No me alejare

Ranma se encontraba sentado en su habitación, con aquella misteriosa caja que llevaba en su mochila. La abrió y saco con mucho cuidado su valioso contenido. Quizá para cualquier persona que viera su interior este no significaría nada pero para el joven artista marcial este era su corazón entero.

En el interior de aquella caja había más de 1800 cartas. Algunas de ellas ya bastantes gastadas y otras mucho más recientes. Todas ellas estaban selladas y sin leer ya que nunca habían sido enviadas a la persona a la cual fueron escritas. Aquellas cartas que él le había dedicado a una triste chica de cabellos azules y ojos castaños que dejó en una estación de tren al partir a su largo viaje, pero que nunca tuvo el valor de enviar.

Cada vez que recordaba la noche anterior su corazón se entristecía, después de recibir el mensaje de su madre. Akane le había preguntado que planeaba hacer a continuación. A lo que él sólo puso cara de confusión. Así que la joven tuvo que explicarse mejor.

- me refiero a tu carrera- dijo Akane volteándose a verlo- me dijiste que estabas muy emocionado en conseguir aquí el éxito que habías obtenido allá

- Pues es cierto- dijo desconcertado el muchacho- pero la verdad no sé como deba comenzar.

- Sabes- le comentó la joven - cuando nuestros padres y el maestro regresen mañana deberías exponerle tus planes a ellos, a pesar de estar medio locos ellos saben de eso.

-Uhmmm... No lo se... No tengo tanta prisa... Además escuche que se viene un torneo pronto, quizá pueda comenzar por allí... Y puedo seguir ayudando en el dojo.

Akane abrió los ojos no se esperaba esa respuesta aunque tenía que admitir que ahora que el dojo funcionaba diario los ingresos habían crecido, pero aún así no quería acostumbrarse a eso ya que sabía que el chico podría irse en cualquier momento.

- ... Es decir... Sólo si tú quieres... Hasta que te gradúes... Es que yo... Mírate no más apenas y puedes estudiar- añadió nervioso

- Gracias esos es muy considerado- contestó la joven- pero sólo me quedan 2 semanas más de clases así que no te sientas atado, ya después podré hacerlo yo.

Ranma se decepcionó un poco al oír esto.

- Ohh ya veo- dijo con tristeza- Akane yo... Yo...

- Ranma, escucha- le dijo decidida- sé que estas nervioso por el regreso de nuestros padres...

El chico permaneció en silencio

- Francamente a mi me pasa lo mismo- añadió ella- quien sabe con que idea loca saldrán esos dos ahora que has regresado

- Te refieres al compromiso? - preguntó nervioso

- Exacto! - afirmó Akane- cuando nos comprometieron ni tu ni yo habíamos nacido, fue todo acuerdo de esos dos. Cuando nos conocimos por primera vez ambos teníamos 16 años y aún dependíamos de ellos de alguna manera. Pero ahora todo es distinto...

- Lo es? - dijo receloso no le gustaba mucho a donde quería llegar ella.

- Por supuesto- seguía Akane- tu viajaste sólo por todo oriente con tan sólo 19 años, yo tengo un trabajo y puedo hacerme cargo del dojo familiar lo he demostrado todo este tiempo- su mirada se volvió decidida- ambos tenemos una carrera Ranma, y ya no somos esos adolescentes que aceptaron un matrimonio arreglado con tal de prevalecer el honor de sus familias.

- Akane tu... Tú no quieres casarte...- dijo Ranma con decepción

Akane simplemente sonrió.

- Yo no he dicho eso- aclaró tranquila- sólo que no quiero que me obliguen a hacerlo al igual que tu si no mal recuerdo.

- yo? Yo dije eso? - dijo Ranma

- " Yo elegiré con quien quiero casarme"- decía Akane tratando de imitar la voz de Ranma- " No pueden obligarme" " Jamás me casaría con una niña tan fea como tú" " Primero muerto antes estar con alguien tan poco femenina y violenta" " Eres muy bruta Akane así nunca encontrarás marido" " Tu comida apesta acaso quieres matarme"

Ranma se quedó helado, escuchar todas esas cosas de la boca de Akane era más de lo que podía soportar. Como pudo herirla tanto?

- No te preocupes- añadió rápidamente Akane al ver la cara del muchacho en una expresión que no podía descifrar- yo también te trate muy mal

- Clarooo, ya recuerdo- dijo para proseguir a imitarla- " Eres un fenómeno" " Quien quiere estar con un tipo tan raro?" " Eres un pervertido"... Y sin contar todas tus mandadas a volar y aquellos golpe con ese mazo tuyo que nunca supe de donde lo sacabas...

Los dos jóvenes se miraron de fijamente y sin motivo alguno comenzaron a reír.

- Ambos cometimos muchos errores- dijo Akane una vez se calmo- lamento haber sido tan grosera contigo

- Yo también lo siento- respondió él- aunque hay que admitir que también la pasamos bien

- Si, la verdad desde que llegaste con tu padre la vida dejó de ser aburrida- añadió muy alegre la joven.

- Hey! - Dijo divertido- que sería de la vida sin un poco de locura no?

- Tienes razón- añadió ella- y tuvimos locura suficiente con ese trió de prometidas tuyas- río divertida- nunca me dejaban en paz

- A ti? - dijo con falsamente ofendido- yo era al que querían atrapar. Además Akane tú no te quedabas atrás- siguió divertido- que me dices del loco de Kuno o de Hosunkugui? Además estaba Ryoga, Shinossuke, Toma, Kirin...- empezó a enumerar con sus manos- todos los chicos de la preparatoria...

- ... Y eso que no viste a los de la universidad en los primeros años...- dijo intentando darle celos. Lo cual a Ranma eso no le resulto nada gracioso

-Que les haces Akane? Porque tienes que enamorar a todos los que conocemos?

- Un momento yo no les hago nada, son ellos los que...- se detuvo al darse cuenta de algo- ... Tu sabias lo de Ryoga?- dijo apenas audible

- Yo... Este- había hablado demás y ya no podía arreglarlo- ...Este... Si... Pero tú...como?..

- Él me lo dijo- respondió avergonzada la joven- después que nuestros padres rompieran nuestro compromiso, cuando querían conseguirme otro prometido.

Esto a Ranma lo descolo no pensaba que el tímido p-chan haya tenido el valor suficiente para decirle eso a su ex prometida.

- La verdad me sorprendí mucho al enterarme...- yo no quería lastimarlo- dijo triste

Akane aún recordaba como el chico se había armado de valor para declarársele hace un par de años.

- Akane... Yo- había dicho tímido el muchacho mientras ella lloraba en su hombro después de que anunciaran la ruptura del compromiso con Ranma y la posibilidad de casarla con alguien más.

- Esta bien Ryoga no tienes que decir nada- dijo ella un poco recuperada- eres un buen amigo. Supongo que ya tengo que irme

- No Akane no te vayas- continuó decidido a arriesgarse aún eso le rompiera el corazón

- Ryoga... Yo- lo interrumpió Akane

- No Akane... - dijo con firmeza- por una vez vas a escuchar lo que siento por ti

La muchacha se quedó callada esta en shock y pensó que no había escuchado bien pero no interrumpió al nervioso pero decidido joven que ya la había soltado para ponerse frente a ella.

- Akane tu me gustas- dijo serio- me gustas desde la primera vez que te conocí y antes de que digas nada yo se que tu estas enamorada de Ranma y no me importa Akane, yo te esperaré por toda la eternidad, puedo amarnos por los dos hasta que tu aprendas a quererme.

Soltó un suspiro y la cogió de las manos.

- Él se fue Akane, se fue y no escribió, se fue hace más de 1 año... Yo no soy como él, no soy una hoguera que lo consume todo a su paso, soy constante Akane y aunque siempre me pierdo mi corazón me guía hacia a ti...

Se acercó y le puso una mano en la mejilla mirándola directo a los ojos café contra café

- Elígeme- le pidió- elígeme y nunca más tendrás que irte a la cama llorando - como p-chan había presenciado esas escenas más de lo que le gustaba y desde que Ranma se fue aún más- Di que serás mía, no te arrepentirás...

Akane abrió desmesuradamente los ojos y frente a ellos pasaron un montón de escenas en las que se casaba con Ryoga, en donde defendían el dojo, donde Ryoga fuera él que la acompañara siempre... Y se dio cuenta que esas imágenes no le desagradaban en absoluto. Estar con Ryoga era como apostar por el caballo ganador, él no era indeciso ni inestable como Ranma y sabía que él nunca haría algo para lastimarla. Dudó un instante, un instante que él aprovechó para besarla reuniendo el poco valor que le quedaba.

Akane le correspondió el beso por unos segundos pero después se separó y lo abrazo ocultando su rostro en el pecho del muchacho. Con ese beso lo supo. Ryoga podía ser mejor si, pero simplemente no era él.

- Por eso me alegre mucho cuando me entere que había encontrado la felicidad con Ukyo- dijo alegre la muchacha- y ya estoy ansiosa de conocer a su bebé.

- Akane... - Ranma vio en su rostro verdadera felicidad al decir eso- ... Yo también

Después de eso no tuvieron mucha plática, Akane volvió a trabajar en su informe y Ranma fingió quedarse dormido en la cama de ella al terminar de comer las galletas aunque al final de verdad se había dormido porque cuando abrió los ojos ya no la encontró y en su lugar sólo había una nota diciendo que hoy almorzaría con Kasumi y de paso dejaría las galletas a Toshiro y que su madre había pedido verlos a ambos a la hora de la cena.

Y por eso ahora se encontraba sólo en la casa Tendo, viendo las cartas que a diario le había escrito a Akane pero que nunca tuvo el valor de enviar, se preguntaba qué pensaría la chica al ver todo aquello.

Decidió llamarla a la hora del almuerzo y ella muy alegre le pasó el teléfono para que también pueda hablar con el pequeño Toshiro. Y quedaron que él la iría a recoger después del trabajo para ir juntos a la casa de sus padres.

Al llegar a recoger a Akane vio como ese tal Hojo la esperaba con un ramo de flores, así que se acercó e intimidó al muchacho que terminó dándole las flores a Ranma con un pequeño mensaje a Akane.

Cuando ella vino, Ranma le entregó el ramo a Akane la cual se sorprendió con el gesto, pero él le explicó que había sido de parte de Hojo lo cual decepcionó a la joven.

Se dirigieron a la casa de los padres del ojiazul y Akane le regalo las flores a la madre de este. Cuando llegaron al comedor la escena los dejo impactados.

Soun Tendo y Genma Saotome estaban de rodillas y una muy decidida Nodoka los estaba apuntando con su espada tradicional.

- Tienen algo que decirles a los muchachos- dijo Nodoka

- Lo sentimos, lo sentimos- repetían ellos una y otra vez

Ranma y Akane se quedaron sorprendidos. Ahora que bicho les había picado a esos dos?

- Akane lindaaaa- se escuchó el grito del maestro mientras se abalanzaba hacia el pecho de la muchacha.

Ranma lo interceptó en el aire y lo mando a volar de una patada.

- También me da gusto verlo, maestro - dijo sarcástico

- Hijo porque no se sientan? - invitó sonriente su madre

Así lo hicieron y después su madre les explicó que durante el viaje a las montañas sus padres se habían enterado del regreso de Ranma y ya tenían planes de boda de nuevo. Pero con un poco de escarmiento por parte de ella y de su espada. Habían desistido de sus intenciones.

- Nosotros sólo queremos tener a nuestro heredero - lloraban a la par.

- Akane, hija, perdóname- dijo Soun a su hija

- Papá...

- Yo siempre supe que tú heredarías el dojo y que puedes hacerlo perfectamente sin ayuda, sólo no quería que estuvieras sola- decía

- Papá- dijo sonriendo Akane- no tienes que disculparte sólo hiciste lo que creíste mejor para mí.

Y se abrazaron bajo la tierna mirada de tía Nodoka y la sonrisa de su hijo mientras que un panda aparecía en escena con un cartel en el que se leía.

"Te perdonó Ranma"

- Ay papá- decía Ranma llevándose la mano a la cabeza. Ese hombre jamás cambiaría. Y dicho esto lo mando a volar con todo y cartel.

La cena transcurrió normal entre risas y anécdotas de la madre de Ranma sobre como persiguió a su esposo por todo el bosque.

- Hijo porque no has traído tus cosas para quedarte?- preguntó de pronto.

- este yo... - se puso nervioso- ... La verdad no es mucho sólo una mochila

- Ya veo- respondió sonriente su madre- Bueno será mejor que prepare tu habitación, ya es tarde

Ranma no sabía qué hacer no quería quedarse en casa de sus padres.

- Si yo también debería irme- agrego Akane parándose y recogiendo sus cosas- gracias por la cena tía estaba deliciosa. Papá gracias por ser sincero esperó puedas visitarme uno de estos días.

Y despidiéndose con un abrazo de su padre y tía Nodoka. Se dirigió a Ranma.

- Gracias por ayudarme con el dojo, supongo que nos veremos para el baile- dijo sonriente

- Akane...

- Nos vemos luego, adiós

La chica salió de la casa de los Saotome y se dirigió a su domicilio. En el interior del recinto Ranma sólo la veía alejarse sin poder hacer nada. Hasta que su madre se puso a su costado y le dijo tiernamente.

- Hace tanto que no veía a Akane tan feliz- dijo sonriendo Nodoka- Ranma, ya sé que Akane no es tu prometida pero porque no la acompañas a casa, es un poco tarde.

Ranma salió como de un trance y sólo asintió con la cabeza y salió corriendo a darle el alcance.

- Ey Akane- gritaba a lo lejos

Ella se volteo y lo miró sorprendida.

- Ranma, pero qué? He olvidado algo? - dijo confundida

- No, sólo mi madre me pidió que te acompañe porque ya es tarde- mintió

- Ya veo, bueno gracias, no te hubieras molestado, sabes que puedo defenderme sola

- Lo sé pero nunca cae mal algo de ayuda no? - preguntó divertido

Y así regresaron al dojo charlando alegremente sobre la inusual cena que habían tenido con sus padres. Hasta que en la entrada vieron a una muchedumbre de luchadores esperando por la menor de las Tendo.

Akane suspiro con resignación, había olvidado por completo ese pequeño detalle.

- Por favor- le dijo a Ranma- coge mi bolso, así será más fácil.

- Akane si quieres yo... - comenzó a decir pero ella simplemente le dio el bolso y se enfrascó en la pelea no sin antes añadir un " Ni se te ocurra interferir"

Y así la chica batalló contra todos ellos y los venció fácilmente con el truco de las castañas calientes.

Después entraron silenciosos al recinto. Pero apenas puso un pie en casa Akane se sintió débil de pronto y las piernas le empezaron a fallar. Ranma la tomó en brazos antes de que cayera, felizmente la joven no llegó a desmayarse aún estaba consciente.

- Te subiré a tu habitación- dijo determinado

Akane intento ponerse en pie pero fue inútil así que sólo asintió levemente. Ranma la depósito con cuidado en su cama y se salió a la cocina para traer algo de té.

Cuando regreso la encontró sentada. Le dio la bebida y jaló la silla que tenía en su habitación y la miró fijamente.

- Porque no me dejas defenderte?- preguntó con molestia el muchacho

- Puedo hacerlo sola- respondió tranquilamente ella

- Si pero no tiene nada de malo que te ayude además mira como quedaste- añadió molesto

- Ranma- la chica lo miró directamente a los ojos- cuando te fuiste nadie me defendía y cuando te vayas nadie lo hará. Así que no quiero acostumbrarme a algo que...

- No me iré Akane- la interrumpió él casi gritando

Akane se sorprendió un poco al escuchar esto pero pudo responder tranquila

- Eso no lo sabes... Yo...

Ranma estaba furioso porque siempre era tan terca? Pero en parte era lo que le gustaba así que prefirió no discutir.

- Ya es tarde, llamaré a mi madre para decirle que me quedare aquí por esta noche. Esperó no te importe- dijo dirigiéndose a la puerta

- Yo... No claro que no -respondió Akane sorprendida por la petición.

- Bueno subiré dentro de un rato para ver si ya estas mejor.

Y cerró la puerta tras de sí. Dejando a una muy confundida joven adentro.

La mente del muchacho trabaja a mil por hora. Se sentía enormemente culpable Akane le había recordado que la había dejado y aunque no se lo reclamó o expresó alguna emoción sus solas palabras le dolieron en el corazón. Sólo de una cosa estaba convencido: que no se volvería a apartar de ella, se quedaría para protegerla, siempre...

Sorpresa chicos!

Actualice un poco antes aunque no me hayan dejados muchos reviews :'(

Un saludo enorme para todos ustedes

Nos leemos pronto ;)