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Por Hana D.

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Encuentros incómodos


Disclaimer: Shaman King le pertenece a Hiroyuki Takei y Tokyo TV, no a mí.

© Agosto 2004


Su caminata se había retrasado más de lo planeado por las paradas de emergencia que tuvo que hacer. El cuerpo de Yoh aún no se acostumbraba a su poder y esencia. Se había enfermado varias veces al cabo del tiempo que llevaba viajando, sin intenciones de volver.

Muchas veces, casi la totalidad del tiempo, Hao maldecía a su suerte. Primero moría, luego fracasaba en fusionar sus almas, y finalmente el cuerpo del que se había hecho huésped era tan débil que estaba a punto de trizarse. Su piel a veces se tornaba verdosa y vomitaba ocasionalmente. A él no le dolía ni molestaba, pero si seguía así la materia física no duraría mucho. ¿Acaso era TANTA la diferencia de poderes con su hermanito?

Una torrencial lluvia principió a caer. El cuerpo se enfrió con facilidad y empapó rápidamente. Tendría que buscar refugio si quería seguir con el plan de poseer el cuerpo de su gemelo por lo menos unos años. Buscó algo con la mirada y, un kilómetro más allá, vio el destello del fuego dentro de una choza.

Se sonrió recordando que la calidez que emanaba de su espíritu era la razón por la cual lo había elegido a él principalmente. Desabotonó el cuello del abrigo y lo subió para tapar su cabeza antes de correr en su dirección.

Otro pensamiento importante era ¿por qué Yoh quería ser el rey shaman? Eso de ser amigo con el rey de los espíritus era una razón muy pequeña para arriesgarse tanto, aún teniendo el corazón más bondadoso de toda la grande tierra; ¿Por Anna? Lo dudaba mucho; ni siquiera él se daba cuenta de cuanto la apreciaba y ella le apreciaba a él; Hao recordó que en una ocasión Yoh le mencionó que quería hacerlo para vivir con lujos y comodidades. ¡Otra razón pequeña!

¡El muy suertudo lo tenía todo! Yoh tenía amigos, tenía a Anna, tenía un espíritu fiel y una linda casa. Si tenía todo esto, ¿por qué quería convertirse en rey shaman? Si el sentirse amado y el estar rodeado de aquellos que te aman no eran "lujos y comodidades", el muchacho no comprendía que cosa podrían ser. Ese sentimiento podía hacer grandes diferencias.

También, hace poco había pasado por un poblado con abastecimiento gratis para él. Podría haberse quedado allí y no tomarse las molestias de enfermar de nuevo, pero eligió marcharse.

Algo le había enseñado la vida: En todo lugar, no importa que tan grande, no importa que tan desierto, siempre habría un shaman. Y siempre, de ese porcentaje de shamanes, habría uno que supiera de la existencia de Hao Asakura. Y siendo el shaman más poderoso sería muy fácil de identificar su poder y localizarlo. Además aún estaba muy cerca de Tokyo, y Anna podría sentirlo.

Al llegar al pórtico de la cabaña, y mientras trataba de recuperar la respiración perdida en la corrida debido al malestar del cuerpo, recordó su razón de escape.

Al principio la había desechado. ¿Para qué huir si tendría a Anna, la muchacha más audaz y bella que había visto jamás? Ni su esposa en la vida anterior era así de... cómo decirlo... especial. No la amaba, pero sí sentía una leve curiosidad hacia indagar dentro de aquellos ojos profundos, fríos y grises, y penetrar su alma hasta los rincones más recónditos de sus pensamientos. No la amaba; no se le estaba permitido. Anna Kyouyama es una mujer que despierta la curiosidad de cualquiera, pero que sólo le corresponde a alguien que le entiende con sólo oír su voz o sentir sus caricias. Y él no quería ser ese alguien: Sufriría demasiado sin cariño, como las últimas veces. Anna no era de Hao, era de Yoh. Y eso lo hacía sentir desdichado, porque Yoh volvía a tener algo de lo que él carecía. Y por eso había escapado: Para vivir de nuevo, y, por esta vez, tener más que Yoh, para él perderlo todo.

"Para que veas como se siente..." Dijo en voz alta para sus adentros, con intenciones de que Yoh, donde quiera que se encontrara, escuchase y se sintiera realmente culpable de sus desdichas.

Despertó del letargo en el que se había sumido cuando la puerta, donde había apoyado su nueva cabeza con más abundante cabello castaño, se abrió y casi lo hace caer. La mujer desgastada sobre la cual casi había caído lo miraba confundida. Pasó una de sus arrugadas manos por sus mejillas y le enseñó un par de gotas que no eran de la lluvia y seguían fluyendo.

¿Yo, el gran Hao Asakura, acabo de llorar?


"Tenga, joven Yoh." Dijo la mujer al ofrecerle una taza de té verde. Él asintió, imitando levemente una de las sonrisas del aludido, y se llevó brevemente el líquido a los labios. Estaba tibio, así que esperó para que el espíritu de fuego dentro de su cuerpo en la eterna posesión con su alma en llamas lo calentara, siempre entre sus dos morenas y nuevas manos, quienes fácilmente se ofrecieron a ser también parte de Hao.

"Gracias," Siempre la vigilaba de reojo. Esos cabellos largos, atados en una cola floja casi bajo su espalda, y de color rosado eran demasiado raros como para olvidarlos con facilidad, así que continuó su sentencia. "... Señora Tamamura."

La mujer sonrió antes de retirarse para dejar la tetera de cerámica hecha a mano donde corresponde mientras Hao jugaba con su adquisición.

Agarró una de las mechas algo largas, antes hasta los hombros, ahora un poco más abajo, y la registró como pudo con sus órbitas descoloridas. Si seguía con esa velocidad, no demoraría mucho en crecer. Lo que sí su voz no había cambiado en nada, y eso era lo mejor; Así no podrían diferenciarlos tan pronto. Los ojos eran lo mejor; tenían las esencias prácticamente iguales, así que la pureza que albergaban aquellos azabache se mantenía y le hacían reír cada vez que se miraba al espejo e imitaba una cara de ternura. A veces, incluso, se acercaba a cualquier cosa que le diera reflejo y comenzaba a practicar la sonrisa de su hermano menor -mayor comodidad-. Sus manos eran exactamente las mismas que tenía en su antiguo cuerpo, al aquellas haber identificado la parte faltante en la mitad de su alma.

Aparte de ellas y de los espíritus acompañantes de ambos muchachos, nadie más sabía cuánto se notaba el separamiento de aquellas almas. Era como ver una naranja... Espera, mal ejemplo... Pero da igual: Como una naranja partida a la mitad exacta, ni más ni menos una mitad y la otra.

Rayos, estoy pensando demasiado en naranjas últimamente, ¿qué me pasa?

Lo demás era mero problema con el estado débil y enfermizo que le había ligado la fusión. Detalles técnicos que mejorarían con el tiempo.

Toda esta reflexión le hizo pensar que era patético tanto esfuerzo para tal ridícula meta. También le hizo ver que todas las amenazas (o la mayoría) que le había dicho a Yoh antes de que desaparecer entre la oscuridad que habían creado sus mentes al momento de mezclarse, eran falsas. ¿Intentar otra vez un mundo de shamanes? Tres veces eran suficientes para ver que tropezaba con la misma piedra: Esos insectos no se podrían eliminar con solo un deseo del rey shaman. Se necesita una bomba nuclear para eso, pero con ello morirían los shamanes también... Aunque si se les avisara para que abandonasen la tierra... Sería una buena idea... Una buenísima... ¡Pero no quedaría nada de tierra para disfrutar! ¡Argh! ¡Rayos, Hao, qué te sucede! ¿Tu mundo perfecto no era fácil de construir unos instantes atrás?

"¿Joven Yoh?" Interrumpió la mujer de cabellos rosas. El intruso casi la incinera por molestarlo en tan difícil pensamiento, y casi la ve con ojos fríos, pero en el instante exacto recordó de quién hacía el papel y se serenó de inmediato.

"¿Sí?" Acompañado, claro, de la infaltable y ejercitada sonrisa, que hizo sonrojar y hacer sonreír a la dama a la vez con sus encantos.

"Disculpe por interrumpirlo en sus meditaciones, pero... ¿Qué hace usted aquí, en las afueras? ¿No cree que está un poco lejos de Izumo?" Inquirió con meditación previa, mucha etiqueta, buena educación y unas cuantas pausas. No cabía duda de que era la legítima madre de la chica rosa.

"¿Se refiere a la casa de mis abuelos?" Devolvió la pregunta sin darse cuenta, esperando el asentimiento de la solitaria ama de casa. Al debido instante, continuó: "Mi prometida y yo no vivimos allí." Su rostro se puso encarnado al decir 'Mi prometida y yo', mas debía actuar lo más natural posible para que no avisase a Anna que se encontraba ahí.

"¿La señorita Anna?" Hao notó en la señora un tono de decepción al decir estas palabras y un gesto de desanimo al él asentirlas, y pensó inmediatamente cuan ridícula era esa mujer al pensar que Tamao tendría oportunidad de opacar a la gran itako con su paliducha y débil sombra, aunque sea su hija. Deberían todos darse cuenta: Anna era perfecta, fue perfecta, y siempre sería perfecta, aún en la muerte.

El latir de su corazón inexperto aumentó con fuerza al afirmar su propio pensamiento.

"¿Y la pequeña Tamao? ¿Cómo le ha ido en sus entrenamientos? De seguro ya no es amateur: Ya era hora de que pasase; llevaba años metida en ese nivel." Añadió con cierta vergüenza por su hija.

Hao se aguantó todas las ganas de reprocharle de que no había dicho que era verdad, y que balbuceaba tonterías imposibles, mas antes meditó: 'Yoh no diría eso jamás.'

"Lo siento, señora Tamamura, pero Tamao no ha logrado pasar de nivel. Aún no tiene la suficiente confianza en sí misma para lograrlo. Quizá el estar casi sin contacto con usted le esté afectando, porque, aunque lo desmienta, ella le ama. Es su hija después de todo, ¿o me equivoco?"

Wow, era fácil imitar al pequeño Asakura.

La señora se vio muy complacida con la pequeña plática. Tanto, que ofreció un techo al joven para pasar la noche, hasta que acabe el diluvio. Él no pudo negarse a aceptar: Después de todo, había ofuscado la primera pregunta de la mujer, '¿Qué hace aquí?', y era mejor que no lo recordara. Y, como no se le escapaba ningún detalle, la mantuvo ocupada para que no llamase o avisase a nadie de su estadía o cercanías a Tokyo, y aún más importante, a Anna, mientras buscaba detalles del pasado que él había perdido entrenando junto al espíritu de fuego y a los espíritus de los anteriores Hao.

"... Y también está aquella vez cuando..." Continuó con sus relatos a la par que sus manos acariciaban su rostro pálido y avejentado con la inactividad mientras Hao perdía su mirar en los cuadros y fotos varios posados sobre la chimenea. Tomaba uno e intentaba recordar algo, pero... Nada. Todos esos recuerdos fueron en la estancia, y él no entró jamás en los años que les vio crecer a Yoh y a Anna.

"Perdón por interrumpirla, Tamamura-san, pero ¿qué es esta fotografía?" E indicó una donde Yoh no se encontraba para camuflar un poco la situación.

"Ah, esa..." Una sonrisa melancólica adornó su palidez al ponerse de pie y tomar el nombrado cuadro. "Recuerdo que tú no estabas aún allí... O por lo menos no conscientemente. Ese fue el día de tu nacimiento. Yo estaba presente, asistiendo a tu madre junto con mi esposo. Él fue quien tomó esta foto. Fue tan enternecedor ver a tu madre, Keiko-sama, acariciándote y cantándote unos minutos antes de que nacieras, aún aguantando el dolor de las contracciones que sufría."

"¿Sólo me acariciaba a mí?" Esa pregunta no la pensó, simplemente salió de sus labios apenas se le vino a la mente. Una mirada confusa fue seguida por una de despecho.

"No. Lamentablemente tu madre era una persona muy gentil y de gran corazón, y no solo te amaba a ti, querido Yoh. Ella también añoraba con ver a Hao en sus brazos, sin importarle que haya sido desde siempre un demonio sin corazón. La única explicación que le puedo encontrar es que era el instinto materno. Y aún así los amaba a ambos. Una vez me confió de que soñaba con tenerlos en sus brazos y mecerlos juntos, cantarles juntos, verlos crecer juntos, mas esos sueños terminaban en desgracias, apagándose uno de sus hijos, luego el otro, y luego oscuridad..."

La mujer hizo una pausa en sus recuerdos, algo colérica por el recuerdo del 'demonio' de Hao Asakura, quien tuvo la osadía de alojarse en el vientre de su protegida, para voltear hacia su huésped al escuchar unos sollozos reprimidos.

"¿Joven Yoh?" Se inclinó un poco debido a que la sombra que hacían sus inusuales largos cabellos en su frente impedía el contacto visual inmediato y claro. Se sorprendió al, mientras retiraba uno de sus largos mechones característicos, sentir en su mano un par de gotas sin haber gotera alguna en la casa de campo, seguido de un ahogado y reprimido llanto. "¿Qué sucede, joven? ¿Por qué es que usted llora? ¿Acaso se siente infeliz? Si le incomoda de alguna manera lo que acabo de decir sobre la falta de su madre, Dios la perdone por aquel pecado, dejaré de hablar--"

"¡No, por favor!... Continúe..."

"No le entiendo, joven. ¿Para qué quiere saber--"

"¡Por favor, hágalo!... Quiero saber cuán buena madre fue..."

"Ah, es por eso..."

"Y, por favor, no omita ningún detalle, ya que usted le sirvió antes de su muerte..."

"Sí, joven Yoh... No son los mejores recuerdos del mundo, ni los mejores sueños que tuvo la señora Keiko, pero usted insiste y..." La expresión nula, cubierta de lágrimas del muchacho completó su oración, casi obligándola a callar si lo que pensara decir no era importante. "Otro sueño que se repetía era el verlos reñirse, ya de grandes, y que al ir a calmarlos, ambos la abrazaban y se terminaba la discusión casi al instante. Nunca soñó morir... Pero sí soñaba que los tres desaparecían, para quedar sólo la oscuridad... Nunca vio luz en esos sueños..."


N/A: A ver... ¡Hola! XDDDD ¡Aquí empiezan las aventuras de Hao! XD

. . .

(Pasa el viento)

Bueno, ya que... u.u Eso fue estúpido. ¡Pero es la verdad! Es como muy 'Las Aventuras de Hao', casi título de serie para niños de 5 XDDDDD El siguiente capítulo no sé que pueda pasar, así que NO PREGUNTEN, POR FAVOR; SOLO SUGIERAN XDDDDDDDDDDD

¿Cómo encuentran a Hao? ¿Sus actitudes, sus pensamientos, sus recuerdos? ¿Sus metas? ¿Sus encantos? XDDD El muchacho más sexy -junto con Yoh ¬- no puede desvanecerse como el enojo XDDDDDDD Con lo de Keiko, quiero asegurar de que no sé si ella está muerta, pero por lo que me han dicho sí lo está, y hace mucho. Además quise darle algo de alegría al pobre Hao nOn

Si lo que quieren saber es cuando volverá a aparecer Yoh (o por lo menos él decir algo) será muy pronto, al igual que la reaparición de Anna (creo... ..) y de varios personajes que no figuran en la serie (no sé si en el manga, porque no he tenido la maravillosa oportunidad de leerlo XD TT), mas que debe ser obvio que existen; ejemplo, Tamamura-san

Desde ya, perdón a todos por la tardanza en las subidas de los capítulos, pero apareció un bloqueo de tamaño Jumbo sobre mí durante las vacaciones -manteniéndose en el tiempo actual por la cantidad de cosas que tengo en una semana - y no pude continuarlo. Ahora... no sé XDDD Espero algo más de a una semana o promedio XDDDD

Sobre mi pequeña acotación a la duda sobre la recuperación del cuerpecito de Yoh-chan, va la aclaración para todos aquellos que quedaron marcando ocupado:

¡Entendieron mal! XDDD Siempre me malentienden... U-U Con el "pero ¿y qué tal si Yoh NO recupera su cuerpo?" me refería a que es UNA POSIBILIDAD, puede que pase, puede que no, pero no me pueden pedir que les diga o que lo deje así. En resumen: Siempre tengan la idea de que puede ser y que no. En algunos capítulos saldrá como que la cosa es irreversible, y en otros dará la esperanza (que no diré si es falsa o no XD) de que Yoh volverá a ser Yoh. nOn Espero que haya quedado claro... Y si los enredé más, díganme para que lo explique con peras y manzanas. XDDDD

Ahora, personal:

Minamo

Pos' se nota que andabas media jetas XDDDD Toda dormida y babeando sobre el teclado XDDDD Si andas confundida, no te culpo. Por algo se me olvidó el final XDD Debe ser algo en el clima... o.o ¡¡¡Pero se me olvidó el final!!! A lo mejor el destino lo quería así (nunca tuve la idea clara, ni al ocurrírseme el fic ni al empezar a escribirlo, menos ahora), y yo trato siempre de seguirlo, aunque sea culebreando. No importa si no lo viste: Cuando estés bien despierta, dime alguna sugerencia. XDDD Espero volver a verte pronto n.n

annita-kyouyama de asakura

Sí, me salió super soft... XDDD Error mío, pero a propósito. Es que un rato de relajación para la tormenta que se avecina no le hace mal a nadie. ¿No has leído 'Tardes Negras'? XDDDD (Ten, Beu-chan, publicidad para tu fic XDDDDDDDD). Yo también me confundí, el capítulo estuvo demasiado enredado XDDD Chaus y asistíos XDD

Unosuke Hirata-San

La explicación ta más arriba, Uno-san. Y sobre que no vas a leer más... ¡¡NOOO!! ¡¡NO ME DEJES SOLITAAAAAAAA!! TT Ejem... eso. XDD Sí, él es Yoh y Él es Hao. En eso estás bien. Y lo otro ¡NO! Yoh está encerrado, ¿recuerdas? Yoh no puede controlar ni a Hao ni a su cuerpo manipulado ahora por Hao. Lo que pasó es que utilicé el nombre de Yoh para confundirlos a ustedes XDDD a propósito XDDDDD pero es Hao. Anna sabe que es Hao, los demás no saben que es Hao, pero presienten algo raro sobre él. Todo lo que hizo 'Yoh' en ese capítulo, lo hizo Hao en el cuerpo de Yoh XDDDDDD ¿Entiendes? (Te imagino así .?) El por qué de la participación nula de Anna... ¡Lo descubrirás en el fic! XDDD

PD: Gracias. Sí, es una idea original. Normalmente se ocupa el tercer plano o el primero en casos extremistas, como oneshots y capítulos completamente del pairing, y yo decidí usar el segundo para variar un poco las cosas. No te preocupes por las ideas: si no tienes, sólo dime qué crees que podría pasar y ¡chan chan! XDDDD Byes.

Beu Rib

Hola XD ¿Cómo estás? Gracias por hablar XDDD Siempre captas lo que yo no sobre las cosas que yo escribo, ¿no? Tu primera conclusión es casi correcta, e incluso me han dado una idea para el siguiente capítulo, pero la segunda... ¡Nada puedo decir! XD A propósito, gracias por tu review en el epílogo de "Bloques...". Byes, cuídate mucho, y mándale mis saludos a tu nii-chan. XD

Y eso es todooooooooo. Nos vemos en la siguiente entrega. ¡Sigan leyéndome! XDDD Me gustan sus reviews n¬n ¡Ittarashai, minna-san!

PD: Excúsenme, pero he tenido una difícil semana, por lo que mis pocas neuronas deben andar festejando que se haya acabado bien XDDDDDDD