Capítulo 10: Swinging

—Sam… por favor te lo pido…tienes que venir por las noches a satisfacer a tu novio —dijo Ulrich desde su cama.

—¿Y eso? —preguntó Sam. Estaba tumbada en la cama de Odd hablando con el alemán.

—Desde que estuvo en la acampada con Jeremy, me hace la rosca por las noches para que le ayude a satisfacerse. ¡Y no me apetece!

—Bueno, ¿tanto te costaría? ¿O temes que pueda gustarte? —preguntó ella.

—¡Anoche me lo pidió colándose desnudo en mi cama e intentando meterme mano para calentarme y que cediera! Si todavía fuera como alguien normal…

—Bueeeeeno —Sam se levantó y le dio un beso—. Yo hablo con él y que te deje tranquilo.

—¿Y es necesario lo del beso?

—Sí. Y si te quejas, te doy otro —rió ella—. Bueno, me voy a cumplir con él. Y tú, que se dé bien lo de ahora… ains, si me lo hubieras dicho antes…

Se levantó y salió por la puerta, justo cuando llegaban Jeremy, Yumi y Aelita. Se saludaron y entraron dentro.

—¡No nos digas que ya estás sin fuerzas! —bromeó Aelita.

—Sólo estábamos hablando —respondió Ulrich.

—Bueno, todos de acuerdo en lo que vamos a hacer, ¿no? —preguntó Yumi.

Todos asintieron. La idea que les había surgido la mañana que amanecieron en Halloween (cuando Jeremy y Aelita pillaron a Yumi y Ulrich haciendo el amor en la ducha), y hablando, había decidido aplicar el acuerdo un día entre ellos cuatro. Dado que en la habitación de Ulrich tenía dos camas, sería el sitio perfecto. Él se acostaría con Aelita, y Jeremy con Yumi, permitiendo que se vieran entre sí.

—Más te vale cuidármela, Ul… —empezó a decir Jeremy, pero Yumi y Aelita le distrajeron. Habían empezado a besarse muy despacio, y tanto él como Ulrich se habían quedado idiotizados al verlas.

Cuando se detuvieron, contemplaron satisfechas cómo se habían quedado ellos. Se sonrieron, y ambas se dieron mutuo permiso para empezar. Ulrich se movió a su cama con Aelita, y Yumi llevó a Jeremy a la otra.

Nada más empezar quedó claro quienes llevarían la iniciativa. Ulrich tumbó bocarriba a Aelita y empezó a besarla, mientras Yumi parecía tener paralizado a Jeremy mientras le besaba y empezaba a quitarle el jersey.

Contempló el cuerpo del rubio y asintió. Bastante bien. Le hizo tumbarse y acarició su torso mientras la miraba con una carita traviesa. Qué mono estaba así, tan tímido… y su cuerpo parecía echar humo de lo caliente que estaba. "Vas a ver las estrellas conmigo, Jeremy" pensó ella, lasciva. Se quitó la camiseta y se dedicó a darle mordisquitos por el cuello, mientras bajaba una mano al pantalón del chico y le acariciaba la entrepierna.

Ulrich tiró hacia arriba con cuidado de la camiseta de Aelita. La niña traviesa no se había puesto sujetador ese día. Empezó a masajearle los pechos. Aelita se retorció nerviosa bajo él. Bajó y rozó los labios de ella con los suyos, antes de descender con su lengua hasta los pezones de la chica y lamerlos con lujuria.

Yumi se desabrochó el sostén y se echó hacia adelante. Jeremy contempló aquellos pechos a escasos milímetros de su cara. Le apetecía lamerlos, pero Yumi le imponía mucho. Ella simplemente sonrió y se tumbó sobre él, empezando un movimiento hacia adelante y hacia atrás, acariciando con sus pechos el cuerpo de Jeremy.

Ulrich se deshizo de su camisa, y permitió a Aelita que le explorase el cuerpo con las manos. La chica le tocaba como si tuviera miedo. "Más voy a poder asustarte" pensó Ulrich con malicia. Atacó uno de sus pezones con un mordisco y al momento siguiente lo lamió. La pelirrosa no pudo evitar gemir con la mezcla de dolor y placer.

La japonesa desabrochó lentamente el pantalón de Jeremy, y se lo quitó despacio. Comprobó con gran satisfacción que el chico ya estaba encendido, de forma que tiró de la prenda hacia abajo para liberar su erección. Sonrió y se quitó su propia falda. Se reclinó hacia atrás para quitarse el tanga, permitiendo a Jeremy una visión directa de su sexo. Lo dejó caer al suelo, y empezó a acariciar el miembro de Jeremy.

El alemán se retiró un poco hacia atrás, y separó las piernas de Aelita. Deslizó su mano bajo la falda de la chica, tiró hacia debajo de sus bragas y con el dedo empezó a acariciarle su sexo. Aelita suspiró. Maldición, era muy directo, y eso resultaba excitante. Ulrich se detuvo, y se deshizo de su pantalón y su calzoncillo. Se había calentado provocando a la pelirrosa. Se planteó si quitarle la falda a Aelita o dejársela puesta, quitándole sólo las braguitas. No obstante, optó por desnudarla, y le introdujo un par de dedos para masturbarla.

Yumi miró de reojo a Ulrich. Así que el muy listillo se estaba copiando de ella, ¿no? Pues esta vez no iba a poder hacerlo. Se movió un poco hacia adelante, sostuvo a Jeremy por la barbilla y le instó a lamerle los pechos. Dejó escapar varios gemidos. No se le daba mal al chico. Le hizo pasarle la lengua también por el canalillo. Jeremy se preguntó qué haría la chica. Yumi volvió a echarse para atrás y se tumbó, cubriendo con sus pechos el miembro de Jeremy, y masturbándole con ellos.

Ulrich se quedó contrariado por aquello. Pensaba que sería la mejor opción para que ninguno hiciera algo indebido, pero ahora… sin embargo, miró a Aelita, y ésta le guiñó un ojo. Se masajeó los pechos, y el chico entendió. Sonrió y se echó hacia adelante. Se apoyó sobre sus rodillas, y bajó hasta dejar su miembro entre los pechos de Aelita. Los sostuvo con las manos y envolvió su miembro con ellos. Aelita echó los brazos hacia detrás y se dejó hacer.

Yumi no pudo evitar reírse por dentro, aunque sabía que Jeremy era demasiado correcto como para hacer algo así. Aunque quizá había una forma de lograr que se moviera un poco, aunque fuera en su propio placer. Liberó su miembro de sus pechos, pero fue sólo durante un momento antes de volver a atraparlo con su boca. Jeremy se retorció. Maldición… eso le gustaba mucho, pero no solía dejar a Aelita que lo hiciera… sin poder resistirse, llevó sus manos a la cabeza de Yumi, atrayéndola hacia él cada vez que se introducía su miembro en su boca. Esto a la japonesa no le importó. Le gustaba comprobar la vena más pervertida del chico, y se preguntó si también se lo hacía a Aelita.

Ulrich se retiró del cuerpo de Aelita, y fue descendiendo a base de besos hasta su rosado sexo. Lo acarició un poco antes de deslizar su lengua dentro de la intimidad de la chica, quien soltó un grito de placer. El alemán era muy bueno. Su cuerpo tenía espasmos de placer a cada segundo. El chico acarició al tiempo las caderas de Aelita, y esta se excitó aún más.

Finalmente, Jeremy estalló en la boca de Yumi, y Aelita culminó unos segundos después. Ambos tuvieron que ahogar un grito de placer. Jadearon varios minutos. Aunque además de placer, sentían cierta culpabilidad, pues ni Yumi ni Ulrich habían tenido un orgasmo. Sin embargo, a ellos no parecía importarles, y aprovecharon para besarse mientras los otros dos se recuperaban.

Cuando volvieron a sus "puestos", Jeremy tiró de Yumi hacia él.

—Déjame que te placer… Necesito hacerlo... contigo encima…

Sabía que si no le dejaba, no se quedaría tranquilo, de forma que se echó más hacia adelante, separó sus piernas, y bajó su cuerpo hasta que Jeremy logró alcanzar su sexo con su lengua. Se le daba bien. Sintió flaquear sus piernas cuando el chico empleó sus dientes para acompañar a su lengua, tan delicadamente que pensó que iba a derretirse. Eso era una técnica increíble.

Aelita también quería devolverle el favor, pero a su manera. Se incorporó y se abrazó a Ulrich:

—Házmelo… por detrás…

Ulrich se quedó paralizado. Aelita sonrió y se apoyó sobre sus brazos y rodillas. No obstante, el alemán no quería verla tan sumisa, de forma que la hizo tumbarse y le separó las piernas. Separó sus nalgas, y deslizó con cuidado su miembro dentro de su trasero. Aelita se limitó a cerrar los ojos y disfrutarlo. Le encantaba. Recordó el momento en que había firmado el acuerdo, y la alegría llenó su mente.

Fue cuestión de minutos de Yumi suspirase y se retirase a retomar el aliento tras su orgasmo. Ulrich eyaculó en el trasero de Aelita, y se echó hacia adelante, antes de moverse a un lado. Jeremy sonrió a su novia desde donde estaba, y ella le devolvió la sonrisa.

Y aún no habían terminado del todo. Ulrich ayudó a Aelita a girarse de nuevo, pasó una pierna por encima de ella, y volvió a besarla mientras su miembro volvía a ponerse rígido. Yumi hizo lo mismo con Jeremy. Quería que empezaran todos al mismo tiempo.

Cuando estuvo listo, Ulrich separó las piernas de Aelita y dirigió su miembro hacia su sexo. Yumi se subió a Jeremy, y se introdujo su miembro al tiempo que su novio penetraba a la pelirrosa. Los cuatro gimieron.

Ulrich sostuvo por las caderas a Aelita, y empezó a entrar y salir de ella a buen ritmo. La japonesa cabalgaba sobre el rubio a la misma velocidad. Ella y Ulrich estaban acostumbrados a moverse al unísono, y era un ritmo bastante diferente al que solían moverse Aelita y Jeremy.

—Yumi… como sigas moviéndote así, me voy a correr… —gimió Jeremy.

—¿Y qué crees que estoy intentando? —provocó ella.

Aelita abrió la boca, tal vez para no quedarse atrás en lo que Yumi y Jeremy se decían, pero Ulrich la acalló con un beso. No quería que compitieran, y además, le había gustado el sabor de los labios de la pelirrosa. Se agarró mejor a la chica y aceleró el ritmo de sus embestidas.

Yumi sentía el miembro de Jeremy dentro de ella, alcanzando su punto G. Iba a terminar en breve, lo sabía, y era un alivio saber que a su compañero tampoco le quedaba mucho. Lo sorprendente fue que cuatro gemidos de placer se sucedieron al mismo tiempo, señal de que los cuatro se habían corrido finalmente.

Ulrich sacó su miembro del sexo de Aelita y se tumbó tras ella. Se colocaron de costado, mirando a Jeremy y Yumi. El alemán paso su brazo alrededor de la pelirrosa, y ella se agarró a él. Yumi levantó su cuerpo hasta que el miembro de Jeremy salió de ella, y se tumbó encima de él, acariciándole el pecho. Los cuatro se miraban.

—Desde luego, si ha habido una buena idea este año, ha sido firmar el acuerdo… —comentó Jeremy una vez su respiración volvía a la normalidad—. Yumi, has sido una verdadera loba…

—Jeremy, ¿intentas que me ponga celosa? —bromeó la pelirrosa.

—Fue una decisión acertada, sin duda… —afirmó Ulrich—. Y sobre todo, si tenemos en cuenta que no nos ha hecho romper nuestras relaciones.

Yumi sonrió con aquello. Desde luego, habían tenido mucha suerte.

—Sí… yo estoy encantadísima en vista de lo que ha ocurrido… —dijo la japonesa sonriendo.

—Por cierto, se está haciendo un poco tarde… —se fijó Aelita—. Jeremy, ¿por qué no acompañas a Yumi a casa?

Todos se sorprendieron de su sugerencia, pero Jeremy, caballeroso por naturaleza, accedió. Él y Ulrich ayudaron a Yumi y Aelita a vestirse, respectivamente. El rubio salió de la habitación, dejando pasar delante a la japonesa, y se despidieron de ellos. Por su parte, Aelita subió a los dormitorios seguida de Ulrich.

—No voy a dejar que tu novio sea el único que se comporta como es debido —bromeó Ulrich.

Aelita sonrió. Cuando llegaron a su dormitorio, le pidió que entrara para que pudieran despedirse más íntimamente. Se pegó a su cuerpo y murmuró:

—Oye, Ulrich… lo de hoy ha estado genial… —le miró a los ojos—. Gracias.

—No tienes que dármelas —sonrió él.

Ella le devolvió la sonrisa y le besó con delicadeza. Ulrich correspondió al beso. Le gustaba que fuera tan tímida… sin embargo, el beso empezó a tornarse en algo más pasional. Aelita sentía su corazón acelerando. Las respiraciones volvieron agitadas. Se separó de él y le miró con determinación A Ulrich le sorprendía el súbito cambio de la chica.

—Ulrich… voy a serte sincera… quiero mucho a Jeremy, pero tú me excitas… me calientas… por eso propuse a Jeremy que os ofreciéramos el intercambio de parejas… y quiero que me hagas el amor otra vez ahora mismo… tómame de nuevo…

—¿Por eso has enviado a Jeremy con Yumi? —quiso saber él.

—Sí… además, sé que él siente una atracción similar por Yumi… gimió su nombre la otra noche cuando nos acostamos…

El alemán estaba muy sorprendido por lo que Aelita le estaba contando, pero eso no evitó que cediera a la petición de la chica, quien tiró de él hacia su cama.

Al mismo tiempo, Jeremy y Yumi llegaban a casa de ella. Él estaba bastante nervioso. La técnica de Yumi para el sexo le había dejado mudo. Ella en cambio iba más relajada, y se tomó la libertad de agarrarle la mano y hacer que la rodeara con el brazo. Cuando llegaron a la puerta, él se despidió e intentó irse, pero Yumi le retuvo.

—¿Puedo preguntarte algo?

—Eh… sí, claro…

—¿Por qué sigues tan tímido conmigo después de lo que hemos hecho? —inquirió ella.

Jeremy se puso colorado y miró hacia otro lado. No obstante, ella le obligó a volver a mirarla.

—Pues precisamente por lo que hemos hecho… Yumi, tú estás buenísima… y provocas en mi una reacción muy poderosa… es un embrujo… y si pudiéramos volver… a tener sexo un día de estos…

La japonesa miró su reloj.

—Jeremy… mis padres aún no han vuelto… e Hiroki llega en dos horas… ¿te apetece entrar?

Corrieron dentro de la casa, y Jeremy se dejó llevar por el deseo, besando a la japonesa con una intensidad que casi les duele a ambos.

Ni Ulrich, ni Yumi, ni Jeremy, ni Aelita, podían imaginarse que no eran los únicos del grupo que empezaban a desarrollar ese tipo de "lazos" provocados por la libertad otorgada por el acuerdo.


Nuevo capítulo como cada semana. Aunque admito que, queridos lectores, estoy algo triste, he tenido pocos comentarios vuestros en el especial de Halloween :( Yo que os lo escribí con todo mi cariño...

En fin, tengo más en el tintero, de hecho es probable que para no "estancarme" durante un par de semanas, os ofrezca los capítulos de dos en dos (jueves y domingo, por ejemplo) y poder seguir luego al ritmo normal. Respondiendo vuestras reviews:

Moon-9215: Me alegro que te gustara :) Sobre Hiroki, aún no tengo nada decidido. 13 años es algo joven... y en vista de lo visto hasta ahora, no sería raro que me pidiérais un Yumi/Hiroki antes o después. Una noche fría de tormenta y tal...

Princesa de la Oscuridad: no te preocupes, debí mirar antes el correo. El hecho de usar las "antiparejas" es precisamente lo que más me gustó al escribirlo. Pude haber puesto celos, pero en un especial... no me apetecía que el buen ambiente bajara.

Code lyoko: Gracias ^^ Y sí, me anoto tu idea ^^.

Con esto, os deseo buena suerte para la semana que se nos avecina. Un saludo, y Lemon Rules!