Gracias a todos por leer, estamos en la tranquilidad que precede a la tormenta.

Disclaimer: Hawaii five-0 pertenece a CBS

Langley, Virginia

Martin Walker estaba sonriendo, la llamada de Doris McGarrett había sido inesperada; después de que sus planes fueran arruinados por los estúpidos coreanos que habían aparecido de la nada. La empresa estaba bajo investigación de los contadores forenses, esperaba que encontraran algo ahí, pero eso podría tardar semanas aún y si no había nada sucio todos sus esfuerzos por alcanzar a Alexander habrían sido en vano. Así que la llamada de Doris le daba una nueva esperanza de poder llevar a cabo su venganza, habían tomado las precauciones necesarias para que su llamada no fuera rastreada por nadie, tenía que agradecer por la experiencia de la agente de inteligencia, con ella a su lado pronto lograrían tener la información que necesitaban.

Debían apresurarse, tan pronto como los contadores terminaran su trabajo tendrían que dejar toda acción contra Williams, todos los documentos que usaron habían sido desestimados, sólo quedaban las sospechas por sus vínculos con Seraph Group, pero si la empresa salía limpia no tendrían nada más con que mantener a Williams bajo vigilancia. Pero ahora tenía la ayuda de un agente de inteligencia que estaba dispuesta a ayudarle con el trabajo de campo, pero tenía que apresurarse para tener todo listo. Habían planeado cada paso, cada uno tendría un trabajo que hacer, ninguno podía fallar o su última oportunidad desaparecería.

Empezó a trabajar en los reportes que necesitaban, todos los documentos necesarios para empezar un operativo, con los informe que enviara Rollings sería suficiente para conseguir la autorización y darle el liderazgo a McGarrett, todo era perfecto, porque en caso de ser descubierto la responsabilidad caería sobre los hombros de la agente de campo, porque toda esta operación descansaría en la información que ella haya entregado a la oficina central, sí la información que le dieron era cierto, tenían un par de semanas para preparar todo, los documentos debían ser perfectos o los detendrían antes de empezar. No podía ocultar la satisfacción que esto le daba, sólo tenía que esperar un poco más y obtendría lo que necesario para atrapar a Alexander y entonces lo haría pagar.

Isla de Oahu, Hawai

Los tres días de la visita oficial del primer ministro de Corea a la isla fueron tal y como fue planeado, para Danny fue una labor titánica, la coordinación de su equipo de seguridad lo dejaba exhausto en las noches; por más que quería hablar con Steve, siempre había algo que se interponía a sus deseos, aunque habían tenido la oportunidad de verlo varias veces a lo lejos, es cuando notaba cuanto le dolía no estar cerca de su mejor amigo.

El último día de la comitiva en la isla, se decidió que fuera una cena informal, una oportunidad de estrechar los lazos entre los equipos; con un buffet llenó de comida de ambos países y música agradable, todos hablaban de cosas triviales, todos los equipos de seguridad estaban alrededor, eso incluida a la seguridad de la casa Azul, la HPD, 5-0 y la de Seraph Group. Para Danny esta era su oportunidad de ver a sus amigos sin temer a las represalias del gobernador, después de todo, era todo una cuestión de trabajo. Aún así se las arregló para hacerlo de la manera más discreta posible, así que encontró la manera de llegar a Steve sin parecer demasiado obvio, el equipo estaba enfrascado en una discusión acerca de la comida cuando Danny llegó robándole a Kono su camarón.

— ¡DANNY!— saltó la asiática para abrazar a su ex compañero

—hey bro— dijo su primo dándole una palmadita en el hombro al rubio, Steve tenía una sonrisa de lado a lado mientras Lou se reía

—Danny al fin vienes a vernos, nuestro grandulón necesita de tus discusiones, yo no puedo seguirle el paso, aparte que quiero matarlo en la segunda frase—

—Los extrañe a todos— dijo el rubio tratando de contener la ruptura en su voz.

— ¿Qué tal es trabajar en Seraph Group?— preguntó Lou inocentemente sin notar el rostro de incomodidad de Steve

—Bien, tengo un buen sueldo y buenas prestaciones, pero nada se compara con trabajar con ustedes, saben que si pudiera regresaría sin pensarlo a trabajar a su lado— dijo el rubio con tristeza mientras Kono lo soltaba y él tomaba un poco de la copa que llevaba en la mano. Steve tomó la oportunidad de abrazarlo sin importarle lo que pensaran los demás

—Encontraré la forma de traerte de regreso Danny— el rubio lo abrazó con fuerza

—Steve, sabes que mientras el gobernador siga sospechando de mí, eso es imposible—

Todo el equipo se sentía derrotado en ese momento, todos querían a Danny de regreso, porque no es que él se hubiera ido, era que se los habían quitado y eso había dejado un hueco mucho más profundo de lo que todos pensaban, el vació era mayor en el corazón de Steve, por eso no quería soltar al rubio, quería mantenerlo a salvo de toda la basura que habían tirado sobre él, fue Danny quien obligó al moreno a separarse.

—Se que las cosas mejoraran Steve, pero no quiero causarles problemas, por lo menos hasta que todo esté resuelto—

Min Jae se acercó entonces a ellos, tocando suavemente el hombro de Danny para llamar su atención

—Danny, el señor Park subirá a su habitación en 10 minutos, el resto del equipo está listo—

—Gracias Min Jae, chicos este es Min Jae Kang ha sido de gran ayuda—

Todos saludaron al recién llegado, aunque Steve lo veía con una pizca de desconfianza, estaba seguro que la influencia de Alexander estaba latente en cada rincón de esa empresa por lo que todo lo referente a Seraph Group le parecía sospechoso, así que se limitó a hacer una seña amistosa, los demás estrecharon sus manos con él joven coreano, Danny suspiró ante la perspectiva de irse pero tenía trabajo que hacer. Los abrazó a todos dejando a Steve al final, un abrazo que duró más que los demás.

—Los veré pronto, tal vez una barbacoa, extraño la forma en que Steve quema la carne— dijo el rubio bromeando antes de alejarse y encaminarse al pent-house del hotel Kahala.

Park lo esperaba, estaba terminando de firmar algunos documentos que el secretario Kim le proporcionaba en silencio, Danny se sentó en una de las sillas de la mesa de reuniones mientras esperaba, la voz del coreano se oyó clara mientras seguía en sus asuntos.

—Danny, debes prepararte para salir mañana temprano, tuvimos que adelantar las reuniones de negocios en Praga, así que adelantamos el itinerario, para poder visitar Londres, Berlín, Paris, Pilsen. Tenemos algunas reuniones importantes que llevar a cabo y las fechas se adelantaron, comprendo que es sorpresivo, se que estas compartiendo tiempo con tus hijos, así que si deseas retirarte temprano hoy para pasar tiempo con ellos antes de irnos no veo ningún problema—

Danny sopeso el ofrecimiento por un momento, aunque quería pasar tiempo con Grace y Charlie no quería perturbarlos cuando tendría que irse tantos días, era mejor que les llamara desde el extranjero y tal vez traer algunos regalos para ellos, además le dolería menos dejarlos así que tener que despedirse.

—No es necesario, estaré listo para partir cuando sea necesario, Min Jae se puede hacer cargo de mi equipaje— no quería descuidar sus responsabilidades y debía permanecer al lado de su jefe hasta que partiera de la isla, y en este caso, durante su estadía en el extranjero —además necesito coordinar algunas cosas con el secretario Kim para los enlaces en las ciudades en las que estaremos—

—Muy bien, entonces buenas noches Danny—

—Buenas noches señor Park—

H50— H50— H50— H50— H50— H50— H50— H50— H50—

El jet privado del Seraph Group despegó según el itinerario, para media mañana volaba sobre el pacífico con rumbo Praga, cada uno de los que se encontraba en el avión estaban enfocados en sus propias tareas, Danny estaba revisando los últimos detalles de sus planes de contingencias por si tenía que llevarlas a cabo; eso era lo peor del trabajo de vigilancia, la incertidumbre que algo pudiera pasar era lo peor del trabajo y no apto para cualquiera, en el caso del policía, era su estado natural; siempre estaba pensando cómo podrían salir las cosas mal, así que estar alerta a cualquier problema era como respirar para él. Sin embargo era la primera vez que lo hacía solo, siempre había estado apoyando a Steve, así que no contar con él hacía su trabajo un poco más difícil.

Park lo había estado observando por un rato después de terminar con su propio trabajo, se sorprendía de lo dedicado que era, aun cuando no fuera lo que realmente quería hacer. Era inevitable que sintiera aprecio por una persona dedicada y talentosa como el rubio. Definitivamente tendría que seguir presionándolo para ver hasta donde era capaz de llegar, sí no había sacado todo su potencial es porque siempre había alguien que lo eclipsara, por primera vez tenía la oportunidad de brillar por sí mismo.

Aterrizaron en Praga poco después del medio día, Danny había coordinado bien la llegada con los de la empresa de seguridad contratada en la República Checa para su estadía en Praga y Pilsen. Los autos y la limusina, todo se coordinaron a la perfección, para incluir al equipo coreano. Danny al frente con el secretario Kang que servía también como intérprete, pero era la presencia y seguridad del rubio la que ganaba el respeto del personal involucrado.

La visita a Praga duró solo unas horas, su visita era sólo para revisar un par de edificios para oficinas corporativas; una vez terminado el recorrido tomaron rumbo para la ciudad de Pilsen. El convoy de autos se movió con precisión hacía el nuevo destino, Danny iba en un auto negro a la cabeza de la caravana, manejaba atento por el camino, se encontraba algo inquieto por tener que ir en un camino que no conocía, pero prefería hacerlo él mismo, si aparecía una contingencia podría tener el control para decidir el rumbo de acción adecuado.

El rubio sabía de los problemas del Sr Park con su familia, pero no sabía que tan preocupante era hasta que obtuvo los reportes de los incidentes con sus hermanos. Más de una vez sus hermanos habían contratado gente para poder quitar a Park de en medio; no importaba que se hubiera desligado completamente de su padre y su empresa, ellos no soportaban que se hubiera convertido en un exitoso empresario sin su ayuda. Danny no creía que pudieran atacarlo en un país extraño, pero entendía que nunca se era demasiado precavido.

Siendo Pilsen una ciudad pequeña, era más conveniente rentar una residencia completa, así que se rentó una casa de estilo antiguo en el centro de la ciudad, un lugar que les daba suficiente acceso a todos los puntos que necesitaban visitar en los siguientes días. Danny había analizado los planos del inmueble, y tenía todo asegurado. Está demás decir que todos estaban exhaustos, pero todo el personal se movía fluidamente, así que para la cena todo estaba preparado.

Danny fue el último en ir a dormir, tenía que cerciorarse que todo estuviera seguro, sabía que la CIA aún los vigilaba, pero estar en esta ciudad les hacía el trabajo terriblemente más difícil y eso lo complacia. Su habitación era grande y agradecía no estar en esas habitaciones de hotel que eras demasiado lujosas y en las que tenía miedo de romper algo y quedar endeudado para siempre, ya era bastante con tener que lidiar con lo que le quitaba Rachel.

Su habitación estaba al final del pasillo, cada una de ellas era amplia y estaban separadas unas de las otras, tan pronto entró a ella, decidió tomar una ducha. Se tomó su tiempo en el baño, sus músculos estaban adoloridos por el largo viaje, agradecía que no tuvieran que salir al siguiente día, puesto que las primeras reuniones se realizarían en la casa después del medio día, así que todos tendrían la mañana para descansar. Después de secarse sopesó la opción de sacar su ropa de la maleta, pero estaba demasiado cansado, se puso unos bóxer y se deslizó en la cama cerrando los ojos casi al instante.

Era pasada la media noche cuando los sueños empezaron a atormentarlo de nuevo, era la voz de Alexander diciéndole lo hermoso que era su cuerpo, podía empezar a sentir su propia piel encenderse con los toques de aquellas manos que le incitaban a responder. Se negaba a rendirse, se negaba a colaborar, pero su cuerpo tenía una idea diferente, ese hombre había aprendido a tocar en los lugares indicados para que la biología hiciera todo el trabajo.

Cuando el toque bajó a su virilidad, dejó escapar un largo gemido de placer que hizo temblar todo su cuerpo.

—Hermoso—

Se oyó la voz de Alexander en su oído, con su cálido aliento impactando en su piel, su hombría fue atrapada, la presión le hizo gemir de nuevo. Entonces su mente trató de liberarse del sueño porque esta vez se sentía mucho más intenso que antes. Trató de girarse para quedar sobre su espalda pero algo se lo detuvo, el agarre sobre su miembro se deslizo suavemente sobre su extensión, sobre su semi erecto miembro provocando una nueva corriente de placer, haciendo que un gemido más saliera de su garganta, trato de abrir sus ojos, pero la nube del sueño y del placer querían mantenerlo en ese estado de semi consciencia, hasta que todo toque sobre su cuerpo cesó. Con su cuerpo excitado, la necesidad de ser aliviado empezaba a volverse dolorosa. Llevó su mano a su hombría tratando de terminar lo que el sueño había empezado

—No— dijo la voz de Alexander firme y fuerte, entonces se congeló, abrió los ojos mientras su garganta se secaba, le tomó unos momentos antes de poder reconocer al hombre en la oscuridad del cuarto, Alexander Krushnik en toda su gloria frente a él, su piel desnuda parecía sobre natural en la penumbra de aquel cuarto en penumbra.

—Hola Daniel— se oyó su voz aterciopelada derramarse sobre el rubio en la cama, Danny no se podía mover, su cuerpo se negaba a responderle ahora que estaba completamente despierto, solo sus ojos reflejaban la sorpresa al darse cuenta que este no era un sueño.

—Alexander— salió de su garganta como un susurro, pero sabía que no tenía escapatoria, simplemente no estaba preparado para enfrentarse a él así; ahora las palabras de Park tenían sentido, "el aparece cuando quiere y como quiere, así que puede llegar a ti en el momento en que menos lo pienses"

—Shhhh, es tiempo que cuide de ti—

Está demás decir que Danny estaba asustado, la primera vez que compartió la cama con ese hombre lo había hecho sin sentir nada más que resignación a su destino; pero esta vez su cuerpo estaba respondiendo en formas que no debería. Estaba demasiado sorprendido que apenas notó como la última pieza de su ropa había sido removida.

Los movimientos de Alexander eran los de un gran felino al acecho y Danny era su presa, simplemente se dejó caer en el colchón sin poder apartar su vista de esos ojos azul profundo, esos ojos llenos de deseo, esos ojos expresando posesión, gritando "MIO".

El peso del moreno atrapo a Danny sobre la cama, el calor de la hombría completamente erecta entró en contacto con la suya a medio despertar, la sensación de placer que lo golpeo lo asustó aún más, no podía creer la forma en que su piel lo traicionaba. Cuando su boca fue reclamada por el otro se rindió a las sensaciones que sólo en sus sueños había experimentado, sin embargo, el único control que le quedaba era no tener que rendirse completamente a esto.

Alexander idolatraba al cuerpo que estaba bajo el suyo, sus manos recorrían con maestría cada centímetro de aquella piel, que conocía como la suya propia y que cada noche anhela tocar. Danny mordía su labio tratando de detener los sonidos profanos que venían de su boca, pero con cada caricia las sensación llegaba a niveles que nunca antes había experimentado con nadie, al final no pudo resistir y los gemidos empezaron a llenar la habitación, sus manos siguieron sus propios deseos aferrándose a la espalda del moreno.

Para el rubio la intensidad de las caricias le estaban dejando sin aliento, ese hombre conocía mejor su cuerpo que él mismo, sabía donde tocar, donde presionar para lograr que su mente se nublara con el placer puro que un cuerpo masculino podía disfrutar. Tal era la maestría de su amante que apenas y pudo notar cómo fue su cuerpo preparado para ser completamente poseído. No fue hasta que el miembro endurecido del otro se abrió camino en su interior, obligando a expandirse para recibir toda la extensión.

Fue un momento de dolor que después fue remplazado por el placer que nublaba su consciente, su próstata era estimulada de manera intensa hasta que no fue posible aguantar más, por más que intentaba concentrarse y evitar caer en las sensaciones, su mente ya estaba completamente aturdida por las endorfinas que su cuerpo estaba generando, cada vez que el orgasmo lo golpeaba.

Alexander le hizo el amor por horas, marcando su cuerpo con suaves besos y caricias, marcando su interior con su simiente, orgulloso de ser el único hombre que había poseído tan hermoso cuerpo; Danny Williams era solo suyo y nadie tenía derecho a tocarlo más que él.

Danny estaba quieto en la cama, podía oír a Alexander moviéndose en el cuarto, su cuerpo estaba relajado y satisfecho por el placer que le fue proporcionado, mientras su mente estaba llena de conflictos ante las experiencias de esta noche, así que no le prestaba mucha atención a lo que el moreno hacía, pero sin duda se preparaba para partir. Aún era de noche, pero el amanecer se estaba acercando, en poco tiempo la luz del sol empezaría a dar señales de su aparición por el horizonte.

No fue hasta que el moreno se acercó para besarlo, que el rubio se permitió reconocer su entorno, el beso fue demandante y posesivo, pudo notar que el otro ya estaba completamente vestido,

—Debo irme mi pequeño Daniel, pero te aseguro que nos veremos en otro momento—

El beso de despedida fue diferente, fue tierno mientras las manos de Alexander sostenían su rostro con dulzura. Lo último que vio fue la intensidad de aquellos ojos azules que parecían que eran capaces de ver hasta lo más profundo de su alma.

Estambul Turquía

Doris estaba terminando de empacar, debía estar lista para lo que habían planeado, debían hacerlo con toda la eficiencia posible, le sacaría toda la información a Danny de una manera u otra. Estaba terminando con el equipo y sus identificaciones cuando Catherine entró.

— ¿Te vas?—

—Sí, aún debo conseguir apoyo de algunos agentes, sólo tenemos una oportunidad para hacer esto, no podemos fallar, mientras Danny este cerca es un peligro para Steve—

La más joven se veía culpable, el haber pasado tiempo con Danny le hizo sentir simpatía por el rubio, pero amaba a Steve, puede ser que su amor por él duraría para siempre, el lo había dejado porque debía protegerlo del sufrimiento que su trabajo podría provocar en él, así que su prioridad era mantener a salvo a Steve, aún cuando eso significaba seguir los métodos de Doris, que seguramente sabía serían algo violentos, realmente tenía la esperanza de que el policía les diera la información sin tener que llegar a esos extremos.

—Doris, aún siento que esto no es correcto—

—Mira Catherine, no tienes que hacerlo si no quieres, pero es importante que no le digas nada de esto a Steve hasta que tengamos al culpable en nuestras manos, sólo necesito tu ayuda para conseguir la información que nos hace falta—

La ex marine suspiró

—Quiero ayudarte, estaré contigo hasta el final. EL jefe de Danny está en una gira de trabajo, se que tienen vigilancia moderada sobre él, su regreso a Corea está programado para dentro de 9 días, así que Danny debe regresar a Hawái un poco después—

—Bien, no tenemos mucho tiempo, espero que el Agente Walker tenga todo listo a tiempo, te veré en Oahu en 8 días—

— ¿Steve no sospechará?—

—No lo creo, porque sospecharía de una visita de su madre, además debo asegurarme que no se cruce en nuestro camino—

La más joven lo vio intrigada

— ¿Piensas mentirle?—

—Es por su bien querida, además si todo sale bien nunca lo descubrirá, así que deja de preocuparte—

Doris revisó por última vez su equipaje antes de colgárselo al hombro, envió un mensaje con su teléfono, vio el rostro de preocupación de la más joven y le dio un abrazo de despedida.

—Te estaré esperando, suerte Cath—

Fue lo último que dijo para después dejar a la joven sola en aquel escondite.

Langley, Virginia

El agente Walker trabajaba en su cubículo sin preocuparse demasiado de su entorno, estaba completamente enfocado en su tarea, necesitaba que los documentos no tuvieran errores o estarían expuestos, en ese momento un mensaje llegó a su correo. Sabía que era un correo seguro, al abrirlo se topó con la información que le hacía falta para empezar a mover los engranajes de su gran plan.

No podía dejar de sonreír, esta vez todo saldría bien porque no estaba solo en esto, lograrían hacer caer a Alexander y lo encerrarían en la prisión más segura, su carrera se catapultaría a la cima. Pronto podría llegar a ser director de la agencia sí jugaba bien sus cartas y entonces les demostraría a todos que se equivocaron al desecharlo como lo hicieron.

Sus dedos se movían con rapidez en el teclado, cada reporte se estaba redactando con cuidado, estaba haciendo cada solicitud con limpieza y exactitud. En poco tiempo había terminado con toda la documentación necesaria para iniciar el operativo, se apresuró a mandarlos a los departamentos correspondientes.

Martin estaba ansioso, por horas estuvo observando la pantalla de la computadora, entonces lo que tanto esperaba apareció, la autorización para el operativo estaba ahí. El ya no podría involucrarse directamente pero estaría observando, vería caer a Alexander y a Williams. Se apresuró a enviar respuesta al correo que había recibido, solo dos palabras "ESTA HECHO".