Queridos lectores, una promesa es una deuda para mí, así que aquí esta recién salido del horno el capítulo 10 de esta historia.
Muchas gracias por continuar conmigo esta historia y por motivarme a continuarla. Sobretodo a mi amiga JumbiieHana, quien me exigía continuación a cada rato jajaja 3
Estaba (y sigo) inspirada, así que estoy segura que se enamorarán de este capítulo :3
Sin más, los dejo leer en paz mientras continúo el capítulo 11.
Wow, no puedo creer que ya esté escribiendo los últimos capítulos, puede que lleguen a 12 o 13, depende de que tanto lo alargue jeje. ¿Qué opinan ustedes? Dejen review con su opinión y cómo les gustaría que termine este fan fic ^^
A leer mis pequeños.
Soul Eater creado por Atsushi Okubo.
Historia escrita por mí.
Capítulo 10
El reencuentro
Busqué una manera de bajar, y encontré una parte del precipicio que al parecer, se estaba derrumbando, ya que estaba inclinada y, si alguien no tenía cuidado, podría resbalar por ahí y llegar abajo.
Coloqué la mochila en el piso, y saqué de ella cuerdas.
Las uní todas, haciendo una sola cuerda. Después até un extremo de la cuerda al árbol más cercano.
Me aseguré de que el nudo no pudiera deshacerse.
Después até el otro extremo alrededor de mi cintura, asegurándome de que el nudo no pudiera deshacerse.
Y antes de bajar, me coloqué la mochila en la espalda nuevamente y tomé mi celular.
Era momento de pedir ayuda.
Pensé en llamar a casa, pero sabía que las mucamas y mayordomos se molestarían conmigo por no avisar que había salido desde temprano.
Así que llamé a aquella persona que podía ayudarme en momentos desesperados.
Además, sabía que llamaría a los demás también.
Marqué el número y el tono de espera sonó.
Comenzaba a desesperarme. No había tiempo que perder.
Finalmente respondió.
-¿Hola?
-¡Maka!
-¿Qué sucede, Kid?
-No hay tiempo para explicarte con detalles, pero necesito que llames a la policía y una ambulancia. Diles que se dirijan directamente al río que se encuentra en el bosque. ¡No hay tiempo!
-¿De qué hablas, Kid? ¿Estás en el bosque? ¿Estás bien? ¿Qué sucedió?
-Maka por favor, no hay tiempo. ¡Encontré a Crona!
Al parecer, Maka había quedado sorprendida, ya que enmudeció por unos segundos.
-¿Maka?
-Enseguida los llamo. También llamaré a Soul y a los demás para ayudarte mientras ellos llegan.
-Muchas gracias, Maka.
Y ambo colgamos.
Me sentía un poco aliviado. Pero después me preocupé.
¿Qué pasaba si comenzaban a interrogar a Maka para asegurarse de que no era una broma?
¿Y si no le creían y nadie venía?
Tomé el celular de nuevo, y marqué un número que no creí usar.
El tono de espera sonó, y finalmente reconocí la voz que contestó.
-¿Hola?
-Agente Nygus, soy Death the Kid ¿Me recuerda?
-Oh, Kid. ¿Cómo olvidarte? Dime ¿A qué se debe tu llamada?
-Escuche, no hay tiempo para explicar con detalles, pero necesito que envíe a la policía y una ambulancia directo al río que se encuentra dentro del bosque.
-¿Y por qué solicitas eso? Suena muy urgente.
-Lo es, porque encontré a Crona Gorgon.
La agente enmudeció unos segundos. Después continuó.
-¿Estás seguro? Esto es un asunto muy importante y delicado. Y si descubrimos que esto se trata de una mala broma…
-No es ninguna broma. En estos momentos bajaré para revisar a Crona. Estoy seguro de que aún sigue viva.
-¿Y cómo es que estás tan seguro?
-Es un presentimiento. Y si quiere una explicación de todo, primero haga lo que le pedí, y después platicamos.
La agente se quedó pensando por unos minutos, y después, sin estar aún totalmente convencida, aceptó.
Guardé el celular en la mochila, y después de tomar un bocado de aire, decidí bajar poco a poco por el precipicio.
Me sujeté fuertemente a la cuerda, ya que el camino se desmoronaba fácilmente y me resbalaba.
Si algo salía mal, podía caer y no vivir para contarlo.
Miré detrás de mi. Miré a Crona.
No podía echarme para atrás, así que continué bajando, hasta que pude tocar tierra firme.
Inmediatamente me desaté y corrí hacia Crona.
Realmente se veía peor que su espíritu cuando tenía visiones.
Su piel estaba completamente pálida. No tenía color alguno.
Su cuerpo estaba delgado, frío y maltratado. Tenía muchas heridas de gravedad, y algunas estaban infectadas.
Me acerqué, y con cuidado la cargué en mis brazos y la alejé del río.
Debido a que el agua estaba fría, el movimiento de la corriente expedía aire frío.
Coloqué a Crona lejos del río y bajo la poca luz de sol que había en el lugar.
Puse la mochila en el piso y me quité mi abrigo para cubrir el cuerpo de Crona.
Me acerqué nuevamente a Crona para tomar su pulso. Pero no sentí nada.
Intenté un par de veces más, y finalmente sentí algo.
Su pulso era débil, pero había.
Acerqué mi rostro al suyo.
Pude sentir su respiración. También era débil.
Saqué de la mochila alcohol, gasas, vendas y algodón para poder curar sus heridas.
Pero primero limpié su dañada piel con agua oxigenada para evitar que las heridas de menor grado se infectaran.
Al tocar su piel, la sentí menos fría que al principio.
Mi plan de hacerla entrar en calor estaba funcionando.
Después procedí a curar las heridas del resto de su cuerpo.
Al momento de pasar el algodón humedecido con alcohol sobre las heridas, esperaba alguna reacción por parte de Crona. Pero nada sucedió.
Solo leves impulsos en sus manos.
Al menos eso era algo. Yo continué curándola lo más que podía.
Me llevó algo de tiempo, ya que algunas heridas eran profundas y no dejaban de sangrar.
Coloqué el algodón sucio dentro de una bolsa de plástico. La cerré y guardé en la mochila.
Después procedí a colocar gasas en las heridas, para después vendarlas.
Finalmente terminé.
Tomé la mano de Crona. Su temperatura seguía siendo baja.
Cargué cuidadosamente a Crona en mis brazos, después me recargué sobre el tronco viejo de un árbol que se encontraba a un lado y finalmente recosté a Crona sobre mi pecho, cubriéndola con mi abrigo.
Después, la abracé cuidadosamente.
Permanecería en esa posición mientras alguien llegaba a ayudarnos.
********/
El sueño comenzaba a vencerme.
Cabeceaba constantemente, pero no quería dormir.
Estaba constantemente atento a la respiración de Crona.
Cada minuto que pasaba, se hacía más débil, y eso me preocupaba bastante.
Miré el reloj. Había pasado una hora y nadie llegaba aún.
Pensé en llevar a Crona hacia un hospital por mi propia cuenta. Pero temía a que empeorara en el camino.
No podía hacer nada. Sólo esperar.
De repente, no muy lejos, escuché un par de gritos.
Presté atención nuevamente. Estaban llamándome.
-¡Kid! ¿¡Dónde estás!?
-¡Oye, Kid! ¡Estamos aquí, pero no te vemos!
-¡Oye, rayitas! ¡Deja que mi grandiosidad los ayuden! ¡Danos una señal!
Algunas lágrimas recorrieron mi rostro. Eran mis amigos quienes me llamaban.
Tomé cuidadosamente a Crona y me levanté con ella en brazos.
-¡Aquí estamos!- Grité.
Gracias a que nos encontrábamos dentro del precipicio, mi voz resonó e hizo que mi grito se escuchara más agudo.
Momentos después, pude ver a Maka, Soul y Black*Star asomarse desde arriba.
-¡Kid! ¡En un momento iremos por ti!- Dijo Maka.
De la nada, vi cómo Black*Star saltaba desde donde estaba.
Gracias al cielo, estaba sujetado de la cuerda por donde bajé.
Seguidamente, Soul bajó.
Maka esperó arriba.
-Bien hecho, Kid. La encontraste. Es momento de regresar a casa.
-Así es. La policía y la ambulancia venían detrás de nosotros, pero nos adelantamos. La motocicleta de Soul es más hábil en este tipo de terrenos.
-Chicos… muchas gracias por venir.
-Je, no agradezcas.
-Soul tiene razón, rayitas. Para eso estamos tus amigos.
Unas lágrimas quisieron caer, pero las contuve.
Black*Star, debido a que era el más fuerte y hábil de nosotros, decidió llevar a Crona hacia arriba para poder salir.
Soul me ayudó a subir a mi, ya que me encontraba agotado.
Cuando estábamos a punto de partir Soul, Crona y yo en la motocicleta, escuchamos el sonido de un helicóptero, y a la vez la sirena de la policía.
Miramos al cielo, y pudimos ver al helicóptero aproximarse, y por el bosque una patrulla lo acompañaba.
Maka y Black*Star hicieron señas para que nos localizaron, y funcionó.
Los conductores buscaron un espacio abierto para poder aterrizar.
Una vez abajo, los paramédicos llegaron y comenzaron a revisar a Crona.
No tardaron nada para entubarla, subirla a una camilla y abordarla en el helicóptero.
Debido a mi apariencia e insistencia, me llevaron a mí también.
De la patrulla, salieron la agente Nygus y la madre de Crona.
Ambas abordaron con nosotros al helicóptero.
El resto regresaría por el bosque.
Una vez dentro del helicóptero, los paramédicos comenzaron a estabilizar a Crona.
Una enfermera atendía ligeras heridas que tenía yo.
-Death the Kid. Creo que es momento de hablar.- Sentenció la agente.
-Estoy de acuerdo.- Respondí.
La agente tenía una libreta y una pluma en mano, se sentó a un lado mío y comenzó a interrogarme.
-Ni siquiera sé cómo comenzar con esto, pero dime, ¿cómo fue que encontraste a la señorita Gorgon? Mis agentes estuvieron buscando en el bosque, pero no lograron localizar ni una pista. En cambio tú, a comparación de mis agentes especializados en secuestro y homicidio, la encontraste rápidamente y sin dificultad alguna.
Tomé un bocado de aire. Estaba listo para contar la versión modificada de la verdad.
Si le decía que Crona me había guiado hasta su cuerpo, me llamarían demente o algo así.
-Temo decirle que me enteré de que sus agentes dejaron de buscar a Crona hace unos días debido a la falta de pruebas para suponer un homicidio, secuestro o huida. ¿O me equivoco?
La agente permaneció en silencio, pero me miró sorprendida debido a que era verdad.
-Cuando supe eso, decidí buscar a Crona por mi cuenta, utilizando las pocas pistas que sus agentes encontraron, como la mochila a un lado de la entrada al bosque.
Deduje que si se trató de un homicidio, los asesinos se desharían del cuerpo en un lugar donde nadie la encontrara. ¿Y qué mejor lugar que el bosque? Los rumores dicen que, por las noches aparecen animales salvajes. Monstruos en otros casos.
Y si eso era cierto, un oso hambriento se desharía fácilmente del cuerpo.
Por eso no perdí esperanzas de encontrarla dentro del bosque.
La agente Nygus escribía en su libreta cada palabra que provenía de mi boca. Sin perder los detalles más importantes.
-Veo que te entrenaron muy bien el poco tiempo que estuviste en la policía, Death the Kid.
-Supongo.
-Pero, suenas muy seguro de que los "criminales" pensaron eso. ¿Cómo puedo estar segura de que no fuiste tú quien intentó matar a la señorita Gorgon y, debido al arrepentimiento o miedo, decidiste salvarla?
La agente me miró directo a los ojos.
Yo sostuve su mirada con la mía. Pero sentí la mirada de la madre de Crona detrás de mí.
A pesar de estar ayudando a curar a su hija, Medusa estaba escuchando cada palabra que intercambiábamos la agente y yo.
Era momento de que Medusa volviera a creer que yo no soy la clase de chico que fue el padre de Crona.
-Por que yo no mataría a nadie. No soy esa clase de personas que le gusta disfrutar el sufrimiento de otras personas. Además, si fuera el asesino arrepentido, hubiera sido más inteligente y hubiera hecho una llamada anónima. Gracias al trabajo de mi padre, pude haber comprado otro celular y haber marcado desde ahí para dar la ubicación de Crona.
Pero aquí estoy, teniendo esta platica con usted, agente Nygus.
Además yo…- Callé inmediatamente.
La agente me miró seria, al igual que Medusa.
Era el momento de arriesgarme.
-… además yo… estoy enamorado de Crona. Y desde que escuché de su desaparición, me prometí hallarla para poder decírselo personalmente.
Nadie habló después de esa confesión.
La agente Nygus sonrió de lado. Estaba convencida de que yo no era el homicida.
En cambio Medusa no dejaba su mirada de impresión.
Me volví valiente y la miré a los ojos. Era momento de que se diera cuenta que yo no era como el bastardo que las abandonó.
-Estoy enamorado de su hija. Y es de verdad. El poco tiempo que la conocí fue suficiente para que me enamorara por su manera de ser. Crona es una chica tierna, amable, tímida, algo torpe… Pero además de eso, es sincera, cariñosa, se preocupa más por los otros que por ella misma. Y la necesito conmigo, a mi lado. Y le aseguro que jamás la haré sufrir… como lo hicieron con usted. Porque yo no soy así. Yo no soy esa clase de chico popular. Yo simplemente soy el hijo de un famoso empresario que busca una vida normal. No me interesa la popularidad ni el dinero. Simplemente me interesan mis buenos amigos… y ahora Crona.
Medusa me miraba con más impresión ahora.
Ella intentaba articular alguna frase, pero no lo logró.
Momentos después, y sin darnos cuenta, estábamos ya en tierra firme, en la terraza del hospital.
Abrieron la puerta y bajaron con cuidado a Crona.
Medusa acompañó a los doctores a llevar a su hija a una sala de operación.
Era necesario curar sus heridas y terminar de estabilizarla.
Yo bajé y también estaba acompañando a Medusa, los doctores y a Crona.
No la dejaría en ningún momento.
Al llegar a la sala de operaciones, el doctor encargado nos detuvo a Medusa y a mí.
Debido a que éramos personas cercanas a Crona, nos impidieron la entrada. Así que nos guiaron a la sala de espera.
La agente Nygus se acercó de nuevo a mí.
-Death the Kid. Creeré en tus palabras. He visto en tu mirada la verdad. Gracias por ayudarnos a localizar a la señorita Gorgon.
-Descuide. No fue ningún problema para mí.
La agente se acercó y me dio unos pequeños golpes en la espalda, después me susurró al oído unas palabras que jamás olvidaré, y después se retiró.
Habíamos encontrado a Crona, pero aún no encontrábamos a los responsables.
******/
Había pasado una hora.
Yo había logrado dormir un rato.
Medusa se encontraba cambiando de lugar en lugar cada 5 minutos.
Estaba desesperada. Quería ver a su hija.
Momentos después escuchamos pasos aproximarse. Era el doctor que nos había guiado a la sala de espera.
Ambos nos acercamos al doctor y preguntamos por Crona.
Él sonrió.
-Crona está estable en estos momentos y sus heridas han sido curadas. Sólo necesita reposar y que se le administren los medicamentos para que pueda recuperarse completamente. También estará bajo observación por lo menos una semana para ver su progreso.
Medusa abrazó al doctor, y llorando le agradecía.
-¿Puedo ver a mi hija?- Preguntó Medusa.
El doctor asintió. Y antes de partir, el doctor dirigió su mirada a mi.
-¿No quieres venir?- Preguntó.
-Está bien. Puedo esperar el siguiente turno.- Dije con una sonrisa en mi rostro.
El saber que Crona se recuperaría satisfactoriamente me alegraba y aliviaba.
Además, estuve con Crona todo este tiempo, era momento de reencontrarse con su madre.
Ambos comenzaron a caminar hacia la habitación de Crona, pero Medusa se detuvo.
Después volvió sus pasos y me abrazó fuertemente.
Me sorprendí por unos momentos. Después la abracé también.
-Gracias… Kid.- Dijo, y después se separó y caminó nuevamente a lado del doctor.
Yo sonreí.
"Gracias a ti, Crona tiene la oportunidad de vivir otra vez. Además, también le devolviste la esperanza a su madre."
Las palabras de la agente Nygus se repetían dentro de mi cabeza.
Me hacían sentir tan bien que no pude resistir más, y lágrimas comenzaron a correr por mi rostro.
TwT Espero les haya gustado este capítulo tanto como a mí. Ahh~ bendita la inspiración que me hace escribir todo esto :3
Espero continuen conmigo hasta el final de esta historia ^^
Si termino a tiempo el capítulo 11, lo subo de inmediato, sino, será hasta el domingo o lunes.
Por ahora, me despido.
