Capitulo 9.- Lecciones

Harry saco del gran comedor a la castaña y la llevo a los lindes del lago donde encontraron un lugar bajo la sombra de un roble para poder platicar tranquilamente.

-Hermione, quiero decirte tantas cosas, pero en este momento solo se me ocurre una, TE QUIERO y me gustaría me dieras la oportunidad de hacerte feliz-

-Es en serio ¿verdad?, ¿Qué hay con Ginny?-

-Nada hay con ella, desde hace rato que ya no tengo nada que ver con ella, además ya tiene reemplazo-

-¿Qué dices?-

-Desde hace más de siete meses que ella y yo dejamos de tener una relación, estaba a mis espaldas con Neville, el día que entramos al ministerio salimos temprano y fui a hablar con ella a la tienda de sortilegios, al llegar la encontré con Neville besándose y pues no les dije nada mejor salí de allí y fui a cabeza de puerco a tomar un trago con Aberfoth, me quede platicando con él hasta que fue la hora de ir por ti-

-Esto no lo haces por despecho ni nada por el estilo ¿cierto?-

-Así es, me di cuenta de que mis sentimientos hacia Ginny eran confusos, nosotros tres nos lanzábamos a una aventura de la cual creo que nadie tenía la certeza de sobrevivir a ella, creo que eso nublo mis sentidos, tu siempre estuviste conmigo, tu eres la que siempre me dio apoyo y desde mi particular punto de vista antes de establecer una elación como pareja creo que se debe de ser amigos y pues tu y yo hemos sido de los mejores ¿no crees?-

-Me tomas por sorpresa, la verdad es que no sé qué decirte-

-Un beso serviría en estos casos- el ojiverde se quedo a la expectativa de que todo saliera bien y ella lo aceptara, pero había algo en su rostro que parecía decir lo contrario –Vaya yo creí que aceptarías pero veo que me…-

Un beso interrumpió las palabras del moreno, en ese beso iba impreso la ternura, cariño y dedicación que la castaña pondría en la relación.

-Harry acepto, solo te voy a pedir un favor, nunca me traiciones ni me lastimes-

-Nunca lo hare- el ojiverde le planto un ligero beso en los labios que después de una fracción de segundos paso a ser intenso y lleno de pasión, fue en ese momento que ambos se dieron cuenta que estaban dispuestos a dar el todo por el otro y para Hermione significo tener la certeza de que pasara lo que pasara el joven nunca le fallaría y que podía ser feliz a su lado.

-Vámonos tenemos clases y no podemos llegar tarde a ellas- antes de comenzar a andar el camino volvió a besar a su novio.

Al llegar a la gran escalera el rubio los estaba esperando.

-Vaya, pensé que no iban a regresar a cumplir con sus labores, tomen son los horarios-

Defensa Contra Las Artes Oscuras y RunasPociones

Lunes y Viernes

9 – 10 (1º Ravenclaw y Slytherin)9 – 11 (2º Slytherin y Gryffindor)

11 – 12 (1º Gryffindor y Hufflepuff)11 – 13 (1º Gryffindor y Ravenclaw)

15 – 16 (2º Slytherin y Hufflepuff)16 – 18 (3º Hufflepuff y Slytherin)

17 – 18 (4º Gryffindor y Ravenclaw)18 – 20 (4º Slytherin)

Martes y Jueves

9 – 10 (2º Ravenclaw y Gryffindor)9 – 11 (2º Hufflepuff y Ravenclaw)

11 – 12 (3º Slytherin y Gryffindor)11 – 13 (3º Ravenclaw y Gryffindor)

15 – 16 (3º Ravenclaw y Hufflepuff)16 -18 (1º Hufflepuff y Slytherin)

17 – 18 (4º Ravenclaw)18 – 20 (4º Hufflepuff)

-Yo no entiendo porque ustedes tienen horarios similares y 2 días de descanso, a mí solo me toco día y ¾-

-Pregúntale a McGonagall, yo no tengo nada que ver Draco-

-Lo sé Primo, los veo a la hora de la comida- el rubio se fue con dirección a las mazmorras mientras que la pareja se encamino al despacho del ojiverde.

-¿Dónde vas a dar clase?-al llegar al 5º piso surgió la duda en el rostro de la castaña –digo de seguro las aulas de Defensa y de Runas han de estar ocupadas por los profesores,

-Tendremos que ir y preguntar a los profesores, ellos deben de saber algo al respecto-

Se encaminaron con un nuevo rumbo, al llegar cerca del aula de Defensa vieron que alguien salía de allí con paso presuroso.

-Hey disculpa ¿Tu eres el profesor de Defensa Contra Las Artes Oscuras?-

El aludido dio la vuelta y al ver de quien se trataba detuvo su marcha y regreso sobre sus pasos.

-Hola, si yo soy el Profesor de Defensa, me llamo Antony Black- era una persona de tez morena y cabello negro, largo hasta los hombros y ondulado, ojos café y con barba de candado, no era más alto que Harry pero su porte y actitud denotaban fuerza, serenidad y confianza en sí mismo -¿Qué puedo hacer por ti Harry Potter?-

-Llámame Harry, lo que pasa es que no sé dónde voy a dar clases y quería ver si usted sabía profesor ¿Black?, ¿tiene usted parentesco con Sirius o Regulus Black?-

-Dime Antony o Tony, no, no tengo ningún parentesco con ellos, en cuanto a lo de la clase pues tengo entendido que en tu caso y en el de la señorita les han acondicionado dos aulas cerca del patio de transformaciones; me parece que están a un lado del aula de transformaciones de hecho-

-Vaya junto a las de la Profesora McGonagall-

-No, la directora ya no da clases su lugar ha sido ocupado por Bathsheba Babbling que antes daba Runas Antiguas, por eso de igual manera contrataron a Waldern, discúlpenme muchachos tengo un pendiente urgente y me gustaría platicar de más cosas con ustedes pero ya saben deber primero, dense una vuelta cuando tengan tiempo libre y les invitare una taza de café estilo Jalisco o estilo Jamaica- dicho esto se despidió de los jóvenes con un fuerte apretón de manos y echo a andar, ellos lo vieron con sorpresa hasta que se desapareció por la esquina.

-Lleva mucha prisa, así que después de todo tenemos que bajar y rápido nos quedan 5 minutos para llegar a las aulas- Harry consulto su reloj.

Los dos bajaron corriendo y llegaron justo cuando los últimos alumnos entraban en las aulas, se despidieron de beso y quedaron de verse en los tiempos según los horarios.

-Buenos días alumnos de…- el moreno checo su pergamino donde estaba la lista – primero de Slytherin y Ravenclaw, el día de hoy veremos que son las maldiciones, pero antes déjenme decirles que esta materia no es de teoría se necesita mucha practica para llegar a dominar los hechizos, es muy importante que se metan esto en la cabeza- tomo aire antes de continuar – las artes oscuras son numerosas, variadas, cambiantes e ilimitadas. Combatirlas es como luchar contra un monstruo de muchas cabezas al que cada vez que se le corta una, le nace otra aun más fiera e inteligente que la anterior. Están combatiendo algo versátil, mudable e indestructible…- Harry esbozo una ligera sonrisa al recordar al último profesor de defensa que tuvo.

-Profesor Potter, eso no es como adorar las artes oscuras-

-Para combatir las artes oscuras se necesita entenderlas, comprenderlas y sí, digamos que hasta cierto punto si es necesario llegar a amarlas, no las puedes combatir si no sabes cómo son las sensaciones que ellas provoca-

El resto de la clase el ojiverde les dio las lecciones básicas, les enseño que era una maldición, algunas maldiciones como Petrificus Totalus y el Tarantallegra.

-quiero que me traigan para la siguiente clase un ensayo de maldiciones básicas y sus efectos-

Al salir de clases ya lo esperaba su castaña, le rodeo el cuello con los brazos y le dio un beso, el ojiverde la rodeo por la cintura la cargo y le dio vueltas por los aires.

-Me encanta enseñar, Runas es lo que más se me facilita y tu ¿Qué tal tu primera clase?-

-No me puedo quejar tuve buenos profesores, sabes ahora de cierta manera comprendo mejor a Severus-

-Ya es Severus, ¿Qué paso?, algo te hizo cambiar de parecer sobre él-

Harry le conto lo que había visto en el pensadero y como cambio de un momento a otro su manera de pensar hacia el antiguo jefe Slytherin.

-Vaya, así que estaba enamorado de tu mamá y al final termino por tenerte afecto y por ello siempre estuvo del lado de Dumbledore, algo escuche durante la batalla final pero la verdad es que con toda esa tensión del duelo entre tú y Voldemort creo que nadie puso atención-

-Por una parte me alegra, ya que así su secreto está a salvo pero por otro lado me gustaría que lo supieran así sabrían que él siempre estuvo del lado de Dumbledore y que no era un motífago al morir-

-¿Puedo hablar contigo Hermione? – una chica de cabellera rubia y ojos azules les interrumpió.

-Luna, si claro todavía faltan un par de minutos para la clase dime- el ojiverde se metió al aula para dejar que las dos hablaran a solas.

-Es sobre Ron, el pobre siente mucho haberte atacado pero quiere platicar contigo y llegar a un arreglo-

-No Luna, lo siento pero yo no puedo hablar con él-

-¿Harry se pondría celoso?-

-No, el comprende y entiende pero no es por él, es por Ronald, durante los últimos meses estuvo actuando muy mal y todo lo venía haciendo mal; lo del ataque fue el acabose de todo y pues la verdad es que no le guardo rencor pero no quiero verlo ni hablar con él-

-Es que al parecer él te extraña mucho y yo no puedo hacer nada para animarlo, después de la serenata ten por seguro que Ginny ya lo habrá puesto al tanto y pues a ver cómo reacciona-

-pues no tendría que reaccionar de ninguna manera entre los dos ya no había nada cuando pasó lo de la mañana, y eso es algo que tiene que entender-

-y si no lo quiere entender y te busca ¿Qué vas a hacer?-

-Hacérselo entender, que aprenda y lo tome como una lección más en la vida-

-pues prepárate por que te va a estar esperando en Hogsmeade a la hora de la comida, más precisos en las tres escobas y dice que si no vas entonces vendrá a buscarte al castillo- la rubia se fue de allí dando brinquitos, mientras que la castaña se quedo pensativa.

-No te preocupes, ve a verlo y habla con él, Draco y yo estaremos en Zonko o Honeydukes por si necesitas algo, de hecho no estaremos a mas de 10 metros de distancia tuya- el ojiverde salió le dio un beso a la joven mientras que los alumnos se reían por lo bajo al entrar a las respectivas aulas.

-Ok pero no a más de 10 metros tengo un mal presentimiento- la castaña le dio un rápido beso y se adentraron en las aulas a dar clase.