Declaración: Los personajes y el mundo de Harry Potter pertenecen a J.K Rowling.

Este Fanfic participa en el Fictober 2018. Día 10: Celos.

N/A: Triángulo amoroso DracoxHermionexRon. Espero les guste y me dejen algún saludito. ¡A leer!

*Esta historia es de mi autoría y sólo se encuentra en FanFiction y en Wattpad, con el usuario LidiaaIsabel, si lo ves en otro lugar por favor avísame* Di no al plagio.


Celos

¡Si no eres mía, no serás de nadie!

Fueron las últimas palabras que escuchó Hermione Granger. Demasiado rápido e imprevisto, ni siquiera alcanzó a sacar su varita o pensar en un hechizo. No podía creer que él hubiera sido capaz.

Él había llegado a la casa de sus padres por la mañana queriendo "arreglar las cosas", una relación que estaba rota, basada principalmente en los celos. Hermione había aguantado mucho tiempo la actitud caprichosa de Ron, pero sus constantes escenas por su trabajo o amistades terminaron por cansarla. Ella no se dejaría pisotear nunca más

—Ron, entiende, no quiero empezar esto de nuevo, simplemente déjalo ir. Se acabó, debemos seguir con nuestras vidas —ella volteó para ir a la cocina.

—Estás equivocada Hermione, no te dejaré revolcarte con ese desgraciado mortífago. Tú tienes que estar conmigo —dijo acercándose a la cocina y viéndola distraída apuntó con su arma; —¡Si no eres mía, no serás de nadie!

Ella volteó para responder, pero se topó con un disparo. Cayó al suelo golpeándose la cabeza y comenzó a balbucear pidiéndole ayuda. Él se fue inmediatamente tratando de controlar su ira, viendo lo que había hecho no podía seguir ahí.

Hermione vivía sola hace un tiempo, de vez en cuando su actual novio iba a quedarse con ella, el ex soltero más codiciado del mundo mágico Draco Malfoy.

Llegó varias horas más tarde para hacer la cena como habían quedado, pero la cocina no la encontró como de costumbre, tenía un cuerpo sobre un charco de sangre, su novia estaba muerta.

—¡Hermione, no, por favor! —exclamaba una y otra vez tratando de vanamente despertarla.

Tomó su varita y conjuró su patronus; —Dale este mensaje a Harry Potter: Potter, Casa de Hermione, ahora, es una emergencia, deja de hacer lo que sea, ¡Ahora Potter! —el dragón desapareció una vez recibido el mensaje. Draco se quedó sentado junto al cuerpo de ella, no sabía qué más hacer, no podía moverla y verla ahí tirada como basura le dolía demasiado.

Luego de unos minutos, los más eternos para él, apareció por red flu Harry Potter, se veía agitado y con varita en mano entró al salón de la casa. —¡Malfoy!, ¿qué pasa? Recibí tu… —en la entrada de la cocina se quedó helado.

—Hermione está muerta, llegué un poco antes de mandarte el mensaje y ya estaba aquí. No sé cuánto, ¿quién pudo hacer esto? ¡Potter, está muerta! —con un grito desgarrador comenzó a llorar nuevamente.

Harry salió de su shock y envió un patronus al departamento de Aurores, dando instrucciones que enviaran al forense, un asesinato estaba recién realizado y no tenían tiempo que perder.

Empezó a mover su varita en busca de indicios de magia pero no encontraba nada, no se había realizado magia hace horas, desde la mañana en la cocina, posiblemente para hacer el desayuno. Entonces ¿Qué? Quién? Porqué? ¿Cómo? Su cabeza estaba llena de preguntas. Pero primero debía hacerse cargo de Malfoy.

Empezaron a llegar los Aurores, colocando hechizos alrededor de la casa, la cocina y el cuerpo de Hermione para sacarla pronto de allí. Harry levantó lentamente a un shockeado Draco y lo dirigió al sillón.

—Malfoy, debes contarme todo lo que pasó cuando llegaste.

Recibiendo una mirada cansada del rubio este respondió; —Ayer quedamos en que haríamos la cena juntos, es lo que hacemos los sábados. Fui de compras para preparar la cena y llegué alrededor de las siete.

—¿Cómo entraste?

—Por la puerta, tengo llaves. ¿Potter, no pensarás que yo?... ¡Yo la amo! —comenzó a agitarse nuevamente pero Harry en seguida lo calmó colocando una mano en su hombro.

—Hey, calma compañero, lo sé. Ella me lo dijo, estaba muy feliz contigo. Ayúdame a descubrir quien le hizo esto a nuestra Hermione.

—Entre por la puerta y puse las cosas en la mesa, fui a la cocina a buscarla porque no me respondía y la encontré tirada, fría, y entonces te mande el patronus. Luego llegaste, el resto lo sabes.

—Está bien. Claramente esto no fue hecho con magia, y no hubo forcejeo para entrar, aparentemente no robaron nada. Seguiré con el equipo acá, vete a casa y cámbiate, te necesito como testigo mañana temprano en el Ministerio. Llamé a Theo, vendrá por ti.

—Gracias Potter. Por favor encuentra al desgraciado que hizo esto, y hazlo tú porque si lo hago yo, jamás volverán a ver al infeliz.

.-.

Luego de ese terrible día para los chicos de Hermione, siguieron más pericias, entrevistas a los vecinos, pruebas, algunas consultas con especialistas muggles. Harry se dispuso de lleno al caso y aunque se veía imposible de resolver, pudieron descartar muchas posibilidades, asalto, robo, secuestro, sólo quedaba una: venganza.

¿Quién la odiaría tanto como para matarla a sangre fría con un arma muggle? Se preguntaba Harry una y otra vez.

Después de dar muchas vueltas, el nombre menos esperado surgió en su cabeza: Ron Weasley. —"Iré en la mañana a hablar con ella, tiene que recapacitar Harry, no puede dejarme por ese mortífago, la haré entrar en razón, ya veras"— Habían sido las palabras de su amigo el día anterior al asesinato. Y desde entonces no había sabido de él. Alguien conocido no fuerza las puertas para entrar, ni se roba cosas, tenía un motivo.

Al principio fue muy escurridizo pero Harry dio con el paradero de su ex amigo Ron y se lo llevó. Su proceso fue rápido, tenía todo en su contra y el día del juicio para su condena el magistrado preguntó: —Sr. Weasley, ¿está arrepentido de lo que le hizo a la señorita Granger?

—No señoría, lo haría otra vez si fuera necesario, ella es sólo mía.

El murmullo de los allí presentes no se hizo esperar. Claramente del héroe que había sido alguna vez no quedaba nada.

Su sentencia fue morir en Azkaban y no tener posibilidad alguna de salir de allí. Por que si la tuviera, Draco Malfoy estaría afuera esperando para matarlo con sus propias manos. Lo que sentía Weasley por su novia no era amor, eran unos celos enfermizos, que le quitaron la vida a la mujer más maravillosa de la tierra.


N/A: Por favor no me odien, no tengo nada en contra de Ron, simplemente necesitaba un villano cercano a ella.

¡Gracias por leer!