Notas Iniciales: It´s been a long time xD No tengo perdón de ustedes :3 este hiatus fue necesario. La única excusa que tengo es que mi PC se arruinó y tuve un bloqueo con esta historia. Pero no se preocupen. He decidido hacer algo al respecto: Esta historia va a la mitad porque no planeo pasarme de los 20 capítulos que ya están planeados mas no hechos. He decidido hacer actualizaciones cada dos semanas para terminar con esta y seguir trabajando en los próximos proyectos que tengo en mente.

Nuevamente pido disculpas por la tardanza y por el hecho de que esto está avanzando lentamente. Pero les prometo que a partir del capítulo 11 viene lo bueno.

Sin más los dejo con la lectura.


CAUTIVERIO — CAPÍTULO DIEZ

Mi cara está pegada contra la almohada y mis caderas y muslos están en el aire apoyados sobre mis rodillas. Siento la cara roja al sentir la sensación de dos dedos abriéndose paso en mi interior y moviéndose como si fueran tijeras buscando mi próstata. De igual forma siento otra mano masajear y apretar mis testículos al mismo tiempo que mi miembro gotea poco a poco manchando la sábana blanca.

Luego siento algo muy caliente y húmedo en mi trasero moviéndose en círculos sin entrar profundamente mientras que las manos de Levi estrujan mis nalgas para luego masajearlas. Siento que se separa y se incorpora para luego llegar hasta mi oido y decirme:

—Veo que ya estás listo, ¿lo quieres ya?

Afirmo con la cabeza al mismo tiempo que recibo un mordisco en mi oreja. Levi se aleja y me separa las piernas hasta donde puedan. Se sitúa justo en mi trasero y siento que su miembro entra y sale jugando con mi entrada hasta que entra con un poco de fuerza logrando que mi espalda se arquee y al mismo tiempo ahogo un grito que no se logra escuchar por mi almohada. Levi se empieza a mover primero lentamente y luego poco a poco acelera el ritmo de las estocadas. Sus manos están firmemente agarradas a mis caderas y escucho como respira apresuradamente. Por mi parte, mis rodillas empiezan a perder fuerza, mi cuerpo tiembla y mis gemidos son ahogados por la almohada que cubre mi cara para no hacer mucho ruido y alertar a los vecinos. Mi espalda se arquea tanto que me empieza a doler.

Al poco rato siento mi cuerpo estremecerse, sobre todo en la parte baja. Un cosquilleo recorre mi cuerpo para terminar en mi miembro. No puedo resistirlo más y me vengo ensuciando la cama mientras lanzo un grito que es ahogado por la almohada. Levi tiembla también y siento como deja su semen en mi interior para después salir y dejar que escurra entre mis piernas. Mis rodillas pierden la fuerza y me caigo en la cama con mis piernas abiertas. Levi solamente se desliza a un lado y me atrae a él para abrazarnos y esperar a caer dormidos.

Nos acomodamos de tal forma que Levi está recostado con un brazo debajo de mi cuerpo con sus dedos acariciando mi cadera y su otra mano debajo de su cabeza a modo de almohada con la mirada en el techo. Yo estoy recostado en su hombro con los ojos cerrados. Mi mano descansa sobre su pecho moviendo ligeramente mis dedos y escuchando su respiración. Abro los ojos al escuchar como carraspea y luego me pregunta:

—Eren, ¿crees que fue mi culpa?

Frunzo el ceño y le pregunto: —¿Culpa de qué? ¿De qué estás hablando?

—Me refiero a que si crees que es mi culpa que te hayan despedido. Parecía gustarte estar ahí.

—Bueno, sí me gustaba, pero ¿por qué habría de ser tu culpa? No hiciste nada.

—Se podría decir que fue por mi causa el que esa loca haya ido y hecho ese escándalo causando tu despido.

Sus palabras me hacen sentir mal y triste de que piense que él tiene la culpa. Es cierto que él es la causa y todo pero todo esto es por culpa de las ideas locas de Mikasa sobre él. Una vez más Levi se siente mal por mi causa.

—Levi tú no tienes la culpa de nada—.

Él sólo me mira y me besa en mi frente para luego darse la vuelta enfrente de mi y dormirse. A los minutos siento mis ojos cerrarse y rápidamente me quedo dormido.


La alarma suena sin cesar que hace que el sonido retumbe en mi cabeza. Sin abrir los ojos muevo uno de mis brazos hasta la mesita de noche para apagar mi celular y me vuelvo a acostar. Con mi otro brazos busco el calor de Levi para poder seguir durmiendo notando el vacío que está en ese lado de la cama. Abro mis ojos y me doy cuenta que ya no está ahí. No me preocupo ya que Levi tiene la costumbre de levantarse antes de que suene la alarma. me incorporo y me siento a la orilla de la cama para mirar al vacío. Escucho la ducha del baño afuera de la habitación, que estoy seguro que sonará un buen rato porque Levi tiende a tomar largos baños debido a que le gusta bañarse a profundidad. Tomo mi celular para ver la hora lanzando un grito por lo tarde que era:

—¡Mierda!—.

Me levanto de un salto y me percato que estoy desnudo. Rápidamente tomo uno de mis bóxer que estaba tirado y corro hacia la cocina para encender la cafetera, poner el pan en el tostador, hacer un par de huevos fritos con trozos de tocino, hacer una salsa y tener los platos listos para cuando Levi salga ya cambiado y arreglado. Luego de terminar, regreso al cuarto para alistar la ropa que me pondré hoy para ir a trabajar. Justo tenía un par de pantalones en mi mano cuando caigo en cuenta de que ya no tengo trabajo, que he sido despedido.

Un profundo suspiro sale de mi. Dejo la ropa donde estaba y me siento en la cama con un dolor en el pecho, metafóricamente hablando. Más tarde, quizá después del desayuno saldré para cobrar mi cheque de la indemnización, y pasar de nuevo a la agencia a disculparme con Hitch, la recepcionista. Levi sale del baño con la toalla en la cintura y al verme sentado en la cama mirando al suelo me pregunta si estoy bien y le respondo que sí, que sólo estaba pensando y salgo del cuarto para dirigirme a la mesa y comer.

Ya estaba por terminar de desayunar mientras veía mis redes cuando Levi sale del cuarto ya listo para ir a trabajar vestido con traje muy elegante. Sé que por su trabajo tiene que vestirse así para dar una buena impresión, pero no puedo evitar quedármele viendo embobado. Creo que tengo una debilidad por ver a Levi con traje formal.

Él se sienta y come en silencio, aunque de vez en cuando siento que me mira. Creo que está preocupado por mi, y estoy casi seguro que escuchó mi carrera por todo el apartamento pensando que me había quedado dormido.

—Eren, ¿qué harás hoy? —me pregunta.

—Planeaba ir al banco a cobrar mi cheque y meterlo en mi cuenta —respondo.

—Entonces vendrás temprano —afirma mientras se levanta de la mesa y toma su maletín para dirigirse a la puerta.

—Quería ir a dejarle un presente como disculpa a la recepcionista. Planeo ir después del banco y comprarle algo.

—¿Por qué se lo irías a dejar? ¿Qué le vas a comprar? —pregunta mientras se detiene para mirarme.

—Porque ella fue agredida por Mikasa. Lo mínimo que puedo hacer es disculparme con ella. Y no sé que comprarle. Ya veré mientras esté en el centro comercial.

—No le vayas a comprar algo caro, ni mucho menos algo con toques de corazones y esas cosas. Harás que confunda tu disculpa. —dice mientras me mira entrecerrando los ojos. No puedo evitar reírme.

—¿Acaso estás celoso? —le pregunto mientras contengo una carcajada, pero él sólo mantiene la expresión muy seria.

—No es gracioso, Eren. —y girando, sale del apartamento sin despedirse. Vaya que eso fue raro. En fin.

Recojo y lavo los platos que se usaron, luego limpio la mesa y la cocina para dejarla impecable. Ya es una costumbre mía dejar todo lo que toco limpio y ordenado. Sé que a Levi le agrada que esté así, que me esmero en hacerlo feliz.

Una vez terminado, tomo un largo baño. Como siempre me quedaba dormido en las mañanas, siempre tomaba un baño a la carrera, así que aprovecho hoy para estar un largo tiempo debajo de la ducha mientras pongo el reproductor en mi celular. Cuando termino me dirijo a mi habitación y tomo lo primero que encuentro para vestirme. Me termino de arreglar y tomo mis llaves y billetera para salir de mi apartamento rumbo al banco.

Una vez ahí espero aproximadamente cuarenta minutos para que me atiendan hasta que logro depositar el monto del cheque a mi cuenta de ahorro. Luego salgo al centro comercial pensando en qué regalarle a Hitch. Ella es de las chicas que cuidan mucho su apariencia y tiene la fama de ser un poco chismosa y que se enoja con facilidad, así que no sé qué comprarle. En mi cabeza no deja de sonar la advertencia de Levi sobre comprarle algo con toque romántico. Siento hasta un poco de temor si llego a desobedecerlo, por lo que descarto las flores, aunque no eran tan mala idea. No puedo comprarle ropa porque no sé qué tallas usa y no me gustaría que terminara en la basura si no llega a gustarle o que hablara mal de mi diciendo que tengo un pésimo gusto en la ropa, lo cual es en parte cierto.

¿Qué hago? ¿Qué hago? ¿Qué hago?

No dejo de dar vueltas por todo el centro comercial hasta que paso en tienda de spa o algo así. En las vitrinas sólo veo cosas de belleza que usan las mujeres. Me pongo a pensar que si le regalo un kit de esos ella estaría agradecida, y no es nada romántico. Así que entro a la tienda para preguntar por uno que sea perfecto para un regalo. La vendedora me ofrece uno que no es muy caro pero que es muy bueno. Como no sé mucho del tema lo escojo y pago por él pidiendo que lo envuelvan como un regalo.

Salgo de la tienda y del centro comercial y caminando me dirijo a mi antiguo lugar de trabajo. Cuando llego me dirijo a Hitch quien me mira con una expresión de desconcierto en su rostro. Seguramente piensa que le voy a reclamar por el escándalo de ayer o que vengo a agredirla. Sonrío para tranquilizarla un poco.

—¡Buenos días Hitch! —saludo.

—¡Hola, Eren! ¿Qué haces aquí? Los jefes no te pueden ver o pensarán que harás lo mismo de ayer. —me advierte disfrazando la amenaza de agarrar el teléfono y marcar a Zeke, mi jefe. Río para hacerle saber que no me afecta ni mucho menos que vengo con esa intención.

—¡No! ¡que va! En realidad venía a disculparme contigo por lo que pasó ayer. En cierta parte me siento responsable por no saber controlar a mis amistades.

—No tienes por qué disculparte conmigo Eren. Aunque para serte sincera nunca me imaginé que eras de esos chicos. —y esta es la señal que me avisa que me quiere sacar información para alimentar el chismorreo con sus compañeras en el almuerzo. Me imagino que les contó toda una trágica historia del novio infiel o de la novia celópata.

—Créeme, no volverá a pasar. Al menos no conmigo. Y para enmendar mi error te traje un presente. Espero que te guste. —y pongo sobre su escritorio la bolsa con la caja incluida adentro. Creo que al ver el logo de la tienda y por la forma en que brillaron sus ojos, sé que no es un regalo que haya recibido en su vida hasta ahora.

—¡Cielos! Eren, no te hubieras molestado —exclama mientras toma la bolsa con sus manos para admirar aún más el gran regalo. De alguna forma me siento orgulloso de ello.

—Para mi no es ninguna molesta. Como dije en un principio. Me siento culpable por el hecho que esa chica te haya agredido de esa forma y quiero compensarlo de algún modo. —digo aclarándole y para terminar rápido y salir de ahí. No quiero que ninguno de los jefes me vea y piense que vengo a reclamar. Eso es mucho peor.

—¡Muchas gracias Eren! En verdad te lo agradezco mucho. —dice mientras esconde el bolso en uno de sus cajones para evitar la mirada de las demás personas.

—No hay de qué. Bueno, me retiro. Tengo cosas que hacer. Que tengas un lindo día. —sin dejarle contestar me doy la vuelta y salgo del lugar. Escucho que a mi espalda se despide de mi. Me giro sin dejar de caminar y la saludo con el brazo y salgo rápido del edificio para irme a casa. No sin antes pasar por un establecimiento de comida rápida y comprar una hamburguesa con doble queso. Me encantan.


En cuanto llego a casa me pongo a hacer limpieza en ella, aunque no es mucho lo que tengo que hacer, sólo quitar el polvo. Tardo aproximadamente una hora en limpiar todo el apartamento. Ya me iba a sentar cuando mi celular suena. Lo saco del bolsillo y veo que es mi madre quien habla. ¡Demonios! Había olvidado que tenía que llamar a mi madre para no preocuparle. Deslizo mi dedo para contestar.

—Hola mamá. —hablo temeroso sabiendo que me va a gritar.

—¡Hasta que me contestas! ¡Te he estado llamando toda la mañana! —No es cierto porque he tenido mi celular conmigo todo el tiempo, pero me muerdo la lengua para no hacerla enfadar más.

—Lo siento mamá, tuve que salir.

—¿Está Levi contigo ahora? —qué raro que me pregunte eso sabiendo que es día de semana.

—No. Sabes que está en su trabajo, ¿por?

—Es que no quiero que escuche esta conversación. —me separo el celular de mi oído para mirarlo de forma extraña y me lo vuelvo a poner en el oído. A veces me pregunto cómo hizo mi padre para aguantarla.

—Como sé que vas a decirme que lo deje y todo eso, adelante. Dilo.

—Mikasa me habló para decirme que Levi te está maltratando y que no te deja salir de tu casa, y que también la había agredido a ella. Tu padre me dijo otra historia diferente, la que tú le contaste y me dijo que te escuchara. Así que quiero saber lo que realmente pasó. —por su tono de voz puedo notar que discutió con mi padre antes de cometer una locura. Debo hacer una nota mental de agradecer por eso.

—Mira, en primer lugar, Mikasa te engañó. Todo lo que te contó papá es cierto. Agradécele a ella el hecho que ahora estoy desempleado. —digo de forma mordaz sin poder evitarlo. El hecho de recordarlo me enoja.

Se escucha un pesado suspiro al otro lado de la llamada y hay una pausa. Sólo espero que no me llame mentiroso por todo este desastre.

—Hijo. ¡Cómo me encantaría estar ahí para abrazarte! Cuando Mikasa me contó su historia rápidamente tomé mis maletas y cuando empezaba a meter ropa en ella tu padre me detuvo y me contó. Es que, tienes que entender que ella habla mal de él y dice que siempre te golpea o que no te deja salir. Yo me preocupo por ti, Eren.

No puedo culparla. Es demasiado sobre protectora conmigo debido a que le costó tenerme. Pero debo hacerla entrar en razón y decirle que estoy bien, y que el hecho que Levi tenga esa cara y se preocupa por mi no significa que sea malo conmigo. Es cierto que me golpeó una vez, pero estoy seguro que no volverá a pasar.

—Mamá, tienes que alejarte de Mikasa. Por culpa de ella estoy desempleado y he tenido que disculparme con la recepcionista del lugar porque a ella la agredió. Levi nunca me ha hecho daño —ya sé que es mentira, pero no le puedo decir eso. —Si quieres, este fin de semana iré a visitarte y pasar tiempo contigo. Y no te preocupes por Levi. Iré sólo yo.

—Si eso me pone más tranquila, ven por favor. Pasaremos tiempo juntos como antes. —que bueno que logré tranquilizarla. Pero tengo el presentimiento de que a Levi no le gustará esto.

Cuelgo luego de despedirme de ella y me siento aliviado de saber que está tranquila. Con la visita que le haré hablaré con ella para decirle que todo está bien y que no tiene de qué preocuparse. Sólo me preocupa la reacción que tendrá Levi cuando le diga que iré este fin de semana solo. Espero que no se ponga pesado.

Mientras tanto me pondré a hacer mis dibujos para despejar mi mente.


Estamos cenando en un incómodo silencio. Sólo se escucha el sonido de los cubiertos chocar con los platos. Como tenía mucho tiempo hice mi platillo favorito: Lasagna, para por lo menos poder decirle a Levi todo lo que pasó el día de hoy.

Desde que vino lo primero que hizo fue preguntarme qué había hecho el día de hoy: los lugares a los que fui, lo que compré y en eso tuve que contarle la llamada a mi madre y por ende, la visita que les haré este fin de semana.

Se enojó. Mucho. Pero no hizo nada. Sólo me miraba y noté que sus puños estaban fuertemente cerrados. No le hizo mucha gracia saber que iría solo y se la ha pasado convenciéndome de que fuera conmigo, pero le he explicado como tres veces que no quiero que vaya por el hecho de que a mi madre no le agrada y para tranquilizarla.

—Vuelvo a repetir: no quiero que vayas solo. —dice al terminar de comer.

—Y yo te vuelvo a repetir que es necesario que lo haga para no preocupar a mi madre. —le respondo ya cansado de todo esto.

—No quiero que vayas solo porque temo que te quedarás ahí y me dejarás solo —dice mientras intenta tomar mi mano. No la aparto para que lo haga.

—Levi, ya te lo dije. No voy a dejarte ni mucho menos abandonarte. Sólo serán un dos días y me mantendré en contacto contigo. —no quiero que se enoje conmigo.

—Tendrás que recompensármelo de alguna forma u otra. No quiero estar separado de ti.

—Ya verás que esto es para que mi mamá nos deje tranquilos. Con Mikasa ya veré qué hago, pero por el momento sólo eso puedo hacer. —le digo mientras dejo que su mano me acaricia mi mejilla. Yo tampoco quiero separarme de él. Definitivamente voy a recompensarlo.

—Prométeme que me mantendrás informado. Y que si a tal hora sales de tu casa a algún lado me avisas. También quiero que me digas qué hiciste y con quien hablaste. Tengo que estar seguro.

—Levi, por favor. Son mis padres. No me van a hacer daño. —Digo mientras me río de su paranoia.

—Sólo hazlo. Tengo que estar seguro.

—Esta bien. Lo haré.

Luego de la cena nos preparamos para ir a dormir. Sólo que yo tardo un largo rato en quedarme dormido.

CONTINUARÁ…


Notas Finales: Bueno, hasta aquí hemos llegado. Vuelvo a repetir que voy a estar actualizando cada dos semanas para ya terminar con esta historia. Espero que ese rango de tiempo funcione y que no me atrase por los compromisos que tengo como adulta Me dicen qué les pareció y de antemano les agradezco por su paciencia y por tomarse el tiempo de leer esto.

Nos leemos pronto :3