablar.
—Oye, estás olvidando mi parte en su historia de amor —intervino Emmett—. Yo fui quien le enseñó a Edward el video en primer lugar, así que si no fuera por mí, ustedes no estarían juntos.
—Sí, sí, Em. Todos sabemos que jugaste al casamentero —replicó Edward con sequedad mientras Rose besaba la mejilla de Emmett.
—¿Qué video era? —preguntó Carlisle, el padre de Edward.
—Fue mi receta de costillas a la BBQ. Tengo un pequeño canal de cocina.
—¿Tú cocinas? —Esme lucía agradablemente sorprendida—. ¡Eso es maravilloso! Dios sabe que he dado mi mejor esfuerzo para que estos niños se interesen por la cocina.
—Me interesa —dijo Edward—. Aunque me interesa más comer la comida que prepararla.
—Amén a eso. —Emmett alzó su vaso de cerveza.
—Bueno, yo sí traté de aprender —rio Rosalie—. ¡Pero la cocina y yo no nos llevamos! ¿Acaso no recuerdan cómo casi incendié la casa cuando tenía nueve años?
—Hasta el día de hoy mi mayor arrepentimiento es haberte comprado ese Micro Hornito. —Carlisle sacudió la cabeza.
La discusión continuó siendo amena mientras todos compartían sus historias de fracasos en la cocina. Emmett admitió que una vez trató de meter al microondas una lata de Campbell y Edward dijo que rompió uno o más utensilios tratando de limpiar la grasa de un sartén.
Lo divertido de esto fue que esos incidentes habían sucedido solo meses atrás.
A pesar de que la mesa parecía estar divirtiéndose, noté que la hermana menor de Edward, Lauren, estaba muy callada. Sin contar el asentimiento en mi dirección cuando nos presentaron, ella no me hacía caso. Durante todo el trayecto en el auto de Edward, sus brazos estuvieron cruzados y cuando me atrapó observándola, la mirada que me lanzó fue feroz.
«¿Hice algo mal?», me pregunté.
Olvidándome de eso por un momento, me uní nuevamente a la conversación hasta que la comida llegó.
—Laur, ¿te comerás eso? —Edward señaló hacia el pedazo de carne que venía con los camarones de Lauren.
—Tu novia tiene esto en su plato. Agarra el de ella —bufó Lauren.
—La grosería no es necesaria, Lauren —la reprendió Esme.
—Como sea.
—Puedes tener la mía, Edward. —Rosalie empujó su plato—. No puedo comerla más. Mis dientes están comenzando a doler gracias a los frenos.
—¿Quieres un poco de mi pescado y papas? —ofrecí, ahora que sabía lo amable que Rose era, me sentía más cómoda con ella—. Están mucho más suaves.
—Gracias, Bella —dijo Rosalie con gratitud. Lauren, por el otro lado, rodó los ojos y murmuró entre dientes.
Bien, ahora sé que definitivamente tiene un problema. Pero ¿qué fue lo que le hice?
Esa pregunta fue contestada una hora después cuando estaba en el baño. Mientras lavaba mis manos, Rosalie entró.
—Hola.
—Hola. Um, ¿vas a pasar al baño?
—Nah, solamente quería hablar. —Se reclinó contra la pared—. ¿Qué te está pareciendo la experiencia Cullen hasta ahora? Pude notar que estabas algo nerviosa cuando nos conocimos.
—Ha sido genial —le dije con honestidad—. Y... sí, estaba nerviosa por conocerte.
—¿Es por esto de Miss USA? Créeme, solamente es un título —dijo Rose—. Y pronto entregaré mi corona, de todas maneras, así que no hay razón para sentirse intimidada. Somos gente muy acogedora.
—Puedo verlo —sonreí—. Tu familia es muy cálida.
—Bueno, todos a excepción de Lauren.
—¿Hice… algo? Quiero decir, ella no ha sido exactamente…
—¿Amable? Sí, no te preocupes, no es nada personal —dijo Rosalie. Retorció un mechón de su cabello rubio entre sus dedos—. ¿Edward te dijo alguna vez que Lauren es adoptada?
—No. —Parpadeé, sorprendida—. Nunca lo mencionó.
—Es fácil olvidarlo algunas veces, pero sí, lo es. Mamá no pudo tener más hijos después de Edward, a pesar de que ella y papá en verdad querían más, así que decidieron adoptar. Lauren tenía seis años cuando la trajeron a casa, y la vida que tenía antes no era la mejor.
—Oh.
—Sí. Bueno, como sea. Lo que trato de decir es que, por su pasado, Lauren se pone algo… molesta cuando no es el centro de atención. Su comportamiento no es por algo que tú hiciste.
—Entiendo.
—Genial. —Rose apretó mi brazo—. Pensé que debería explicarte eso. Nadie quiere que te alejes porque le haces mucho bien a Edward. Nunca lo había visto tan feliz.
¿Por qué todos pensaban que dejaría a Edward tan fácilmente?
—No te preocupes. Va a tomar mucho más que eso para hacerme correr.
Regresamos a la mesa poco después de eso para escuchar a Esme recordar la última reunión familiar de los Cullen. Por las expresiones de los demás, fue una fiesta interesante.
—… abrí la puerta del closet para ver a tu primo Oliver divirtiéndose con uno de los meseros. —Esme hizo una mueca—. Creo que la abuela Cullen lo vetó de su casa.
—Ojalá pudiera haber visto eso —suspiró Edward, pero su rostro se iluminó cuando me vio. Tomé asiento junto a él y de nuevo me acercó—. Espera, ¿la abuela no estaba molesta porque no fui?
—Oh, ella entiende que estás ocupado. Aunque, espera verte tan pronto como sea posible.
—Quizás Bella y tú puedan verla cuando vayan a Chicago —sugirió Carlisle—. Sé que a tu abuela le gustaría conocerla.
—Se acercan las vacaciones de primavera —murmuró Edward—. Quizás podamos ir por esas fechas. ¿Qué piensas, Bella?
—Me encantaría, pero ya les prometí a mis padres que los visitaría.
—Oh. —Edward sonaba tan decepcionado como yo—. Bueno, quizás podamos pasar unos días en Chicago, luego otros días en Forks.
—¿Forks?, ¿de ahí eres? —habló Lauren directo hacia mí por primera vez—. ¿Qué clase de pueblo es nombrado igual que un tenedor?
—Uno muy, muy pequeño —dijo Edward.
—¿Estás seguro de que estás listo para conocer a mis padres? —Mi tono fue de broma, pero estaba hablando en serio. Seguro, la llamada de mis padres sucedió semanas atrás, pero ¿acaso había olvidado a mi loca madre y a mi sobreprotector padre?
—Lo estoy —dijo con seguridad—. ¿Qué tan malo puede ser?
Bueno, en aproximadamente dos semanas, él iba a descubrirlo.
*La letra original de la canción es "there´s a fire starting in my heart" y rima con lo que Emmett estaba cantando :P
¡Feliz miércoles!
Y así de golpe conocimos un poco a todos los Cullen, ahora vemos que no había porque preocuparse de Rosalie pero... ¿y de Lauren? ¿qué pensaron de ella?
Pronto sabremos más de ella y, claro, de los padres de Bella ;)
Por lo pronto, no se olviden de dejar su review y de unirse a nuestro grupo en facebook :D
¡Hasta la próxima!
xx
