Capitulo 10. Lose you tonight

Don't run away
I can't live without you
Please stay
And I learn to love you right

I was waiting for you
Waiting for all my life
I've been crying for you
Dying for you all this time
I was waiting for you
Waiting for all my life
And I ain't gonna
Lose you tonight
No, I ain't gonna lose you tonight

Don't run away
I never wanted to hide you
Please stay
And I learn to treat you right

Lose you tonight. HIM


La oscuridad de la noche parecía mucho más profunda, hasta cierto punto asfixiante, Harry se clavaba los uñas en las palmas de las manos y los nudillos los tenía blanco de tanta impotencia. Impotencia porque él no era lo suficientemente valiente como para tirar todo al traste, buscar a Draco y decirle que también lo amaba. Pero eso era algo que nunca admitiría.

Era un Gryffindor, pero siempre en cuestiones del amor perdía la valentía cuando no estaba muy seguro de las cosas, siempre hubiera preferido enfrentarse a mil Basiliscos que a la cruda realidad de sus sentimientos. Al mismo tiempo se avergonzaba, creía que en algún punto, dentro de él, existía el alma torturada de algún masoquista. Las ultimas palabras de Draco se repetían una y otra vez en su cabeza "tu nunca llegarías a amarme, tan sencillo por ser quien soy, porque tu no has salido de Hogwarts y tienes miedo". Sí, era eso, un miedo terrible a abrirle el corazón a alguien que por muy cambiado que pareciera estar seguía siendo el mismo. La cabeza le daba vueltas, tenía ganas de llorar y seguía parado en la mitad de la calle.

-muy enternecedor- dijo Thomas del otro lado de la acera con cierto sarcasmo impreso en la voz mientras se acercaba adonde su novio

-¿Thomas¿Qué haces aquí?- preguntó confundido Harry llevándose las manos a la cabeza revolviéndose el pelo

-vine a estar contigo un rato, pero me di cuenta que tenias muy buena compañía- no había tono de reclamo, sino de alguien que expone los hechos objetivamente, sin ninguna emoción aparente

-¿qué vistes?- preguntó cansado

-no importa lo que vi, lo que importa es lo que te voy a preguntar- los ojos azules se clavaron como dagas en los verdes- ¿lo amas?

-¿Qué?- fue ante todo la respuesta del moreno medio confundido

-Harry no me hagas repetir las cosas, ya de por si me siento estúpido preguntándote esto- dijo con altanería

-Con toda razón te debes de sentir estúpido- dijo mordaz, sacando su lado Slytherin- ¿Quién es mi novio Tom¿Con quien estoy saliendo?

-conmigo

-¿entonces?- preguntó el moreno enfrente de la cara del pelilargo

-entonces Harry ¿estabas hablando de negocios a estas horas con Malfoy aquí en el medio de la noche entre los árboles?

-no estoy de humor Thomas- dijo amargado- piensa lo que te de la gana, pero no salí detrás de Draco, estoy aquí contigo, creo que esa es la respuesta que querías escuchar- miró con detenimiento a lo largo de las calles- me voy a mi casa, nos estamos viendo- y comenzó a avanzar por lo largo de la calle

Ahora era Thomas quien se quedaba como un zombie en la mitad de la calle, observando como a lo lejos se iba desdibujando la figura de su pareja. Preso de la ira y de la ambigua, pero solapada respuesta que le había dado Harry no hizo más que montarse en su carro y salir excediendo el límite de velocidad con rumbo a su casa a las afueras de Londres.

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La filmación se había trasladado desde hace tiempo para los estudios. Harry acababa de terminar de filmar las escenas de la mitad del día. No estaba de humor, su afable carácter estaba realmente ennegrecido el día de hoy, la noche no había sido para nada buena, primero lo del pub, luego lo de Draco, Thomas en la mitad de la noche saliendo de quien sabe donde y él dando miles de vuelta en su cama para poder tratar de conciliar el sueño, cosa que resultó simplemente imposible. El resultado era que tenía la cara súper cansada y el humor de los mil demonios. Se encerró en su trailer desabotonándose la asfixiante camisa de vuelos que traía puesta, agarró el libreto y se sentó enfurruñado en el sofá para repasar las escenas de la tarde.

-ah no! A mi no me vas a ignorar- lo paró en seco Ginny, quien se encontraba en el trailer cumpliendo con sus labores de asistente – cuéntame el porqué de ese humor, aunque claro más o menos me imagino algo, pero quiero escucharlo

-nada Ginny no pasó nada- dijo furibundo

-sabes que eres terriblemente insoportable cuando te pones de ese talante, sólo quería ayudarte- dijo colocando bruscamente unas prendas de ropa en la percha

-lo siento- dijo el moreno al rato parado colocando sus manos en los hombros de Ginny- siéntate que te voy a contar todo lo que sucedió anoche

Los dos se sentaron en el sofá y Harry comenzó a narrarle todos los hechos de la noche desde que salieron del pub. Ginny no cabía en su estupor, pero a pesar de todo no le sorprendía nada de lo que Harry le había contado, sólo un poco el hecho de que Malfoy le haya confesado sus sentimientos al Gryffindor. Por otra parte escuchó una y cada una de las razones de su amigo para negar los sentimientos que ella sabía sentía por el Slytherin y después de terminar de escuchar la historia –que ni en sus más remotas alucinaciones hace diez años pensaba que podía ocurrir- sólo fue capaz de hacerle una pregunta a Harry

-¿Lo amas?- preguntó tomándole la mano

Vaya, en menos de 24 horas dos personas le habían hecho la misma pregunta, la verdad no tenía una respuesta contundente para eso, pero haciendo caso a su terquedad natural soltó la negativa respuesta

-no, no lo amo- lo dijo contundentemente pero en el fondo no muy convencido

-bueno Harry, si esa es la respuesta sólo me queda decirte que menos mal entonces que acabó todo, no era justo para ninguno de ustedes tres, ya te lo había dicho una vez.

Los dos se quedaron sumidos en un silencio aturdidor dentro del camerino.

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El partido de polo estaba en todo su apogeo, Draco no perdía oportunidad de desatar todo su furia y frustración personal en aquella pequeña pelota que se encontraba en el campo y el hecho de que el caballo galopara desbocado ayudaba un poco más a sentirse un poco liberado. Cuando terminó el partido, con el equipo para que el jugaba Thomas Martin derrotado, la satisfacción de Draco era más que placentera.

Las duchas del Sporting Club de Londres poco a poco se iban vaciando de los cansados jugadores, muchos felicitaban a Draco por los tantos que había realizado y que habían llevado al equipo a la victoria, mientras los otros, en una buena demostración de educación y flema británica felicitaban entre dientes a sus compañeros del club, Thomas no era uno de esos. Rezagado en una de los vestidores, terminaba por amarrarse el cabello en una coleta, mientras Draco pasaba sin mucho miramiento al lado de él, vestido e impecable con su bolso y el martillo de juego en una mano.

-buen juego Draco- siseo Tom a su paso – unas son de cal otras son de arena, la derrota de anoche se sobrepone a la victoria de hoy, nada mal

No pudo evitarlo, el comentario le dolió, se paró y giro sobre sus talones para enfrentar la mirada celestial burlona. Será que Harry le contó lo que había sucedido entre ellos anoche, será que el maldito Gryffindor fiel a su estupidez le había contado todo a su novio, si era así, la sangre empezaba a revolverse en su interior, le había abierto su corazón al desgraciado de Potter y éste le había contado algo tan íntimo al pelmazo que tenía delante, sin duda lo que siempre quiso hacer hace muchos años lo iba terminar haciendo esa tarde. Matarlo.

-¿a que te refieres?- dijo fríamente sin ningún atisbo de emoción

-vamos a poner las cartas sobre la mesa, ya esta bueno de que Harry y tu crean que soy un imbécil, no sé exactamente que fue lo que paso entre mi novio- y "mi novio" lo dijo con mucho énfasis- y tu anoche, pero sin duda de negocios no estaban hablando bajo la luz de luna románticamente sentados acobijados por un árbol. Te quiero lejos Draco, muy lejos de "Mi novio"

-¿es una amenaza?- preguntó con su ceja levantada

-tómalo como quieras, pero que sepas que no estoy dispuesto a dejar que te lleves a mi pareja, Harry es mío Draco

-¿te estas oyendo?- preguntó el rubio con cara de extrañeza –suenas igual de patético que un personaje de tus insulsas obras ¿confundiendo la ficción con la realidad? Te recomiendo ir a un psiquiatra, eso de confundir la realidad con – pero Tom no lo dejo terminar, sin que Draco tuviera oportunidad de reaccionar el primer puñetazo se había estampado en su cara y ahora Thomas lo tenía acorralado en uno de los vestidores

-no seas cretino, no

-¿no qué?- contra atacó empujando a Thomas al otro lado –no juegues con mi paciencia Martin –siseo de la mejor manera en que él sólo sabía hacerlo- o te juro que te parto este martillo en la cabeza- dijo señalando el martillo de polo que tenía en la mano- esto que me estas reclamando a mí se lo tendrías que estar reclamando a "tu novio"- terminó de decir soltándolo

Los dos parecieron tranquilizarse un poco, ahora sólo se miraban con furia en la soledad de los vestidores

-¿por qué no te buscas a alguien disponible, por qué te empeñas en seguir amargando mi vida?- preguntó con dolor el castaño –sabes, yo te ame Draco, te ame muchísimo y me dolió como no tienes idea él que me hayas dejado y cuando logró recuperarme, cuando logró poner orden en la ruina y desastre en que dejaste convertida mi vida vuelves y apareces para seguir jodiendo- confesó con rabia – yo no pretendo que Harry esté toda la vida conmigo, sé que el amor se acaba, pero no acepto que seas tu él que precisamente haga que se acabe ¿para qué? Para que a los tres, cuatro meses en que te aburras de Harry lo dejes igual que me dejaste a mí y no sólo vuelves a joderme sino que jodes también a la persona que quiero.

Las palabras habían golpeado duramente a Draco. Sí, era cierto, Thomas podría ser igual o peor que él, pero Thomas también tenía un corazón, igual que él. Draco no sabía hasta que punto el hombre que tenía enfrente lo había querido, y en estos momentos se daba cuenta que mucho, Thomas lo había querido mucho, podía ver el dolor en esos ojos cristalinos y una parte del rubio se sintió culpable. A la final de un modo u otro todos amamos, todos por más engreídos, despreciables y ególatras que seamos tenemos corazón.

-puedes estar tranquilo Thomas, entre Harry y yo no existe nada- y sin más dio medio vuelta y salió de los vestidores.

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Después del juego y la no muy agradable conversación que había tenido con Thomas, Draco se enrumbó a su oficina, en ella lo esperaba Jared, se habían puesto de acuerdo para tener una reunión y hablar de negocios. Jared al igual que Casper era representantes de artistas. Hablaron de negocios y justo después empezaron a hablar de sus cosas. Desde la fiesta de Emily Dock el sofisticado joven se había convertido en muy buen amigo de Draco. Hubo una extraña conexión debido a que ojiverde supo dar exactamente en el clavo por la pena en la que estaba sumido el rubio.

-Jared eso es lo que tengo que hacer- terminó por decirle Draco a su amigo y antiguo amante

-¿y no crees que es algo muy drástico?

-un poco, quizás, pero nada de esto tiene sentido y el asunto se va enredando cada vez más. Vamos a los mismos sitios, frecuentamos a las mismas personas- dijo cansado- en el colegio era diferente, los dos nos odiábamos y cada vez que nos veíamos nos insultábamos y a veces las cosas pasaban a mayores… sabes esto no debió pasar, yo no debería sentirme así. Era un juego, nada serio, sólo sexo, darse un gusto, así como, como…- Draco no pudo terminar ya que sus ojos se clavaron en los aceitunas de Jared

-como lo que teníamos tu y yo- terminó la ex pareja del rubio- tranquilo, no me duele, las cosas hay que aceptarlas como son

-fíjate que en estos momentos serías la pareja perfecta- ironizo el rubio- pero sí, tienes razón, al principio era como lo que nosotros teníamos, pero cometí una de las más grandes tonterías que hay en el mundo… me enamoré y de Potter, vaya castigo!- dijo mirando hacia arriba como una muda plegaría

-enamorarse no es una tontería Draco, es una de las cosas más maravillosas que le puede suceder al ser humano¿qué nos volvemos tontos? Sí es verdad, pero se puede decir que es la magia del amor

Draco lo miraba sin poder ocultar una risita burlona

-¿Qué pasa?- preguntó Jared

-nada- sonrió- ¿le robaste algún parlamento a Shakespeare?- Jared negó con la cabeza sonriéndose- ¿Estas enamorado?- el castaño asintió con la cabeza - ¿y quien es el afortunado?

-Damon McLugon, vocalista de Macbeckh, llevamos saliendo dos meses

-¿en serio? No sabía que fuera gay. Me alegro por ti, de verdad te mereces alguien que te haga feliz

-ok, ok, nos desviamos del tema, me alegra que te contentes por mí, pero ¿en serio vas a hacer lo que me dijiste que ibas a hacer?- preguntó por tercera vez en la tarde

-Jared no tengo otra salida, ayer le dije que lo amaba y se quedó como una estatua- dijo con pesar- me hace daño verlo, jamás me sentí así por alguien, pero no puedo seguir trabajando con él y seguirlo viendo mientras esta con otra persona que no sea yo, nunca pensé que lo diría pero me desgarra el alma que no me quiera de la manera en que yo lo quiero. Sabes, creo que estoy pagando lo que le hice sufrir a mis anteriores parejas- terminó por decir

-no me contento por eso- se apresuró a decir Jared

-lo sé

-¿Cuándo vas a hacer lo que me dijiste?

-esta noche

Los dos se quedaron mirando por un rato, al final Jared empuñó el trago que tenía a manera de brindis, Draco imitó el gesto.

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El dormitorio de Draco en su apartamento de Londres era amplio, justo la mitad de la sala, ya que el cuarto quedaba subiendo unas escaleras que se encontraban a unos pasos de la puerta principal y desde el cuarto se podía observar la sala y el resto del apartamento. A pesar de lo que muchos hubieran creído, su cuarto era azul, con revestimientos de madera y un toque de color rojo, no había nada verde en él. La cama extra grande de color negro se levantaba en la mitad del cuarto pegada a una de las paredes, el amplio ventanal se encontraba tapado por unas cortinas azules, el mueble azul con cojines rojos contrastaba duramente con la madera de la habitación, a cada lado de la cama se encontraban dos mesas de noche de color negra cada una con su lámpara, la puerta que se encontraba a la izquierda conducía al vestidor y al baño. Cualquiera hubiera pensado que era un cuarto aburrido, pero no, era elegante, con un aire contemporáneo y chic así como todo lo que ostentaba y utilizaba Draco Malfoy.

La tarde había sido muy ajetreada, después que salió Jared, Draco puso en marcha sus planes, a las once de la noche se encontraba con todo listo, estaba a punto de quitarse su franela y los jeans para darse una ducha cuando tocaron inesperadamente la puerta. Miró su reloj, era tarde y no se había citado con nadie, se dirigió a la puerta y su sorpresa fue mayúscula

-Potter ¿Qué haces aquí?- preguntó con la mano todavía en el picaporte

La tarde de Harry no había sido ninguna maravilla, después de la conversación con Ginny sentía que un vacío se apoderaba de él, no entendía el porqué de esa sensación, después de terminar de filmar, de estar con Thomas y de encontrarse en su casa dando vueltas para poder dormir comprendió que esa molesta sensación tenía que ver con Draco, las cosas no podían quedar como habían quedado la noche anterior y salió a buscarlo.

Draco lo miraba de arriba abajo, el cabello revuelto, los hermosos ojos verdes esta vez portaban lentes, de una montura fina (a pesar de haberse operado la vista en algunas ocasiones tenía que utilizar los lentes para no forzarla tanto), la bronceada piel, los rosados labios que invitaban a besar, el sweater azul oscuro que dejaba ver una arrugada camisa por debajo y que caía perfectamente sobre la anatomía del Gryffindor, los jeans que encajaban perfectos y sus inquitables zapatos, golpearon duramente al rubio. La imagen que tenía enfrente de él era idéntica a la del Potter colegial sólo que mayor, Harry no había cambiado mucho, y fue en ese preciso instante que se dio cuenta que toda la vida había estado enamorado de Potter y que por esa misma razón no tuvo reparos en entrar al juego del moreno, de ser el otro, porque secretamente siempre había deseado tener algo con él, aunque en sus años de escolar no se hubiera dado cuenta de eso.

Harry no contestó a la pregunta de Draco, entró al apartamento y cerró la puerta. El moreno se paró enfrente del rubio, a éste el corazón parecía que se le iba a salir de un momento a otro, tanto que creyó que el moreno podía darse cuenta de las rápidas palpitaciones. Lo miraba, lo miraba profundamente, las esmeraldas brillaban intensamente, levantó su mano derecha y acarició las finas facciones de su antiguo enemigo y sin mucho protocolo se acercó a los labios de éste dándole un pasional beso.

Para cuando Draco pudo reaccionar la lengua de Harry recorría y saboreaba cada rincón de la boca del rubio, quien cuando reaccionó, lo primero que hizo fue separarse. No podía pronunciar palabra, sus ojos preguntaban lo que su boca no se atrevía a pronunciar y aun así no obtenía la tan anhelada respuesta, no podía esperar más.

-¿Me amas Harry?

No hubo respuesta, el Gryffindor sólo sonrío y volvió a abalanzarse y tomar los labios del Slytherin.

Draco no sabía como interpretar ese beso, tal vez era un si, pero el quería escucharlo decir de la boca de Harry, eso sería lo único que lo detendría para no hacer la decisión que había tomado, pero como las palabras nunca salieron de la boca del moreno, se dijo a si mismo que no tenía nada que perder, esta sería la última vez que sentiría a Harry, que estaría con él, era la despedida perfecta.

Lo que primero fue desconcertante, se tornó apasionado. Draco respondía con la misma intensidad. Harry de pronto paró y sus intensos ojos verdes observaron a los grises. En ocasiones, las miradas valen más que mil palabras. Harry era incapaz de decir lo que estaba sintiendo, pero creía poder expresarlo de otra manera, a la vez que quería comprobar que lo que dijo el hombre que tenía enfrente la noche anterior era cierto, necesitaba sentirlo, para él no era suficiente las palabras, al contrario de Draco, éste entendía lo que hacía el Gryffindor, pero eso no era suficiente, él necesitaba escuchar las palabras.

Los dos se encontraban parados en la mitad de la sala del apartamento. Harry pasó sus manos suavemente por el torso vestido de Draco hasta llegar a su cintura, poco a poco, con suma delicadeza comenzó a subir la franela a medida que iba acariciando el abdomen y el pecho del rubio, éste mantenía sus manos en la cintura del moreno mientras le daba fugaces besos en la boca y el rostro. Los dos querían hundirse en esa indescriptible pasión que se levantaba cada vez que se tocaban o miraban, era como una especie de electricidad que recorría el cuerpo de ambos cada vez que alguno de los dos estaba cerca, polos de imanes que se atraían irremediablemente por naturaleza.

Cuando Harry le quitó la camisa al rubio, éste tomó la mano del moreno y lo condujo escaleras arriba, a medida que subían de uno a uno los escalones, el rubio besaba el dorso de la mano de Harry, era tan delicado y tan intimo ese gesto que el moreno sintió una descarga de electricidad en su espina dorsal.

Harry había ido para demostrarle a Draco que lo amaba, pero tal vez aquella noche Draco era quien iba a demostrar con gestos lo que sentía. Al llegar al dormitorio el rubio posó sus labios suavemente en el cuello del Gryffindor, lo tendió en la cama, se sentó a ahorcajadas sobre él y poco a poco comenzó a desvestirlo. Primero fueron los lentes, los colocó encima de una de las mesitas. En ese movimiento, Harry pudo inhalar el aroma particular del rubio, ese que lo volvía loco. Después siguió el sweater, la camisa, en la cual Draco puso empeño, cada botón era abierto con suma delicadeza y tranquilidad, a medida que lo hacia le daba suaves y cortos besos al moreno por el torso. Cuando Draco se posó encima de Harry para besarlo el contacto de piel con piel era estimulante, ardiente, quemaba.

Rápidamente Harry tomó control de la situación y con la misma ternura y delicadeza volteó a Draco, quedando encima de él, empezó a besar el cuello del rubio, succionaba y lamía cada centímetro de piel, tocaba con sus manos todo lo que podía abarcar y era una sensación exquisita sentir la piel del otro, el Slytherin se abandonó a su suerte, sólo sintiendo lo que le estaban profesando, era sublime la sensación y apenas estaba empezando.

Las erecciones de los dos llegaron a un punto en que se estaban convirtiendo en dolorosas, aprisionadas bajo la tela de sus pantalones. Harry desabrocho y bajo el cierre de los pantalones de Draco, con mucha dedicación los deslizó hacia abajo mientras en el recorrido besaba y lamía cada pedazo de piel que era expuesta. Cuando quedó desnudo se miraron a los ojos y era tan indescriptible, pero a la vez tan maravilloso lo que decían las miradas, que en sus vidas estaban más seguros de lo que estaban haciendo justo en ese momento.

Harry se quitó el mismo los pantalones y su ropa interior, la visión dejo a Draco con la boca seca, a ese hombre enfrente de él era a quien amaba y no podía ser más perfecto e imperfecto a la vez y eso le fascinaba. Harry se posó encima de Draco, el rubio sólo sentía, tenía los ojos cerrados, sus manos vagaban perdidas por la espalda y el trasero de Harry, a cada beso y caricia que el moreno le profesaba el rubio respondía con excitantes y pausados gemidos, haciéndole entender al otro que disfrutaba cada demostración dada.

Palabras incomprensibles se escuchaban en la habitación, los cuerpos se acoplaban, las bocas y las manos exploraban más allá de lo que siempre habían llegado, tratando de descubrir y abarcar más de lo que podían, la transpiración se confundía y saturaba el cuerpo del otro, los dos estaban en un punto en que sólo faltaba poco para llegar al éxtasis

-Harry- dijo el rubio con la voz ronca del deseo

-mmm

-te quiero dentro de mi

El Gryffindor paró las caricias que en esos momentos le suministraba a uno de los pezones del Slytherin, posó su mirada en las orbes grises y viendo el deseo y el amor en esos ojos no dudo ni un instante en besar en la boca a Draco y prepararlo. Besó y lamió la entrada del rubio y poco a poco su miembro erecto abría paso en la estrechez. Las embestidas fueron primero lentas, pero a medida que pasaba el tiempo se hacían más fuertes, a su vez que con una mano masturbaba perfectamente y al mismo ritmo el miembro de su amante. Los movimientos de ambos demandan más rapidez. El orgasmo los golpeó intensamente, tanto así que no quedaron con fuerzas para nada más. Cuando el moreno se retiró, la sabana y los cuerpos estaban húmedos, pero no existía el mínimo rastro de fuerza como para limpiarse, sólo para volverse a besar con suma ternura.

No había duda de que los dos habían tocado el cielo, que cada vez que hacían el amor era perfecto, que cada vez que estaban juntos era perfecto, que era lo que necesitaban. El sueño y el cansancio los venció a los dos, Harry se durmió en los brazos de Draco.

El sol que se colaba por la ventana hizo que Harry abriera lentamente los ojos, la claridad casi los hería, estaba acostado de lado viendo hacia la ventana, dándole la espalda a Draco.

-Draco

No escuchó respuesta, sin embargo, prosiguió

-Draco, quiero que sepas que… que…que yo también te amo, no me importa nada, yo te amo, te necesito y terminaré con Thomas porque quiero estar junto a ti, te amo

Igualmente no hubo respuesta, ante la falta de esta el moreno se volteó y encontró la cama vacía. Lo llamó dos veces más, nada. Se paró de la cama, se puso sus boxers y pantalón y bajó a la sala, vio a su alrededor y nada. Draco no estaba. Subió apresuradamente a terminar de vestirse y la nota que encontró al lado de sus lentes lo dejó de piedra

Harry:

No sirvo para compartir, espero que Thomas sea todo lo que siempre has querido, nunca olvidaré esta noche, te amo, increíble pero cierto.

Hasta siempre

Draco Malfoy

Harry estrujaba el papel en sus manos, corrió al guardarropa del rubio y lo encontró vació.

Draco se había marchado…


Traducción de la canción: No corras, no puedo vivir sin ti, por favor quédate y aprenderé a amarte correctamente.

Yo estaba esperando por ti, esperando toda mi vida, yo he estado llorando por ti, muriendo por ti todo este tiempo, yo estaba esperando por ti esperando toda mi vida, y no te voy a perder esta noche, no, no te voy a perder esta noche.

No corras, yo jamás quise esconderte, por favor quédate y yo te enseñaré a tratarme correctamente.


Cristhie: Hola, se hace lo que se puede cuando respondo reviews ). Como siempre me gustó que te haya gustado el cap. Sí, fue la ira la que hizo que Draco se declarara. Espero que no se haya demorado este capitulo. Gracias por leer.

Ares: Muchas gracias por tus palabras, no sabes de verdad lo bien que me hacen sentir, espero que te guste este capitulo.

Diabolik y Alejandra: Gracias por sus palabras y por leer mi fic, espero que este cap les haya gustado.

Snuffles Girl: Por supuesto que te entiendo. Gracias por la recomendación de las canciones, no las había escuchado antes y están muy buenas, sobre todo la letra, mientras las buscaba conseguí la que le da titulo a este cap, es la de "Lose you Tonight". Es que hace poco fue que descubrí a HIM y bajo de a poquito sus canciones. Yo creo que casi todas las canciones de HIM le quedan bien a este fic. Jejeje son demasiado buenas Espero que te haya gustado este cap.

Sayuri Hiro: Gracias, y pues sí no le es fácil a Harry, además que él a su manera quiere a Tom y cambiar a Tom por Malfoy no es fácil más si Draco fue como fue en la infancia y adolescencia, pero aquí en este cap ves por donde van las cosas.

Petita: Muchas gracias por tus palabras, es bueno leer que consideres que mi historia es buena y bueno como puedes ver me inspiro en varias canciones para escribir estos caps, gracias.

Audrey-Ludlow: Gracias, muchas gracias por tus palabras, me sonrojo con lo que dices, trato de escribir lo mejor que puedo y que bueno que te guste, espero que este cap esté con la misma calidad que el anterior y bueno Join me in death me encanta, mi canción favorita de HIM.

Esperanza-Kapranos: Gracias, espero que te haya gustado este cap. La canción es preciosa, como dije antes es mi favorita de HIM y tienen más que son muy buenas. Si no me equivoco a ti te gusta Franz Ferdinand, tremenda banda, canciones muy buenas, pero no se prestan para el fic jeje.

Ashuramalfoy: HIM es de lo mejor, me encantan también. Bueno nuestros chicos tienen tremendo pastel emocional, tanto Harry como Draco, creo que entre ellos no es fácil una relación y mucho menos aceptar los sentimientos que ahora tienen él uno por él otro, siempre Harry ha sido el más lento y también se aplica a este fic, espero que te haya gustado este cap.

Un saludo, un abrazo y besos a todas, Muchísimas gracias por leer y por dejar review.